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sábado, 24 de febrero de 2018

“El ángel exterminador” de Blanca Portillo, fuera de temporada en el Teatro Español


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Julia Sáez-Angulo


            25/02/18 .- MADRID .- El tremendismo de Blanca Portillo y las obsesiones de Luis Buñuel con lo escatológico, el sexo y lo anticlerical se dan la mano en el espectáculo teatral, más que teatro, de la obra “El ángel exterminador” en la sala principal, recientemente renovada, del Teatro Español de Madrid.

            El dulce encanto de la burguesía, que tanto le gustaba a Buñuel lo confina en una película de bajo coste, porque se filma en una sola habitación, en la que él los encierra para ver su resistencia y sacar sus obsesiones escatológicas, de sexo incestuoso, escatología de manchas, sangre y ridículo clerical.  Un volver a la selva, que Blanca Portillo, la directora del espectáculo teatral cristaliza en el mono del cuadro que se encuentra en el salón de la escena en el que transcurre la función.

            Portillo dirige bien a los actores y los mueve con dominio en la versión de Fernando Sansegundo, pero los saca de la escena al patio de butacas y hasta los sienta en él, para incomodidad y embarazo de los espectadores, puesto que esa salida no añade mucho e incomoda más que enriquece la pieza teatral que acaba haciéndose tediosa por larga y repetitiva, aunque lo segundo forme parte del espectáculo metafórico.
            Todos están estamos cerrados e nuestras obsesiones y nos aburrimos con ellas, incluidos en el teatro.

            A medida que se veía la obra a lo “huis closs” o puerta cerrada de Sartre, donde se sigue el infierno de los otros hasta la náusea, al tiempo que se recordaba la película coral “Dublineses” (Los muertos) de Joyce y John Huston, que igualmente transcurre en una casa, pero con una poética menos tremendista y más sutil.

            El teatro tiene estas cosas. Los actores de teatro de “El ángel exterminador” de Portillo asumen con plasticidad su papel de anfitriones, hermanos incestuosos, celoso y esposa, intérprete de cello y compañera ambigua, criado solícito y dependiente, amante de anfitriona chulo, juez al que o le va todo esto y muere, el oblato, el obispo… El dios Exceso y la diosa Desmesura se pasean por las funciones del Teatro Español para “épater les bourgeois” fuera de temporada. El escándalo ha muerto decía André Bretón, pero se le convoca ante públicos nuevos.

            Blanca Portillo describe así todo este conglomerado confuso: “Pretender hacer de nuevo “El ángel exterminador” sería una tarea tan banal como imposible: El ángel exterminador ya existe, está ahí como una de las más grandes películas de Buñuel, forma parte de la historia del Cine y del Arte en general. Las herramientas del Teatro nos permiten volver a mirarla con ojos nuevos, con los ojos de hoy, acercarnos a su misterio, al hechizo que produce esa imposibilidad de salir de un recinto que en todo momento permanece abierto. Un recinto que se expande, como círculos concéntricos, desde el habitáculo más íntimo hasta las fronteras del mundo. Volver a mirar a esos personajes (espejos deformantes) y preguntarles qué nos quieren contar. Las herramientas del teatro nos permiten preguntarnos en qué medida los sucesos de la película nos afectan en el aquí y ahora de nuestro tiempo y bucear, no solo en el subconsciente del autor, sino en el nuestro propio, entrar en un mundo lleno de interrogaciones y sin apenas respuestas. Mirar el presente a través de los ojos de Buñuel”.

            No quedan claras sus intenciones en el espectáculo teatral, pero ahí están.


Ficha artística
Dirección: Blanca Portillo
Versión: Fernando Sansegundo

REPARTO:
Hugo Alcaide
Juan Calot
Inma Cuevas
Abdelatif Hwidar
Ramón Ibarra
Alberto Jiménez
Juanma Lara
Víctor Massán
Anabel Maurín
Manuel Moya
Dani Muriel
Alfredo Noval
Alex O'Dogherty
Francesca Piñon
Cristina Plazas
Camilo Rodriguez
Irene Rouco
Mar Sodupe
Mª Alfonsa Rosso
Raquel Varela



martes, 13 de mayo de 2014

Ciclo sobre la relación entre la voz y la palabra en el teatro en la Biblioteca Nacional de españa



Mayo y junio en el escenario de la BNE


L.M.A. 

El hecho teatral tiene uno de sus fundamentos en la relación entre la voz y la palabra. Cómo decir las palabras aprovechando los múltiples registros de la voz es una cuestión que no sólo ha preocupado a los profesionales del teatro, sino a poetas, oradores, cantantes y a todos los colectivos interesados en el tema.
La Biblioteca Nacional de España ha convocado, por medio del ciclo Voz y Palabra, a algunos de nuestros mejores profesionales del teatro, para que nos expliquen cómo viven y resuelven esa relación de voz y palabra en sus trabajos.
Ana Zamora y la compañía Nao d’amores, especializada en teatro renacentista, iniciará este ciclo (el próximo miércoles 21 de mayo, a las 19 horas ), con una conferencia en la que colaborarán actores y músicos; siete días más tarde, a la misma hora que la anterior, Vicente Fuentes, profesor de voz en la RESAD y asesor de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), hablará de lo que denomina zoología de la voz en la conferencia De la voz zoológica a la palabra; Helena Pimenta, directora de la CNTC, nos explicará (el 4 de junio, a las siete de la tarde), junto a los actores Marta Poveda y Fernando Sansegundo, cómo resolvieron los temas de voz y palabra en el montaje de La vida es sueño, protagonizada por Ester Bellver y Elena González.
Finalmente, Ernesto Caballero ofrecerá una conferencia dramatizada, sobre su pieza Oraciones de María (Guerrero), el lunes 9 de junio (19 horas), en la que intervendrán las actrices Ester Bellver y Elena González.

La sonoridad del teatro medieval

La charla dramatizada impartida por Ana Zamora, con la colaboración de Alicia Lázaro y participación de actores y músicos de Nao d’amores, supone un acercamiento práctico a la sonoridad del teatro medieval y renacentista, de cara a ampliar las posibilidades que ofrece la escenificación del teatro clásico español, que tradicionalmente se ha venido identificando con el repertorio del Siglo de Oro.
Lejos de predicar la reconstrucción arqueológica del material dramático, la opción consiste en abrir puertas hacia la utilización de técnicas escénicas primitivas, en función de una lectura contemporánea que dé un sentido conceptual a la representación de nuestros clásicos. 
A lo largo de este encuentro en la BNE, se desgranarán los diversos recursos expresivos, centrándose principalmente en las disciplinas vinculadas a la sonoridad de este período, como son la verbalización actoral de los textos primitivos y la música como elemento de significación fundamental a la hora de entender y representar el teatro prebarroco.
Por su parte, Vicente Fuentes es doctor por la Universidad de Alcalá en Teoría, Historia y Práctica del Teatro en el Departamento de Filología. Catedrático de la RESAD. Asesor de verso de la CNTC, Compañía Nacional de Teatro Clásico. Director del Laboratorio de la CNTC para la formación de los jóvenes actores.
Evolución de la voz
En su conferencia se referirá a la evolución de la voz desde el  momento en que nace un ser humano y aquel en el que muere, recorriendo el espacio de una vida, la trayectoria de una voz que grita, que vocaliza  hasta su transformación en lenguaje, que acompaña y administra los sentimientos por el intermediario de un soplo que cesará con la muerte.
Según indica Fuentes, se suele usar el término de aparato vocal o de aparato de la fonación para referirse al conjunto de órganos que permiten al hombre emitir sonidos. Esta terminología puede crear una idea inexacta al dar la impresión de que se trata de un aparato cuya única función sería precisamente esta producción sonora. De hecho, las investigaciones de anatomía y fisiologías comparadas del profesor Sir Victor Ewings Negus, han demostrado que la fonación apareció en el animal como una adaptación funcional secundaria, al usar estructuras que, en sí mismas, no tienen nada en particular que las orienten hacia una función fonatoria. El uso de la voz exige un largo aprendizaje: el potente llanto del recién nacido, nuestros primeros balbuceos, las palabras aprendidas imitando a nuestros padres, la adquisición del vocabulario y la capacidad, por fin, de comunicar plenamente nuestras ideas y emociones. Después con los años, muchas veces lo olvidamos y damos por supuesto que ya sabemos utilizarla, que tenemos una voz para siempre, que siempre será la misma y siempre dispondremos de ella  para expresarnos.

La vida es sueño
En el caso de Helena Pimenta, es una de las directoras de escena de mayor prestigio en España. En 1993 obtuvo el máximo reconocimiento teatral al recibir el Premio Nacional de Teatro por la puesta en escena de Sueño de una noche verano, de William  Shakespeare. Es una de las mejores especialistas en el dramaturgo inglés en nuestro país, tras poner en pie obras como Macbeth (2011); Dos caballeros de Verona (2007); Coriolano (2005); La tempestad (2004); Trabajos de amor perdidos (1998) o Romeo y Julieta (1995).
Desde septiembre de 2011 es responsable de la Compañía Nacional de Teatro Clásico con la cual ha dirigido La vida es sueño, de Calderón de la Barca y La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón.
Marta Poveda se formó en la Escuela Cuarta Pared, en el Teatro de la Danza y en La Abadía, ampliando después sus conocimientos en danza, teatro y técnica vocal de la mano de maestros como Claudio Tolcachir, José Sanchis Sinisterra, Arnold Taraborelli, o Marcello Magni. Ha trabajado en cine y televisión y posee una dilatada trayectoria teatral, habiendo protagonizado obras como La casa de Bernarda Alba, Roberto Zucco, El Burlador de Sevilla, Burundanga o La vida es sueño.

Fernando Sansegundo tiene una amplia trayectoria como actor, dramaturgo y director de escena. Entre sus últimos trabajos en el teatro destacan La verdad sospechosa, La vida es sueño, Julio César, El balcón, Club de Caballeros, Edipo, una trilogía, La paz perpetua, Han matado a Prokopius, Divinas palabras o Romance de lobos.
Su carrera ha sido merecedora deimportantes  premios, como los concedidos por la Unión de Actores, por El burlador de Sevilla y las Comedias Bárbaras, o el Premio Ágora del Festival de Almagro, por su larga trayectoria profesional.

Confedrama

Acaba el ciclo con Ernesto Caballero, impulsor del Confedrama,  un género híbrido entre la disertación académica y la escenificación teatral. En este caso, el objeto de exposición es la evolución de la oralidad en el teatro en los últimos cien años.  Dos actrices, Ester Bellver y Elena González, recorrerán la escena española del siglo XX encarnadas en algunas de sus más destacadas antecesoras (Maria Guerrero, Margarita Xirgu, Elvira Noriega…), que debatirán en tono humorístico sobre los cambios del habla, tanto en la calle como en los escenarios, durante este último siglo, al tiempo que interpretan textos significativos de diferentes dramaturgos.
Ernesto Caballero es Director del Centro Dramático Nacional desde 2012. Destaca por su doble faceta de autor teatral y director de escena. Ha dirigido algunas de las obras teatrales de más éxito como El señor Ibrahim y las flores del Corán, de Eric-Enmanuel Schmitt, por el que obtuvo el Premio Max de Teatro al texto mejor adaptado; Sainetes, de Ramón de la Cruz; La colmena científica o el Café de Negrín, de José Ramón Fernández; o Montenegro (Comedias bárbaras), de Ramón María del Valle-Inclán.
Como autor, destacan sus títulos Squash, Retén, Rezagados, Destino desierto, María Sarmiento, Santiago (de Cuba)... y cierra España, Te quiero.... muñeca o Tierra de por medio.
Ester Bellver ha estudiado en la Escuela de la Compañía Nacional de Teatro Clásico creada por Adolfo Marsillach. Formó parte de la primera promoción de actores del Teatro de la Abadía, donde estudió las técnicas Chejov y Lecoq. Estudió dos años en Londres técnicas de clown y bufones en la École Phillipe Gaulier, y entre sus últimos trabajos destacan Montenegro (Comedias bárbaras), dirigida por Ernesto Caballero, y dos trabajos unipersonales Todos a la una y  Protagonizo.
Elena González ha trabajado, entre otras obras, en Enrique VIII, dirigida por Ernesto Arias; Días estupendos, Risas y destrucción y  Sí, pero no lo soy, escritas y dirigidas por Alfredo Sanzol; Pareja abierta, de Darío Fó, dirigida por Esteve Ferré; Divinas Palabras, de Valle-Inclán, dirigida por Gerardo Vera; Cara de plata, de Valle-Inclán, dirigida por Ramón Simó; Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, de Valle-Inclán, dirigida por José Luis Gómez, o Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente.

Exposición de matrices

En paralelo a este ciclo, en la Sala Memoria del Saber del Museo de la BNE, se montará una exposición de las matrices del Archivo de la Palabra del Centro de Estudios Históricos, que hoy se encuentran depositadas en el Museo Nacional del Teatro de Almagro, y que nunca se han visto en Madrid. Son las matrices galvanoplásticas de las grabaciones, realizadas en 1931, de la voz de personalidades ilustres.

La BNE, con este ciclo, quiere subrayar su vínculo con el mundo del teatro, de cuyos mejores autores guarda obras, y cuenta con la generosa respuesta que ese mundo ha brindado a esta iniciativa, y, muy especialmente, la colaboración del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, que interviene a través de la CNTC, el CDN y el Museo Nacional del Teatro.