Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Roth. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Roth. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de diciembre de 2022

BERTA ARES YÁÑEZ autora del libro «La leyenda del santo bebedor», legado y testamento de Joseph Roth"

   


L.M.A. 

               24/12/22.- Madrid.- Joseph Roth concluyó La leyenda del santo bebedor dos semanas antes de morir en París, alcoholizado y apátrida. Escrita entre el otoño de 1938 y la primavera de 1939, su postrera nouvelle se considera el legado y testamento de su pensamiento más íntimo, pero, como ocurre con el resto de su obra, con frecuencia se ha leído exclusivamente dentro del canon occidental, ignorando su innegable inscripción en la tradición judía europea. 

La investigadora Berta Ares Yáñez explora en este ensayo iluminador los topos, símbolos, metáforas y motivos literarios que caracterizan la obra de Roth, profeta de la modernidad, a la luz de la literatura del shetl oriental y de la mística luriana, y así la reconcilia con lo que Hannah Arendt denominó la «tradición oculta» para referirse a los textos cuya comprensión no es posible remitir al canon con el que Europa se ha explicado a sí misma.

“En esta obra, que no renuncia al misterio, emplea símbolos y mitos del Antiguo Testamento y de la tragedia en un momento crucial de la historia europea, en una época de fuerte carácter escatológico, apocalíptico y mesiánico: la década de 1930”, dice Julio Trebolle en el prólogo.

“Un marco temporal de violencia, propiciado por las devastadores secuelas de la Primera Guerra Mundial, pero que solo puede comprenderse a partir de “radical novedad histórica” de las dos fuerzas totalitarias que son el nazismo y el estalinismo en cuyo trasfondo aparece una creciente destrucción del espacio público, de la alienación del individuo y de la alienación del mundo mismo”.

        El libro  «La leyenda del santo bebedor», legado y testamento de Joseph Roth" ha sido publicado por la editorial Acantilado.


TEMA: Ensayo

AUTOR: Berta Ares Yáñez

PRÓLOGO: Julio Trebolle

EDICIÓN: 1ª

ENCUADERNACIÓN: Rústica cosida

FORMATO: 13 x 21 cm

PÁGINAS: 280


martes, 23 de junio de 2020

Joseph Roth, autor de “La Cripta de los Capuchinos”, la novela que narra el “finis Austriae”



Joseph Roth en París




Julia Sáez-Angulo

            24/6/2020 .- Madrid.- Es una de las grandes novelas del siglo XX , escrita por uno de los grandes novelistas del mismo siglo. La Cripta de los Capuchinos novela del escritor austriaco Joseph Roth (Austria, 1894-Paris, 1939), narra el “finis Austriae”, el final del Imperio Austrohúngaro, tras la I Guerra Mundial, y describe como nadie el ambiente de entreguerras, al tiempo que empiezan a verse la presencia y oírse los pasos del nacionalsocialismo de los nazis. Un tiempo que también narró con brillantez otro gran autor germánico como fue Gregor von Rezzori, nacido en la Bucovina.
            La novela La Cripta de los Capuchinos es un clásico de su tiempo, con una escritura hermosa e inteligente, publicada por la editorial Cátedra en edición y traducción de David Pérez Blázquez.

            La interesante introducción recoge algunas de las afirmaciones de Joseph Roth como que “La unidad nacional y lingüística puede ser una virtud; la diversidad nacional y lingüística lo es siempre” (1924). Un periodista puede y debe ser un escritor del siglo. La verdadera actualidad no queda limitada de ninguna manera a las veinticuatro horas. Su ámbito no es el día, sino la época” (1925) La literatura es la sinceridad misma, la única expresión auténtica de la vida” (1934).

            Joseph Roth se define como: “Soy un francés del Este, un humanista, un racionalista con religión, un católico con cerebro judío, un verdadero revolucionario” (1926). Y he aquí algunas otras afirmaciones:
            “Solo se accede a decir la verdad a partir de una minuciosa observación de la realidad” (2927) “La auténtica patria del escritor emigrado es la lengua en la que escribe, y su libertad es la libertad de poder expresar lo que piensa”. (1938)

            Cuando Pérez Blázquez habla en “La despedida de un mitómano”, dentro de la introducción, de la biografía de David Bronsen, Joseph Roth, poete Autrichien, mort à Paris en exil, donde recuerda su muerte y entierro en Paris un 27 de mayo de 1939. Se lo llevó una pulmonía que se complicó fatalmente mientras sufría un delirium tremens como consecuencia de la borrachera a la que se consagró tras enterarse del suicidio de un buen amigo. Todavía no había cumplido los cuarenta y cinco años y llevaba varios malviviendo en exilio.
            “Entre la multitudinaria comitiva que rodeaba la tumba de Roth se encontraban sus amigos, sin saber si celebrar el funeral según el rito católico o según el rito judío; tres mujeres a las que amó tiempo atrás, la actriz bucovina Sybil Rares, la lituana Sonja Rosemblum y la mulata Andrea Manga Bell; famosos escritores, artistas y periodistas (…) representantes de Otto de Habsburgo, hijo del último emperador austriaco…

            Joseph Roth es un gran figura de la literatura en lengua alemana y ciertamente un gran testimonio de su época a través de su obra como “La Cripta de los Capuchinos” que alude al lugar de enterramiento imperial, como si dijéramos el monasterio del El Escorial en Viena.


jueves, 23 de diciembre de 2010

“Poesía Completa” del escritor alemán Georg Trakl



Georg Trakl, “Poesía completa”
Traducción y prólogo
de José Luís Reina Palazón
Editorial Trotta
Madrid, 2010



Julia Sáez-Angulo


Acogida con gran aceptación en España y toda Europa, la “Poesía completa” de Georg Trakl ve de una edición en lengua castellana, que permite acceder al mundo de este escritor del Imperio austro-húngaro y de la Viena Imperial, donde la capital de fin de siglo brillaba como “una araña imperial que en el centro de la enorme red negro-amarilla del imperio sacaba incesante fuerza, jugo y brillo de los países de la corona”, al decir de Joseph Roth.

“Como Trakl en Salzburgo, la vanguardia vienesa tuvo que romper una cultura canónica. Raramente aceptada por la nobleza, la burguesía austriaca ni destruye a la aristocracia ni llega a asimilarse a ella”, dice José Luís Reina Palazón, en el prólogo de la “Poesía completa”.

“Sobre los bosques la pálida luna, / la luna que soñar nos hace, / silente en la noche el sauce / llora en la oscura laguna.”, dice el poema “Silencio” de Georg Trakl 1887 – 1914), que termina así: Un corazón se apaga –presencio / la niebla que lenta se alza y se aduna- / ¡silencio, silencio!”.

“Al crecer la sensibilidad de lo que Hofmannsthal llamaba el deslizarse del mundo, la burguesía inclinó su cultura hacia el cultivo de la interioridad, de la singularidad de su vida síquica en una introversión narcisito, escribe Reina Palazón sobre el momento histórico de Trakl.

“Grito en el sueño; por negras callejas se precipita el viento / el azul de la primavera se insinúa a través del ramaje quebradizo, púrpura rocío de la noche y alrededor se apagan las estrellas”, dice los primeros versos del poema “Primavera del alma”.

Georg Trakl fue amigo de Oskar Kokochka, el artista expresionista que practicó la pintura sicológica. Los nombres de Kraus, Loos y Schömberg son otros nombres que constituían la intelectualidad austriaca del momento.

La dinámica – Georg Trakl


“Frente a la respuesta esteticista de un Hofmannsthal, que no quiso enfrentarse a la crisis del yo con el adecuado medio que puede conjurarla; la inmersión en la explosiva soledad del subconsciente, Trakl lleva a cabo una ruptura cuya consecuencia puede seguirse en las etapas de su vida y de su obra. La estilización juvenil como poeta maldito coincide con una expresión de su temática en términos tradicionales donde precisamente la presencia explícita del yo y las referencias a la realidad enmascaran la intensidad del conflicto de ambos”, explica Reina Palazón.

“Elis, cuando el mirlo en el negro bosque llama, / es tu declinar. / Tus labios beben el frescor de la fuente azul de las rocas. / Deja si tu frente sangra suave / antiguas leyendas / y el oscuro sentido del vuelo de las aves”, dice el poema “Al muchacho Elis”.

.