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viernes, 25 de marzo de 2011

Antonia Nieto imparte una conferencia sobre “Las mujeres en las Artes" en el Ateneo Escurialense



cartel denuncia




L.M.A.


“Las mujeres en el Arte” fue el tema de la conferencia impartida por la pintora Antonia Nieto en el Ateneo Escurialense, en la que puso de manifiesto la situación preterida que las mujeres artistas han tenido en la sociedad de su tiempo, en la Historia del Arte, en los museos y colecciones privadas.

Para Antonia Nieto Saltar (Sevilla, 1947), pintora actualmente residente en Sevilla después de cierto tiempo en San Lorenzo de El Escorial, el valor de la mujer artista sólo se ha reconocido puntualmente por algunos colegas masculinos como en el caso de Sophonisba Anguissola (1532 – 1635), célebre pintora del siglo XVI, que quedó ciega a los 60 años y de la que Van Dyck llegó a decir que de ella había aprendido más luz que de muchos de sus maestros.

La conferenciante fue marcando algunos hitos importantes de las pintoras del pasado, como por ejemplo que la renacentista italiana Rosalba Carriera (1675 – 1757) fue la primera mujer artista que se atrevió a dibujar el desnudo masculino o de Artemisia Gentileschi, la seguidora de Caravaggio que abrió una escuela de arte, o La Roldana, que abordó la escultura.

Nieto se detuvo en las mujeres pintoras del Impresionismo, Berthe Morissot y la americana Mary Cassat, elegante y refinada, que representaron maternidades llenas de ternura. “Francia e Inglaterra dieron grandes mujeres artistas en el siglo XIX”, subrayó, al tiempo que recorrió los nombres de otras artistas a las que fue calificando como Tamara de Lempicka, la pintora por antonomasia del Art Decó, Suzanne Valadon, Elisabeth Vigée-LeBrun; Camille Claudel, discípula y ayudante decisiva de Rodin en muchas obras; Frida Khalo, Louise Bourgeois...

Entre las españolas destaco a Tomasa de Palafox ( Madrid, 1780-1835), duquesa de Villafranca, primera académica muy aplaudida y reconocida por Goya, Carlota Rosales, “segunda académica de honor en España”, Julia Alcalde, Margarita Azorín, Madame Alselma de Cádiz, Inés Várez, Ana Peeters... algunas de ellas presentes en el Museo del Prado, institución que cuenta con 35 artistas, en su mayoría del siglo XIX. Antonia Nieto incidió en los nombres de Ángeles Santos y Remedios Varo, seguidoras del surrealismo, así como el de Maruja Mallo, que continuaron la labor de presencia femenina en las artes de las anteriores al siglo XX.

Citó igualmente los nombres de mujeres a artistas españolas que hoy cuentan con cierta reputación como las escultoras Susana Solano y Cristina Iglesias, Paloma Navares, Dora García, Soledad Sevilla, la académica Carmen Laffon... Pese a todo, las mujeres siguen siendo “invisibles” en muchas colecciones privadas y de museos, subrayó Nieto, lo que constituye una permanente marginación de las mujeres.

El 70 por ciento en Bellas Artes

Las mujeres constituyen hoy el 70 por ciento de las licenciadas en las Facultades de Bellas Artes y, pese a ello, les sigue costando ocupar los primeros puestos en el circuito artístico; siguen en muchos casos preteridas en número tanto de exposiciones como reconocimientos públicos. “El hecho de que se sigan haciendo exposiciones con sólo nombres de mujer, como se ha hecho en Sevilla o Vitoria, demuestra que todavía es algo poco común”, resaltó Nieto. También recordó que actualmente está en cartel en Madrid, la exposición “Heroinas”, organizada por la Fundación Thyssen-Bornemisza y CajaMadrid, referida al papel de la mujer contemplado por los pintores.

La conferenciante, que fue ilustrando sus palabras con imágenes de cuadros pintados por mujeres concluyó con uno suyo titulado “Personajes de la Comedia”, en la que se presenta a una mujer leyendo ensimismada y haciendo caso omiso de dos personajes masculinos que hacen muecas a sus espaldas.

El coloquio estuvo animado por opiniones en las que se debatió la temática masculina o femenina en el arte, así como su pincelada o tratamiento plástico.

 
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martes, 1 de febrero de 2011

Jesús Cobo escribe sobre el poeta Bécquer, Alejandra y la ciudad de Toledo



“Alejandra (y otros temas becquerianos)”
Jesús Cobo
Almud Edciones.
Biblioteca Añil Literaria
Toledo, 2010




Julia Sáez-Angulo


Toledo, su mitología, magia y embrujo no podían pasar desapercibidos a un escritor de leyendas maravillosas como Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870). Ahora Jesús Cobo (Toledo, 1946) publica en una serie de pequeños ensayos sobre esta relación del poeta romántico con la Ciudad Imperial, en lo literario y en lo personal, así cómo sus relaciones con Alejandra, el último amor del vate.

La figura de Bécquer, tan estudiada por los escolares y poetas españoles e iberoamericanos es continua fuente de mira literaria como fue la novela “El poeta sin párpados” de la escritora Lourdes Ventura o la obra teatral del dramaturgo Manuel Muñoz Hidalgo “El poeta y la bruma”, que se puso en escena en el bello teatro de cámara de Alcalá de Henares.

Los nombres femeninos en torno al escritor Bécquer son varios: “Julia Cabrera, su novia sevillana; Elisa Rodríguez Palacios, frustrada novia madrileña; Josefina Espín, hermana de Julia, y, tal vez amiga y confidente de Bécquer; Casta Esteban, esposa del poeta, con quien se caso en mayor de 1861, y Elisa Guillén, invento pintoresco y travesura literaria, que no pasó de ser una curiosa contribución imaginaria de un exaltado becquerista”, se dice en la Introducción. Alejandra como nombre sin más “ha venido flotando como una nube indescifrable, sobre el recuerdo de los últimos años del poeta”, se añade.

Polémica apreciación del poeta

“La difusión y permanencia de las obras de Bécquer han parecido siempre sorprendentes” se dice al comienzo del libro. “Guillermo García-Plaja en la introducción a una antología de Bécquer, le consideraba como el más asombroso caso de supervivencia poética de nuestro tiempo”.

No es que coincida en las apreciaciones y juicios de Cobo sobre el poeta romántico, a quien en ciertos momentos minusvalora, casi como don Juan Valera que calificó a Bécquer de romántico menor. El vate sevillano toma elementos de la oralidad del pueblo para devolver a la fuente su elaboración literaria, algo así como hiciera García Lorca en el “Romancero Gitano”, al que Alberti también reprochó sus raíces populares (el propio Alberti también las tiene si se rastrea en su prolífica obra).

El libro de Cobo habla de las primeras visitas de Bécquer a Toledo, de los tiempos tranquilos de la familia en aquella ciudad según narra Julia, con sus gratas comidas campestres y las alusiones a distintos lugares y fechas, que nutren al poeta sevillano para su escritura.

El recorrido del visitante o turista por Toledo permite ver algunas placas en las que se recuerda los lugares donde Bécquer sitúo determinadas leyendas.




martes, 15 de diciembre de 2009

Andrés Pérez Domínguez triunfa con la novela "El violinista de Mauthausen"


El violinista de Mauthausen
Andrés Pérez Domínguez
Editorial Algaida
Madrid, 2009


LMA

En los próximos días llegará a las librerías la tercera edición del libro "El violinista de Mauthausen", del escritor Andrés Pérez Domínguez, esta obra, Premio de Novela Ateneo de Sevilla 2009, está siendo uno de los éxitos del otoño literario en nuestro país. La mezcla de intriga, aventura, espionaje y el hecho de que sea una de las primeras novelas que trata el drama de los republicanos confinados en el campo de concentración de Mauthausen está convirtiendo a esta obra editada por Algaida en un éxito de ventas.

A propósito del campo de concentración de Mauthausen, según palabras del propio autor, "se han escrito muchos ensayos, pero casi no se ha tratado el tema en la ficción, y al abordarlo desde esta perspectiva, es una manera de llegar a un público más amplio y que más gente conozca esta tragedia en la que murieron tantos españoles".

Desde agosto de 1940 hubo grupos de republicanos españoles que fueron trasladados al campo de concentración, al que se le comenzó a conocer como "el campo de los españoles". En total entre 1940 y 1945 pasaron por Mauthausen cerca de 10000 españoles, de los cuales fallecieron en torno a 7.000.

Por tanto "El violinista de Mauthausen" , ademas de sumergir a los lectores en el París ocupado por los alemanes, en el Berlín en ruinas después de la Segunda Guerra Mundial, sirve para dar a conocer a los lectores una parte de nuestra historia que para muchos era desconocida y que a tenor de los más de 15.000 ejemplares vendidos, interesa y mucho en nuestro país.

En el París ocupado por los alemanes

En París, una pareja está a punto de casarse en la primavera de 1940, pero la Wehrmacht invade Francia y él, republicano español exiliado, es detenido por la Gestapo y enviado al campo de exterminio de Mauthausen. Ella colaborará con los servicios secretos aliados, dispuesta a cualquier cosa para salvar la vida de su prometido. Entre ellos, un ingeniero alemán que ha renunciado a su trabajo en Berlín para no colaborar con los nazis, se dedica a recorrer Europa con un violín bajo el brazo. Muy pronto, las vidas de los tres se entrelazarán para siempre. El violinista de Mauthausen es su historia. En París ocupado por los alemanes, el Berlín en ruinas después de la Segunda Guerra Mundial y el campo de exterminio de Mauthausen son los principales escenarios donde se desarrolla un relato que mezcla intriga, aventura, espionaje, Historia y romance, que atrapará al lector desde la primera página

“Un escritor capaz de imaginar historias que parecían ajenas a la ficción española, sin abandonar ni los escenarios reconocibles ni el empeño en conseguir una decidida palpitación literaria”.
José María Merino


Datos biográficos del autor
Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969), es autor de las novelas El síndrome de Mowgli (2008), El factor Einstein (2008) y La clave Pinner (2004), de las colecciones de cuentos El centro de la Tierra (2009) y Estado provisional (2001), el relato Ojos Tristes (2001) y de las novelas cortas Los mejores años (2002) y Duarte (2002).Su obra ha obtenido más de un centenar de reconocimientos en distintos géneros, entre otros, el premio Luis Berenguer de Novela, los premios Max Aub, Elena Soriano, Ángel María de Lera, José Calderón Escalada y Gaceta de Salamanca de Cuentos, o los premios José Luis Castillo-Puche y Tierras de León de Novela Corta. Ha sido colaborador de varios medios de comunicación, como Punto Radio, Onda Cero y El Correo de Andalucía.