viernes, 26 de mayo de 2017

"Esteban Lisa: el gabinete abstracto" en el Museo de Arte Abstracto de Cuenca




AL / Artistas de Latinoamérica
Esteban Lisa: el gabinete abstracto es la primera de una nueva serie de exposiciones diseñadas por la Fundación Juan March para presentar a escala reducida el universo artístico de algunos nombres de la plástica latinoamericana del siglo xx. La publicación que acompañará a cada exposición de esta serie aspira a constituirse en fuente sobre el artista y a difundir su figura y su obra.





·    En el acto inaugural participará Edward J. Sullivan (New York University), autor del ensayo principal del catálogo de la exposición

·      Esta muestra de gabinete presenta, desde el 2 de junio, 37 obras realizadas entre 1930 y 1968 por el artista argentino, pionero de la abstracción en Latinoamérica y España

·      La exposición ha sido presentada previamente en el Museu Fundación Juan March, en Palma, y posteriormente viajará al McMullen Museum of Art del Boston College (Boston, EE.UU.)

·      Es la primera de una nueva serie de exposiciones (AL/Artistas de Latinoamérica) diseñadas por la Fundación Juan March para presentar a escala reducida el universo artístico de algunos nombres de la plástica latinoamericana del siglo XX

·      La publicación que acompañará a cada exposición de esta serie aspira a constituirse en fuente sobre el artista y a difundir su figura y su obra



L.M.A.


Esta pequeña muestra de gabinete presenta una selección de 37 obras realizadas entre 1930 y 1968 por Esteban Lisa (Hinojosa de San Vicente, Toledo, 1895-Buenos Aires, 1983). La muestra incluye obras sobre papel y cartón de pequeño formato y documentación diversa procedentes en su mayor parte de colecciones particulares. Considerado uno de los pioneros de la abstracción, no solo en América Latina sino también en España, Lisa fue, además de un artista relevante, un teórico y un pedagogo comprometido. Se da la circunstancia de que Esteban Lisa nunca se molestó en exponer ni en vender sus obras en vida, por lo que su reconocimiento internacional sería póstumo.

La muestra va acompañada de una publicación en dos ediciones, española e inglesa, que reúne, además de una cronología y una bibliografía del artista, un texto de Rafael Argullol a propósito del ensayo de Esteban Lisa Kant, Einstein y Picasso (publicado originalmente en Buenos Aires en 1956 como manifiesto inaugural de La Escuela de Arte Moderno de Buenos Aires, “Las Cuatro Dimensiones”, fundada por el propio artista), del que se incluye una reproducción semifacsímil. También contiene un ensayo a cargo del profesor de Historia del Arte de la New York University, Edward Sullivan.

Desde los años ochenta, la figura y la obra de Lisa han pasado del desconocimiento casi absoluto a una póstuma y nada infrecuente exposición pública gracias a la celebración de muestras individuales y también algunas colectivas que han explorado el fenómeno, excéntrico al canon, de las vanguardias y las corrientes abstractas latinoamericanas, tan vivas en el centro y el sur del continente americano a partir de los años treinta. De un tiempo a esta parte, las obras de muchos de los protagonistas de esas corrientes han merecido importantes exposiciones y ya forman parte de relevantes colecciones públicas y privadas en todo el mundo. Este es también el caso de Esteban Lisa, incluido, entre otras, en América fría. La abstracción geométrica en Latinoamérica (1934-1973), organizada por la Fundación Juan March en 2011, y en otras muchas muestras monográficas internacionales (en Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania y el Líbano). También se le han dedicado desde 1998 hasta hoy notables exposiciones en España, su tierra natal.

Esteban Lisa pintó principalmente óleos sobre papel y cartón, muchos de ellos a doble cara, especialmente en las décadas treinta y cuarenta del siglo pasado: usó reiteradamente un soporte modesto, típico del artista escaso de recursos económicos. Desde los pequeños paisajes y algunos bodegones figurativos de sus inicios, exploró tempranamente la representación mediante composiciones geométricas y evolucionó desde unas primeras abstracciones derivadas del cubismo hasta el lirismo expresionista de sus últimas composiciones. Las obras han sido seleccionadas para la muestra con un criterio cronológico sobre la trayectoria de un artista que, en su decidida búsqueda de la abstracción, puede ser considerado con justicia un solitario, pero al mismo tiempo también uno de los pioneros de esa tendencia en Latinoamérica junto a Joaquín Torres-García, Emilio Pettoruti o Juan del Prete.

Además de artista, Lisa desarrolló un sentido pedagógico casi misionero y sintió una gran fascinación por los saberes filosóficos y científicos, las imágenes antiguas y modernas del mundo y también por la carrera espacial de los años sesenta, que despertó en tantos intelectuales la pasión por lo desconocido. Ese interés le llevó incluso a alumbrar (y a publicar) toda una llamativa “teoría de la cosmovisión” difundida en cursos y conferencias. Fue profesor particular de pintura y dibujo en su propia casa y en una escuela nocturna para adultos. Después, tras su jubilación como empleado de correos, fundó la Escuela de Arte Moderno “Las Cuatro Dimensiones”, desde la que reivindicó la abstracción como el lenguaje artístico moderno por excelencia. Lisa se preocupó más por la formación de sus discípulos que por la proyección de su propia creación plástica, que guardó y que nunca quiso ni exponer ni vender en vida.

Como se deduce de su título, esta “muestra de gabinete” incluye pocas obras, cuidadosamente seleccionadas, que se acompañan de una publicación intencionadamente contenida en cuanto a su extensión. Además de que, en el caso de Lisa, las pequeñas dimensiones sean una de sus marcas –usó un mismo formato durante toda su vida–, Esteban Lisa: el gabinete abstracto da inicio a una serie de exposiciones cuya escala reducida es norma y cuyo fin es presentar sintéticamente a figuras de la plástica latinoamericana del siglo XX en el marco más amplio de la colección de arte español contemporáneo de la Fundación Juan March y su programa de exposiciones dedicado al arte moderno y contemporáneo internacional. Con esta muestra, pues, la Fundación Juan March abre en sus museos de Palma y Cuenca un nuevo ciclo de proyectos expositivos.





Esteban Lisa: de la periferia al centro
Edward J. Sullivan

(…)
Lisa pudo haber sido uno de esos espectros históricos, uno de los fantasmas del arte (…).

Sin embargo, Lisa es ahora un artista que ha dejado la periferia del olvido para incorporarse a la corriente dominante; expuesto en museos, presentado en galerías; creador fetiche para los coleccionistas. Pero igualmente podría haber sido víctima del abandono y del olvido. (…)



Dada, pues, la ausencia del artista, solo nos queda su obra. Gran parte de lo que podemos deducir de esa imaginación —a todas luces fértil, sumamente inspirada e intensamente introspectiva— está plasmado en los cuadros que Lisa creó a partir de los años treinta y hasta la década de los setenta. Cabe suponer que dejó de pintar o dibujar mucho antes de su muerte con el fin de concentrarse en sus numerosas meditaciones sobre el cosmos (…), así como en la enseñanza y en otras aspiraciones literarias. La característica más destacada de la trayectoria de Lisa como pintor es su ausencia de la escena artística de Buenos Aires, ciudad en la que vivió y trabajó desde que, con 15 años, se trasladara de su España natal (Castilla, y concretamente la provincia de Toledo) a vivir con unos familiares a Argentina. El que nunca expusiera sus obras públicamente no significa que no tuviera una personalidad pública. (…)
En cualquier caso, en la obra de Lisa queda patente un compromiso constante con el desarrollo gradual de las cualidades expresivas, así como una preocupación profunda por las líneas y los colores. Solemos ver a Lisa como un artista puramente abstracto, pero sus obras de los años treinta muestran interés por la figuración. Flores, paisajes y alguna figura ocasional, esbozados de forma resumida y casi cubista, demuestran un deseo por salvar la distancia entre las formas cubo-futuristas (…). Hasta aproximadamente 1940 predominan los colores terrosos y, a veces, se aprecia una textura superficial áspera o incluso tosca, como si el artista intentara simular las superficies arenosas de muchas obras contemporáneas de Pablo Picasso. (…) Y luego se produjo un cambio radical. Desconocemos los motivos que llevaron al artista a rechazar esas tonalidades terrosas, a veces muy apagadas, de su primera época (…). Pero alrededor de 1940 o 1941 Lisa comenzó a utilizar una paleta mucho más cargada. (…)

A medida que avanzaban los años cincuenta y sesenta, la línea se hacía más frenética y el color adquiría una riqueza brillante que contrastaba claramente con los primeros cuadros de Lisa. Muchas de estas composiciones especialmente alegres recibieron del artista el título de Juego con líneas y colores. Sin embargo, volvió la marcada sobriedad durante un breve periodo que representa una suerte de hiato enigmático en la producción de Lisa. Entre 1954 y 1957 ideó una serie de pinturas que tituló Actos espaciales. Comparados con el resto de sus cuadros, estos pasteles son frugales, reservados y deliberadamente furtivos, y en ellos las formas individuales, a veces geométricas, pero más a menudo circulares o espirales, se disponen en un acto consciente para que cada componente del campo visual asuma su propia individualidad.

Los cuadros de Esteban Lisa tienen todos aproximadamente el mismo tamaño. A veces sus dimensiones varían ligeramente, pero todos son discretos, íntimos, compactos. Si bien realizó algunos collages y dibujos a lápiz (…), la mayoría de sus piezas están pintadas al óleo sobre cartones o papeles, que habían nacido con un propósito diferente (por ejemplo, una hoja tomada de una revista o de un libro). Esto nos induce a considerar la obra de Lisa, en su conjunto, como parte de un gran proyecto. (…)

El papel del color cambia constantemente en la obra de Lisa, y sus experimentos con tonalidades recuerdan claramente —como han señalado muchos críticos— el paralelismo sinestésico articulado en el libro de Vasili Kandinsky De lo espiritual en el arte. (…)

Al escribir sobre Lisa es imprescindible establecer paralelismos con los artistas de las Américas que adaptaron y reconfiguraron la geometría y, con el tiempo, la abstracción gestual en su arte; (…) Al final, para mí, la característica distintiva más destacada del arte de Lisa, y de la transcendencia de este arte, la constituye su melancólica soledad esencial —o, quizás, mejor dicho, su “aislamiento”—. (…)

El número de exposiciones individuales de las obras de Lisa, o de las muestras en las que sus cuadros ocupaban un lugar destacado, ha crecido de manera exponencial en los últimos veinte años. Además de importantes exposiciones en Buenos Aires y Montevideo, se han organizado retrospectivas en museos y galerías de Madrid, Toledo, Nueva York, Long Beach (California), Ciudad de México y Beirut, entre otras ciudades. Todos los autores principales de las publicaciones asociadas con estas muestras (…) se han centrado, como es lógico, en el arte visual de Esteban Lisa. Sin embargo, parece que el propio Lisa deseaba ser conocido como profesor y autor de tratados sobre estética y sobre sus teorías de lo que él denominó “cosmovisión” —una Weltanschauung que conllevaba la posibilidad de comunicación a través del espacio y del tiempo—. (…) La mayoría de sus textos tenían poco o nada que ver con el arte. En 1956, la imprenta de la escuela de Lisa publicó su primer libro Kant, Einstein y Picasso. La filosofía y las cuatro dimensiones en la ciencia estética moderna. En la portada, el autor figura como “Fundador y Director Profesor Esteban Lisa”. (…)

Lisa se diseñó a sí mismo como un auténtico intelectual cósmico. Se sentía más a gusto entre sus alumnos que en el mundillo de los museos y las galerías. Su escuela le servía de escenario para presentar sus ideas y sus filosofías; su taller era un refugio de la más honda intimidad. (…) Debemos considerar a Esteban Lisa como un componente integral de la compleja evolución de la creatividad en las Américas; pero al mismo tiempo representa un oasis de la imaginación, una imaginación introvertida, de orientación espiritual, pero agnóstica.


ESTEBAN LISA (1895-1983)
APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA
Julio Sánchez Gil

Esteban Lisa Morales nace en la villa toledana de Hinojosa de San Vicente en 1895 en el seno de una familia humilde. Es el hijo primogénito de los cuatro descendientes que tendrán sus padres, Salustiano y Bernardina.
Diversos estudios sobre la historia de la comarca de la Sierra de San Vicente confirman que a principios del siglo xx se produjo una fuerte emigración a Sudamérica. Argentina será el país que más vecinos acoja y el lugar hacia el que Lisa embarca cuando apenas cuenta 15 años de edad. Una vez allí, se instala en la casa de unos tíos que regentan un bar en la ciudad de Buenos Aires. En los primeros meses ayuda en las labores del establecimiento, para después empezar a trabajar en la Aduana del Puerto.
Hacia 1920 consigue un empleo en Correos. El horario de trabajo le permite realizar estudios en la Escuela Nacional de Artes (1920-1925), y una vez finalizados se acredita con el título de profesor de Dibujo y Pintura. (…)
En 1924 sus padres y hermanos llegan al puerto de Buenos Aires. (…)
Una vez asentada la familia, funda una academia en la propia vivienda donde da clases de dibujo y pintura; para ello habilita un espacio en el comedor. Sabemos que son años fecundos y de reconocimiento para el profesor Lisa, ya que las carreras profesionales de muchos de sus alumnos estarán marcadas por las enseñanzas recibidas. (…)
Dos hechos trascendentales para el futuro artístico de ese país tienen lugar en 1934: la exposición de Pablo Picasso en la galería Müller de Buenos Aires y la llegada de Joaquín Torres-García a Montevideo. Los hermanos Lisa, al igual que los demás jóvenes artistas rioplatenses, no serán ajenos a las influencias de esos pintores. En torno a ese año Esteban y Aniano emprenden sendas divergentes: si Esteban va sumergiéndose en la abstracción, desarrolla su obra de forma cuasi eremítica y la oculta a posibles observadores, su hermano, por el contrario, pisa el terreno figurativo, se presenta y gana concursos de pintura y tiene en ciernes una prometedora carrera como dibujante. (…)
Hacia 1936 la familia en pleno se traslada a vivir a Villa Devoto (…).
Tras un largo noviazgo, Esteban Lisa y Josefina Pierini se casan en una iglesia de la capital en 1938. La pareja, que no tendrá descendencia, ocupará la planta alta de la vivienda familiar.
En el año 1939 tiene lugar en la ciudad de Buenos Aires la exposición Artistas Plásticos y Recitales Artísticos. En ella participan profesores de las Escuelas de Adultos, y creemos que Lisa lo hace con un retrato. En esos años sus obras se cubren de una pintura cálida, llena de siluetas curvadas, óvalos, espirales, estrellas y notas musicales. Firmará algunas de sus pinturas como “E. LISA” y otras con signados ininteligibles. (…)
Realiza también una serie exclusiva de grabados en pequeño formato (fechados entre 1942 y 1957) que reproducen retratos de personajes relevantes; entre ellos destacamos los de los presidentes Ramón Castillo (1942) y Juan Domingo Perón (ca. 1950).
A principios de los años cincuenta se produce un cambio trascendental en la obra de Lisa, posiblemente como consecuencia de la intensa experimentación llevada a cabo anteriormente y complementada con la inmersión en las teorías de la cosmovisión. Este proceso coincide con la ejecución de las pinturas que él mismo denomina “juegos con líneas y colores”, y que no son más que divertimentos cromáticos que no abandonará en toda su producción pictórica posterior. Paralelamente, desde 1952 y hasta bien entrados los años sesenta, realiza una serie de dibujos con ceras sobre papel, algunos de una sencillez gestual extrema, que denomina “actos espaciales”.
En 1955, cuando ha logrado un reconocido grado como profesor y su acción investigadora aplicada a su producción artística alcanza el punto más alto, se produce su jubilación en Correos y en la Escuela de Adultos. Coincide este hecho con la fundación de la Escuela de Arte Moderno “Las Cuatro Dimensiones” (…). Lisa es nombrado director de este proyecto y contará con la ayuda fundamental de tres discípulos: Isaac Zylberberg, Pietro Spada y Juan Velázquez. El local se inaugura con la exposición de Zylberberg Pinturas, si bien de forma permanente y junto a los retratos de Kant, Einstein y Picasso, se exhiben copias de cuadros de Miró, Picasso, Chagall o Mondrian que se acompañan con pinturas originales de varios alumnos.
En 1956 se edita el libro Kant, Einstein y Picasso, que viene a reconocerse como el manifiesto estético-filosófico del pensamiento y la pintura de Lisa. Poco tardaría en enviarlo al filósofo alemán Eduard Spranger, quien le contestó con una carta de felicitación y agradecimiento. También en ese año pronuncia ocho conferencias y funda el Instituto de Investigación de la Teoría de la Cosmovisión. Al año siguiente sale a la luz otro volumen, Teoría psicofísica cuatridimensional para la percepción universal. Su publicación coincide con el inicio de un periodo febril de impartición de conferencias acerca de sus teorías que le llevará a pronunciar más de doscientas. La mayor parte de ellas tienen lugar en la sede del Instituto, aunque también se dictan en otros espacios de la capital y las provincias. (…)
Si progresivamente se aleja de la pintura y de su actividad docente, el tiempo disponible le permite volcarse en sus libros. Así, en menos de una década publica nueve obras. La última, La teoría de la cosmovisión y la visión de Platón, ve la luz en 1980. La obra escrita de Esteban Lisa supera la docena de títulos, casi todos ellos centrados en la justificación y propagación de sus teorías de la cosmovisión. (…)
Un hecho capital en la vida de Lisa será el fallecimiento de Josefina en 1979, cuya intensa labor educativa queda reconocida en la prensa del momento.
Este luctuoso suceso desencadena momentos personales muy duros; a la soledad que le rodea se une la constatación de que sus teorías han quedado relegadas al olvido. (…)
Esteban Lisa fallece en el mes de junio de 1983. Es enterrado en un nicho del cementerio de Chacarita, rodeado de unos pocos amigos y discípulos.



Hasta el 4 de junio, se ofrece también en el museo la exposición Desde el centro de Europa. Fotografía checa, 1912-1974


Esta muestra presenta una historia de más de sesenta años: la de la fotografía artística de la actual Chequia, uno de los países de la Mitteleuropa donde florecieron con especial intensidad tanto la vanguardia fotográfica de los años veinte y treinta como la fotografía del surrealismo y el informalismo. Más de un centenar de fotografías –entre piezas individuales y obras pertenecientes a grupos o series–, además unos 40 libros y revistas editados en la antigua Checoslovaquia, que muestra el uso característico de la fotografía en las publicaciones de la época. Las obras proceden en su totalidad de la Colección Dietmar Siegert (Múnich), una colección que por su especialización y por la cualidad individual de las obras de su fondo fotográfico permite contar esa historia, muy desconocida, combinando la visión de conjunto con la atención a la subjetividad de cada fotógrafo.


Los Reyes han inaugurado esta mañana la 76ª Feria del Libro de Madrid junto a Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de Portugal,






L.M.A.


26.05.17 .- MADRID.- Sus Majestades los Reyes han inaugurado esta mañana la 76ª Feria del Libro de Madrid junto a Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de Portugal, que es el país invitado en esta edición.

Los Reyes comenzaron su visita, poco después del mediodía, en las casetas del Ministerio de Cultura de Portugal y de la librería Ler Devagar, donde recibieron las primeras recomendaciones: La máquina de hacer españoles, de Walter Hugo Mãe, y La muerte de Colón. Metamorfosis y fin de Occidente, de Eduardo Lourenço, quien precisamente dictará, esta misma tarde, a las siete, la conferencia inaugural de esta edición de la Feria. A continuación se detuvieron en el stand del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, donde el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, que acompañó a los Reyes durante todo su recorrido, los obsequió con el libroDe la fotografía al azulejo y con el catálogo de la exposición Tesoros de la Hispanic Society of America del Museo del Prado. También recibieron ejemplares de la novela Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, premio Cervantes 2016; La habitación de Nona, de Cristina Fernández Cubas, premio Nacional de Narrativa 2016, yGeografía humana y otros poemas, de Gloria Fuertes, ilustrado por Noemí Villamuz. Por su parte, el presidente de Portugal recibió el volumen O artista e a cidade de Eugenio Trías, obra traducida al portugués gracias a las ayudas a la traducción a lenguas extranjeras convocadas por el Ministerio. Carlos IIII y el Madrid de las luces y El cartapacio del cortesano errante fueron los títulos que recibieron en el espacio que comparten en la Feria el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Antes de detenerse en el pabellón en el que la Embajada de Portugal en Madrid desarrollará un amplio programa de actividades durante los diecisiete días de la Feria, los Reyes no desaprovecharon la ocasión para interesarse por la literatura española actual. Se llevaron la novela Kanada, de Pedro Gómez Bárcena; y varios poemarios, entre ellos Cuaderno de campo, de María Sánchez; El arrecife de sirenas, de Luna Miguel; Nieve antigua, de María Sotomayor, y La habitación de las ahogadas, de Álex Portero. Pero su selección bibliográfica no olvidó incluir a clásicos como La tienda de antigüedades, de Dickens; la edición conmemorativa de Cien años de soledad de García Márquez editada por la Real Academia Española. En sus bolsas también metieron ensayos como Peter Handke y España, volumen coordinado por Cecilia Dreymüller; El Guernica recobrado, de Genoveva Tusell;Homo deus. Breve historia del mañana, de Yuval Noah Harrari, o Historia política del alambre de espino, de Olivier Razac.

Doña Letizia manifestó un especial interés por obras de tema periodístico y, a propósito de Una historia personal. Sobre cómo alcancé la cima del periodismo en un mundo de hombres, las memorias de Katharine Graham, la Reina confesó que le había interesado mucho la lectura de la trayectoria profesional de la editora de The Washington Post.

La literatura infantil y juvenil también despertó el interés de los Reyes: Achimpa, de Catarina Sobral; Antes del primer día, obra de Juan Carlos Palomino que ha recibido el premio internacional de Ilustración Feria de Bolonia;Princesas Dragón: El misterio del huevo dorado, de Pedro Mañas; Bis, de Jorge Gómez y David Fernández;Versos de la Tierra, de Javier Ruiz Taboada; La película de la vida, de Maite Carranza; Cómo arreglar un libro mojado, de Roberto Aliaga.


Entrega del Premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores 2017

  • SM y la Fundació Jordi Sierra i Fabra entregan mañana, a las 12:00 h, este prestigioso galardón en la biblioteca Eugenio Trías-Casa de Fieras de El Retiro.
  • Patricia Lorenzo Navarro recoge el premio de la XII edición, gracias a Destronada, su valiente novela sobre el maltrato y la homofobia.
  • Carmen Cabestany, profesora y secretaria de la asociación NACE (Asociación No al Acoso Escolar), impartirá una charla como experta en acoso escolar.

L.M.A.

Madrid, 26 de mayo de 2017.-SM, junto con la Fundació Jordi Sierra i Fabra, entregan mañana, a las 12:00 h, el Premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores 2017en el salón de actos de la biblioteca Eugenio Trías-Casa de Fieras de El Retiro.
Estos prestigiosos galardones literarios, los convoca cada año la Fundació Jordi Sierra i Fabra, con la colaboración de SM, con el fin de estimular en los estudiantes españoles y latinoamericanos el placer por la creación literaria y el amor por la palabra escrita.  

Paloma Lorenzo Navarro, una barcelonesa de 17 años, fue la premiada de la edición de 2017 por su valiente novela sobre el maltrato: DestronadaEsta obra, ganadora de la XII edición, refleja el mundo adolescente sin obviar sus partes más oscuras, como puede ser el acoso escolar, la homofobia y la violencia de género.

En el acto intervendrá Carmen Cabestany, profesora y secretaria de la asociación NACE, que impartirá una charla como experta en acoso escolar para arrojar luz sobre este problema que viven muchos jóvenes en silencio. 

  • Fecha: sábado 27 de mayo
  • Hora: 12:00 h
  • Lugar: Salón de actos de la Biblioteca Municipal Eugenio Trías. Casa de Fieras de El Retiro (Paseo de Fernán Núñez, 24 –entrada por la puerta más cercana a la calle Alcalde Sáinz de Baranda-)
  • Intervendrán: Paloma Lorenzo, Jordi Sierra i Fabra y Carmen Cabestany (NACE).

“La vida es sueño” de Calderón de la Barca, en edición Lourdes Yagüe, libro publicado por Anaya








Julia Sáez-Angulo

            La obra dramática La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca, obra cumbre de la literatura española, en edición Lourdes Yagüe Olmos, es un libro publicado por la editorial Anaya. Obra barroca donde las haya, muy estudiada también en Alemania, por su valor filosófico al afrontar el tema de la realidad y la apariencia en la breve estancia de la vida humana frente a la vida eterna.

            Lourdes Yagüe hace un amplio estudio introductorio que abarca el contexto histórico y social, las ideas y acontecimientos que subyacen en la pieza teatral, el análisis sobre el Barroco y el teatro de su tiempo, la figura del autor, la comparación de las distintas ediciones y el criterio que enfoca la edición actual, amén de una bibliografía.

            “La vida es sueño es producto de los intereses y las preocupaciones de la época del Felipe III y de Felipe IV”, escribe Yagüe. Esto que en la actualidad puede pasar desapercibido era captado por el público habituado a estos “guiños” o alusiones. Aunque la obra se situara en un país lejano o en épocas anteriores, el paralelo con lo que ocurría en esos momentos era evidente para todos.

            La estudiosa señala algunos aspectos del momento histórico de la España del XVII: el poder de los jesuitas; la gran expansión del imperio y su relación con otros países; la relación de los Habsburgo y los jesuitas con Polonia; el concepto de tiranía; la defensa del príncipe cristiano; la lucha por el poder entre padres e hijos, y La veleidad de la fortuna.

            Interesante estudio en suma sobre la España de ese siglo de Oro al que tanto debemos como humus y raíces en la idiosincrasia española.


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            Más información
Anayainfantilyjuvenil.com

jueves, 25 de mayo de 2017

María Jesús de Frutos clausura el curso de la Tertulia Peñaltar 2016 -17 en Madrid




María Jesús de Frutos




V. R.
Fotos Maica Noïs

            25.05.17 .- MADRID .-La pintora María Jesús de Frutos ha clausurado el curso de la Tertulia Peñaltar 2016 -17, dirigida por Rosa María Manzanares. El acto, presidido por Anunciación Guil, ha tenido lugar en el Hogar de Ávila en Madrid, con una conferencia de la crítica de arte Julia Sáez-Angulo sobre la artista.

            Estuvieron presentes Mayte Spínola, directora del Grupo por Arte y Cultura al que pertenece la pintora, quien dirigió unas palabras elogiosas a la pintora homenajeada, y numerosos miembros del citado Grupo como Marga Núñez, Pablo Reviriego, Puri Gazón, Adriana Zapisek, Ana Vivas, Maica Noïs, Pedro García Molano, Soledad Fernández, Amparo Ayllón, Guía Boix, Mercedes Ballesteros, Cem Ates, Ángel Salamanca, Alfonso Sebastián, Adelina Covián, Ana Muñoz, Pepa Miranda,…

            La conferenciante dijo entre otras cosas:

            “Decía Camilo José Cela, en su revista “Papeles de Son Armadans”, que unía textos literarios de escritores con ilustraciones o reproducción de obras de artistas, decía: “De los artistas no me interesa tanto su llegada, como su permanencia”.  Algo que desde luego piensan todos los coleccionistas que adquiere obras de un pintor o escultor.

            Para que la tertulia Peñaltar haga un homenaje a un artista, este ha de tener una trayectoria firme y constante, como es el caso de María Jesús de Frutos. Como pintora, empezó pronto, y a formarse de modo profesional en los 80, pero a exponer a principios de los 90 y lo hizo repetidamente en la galería CC 22, situada en la calle Claudio Coello 22, donde vendía todo, absolutamente todo, en aquellos tiempos en que el mercado y la alegría de los coleccionistas era una realidad por la que muchos artistas sienten hoy nostalgia. Par que se hagan idea, aquella galería de éxito, no solo por vender pintura de María Jesús Frutos, sino también de otros artistas –una galería que apostaba por el color-, cerró, como hicieron otras cuantas.

            Pues bien, nuestra artista segoviana residente en Madrid siguió pintando y exponiendo, porque cuando hay un vocación profesional se busca el modo y manera de cómo hacerlo. “Si hay un porqué para vivir, se acaba encontrando el cómo”.  Por aquí pasó el artista Cejudo Nogales y me confesó que en tiempos de crisis no había dejado de pintar, pese a vender menos, porque acumulaba obra que estaba seguro algún día las cosas cambiarían. La vida es cíclica. Alguno, que también pasó por aquí contóhabía dejado la docencia para entregarse por completo a la pintura en el taller y le pilló la crisis con la  disminución de ventas. Afortunadamente la crisis va pasando.

            Vuelvo a la cita de Cela: “De los artistas no me interesa tanto su llegada, como su permanencia”, ahí radica el código de coherencia de un pintor, de una pintora como María Jesús de Frutos Arribas (Segovia, 1949), que desde principios de los 90 ha seguido cultivando su carrera pictórica exponiendo periódicamente y así lo ha hecho hasta llegar a foros importantes como el Torreón de Lozoya (2007), Club de Información de Alicante, la Casa de Vacas en Madrid (2015) o el Museo Municipal de El Pósito en Campo de Criptana (2017), dentro de las jornadas cervantinas, dirigidas por la célebre Lola Madrid, una animadora cultural, célebre en La Mancha.


Con el Grupo pro Arte y Cultura



Pintura figurativa no realista

            Como buena pintora figurativa, María Jesús de Frutos cultiva todos los géneros: figura (humana en el retrato y en la danza como en “Colores de milonga”, una serie sobre el tango, el music-hall y el cabaret, que expuso en Casa de Vacas. Una serie que pintó después de viajar a la Argentina. Son escenas a veces de gran formato, en dípticos o trípticos que cobra a veces el valor de mural. La admiración por Toulouse Lautrec y sus ecos se aprecian en esta obra. Una serie en la que el trazo parece hacerse expresionista). Vemos en esta obra escenas de burgueses con una copa en la mano disfrutando de mujeres enjoyadas y artistas del music hall, con cierto paralelismo a las que pintara el germánico George Grosz en tempos del nazismo, como crítica a esa sociedad satisfecha y ciega ante lo que ocurría a su alrededor.

            Paisaje, estilo cezanniano, construido, escalonando geométricamente los planos (Segovia por los cuatro costados. Allí ha expuesto en el Pabellón de Lozoya). Ha pintado cerros, trigales, choperas, ermitas, caserías… Pintora que más parece mediterránea que castellana. Lo suyo no es precisamente la sobriedad en el color, sino el vitalismo llevado al trazo grueso para marcar las formas, el contraste para marcar el color.

            Bodegones y naturalezas muertas, con cerámicas, frutos, flores y floreros, textiles… Ella pinta unas copas de flores grandes y fantásticas… Es en este género, donde yo creo que María Jesús de Frutos entona su mejor do de pecho. Aquí refleja el lujo del color, la suntuosidad de la vida, la alegría de la existencia, el placer de la fruta, la sensualidad de los sentidos en definitiva. “Lujo, calma y voluptuosidd” que diría Matisse en su conocido cuadro. “¡Esa dulce y salvaje necesidad de mirar y de crear!”, que diría Hermann Hesse.

            Meninas  o Infantas de España. Una serie que va desde el casi monocromo de la figura, al estallido de color, con un gran sentido ocupacional del cuadro con el miriñaque.

            Composición. La pintora tiende a la ocupación total del espacio del cuadro, como si sintiera el horror vacui, el horror al vacío. Deseo de colocar el color en cada uno de los rincones. Lo ocupa de modo ordenado, escalonado y paralelo en algunos paisajes, ritmo circular en algunos bodegones…

            Técnica. La autora que nos ocupa pinta sobre lienzo o papel y con pigmentos indistintamente de óleo, acrílico o técnica mixta. También la acuarela, y ha participado en la última bienal de “20 Pintores unidos por la Acuarela”, que comisaría Pablo Reviriego. Una acuarela muy dibujada, para nada la abstracción de atmósferas que a veces se extrae de la acuarela, sino más bien con los parámetros que a vece requiere una témpera.

            Relato. La pintura como relato, que entrelaza dibujo, color, pincelada, técnica, untuosidad de la materia y el aplique, aromas del pigmento, sentimientos, imaginación, fantasía, vida… “Luz, color, sombras…” dice la autora en un escrito que es toda una declaración de intenciones y que valdría la pena leerlo.

            Ha pintado también ilustraciones para revista de cine como Nikel / Odeón  y también hizo carteles de cine como el de “La leyenda de un beso” de José Luis Garci, con el que sostiene una buena amistad y de hecho él le ha escrito alguna presentación de sus exposiciones en el catálogo.






           El color como móvil y protagonista

            El color es lo primero que resalta de la obra de esta pintora (M J. Frutos), un color bravo, atrevido valiente. Una paleta vivaz que registra todos los tonos y resaltan la figura o las formas de modo contundente. Un cuadro de Frutos tiene presencia en el muro, en la pared. Les aseguro que cuando se va a una casa y hay un cuadro de ella, la mirada se va poderosamente a la pintura. Colores armonizados  y vibrantes al mismo tiempo. A veces con ciertos acentos ácidos, como cuando refleja las sombras verdes de la figuras, al estilo van Dongen... Un color, que en mi opinión está emparentado con el fauvismo, es decir, cierta libertad para aplicarlo sobre las cosas que se representan, en algunos casos con cierto expresionismo formal. “Casas encendidas” se llama uno de sus cuadros, con título bien expresivo. Algunos críticos hablan de “violencia del color” en su obra.
            El color es tan protagonista y potente que exige dosificar la presencia de cuadros en las exposiciones para que el espectador no se emborrache.
            Yo diría que la manera de entender el color de M. Jesús de Frutos conecta más con la escuela de París, el expresionismo de Toulouse Lautrec, el Matisse fauvista, van Dongen y otros… que con la escuela mediterránea que le ha señalado algún crítico.

            “Apaga el gris de tu vida y enciende los colores que llevas dentro” Pablo Picasso.

            Tiene un estudio muy grande en San Martín de Valdeiglesias, donde se retira determinados días a pintar intensamente sin interrupción alguna. Ella confiesa que allí se queda absorta pintando y pierde la noción del tiempo, que allí olvida preocupaciones o penas, porque lo que los clásicos llaman el “rapto de inspiración” lleva a la autora a un estado de concentración total en la pincelada. “Una queda agotada, pero lo hace a gusto”, confesaba en una entrevista.

            También destaca en su obra, cierto aumento de escala para poner de relieve visual la forma de sus figuras, en los retratos, ambientes o bodegones, lo que los hace más vistosos y llamativos. Es como si para ella, la pintura fuera un realce de la realidad, un plus que la hace más visible.

            Los que conocemos su estudio tan estupendo, sobre todo los artistas, piensan que si allí no se pinta bien sería para matarla. El espacio amplio suele ayudar a los artistas, sobre todo para almacenar sus cuadros, aunque hay algunos que su mundo es una caja de cerillas.

            Para finalizar quiero recordarles a ustedes la afirmación de Borges, de que la mejor crítica de arte, más que palabras, es aquella que invita a acercarse a la emoción y al misterio que emana de las obras del artista”.


Retrato, por M. J. de Frutos