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viernes, 27 de marzo de 2020

OBITUARIO Francisco de la Torre y Díaz-Palacios, abogado. narrador, poeta y magnífico conferenciante


Francisco de la Torre y Díaz-Palacios en la AEAE



Julia Sáez-Angulo

            27.3.20 .- Madrid .- Era un caballeo a la vieja usanza, con cuidada cortesía, de esos que nos gustan a las señoras.  Francisco de la Torre, un gran señor. Un caballero español. Además de abogado, su inclinación y gusto por las Letras era evidente en sus ensayos, relatos y poemas, pero lo que de verdad nos gustaban de él eran sus conferencias llenas de erudición y amenidad, que todos elogiábamos. 
        Era también un toledano de pro, nacido en Madrid, pero de solar en Cuerva, Toledo, pueblo de Garcilaso de la Vega, de lo que Francisco de la Torre y Díaz-Palacios (Madrid, 1934 – 2020) se sentía muy orgulloso. En Cuerva pasaba muchos fines de semana y largas temporadas, desde que se jubiló, porque allí encontraba el silencio y la tranquilidad que requiere la escritura. Pertenecía a la Cofradía Internacional de Investigadores y yo tuve el honor de que me apadrinó en la presentación y en la investidura.
            Francisco de la Torre  pertenecía a la junta directiva de nuestro querido grupo literario Troquel, presidido por Carmen Silva. Era miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas (que ha mudado su sede hacia la Plaza de Castilla), donde daba con frecuencia sus conferencias o presentaba libros propios o ajenos.

            A Paco de la Torre le gustaba mucho la generación de escritores de los años 30 y pese a su seriedad y sobriedad castellanas, Paco arrancaba sonrisas y risas del auditorio, cuando nos hablaba de Ramón Gómez de la Serna, Enrique Jardiel Poncela, Edgard Neville, Noel Clarasó, Miguel Mihura, Alfonso Paso, Gloria Fuertes... El humor absurdo español de ese tiempo tiene mucha clase. Paco escribía de los autores que le gustaban. También daba conferencias y escribía ensayos sobre grandes escritores, poetas clásicos, sobre todo de su amado Garcilaso, del que lo sabía todo.
            Como se había quedado en la galaxia Gutemberg, las invitaciones a sus conferencias nos llegaban a casa por correo postal, en sobres bien dirigidos a cada cual, escritos a mano como antiguallas preciosistas.
            La Casa de Castilla-La Mancha en Madrid, la Biblioteca Elena Fortún, la Tertulia Ilustrada de Madrid o el Colegio de Veterinarios en la capital de España también han sido foros donde ha resonado su palabra elocuente en conferencias magníficas, que celebraban los nacimientos o conmemoraban las muertes de distintos escritores, que ahora lo habrán recibido agradecidos y alborozados con palmadas en la espalda.

            Entre sus libros figuran títulos como: Francisquerías –de gran éxito-; Soledades y ensueños; Mosaico (1990); Encuentros (1997); Con otro final; Cuerva en mis versos; ... y Hacienda somos todos: Impuesto y fraude en España (2014), porque de este último tema también sabía muchísimo, por su profesión durante años.

            Resulta incómodo hablar de muertes y escribir obituarios en estos tiempos duros y difíciles del covid 19, pero ¿cómo dejar pasar el momento de recordar a un amigo cuando llega su óbito? Éxitus dicen los médicos con palabra latina, cuando alguien se les va de su ciencia.
                 Francisco de la Torre tenía dos hijas.

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martes, 11 de julio de 2017

Francisco de la Torre clausura el ciclo cultural de la Casa Castilla-La Mancha en Madrid




Francisco de la Torre



Julia Sáez-Angulo

            El escritor Francisco de la Torre ha clausurado el curso de actos culturales en la Casa Castilla-La Mancha de Madrid. Presentado el acto por Olga Alberca y el escritor por la poeta Isabel Morión. Francisco de la Torre hizo un recorrido por su trayectoria literaria que va desde el teatro, el relato breve, la poesía y las greguerías, a las que él llama francisquerías. A todo ello habría que añadir el dato de conferenciante excepcional, como acreditan todos los que le conocen.

            Isabel Morión subrayó el talento,  humor , ingenio y sentido sarcástico de algunas de sus francisquerías y leyó algunas de ellas, así como el autor que ofreció quince francisquerías inéditas al auditorio. No sabía qué hacer y terminó de diputado; Cada vez que se le moría una ilusión, vestía de luto y acabó vistiendo de negro; Los libros de arte debieran llamarse Toledo… son algunos ejemplos

              Francisco de la Torre y Díaz-Palacios (Madrid, 1934) es abogado, poeta, narrador, miembro de la Academia de la Hispanidad y de la Cofradía de Investigadores de Toledo y miembro del equipo de redacción de la revista Troquel. Ha publicado diversos libros de relatos y poemas, entre ellos: Con otro final, Cuerva en mi versos, Mosaico, Soledades y Ensueños, Encuentros. Poemas, Poemas, Francisquerías y…, pensamientos a modo de aforismos o greguerías.

            El autor leyó el relato breve El perro suicida, que fue muy aplaudido, seguido de un recital poético, selección de su obra. Terminó con una letrilla: Cuando os haya dicho adiós/ al final de mi jornada…




           

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martes, 10 de enero de 2017

Beatriz Villacañas y Francisco de la Torre, recital en el Salón de la Lengua del Centro Riojano, dentro de “La Rioja Poética”






 Beatriz Villacañas

Francisco de la Torre


Julia Sáez-Angulo

            Los escritores Beatriz Villacañas y Francisco de la Torre han llevado a cabo un recital poético en el Salón de la Lengua del Centro Riojano, dentro de “La Rioja Poética”, dirigida por Rosario de la Cueva. La escritora Carmen Silva, directora de la revista Troquel, hizo la presentación de los autores, tras el resumen biográfico de ambos.

            La profesora de Literatura Inglesa en la Universidad Complutense, Beatriz Villacañas  Palomo (Toledo, 1964), residente en Madrid,  es autora de diez libros, entre poemarios y ensayos, entre los que se encuentran Jazz, Allegra Byron, El silencio está lleno de nombres, Dublín, La gravedad y la manzana, El tiempo del padre y otros. Junto a Carmen Silva, su nombre cuenta en un premio literario de poesía en Boadilla del Monte. Junto a Michel White, Beatriz Villacañas ha traducido al inglés una selección de poemas de su padre, Juan Antonio Villacañas, de quien se siente ferviente seguidora en cuanto a las formas clásicas de la poesía, como son las silvas y las décimas.
            La autora prepara un libro sobre “la urgencia y llamada de la palabra” escribe en uno de sus versos: “Dejemos que nos duela la belleza”. Para ella, “la poesía es conocimiento revelado”.

            Francisco de la Torre (Madrid, 1934), abogado, escritor y conferenciante, es autor de dieciocho libros, entre poemarios, narraciones y textos jurídicos. Su poesía se tiñe de melancolía ante el paso del tiempo y la fugacidad del amor que se apaga, matizada por un sensible sentido del humor. “(…) Esta voz grave que quiso parir amor/ y solo parió palabras”, fue su estrofa final.

            “Francisquerías” es un libro de pensamientos poéticos y aforísticos de Francisco de la Torre, que rezuma poder de observación y humor al mismo tiempo. El autor, miembro de la Academia de la Hispanidad y del Capítulo de Isabel la Católica, dirige la tertulia literaria Arco Poético, con más de una década de duración, que tiene lugar en la Biblioteca municipal madrileña Retiro.
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sábado, 5 de marzo de 2016

“Zenobia Camprubí. Escritora y Mujer”, conferencia de Francisco de la Torre en la Casa Castilla-La Mancha





 Retrato de Zenobia Camprubí por J.Sorolla



Julia Sáez-Angulo


         Zenobia Camprubí. Mujer y Escritora fue el título de la conferencia del escritor Francisco de la Torre en el salón de actos de la Casa Castilla-La Mancha en Madrid, como introducción a la Semana de la Mujer Trabajadora, que tiene su día internacional el 8 de marzo.

         La escritora Carmen Gracia hizo la presentación del conferenciante, licenciado en Derecho y autor de dieciocho libros jurídicos, volcado en la literatura como poeta, narrador, ensayista, articulista y buen experto en el poeta Garcilaso de la Vega, nacido en su mismo pueblo natal. “Yo me siento visceralmente poeta”, dijo Francisco de la Torre y Díaz-Palacios (Madrid, Cuerva. Toledo, 1944).

         El conferenciante recorrió, desde la infancia,la biografía de Zenobia Camprubí Aymar (Malgrat de Mar, 1887 – San Juan de Puerto Rico, 1956), escritora, traductora y esposa del poeta Juan Ramón Jiménez, quien recibió el premio Nobel el mismo año de la muerte de su mujer. Un premio que debió haber sido compartido, según palabras del mismo poeta.

         Francisco de la Torre recordó la importancia de la traducción de la poesía de Rabindranath Tagore por Zenobia, si bien Juan Ramón le daba la versión poética. Resaltó la amistad de la escritora con diversas mujeres intelectuales de la época en Madrid, relacionadas con la Residencia de Estudiantes –donde conoció ella a Juan Ramón- como María Goyri, Cristina de Arteaga o María Martos.
          Fue feminista moderada, como su amiga Mercedes Fórmica, cuyo busto ha sido retirado por el alcalde de Cádiz, Kichi, del partido Podemos, algo que ha merecido el reproche y censura del conferenciante, ante el día de la Mujer Trabajadora, por cuanto Fórmica fue una mujer que reclamó derecho y funciones públicas para la mujer española. Solo la ignorancia puede hacer algo así.

         Zenobia Camprubí hizo una gran labor en pro de la artesanía española en todos los campos, hasta el punto de abrir, junto a otras mujeres, un establecimiento para su promoción y venta en Madrid.

         Fue Zenobia una excelente y prolífica articulista,  tarea con la que se ganaba la vida, al igual que con las traducciones y la clases, hasta el punto de sostener la casa en los momentos en que Juan Ramón percibía menos ingresos.

         Ella mantuvo siempre un cariño de esposa y una diligencia de secretaria para el poeta de Moguer. Amó a Juan Ramón tanto como él necesitó; lo amó conociendo sus defectos de hombre neurótico, depresivo  y egoísta. También elogió sus virtudes de hombre desprendido, austero y generoso. Ella supo entregarle voluntariamente su energía, cediendo su propia creatividad literaria, que hubiera podido alcanzar cotas mayores.

         La guerra civil española llevó al matrimonio de Juan Ramón y Zenobia a América, donde ella padeció un cáncer de útero, que la llevaría a la muerte sin conocer el premio Nobel que recibiría su marido.

         Zenobia fe una gran lectora y poeta, amiga de poetas, a través de Juan Ramón. Una mujer que, al decir de Inmaculada de la Fuente, en su biógrafa: Zenobia, al casarse no elaboró un destino literario personal, sino que consciente y libremente renunció a él por el amor al poeta Juan Ramón.


viernes, 6 de junio de 2014

Francisco de la Torre, Conferencia sobre “Miguel Mihura siempre regresa a escena”



Francisco de la Torre



Julia Sáez-Angulo


            El escritor Francisco de la Torre y Díaz-Palacios pronunció una conferencia sobre “Miguel Mihura siempre regresa a escena” en la Asociación de Escritores y Artistas y Españoles, AEAE, que fue muy celebrada y aplaudida por los asistentes, dado su amenidad y humor. En la presentación intervinieron Emilio Porta e Hilario Martínez de Nebreda.

            Francisco de la Torre y Díaz-Palacios (Madrid, 1934) es poeta, narrador, miembro de la Academia de la Hispanidad y de la Cofradía de Investigadores de Toledo. Ha publicado diversos libros de relatos y poemas, entre ellos Con otro final, o Francisquerías, pensamientos a modo de aforismos o greguerías.

            En la conferencia en la AEAE señalo que Miguel Mihura  (Madrid, 1905 – 1977) pertenecía a la otra generación del 27 formada por dramaturgos, cineastas y humoristas, con tanto relieve como la de los poetas. Destacó en su intervención la vida libre y caótica de Mihura, capaz de gastar de inmediato el dinero que cobraba. Conoció y trató a muchas actrices, pues su vida desde niño fue al lado del teatro, pero nunca se casó. Su fisonomía era la de un hombre bajo y no especialmente agraciado.






            Dramaturgo y fundador de la Codorniz, periódico satírico, su humor sobre el absurdo fue diecisiete años anterior al de Ionesco, a quin se le considera padre de teatro del absurdo. Compartió amistad y generación con Tono, Edgard Neville, Enrique Herreros, Álvaro de la Iglesia, Enrique Jardiel Poncela, López Rubio, etc. Era un amante de la libertad y la elogió en su obra junto a la bondad. Su personalidad ,muy libre, nunca fue ofensiva, señaló el coferenciante.

            Francisco de la Torre fue comentando sus obras más relevantes entre las que se encuentran: Tres sombreros de copa, Maribel y la extraña familia, Ninette y un señor de Murcia, Ninette, Modas de París, La tetera, Melocotón en almibar… leyó el poema humorístico de Mihura La gitana y el ingeniero agrónomo, para regocijo del auditorio, que río en numerosas ocasiones.

            En 1976, Miguel Mihura fue nombrado académico, si bien no puso leer su discurso pues falleció poco después. Sobre su obra se han hecho decenas de tesis doctorales. Se ha dicho de Mihura que era un anarquista con la sonrisa en lugar de una metralleta.


            Fue un escritor con acentuados ribetes de poeta. Un cínico sin serlo, amigo de frases bonitas y contradictorias en sus entrevistas con  los periodistas. Más que hombre gracioso, fue ingenioso, concluyo Francisco de la Torre.