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miércoles, 25 de marzo de 2020

Diferencia icónica entre “Anunciación” y “Encarnación”, en el 25 de marzo

 "Anunciación" de El Greco. El ángel está más elevado que la Virgen, cuando anuncia.
"Encarnación" de Alonso Cano. El ángel está adorando al Verbo de Dios, ya en el seno de la Virgen María, después de que ella pronuncia el "Fiat" (Hágase en mí, según su Palabra)

Julia Sáez-Angulo

            25 de marzo de 20 .- Madrid .- Los buenos artistas lo saben y así lo interpretan en sus obras de dibujo, pintura, escultura o grabado. En la Anunciación del Verbo, el ángel san Gabriel está ligeramente elevado respecto a la Virgen María, porque la Sagrada Escritura dice de los hombres: “Nos hiciste ligeramente inferior a los ángeles”. Pero cuando María pronuncia ante el ángel el Fíat, de “Hágase su voluntad”, inmediatamente “el Verbo de Dios se hizo carne y acampó entre nosotros”, y se produce la Encarnación, por lo que el Hijo de Dios está en el seno de la Virgen y el ángel es inferior a Él y debe estar arrodillado ante Dios hecho hombre o estar más bajo.
            El Greco, que ha pintado numerosos cuadros de la Anunciación y la Encarnación, como pintor va mucho más allá y, mientras la Anunciación la sitúa en una estancia humana, la Encarnación es toda una explosión de atmósfera, porque la llegada del Hijo de Dios entre los hombres, transforma por completo la vida de los hombres. Los iconos ortodoxos reflejan con frecuencia estos dos conceptos. A veces se toma uno de ellos por el todo, pero en realidad no es así.
            La catedral de Málaga ofrece una hermosa y clara Encarnación en su ábside, con un devoto ángel genuflexo y adorador del Hijo de Dios encarnado -a la Virgen no se la adora, se la venera- en la Capilla de la Encarnación, situada detrás del altar mayor. ¡Solo se adora a Dios!
           La Encarnación fue el gran momento de la Humanidad, porque Dios habitó entre nosotros y nos honró con su presencia y salvación.
           
            Hoy es 25 de marzo, día de la Anunciación y la Encarnación; en nueve meses, 25 de diciembre, celebraremos la Navidad de Cristo.
               (El 25 de marzo, Nuestra Señora de Marzo, ¿en qué mes y en qué día cae?)


 Encarnación" de Fra Angelico.
"Encarnación" de Boticelli. El ángel inclina la cabeza ante la Virgen que ya porta al Verbo encarnado.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Anunciación y Encarnación, dos momentos distintos en el Evangelio y el Arte






Julia Sáez-Angulo

         El 25 de marzo, la Anunciación o la Encarnación, es una fiesta grande en la Iglesia Católica, aunque no haya dispuesto día festivo para ella. En la misa del día se leen dos epístolas y se reza el Credo, como en una fiesta dominical. Ciertamente que se encarne el Hijo de Dios entre los hombres, por medio de una mujer, a quien interroga el arcángel San Gabriel, es todo un acontecimiento: ¡la gran noticia! San Lucas la narra muy bien en el Evangelio.

         Esta escena ha sido muy representada por los artistas y en El Greco merece una atención especial en cuanto que, según el profesor Fernando Marías, el pintor cretense distingue muy bien la Anunciación del Arcángel san Gabriel a María, y la Encarnación del Verbo de Dios en el seno de María. 



         La Anunciación transcurre en una estancia humana, cotidiana, real y palpable en su ambiente, mientras que la Encarnación se presenta en una atmósfera celestial, porque la Virgen ha respondido afirmativamente “Hágase en mi tu Palabra” –el Fiat latino- y por tanto Dios se ha abajado a estar ente los hombres. ¡Se ha hecho carne!





         Cuando se reza el Ángelus, oración que recuerda la salutación del ángel y la Encarnación, hay tres momentos que se distancian uno de otro según las palabras invocadas:
         1.- El ángel del Señor anuncio a María…
         2.- He aquí la esclava del Señor…
         3 .- El Verbo se hizo hombre… Y acampó entre nosotros.

         Es el tercer momento el más importante, el que constituye la Encarnación. El primero es la Anunciación y el segundo la pregunta de María, una mujer inteligente, pues alega que no conoce varón, pero se entrega como esclava al Señor.