martes, 20 de mayo de 2025
"AYAKO ROKKAKU. Para los momentos en que te sientes paraíso", en el Museo Thyssen-Bornemisza
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Marisa González. Un modo de hacer generativo, el reconocimiento a una artista adelantada a su tiempo
Vista de sala de la exposición Marisa González. Un modo de hacer generativo. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Mayo 2025 Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía. L.M.A. 19.05.2025.- Madrid .- El director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade, y la artista, Marisa González, han presentado hoy la exposición Un modo de hacer generativo, la gran antológica de la artista bilbaína, pionera en combinar la creación artística y las tecnologías de comunicación y reproducción de imágenes. En la rueda de prensa también han participado la comisaria de la muestra, Violeta Janeiro Alfageme, el subdirector general de Artes Visuales y Creación Contemporánea del Ministerio de Cultura, Jesús Carrillo, la delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta María Rivera de la Cruz, organismo colaborador, y el concejal de Cultura y Gobernanza del Ayuntamiento de Bilbao, Gonzalo Olabarria, representante del Azkuna Zentroa – Alhóndiga Bilbao, a donde itinerará la exposición tras su paso por Madrid. Esta exposición, ha dicho Manuel Segade en la presentación, “es una deuda contraída y un reconocimiento a la trayectoria y al universo estético de esta artista, Premio Velázquez, que sigue en plena potencia intelectual y de la que ha destacado su contribución al feminismo o la ecología además del uso de las herramientas tecnológicos al servicio de la creación artística. El subdirector general de Artes Visuales y Creación Contemporánea, Jesús Carrillo, ha agradecido "este reconocimiento tardío, ya que las instituciones no han cuidado como deberían una figura como Marisa González, Premio Velázquez de las Artes, otorgado por el Ministerio de Cultura en 2023". La delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta María Rivera de la Cruz, se ha mostrado satisfecha de la colaboración de la institución municipal con el Museo Reina Sofía, además de “por el gran talento de la artista, porque ha demostrado que el arte es una potente herramienta de transformación”. El concejal de Cultura y Gobernanza del Ayuntamiento de Bilbao, Gonzalo Olabarria, representante del Azkuna Zentroa – Alhóndiga Bilbao, a donde itinerará la exposición tras su paso por Madrid ( 29 de octubre), ha puesto en valor “el arte valiente, que agita conciencias, el arte intemporal de Marisa González, que en esta exposición refleja el desmantelamiento de dos símbolos del País Vasco, la Central Nuclear de Lemóniz y la Panificadora”. La comisaria Violeta Janeiro Alfageme, ha calificado a Marisa González como una “adelantada a su tiempo, que ha roto cánones, que militó en la lucha antifranquista, en el asociacionismo y se sumó al feminismo, y de la que era muy necesario sacar a la luz su legado, que es como un agujero negro, por lo inabarcable, y por desgracia acumulado la mayoría en su estudio”. La artista, Marisa González, que ha acudido a la rueda de prensa con el mismo vestido que llevaba en la inauguración del Museo Reina Sofía, en 1986, cuando co-comisarió una de las exposiciones inagurales, ha reconocido que trabaja durante años en cada proyecto y lo guarda todo, “cada obra dura años, en esta exposición hay una pequeña representación de mi trabajo. Y si de algo me ha servido usar los medios tecnológicos desde tan temprano, ha dicho con humor, es que, a pesar de tener un nombre tan común, lo tengo para mí en la Wikipedia y en mi página web”. La exposición antológica de Marisa González, Un modo de hacer generativo, repasa la trayectoria de esta artista nacida en Bilbao en 1943, considerada una de las pioneras en España en combinar la creación artística y las tecnologías de comunicación y reproducción de imágenes. Siempre dentro de las artes visuales, trabaja con las fotocopiadoras, la fotografía, el vídeo y el ordenador. Premio Velázquez de las Artes de 2023, a sus 81 años continúa desarrollando su minucioso trabajo en Madrid. Esta gran antológica, comisariada por la historiadora del arte e investigadora, Violeta Janeiro Alfageme, recoge cinco décadas de producción de la artista y muestra cerca de una veintena de sus grandes series y proyectos. Su trabajo, que se desmarca de los medios artísticos convencionales, utiliza las máquinas —fotocopiadoras a color, termofaxes, y otras herramientas que en su momento han sido tecnología punta— para idear un arte que no es copiativo o replicativo sino generativo. Marisa González ha creado un método propio, un lenguaje, en el que toman protagonismo la inmediatez, el azar, la prueba y el error. |
El Museo del Prado incorpora dos retratos virreinales peruanos del siglo XVIII, en depósito de la Fundación Don Álvaro de Bazán
* Se pueden visitar en la sala 22 del edificio Villanueva |
L.M.A.
19.05.2025.- Madrid .-
El Museo Nacional del Prado refuerza su compromiso con la integración del arte de los virreinatos americanos mediante la incorporación en depósito de dos destacados retratos del siglo XVIII, realizados en el Virreinato del Perú. Las obras representan a doña Joaquina Nimpha de Carvajal y Vargas, condesa del Puerto, y a su esposo, don Fermín Francisco de Carvajal-Vargas y Sotomayor y Alarcón.
Los lienzos, atribuidos al pintor limeño Pedro José Díaz, constituyen un ejemplo sobresaliente de la sofisticación alcanzada por la retratística virreinal en la segunda mitad del siglo XVIII. Gracias a la generosidad de la Fundación Don Álvaro de Bazán, ambas piezas se incorporan a la colección del Prado como valioso testimonio del arte americano en el contexto imperial. |
'ESA COSA CON PLUMAS". La sorprendente vida de las aves y lo que revelan sobre el ser humano' , de Noah Strycker, editado por Capitán Swing
«Muchas de las increíbles proezas de las aves tienen su contraparte en los humanos, con lecciones interesantes»
L.M.A.
19.05.2025.- Madrid.-
Esa cosa con plumas es el libro con la sorprendente vida de las aves y lo que revelan sobre el ser humano, del escritor, ornitólogo y fotógrafo estadounidense Noah Strycker, una mirada profunda, científica y divertida a la vida y la naturaleza de las aves, que explora su sorprendente mundo y su honda conexión con la humanidad.
El libro ha sido publicado por la editorial Capitán Swing.
En 2015, durante una búsqueda que abarcó más de cuarenta países, Strycker estableció un récord mundial al encontrar 6.042 especies de aves —más de la mitad de las aves de la tierra— en un año natural. Es autor de varios libros y guía polar. En 2004, fue nombrado «Joven Observador de Aves del Año» por la American Birding Association.
«Noah Strycker piensa como un biólogo pero escribe como un poeta, y uno de los pequeños placeres de este libro es verle destilar la investigación empírica en imágenes líricas. Casi se puede ver al naturalista y locutor británico David Attenborough de pie con un casco de médula, sonriendo con divertida aprobación ante la descentrada sensibilidad de Strycker», dicho el "Wall Street Journal".
"Compartimos el planeta con diez mil especies de aves. Los pájaros son animales muy inteligentes, pero su inteligencia es muy distinta a la nuestra y ha sido poco comprendida. Cuanto más estudiamos a las aves y conocemos más sobre sus comportamientos, más similitudes encontramos entre nosotros y nuestros amigos emplumados.
En prácticamente todos los ámbitos del comportamiento de las aves —reproducción, poblaciones, movimientos, ritmos diarios, comunicación, navegación, inteligencia, etc.— existen paralelismos profundos y significativos con los nuestros.
El ornitólogo Noah Strycker ha vivido gran parte de la última década involucrado en proyectos de investigación con científicos que estudian el comportamiento de las aves, una experiencia que le ha permitido pasar meses seguidos observando aves en algunos de los lugares más remotos del planeta, como la Amazonia ecuatoriana, una colonia de pingüinos en la Antártida, el interior de Australia, los Farallones, las selvas de Costa Rica y Panamá, islas remotas en Maine y Hawái, las Galápagos o las Malvinas.
El autor ha observado alrededor de 2.500 especies de aves con la siempre creciente certeza de que no son nuestros súbditos, sino individuos alegres e impredecibles, cargados de personalidad y alma.
En Esa cosa con plumas, Strycker explora la asombrosa capacidad de búsqueda de las palomas, las buenas acciones de los malúridos, la influyente capacidad de congregación de los estorninos, el hábil arte de las aves de emparrado, la extraordinaria memoria de los cascanueces o el amor eterno de los albatros, mostrando por qué las aves hacen lo que hacen y la vez ofreciendo a su vez una visión de nuestra propia naturaleza. Para explicar esto, cada capítulo explora un llamativo comportamiento aviar y se centra en un ave que lo practica ofreciendo ejemplos de sus capacidades y talentos.
Este libro no aborda solo el mundo de las aves, sino que también habla sobre el mundo humano. Porque las aves podrán comportarse de maneras curiosas, ostentosas y sorprendentes, pero persiguen las mismas cosas básicas que nosotros: alimento, refugio, territorio, seguridad, compañía... un legado.
Partiendo de su experiencia, de la ciencia más avanzada y de una historia llena de detalles vívidos, Strycker narra con agilidad cautivadores relatos sobre las aves que habitan entre nosotros y sorprende al mostrar hasta qué punto estas conviven íntimamente con los seres humanos. Con humor y belleza, su trabajo revela cómo nuestra visión del mundo se forma a menudo a través de la experiencia de las aves.
«Un cambio muy reciente en el pensamiento científico sobre el comportamiento animal nos alienta a concentrarnos menos en la singularidad de los humanos y más en lo que el animal humano comparte con otros animales. Características humanas distintivas como bailar al ritmo de la música, reconocer el propio reflejo y la conciencia del yo, crear obras de arte e incluso el enamoramiento y el amor, se reconocen ahora también en las aves. Esto de ninguna manera es antropomorfismo; quien sugiera lo contrario es porque ignora gran parte de lo que significa ser pájaro. Más aún, una corriente de investigación neurológica en humanos indica que ciertos comportamientos humanos podrían ser más instintivos de lo que muchos de nosotros pensamos, como consecuencia de eones de selección natural; dicho de otro modo, ciertos comportamientos evolucionaron como ventajas para la supervivencia. De este modo, el aparente abismo entre los humanos y otros animales se ha ido reduciendo en ambos extremos».










