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sábado, 9 de enero de 2021

POEMA DE INVIERNO EN MADRID


"Mujer abrigada". Dibujo de Adelina Covián



POEMA DE INVIERNO 

9 de enero 2021


Cae, cae, cae,

apacible y suave,

en silencio, sin prisa

reposa en las ramas

de los árboles,

dobla sus copas,

vence los troncos delgados,

troncha las plantas elevadas.


Cae, cae, cae,

con su apariencia frágil,

Inocente, inmaculada,

persiste en su llegada

sin tregua, sin descanso.

Refulgente,

invade espacios,

tabica puertas y ventanas,

sepulta bosques y ciudades,

cerca a los hombres.


Cae, cae, cae,

blanca, pura, bella, radiante,

con su gelidez inmóvil

paraliza la vida.

Estampa máxima 

del Invierno,

que se erige señor

egregio, solemne, 

poderoso y letal.

Cae, cae, cae.


Julia Sáez-Angulo


lunes, 19 de octubre de 2020

GERONTOFOBIA POLÍTICA. Poema






La poesía es una defensa
 contra las ofensas de la vida.
(J. Caballero Bonald)




GERONTOFOBIA POLÍTICA


¡Míralos!, todavía erguidos, pero torpes e inútiles,
No cejan, aunque caminen a tientas con bastón,
Siguen en pie, sin pudor en primera fila,
La Parca les observa, pero no tiene prisa.

Succionan sin piedad la teta del Estado,
Guardan sus ahorros en cartillas
Son nido y foco de virus virulentos
que transmiten sin piedad a los demás.

Envidian nuestro brío y energía,
Nuestros saltos y bailes de gozo y locura,
Los anhelos de vino, sexo y orgía
No respetan el turno del siguiente.

No dan paso silente a los otros,
Hablan, peroran, narran y fatigan,
Tienen experiencia de todo y para todo,
Necesitan un sello en la boca.

Hablan de tiempos mejores del pasado,
De batallas y paisajes desolados
Muestran, impúdicos, cicatrices de metralla
Mientras cuentan historias de tisis y hambrunas.

Carrozas, retablos, gualdrapas, 
¡espantapájaros oscuros y siniestros!
No les basta la gratitud por sus servicios, 
Aspiran aún a gobernar vidas ajenas

Viejos achacosos, pensionistas, chupópteros
Ancianos patéticos y pretenciosos,
Lastimosa tercera edad, que los consume
Como lagartijas rugosas al sol.

Material de desecho que resiste,
Que ocupa espacio y consume presupuesto,
Que deglute medicinas sin límite,
Que aspira a una eterna permanencia rugosa.

Hay que ayudarles con un codazo de adiós,
Porque sostienen su pretensión de vida.
Hay que aislarlos en los morideros,
Impedir que se acerquen al hospital y cura.

Elogiemos a nuestros abuelos y mayores,
Las palabras son gratis y no cuestan.
Actuemos con los hechos solapados
Y limpiemos de gastos nuestra hoja de ruta.

Que acepten de una vez su turno pasajero.
La propuesta y el empujón de despedida
Servida en una ley con papel de celofán
Atada con un lazo de los hombres sin piedad.


Julia Sáez-Angulo
El Escorial, 11/8/2020

miércoles, 29 de mayo de 2019

David Woynarowicz. DÉCADA LOCA Y MALDITA DE LOS 80. Poema






DÉCADA LOCA Y MALDITA DE LOS 80

A David Woynarowicz

Fue una década de insurgente pandemia
A todos nos sorprendió con horror sostenido.
Estar en los bordes marginales de la ciudad
nos atacó de lleno en la noche masculina.

Me revolqué en la pobreza acumulativa
de cartones, carteles y tapaderas.
Manipulé papeles, objetos y pigmento
en artificio de artefactos coloridos.

Me sumergí en la miseria maloliente
del Muelle 34 de Nueva York.
Mis parejas desfilaban entre mis piernas
con la volatilidad del éter y los pájaros.

Todos éramos un todo promiscuo,
un depósito de furor y de instinto.
Bastaba una lata de cerveza como pago;
apenas mirábamos los rostros. Estaba obscuro.

El dios Exceso nos devoraba sin piedad.
No había sol, ni horizontes de luz.
Solo el momento y el placer inmediato,
solo la carne como consuelo fatuo.

Ardimos flameados entre los mapas.
Rimbaud era nuestro mito, el modelo.
Nos pensábamos, únicos, eternos como él.
Queríamos pintar, escribir, fotografiar...

Pronto amanecimos arrumbados y muertos.
Disparé en mis cuadros contra el mundo.
Pero el tiro no resonaba en el silencio.
La sociedad nos daba la espalda con desprecio.

Mi rabia se revolvía en mi interior con furia,
mis gestos se rebelaban ante la inacción
de hipócritas bien pensantes del poder.
La Historia engullía nuestras historias.

La Historia me quita el sueño,
se construye sobre miles de cadáveres.
El sida atacaba de modo clandestino
en la década loca y maldita de los 80.

Julia Sáez-Angulo
Madrid, 29/5/19