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lunes, 19 de enero de 2026

“La IA y la Organización Pulpo”, libro editado por Almuzara

AUTORES: STEPHEN WUNKER y JONATHAN BRILL

Editorial Almuzara

 

La próxima gran disrupción no va de tecnología. Va de cómo nos organizamos para aprovecharla.

  


            L.M.A.

            19/1/26 .- Madrid.- Para capturar la enorme oportunidad de la IA, tu equipo debe pensar y actuar como un pulpo: veloz, flexible e inteligente en cada nodo. En este revelador libro, Jonathan Brill, futurist-in-residence de Amazon, y Stephen Wunker, experto en innovación corporativa, muestran cómo la IA está reconfigurando no solo tareas, sino la propia forma de gestionar. La IA y la Organización Pulpo es tu hoja de ruta para los próximos cinco años —un periodo en el que los rezagados se hundirán y las empresas ágiles se adelantarán—. Aprende a convertirte en una firma superinteligente: fluida, basada en inteligencia distribuida y capaz de prosperar en la disrupción. Igual que un pulpo.

No es otro libro sobre chatbots ni automatización. Es un plano, profundamente documentado y narrado con viveza, para transformar empresas y exprimir al máximo la IA. 

          Entre las claves que aborda están qué habilidades cultivar, cómo sobresalir con combinaciones humano + IA, cómo organizar equipos para lograr el máximo impacto y cómo gestionar la dimensión emocional del cambio impulsado por la IA. El libro describe cómo la IA ya está remodelando crecimiento, coordinación y cultura, y ofrece una hoja de ruta práctica para navegar por el cambio que viene.

Respaldado por más de dos millones de datos procedentes de encuestas a profesionales, insights de más de 50 líderes globales y casos reales de compañías como Procter & Gamble, Siemens y Stripe, La IA y la Organización Pulpo te permite liderar la transformación —antes de que te lleve por delante—.

         Stephen Wunker es managing director de la firma de innovación New Markets Advisors y fue colaborador habitual del legendario Clayton Christensen. Lideró el desarrollo de uno de los primeros smartphones del mundo, fue pionero en las industrias de comercio y marketing móvil, y ha ayudado a 29 compañías de la Fortune 500 a navegar la disrupción y la innovación. Especialista en estrategia orientada al cliente y en crecimiento con IA, combina investigación rigurosa con aplicación práctica para equipos ejecutivos. Vive cerca de Boston.

           Jonathan Brill es futurist-in-residence de Amazon, head of invention en DeepInvent.ai, executive chairman del Center for Radical Change y ex global futurist de HP. Forbes lo ha calificado como «el principal futurista del mundo». Ha dirigido firmas y equipos de invención en Frog Design y ha asesorado a corporaciones, Gobiernos y startups en sectores como IA, defensa, alimentación, finanzas y manufactura. Como autor y conferenciante internacional, ayuda a líderes a pasar de la especulación a la acción con marcos prácticos para innovar a escala. Vive cerca de San Francisco.


miércoles, 26 de noviembre de 2025

SOLIMÁN LÓPEZ, creador del proyecto «Aeolia», durante la visita guiada a la exposición en el Instituto Cervantes

Foto: Instituto Cervantes / Nuria Iniesta Sepúlveda.

 

   L.M. A.

    Madrid, 26 de noviembre de 2025.- El Instituto Cervantes abrirá a partir de mañana jueves 27 de noviembre la exposición «Aeolia», del artista Solimán López (Burgos, 1981), que permitirá a los visitantes reescribir pasajes del Quijote desde perspectivas ecológicas, de género o distópicas a través de una herramienta de IA.

    Con «Aeolia», se inaugura un nuevo ciclo expositivo —«Paisajes intangibles», comisariado por la experta en arte contemporáneo y cultura digital Roberta Bosco— como un nuevo espacio de experimentación artística y tecnológica: Banca Cervantes. Este espacio, instalado en la antigua zona bancaria del edificio histórico, se concibe como un laboratorio de arte, pensamiento, lengua y cultura digital, destinado a acoger proyectos que integren creación contemporánea, literatura y tecnología.

    «Aeolia» es una instalación interactiva que convierte al público «en catalizador del proceso creativo», en palabras de la comisaria. La pieza principal es una escultura interactiva con IA autogenerativa presente en el vestíbulo de la sede cervantina —que acoge la muestra hasta el próximo 8 de marzo de 2026—, y que ha sido entrenada a partir del texto original del Quijote y los escritos cervantinos, además de otra abundante bibliografía.

    Se trata de un aerogenerador de textos que transforma la energía del viento de los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real) en lenguaje, invitando al público a participar activamente en la creación de nuevos relatos. La IA, entrenada con bibliografía cervantina y de pensadores contemporáneos, produce variaciones del clásico universal desde perspectivas ecológicas, de género o filosóficas.

    El objetivo ha sido cubrir los 400 años transcurridos desde la publicación del Quijote, enfatizando en aspectos particulares y temáticas actuales que inviten a la reflexión de la IA sobre problemáticas contemporáneas como la sociología, la cibernética, la sostenibilidad, el medioambiente, la transición ecológica, las perspectivas de género, la desobediencia civil, el pacifismo o la crítica anticapitalista.

    «Quería poner en tela de juicio la relación entre artista y público y su intervención en los procesos creativos y, a la vez, mostrar una obra de arte sin que sea creada por el artista», ha señalado Solimán López durante una visita guiada a la muestra esta mañana. El resultado de esta intermediación en el proceso creativo serán cinco textos generados por IA, que ya cuentan con una primera versión.

    «En un lugar de la red...»

    En ella se puede leer este comienzo, en el capítulo I, bajo el título «La Performance Perpetua del Hidalgo Digital»: «En un lugar de la red, cuyo dominio no quiero acordarme, vivía hoy un hombre de los de lanza en astillero, criptografía antigua, computadora flaca y algoritmo corredor (…)».

    El público también se encontrará con un circuito cerrado de imagen, que se genera a partir de una cámara colocada en posición cenital respeto a la escultura principal con aerogeneradores, y que hará girar virtualmente a los visitantes junto a la propia obra.

    «Es un proyecto que vive de la tradición literaria española, pero con cuestiones cruciales y urgentes que vienen a colación de la explosión de la IA en nuestras vidas. Además, Cervantes ya tenía una actitud avanzada para su época y se adelantó a la metanarrativa del siglo XXI», ha apuntado la comisaria, Roberta Bosco.

    Un Quijote para la eternidad

    A lo largo de la exposición, la interacción con los visitantes dará lugar a varios libros digitales, que estarán a disposición del público para su lectura en el espacio expositivo y para su descarga en la web del proyecto.

    La muestra incluye un libro de artista que alberga el Quijote 2.0 codificado en ADN sintético, una tecnología que permite conservar información durante milenios. Su estructura se ha diseñado a partir de la representación tridimensional de la red de aerogeneradores distribuida por todo el territorio de Castilla-La Mancha.

    Además de estas propuestas, la exposición también cuenta con otra novedad: una entrevista, generada con inteligencia artificial, con Miguel de Cervantes. Este texto estará disponible en el catálogo de la exposición junto con el texto curatorial, que también incluye una entrevista con Solimán López.

    Escultura con aerogeneradores, cortometrajes y mapas visuales del Quijote

    Entre el resto de piezas de la muestra, se incluye el cortometraje «Aeoliaxis de un viento», que narra el viaje de Solimán López para «capturar aire» en tierras manchegas y, a lo largo de su recorrido, se entrelazan paisajes, momentos performativos, reflexiones literarias, entrevistas con el artista, la comisaria Roberta Bosco y profesionales del ámbito de la energía eólica, así como diálogos con una IA que encarna la voz de Cervantes.

    Peligros medioambientales

    López también ha usado un compresor de aire industrial para recolectar el aire en Campo de Criptana (Ciudad Real) e introducirlo dentro de la escultura principal, y una imagen sintética de alta resolución de un águila imperial ibérica, especie en peligro de extinción en la Península Ibérica y una de las más afectadas por los parques eólicos.

    Asimismo, «Aeolia» incluye una escultura digital animada, que recoge exactamente 3.140 posiciones geográficas de los aerogeneradores de Castilla- La Mancha y las representa a través de sus coordenadas, añadiendo una dimensión tridimensional.

    El vestíbulo cervantino acogerá también una videoanimación realizada con IA que parte del grabado de Gustave Doré sobre el capítulo VIII del Quijote, con la que el artista realiza múltiples ensayos en busca del monstruo que Alonso Quijano creyó ver en los molinos de viento.

    Banca Cervantes

    La directora de Cultura del Instituto Cervantes, Raquel Caleya, ha explicado durante una visita guiada a la muestra que el proyecto Banca Cervantes será un laboratorio de ideas (con sede física como el vestíbulo de la sede o espacios en los centros, pero también virtual) que servirá para establecer un diálogo entre arte tecnológico y la lengua española.

    «Queremos dar cabida muchos proyectos que en espacios tradicionales no son tan evidentes», ha remarcado Caleya, quien además ha avanzado que la idea es la de contar al menos con un ciclo de este proyecto cada año.

    «Aeolia» tendrá su inauguración oficial el próximo jueves 27 de noviembre a las 19.30 h en un acto en el que participarán Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, junto al artista Solimán López y la comisaria de la exposición, Roberta Bosco.

miércoles, 29 de octubre de 2025

JUGANDO CON LA IA, junto al editor Jesús Herrán Ceballos



Julia Sáez-Angulo

29/10/25.- Madrid- Cantabria.- Sucedió por teléfono al hablar con Jesús Herrán Ceballos, director de la editorial  cántabra Valdera Ediciones . Una consulta sobre la novela ganadora del XXII Premio Real Academia de la Lengua: “Cuando el mundo se llamaba Cerralbo”, de Ramón García Mateos. Derivadas conversacionales a la IA: “Son ya varios los editores que obligan a firmar a sus autores, que no han utilizado la IA para escribir sus libros”, me cuenta el editor. ·La IA es elogiosa en exceso” y algunos expertos como él, la detecta rápido, tiene un estilo y un fraseo que ya se conoce por analogía y paralelismo. Me hace unas pruebas con la IA y me las lee, después me las envía y como juego, las publico:

(El blog se llama “La Mirada Actual”, pero por error se le dijo “La Mirada Creadora” y la IA lo sobrentendió.)

Aquí tienes un artículo completo sobre Julia Sáez-Angulo y su blog La Mirada Creadora:

Julia Sáez-Angulo y La Mirada Creadora: Una voz crítica en el arte contemporáneo

🎨 Julia Sáez-Angulo, nacida en Uruñuela (La Rioja) en 1946, es una figura destacada en el panorama cultural español. Periodista, escritora y crítica de arte, ha dedicado su vida a la difusión y análisis del arte contemporáneo, combinando una sólida formación académica con una sensibilidad estética que se refleja en sus escritos.

Trayectoria profesional

📚 Sáez-Angulo es licenciada en Periodismo y Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Además, se diplomó en Lengua y Civilización Francesa por la Sorbona y en Lengua Inglesa por el West London College. Su carrera periodística ha abarcado medios como ABC, Diario 16, El Mundo, y la agencia EFE, así como revistas culturales como Antiqvaria, Nuevo Estilo y Formas Plásticas.

Durante tres décadas (1980–2010), trabajó en el gabinete de prensa de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, lo que le permitió estar en contacto directo con el mundo institucional del arte.

Escritora prolífica

🖋️ Como autora, ha publicado siete novelas y cinco libros de relatos, además de numerosas monografías y textos para catálogos de exposiciones. Su estilo combina rigor documental con una mirada poética, lo que le ha permitido conectar con públicos diversos.

La Mirada Creadora: un blog con alma crítica

🌐 La Mirada Creadora es uno de los espacios digitales donde Sáez-Angulo despliega su pensamiento crítico y su pasión por el arte. Aunque no es su único canal —también colabora en medios como Artes Hoy, La Mirada Actual, Euro Mundo Global y La Montera— este blog destaca por su enfoque personal y reflexivo.

En La Mirada Creadora, Sáez-Angulo analiza exposiciones, comenta obras de artistas emergentes y consagrados, y reflexiona sobre el papel del arte en la sociedad contemporánea. Su estilo es directo, culto y comprometido, con una clara vocación de servicio cultural.

Influencia y legado

👩‍🎨 Julia Sáez-Angulo ha comisariado exposiciones de artistas como Blanca Camuñas, Elisa Arguilé y Frutos María, demostrando su capacidad para identificar y potenciar el talento artístico. Su labor como crítica ha contribuido a visibilizar el trabajo de numerosos creadores, especialmente en el ámbito español.

Su blog y sus colaboraciones siguen siendo una fuente de referencia para artistas, coleccionistas, académicos y amantes del arte. La Mirada Creadora no solo informa, sino que forma y transforma la percepción del arte en quienes la leen.

¿Te gustaría que este artículo se adaptara para una publicación específica o que incluyera citas de sus textos? Puedo ayudarte a afinarlo aún más.


La segunda petición fue un soneto sobre Julia en estilo quevediano. Respuesta:

Por supuesto, aquí tienes un soneto al estilo de Francisco de Quevedo, dedicado a Julia Sáez Angulo:

A Julia, luz del arte y la palabra

En tinta fiel tu juicio se derrama,

Julia, que en arte hallas tu morada, 

y en cada trazo, crítica templada, l

a forma cobra voz, la voz se inflama.


Tu pluma es llama que al pincel reclama, 

mirada aguda, mente bien armada, 

y en tu blog, la verdad bien razonada 

desnuda al arte, y al error desama.


No hay lienzo que tu verbo no desnude, 

ni escultura que escape a tu sentido, 

pues tu saber al tiempo lo sacude.


Y aunque el rumor del mundo esté perdido, 

tu juicio queda, firme, y nos acude 

como farol en páramo encendido.


¿Te gustaría que hiciera otro en tono más humorístico o con referencias a artistas específicos que ella ha comentado?


La tercera petición fue que hiciera un discurso de despedida por la jubilación de Julia

Respuesta:

Claro, aquí tienes un discurso emotivo y elegante para despedir a Julia Sáez Angulo con motivo de su jubilación. Está pensado para ser leído en un acto público, como una ceremonia o reunión de homenaje:



🎤 Discurso de despedida por la jubilación de Julia Sáez Angulo

Queridos amigos, colegas y amantes del arte:

Hoy nos reunimos para rendir homenaje a una mujer cuya trayectoria ha dejado una huella profunda en el mundo de la cultura: Julia Sáez Angulo. Su jubilación marca el cierre de una etapa brillante, pero también el inicio de una nueva página que, sin duda, seguirá escrita con tinta de pasión y sabiduría.

Julia no ha sido solo periodista, crítica de arte o escritora. Ha sido —y seguirá siendo— una mirada lúcida, una voz comprometida, una pluma que ha sabido captar la esencia del arte y traducirla en palabras que iluminan. Desde sus colaboraciones en medios nacionales hasta su blog La Mirada Creadora, Julia ha ejercido el raro oficio de pensar con belleza y escribir con verdad.

Durante décadas, su trabajo en el Ministerio de Cultura y su incansable labor como comisaria, autora y divulgadora han contribuido a visibilizar a artistas, a enriquecer el debate estético y a acercar el arte al público con sensibilidad y rigor.

Pero más allá de sus logros profesionales, quienes hemos tenido el privilegio de compartir camino con Julia sabemos que su mayor legado es humano: su generosidad, su curiosidad insaciable, su capacidad para escuchar y para enseñar sin imponer.

Julia, hoy no te decimos adiós, sino gracias. Gracias por tu mirada, por tu palabra, por tu tiempo. Que esta nueva etapa te regale la libertad de seguir creando, escribiendo, viajando, soñando. Que la jubilación sea solo una excusa para seguir siendo tú, sin horarios ni límites.

Y que el arte —ese que tanto has defendido— te siga acompañando como espejo, como refugio y como celebración.

¡Feliz nueva vida, Julia!

¿Te gustaría que lo adaptara para un tono más informal, o que incluyera anécdotas personales si tienes alguna que quieras compartir?

Después de unas buenas risas, dejamos la IA, aquí.



lunes, 2 de junio de 2025

"La IA y el trabajo en el futuro". Habrá empleo, ¿pero qué empleo?.Libro coordinado José Joaquín Flechoso


AUTORES: JOSÉ JOAQUÍN FLECHOSO y EVA ASTORGA y MÓNICA ARQUERO y SEBASTIÁN REYNA y CARLOS DE SANTIAGO

L.M.A.

3/6/25 .- Madrid .- ¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial el mercado laboral? ¿Qué impacto tiene la IA generativa en las relaciones laborales? ¿Cómo afecta la IA a la selección de talento, la organización del trabajo y la toma de decisiones? ¿De qué manera podemos formular preguntas más precisas a una IA para obtener respuestas útiles y evitar respuestas triviales?

    En La IA y el trabajo en el futuro, el grupo de estudio creado en el think tank Cibercotizante analiza la transformación del trabajo en la era de la inteligencia artificial. Explican los efectos de herramientas como ChatGPT en el entorno profesional y cuál es su papel en la automatización de tareas, la redefinición de competencias y la evolución de los roles laborales. Una de sus claves es el concepto preguntas mejoradas: enunciados diseñados para optimizar la interacción con la IA y obtener información más relevante.
    A través de un enfoque riguroso, combina el potencial de la inteligencia artificial con el análisis crítico de sus autores. Además, los autores analizan cómo las respuestas generadas por estos sistemas pueden ser interpretadas y contrastadas con el conocimiento experto. Abordan cuestiones fundamentales sobre la incidencia de la IA en distintos sectores, su impacto en la toma de decisiones empresariales y los retos éticos que plantea su adopción.
    Dirigido a profesionales del ámbito tecnológico y de los recursos humanos, así como a todas las personas interesadas en comprender la integración de la IA en el mundo laboral, este libro ofrece una visión fundamentada sobre los desafíos y oportunidades del futuro del empleo.
    El libro ha sido publicado por la editorial LID.

    Escrito en coautoría por José Joaquín Flechoso (coordinador y autor), Sebastián Reyna, Carlos de Santiago, Eva Astorga y Mónica Arquero.
    José Joaquín Flechoso.- Fundador del colectivo de análisis sobre robotización y empleo Cibercotizante. Exgerente de la Gerencia de Informática de la Seguridad Social y técnico superior TIC de informática de la Seguridad Social. Experto en blockchain. Fue presidente de la Sociedad Española de Informática Médica y gerente de la revista económica Mercado. Como emprendedor ha puesto en marcha diversas empresas. Su primer libro, Estudio hospitalario de España. Catálogo general informatizado fue recomendado por el Instituto de Estudios Constitucionales como libro fundamental para conocer la sanidad española de los años ochenta. Fue de los primeros autores en publicar un libro sobre franquicias, en 1997, titulado El libro de las franquicias y fue codirector de un programa semanal en Radio Intereconomía, El mundo de la franquicia. Es experto en normalización y formó parte del comité 172 de AENOR y del europeo CEN 136, fruto de lo cual nació el libro Áreas de juego infantil. Normativa Europea y concursos públicos, editado por AENOR, con prólogo del Defensor del Pueblo —Enrique Múgica—, por cuyo motivo ha sido habitual conferenciante tanto en España como en el extranjero sobre normativas europeas. En Almuzara ha publicado Manual de franquicia para emprendedores editado, en 2020, y el mismo año fue coordinador y coautor del libro El empleo en la era digital. Cómo cambiará nuestro trabajo tras el COVID. Articulista habitual publicó el primer artículo en España en el que se hacía referencia a la protección de datos y derecho a la propia imagen que serían recogidos en el artículo 18 de la aún non nata Constitución Española de 1976, en la revista Cuadernos para el diálogo. Dirige dos tertulias semanales en Capital Radio: Cibercotizante y Gestión del talento, donde semanalmente trata temas relacionados con tecnología, formación y empleo. Escribe mensualmente una columna de opinión en la revista Byte TI.

martes, 18 de febrero de 2025

'Made in Spain': Primer álbum musical creado íntegramente con inteligencia artificial por PEDRO SANDOVAL en Spotify

Derechos de autor Pedro Sandoval Artist / Spotify.

Por Roberto Macedonio Vega & Euronews en español

Publicado 17/02/2025 - 17:33 CET•Ultima actualización 18:33



L.M.A.

        18.02.2025.- Madrid.- El artista pionero en el uso de la Inteligencia Artificial, IA, Pedro Sandoval ha lanzado este lunes los dos primeros álbumes creados íntegramente con IA y certificados por Spotify.

La revolución de la inteligencia artificial no deja de sorprendernos. Hoy en día es posible hacer casi cualquier cosa a través de esta tecnología, pero aún hay campos en los que, si bien los desarrolladores llevan años trabajando, aún no están del todo implantados en la sociedad.

Uno de ellos es la música. Las canciones electrónicas llevan décadas utilizando sonidos digitales en muchos discos. Sin embargo, aunque ha habido pruebas previas y todo tipo de experimentos, hasta ahora no se ha verificado al primer cantante creado mediante inteligencia artificial.

Lanzamiento en Spotify

Este lunes a las 11:00 Spotify ha hecho públicas las canciones de dos voces generadas mediante IA. Es algo inédito en la plataforma, un récord que ha conseguido el artista Pedro Sandoval, pionero en el uso de esta técnica en el arte, la cinematografía y, ahora también, la música.

Los cantantes se llaman ZKY-18 y Dirty Marilyn y, si bien el sonido de sus canciones nos recuerda al género electrónico, sus voces son tan reales que podrían corresponder perfectamente a las de cualquier cantante del panorama discográfico actual. No es de extrañar, pues no es algo que hayan hecho de la noche a la mañana, llevan tres años trabajando en ello.



viernes, 29 de marzo de 2024

¿Es la inteligencia artificial una ayuda o una amenaza para la humanidad?

Foto: El Financiero ¿Es la inteligencia artificial una ayuda o una amenaza para la humanidad? Este artículo explorará cómo el aumento de la IA -y de la IA generativa en particular- pone en juego la necesidad de que los seres humanos construyan disciplinas, habilidades y comunidades compensatorias. Un florecimiento humano sólido debe contrarrestar el auge del aprendizaje automático.


REDACCIÓN ZENIT

 Instituto Acton / Lansing, Michigan, 24.03.2024).- La inteligencia artificial (IA) es para los pájaros. O al menos eso es lo que parece sugerir el preámbulo del «Anteproyecto para una Declaración de Derechos de la IA». Elaborada en octubre de 2022 bajo los auspicios de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, esta declaración comienza con una acusación contra la inteligencia artificial (IA): 

«Entre los grandes retos que se plantean hoy a la democracia está el uso de la tecnología, los datos y los sistemas automatizados de formas que amenazan los derechos del público estadounidense». Mientras tanto, el público estadounidense ya utiliza la IA a diario. 

Aunque pueda parecer futurista y compleja, la IA es esencialmente una máquina capaz de realizar una tarea que de otro modo requeriría inteligencia humana. Productos de consumo corriente como Siri, Alexa y Google son ejemplos de IA. La IA se utiliza para ingresar un cheque con una aplicación bancaria o para enviar un mensaje de texto mediante la función de voz a texto. 

Sin embargo, la IA va más allá de estos productos de consumo ordinarios e incluye innovaciones como el reconocimiento facial, los chips informáticos implantados en el cerebro y la IA generativa creadora de contenidos. 

Según esta Carta de Derechos de la IA, ésta plantea muchas amenazas a la sociedad, entre las que se incluyen los prejuicios latentes, las violaciones de la privacidad y las violaciones contra la humanidad como resultado de la transmisión de información falsa. Tras declarar la independencia estadounidense de la IA, la declaración propone formas de mitigar estas amenazas mediante el diseño y el uso responsables de esta tecnología. Esto incluye propuestas de sistemas seguros y eficaces, protecciones contra la discriminación algorítmica y alternativas y salvaguardas humanas. 

La Unión Europea está aplicando una política similar. La Comisión Europea pretende regular esta tecnología mediante la Ley de IA, una propuesta para categorizar diversos sistemas de IA. La Ley de IA establecería varias categorías de IA que irían desde riesgo inaceptable, alto riesgo, riesgo limitado o riesgo mínimo. Prohibiría los sistemas de IA que plantean riesgos inaceptables, como los sistemas de puntuación social y el reconocimiento facial. Regularía estrictamente los sistemas de IA de alto riesgo, como la cirugía asistida por robots y la verificación informática de documentos de viaje. Y los sistemas de IA de riesgo limitado o mínimo, desde los chatbots a los filtros de spam, tendrían una regulación mínima o nula. 

Aunque lleva años en preparación, la Ley de Inteligencia Artificial no entrará en vigor hasta 2025 como muy pronto. Este cúmulo de nuevas políticas que pretenden regular la IA es el resultado de los grandes avances de esta tecnología. Hace más de seis décadas, los informáticos empezaron a concebir ideas para transferir la inteligencia humana a las máquinas. Ahora este campo incipiente ha alcanzado nuevas cotas, especialmente con una nueva clase de IA conocida como IA generativa. La IA generativa utiliza el aprendizaje automático para crear nuevos contenidos como texto, imágenes, vídeos y sonidos. 

Algunos ejemplos populares de aplicaciones de IA generativa son ChatGPT, Bard de Google, Dall-E y Murf. A medida que más personas utilizan aplicaciones de IA generativa, esta tecnología está ahora en todas partes: en el trabajo, en la escuela, en casa y en la iglesia. La IA generativa utiliza el aprendizaje automático para crear nuevos contenidos como texto, imágenes, vídeos y sonidos. Sin embargo, este artículo no defiende que la inteligencia artificial sea cosa de pájaros. 

Tratar la IA como un albatros que hay que prohibir no es un camino sostenible para la sociedad. Más bien, este artículo explorará cómo el aumento de la IA -y de la IA generativa en particular- pone en juego la necesidad de que los seres humanos construyan disciplinas, habilidades y comunidades compensatorias. Un florecimiento humano sólido debe contrarrestar el auge del aprendizaje automático. Gorriones, búhos y superordenadores Nick Bostrom, director del Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford, ofrece una parábola ornitológica en su libro “Superinteligencia:         Caminos, peligros, estrategias”. La parábola inacabada de Bostrom sobre los gorriones dice así: varios gorriones se afanaban en construir sus nidos. Tras días de largo y agotador trabajo, empezaron a lamentarse de lo pequeños y débiles que eran. Entonces, uno de ellos tuvo una idea: «¿Y si tuviéramos un búho que nos ayudara a construir nuestros nidos?». Esta idea generó entusiasmo sobre otras formas en que un búho podría ser útil a los gorriones. Podría cuidar de los jóvenes y los ancianos. Podría dar consejos. Podría protegernos del gato del vecindario. Con gran entusiasmo, se embarcaron en la búsqueda de una lechuza abandonada o de un huevo de lechuza sin eclosionar.         Pero un gorrión huraño llamado Scronkfinkle les advirtió de que los búhos bebés se convierten en búhos grandes. Argumentó que primero deberían aprender el arte de domesticar búhos antes de traer un búho a su nido. Varios otros se opusieron a esta advertencia alegando que simplemente encontrar un huevo de búho sería trabajo más que suficiente. Estos gorriones decidieron que empezarían por conseguir una cría de lechuza y que después se plantearían el reto de domarla. Con un entusiasmo desenfrenado, se aventuraron a buscar una cría de búho. Mientras tanto, sólo quedaban unos pocos gorriones en el nido para comenzar la tarea de averiguar cómo podrían los gorriones domesticar a un búho. 

    Como la mayoría de las parábolas, esta historia va más allá de los gorriones y los búhos. Bostrom ofrece esta parábola inacabada como una forma de reflexionar sobre los riesgos de introducir entre nosotros superinteligencias como la IA. La humanidad son los gorriones; el aprendizaje automático es el búho. ¿Cómo termina la parábola? A falta de una conclusión, hay que adivinar qué les ocurre a los gorriones. El final más espantoso -y poco imaginativo- de la parábola es que el búho sale del cascarón y se come a todos los gorriones. 

    Para nuestra sociedad tecnológica, se trata de la noción de un inminente apocalipsis de la inteligencia artificial. ¿Podría haber otro final posible para esta parábola? Supongamos que termina así: el búho nace y no se come a los gorriones. Al vivir con los gorriones, el búho empieza a actuar y pensar como un gorrión. En lugar de comerse a los gorriones, el búho aprende el arte de los gorriones de construir nidos y recolectar alimentos. A medida que más habilidades y prácticas pasan de los gorriones al búho, los primeros se debilitan y el segundo se fortalece. El único cambio perceptible es que los gorriones olvidan el tacto de las ramitas, el aire y la elevación del vuelo. La aventura de evitar a los depredadores desaparece para los gorriones. El arte y la técnica de hacer nidos pasa de los gorriones al dominio de los búhos. 

        Un final menos obvio, aunque trágico, de esta parábola es que el búho da lugar a gorriones más débiles, con capacidades disminuidas y disciplina, destreza y comunidad atrofiadas. La IA generativa nos hará lo mismo a menos que la acompañemos de un florecimiento humano robusto. ¿Es la IA generativa una amenaza para la humanidad? Al igual que en esta parábola, la IA generativa es como un joven búho ansioso y dispuesto a servirnos.             Aplicaciones de consumo como ChatGPT y el de Google ofrecen beneficios inmediatos. Sin embargo, estos potentes dispositivos pueden ser perjudiciales para los usuarios humanos. El beneficio más inmediato de la IA generativa es su capacidad para completar tareas que requieren mucho tiempo. Las aplicaciones de IA generativa pueden crear un itinerario de viaje detallado a partir de una serie de indicaciones proporcionadas por un usuario. O un propietario puede utilizar estas aplicaciones para redactar un correo electrónico dirigido a un contratista solicitándole un presupuesto para un proyecto doméstico. 

La IA generativa puede escribir y depurar programas informáticos, crear discursos comerciales y traducir textos a diferentes idiomas. Éstos son sólo algunos de los beneficios inmediatos de esta tecnología emergente. ¿Cómo funciona la IA generativa? La IA generativa forma parte de un nuevo campo de la IA conocido como grandes modelos lingüísticos. Basándose en iteraciones anteriores de la IA, este nuevo paradigma utiliza algo llamado «modelos base». Cantidades masivas de datos sirven de base para el aprendizaje automático. 

    La IA generativa es un superordenador alimentado con terabytes de datos en forma de palabras, lenguaje y texto, de ahí el «gran» de los modelos de lenguaje de gran tamaño. Mientras que los búhos se alimentan de gusanos y ratones, los grandes modelos lingüísticos se alimentan de datos lingüísticos extraídos de Internet. El ordenador toma todos estos datos, los analiza y los organiza en categorías y conexiones denominadas redes neuronales. 

    El superordenador utiliza estas redes neuronales para resolver problemas lingüísticos como la clasificación de textos, la respuesta a preguntas, el resumen de documentos y la generación de textos. La IA generativa funciona como un autocompletado o chatbot muy sofisticado. Esta tecnología utiliza el aprendizaje automático para «chatear» respuestas convincentes a nuestras preguntas o peticiones. Esta descripción básica de la IA generativa nos permite abordar la cuestión central de este artículo: 

¿Cómo puede suponer una amenaza para la humanidad? Como los gorriones de la fábula, la IA generativa puede debilitar la disciplina, la habilidad y la comunidad humanas. Esta tecnología emergente tiene el poder de socavar el florecimiento humano. Cuanto más dependan los humanos de esta tecnología, mayor será el riesgo de atrofia. Sin contrapesos, la IA generativa debilitará la capacidad humana para componer literatura, poesía, música y programas informáticos. Esta tecnología puede mermar las habilidades hermenéuticas humanas, como la interpretación literaria o la toma de decisiones judiciales. 

A medida que aumenta la dependencia humana de estos dispositivos, puede disminuir la capacidad humana sin ayuda para componer, interpretar y pensar. Por ejemplo, ChatGPT puede crear una revisión bibliográfica que resuma libros y artículos sobre un tema concreto. Con la velocidad de un búho, esta aplicación de IA generativa puede leer, digerir y regurgitar una gran cantidad de información sobre un tema determinado. Esta tecnología supera la velocidad de lectura humana. 

A medida que los humanos descarguemos el trabajo de revisión bibliográfica a los superordenadores, nuestras habilidades y capacidades en este sentido se irán atrofiando. Leer grandes cantidades de texto, organizarlo por temas y resumir los puntos principales se convertirá en una práctica anticuada. En este sentido, la IA generativa puede capacitar a los humanos para alcanzar nuevas cotas de conocimiento al liberarlos de tareas monótonas. 

Por otro lado, la velocidad similar a la de un búho de esta tecnología no incluye necesariamente la sabiduría o la verdad. Puede empujarnos a un futuro de «posverdad» en el que estemos inundados de hechos e información pero carezcamos de guías sobre lo que es verdadero o sabio. La pérdida de la capacidad humana para realizar este tipo de trabajo entraña otros peligros furtivos. Los humanos dependerán de estas herramientas para componer, interpretar y traducir. 

Los humanos seguirán siendo capaces de componer, pero sólo con la ayuda de la IA de Google. Los humanos seguirán siendo capaces de interpretar, pero sólo con ChatGPT para hacer el trabajo pesado. Los humanos seguirán siendo capaces de traducir, pero sólo con la ayuda de Google Translate. Estos potentes dispositivos nos hacen al mismo tiempo más listos y más tontos, más fuertes y más débiles, más humanos y menos humanos. Podremos elevarnos a nuevas alturas, pero sólo con la ayuda de estas herramientas. Pero, como el hombre pájaro Ícaro, todo se vendrá abajo si nuestras herramientas artificiales nos fallan. 

Sin embargo, la IA generativa no es la única que plantea esta amenaza a la humanidad. Forma parte de una larga serie de dispositivos que erosionan las habilidades, la disciplina y la comunidad humanas. Antes de la IA generativa, las aplicaciones de los teléfonos inteligentes, por ejemplo, ya nos ayudaban a navegar por las carreteras y aumentaban nuestra visión del cielo nocturno. Aunque esta tecnología ha proporcionado beneficios inmediatos a viajeros y observadores de estrellas, también ha incapacitado nuestra capacidad para determinar los puntos cardinales o encontrar la Estrella Polar en medio de un mar de estrellas. 

Por otra parte, mucho antes de la inteligencia artificial generativa o las aplicaciones para teléfonos, el pan Wonder Bread producido en masa liberó a la humanidad del trabajo de hornear sin parar. Este desarrollo fue lo mejor desde el pan rebanado, pero supuso un profundo enfriamiento del hogar y de la práctica de la panadería. 

A medida que la sociedad progresa con superordenadores, teléfonos inteligentes y otros avances tecnológicos, retrocedemos a un estado en el que no podemos escribir ni pensar, navegar ni hornear nuestro propio pan, sin la ayuda de dispositivos. Dispositivos, objetos focales y contrapesos Mucho antes de la llegada de la IA generativa, Albert Borgmann ya escribía sobre los dispositivos tecnológicos. Borgmann es un estudioso de la filosofía de la tecnología recientemente fallecido. En su libro “Technology and the Character of Contemporary Life”, Borgmann sostenía que la tecnología ha moldeado la vida contemporánea en torno a su peculiar patrón. Borgmann sugería que el patrón de la tecnología se vuelve particularmente dañino cuando no hay medios por los que se pueda «podar los excesos de la tecnología y restringirla a un papel de apoyo». 

    Borgmann distingue entre «cosas focales» y «dispositivos». Una cosa focal requiere concentración, habilidad, compromiso corporal y social, y contexto. Según Borgmann, un objeto focal es «inseparable de su contexto, es decir, de su mundo, y de nuestro comercio con el objeto y su mundo, es decir, de nuestro compromiso». La experiencia de una cosa es siempre y también un compromiso corporal y social con el mundo de la cosa. Al suscitar un compromiso múltiple, una cosa proporciona necesariamente más de una mercancía».     Una estufa de leña es un elemento central: requiere habilidad y compromiso corporal para cortar leña, sazonar la madera y encender el fuego. Esta cosa existe en un contexto de bosque, hogar, familia y comunidad. Conlleva compromiso social y concentración, ya que varias personas contribuyen al proceso y se convierte en un punto central del hogar. Un artefacto contrasta claramente con un elemento central. Los aparatos no exigen habilidad, fuerza ni atención. Proporcionan bienes para disfrutar sin estorbos ni contexto. La falta de estorbos hace que su consumo sea irreflexivo y desechable. 

Los dispositivos tecnológicos producen una mercancía sin imponernos ninguna carga. Son rápidos, fáciles, infalibles y seguros. Un horno o un sistema de calefacción central son aparatos. Estos aparatos proporcionan calor sin que el receptor lo pida. El ChatGPT también es un ejemplo de dispositivo. Este dispositivo proporciona una mercancía -resúmenes, ensayos, respuestas- sin ninguna habilidad, preparación o exigencia por parte del usuario. Las cosas requieren la participación humana activa y cualificada; los dispositivos no requieren atención, compromiso ni contexto. Las cosas requieren práctica; los dispositivos invitan al consumo. Las cosas constituyen una realidad dominante; los dispositivos procuran una realidad desechable. 

    Aunque los dispositivos tecnológicos liberan ostensiblemente a la humanidad del trabajo, la pobreza y el sufrimiento, esta liberación viene acompañada de desconexión, distracción, mercantilización y aislamiento. El paso de las cosas a los dispositivos -o de la creatividad humana a la inteligencia artificial generativa- no carece de consecuencias. Mientras que aparatos como ChatGPT y el Bard de Google no exigen nuestras habilidades, fuerza o atención, las cosas focales sí lo hacen. Los objetos focales, como los libros, los violines, los pinceles y las cañas de pescar con mosca, exigen nuestras habilidades, nuestra fuerza y nuestra atención. 

    Las cosas focales son entidades concretas, tangibles y atractivas que requieren una práctica para prosperar en su interior: «Patrocina la disciplina y la habilidad que se ejercitan en una unidad de logro y disfrute, de la mente, el cuerpo y el mundo, de mí mismo y de los demás, y en una unión social». Las cosas focales están relacionadas con las prácticas focales. Borgmann sostiene que el culto colectivo, la comunión en la mesa, la lectura en voz alta y la música en directo son algunas de las prácticas focales que los seres humanos pueden seguir. Atender a estas prácticas fomentará la disciplina y la habilidad, la fuerza y la atención, el compromiso y la comunidad. 

    El florecimiento humano y los dispositivos generativos de IA pueden coexistir con la ayuda de cosas y prácticas focales. Las recetas de chatbot necesitan el contrapeso de la conversación humana y la cultura de la mesa. Los resúmenes de “Los hermanos Karamazov” elaborados sin esfuerzo por la IA deben ir acompañados del esfuerzo humano de escuchar a Dostoievski leído en voz alta. Las imágenes generadas artificialmente que son una quimera de la realidad necesitan la misma atención que ver obras de arte humanas o aventurarse al aire libre. Vivir bien en un mundo de chatbots y de IA generativa requiere cosas y prácticas focales. Los seres humanos tendrán que dedicarse a disciplinas, habilidades y comunidades compensatorias. 

Un florecimiento humano sólido debe contrarrestar el auge del aprendizaje automático y la generación. Una historia de pájaros con un final diferente Invitar a la inteligencia artificial no tiene por qué acabar en tragedia. La novela “Watership Down”, de Richard Adams, nos ayuda a imaginar cómo pueden coexistir la superinteligencia y el florecimiento. La novela narra la historia de un intrépido grupo de conejos desplazados de su madriguera. Mientras se embarcan en una aventura de supervivencia, estos conejos reclutan la ayuda de una gaviota llamada Kehaar. Cuando los conejos conocen a Kehaar, éste se está recuperando de una herida. Le dan de comer y lo llevan a su improvisada madriguera. Mientras el pájaro se recupera y se prepara para partir, una coneja llamada Hazel tiene una idea: ¿Y si el pájaro pudiera buscar otras madrigueras y conejos? Hazel comparte su plan con los demás conejos, diciendo: «¡El pájaro irá a buscarnos!». 

A uno de los otros conejos, Blackberry, le encanta la idea y les dice a los demás: «¡Qué idea tan maravillosa! Ese pájaro puede averiguar en un día lo que nosotros no podríamos descubrir en mil!». Los dispositivos no exigen habilidad, fuerza ni atención. Los conejos ponen en práctica su plan de forma inteligente. Le insinúan al pájaro que tienen un predicamento -una madriguera de conejos machos sin ninguna hembra- y que necesitan ayuda. Kehaar ofrece su poder de vuelo para ayudar a los conejos a buscar otras madrigueras. Y así, los conejos se asocian con este pájaro en su aventura de supervivencia. 

La ayuda de este pájaro no debilita a los conejos ni merma sus habilidades. Esta banda de conejos florece en medio de una aventura que requiere disciplina, habilidad y comunidad. El poder del pájaro no crea una existencia sin esfuerzo para los conejos. Las cosas y prácticas necesarias para que los conejos prosperen equilibran la superinteligencia del pájaro. Aunque emplean la ayuda del pájaro, los conejos continúan su aventura de supervivencia, que fomenta la disciplina y la habilidad, la fuerza y la atención, el compromiso y la comunidad. La IA no es sólo para los pájaros. Rechazar esta tecnología por miedo o por el deseo de preservar el statu quo es insostenible. Sin embargo, esta tecnología puede ir en contra del florecimiento humano y dejarnos más débiles, más tontos y más dependientes. 

Para prosperar en un mundo de chatbots tendremos que vivir como conejos, no como gorriones. Los gorriones de la parábola inacabada buscaban un búho que trabajara para ellos. Los conejos de Watership Down buscaron una gaviota para que trabajara con ellos en su aventura de disciplina, habilidad y comunidad. Son historias similares con finales muy diferentes. ¿Cómo acabará nuestra historia cuando introduzcamos la inteligencia artificial en nuestros nidos y madrigueras, hogares y escuelas, iglesias y comunidades? Todo depende de lo bien que cultivemos las disciplinas, las habilidades y las comunidades mientras nos aventuramos en este nuevo y valiente mundo.         

    Trevor Sutton es pastor principal en la Iglesia Luterana de San Lucas en Lansing, Michigan, y candidato a doctorado en el Seminario Concordia, San Luis. También enseña en el programa de humanidades digitales de posgrado en la Universidad Concordia de Ann Arbor. Sutton ha escrito varios libros, incluyendo «Redeeming Technology» (coescrito con Brian Smith, M.D.) y «Authentic Christianity» (coescrito con Gene Edward Veith Jr.), y sus escritos sobre tecnología han aparecido en el Washington Post, Religion News Service, Christian Century y otros medios.

 Traducción del original en lengua inglesa realizada por el director editorial de ZENIT.

¿Es la inteligencia artificial una ayuda o una amenaza para la humanidad? | ZENIT - Espanol

lunes, 19 de febrero de 2024

El Ministerio de Cultura elabora una guía de buenas prácticas relativas al uso de Inteligencia Artificial, IA

Las recomendaciones se aplican en las distintas unidades y entidades ministeriales a ámbitos como la contratación de actividades y servicios creativos, los Premios Nacionales y las subvenciones 

Con esta iniciativa, el Ministerio defiende la utilización de la inteligencia artificial como herramienta para creadores, creadoras y personas trabajadoras del sector cultural que respete el marco regulatorio de propiedad intelectual 

"El Orden Mundial"

     L.M.A.

    19-febrero-2024.- Ante el progresivo aumento del uso de la inteligencia artificial en los procesos creativos, el Ministerio de Cultura ha dado un paso adelante en la protección de los derechos de los creadores y las creadoras del ámbito cultural. Así, ha elaborado una guía de buenas prácticas para incluir en sus propios procedimientos y garantizar el respeto a las personas titulares de derechos de propiedad intelectual en las actuaciones impulsadas por las distintas unidades y entidades ministeriales. Tecnologías como la inteligencia artificial deben servir para ofrecer nuevos lenguajes y herramientas tanto a las personas creadoras para su expresión artística, como al resto de personas que trabajan en el sector cultural, como instrumento para el desarrollo y la digitalización de procesos, pero sin menoscabar el impulso, promoción y protección que el sector requiere. 

Las recomendaciones elaboradas por el Ministerio de Cultura se centran en tres ámbitos: la contratación de servicios y actividades creativas, los Premios Nacionales y las subvenciones.  

En cuanto a la contratación de servicios y actividades que requieran un desempeño creativo se optará por el recurso a profesionales de la creación artística y obras protegidas por derechos de propiedad intelectual. En estos casos, podrán emplear sistemas de inteligencia artificial como herramientas de apoyo en sus procesos creativos, pero no de manera sustitutiva al desempeño humano.  

Además, en aquellos contratos o encargos de actividades o servicios en los que sea susceptible la incorporación de técnicas de inteligencia artificial, se procurará incluir una cláusula expresa que recoja que el proveedor deberá informar de la utilización de este tipo de tecnología. También tendrá que detallar el nivel de intervención y, en su caso, el papel de revisión de las personas físicas que desarrollen el proyecto. En todo caso los modelos de inteligencia artificial que se utilice deben garantizar el respeto a los derechos de propiedad intelectual, así como la transparencia en el ‘dataset’ y el cumplimiento del resto de obligaciones impuestas por la normativa reguladora de la inteligencia artificial.  

En el ámbito de los Premios Nacionales del Ministerio de Cultura, se promoverá la inclusión en las convocatorias de una cláusula para que no puedan resultar galardonadas aquellas obras que sean creadas íntegra y exclusivamente por inteligencia artificial generativa.   

Cláusula en las convocatorias de ayudas  

Respecto a las ayudas, las recomendaciones se centran en los procedimientos administrativos de subvenciones nominativas, directas, ayudas en concurrencia competitiva o transferencias a otras entidades, en los que para el desarrollo de la actividad u objeto subvencionable puedan utilizarse modelos de inteligencia artificial.  

 Para ello, en las convocatorias se promoverá la inclusión de una cláusula en la que se indique que los proyectos y actividades beneficiarios, especialmente aquellos en los que se incluya inteligencia artificial, deben garantizar el máximo respeto a la normativa reguladora en materia de inteligencia artificial y de propiedad intelectual.  

 Esta guía de buenas prácticas relativas a la utilización de la inteligencia artificial es una de las diferentes medidas que el Ministerio de Cultura pondrá en marcha para garantizar que esta tecnología sea empleada como una herramienta que facilite y mejore el trabajo de creadores, creadoras y demás personas que trabajan en el sector cultural, a la vez que se protege sus intereses.