sábado, 17 de diciembre de 2011

Palazuelo, “La línea que sueña” en la nueva galería Fernández-Braso



“La línea que sueña”

Palazuelo

Pinturas, Dibujos, Grabados

Galería Fernández-Braso

Villanueva, 40

28001 Madrid

Del 16 de diciembre de 2011 al 18 de febrero de 2012





Julia Saéz-Angulo



Comenzar con un artista sólido como Pablo Pazuelo (1916 – 2007) ha sido la decisión y el acierto de la nueva galería Fernández-Braso que se apoya en una larga experiencia en la galería anterior Juan Gris. Bajo el título de “La línea que sueña”, se presentan pinturas, dibujos y grabados de la Fundación Palazuelo, seleccionadas por Alfonso de la Torre, que actóa como comisario.

La nueva galería aumenta su espacio por cuatro –cuenta con 400 metros cuadrados- y sigue en el mismo barrio de Salamanca. Su propósito es seguir con nombres consolidados en el circuito del arte como Rafols Casamada y Xavier Valls –próximas exposiciones- sin descartar futuros valores jóvenes.

Palazuelo ha sido un artista riguroso en sus investigaciones plásticas alejado de movimientos y modas. Su obra no es estrictamente constructivista o normativa, por más que sean muchos lo que lo insertan en este movimiento. Con la línea, sumamente matizada como recta ha creado infinidad de dibujos que luego, en algunos casos, han pasado a los cuadros al óleo. Artista de formación clásica, utilizaba siempre este pigmento y no el acrílico como suele ser habitual en los artistas cercanos a la geometría como él mismo.

“No ha sido un pintor prolífico. Palazuelo sólo había pintado medio centenar de cuadros en los años 80. El hacía muchos dibujos pero no tantos cuadros”, explica Alfonso de la Torre. “La línea que sueña”, decía Palazuelo.

“La noche y el sueño han sido temas que han dado nombre o títulos a su trabajo” añade el comisario. “De Somnis”, “Minos” son algunos de esas denominaciones. Los círculos han sido motivo constante en la obra de Palazuelo, algunos de los cuales como “Zircinos” se acercan a la visión de un nocturno.

La serie de “Cantorales” fue una de las más celebradas de la carrera artística de Palazuelo, pero no se ha presentado ningún ejemplar en esta mini muestra antológica, porque la Fundación Palazuelo –sin sede abierta al público- carece de ejemplar alguno.

La exposición de Palazuelo en la nueva galería Fernández-Braso cuenta con un catálogo que lleva un texto interesante de Alfonso de la Torre.


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miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL BELÉN NAPOLITANO. EL BELÉN DE VITORIA-GASTÉIZ

                  Obsérve el paisaje  de ruinas clásica en el que está ubicada  la escena del Nacimiento.
                  En primer término aparece el rey  Baltasar que  en lugar de negro es  un sultán turco.







Figuritas articuladas


















Ambientación

























M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ


En un reciente viaje por el norte conocí la bella ciudad de Vitoria. Nuestra amable anfitriona norteña, la excelente pintora Teresa Ahedo, afincada en Bilbao, cuando supo mi intención de pasar un par de días en ella me encareció muy vivamente que no dejara de visitar la Catedral Nueva y el Museo Diocesano de Arte Sacro cuya sede es dicha Catedral. ¡Magnífica idea! Me encantó y muy en especial su belén napolitano, excelentemente iluminado y permanentemente expuesto en la nave de la Epístola, de manera que el visitante puede admirarlo  cualquier día del año.

BELÉN NAPOLITANO

El primer belén familiar del que tenemos noticia fue el de la duquesa de Amalfi, en 1567 y, al parecer, constaba de 107 figuras. De las casas señoriales pasó a las de los burgueses acomodados y de aquí, cuando se abarataron los materiales con los que se construyen las figuras o surgieron otros más baratos, al pueblo.

Pero si existen belenes maravillosos son los llamados belenes napolitanos: verdaderas obras de arte, no sólo el belén en sí mismo sino todas y cada una de las figuras y elementos que lo componen.
Cada una de las figuritas que conforman un belén napolitano es una verdadera obra de arte en la que trabajan diversos artesanos hasta conseguir el aspecto final con que las vemos colocadas.

 La novedad mas característica que intruduce el belén napolitano son las figuritas:  articuladas y se visten. El cuerpo está formado con un armazón de alambre recubierto de tiras de estopa o lienzo, como se puede observar en las imágenes femenina y masculina mostradas más arriba. Habitualmente  las figuritas del belén eran rígidas de madera,  en ellas que se cuidaba el aspecto de la cabeza y el de las extremidades, pero en el belén napolitano las nuevas figuras son articuladas, lo que les otorga una extraordinaria movilidad y permite colocarlas en cualquier postura.

Los brazos y pies están moldeados en cerámica o en madera; la cabeza está hecha de porcelana y pintada al óleo según la encarnadura que requiere la tez, las variantes de la figura (hombre, mujer, niño; joven, viejo, etc.) y el color del pelo. Los ojos están realizados en vidrio de diferentes colores. Los más reputados escultores napolitanos modelaron en sus talleres estas cabezas. Las dos figuras  desnudas -masculina y femenina- que mostramos son del belén de Vitoria-Gastéiz.

El articulado maniquí así construido se viste después con hermosos trajes, confeccionados a medida en seda, terciopelo, raso, algodón u otros tejidos. Se adorna con joyas auténticas en miniatura, se calza y peina a la manera del siglo XVIII. Quien desee más información sobre la estructura de estas figuras y los detalles que conforman su vestimenta -adecuada siempre al status social que representan- puede consultar:
http://www.lacasalingaideale.it/lezioni/presepe.htm

En resumen, su vestimenta está calcada de la moda del siglo XVIII y reproduce la que llevaban los distintos estamentos sociales, pues todos ellos -de los más altos a lo más bajos- están representados en el belén napolitano que, en realidad, pretender ser una recreación en miniatura de los habitantes de Nápoles y del reino de las dos Sicilias en esa época, así como de sus diversos estilos de vida.

Los paisajes palestinos se transforman en paisajes italianos, en ellos aparecen ruinas de templos de la Antigüedad clásica para albergar la escena del Nacimiento del Niño Jesús (es la moda que conoce en el arte  con el nombre de "rovinismo" o paisajismo de ruinas), pero las calles y edificios -panadería, taberna, herrería, etc.- intentan reproducir la ciudad de Nápoles en el XVIII. Naturalmente la gente de Judea se transforma en napolitana.

Aparecen también en los belenes napolitanos numerosos animales, muchos de ellos exóticos en el siglo XVIII.

También hay abundantes  cacharros,  utensilios y accesorios de la vida cotidiana, sin olvidar hermosas vajillas en miniatura que adornan las bien servidas mesas, ni tampoco las frutas y verduras realizadas en arcilla o en cera. Abundan tambien las joyas en miniatura para a dornar las figuritas que representan la clase social alta. Todo ello es lo que se conoce con el nombre de finimenti.  Contribuyen enormente  a que los belenes napolitanos alcancen altísimas cotas de belleza y refinamiento.

 Hay que resaltar que la perspectiva del conjunto de consigue utilizando figuras de diferentes tamaños

AUGE DEL BELÉN NAPOLITANO: CARLOS VII DE NÁPOLES

En los siglos XVII Y XVIII se produjo un fuerte desarrollo del belenismo. Con el barroco se impulsó de forma definitiva la realización de belenes.
En el siglo XVIII la ciudad de Nápoles se puso en cabeza: allí se creó una escuela incomparable en cuanto a belleza, detalle y meticulosidad en las figuras. Mucho tuvo que ver en ello el Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia
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Este ilustrado rey se interesó mucho por el arte del belenismo y lo impulsó decididamente. La aristocracia secundó la idea. Como consecuencia en Nápoles proliferaron extraordinariamente los belenes y surgieron importantes imagineros belenistas.

 Allí se comenzaron a construir las figuras articuladas. Incluso la Real Fábrica de porcelana de Capodimonte se puso al servicio de los encargos que las diferentes escenas del belén requerían.

Lo mismo ocurrió con escultores, los más reputados se dedicaron a modelar en sus talleres cabezas para los protagonistas del Misterio y para los ángeles, pastores, gente el pueblo, turcos, etc.
  
   Los grandes orfebres de la corte hicieron miniaturas de joyas auténticas para adornar las figuras que representan personajes de la clase social alta.

   Los artesanos que se dedicaban a la confección de trajes, hicieron réplicas en miniatura de las vestimentas habituales de las diversas clases sociales. Esos trajes a veces, para dar más verosimilitud a la escena, llevan un finísimo alambre en los dobladillos y los pliegues para realzar la caída natural de la tela y para dar volumen a las vestimentas.

En resumen, ningún artista ni artesano de la ciudad quedó al margen de la actividad belenística.

La foto ambientada que mostramos pertenece al Belén de Vitoria- Gastéiz, tal como aparece actualmente expuesto.

Todo Nápoles desde el día de la Inmaculada -8 de diciembre- hasta el día de la Candelaria -2 de febrero- vibraba en torno a los belenes pues constituían un exponente le la riqueza y el buen gusto de las familias.

Hay que recordar que el rey Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia, gran impulsor de las artes belenísticas, era un príncipe español: fue tercer hijo del rey de España Felipe V de Borbón y el primero que tuvo su segunda esposa, la culta princesa italiana Isabel Farnesio, duquesa de Parma, Piacenza y Toscana.

Isabel Farnesio, consciente de que sus hijos no heredarían el trono de España (el rey tenía dos hijos de su primer matrimonio), hizo todo lo posible por recuperar la perdida influencia española en Italia con el fin de colocar allí a su descendencia.

El mayor de sus hijos, Carlos, heredó inicialmente de su madre el ducado de Parma (1731). Más tarde, al conquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735),  pasó en 1754 a ser el rey Carlos VII de Napoles y V de Sicilia. Permaneció en Nápoles hasta 1759.
  
  Cuando contaba 22 años de edad contrajo matrimonio con María Amalia de Sajonia -14 años- hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y Lituania y después rey de Polonia. Hasta la muerte de la reina, un año escaso después de su llegada a Madrid como nuevos reyes de España, formaron un bien avenido y prolífico matrimonio. Se dice que la propia M. Amalia y las damas de su corte napolitana cosían y bordaban ropitas que adornaban después las figuritas del Belén del palacio.

Cuando en España murió el rey Fernando VI (segundo hijo del primer matrimonio de Felipe V, el mayor -Luis- murió muy pronto, en vida del rey Felipe), Carlos -hijo mayor de Felipe V e Isabel de Farnesio, su segunda esposa- fue nombrado rey de España. Era el año 1759. Abandonó Nápoles y se convirtió en nuestro rey Carlos III, al cual Madrid tanto debe. Meses después de llegar a España, en septiembre de 1760, murió la reina. El rey Carlos nunca volvió a casarse.
  
   Este rey introdujo el belén napolitano (es decir de figuras articuladas) en España. Ya en Madrid mandó realizar el llamado Belén del Principe, creado por encargo suyo en los talleres napolitanos y en la fábrica de cerámica de Capodimonte. Este belén, desafortunadamente, se dispersó con el paso del tiempo en diversas colecciones. Las figuras que se conservaban en Palacio Real tenían un estado de conservación no demasiado bueno. En 1987 se llevó a cabo una restauración que incluía el tratamiento de las figuras, de las telas y de los distintos accesorios. En el año 2002 Patrimonio Nacional encargó la realización de algunas piezas a talleres napolitanos que continúan elaborando figuras a la manera tradicional del siglo XVIII. En la actualidad se suele exhibir en el Palacio Real de Madrid en Navidades para goce y disfrute de quienes amamos este arte.
   De todos modos no hubo muchos belenes  napolitanos, como demuestra el hecho de que los más  importantes que hay hoy son  de época posterior y generalmente han sido comprados en Italia, como el de  Vitoria que hoy nos ocupa. Continuaron preferente mente los de figuritas esculpidas o modeladas.

EL BELÉN DE VITORIA-GASTEIZ

Está formado por 56 figuras, de las cuales son humanas 38. Las 38 figuras humanas pertenecen a distintas razas y diferentes clases sociales. Sus vestimentas y ornato se corresponden con estas diferenciaciones.
  
    Las figuras están realizadas en diferentes escalas: el Misterio, los ángeles y los reyes magos son las de mayor tamaño (de 40 a 45 centímetros); otras figuras tienen entre 30 y 25 centímetros, hasta llegar a algunas figuras de 20 centímetros (se colocan al fondo, en lo que equivaldría al horizonte y comunican sensación de lejanía).    Al instalar diversas escenas del belén en diferentes tamaños se produce sensación de profundidad y de perspectiva.

Las restantes figuras (18) son de animales, importantes en los belenes napolitanos, como quedó dicho arriba.

  También cuenta este belén con gran número accesorios (finimenti en terminología napolitana): joyas, herramientas, etc., fabricados en diversos materiales, que contribuyen a enriquecer el espectáculo que ofrece.

 En su actual configuración paisajística la escena del Nacimiento está ubicada en medio de unas ruinas que recuerdan las de edificaciones clásicas. Es de advertir que justamente este escenario fue el habitual  en el siglo XVIII en Nápoles, recordando quizás las cercanas ruinas de Pompeya y Herculano.

  Otra característica que quizás sorprenda al visitante poco experto  es ver al rey “negro” transformado en este caso en sultán turco.

   Las piezas de este belén fueron adquiridas en Italia. En los años 50 fue donado a la diputación de Álava por D. Félix Alfaro Fournier, nieto de Heraclio Fournier, fundador de la empresa de naipes del mismo nombre. Se instaló en el Museo Provincial de Álava.
   
    En el año 2003, tras haber sido limpiado y restaurado fue colocado en la nave de la Epístola de la Catedral de María Inmaculada o Catedral Nueva -estilo neogótico, cinco naves (la central de 35 mtrs de altura), con exterior más sobrio que el resto, dado que las torres y el cimborrio del proyecto original no llegaron a ejecutarse-, actual sede del magnífico Museo Diocesano de Arte Sacro.

martes, 13 de diciembre de 2011

Eugenio D´Ors, “Historias lúcidas” publicadas por la Fundación Banco Santander

Historias lúcidas”

Eugenio D´Ors

Edición: Fundación Banco Santander

Introducción de Xavier Pla

Colección Obra Fundamental



Julia Sáez-Angulo



Las novelas menos conocidas del escritor don Eugenio D´Ors (Barcelona, 1882 –Vilanova i Geltrú, 1954) se publican en el libro titulado “Historias lúcidas” por la Fundación Banco Santander. Un amplio estudio introductorio de Xavier Pla, profesor de Literatura Catalana Contemporánea en la Universidad de Girona centra al lector sobre el significado de un autor tan singular y polifacético como D´Ors en el aspecto de narrador intelectualista.

Ensayista, periodista, filósofo y crítico de arte español, impulsor del movimiento conocido como Noucentisme en catalán, Eugenio D´Ors adquirió notoriedad popular hace cien años con su novela “La Ben Plantada”, sin embargo después de su muerte pasó por el purgatorio de cierto silencio y ostracismo.

Xavier Pla habla de “la larga vida como la de Eugenio D´Ors dedicada incesantemente a la palabra afirmativa, al diálogo y a la conversación”.

Las novelas recogidas en “Historias lúcidas” son: “Sijé, o del secreto de unas vacaciones”; “Jardín Botánico” con “Oceanografía del tedio”, “Magín, o la previsión y la novedad” y “El sueño es mi vida”; “Historias de las esparragueras” y “Aldeamediana”.

Contradicciones del novelista

Pla señala las contradicciones de D´Ors sobre la novela, tanto como escritor como lector: “Cada día, las novelas me interesan menos y si no fuera porque me regalan bastantes, no leería ninguna nueva”.

Lo que caracteriza a las ficciones dorsianas es la discontinuidad, dice el crítico José Ramón Resina, “la carencia del principio y del fin, la secuencialidad de los momentos estáticos de carácter figural, es decir “tableaux vivants” o bien cameos imágenes sueltas, definiciones”.

Pla apunta “El mundo narrativo de D´Ors es tan esquemático que en ocasiones se aproxima a la pintura de ideas, mundificando lo conceptual y subjetivo, como más tarde definirá José Ortega y Gasset la técnica del arte nuevo”.

Una selección bibliográfica enriquece el libro sobre D´Ors, que se lee con gusto.

Entre los libros previstos por la Fundación Banco Santander para la colección Obra Fundamental, se encuentra el de la escritora argentina Victoria Ocampo. La colección sigue con buen tono, pero paulatinamente se aparta de la inicial filosofía de sacar a flote autores válidos y olvidados, para centrarse en autores conocidos con obras menos divulgadas.

Su atención en nombres de escritoras sigue siendo minoritaria y más pareciera que sólo se busca cubrir el expediente de mínimos.


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Espléndido Belén Napolitano en el Museo de Escultura de Valladolid




Julia Sáez-Angulo


Un gran belén napolitano del siglo XVII, expuesto todo el año, es una de las piezas más singulares del Museo Nacional de Escultura, sito en el antiguo Colegio de San Gregorio de Valladolid. Un belén que bien vale una visita en tiempos navideños.

Después del Belén del Príncipe, que se exhibe en el palacio real de Madrid, el del Museo de Valladolid es “el más notable conjunto belenístico del coleccionismo privado en España cuando fue adquirido por el Estado en 1996, a los hermanos Emilio y Carmelo García de Castro, que reunieron durante dos años de búsqueda paciente, apasionada y crítica, piezas procedentes del anonimato del comercio de antigüedades y de colecciones conocidas: las de los Castello, la antigua de la duquesa de Parcent, la del Duque de Hernani o la de la Casa Real Española”, explica su comentarista, señor Fernández González.

El belén napolitano del museo de Valladolid “está compuesto de 184 figuras humanas que abarcan toda la variedad de personajes indispensables y de tipos habituales: la Sagrada Familia, el coro angélico, los Reyes Magos y u espléndido séquito priental de georgianas, turcos, negros, dignatarios, músicos y criados, pastores con zamarras, burgueses atildados, artesanos, vendedoras, campesinos, cíngaros y un mendigo, espléndido ejemplar modelado completamente en barro”, explica el autor de la ficha catalográfica.

Como bien dijera Joseph Corani a finales del XVIII: “Es en Nápoles en particular donde se encuentran los más bellos pesebres de todo el mundo caólico-apostólico-romano”. Nápoles perteneció a la Corona de España y por tanto la península adquirió bellísimos ejemplares como éste y el del Príncipe.
Esplendor barroco de belleza, lujo y color para representar el nacimiento de Cristo que habría de dar nombre a una nueva era. Conviene saber el lenguaje simbólico de los montajes de los belenes, recuerda Leticia Arbeteta, una de las mejores teóricas de la historia del belén: la mula representa al pueblo judío; el buey, a la gentilidad; los pozos y ríos a la corriente de la gracia santificante que trae el Salvador; la estrella a la Navidad; los tres Reyes Magos a los pueblos y razas; los pastores a las distinta edades de los hombres…

Todo es símbolo en Navidad, es decir: las cosas tienen un significado más allá del propio objeto, como explicó Jung. Los regalos navideños recuerdan al gran regalo que nos hizo Dios Padre en Navidad enviándonos a su Hijo; el árbol de Navidad, el abeto, es la frescura y lozanía permanente del Cristo y los cristianos; las luces de la iluminación ciudadana vienen a recordarnos que llega la Luz del mundo.


Consuelo Sierra, Colección de joyas antiguas sobre el vino


Consuelo Sierra 



Julia Sáez-Angulo

Cotizada diseñadora de joyas, Consuelo Sierra (Roa de Duero, Burgos) regenta una preciosa tienda de joyas antiguas en el espacio Moda Shopping de Madrid, desde donde ha atesorado una singular colección de piezas, denominada “Artis Vinis”, especialmente joyas alusivas al vino. Una colección que se ha expuesto recientemente en su localidad natal, tierra de vinos de la Ribera del Duero.

Desde racimos de uvas y ramas de pámpanos en anillos, pulseras, collares, broches… hasta dioses Baco, de la mitología griega tallados en el anaranjado coral de Trápani, nácar, oro, plata… pasando por juegos de botellas escanciadoras y copas, dentro de coquetos estuches de cuero…



Pese a la crisis, el mercado se mueve aunque a ritmos más contenidos. “He vendido joyas de esta colección y las he repuesto con otras, porque ando siempre pendiente de que no se agote”, explica la diseñadora.

Entre sus piezas singulares está el broche decó con una decoración que ilustra la fábula de la zorra y las uvas del escritor alavés Samaniego. “Esta joya no se vende”, dice Consuelo Sierra, aunque una puede pensar que “todo tiene su precio”. Ciertamente es una pieza digna de figurar en un museo como el de Arte Modernista de Salamanca.

Uno de los aspectos más singulares de la exposición está en los colores del vino, que Sierra enfrenta a las piedras preciosas o noves que alcanzan la misma tonalidad. Rubíes, granates, topacios… compiten con el color brillante y acaramelado de los vinos.
En la exposición de Roa de Duero, la coleccionista invito a una pintora a que expusiera sus lienzos de gran formato, igualmente sobre el tema del vino, las viñas y las uvas.

Diseñadora de joyas

Como diseñadora de joyas, a Consuelo Sierra le gusta concebir piezas singulares para una pedida, un aniversario o un acontecimiento íntimo y familiar. El anillo diseñado para Mar Merino es uno de los ejemplares más espectaculares y logrados, por su elegancia. “Sé buscar y encontrar la piedra especial y adecuada para una joya única”, recalca la joyera.

“A veces lo más difícil es encontrar un buen orfebre que trabaje el diseño propuesto, pues es un oficio que va quedando rezagado en España por la terrible competencia de los que trabajan piezas en serie de países de Oriente”, lamenta Sierra.
La tienda de joyas antiguas de Consuelo Sierra (Moda Shopping. General Perón, 40, local 44) es un pequeño museo de orfebrería y estética, donde la historia de las joyas se dan cita para tener u buen joyero de capricho. Una inversión y un arte.




lunes, 12 de diciembre de 2011

Pilar Agramunt escribe “La vida de Jesús” en versos pegadizos para niños



“La vida de Jesús”
Versos para mis nietos
Pilar Agramunt
Ilustraciones: José Luis Navarro
Editorial PPC
Madrid, 2011 (64 pags.)

Julia Sáez-Angulo


Escribir sobre la vida de Jesús en verso lo hicieron en parte Lope de Vega, Juan de Ávila, el Arcipreste de Hita…, ahora lo hecho de manera completa y con gracia Pilar Agramunt (Almazora, Castellón, 1945), que reside actualmente en Alicante.
El libro “La vida de Jesús. Versos para mis nietos” ha sido presentado en la Asociación de la Prensa de Madrid por Herminio Otero, gerente editorial de PPC; Luís Resines, investigador de los catecismos españoles y José María Castaños, ex presidente de “Vida Ascendente”. De “catecismo en verso” se calificó el libro de Agramunt en el acto que terminó animado por el recital final de los nietos de la autora.
Los presentadores destacaron la agudeza de Pilar Agramunt para escribir unos versos sencillos, entrañables y pegadizos, llenos de sentido teológico para contar la vida de Jesús a los más pequeños, “un precioso legado de fe que recibimos de nuestros mayores”, al decir de la autora que intervino a través de una grabación previa proyectada en pantalla.
Desde el deseo del Padre a mandar a su Hijo hasta la Resurrección, pasando por la Anunciación, la Navidad, los milagros y la Pasión… nada se le ha escapado a Pilar Agramunt que estudió Filología Moderna y fue intérprete jurado de inglés y francés, se casó con el abogado Jaime Puebla, tuvo cuatro hijas y le gustó siempre dedicarse a diversas actividades artísticas porque tenía manos privilegiadas.

Ahora Pilar Agramunt, como el santo Job, afronta con valentía, desde hace once años, una tetraplejia que limitan su actividad y movilidad, pero sabe convocar, como siempre, la alegría y el espíritu de servicio en torno a los suyos, como es el caso con este catecismo. Quienes se acercan a la autora se quedan asombrados de su coraje debido a su fe.

Versos sencillos y pegadizos

“Dios que desde el cielo vio/ que el mundo muy mal estaba, / quiso enviar a su Hijo/ por ver si así lo salvaba” es el comienzo claro y profundo del libro.

Los versos que ha dictado para sus nietos han interesado por su ingenio “sencillo, entrañable y con mucho fondo” a la editorial PPC, que los propone a los educadores de catequesis para los más pequeños, porque el ritmo del verso ayuda a memorizar mejor la vida del Maestro.

“Pero el domingo de Pascua,/ con aspecto de hortelano, / a María se aparece/ glorioso y resucitado” son algunos de sus versos finales.
Un libro gozoso y gracioso por los versos de Pilar Agramunt y los simpáticos dibujos en color, a la acuarela, de José Luís Navarro.

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GOTTHARD SCHUH, EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍA EN LA FUNDACIÓN MAPFRE


L.M.A.


FUNDACIÓN MAPFRE ha presentado hoy la exposición de fotografía “Gotthard Schuh”, que podrá verse hasta el 19 febrero de 2012 en la sala Azca (Avda. General Perón, 40).

La exposición, que presenta por primera vez en España la obra del fotógrafo Gotthard Schuh (Berlín-Schöneberg (Alemania) 1897- Küsnacht (Suiza) 1969), está organizada en colaboración con Fotostiftung Schweiz de Winterthur, de donde proceden todas las obras.

La muestra, estructurada en cinco secciones - Años tempranos; El realismo poético de los años treinta; Inseln der Götter: hechos y fantasías; Begegnungen: en busca de una verdad interior; y La fotografía como expresión: la asociación de fotógrafos Kollegium Schweizerischer Photographen-, comprende 113 fotografías, 93 de ellas de Gotthard Schuh, realizadas entre 1929 y 1956, y 20 fotografías adicionales de Robert Frank, Werner Bischof, Jakob Tuggener y René Groebli, que presentan a Gotthard Schuh al lado de los fotógrafos suizos más importantes de su tiempo, todos ellos miembros del Kollegium de Fotógrafos Suizos (Kollegium Schweizer Photographen) en los años 50.

Con motivo de la exposición se ha editado la primera publicación en lengua castellana sobre Gotthard Schuh con textos del comisario Peter Pfrunder, Guido Magnaguagno, Martin Gasser y Gilles Mora. Además incluye una biografía y bibliografía. En consonancia con la muestra este catálogo pretende ofrecer un profundo acercamiento a la obra del artista y convertirse en una publicación de referencia en torno a la vida y obra de Gotthard Schuh.

Además, con objeto de ampliar los contenidos de la exposición y hacer accesible al público general esta muestra, FUNDACIÓN MAPFRE ha desarrollado una página web monográfica sobre la misma. Desde la dirección http://www.exposicionesmapfrearte.com/schuh/ los internautas podrán conocer los conceptos artísticos más importantes que se plantean en esta exposición y sus obras más destacadas, así como realizar un recorrido virtual por todas las salas. También se podrá consultar un extracto del catálogo y acceder a la información sobre visitas para personas con y sin discapacidad.