Mostrando entradas con la etiqueta Octavio Uña Juárez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Octavio Uña Juárez. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2026

OCTAVIO UÑA JUÁREZ. AGRADECIMIENTO, CELEBRACIÓN Y MEMORIA

        

Octavio Uña Juárez


L.M.A.

Quiero dar las gracias, en primer lugar, a cuantos nos acompañaron en el acto conmemorativo de los treinta años de la ACMS, en la apertura del XXIX Congreso Internacional de Sociología en Castilla La Mancha en la tarde del día catorce de noviembre de 2025 en el aula magna del Centro Cultural “La Confianza” del Ayuntamiento de Valdepeñas (Ciudad Real).

Quiero agradecer las palabras del profesor Roberto Luciano Barbeito Iglesias, secretario de la ACMS, de la profesora María José Vicente Vicente, directora del XXIX Congreso, del catedrático de Sociología Manuel Carlos Silva, expresidente de la Asociación Portuguesa de Sociología, del sociólogo Gregorio Gómez Bolaños de la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, del catedrático de Sociología Luis Ayuso Sánchez, secretario de la Federación Española de Sociología (FES) y del Excelentísimo Sr. D. Jesús Martín y Rodríguez Caro, Alcalde de Valdepeñas.

Igualmente, quiero dar las gracias al nutrido número de participantes en el congreso, muchos venidos de otros países, como es ya costumbre en nuestras citas de Valdepeñas. A ellos se unían los participantes en los comités científicos de la FES: Comité de Investigación C24: “Sociología de la comunicación y del lenguaje”, dirigido por el profesor José Antonio Ruíz San Román, y Comité de investigación C18: “Sociología política”, dirigido por el profesor Roberto Luciano Barbeito Iglesias.

No puedo enumerar aquí, queridos amigos, las tareas llevadas a cabo por la ACMS desde los días entusiastas de su fundación en 1995 y del inmenso trabajo realizado en sus programas anuales. Tarea desmedida, abierta, auténtica, libre, presidida por los ejercicios de razón y del discurso del conocimiento. Limpia y luminosa como La Mancha, e hija del esfuerzo y trabajo de los socios y socias colaboradores de la ACMS. Ellos han llevado a cabo este milagro. Hoy nos invade el júbilo. Gracias a los que han intervenido y a todos los presentes en este acto.

Hoy es un día de gozo en la memoria. Asistimos al XXIX Congreso de Sociología (el “COVID” nos robó uno) y celebramos los 30 años de “la larga marcha”, del casi jacobeo camino por La Mancha, de ilusionada peripecia ilustrada, discursiva, inclusiva, comunitaria, juvenil, gratuita y animosa. Que así saliera Don Quijote al alba como señor de la luz y contra viento y marea un legendario día. Esa “alba originaria” de Heidegger y María Zambrano

Muchas veces congresistas fervorosos me han reprendido: “Octavio, no vuelva a decir “congreso”, diga “convivio” como Platón, diga “encuentro”, diga mirada al mundo que nos construye, al río que nos lleva”. Sí, queridos amigos, una encendida memoria. “Asiste lo vivido”, sentenció Francisco de Quevedo, quien también diera batalla por aquí y muriera en estas tierras. “Asiste lo vivido”, una pobladísima crónica, un largo y vivido relato.

Gracias a los miembros de las sucesivas juntas, a los miembros fundadores, de manera especial a los que nos han dejado, compañeros que se han ido: Richard, Felipe, José Ramón, Aida, Adolfo y Ruby. A los secretarios, a los tesoreros y tesoreras, Roberto y Candelas. A los directores de Barataria. Revista Castellanomanchega de Ciencias Sociales, que va por el número 39, a Eduardo y Giuliano, y a los variados equipos. Gracias a los que han llevado adelante los premios de ensayo breve en Ciencias Sociales Fermín Caballero en sus veintiuna convocatorias, Eduardo y Candelas, a todos los miembros de los sucesivos jurados, y mi felicitación a los ganadores de los premios. Gracias a cuantos han participado en jornadas académicas, mesas redondas, ciclos de conferencias, reuniones de discusión, jornadas culturales, presentaciones de libros…a lo largo y ancho de Castilla La Mancha en estos 30 años.

Gracias a los directores y directoras de los veintinueve congresos de Sociología, nacionales e internacionales (de manera especial a los directores de los tres últimos congresos, los profesores José Antonio Ruíz San Román, Segundo Valmorisco Pizarro y la profesora María José Vicente Vicente). Gracias a los muy ilustres profesores que nos han visitado e impartido sus saberes: P. L. Berger (Universidad de Columbia), M. Morcellini (Universidad Roma – La Sapienza), K. Tamo (Universidad Nacional de Angola), H. Wollmann (Universidad de Berlín), R. Paltrinieri (Universidad de Bolonia),  M. C. Ferreira da Silva (Universidad de Minho), R. Marini (Universidad de Perugia), R. Pozas Horcasitas (Instituto de Investigaciones Sociales – UNAM), entre otros, gracias a los miles de congresistas. 

La ACMS, institución de carácter cultural y sin fines lucrativos, se constituyó el día 26 de junio de 1995. El Presidente José Bono recibió a la Junta institucional en su residencia oficial de gobierno en Toledo y nos animó, deseándonos buena suerte en la tarea. Agradecimiento igualmente a las diversas Consejerías de los variados gobiernos de la Comunidad de Castilla La Mancha que han participado en los congresos de Sociología tanto en la sede de Almagro como en la de Valdepeñas.

La ACMS, que es miembro de la Federación Española de Sociología, en la que ha colaborado intensamente (congresos, internacionalización de la sociología española, etc.), e, igualmente, de la Asociación Internacional de Sociología (ISA), se propuso organizar un congreso de Sociología ya en el mismo año de su fundación, con el objetivo preciso de analizar la marcha de una sociedad democrática y un Estado social, democrático y de derecho, en una hora de cambio social acelerado y complejo. Junto a los congresos la ACMS ha acometido un buen número de trabajos sobre temas centrales de esta treintena de años desde esta ciencia histórica y central en la Modernidad que es la Sociología. La ACMS ha propiciado un amplio número de escritos, especialmente de sus socios, sobre temas sociológicos, politológicos, poblacionales, laborales, internacionales …, que en muchos casos atañen a aspectos estructurales e institucionales de la Comunidad de Castilla La Mancha.

La ACMS desde sus primeros días ha desarrollado una intensa labor cultural en Castilla La Mancha. La ACMS se ha sentido siempre cercanísima a toda su geografía y poblaciones, habiendo actuado en gran número de actos culturales, con excelente colaboración de los ayuntamientos. Señalamos también sus desvelos por la tierra de Fermín Caballero y sus múltiples intervenciones en Barajas de Melo (Cuenca), que, junto con Almagro y Valdepeñas, ha sido una de las sedes de sus programas. Gracias a sus alcaldes, Luis Ayllón y Milagros Llorente, y a Fermín Caballero junior, Presidente de la Asociación Cultural Fermín Caballero, y a varios historiadores y académicos, se ha recuperado la gran figura del ilustre conquense. 

Los Premios Fermín Caballero, que regentan la ACMS y el Ayuntamiento de Barajas de Melo, las tesis doctorales y las jornadas de especialistas han tenido en la ACMS el foco de elaboración de la verdadera imagen del gran político, gran sociólogo, erudito y escritor.

Mi gratitud en nombre de la ACMS debe extenderse a ilustres catedráticos que colaboraron y nos ayudaron desinteresadamente, que ya no están entre nosotros: Luis González Seara, Amando de Miguel, Carlos Moya Valgañon, Fermín Bouza Álvarez y Manuel Mella Márquez. Para el Ayuntamiento de Valdepeñas y para el alcalde D. Jesús Martínez y Rodríguez Caro y para la Teniente de Alcalde de Coordinación General, Cultura, Turismo, Festejos y Participación Ciudadana Dña. Vanessa Irla Uriarte, el agradecimiento más sentido por su acogida, ayuda y colaboración con los programas académicos del Congreso Internacional de Sociología de la ACMS año tras año.

Hoc opus, hic labor est.

OCTAVIO UÑA JUÁREZ

Catedrático de Sociología

Presidente de la Asociación Castellano Manchega de Sociología

(ACMS)


viernes, 28 de marzo de 2025

Encuentro con OCTAVIO UÑA y MERCEDES F. ANTÓN. La sierra de Guadarrama, nevada estos días, al fondo

Octavio Uña y Mercedes F. Antón, anfitriones

Monasterio de El Escorial (1628), pintado por Rubens desde el monte Abantos (Museo del Prado). La sierra, pelada en el cuadro, se repobló de árboles más adelante.


Julia Sáez-Angulo

Fotos: J.S.A.

28/3/25.- Madrid.- Desde la terraza de su casa en Moncloa, se puede ver la sierra madrileña de Guadarrama, nevada en estos días, y divisar el alto de Malagón, por donde pasó santa Teresa de Jesús -acabamos de conocer su rostro real- a visitar al rey Felipe II en El Escorial y donde tuvo lugar el encuentro de Velázquez y Rubens, allí el artista flamenco pintó el monasterio de  San Lorenzo. 

Es la casa de Octavio Uña, catedrático de Sociología de la Complutense, y Mercedes Fernández Antón, profesora titular de Ciencias de la Educación, casa situada entre los colegios mayores y residencias de la Ciudad Universitaria madrileña. “El Padre Gregorio de Andrés (1919-2005), bibliotecario de la Real Biblioteca, con arreglo al cuadro, descubrió el punto exacto del monte Abantos desde el que Rubens pintó el monasterio”, explica el anfitrión.

Octavio Uña, en estos días anda ocupado en preparar una conferencia para impartir en la Casa de Castilla-La Mancha, sobre los dos premios Nobel chilenos: Gabriela Mistral (1889-1957) y Pablo Neruda (1904- 1973). También ultima la tercera edición de su libro “Estaciones de abril” (2007), con prólogo de Leopoldo de Luis, que seguramente llegará a la cuarta, como su célebre libro poético “Castilla, plaza mayor de soledades” (2001).

Octavio y su esposa Mercedes nos han convocado a un encuentro amistoso y gastronómico, porque con ágape por medio, la conversación fluye grata y hasta con más humor. Un buen rosado espumoso acompaña, primero el aperitivo de gildas picantes y surtido de quesos, seguido del menú largo y generoso, preparado por ella, menú con aire internacional vecino: hummus con crudités; cuscús al estilo Marruecos; bacalao a la portuguesa y pastel francés de frutas, para finalizar con café y pasteles de Belén.

Los invitados: Tomás Paredes, Emilia de Dios; Carmen Valero y quien esto firma.

Todo muy sabroso, en medio de una conversación, sobre el paralelismo y diferencias entre Pablo Neruda y Rafael Alberti, vida, muerte y trato a las mujeres. Neruda nunca empuñó una pistola. Más de uno piensa que Alberti es el más flojo de la Generación del 27. Otra vez el viejo debate de si la obra artística debe relegarse, respecto a la conducta moral de sus autores. Las odas a Stalin de los escritores citados salieron a flote. Picasso, Celine, Ezra Pound y tantos otros tienen su faz y envés. Hay que ser sinceros, ecuánimes y no sectarios, a la hora a la hora de juzgar un lado u otro.

    Hablamos también de María Zambrano y sus mecano/escritos en Cuba; del Sáhara y los saharauis; de la rechifla del ex ministro Ábalos y sus chicas... De lo divino y lo humano.

Pasamos a la actualidad de Putin, Trump y la vacilante Europa. Escritores rusos del XVIII y XIX escribían en francés -lengua culta- como lo hiciera Pushkin; la Corte del zar, hablaba en alemán; los políticos de la Unión Europea hablan en inglés, sin que un país de la Unión hable esa lengua. Las lenguas, siempre las lenguas, como identidad y conflicto. Napoleón entró a caballo en el monasterio de El Escorial, sin respeto alguno; la inmensa frontera ruso/china fue escenario de guerra y podría seguir siéndolo; caraduras en todos los estamentos políticos; pactos indignos con lo público... Arreglamos el mundo con  palabras dispersas… así de fácil… pero el poder está en manos de otros, algunos muy ineptos y/o corruptos. 

Hemos comentado la exposición de José Luis Romeral en la Fundación de los Pizarro de Trujillo de Extremadura. Tomás Paredes era el comisario.  El artista llevó a un cantaor y guitarrista de flamenco para la inauguración y aquello fue un éxito y una revolución en el palacio de los Barrantes-Cervantes. La institución le hizo un catálogo formidable, con poemas sobre Toledo -tema de la pintura- por Octavio Uña, Florbela Espanca y mío, entre otros.

Octavio, que ha donado el grueso de su biblioteca a la Diputación de Zamora, su tierra natal, nos enseña unas codiciadas ediciones de Virgilio, Homero y la obra de Claudio Rodríguez,"Alianza y condena", edición especial de la citada Diputación o la edición inglesa de la obra toda de Shakespeare, maravillosa . Los libros de Historia se alinean en los anaqueles y los trofeos de premios yde homenajes, también.

No hay nada como la amistad y la conversación entre amigos, sobre todo con el disfrute de un rosado espumoso por medio.

Octavio Uña y Tomás Paredes contemplando la sierra de Guadarrama desde la terraza
Anfitriones e invitados
Octavio y Mercedes
Octavio Uña preside la mesa
Octavio y Julia Sáez-Angulo

jueves, 11 de junio de 2020

Octavio Uña: “Trabajo sobre borradores de viajes, sobre poemas escritos en islas”



Octavio Uña, escritor (Foto O. Alcalá)


Cuestionario por Julia Sáez-Angulo

11/6/2020 .- Madrid .- Octavio Uña Juárez (Brime de Sog. Zamora, 1945). Catedrático y escritor. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología y Premio Extraordinario de Doctorado (UCM). Tiene en su haber cinco licenciaturas y ha ganado por oposición tres cátedras de Universidad (USC, UCLM, URJC) y agregaduría y cátedra de Filosofía (IES) con la más alta calificación de ambas convocatorias nacionales. Decano y Director del Real Colegio Universitario María Cristina de S.L de El Escorial (UCM), Decano de la Facultad de Humanidades (UCLM), Miembro de la Junta de Gobierno, del Claustro y de la Junta Consultiva (URJC). Autor de una amplia obra de Sociología y Filosofía y de una quincena de libros de poemas, que ha presentado y leído en ateneos, universidades y centros de cultura españoles y extranjeros. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al italiano, al árabe y al hebreo. Miembro del Jurado del Premio Internacional de Poesía del Cafetín Croché desde 1982 hasta el presente, Miembro del Jurado del Premio Nacional de Ensayo, Miembro del Jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas. Director de las revistas Anuario Jurídico Escurialense y Barataria. Socio de Honor de la Asociación Mexicana de Sociología, Miembro de Honor de la Federación Española de Sociología, Medalla de Honor de la Escuela Diplomática, Fundador y Presidente de la Asociación Castellano Manchega de Sociología, Miembro fundador igualmente de la Asociación Iberoamericana de Estudios sobre Fronteras, con sede en la Universidad de Baja California (México). Ha sido invitado por una treintena de universidades y centros de alta cultura extranjeros.

 1. ¿Qué reflexión sobre la poesía le ha interesado más?

Largo y acumulado es el camino de las “poéticas” y “retóricas”, desde Aristóteles y Horacio, siempre sobrepasado por la teoría de la literatura, la filosofía, la estética y la teoría de las artes, la lingüística, la semiótica y otros campos que discurren sobre la creación poética (de Platón a Hegel, Nietzsche, Heidegger, Eliot, Zambrano, Gadamer, Steiner, Safranski). Ya enumeró Platón las posiciones teóricas que consideran a la poesía como “inspirada por la divinidad”, “bajo la locura de las musas” y la “creada en plena razón”, como señala Emilio Lledó (El concepto “poiesis” en la filosofía griega). De la primera proposición platónica no están alejados Fray Luis de León, Hölderlin y Rilke. Para Aleixandre “poesía es comunicación”. Bousoño igualmente caracteriza a la poesía como forma de comunicación. (Teoría de la expresión poética) y Valente insiste en la forma de conocimiento y también en la forma de comunicación (Las palabras de la tribu). En una reflexión personal sobre conocimiento, palabra y música en la poesía llamaba yo a esta acción creadora, que busca el “alba originaria” (Heidegger) y el fundamento, “supremo don del día”.

2. ¿Cuándo escribió su primer poema?

A los 13 años. A los 15 años comencé a escribir crónicas de partidos de fútbol, muchas en poesía, narrativa macarrónica y gerundiana, que leía a los compañeros mientras comían en los primaverales domingos del final de la liga futbolera. A los 17, estudiante de filosofía en Salamanca, publiqué un poema en latín, en hexámetros, en la heroica revista de alumnos, “La Flecha”, titulado “Advesperascit”, de influencias virgiliana, frayluisiana y unamuniana, tres creadores que marcaron mi vida desde la adolescencia. Escribí poemas en periódicos y revistas, muchos en Nueva Etapa, revista de alumnos del Real Colegio Universitario María Cristina de S.L. de El Escorial, dirigida por Tomás Paredes, excelente escritor y amigo. En 1976, estudiante en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, primera promoción, de la Complutense, gané el premio universitario de poesía, que me fue entregado en los Jardines de Cecilio Rodríguez por la Rectora de la UNED, la catedrática de Derecho Internacional Privado y primera rectora española en una universidad pública, Elisa Pérez Vera. En 1977, siendo igualmente estudiante de la Universidad Complutense, apareció mi libro Escritura en el agua.

3. ¿Qué lecturas poéticas le han influido fundamentalmente?

Los poetas del mundo griego y romano, también del romano-cristiano, en los que me formé desde la adolescencia, especialmente Homero, Virgilio, Ovidio y Horacio. Preferentemente, señalo las obras de Dante, Petrarca, Luis de León, los sonetos de Shakespeare, los de Lope de Vega, Góngora y Quevedo. Lecturas igualmente de Milton, Hölderlin, Baudelaire, Whitman, Valéry, Rilke, Eluard, Eliot, Pessoa, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Lorca, Miguel Hernández, Vallejo, Cernuda, Aleixandre, Concha Méndez, Neruda, Séféris, Ajmátova, Jorge Guillén, Celan, Paz, Elytis, Milosz, Herta Müller, Claudio Rodríguez.

4. ¿Qué poema le impactó?

La bajada a los infiernos (Virgilio, Eneida, libro VI)
La despedida de Roma (Ovidio, Tristes, libro I)
Coplas a la muerte de su padre (Jorge Manrique)
El alma se serena (Fray Luis de León)
Cántico espiritual (San Juan de la Cruz)
Esperando a los bárbaros (Cavafis)
Primera elegía (Rilke, Elegías duinesas)
El entierro de los muertos (Eliot)
Romancero gitano (Lorca)
Elegía a Ramón Sijé (Miguel Hernández)
Criaturas en la aurora (Aleixandre)
Odas elementales (Neruda)

5. ¿Cuáles son los asuntos habituales de sus versos?

La fugacidad, la inconsistencia, el olvido, el poder del tiempo, el amor, la aproximación y la distancia, el gozo de la comunidad, los paisajes naturales, los paisajes históricos y culturales, las huellas del pasado, el mar, las estatuas, el viaje, el esplendor de vivir, las islas, Castilla en todas sus versiones: vieja, nueva, con León, con La Mancha, cidiana, comunera, machadiana, unamuniana…

6. ¿Qué forma métrica prefiere?

  Verso libre, endecasílabos, alejandrinos, octosílabos…

7. ¿Cómo es su biblioteca poética? ¿Hay autoras en ella? 

Habito entre libros, como Borges y Eco mandan…Las bibliotecas son “la historia de un alma”, de muchas almas. El pergamino afirma su lucha contra el dragón del tiempo milenario y el libro libra su pulso a otros más recientes competidores. Mis alumnos meditan estas pesadumbres y melancolías cuando escuchan los silencios de la palabra escrita en muchas lenguas en la real biblioteca escurialense.  La palabra hermosa vive en la humilde morada de los libros.  Ellos la dicen y cantan. En el triste confinamiento ellos son los compañeros íntimos.
Mi biblioteca tiene dos grandes apartados: hasta el Renacimiento y desde el Renacimiento a nuestros días. En ella abundan los libros de y sobre literatura. Hay muchas autoras de poesía, especialmente de la época moderna y contemporánea. De fuera de España: Bettina Brentano, Emily Dickinson, Karin Boye, Ajmátova, Szimborska, Rich, Herta Müller… Muchos títulos de autoras hispanoamericanas: Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou, Olga  Orozco, Dulce María Loynaz, Ida Vitale…Y muchos de españolas: Gertrudis Gómez de Avellaneda, Rosalía de Castro, Carolina Coronado, Concha Méndez, Ernestina de Champourcín, Angela Figuera, Carmen Conde, Gloria  Fuertes, Concha Zardoya,  M. E. Lacaci, Acacia Uceta, Francisca Aguirre, Luzmaría Jiménez Faro… y un inmenso elenco de nombres de  mujeres de hoy con obras extraordinarias de  poesía en todas las lenguas de España, que no puedo citar aquí. La obra poética de Julia Sáez Angulo, que me formula estas preguntas, por ejemplo.

8. ¿Qué libro de poemas está leyendo?

Poesía esencial, de Robert Nye, primera versión al español de poemas del autor inglés. Pero guardo en la chistera (para rematar al “coronavirus”) algunos otros: La llama, conjunto de escritos de Leonard Cohen y Sin fronteras. Antología de poetas gallegos que escriben en español.

9. ¿Qué tres libros de poesía recomendaría?
He enumerado variados títulos a lo largo de esta exposición. Señalo ahora tres libros de poesía de autores actuales: El pulso de las nubes, de Javier Lostalé; Leer después de quemar, de Rafael Soler; y Tan dolorida(mente), de Manuel Quiroga.

10. ¿Qué proyectos literarios se trae entre manos?

En lo que respecta a la poesía, trabajo sobre borradores de viajes, especialmente de poemas escritos en islas (Nueva Zelanda, Australia, Sicilia, Canarias…)

11. ¿Cómo llevó el confinamiento?

“Rememora su abril de primavera,” se dice de una mujer en un célebre soneto de Shakespeare. Nosotros, todos, el universo mundo recordará esta primavera por el matón “coronavirus”. He dedicado una parte de estos días de clausura a repasar lugares literarios sobre pestes, pandemias, cuarentenas y muertes acumuladas y sus efectos. Una mirada sobre el cambio social, a veces cambio desmedido, epocal e histórico (K. Harper, El fatal destino de Roma:  cambio climático y enfermedad en el fin de un imperio).Para entrar al toro del “dolorido sentir” y de la “presencia de la muerte” acudí a la literatura : a la descripción virgiliana de los reinos de Hécate, al llanto de Ovidio camino del exilio mientras Roma duerme, a Defoe, al Mann de Muerte en Venecia y El camino del cementerio, a los románticos alemanes, a Camus, a Rilke (“El libro de la pobreza y de la muerte”), a T. S. Eliot (“El entierro de los  muertos”). Acudí a la poesía, vieja educadora de la Humanidad, según Hegel, y deliciosa medicina para el ánimo. Vi las calles de Madrid desiertas y lloré, como lloré al contemplar las ruinas de Babilonia y de Thuburbo Maius. A mediados de mayo me entrego a lecturas de ensayos: La herencia del Dios perdido, última obra de Sloterdik; y releo La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han. Que esta monstruosa pandemia nos ponga ante nosotros mismos y de esta jaspersiana “situación límite”, surja, como en Florencia en su día, el ímpetu creador, inteligente, ético y estético, de un nuevo espacio histórico, en el que la dominación fría y egoísta y la corrupción no tengan asiento. Tal apuesta supone una nueva “formación del espíritu comunitario”, que solamente puede generar la educación. En tal empeño tienen las universidades su palabra, ellas deciden en la construcción de “unos cielos nuevos y una tierra nueva”, una nueva realidad y unos nuevos sueños. El conocimiento y la ética, individual y cívica, marcarán ese humano y salvador destino. Un cambio social profundo y unas nuevas metas deberán dar salida a este “tiempo indigente”, a este “tiempo de angustias”.  Bloch afirmó que el humano es “el ser que pretende a lo posible”. Las nuevas generaciones tienen ahí su diana y su lucha. “Paulo maiora canamus”, que entonaba el gran Virgilio.

              Albas del Obradoiro

Dichoso el que en la limpia amanecida
unge los aires de esplendor para el camino
sagrado de los dioses.
Fuera un ángel al vuelo en la alborada,
blanco coro celeste dicta aromas,
signa y nombra con cantos en la plaza.
Que al ojo de la aurora el mundo vuelve
y en viaje algodonal tórnase el día.
Fue siempre así:
Se nace en la mañana.
Levántase a las luces temblorosas
tan antiguo el poeta, que él redime
la noche de las lágrimas.
Que el alba fue palabra nunca dicha,
puerta santa y retablo boreal,
gloria anunciada.

Octavio Uña



 Octavio Uña (circa 1980)


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Libro en tres tomos y homenaje al profesor Octavio Uña en el Ateneo de Madrid


-->





Julia Sáez-Angulo
Fotos: Peter Wall

            13/11/19 .- Madrid .- El catedrático de Sociología, Filosofía y escritor Octavio Uña ha sido objeto de un multitudinario homenaje en el Ateneo de Madrid, en el que se ha presentado el libro Intellectum valde ama. Ama intensamente la inteligencia. Homenaje al Profesor Octavio Uña (3 vols. 2035 pp), dividido en secciones que acogen ensayos, poemas o recuerdos. Más de 300 firmas intervienen en el libro al profesor homenajeado. 
       En el acto, presidido por Aarón García Peña, de la Sección de Literatura del Ateneo, intervinieron 14 personas entre sociólogos, juristas poetas y soprano, que glosaron la personalidad y la obra de Octavio Uña Juárez (Brime de Sog, Zamora, 1945), residente en la capital de España.

            Rafael Lazcano, editor del citado libro, subrayó la palabra “informada, culta y hermosa” del profesor Uña. Destacó su “talento, erudición y autoridad” y recordó que el título del libro se debe a una máxima de San Agustín, autor al que el catedrático homenajeado conoce bien y admira.
            Kiambu Tamo, catedrático de Economía de la Universidad de la Universidad de Cabinda, Angola, elogió al catedrático y poeta homenajeado por su ciencia y por su cordialidad en todos los encuentros docentes e intelectuales que han llevado a cabo durante sus viajes.
            Mercedes Fernández Antón, profesora titular de Sociología de la Universidad Complutense, recordó la gran labor que Octavio Uña ha hecho con la creación de la Asociación Castellano-Manchega de Sociología, que va a celebrar ya su XXIV congreso internacional. Destacó, dentro de su vida y docencia, la gran ayuda que siempre presta a los alumnos jóvenes y doctorandos, su concepción de la Universidad como Ortega y Gasset, “sin sectarismo ni corrupción”, “su gran elan vital y su sentido de la persistencia”. Recordó el primer poemario que le regaló Escritura en el agua.
            Josetxo Beriaín Razquín, catedrático de Sociología de la Universidad Pública de Navarra, describió a Octavio Uña como “gran viajero, de los que abren capítulos y hacen el mapa”. Un “circunvalador, un Homero y un Ovidio. Una especie de Leonardo moderno”, “homo transens, homo viator, en el interior y en el exterior” añadió, porque “la globalización es anterior al siglo XVI. El viaje como vida, que es nacimiento, peregrinación y misticismo extrovertido” en el profesor Uña.
            Álvaro Redondo Hermida, Fiscal del Tribunal Supremo de España, ex alumno de Octavio Uña, agradeció al profesor sus enseñanzas y la dirección de su tesis doctoral sobre la memoria histórica o la ley de la memoria histórica. El jurista recordó que la Sociología lo invade todo: las libertades, las conductas y el Derecho a la hora de su interpretación.
            María Cruz Llorente, fundadora del Premio de poesía Cafetín Coche en  El Escorial, recordó las facetas de docente, pregonero o promotor de veladas poéticas, que el profesor Uña llevó a cabo en el Real Sitio. “Un cicerone de lujo”, subrayó y “un embajador de su Zamora natal”, que ha sido “jurado en las 35 convocatorias del Premio Cafetín Croché”.
            Jesús Martínez Paricio, catedrático de Sociología de la UCM, elogió el altruismo de la edición de tres tomos por Rafael Lazcano, para compendiar todo lo mejor y lo dicho del profesor Uña y comentó la importancia del talante del homenajeado, por su gran capacidad de hacer cosas con la ciencia y el entusiasmo.
            Pedro Sánchez Vera, catedrático de Sociología de la Universidad de Murcia, admiró la gran capacidad de Octavio Uña para conjugar un perfil de hombre con conocimientos del mundo clásico y de la ciencia, así como su capacidad de análisis y corrección, al combinar con inteligencia las variables del tiempo y el espacio, Crónos con lo local y lo global, con dialéctica entre el Atlántico y el Mediterráneo. “Hombre activo, zamorano, escurialense, que une lo científico con el placer. Carpe diem”.
            Ignasi Brunet Icart, catedrático de Sociología de la Universitat Rovira Virgili, habló del profesor Uña como ser humano cercano y afable y destacó sus buenas dotes comunicativas y su capacidad analítica. Recordó el dicho: no hablamos el lenguaje; el lenguaje nos habla. Por último subrayó su capacidad docente como investigador en campos como los emigrantes, las mujeres y el género.
            José Antonio Díaz Martínez, catedrático de Sociología de la UNED, dijo que el ateneísta Octavio Uña merecía el maravilloso salón de actos del Ateneo, uno de los más bellos de Madrid, donde tenía lugar el homenaje. Reconoció que disfrutó de su magisterio, y que le dejó huella. “Octavio Uña pertenece a la saga de una generación que contribuyó a consolidar la Sociología como ciencia”, afirmó, al tiempo que destacó su faceta como poeta. Y anunció que próximamente se le va a hacer socio de honor en función de sus méritos, “porque representa el espíritu universitario en la sociedad moderna”.
            Encarnación Pisonero, poeta, calificó a Octavio Uña como “maestro eximio y apacible, desbordado y atento siempre a las peticiones, maestro y guía de doctorandos, a la par que poeta humano”, Señaló que el homenajeado lleva a Castilla dentro, una Castilla, que sin ver el mar, lo siente en su interior, cuando sus campos están sembrados. La poesía de Uña revela al “hombre castellano noble y generoso, para quien la palabra es ley”. “Castilla está en todos los poros del poeta, sobre todo en el libro Usura es la memoria, o Cierta es la tarde.
            Carlolina Andrada, joven soprano, puso el acento musical interpretando un aria de la opera Rinaldo de Händel y fue felicitada por el profesor.

            Octavio Uña Juárez cerró el acto con un amplio parlamento, agradeciendo a los intervinientes, su elogios,  y a los asistentes, su presencia. Recordó con afecto a sus profesores y a sus alumnos, muchos de ellos presentes en el homenaje y se dijo “profesor afortunado” y sufriente cuando ve a algunos de sus alumnos en el paro, año tras año. Confesó que se encontraba sobrecogido por los elogios, en “estado de silencio”. Declaró que “la Universidad es su santuario”, y que ama el Escorial, a quien calificó de “piedra fría” y “Castilla en piedra”; para Ortega “piedra lírica”. Ama al Ateneo de Madrid, por donde pasaron Unamuno y Ortega. Recordó al escritor zamorano León Felipe, a quien leyó siendo muy joven y destacó su libro Ganarás la luz. Explicó que el canon fonético del castellano estaba en torno a su tierra, León y Palencia. “La patria es nuestra lengua”, recordó. Declaró también “su amor al conocimiento y al cultivo manso y hermoso del trabajo. Sin trabajo no hay hombre. El trabajo hace al hombre”, decía san Agustín. “Soy un ciudadano ilusionado, comiéndome mis penas, como el poeta”.


 Octavio Uña y Carolina Andrada
 Encarna Pisonero interviene en el homenaje