jueves, 4 de octubre de 2012




Josep Piqué y Jean-Louis Beffa, “Miradas cruzadas" entre España y Francia





Julia Sáez-Angulo



En el el salón de actos del Edificio Beatriz de Madrid ha tenido lugar la conferencia "El futuro industrial en Europa", que ofrecieron Jean-Louis Beffa, Presidente de Honor de Saint-Gobain y Josep Piqué, Presidente de Vueling Airlines.

          La conferencia fue moderada por Mónica de Oriol, Presidenta del Círculo de Empresarios. Con este coloquio, Diálogo inaugura la VI Edición del Ciclo "Miradas Cruzadas" bajo el lema "España y Francia antes los grandes desafíos del presente". Esta nueva edición, patrocinada por Targobank, se centrará en cuestiones relevantes de la actividad económica, social y política.

Los invitados españoles y franceses intercambiarán su visión sobre algunos de los retos fundamentales en la industria del Siglo XXI tanto en Francia como en España.

Jean-Louis Beffa, autor de un libro de éxito en Francia sobre la industrialización, habló de los cuatro países mejor posicionados ante la crisis actual, dignos de emular: Alemania, Japón, Indonesia y China., que podrían ser modelo para los demás en cuanto que han sabido hacer una opción por los productores más que por los consumidores.

Josep Piqué, por su parte, habló entre otras cosas, de la nueva situación global y de la des-occidentalización que se está produciendo actualmente, algo que nadie pensaba tras la caída de la URSS y disolución en quince países. También señaló la necesidad de rencontrar el equilibrio en Europa. La Unión Europea ha hecho una unión monetaria, pero no económica y fiscal, de ahí su desequilibrio y crisis, por lo que se necesita una cesión mayor de soberanía para alcanzar una mayor unión económica.

Piqué discrepó del señor Beffa en cuanto al papel de los sindicatos, sobre todo en España,  rémora a veces de la flexibilidad conveniente y causantes de la rigidez, hasta el punto de que muchas empresas no quieren subir de cincuenta trabajadores para evitar la presencia de un comité sindical. Aplaudió en la nueva reforma el hecho de que los sindicatos actúen en cada empresa y no por la opción regional o nacional, que hacía inviable algunos proyectos empresariales, así como la ampliación de las empresas en favor de las PIMES (Pequeñas y Medianas Empresas)

“Hay que repensar el papel de Europa en la nueva situación global", donde hasta Turquía ha dejado de llamar a su puerta y ha optado por la salida otomana en el área de influencia del mundo árabe, dijo Piqué en otro momento, quien afirmó que junto a los debatidos campos de la construcción y el turismo, en España ha habido buenos empresarios, como lo demuestra el hecho de que las exportaciones todavía se mantienen en un nivel aceptable, pese a la crisis.

La conferencia estuvo muy concurrida de público.



miércoles, 3 de octubre de 2012




“Miércoles de Vodevil” en el restaurante Medina Mayrit de Madrid





Julia Sáez-Angulo


         En tiempos de crisis va bien un poco de cabaret. La agencia navarra Inlakesh Entertainment presenta un espectáculo "Miércoles de Vodevil" en el Restaurante Medina Mayrit (calle Atocha 14, al lado de la Puerta del Sol y de la Plaza de Jacinto Benavente).

         “Sweet Roma. El animal amante” es el título del “pequeño musical canalla” , original de la artista cantante, Roma Calderón, que aseguraba en su agudo monólogo: “Hay tantas formas de amar como ganas de jugar”.

         Pelirroja, desenfadada, suelta, con gracejo y ciertos acentos a lo Eva Hache, Roma Calderón dividió el espectáculo en cuatro cuadros, que se alternaban con el menú del chef Javier Valderrey regado con los vinos navarros de Ochoa, donde no faltaba un rico Moscato de cinco grados y un potente destilado de orujo de cuarenta y cinco.

"Miércoles de Vodevil" es una nueva iniciativa de veladas singulares, con un espectáculo y menú diferentes cada miércoles. A partir del jueves y durante el fin de semana, Medina Mayrit recobra el aire oriental con la danza del vientre.  El restaurante se encuentra junto a los célebres “baños árabes” de Madrid, en pleno ombligo de la capital de España.

Roma es una artista preparada, versátil, fina cantante y bonito cuerpo que envuelve en una estética a la americana de los años 50, con manchas de animal en su vestimenta a juego con el mobiliario del pequeño escenario. Los chistes o gags van más por las picardías sexuales y quizás le falta un poco de sal gruesa sobre la situación político-social actual, la crisis sin ir más lejos, pero en conjunto merece un buen aplauso. Quizás no quiso entrar en materia resbaladiza en un país un poco termocéfalo en lo que a política se refiere.

Los platos  más acertados del chef fueron el Brownie de aceitunas con gelatina de mosto, tapenade y arena de almendras; soberbio el timbal de boletus con jugo de ostras y cristal de enebro, correcto el solomillo Wellington con espuma de mostaza y camberland de frutos de la pasión. Un poco infantil quizás el postre semifrío de leche de pantera con gominolas  y palomitas.

En suma un Cabaret ligero para las noches de los miércoles de Madrid, donde hay fútbol porque toda la semana hay fútbol. Cenar y sonreír es una buena práctica en estos tiempos complejos donde la salida se ve demasiado lejos.







“La destrucción del Patrimonio Artístico Español”, libro documento y denuncia



Julia Sáez-Angulo


         Es una información que había que contar y la narración del libro  “La destrucción del Patrimonio Artístico Español”, con subtítulo “W.R. Hearst El gran acaparador” de los autores José Miguel Merino de Cáceres y María José Martínez Ruiz, lo hace con exhaustividad de datos. El libro ha sido editado por Cátedra en la colección Grandes Temas.

         Ciertamente sabíamos que los tres grandes azotes interiores de la destrucción del patrimonio histórico español ha sido: la desamortización de Mendizabal, la afrancesada de Napoleón y la Guerra Civil de 1936 – 1939.

         El libro “La destrucción del Patrimonio Artístico Español” se abre con el capítulo titulado “Expolio artístico y negocio. Siglo y medio de devastación artística en España (1800 – 1950). Una país pobre con un pasado rico y un patrimonio histórico artístico formidable, el segundo de Europa, después de Italia, era un lugar adecuado para entrar a adquirir de modo fácil y barato.

         Los ejemplos de bienes inmuebles sacados de España se enumeran en los apartados: Patio del Castillo de Vélez Blanco; patio de la Casa de la Infanta, de Zaragoza; Convento de San Francisco de Cuéllar; Monasterio de Sacramenia; Castillo de Benavente, Palacio de Ayamans, de Palma de Mallorca, Monasterio de Óvila; San Miguel de Uncastillo… la lista es larga y triste, cuando se piensa en lo mucho que se ha perdido y lo poco recuperado.

         Descuido de la nobleza y los conventos españoles

         La nobleza española no se ha caracterizado precisamente por conservar sus castillos, palacios o casonas, a diferencia de las de otros países, si bien, como  cuenta el conde de Orgaz muchos nobles españoles, después de la traumática experiencia de muerte y amenazas durante la Guerra Civil de 1936, prefirieron esconder todo signo externo de riqueza por si llegaban de nuevo los tiempos revolucionarios.

         Los conventos españoles,  por su parte, se encontraban con la necesidad de restaurar sus techumbres para poder seguir conservando el patrimonio artístico interior, por lo que no dudaron en vender pinturas y esculturas, como los importantes cuadros de El Greco.

         El éxodo del arte español hacia el extranjero es una tragedia patrimonial de gran alcance, Mister Hantington, fundador de la Hispanish Society en Nueva York “arrambló” muchas piezas valiosas por poco dinero. El mismo rey Alfonso XIII le llamó diplomáticamente la atención para que no siguiera esquilmando el patrimonio artístico español.

         El caso de William Raldolph Hearst (1863 – 1951) -el célebre “Ciudadano Kane” del cine de Orson Wells- fue diferente y el libro que nos ocupa lo cuenta con amenidad y rigor. Gran magnate de la comunicación fue el gran comprador, compulsivo, de arte español de su tiempo. Coleccionista sagaz, no consentía un fracaso en lo que deseaba obtener.

         Negocios clandestinos de venta por parte del matrimonio Arthur Byne y su esposa Mildred Stapley, facilitaron las cosas al empresario norteamericano y a muchos museos americanos. Los Estados Unidos fueron por tanto los grandes beneficiarios del expolio artístico español, no siempre por vías lícitas. El libro “La destrucción del Patrimonio Artístico Español”, editado por Cátedra lo cuenta todo como si fuera una novela negra y de intriga, donde los beneficiarios se muestran como verdaderos delincuentes.




Pedro Moleón, exposición sobre las diferentes diferentes ubicaciones de la Biblioteca Nacional de España 




L.M.A.


              “El proyecto del Francisco Jareño –arquitecto de la actual sede de la BNE- es espléndido”, así de rotundo se ha mostrado hoy Pedro Moleón, comisario de la exposición De pasadizo a palacio. Las casas de la Biblioteca Nacional y autor del libro del mismo título. La muestra puede verse en la sala de las Musas de la BNE hasta el 27 de enero de 2013.


           “Se ha saldado una deuda con este magnífico edificio”, ha señalado María Ángeles Layuno Rosas, Profesora de Historia de la Arquitectura de la Universidad de Alcalá de Henares, durante la presentación. “Hace justicia a la historia de la Biblioteca”, abarcando muchos aspectos desconocidos de la actual sede de la BNE y de las anteriores. De pasadizo a palacio. Las casas de la Biblioteca Nacional representa “el primer estudio monográfico que estudia y estructura los datos anteriores. La publicación ha colocado los cimientos para futuros trabajos de investigación”. Y es que, como asegura Luis Álvarez Río, Jefe del Área de Seguridad y Mantenimiento de la BNE, “hay todavía mucho que investigar dentro de los proyectos alternativos”.


           Articulada en tantas secciones como casas ha tenido la Biblioteca Nacional a lo largo de su historia, la muestra refleja la desigual información disponible de cada una de ellas, acorde con la desigual permanencia de la institución en sus respectivas sedes: El pasadizo de la Encarnación (1712 y 1809), el convento de la Trinidad (1809-1819), el palacio del Almirantazgo (1819 y 1826), la casa del Marqués de Alcañices (1826 y 1895) y el Palacio de Biblioteca y Museos Naciones (desde 1895). Respecto a estas ubicaciones anteriores, ha apuntado María Ángeles Layuno, “hay proyectos desaparecidos que se van a sacar a la luz por primera vez”.


          Coincidiendo con la Semana de la Arquitectura de Madrid que organiza y coordina el COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid), y dentro de los actos del Tricentenario de la BNE, se inaugura la muestra De pasadizo a palacio. Las casas de la Biblioteca Nacional. En ella se explica la historia de las casas que han alojado a la Biblioteca Nacional desde su apertura en 1712 como Real Librería Pública hasta la actualidad.


      Coincidiendo con la exposición la BNE ha organizado un ciclo de conferencias que se llevarán a cabo del 3 al 11 de octubre.






El cine de 1930.
Flores azules en un paisaje catastrófico


Fechas: 4 - 31 de octubre de 2012
Hora: 19:00h
Lugar: Auditorio del Edificio Sabatini
Entrada:gratuita hasta completar aforo
Comisaria: Karen Fiss


Como complemento ala exposición Encuentros con los años 30 (3 de octubre de 2012 - 7 de enero de 2013), el Museo Reina Sofía ha programado un ciclo de cine en el que, a través de diferentes formatos, se profundizará sobre algunas de las cuestiones expuestas y la importancia de este medio como difusor de las ideas e imágenes de la década.


Este programa, comisariado porKaren Fiss, se compone de 10 sesiones e incluye una amplia selección de géneros: largometrajes, documentales, musicales, animación, noticiarios, cortos experimentales y de propaganda industrial… Todas las piezas fueron realizadas durante los años 30 en Europa, la antigua Unión Soviética, América del Norte y el sur de Asia, y algunas de ellas no se han exhibido hasta el momento en España, como es el caso deThe Abraham Lincoln Brigade in Spain, de Herbert Cartier-Bresson y Herbert Kline, descubierta recientemente en Nueva York.


Reconocidos cineastas comoEfim Dzigan, Marcel Carné,Walter Ruttmann, Alberto Cavalcantio Zoltan Korda; artistas experimentales comoOskar Fischinger, Norman McLaren oLen Lye;el coreógrafo Busby Berkeley; documentales deRamón Biadiu, André Malraux,Willy Zielke, Henri Cartier-Bresson y Herbert Kline; material denoticiarios como los de de la UFA,Hearst, Laya Films yproducciones corporativas como las realizadas por laFord o la General Motors para las exposiciones universales estadounidenses, estarán representados en la selección.


Flores azules en un paisaje catastrófico, cita de Walter Benjamin sobre la experiencia del cine en los años 30, busca explorar distintos posicionamientos en un amplio panorama audiovisual que marca el comienzo del proyecto político del documental como propaganda, pero también la vinculación entre vanguardia y cultura de masas o el nacimiento de la industria cinematográfica y su culto ala distracción. El ciclo, en diálogo conla exposición Encuentros con los años 30, supone un recorrido exhaustivo por una década que define gran parte de los sistemas de producción, géneros y tipos de recepción del cine contemporáneo.



L.M.A.





Felipe Alaiz publica  “El Arte de escribir sin arte” en Berenice





L.M.A.

               El arte de escribir sin arte, es el nuevo ensayo que acaba de publicar la editorial Berenice, obra de Felipe Alaiz, y prologado por Javier Cercas quien dice de él que “perdido en la oscuridad sin remedio de la historia del anarquismo, su nombre es el de uno de los escritores más relevantes del movimiento libertario, también el de un periodista que en las dos épocas radiantes que precedieron al estallido de la guerra civil, gozó del favor de numerosos lectores.”

            El volumen pretende reunir lo mejor de la particular tarea de crítico literario del conocido como primer escritor anarquista español, y ofrece una selección, realizada por Juan Bonilla, de los más llamativos de sus Tipos españoles, una reunión de retratos literarios de grandes y olvidados nombres de la literatura española. Alaiz mezcla, con su prosa rara y potente, tanto finas intuiciones críticas como acérrimos mamporros nada menos que con Espronceda, Bécquer, Campoamor, Azorín, Valle Inclán, el Nobel Benavente o todo un García Lorca y sólo parece salvar de la quema al gran Pío Baroja.
            

          Publicado en los años treinta, Arte de escribir sin arte plasma una idea de la literatura que apuesta por una forma de escritura, y de lectura, alejada de los usos burgueses que sólo cuidan de sus intereses y de su mundo, y que rechaza los preciosismos y piruetas de estilo que suelen enmascarar la intención de no decir la verdad. “No es el hombre quien ha de hablar como un libro abierto sino el libro abierto quien debe hablar como un hombre”, nos dice Alaiz, reclamando lo poco que le queda al lector y al escritor como voz del pueblo, y emparentándose a una tradición mairenesca que hoy resuena en Agustín García Calvo o Rafael Sánchez Ferlosio. En el prólogo a este libro, Javier Cercas le da la razón a Alaiz: «En lo fundamental es exacta su concepción del estilo... no olvida que lo que suena a literatura no es nunca literatura... porque el estilo verdadero linda casi siempre con la ausencia de estilo.»
             
          Según comenta Juan Bonilla en su epílogo, para Alaiz “Benavente no era más que el pico de una montaña que había que escalar, y que una vez escalada, había que burlarse de ella, de lo baja que era. Gabriel Miró era una laguna que había que cruzar a nado, y que una vez cruzada había que restarle todo mérito y discutir su profundidad. Azorín era una llanura desértica por la que había que correr a toda velocidad para que la arena no le abrasara los pies, y una vez puesto a salvo sobre el oasis del papel en blanco donde verter sus opiniones, estás no podían ser más que violentas.”
          
           “Entre su producción más vigorosa se encuentran algunos ensayos literarios de una personalidad y una libertad sin parangón en el abarrotado panorama de los años treinta de nuestra literatura” asegura el escritor Juan Bonilla, quien afirma que “no hace falta ser lector de ninguno de los tipos que protagonizan estos textos, para disfrutar con la inteligencia, perspicacia, violencia y dichosa superficialidad de este prosista raro y potente que fue Felipe Alaiz.

               Felipe Alaiz, nacido en 1887 en Belver de Cinca, Huesca, está considerado como. Ejerció muy pronto de periodista en El Sol y, tras pasar al anarquismo, se vuelca en una labor insaciable como escritor y propagandista de los ideales libertarios. Llegó a dirigir algunas de las principales publicaciones anarquistas –entre ellos Tierra y libertad y Solidaridad obrera-.

              Puso su pluma al servicio de Los Solidarios -el grupo de pistoleros libertarios más aguerrido de la época, capitaneado por Durruti-, y pasó varias temporadas en la cárcel. Escribió novelas -Quinet, María se me fuga de la novela-, crítica literaria y artística –El Arte de escribir sin arte, Tipos españoles, Arte Accesible- y tradujo a Upton Sinclair, a Dos Passos o a HG Wells.

             Considerado un feroz individualista, siempre díscolo a ojos de la propia CNT y FAI, concebía el anarquismo como “una conducta” o, como mucho, una opción ideológica y moral. Tras la victoria de Franco consigue exiliarse de forma milagrosa y, en la indigencia, muere en 1959, en un mísero hotel de barrio de Montmartre, en París.










Thomas Bernhard, autor de cuatro relatos en  “Goethe se muere” editado por Alianza




Julia Sáez-Angulo

         Es un escritor corrosivo, irreverente, casi nihilista, que con sus libros quiere hacer una crítica profunda y ácida ironía de la sociedad occidental contemporánea, que es la que el ha conocido y padecido. El escritor austriaco Thomas Bernhard (Heerlen, Holanda, 1931 – Gmunden, 1989) es un referente crítico a tener en cuenta, aunque solo sea para discrepar de sus audaces afirmaciones.

         Su visión del género humano y de su condición no es precisamente optimista. En el libro “Goethe se muere” (1985), editado por Alianza Literaria, el autor nos ofrece cuatro relatos que aparecieron en distintas publicaciones, aunque Bernhard quiso hacerlo en uno solo, por lo que hoy se hace realidad lo querido.

El libro, bien traducido del alemán por Miguel Sáenz, acoge los títulos de “Goethe se muere”, “Montaigne. Un relato”, “Reencuentro” y “Ardía. Relato de viaje para un amigo de otro tiempo”. Un epígrafe de “Fuentes”, al final de los relatos, muestra la procedencia e inspiración de lo fabulado.

         Al igual que en sus ensayos, las cuatro narraciones de “Goethe se muere” condensa su filosofía provocadora y corrosiva, su desmitificación y distancia del pensamiento políticamente correcto de su época.

         El autor juega con la supuesta última frase de Goethe antes de morir: “¡Más luz!”, para decir que el fue testigo de esos últimos momentos del filósofo alemán y sus últimas palabras fueron “¡Más nada!”, teniendo como testigos a los desaparecidos Riemer y Kraüter.

         Thomas Bernhard publicó diversas obras autobiográficas, algunas a  modo de diarios íntimos en los que se permite toda clase de descalificaciones a diestro y siniestro. Desmota lomás sagrado y su mofa o rechazo del arte es abrumador. Su relación de amor/odio con Austria, su país, es realmente terrible y patética.

         La actitud llamativa y extravagante de Bernhard la prolongó después de su muerte, ya que pidió que sus restos posaran en una tumba sin nombre. Se encuentran en Viena y que sus obras no se editaran en Austria durante los setenta años que duran los derechos de propiedad intelectual. No obstante, en 1967 recibió el Premio Nacional de Literatura austriaco.