viernes, 10 de mayo de 2019

Nueva guía bibliográfica sobre el cómic y el manga en la Biblioteca Nacional



Más de 700 títulos recopilados

L.M.A.


-10 de mayo de 2019-. La Biblioteca Nacional de España presenta la Guía Bibliográfica del Cómic, una introducción al mundo de la historieta que incluye un repaso a su desarrollo a través de más de 700 títulos. Desde los más antiguos, siendo Yellow Kid (1895) el primer tebeo propiamente dicho, hasta los últimos en llegar a las librerías en 2018. En sus páginas destacan los principales referentes del género, así como algunos hitos que han marcado las diferentes etapas de un siglo de cómics.
El proyecto ha requerido un total de siete meses desde que se iniciase en junio del pasado año. El resultado es una de las guías bibliográficas más amplias que, además de los cientos de títulos compilados, abarca la historia del cómic al completo y las particularidades de su evolución en múltiples países en los que forma parte de su tradición.
Los apartados puramente bibliográficos incluyen una amplia selección de títulos imprescindibles del género, presentes en el catálogo de la BNE. Asimismo, se recogen obras especializadas, como estudios y ensayos, y otras acerca de los artistas más sobresalientes del arte secuencial. Cómics españoles, norteamericanos, europeos y japoneses cuentan con su propio espacio en esta recopilación.
Otras secciones de la Guía están dedicadas a películas y series basadas en historietas, además de a adaptaciones de obras literarias al formato cómic, como el clásico Moby Dick de Herman Melville o La lotería de Shirley Jackson, uno de los relatos cortos más famosos y polémicos de la literatura estadounidense.
También se ha realizado una selección de títulos notables que, por su valor artístico, su significancia histórica y otras cualidades, merecen ser destacados con una sucinta descripción. Desde la argentina Mafalda de Quino o Esther y su mundo de la dibujante española Purita Campos, hasta Persépolis de Marjane Satrapi y Maus de Art Spiegelman, el único cómic de la historia en alzarse con un premio Pulitzer. No obstante, La casa, del historietista valenciano Paco Roca, o Saga, de Brian K. Vaughan, no podían faltar en esta recopilación de títulos imprescindibles.
En  el apartado dedicado a otros recursos se facilitan enlaces a eventos, librerías y páginas web que pueden ser útiles para profundizar en el conocimiento de la historia y la actualidad del mundo del cómic. Además, se ofrecen algunos consejos con el objetivo de facilitar al usuario la búsqueda de cómics en el catálogo de la BNE.
Con motivo de la publicación de la Guía, la Sala de Información Bibliográfica de la BNE acogerá una pequeña muestra con ejemplares de algunos de los cómics seleccionados.

Guadalupe Ortiz de Landázuri, ejemplo de liderazgo femenino


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Guadalupe Ortiz de Landázuri


por Francisca Colomer Pellicer, historiadora

            10.5.19 .- Madrid .- Como ha dicho el Papa Francisco, cada santo tiene un mensaje que el Espíritu Santo toma de la riqueza de Jesucristo y regala a su pueblo. En situaciones en que la mujer ha sido relegada, el Espíritu Santo mueve a determinadas mujeres a influir en la Iglesia y a dinamizarla. Guadalupe lo hace, en la Iglesia y desde el Opus Dei.
Su vida fue una aventura: infancia en Tetuán; la dureza de la guerra, que forjó su carácter; la vida universitaria, cuando era muy extraña la presencia de la mujer en la universidad; el descubrimiento de la vocación; el encuentro con san Josemaría: “Tuve la sensación clara de que Dios me hablaba a través de aquel sacerdote...”.
Hizo compatible su trayectoria profesional con su disponibilidad para ayudar en el gobierno del Opus Dei. Fue una mujer completa, muy actual, que a lo largo de su vida abarcó todos los posibles aspectos de la vida de una mujer, y demostró que se puede ser feliz y se puede ser generosa trabajando en todos ellos.
Guadalupe supo acoger las sugerencias de san Josemaría y puso su inteligencia y capacidad de innovación para emprender tareas rompedoras para la época, como la apertura de la primera editorial de España dirigida por mujeres, o la dirección de una residencia de universitarias. En momentos en que no se entendía bien el ser y la tarea de las mujeres, ella fue un ejemplo de liderazgo femenino.
En 1950 san Josemaría le pidió comenzar el Opus Dei en México, con lo que Guadalupe volvió a empezar de cero. Seis años después san Josemaría la llamó para formar parte de la asesoría central de la Obra en Roma. Allí se le manifestó una cardiopatía que la obligó a regresar a Madrid.
Pero no dejó de trabajar: se integró en el  Laboratorio y Taller de Investigación del Estado Mayor de la Armada (LTIEMA), acabó sus estudios de doctorado, obtuvo por oposición la plaza de catedrático de química en la Escuela de Maestría Industrial de Madrid y siguió al servicio de la misión de la Obra.
Cuando no podía más porque su corazón flaqueaba se acostaba en la cama, pero con un libro de Química en la mano. Como ha dicho Cristina Abad, una de sus biógrafas, “fue una persona de vanguardia que contribuyó a abrir el camino a las mujeres en la Iglesia y en la sociedad en una época en que sus posibilidades profesionales eran muy limitadas”.



jueves, 9 de mayo de 2019

“Sara, puro mito”, libro de Alejandra Alloza y Antonio Laguna, presentado en el Hotel Ópera


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S Alloza, autora de "Sara puro mito"



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek

            10/5/19 .- Madrid ,- Sara, puro mito es el  libro de Alejandra Alloza, ilustrado por Antonio Laguna y presentado por Pons en el Hotel Ópera en Madrid. El evento fue un homenaje a Sara a base de un “Cóctel cantado”, ofrecido por Carmen Carús Gemoets, Directora General del Hotel Ópera y El Café de la Ópera, con motivo del 55 aniversario del Hotel Ópera.

            El acto estuvo muy concurrido de público del mundo del espectáculo, el periodismo y las artes, fue celebrado con el bel canto de la soprano argentina residente en Madrid, Virginia Wagner, la colombiana Vanesa Cera, el  pianista Eduardo Ernand y otros artistas, que cantaron entre otras, canciones de Sara Montiel en su homenaje. El libro ha sido publicado por Book Editorial.

            La autora Alejandra Alloza (Barcelona, 1989), residente en Madrid, es periodista, escritora y criminóloga. Lleva más de 20 años en los medios de comunicación y el teatro. Ha trabajado diferentes formatos y géneros, incluida la TV. Recientemente ha dirigido una obra teatral cómica: Reciclando a un famoso. Cuenta con dos libros en su haber y tres obras dramáticas estrenadas.

            El libro Sara, puro mito va dedicado a la actriz y cantante Sara Montiel (María Antonia Abad Fernández, Campo de Criptana. Ciudad Real 1928 – Madrid, 2013) trascendió la escena nacional española y actuó en México y Hollywood principalmente. Sara fue la reina del cuplé y su belleza morena y sensual fue prototipo en la década de los 40 a los 70. Una manchega universal, icono de la belleza, la sensualidad y el triunfo. Estuvo casada  cuatro veces y  tuvo dos hijos adoptivos con el empresario José Tous.

            El libro, con los jugosos comentarios de Alejandra Alloza y los dibujos/pinturas de Antonio Laguna, ofrecen los siguientes capítulos: Fascinación por Sara; Admirada por estrellas; Razones para amarla; Sara libre, pero no sola; Sara Mágica; Sara, la artista plástica; Sara, inspiración de artistas; Sara, intimidad sin secretos, y, Sara, un espíritu siempre joven.

            Los dibujos en color de Antonio Laguna se exponían a la entrada del gran salón del Hotel Ópera, donde cada fin de semana se ofrece zarzuela a los asistentes. Sara fue para el artista visual un mito estético y un referente cinematográfico. El poder de  La Mancha y una serie de casualidades o causalidades que son raíz de sus trabajo.

            Entre los asistentes al acto: la fotógrafa Ouka Lele; el perito tasador Jorge Llopis, esposo de la autora; las pintoras Cecilia de Lassaletta, Florentina Briongos, Ouka Lele, Adriana Zapisek, y Ana Vivas;  las críticas de arte Carmen Valero y Julia Sáez Angulo...
 Alejandra, Flor Briongos y Julia

Ana Vivas, Virgina Wagner y Adriana Zapisek

Baile de la soprano Virginia Wagner y el bari-tenor cubano
           
Julia y Jorge Llopis, esposo de la autora




Ana Vivas, técnica en medicina nuclear examina a Sara Montiel el tiroides (1973)

Rosa Gallego expone “Miradas con huella”, arte visual en prevención y contra la violencia de género, en la Casa de Vacas del parque del Retiro en Madrid


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 Rosa Gallego del Peso



 Lola Chamero, Rosa Gallego y Ángeles



Carmen Valero
Fotos: Adriana Zapisek

            9/5/19 .- Madrid .- Rosa Gallego, artista visual, expone casi un centenar de obras bajo el título “Miradas con huella” en la Casa de Vacas del parque del Retiro madrileño. El evento fue inaugurado por Lola Chamero, directora de la institución y Ángeles, presidenta de Mujeres Progresistas del  distrito Retiro. La muestra, que permanecerá abierta hasta el 2 de junio de 2019, es arte visual en prevención y contra la violencia de género y de manera singular contra el maltrato psicológíco y mutilación genital de las mujeres.

            Lola Chamero elogió que el arte sea al mismo tiempo reivindicativo a favor de la mujer y en la misma línea se manifestó la presidenta de Mujeres Progresistas. Julia Sáez-Angulo subrayó la fuerza de las instalaciones de la artista Rosa Gallego del Peso (Valencia, 1958), residente en Madrid, dijo que las fotografías trabajaban con el propio cuerpo y el autorretrato.

            La exposición lleva dos textos en panel de Julia Sáez-Angulo y  Carmen Valero. El escrito de la primera dice:

            “Fuertes como el amor y como la muerte. Las fotografías e instalaciones de Rosa Gallego, para la exposición Miradas con huella, son de gran impacto durante el recorrido del visitante. Ver, mirar, contemplar, asentir, compartir... no sólo una fotografía sino la serie en su conjunto. Ver el deterioro progresivo de una mirada que se angustia, entristece, sufre y se apaga en la inquietud o la desesperanza, cuando no en la muerte.

            La unión con el varón no fue solo, porque se amaban sino, sobre todo, para amarse y respetarse. Pero con el tiempo no fue así. La destrucción de la mujer por un mezquino sentimiento de supremacía de genero deviene en su deterioro, en el desastre. Hasta provocar la humillación, la depresión, la pérdida del equilibrio psicológico, la actitud errática... Luego viene el colofón, el epíteto insultante del agresor: ¡Estas loca!, sin aludir jamás a la causa de esa locura: la violencia psicológica.

            Las fotos de la exposición pueden impactar. La violencia de género, la violencia del hombre contra la mujer por el hecho biológico de serlo, escandaliza; las estadísticas abruman y anulan el cero-coma-cero-cero-cero-équix, que pueda darse a la inversa y que ciertos varones argumentan como espantajo que apenas se sostiene y, desde luego, nunca en los números. Los cuerpos deteriorados como juguetes rotos son de ellas. Las muertes, también,  y los agentes, ellos. Aquí sí está la clara duplicidad del lenguaje.

            Ojos, pupilas y retinas aparecen en las fotografías de gran formato de Rosa Gallego, una artista visual, feminista comprometida con la causa de la mujer, porque ha estudiado a fondo la historia de situación, la intrahistoria que diría Unamuno, la Historia con mayúsculas de sometimiento e inferioridad hasta hace dos días en las leyes, pero todavía vigente en buena parte de la sociedad, de la realidad cotidiana.

            La vida es más rica que la norma, dice un aforismo jurídico y esto se observa cada día más, en situaciones dramáticas de muchas mujeres víctimas de la violencia de género en los diversos estamentos sociales, en las distintas situaciones socio-económicas, en las diferentes regiones del país, en las variadas nacionalidades que lo habitan, en los distintos ámbitos y creencias...

            La mujer no ha nacido para ser víctima de la pareja, ni mártir del matrimonio o de la relación laboral. No tiene por qué soportar la muerte a plazos del maltrato moral o de los abusos, ni ser víctima de humillaciones vejaciones o sevicias que minan su ánimo, su ser para la vida y sus anhelos de legítima felicidad. Ni siquiera por la protección a sus hijos, que nunca debieran presenciar el desprecio a su madre. La profanación moral de una persona, de una mujer, es causa segura de muchas enfermedades.

            La mujer necesita cortesía, respeto y dignidad para poder vivir, desenvolverse y desarrollarse como ser humano.

            Los ojos, las pupilas y las retinas, en la vida y el arte, no deben afligirse por el llanto, ni apagarse por el insulto o la ignominia, no tienen por qué enrojecerse ante el continuo comportamiento agresivo, sutil y dañino de un sádico que la ignora, la ningunea o disfruta con ese mal trato psicológico calculado y sostenido, que la anula y la pone a su merced.  

            Fotografías e instalaciones de impacto ante los espectadores. El objetivo es denunciar el mal trato psicológico contra la mujer, siempre más difícil de probar. Fotografías bellas en su expresión dramática, trágica. El arte contemporáneo también registra lo feo y el mal, como realidades de la existencia. Fotografías e instalaciones como arte, llamada de atención y denuncia. Rosa Gallego lo sabe y lo ha llevado a cabo con maestría.

            ¡Ah! un recordatorio obvio, por si acaso: Aquí no hay aversión a lo masculino. La denuncia de la violencia de género, el maltrato psicológico no va nunca contra los hombres –todo lo contrario-, sino contra los maltratadores en la vida doméstica, en el mundo laboral y en la sociedad”.

 Lola, Julia, Rosa, Ángeles, Casilda y Carmen Valero

Rosa Gallego y Adriana Zapisek