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jueves, 23 de septiembre de 2021

Juan Diego Botto, galardonado con el Premio Nacional de Teatro 2021

Concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte, está dotado con 30.000 euros 

 El jurado ha reivindicado “su naturaleza de hombre de teatro integral” y ha destacado “su profundo y permanente compromiso con la escena”, así como su capacidad para “llegar al gran público a través de un lenguaje claro y sencillo pero cargado de poesía”

Juan Diego Botto

    L.M.A.

    23 de septiembre de 2021. Juan Diego Botto ha obtenido hoy el Premio Nacional de Teatro correspondiente a 2021, que concede anualmente el Ministerio de Cultura y Deporte y está dotado con 30.000 euros.

El jurado ha propuesto la concesión de este galardón a Juan Diego Botto “por su profundo y permanente compromiso con la escena como vehículo de transmisión de realidades políticas y sociales incómodas y su capacidad de hacerlas llegar al gran público a través de un lenguaje claro y sencillo pero cargado de poesía”. Atributos con los que ha conformado su espectáculo Una noche sin luna, donde ha demostrado “su naturaleza de hombre de teatro integral como dramaturgo e intérprete”, así como “la enorme vigencia que el discurso lorquiano posee en la actualidad.”

El Premio Nacional de Teatro se concede como recompensa y reconocimiento a la labor de una persona o entidad en el ámbito teatral, puesta de manifiesto preferentemente a través de una obra o actuación hecha pública o representada durante el año 2020.

Biografía

Nacido en Buenos Aires en 1975, Juan Diego Botto es un director, autor e intérprete que debutó en el teatro en 1987 con Alessio, una obra de Ignacio García May producida por el Centro Dramático Nacional. Su trayectoria escénica continuó en los años 90 con obras como Veinte años no es nada, bajo las órdenes de Eduardo Recabarren, y El rufián de la escalera, obra dirigida por su madre, la actriz, productora y maestra de generaciones de actores, Cristina Rota; con quien también trabajó en Rosencrantz y Guildenstern han muerto (2000) y, posteriormente, en Despertares y celebraciones (2007), una obra firmada por el propio Botto, quien ya había dado el salto a la creación en El privilegio de ser perro (2005), para la que escribió varios de los monólogos que conformaban el espectáculo y se encargó también de la dramaturgia y la dirección de la obra. En 2008 estrenó en el Teatro María Guerrero Hamlet, obra dirigida y protagonizada por Botto junto a José Coronado, Marta Etura y Nieve de Medina, entre otros. Como autor repetiría en La última noche de la peste (2007) y Un trozo invisible de este mundo (2012), título en el que estuvo dirigido por Sergio Peris-Mencheta y con el que obtuvo el Premio Max al mejor Autor Revelación y al Mejor Actor.

La fórmula de este éxito se volvió a reproducir en 2020 en Una noche sin luna, espectáculo con el que sigue girando esta temporada y donde ha vuelto a protagonizar un texto de su propia autoría bajo las órdenes de Peris-Mencheta.

En cine y televisión Juan Diego Botto cuenta también con una extensa trayectoria, por la que fue nominado hasta en cuatro ocasiones a los Premios Goya gracias a su participación en títulos como Historias del Kronen (1995),

de Montxo Armendáriz; Plenilunio (2000), de Imanol Uribe, Vete de mí (2006), de Víctor García León; e Ismael (2013), de Marcelo Piñeyro. También ha trabajado bajo las órdenes de directores como Vicente Aranda –Si te dicen que caí, (1989)-, Ridley Scott –La conquista del paraíso, (1992)-, Mariano Barroso –Éxtasis (1995)-, Achero Mañas –Todo lo que tú quieras (2010)-, Gerardo Vera –La Celestina (1996)-, John Malkovich –Pasos de baile (2002)- y Daniel Calparsoro –Asfalto (2000)-, entre otros. Algunos de los títulos más destacados de su filmografía son Martín Hache (1997), de Adolfo Aristarain; Silencio roto (2001) y Obaba (2005), de Montxo Armendáriz.

        El jurado, presidido por la directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Amaya de Miguel, y actuando como vicepresidente el subdirector general de Teatro del INAEM, Fernando Cerón Sánchez-Puelles, ha estado compuesto por los siguientes vocales: la codirectora del Teatre L’Artesà, Cristina Alonso; el periodista cultural Justo Barranco; el presidente de La Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública, Carlos Morán; Fefa Noia, directora adjunta del Centro Dramático Nacional; Aurora Rosales, directora del Teatro Soho Caixabank; Rosa Sansegundo, como representante del Instituto Universitario de Estudios de Género de la Universidad Carlos III; y Amador González, en representación de la Sala Cuarta Pared, galardonada el año pasado con el Premio Nacional de Teatro.

Premiados en ediciones anteriores

Entre los premiados en las últimas ediciones se encuentran Ramón Fontserè (2000), Fernando Arrabal (2001), José Luis López Vázquez (2002), Gustavo Pérez Puig (2003), José Monleón (2004), la Compañía Animalario (2005), José Mª Pou (2006), Juan Mayorga (2007), Atalaya TNT - Centro de Arte y ¡Producciones Teatrales (2008), Vicky Peña (2009), la Compañía Teatro La Zaranda (2010), Juan Gómez-Cornejo (2011), Blanca Portillo (2012), Ramón Barea (2013), la compañía Chévere (2014), Pedro Moreno Campos (2015) y Concha Velasco (2016), Kamikaze Teatro (2017), Julieta Serrano...

viernes, 23 de octubre de 2020

"Una noche sin luna". Vuelve el tándem Botto/ Peris- Mencheta. Ahora con Lorca

Dirigida por Sergio Peris - Mencheta.


"Una noche sin luna"

una obra escrita y protagonizada por Juan Diego Botto

sobre textos de Federico García Lorca.

Estreno oficial

Vitoria

13 noviembre

Tándem Botto/ Peris- Mencheta



L.M.A

    23.10.2020.- "Una noche sin Luna" es una pieza conmovedora y sorprendente que nos habla de  Lorca desde una sensibilidad del siglo XXI, como si el propio Federico estuviera hoy aquí entre nosotros. Es una obra en la que nos acercamos a los aspectos menos conocidos de la vida y la obra de Federico García Lorca. El viaje que plantea la función no es un viaje arqueológico sino una forma de conocer a través de su obra nuestra propia realidad. De esta manera la obra se convierte en una pieza viva, atrevida y dinámica en la que la palabra de Lorca, su vida y su mundo, sirven de espejo del nuestro.

    La obra recoge entrevistas, charlas y conferencias de Federico García Lorca, así como fragmentos de sus obras y algunos de sus poemas. A través de éstos y de la dramaturgia de Juan Diego Botto, es el propio Lorca quien en primera persona nos acerca a su mundo. Con mucha ironía, emotividad y sentido del humor, el autor va relatando su paso por la residencia de estudiantes, las críticas recibidas por Yerma, su experiencia en La Barraca, su relación con la prensa, sus amores, la tensión de sus últimos años, y con todo ello nos vamos acercando a temas como el papel de la mujer bajo su mirada siempre poética y reivindicativa, la necesidad de la libertad artística y de expresión, la lucha por la libertad de identidad sexual, o la importancia de la memoria y las raíces.


¿Tiene sentido hablar de Lorca hoy? Hablar de Lorca hoy es hablar de nosotros mismos. Y esta obra pretende hacerlo desde la honestidad y el sentido de espectáculo. Juan Diego Botto y Sergio Peris-Mencheta se reencuentran tras el éxito de Un trozo invisible de este mundo, ganadora de 4 Premios Max, para proponernos otra sugerente experiencia teatral rodeados por el equipo artístico que les acompañó entonces. 


No es ningún descubrimiento decir que Lorca fue uno de nuestros autores más visionarios. La mezcla de sabiduría popular y culta, de lenguaje cercano y a la vez poético, de compromiso social y político con arraigo a la tierra y a las tradiciones, de innovación y tradición convierten a Federico García Lorca en un poeta, en un autor que siempre merece la pena revisar porque siempre tiene algo que aportarnos. Pero quizá su profundo conocimiento del ser humano, de los secretos del corazón de hombres y mujeres es lo que mantiene su teatro y su poesía tan cercana y eterna. Esta pieza es una obra sobre la actualidad. Es una obra sobre un momento singular en nuestra historia, un momento de encrucijada humana, social y cultural en la que debemos mirar nuestras raíces para entender quiénes somos. Quizá podríamos decir que la memoria y la libertad de expresión y de creación artística son los dos pilares sobre los que descansa la pieza.

La luna es una presencia constante en la obra de Lorca. Una compañera literaria que le acompañó desde sus primeros poemas hasta sus últimas obras. Cuenta Ian Gibson, quizá su más fiel biógrafo, que la noche en que lo llevaron al molino cerca de Viznar para fusilarlo, esa noche, fue una noche sin luna. Esta anécdota da título a esta pieza que es una suerte de recorrido por algunos momentos en la vida de Federico García Lorca. Una noche sin luna plantea un recorrido por algunos años en la vida de Lorca y lo hace mezclando su vida con el tiempo presente. Recorremos a través de fragmentos de su obra, de charlas, de conferencias y de entrevistas distintos episodios de la vida del poeta que resultan particularmente reveladores vistos a la luz de nuestros propios conflictos hoy en día. La pieza es un constante juego de espejos e ilusiones entre el pasado y el presente y en definitiva no deja de ser una pieza sobre la actualidad social, cultural y humana de nuestros días. La obra plantea un juego escénico de gran formato. Una pieza donde la escena es tan dinámica como el propio texto y casi un personaje más. El juego escenográfico, las imágenes que se generan tienen un rol fundamental en la función. La música es otro elemento importante en Una noche sin luna. Un vehículo que no solo apoya la narración sino que contribuye a despertar y generar emociones en los espectadores como solo la música puede hacerlo. Pero quizá el aspecto más atractivo de la propuesta es poder jugar a soñar con tener al propio Federico hablándonos en primera persona y guiándonos por este viaje que propone la función.