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jueves, 3 de julio de 2025

LÍBANO. Crónica fotográfica de Susy Miret



L.M.A.
Fotos: Susy Miret

3/7/25.- Madrid.- El Líbano es un país del Medio Oriente con costas en el mar Mediterráneo, limitando con Siria al norte y al este, y con Israel al sur. Su capital y ciudad más grande es Beirut. El idioma oficial es el árabe, pero el francés y el inglés también son ampliamente hablados. El Islam y el cristianismo son las principales religiones, con una diversidad de ritos dentro de cada una. 
Población: Aproximadamente 6 millones de habitantes.  Superficie: 10.452 km².

Moneda: Libra libanesa (LBP). -Alfabeto propio
Forma de gobierno: República parlamentaria unitaria.
Capital: Beirut (aproximadamente 2.38 millones de habitantes en el área metropolitana).
Historia: El Líbano tiene una rica historia, marcada por la influencia de fenicios, griegos, romanos, árabes y otomanos.
Economía: La agricultura, aunque importante, representa un porcentaje pequeño del PIB, mientras que el turismo y los servicios son sectores claves.
Cultura: El Líbano es conocido por su rica gastronomía, su hospitalidad y sus sitios históricos.
El Líbano es uno de los países más densamente poblados del Mediterráneo. 
Tiene una alta tasa de alfabetización. 
A pesar de sus recursos naturales limitados, ha logrado consolidarse como un centro comercial y cultural en Oriente Medio. 
La sociedad libanesa valora la dignidad, el honor y la reputación. 
La poligamia es legal para los musulmanes, aunque tiene un estigma social. (Wikipedia)


Muralla fenicia de 3.000 años
Mercado




Sagrario de cedro en una montaña
Susi Miret Jorgemanrique: Primer icono Maronita. Tenía 7 capas de pintura
 Es la Virgen que está en la ermita de AL TILAL
Despedida de san Pedro y San Pablo en Sidón. Icono





miércoles, 26 de enero de 2022

Líbano con nieve y con temperaturas bajo cero

 



27.01.2022


Fotos: Gema Piñana Alfonso


Nieve en las montañas del Líbano






domingo, 21 de febrero de 2021

P. François Nasr fotografía la nieve actual en Líbano

 

22.02.2021.- Líbano


Colegio maronita de Segunda Enseñanza. Líbano





François Nasr




LIBANO  Historia

    Estado de Asia occidental. Limita con Siria al N y E, con Israel al S y con el mar Mediterráneo al O. Su extensión es de 10 230 km2 con un total de 3 902 000 h. La capital es Beirut. La moneda y el idioma oficiales son, respectivamente, la libra libanesa y el árabe. Las religiones mayoritarias son el islam chiita y el catolicismo maronita. El Líbano es un país montañoso que presenta cuatro importantes regiones: la llanura costera, al O, estrecha y discontinua; la cordillera del Líbano, orientada de N a S y paralela a la costa; el valle de Beqaa, que separa la cordillera del Líbano de la del Antilíbano; y al E la cadena del Antilíbano (Yabal al-Sarqi) y del Hermón (Yabal esh-Shayk). La llanura litoral goza de un clima mediterráneo, mientras que el valle de Beqaa posee un clima más continental, en tanto que en las tierras altas del interior predomina el de montaña. La hidrografía destaca por los enormes manantiales que nacen en las laderas occidentales de la cordillera del Líbano. La población está desigualmente repartida con zonas superpobladas como Beirut. A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países árabes, en el Líbano convergen diversos grupos religiosos (los más importantes son los cristianos y musulmanes). Los cultivos, intensivos, se dan en aquellas zonas con canales de irrigación (zona costera). El trigo, la vid y el olivo son los cultivos más destacados. En el interior, se cultivan árboles frutales. La industria, poco desarrollada debido a la carencia de fuentes de energía y de materias primas, se limita a la transformación de productos agrícolas y a la construcción. Existen industrias textiles y pequeña metalurgia, e industrias de lujo (joyas). Centro comercial de la zona, la guerra civil de los años setenta y ochenta cortó el gran desarrollo que registró en el s. XX.

HIST. Ocupada por los fenicios, la zona fue dominada sucesivamente por los diversos imperios orientales hasta el otomano en el s. XV. El estado libanés nació a finales del siglo XVI, cuando el emir Fajr el Din logró federar las numerosas comunidades. En 1860-61 se convirtió en una dependencia francesa. En 1945 el Líbano obtuvo su independencia; uno de los problemas más importantes que se plantearon en el país fue el enfrentamiento entre cristianos, que ocupaban los puestos económicos y políticos más importantes, y los musulmanes, numéricamente superiores. A partir de 1948, la llegada de refugiados palestinos, expulsados por la victoria israelí, desequilibró el país. De 1950 a 1975 el país estuvo sumergido en los enfrentamiestos árabe-israelíes, por una parte, y los problemas internos esntre la minoría cristiana y la mayoría musulmana, por otra. En 1975 se inició una guerra en la que se enfrentaron palestinos y la izquierda libanesa con los falangistas, que contaban con el apoyo de las organizaciones cristianas. Ambas facciones fueron apoyadas por países de la zona, como Israel, que ocupó la zona sur en 1979 y no la abandonó hasta 1985, y Siria, con una presencia constante, apoyando a las facciones sunitas. Las tentativas de paz se enfrentaron con las luchas entre los chiitas de Hezbollah, los sunitas y las minorías cristianas maronitas que se enzarzaron en una confusa guerra civil. Este conflicto tuvo como precaria solución la formación, en 1990, de un gobierno de unidad nacional, con un predominio sunita debido a la presencia de tropas sirias en la zona. El primer ministro Rafiq al-Hariri dimitió en 1994 ante las acusaciones de corrupción en la reconstrucción del centro de Beirut, pero volvió a formar gobierno en 1995. En 1998 la Asamblea Nacional eligió presidente del país al militar Emile Lahoud. Este mismo año Rafiq al-Hariri renunció al cargo y fue sustituido por Selim al-Hoss. En 2000 el ejército de Israel se retiró del sur del Líbano. Las elecciones legislativas celebradas este año dieron la victoria a Rafiq al-Hariri. En 2004 dimitió Al-Hariri y Omar Karamé fue nombrado jefe del gobierno. El asesinato de Al-Hariri en 2005 aceleró la retirada de las tropas sirias del país y provocó la dimisión de Karamé. Desde entonces, el panorama político estuvo marcado por la milicia chiita Hezbollah, que secuestró en 2006 a dos soldados hebreos en la frontera de Líbano. El hecho desató la invasión del sur del país por tropas israelíes con resultados catastróficos: más de mil muertos, un millón de desplazados y graves daños en viviendas e infraestructuras. Tras un mes de reñidos combates entre Israel y Hezbollah, entró en vigor un alto el fuego con despliegue simultáneo de tropas libanesas y de la Fuerza Provisional de la ONU. En 2007, el ejército se enfrentó a la milicia sunita Fatah al-Islam, presuntamente vinculada con Al-Qaeda y atrincherada en el campo de refugiados palestinos de Nahar al-Bared. En Beirut, tras un año de crisis política, el presidente Lahoud fue reemplazado por el independiente Michel Sleiman, quien a su vez ratificó en el cargo de primer ministro a Fouad Siniora y le encargó la formación de un gobierno de unidad nacional. En el mismo, Hezbollah y sus aliados obtuvieron una representación con poder de veto.
    (Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L)

Religión
La religión mayoritaria es el Islam alrededor del 54% de los libaneses son musulmanes (en torno a un 27% chiítas, un 26% sunitas, y un 1% alawitas). Un 40% son cristianos, principalmente maronitas, con importantes comunidades ortodoxas, católico orientales, ortodoxos armenios, católicos armenios, asirios, católicos caldeos y protestantes. Por último, un 6% son drusos.



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domingo, 22 de noviembre de 2020

"Cielos del Líbano", serie fotográfica de Gema Piñana. La Naturaleza imita al Arte

 

L.M.A.

    22.11.2020.- Zeitun. Líbano.- Los pintores y fotógrafos del abstracto saben que en el paisaje y en los cielos se encuentra el mejor modelo para sus obras. La periodista Gema Piñana Alfonso (Barcelona), que se encuentra en los montes del Líbano, está llevando a cabo una serie de fotografías con los cielos que cubren la montaña, no lejos de las cumbres con los célebres cedros del Líbano. Oriente Medio siempre sorprende con su luz.

    Ciertamente "la Naturaleza imita al arte".


Fotos: Gema PIÑANA


Nocturnos del Líbano



lunes, 17 de julio de 2017

"Un impulso extraño", exposición de fotografías de un coleccionista libanés en la Casa Árabe





L.M.A.

Más de cien fotografías que van desde los años 20 a los 60, muestran el acto de coleccionar desde la perspectiva de un coleccionista. La exposición "Un impulso extraño" de Casa Árabe trae a Madrid parte del archivo fotográfico de Mohsen Yammine, uno de los coleccionistas de fotografía más importantes del Líbano.

"Un impulso extraño" desvela la pluralidad y riqueza de la sociedad libanesa en las décadas previas a la guerra civil que devastó el país durante tres lustros. Fotografías recopiladas durante años en la zona de Trípoli y el norte del país, componen hoy un fondo único y muestran una sociedad moderna y occidentalizada en la conocida como "Suiza de Oriente Próximo", que llegó a ser el centro financiero de la zona.

La exposición, desarrollada en colaboración con el Fondo Árabe para la Imagen, forma parte de la programación de Casa Árabe con motivo de su 10º Aniversario y de PhotoEspaña 2017.

Se podrá visitar, gratuitamente, hasta el mes de septiembre (Alcalá, 62).

miércoles, 5 de junio de 2013



Presentación del libro Misión: Líbano en el Pabellón Banco Sabadell



La obra editada por el Ministerio de Defensa describe la labor de los más de 18.600 miembros de las Fuerzas Armadas desplegadas en la zona desde 2006




L.M.A.

Esta mañana fue presentado en el Pabellón Banco Sabadell el libro Misión: Líbano, del periodista Javier Arribas y el fotógrafo Pepe Díaz. El Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Jaime Domínguez Buj, destacó en el acto que el volumen editado por el Ministerio de Defensa ofrece un “fiel retrato” de los 18.681 miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil que desde septiembre de 2006 han trabajado en una misión que “no siendo la más peligrosa de cuantas están desarrollando los militares españoles fuera de nuestras fronteras, sí es la más compleja”.

Desde hace casi siete años, España mantiene un contingente de tropas en el Líbano, integrado en la Fuerza Interina de Naciones Unidas, para mantener el alto el fuego y establecer una zona libre de armas entre Líbano e Israel, uno de los principales focos de inestabilidad en Oriente Próximo. La misión española ha liderado una de las dos brigadas multinacionales desplegadas al sur del río Litani, en la conflictiva zona de Marjayoun, donde incluso ejerció el mando de la FINUL (UNIFIL, en su acrónimo inglés) durante dos años.

El libro Misión: Líbano ofrece una descripción de la labor pacificadora de las tropas españolas en la zona. Javier Fernández Arribas, autor del texto, subrayó “la libertad y las facilidades” ofrecidas por el Ejército español para documentar su quehacer cotidiano, así como sus logros militares, políticos y sociales. Asimismo, expresó su confianza en que “los 200 miembros de las Fuerzas Armadas que he entrevistado para la ocasión sean representativos de los más de 18.600 que han pasado por la misión”.

Por su parte, Pepe Díaz, editor gráfico de la obra, apuntó que las fotografías seleccionadas forman parte de la tradición del fotoperiodismo de guerra que inauguraron pioneros como Roger Fenton, en Crimea, y el español Enrique Facio, en el Rif.




En el acto de presentación también participó el secretario general técnico del Ministerio de Defensa, David Javier Santos Sánchez, quien recordó que “a pesar del recorte del 40% que el presupuesto de Defensa ha sufrido en los dos últimos años, el Ministerio está haciendo un esfuerzo para mantener la edición de obras que, como Misión: Líbano y el anterior Misión: Afganistán, contribuyen decisivamente a la difusión del encomiable trabajo que desempeñan las Fuerzas Armadas”.


miércoles, 16 de enero de 2013

Santa Tecla, Iconografía de la santa siria en la catedral de Tuy


Icono de Santa Tecla

Julia Sáez-Angulo

         16. O1. 13 .- MADRID .- La catedral de Tuy ha llevado a cabo una pequeña exposición de la icnografía de Santa Tecla en su sede. Aunque el edificio sacro no cuenta con una imagen de esta santa oriental, como sucede en la cercana localidad gallega de La Guardia, la catedral de Tuy le dedicó una atención iconográfica puntual.
         Las piezas expuestas procedían de la poeta y traductora Tecla Portela Carreiro (Tomiño. Pontevedra, 1956), la coleccionista gallega residente en Madrid. Entre las obras se encontraba un icono rumano, un grabado alemán y dos representaciones de los artistas Juan Jiménez y Linda de Sousa. Siria y Líbano son los países con mayor número de iconos sobre esta santa del siglo I.

         Tecla es una santa cristiana nacida en Siria en el primer siglo después de Cristo y su fama de evangelizadora la llevó hasta Tarragona según la tradición. La ciudad catalana, al igual que Siges, celebra su fiesta en septiembre y el Ayuntamiento convoca e invita a comer a todas las mujeres que lleven el nombre de Tecla.
 santa Tecla

Tecla Portela explica que solo 250 mujeres españolas están censadas con el nombre de Tecla según el Instituto Nacional de Estadística de España, si bien no sabe cómo se hace este censo, pues en rigor, ella se llama María Tecla y no sabe y ha entrado en el cómputo. La poeta gallega se siente orgullosa de su nombre porque es poco habitual y suena muy bien.

santa Tecla. La Guardia (Galicia)

La catedral de Burgos cuenta con una preciosa hermosa representación barroca de santa Tecla en la capilla de las confesiones. Algunas villas de Galicia también conservan la antigua advocación de esta santa que se la suele representar con la cruz y un libro, dado su carácter de evangelizadora de la doctrina de Cristo. Italia, Portugal y Brasil cuentan con iglesias o ermitas dedicadas a la santa siria.

El martirio de Santa Tecla incluye –según Noguera-, entre otros, los siguientes tormentos: Fue lanzada a un foso con reptiles venenosos, que la respetaron. Se la ató entre dos bueyes, para despedazarla, y estos perdieron su fuerza. La colocaron sobre una pira para quemarla viva, pero el fuego se apartó y quemó a sus verdugos. Por fin fue lanzada a los leones, los cuales lamieron sus heridas y sanó.

SANTA TECLA - (Siglo I)
23 de septiembre

En el año 48 llegaron a Iconio San Pablo y San Bernabé, en su segundo viaje misional. Iconio, ciudad floreciente todavía, tenía en el comienzo del cristianismo una importante colonia judía. Un poco antes de entrar en ella —dice una de las más antiguas leyendas hagiográficas del cristianismo—, los dos apóstoles encontraron un hombre, que se postró delante de ellos y los invitó a hospedarse en su casa. Se llamaba Onesíforo. Pablo le siguió, y al llegar a la puerta, todos le recibieron con este saludo: "Bienvenido seas, servidor del Dios verdadero". El apóstol entró, rompió el pan, dobló las rodillas y habló acerca de la continencia y la resurrección. Este relato no tiene nada de inverosímil, puesto que Onesíforo pudo conocer a San Pablo en sus años de Tarso.

 Diariamente —continúa la leyenda— Pablo predicaba en la casa de un amigo con las puertas abiertas. Y había enfrente una casa grande y rica, y en la casa una joven hermosa, que no se cansaba de escuchar su palabra. Día y noche se la veía clavada a la ventana, sin pestañear, sin comer, sin moverse un instante. Tenía el nombre de Tecla, vivía con su madre Teoclia y con frecuencia iba a visitarla un joven, llamado Tamiris, a quien había sido prometida en matrimonio. Alarmada por la actitud de su hija, que seguía junto a la ventana en actitud de éxtasis, Teoclia llamó a Tamiris con urgencia, pero ni la venida del joven pudo sacarla de aquel extraño arrobamiento. En consecuencia, Pablo fue denunciado como embaucador y hechicero. Se le condenó y se le llevó a la cárcel. Tecla entonces salió de su casa, y soltando los aros de oro que rodeaban sus brazos, se los dio al portero. A la puerta de la cárcel se acordó de que llevaba un espejo de plata para comprar al carcelero. Entró rebosante de alegría, y sentada a los pies del prisionero, escuchaba horas y horas las grandezas de Dios. El amor de Tamiris se trueca en odio, la misma madre se hace acusadora de su hija delante del gobernador; Pablo es flagelado y desterrado; en la playa se enciende una inmensa hoguera para castigar a su discípula, pero Tecla se salva milagrosamente, huye en busca del hombre que le había enseñado la ciencia de la vida, e iluminada por la promesa de las bienaventuranzas, recorre el mundo presa de una embriaguez divina.

 ¿Qué hay de verdad en todo esto? Es difícil contestar, pero es un hecho que la figura de la virgen de Iconio ilumina y perfuma a las primitivas comunidades cristianas. Se relatan sus visiones, sus raptos, sus viajes; se habla de su belleza y su sabiduría; se la presenta como la personificación viviente de la doctrina predicada por San Pablo. No obstante, parece como si la realidad se perdiese en el laberinto de la fábula. Desde principios del siglo II corre la novela de Los viajes de Pablo y Tecla, urdida con piadosos discursos, esmaltada de prodigios extravagantes, henchida de sucesos inverosímiles. Se dice que San Juan, que dirigía aún las iglesias asiáticas, protestó; y Tertuliano asegura en su libro De baptismo, cap. 17, que su autor, un sacerdote, fue despojado de su dignidad. Más tarde, San Jerónimo, coloca entre los apócrifos Los viajes de Pablo y Tecla y toda la fábula del león bautizado" (De viris illustribus, VII). No obstante, el apócrifo recorre el mundo en todos los lugares orientales, y la imagen de Tecla sigue brillando esplendorosa en el amanecer del cristianismo. Los mártires la invocan en las llamas, su sabiduría es celebrada en todo el Oriente, y los Padres de la Iglesia griega cantan sus virtudes y sus triunfos. "A ella —dice San Metodio en el Banquete de las diez vírgenes— la más bella y florida de las coronas, porque brilló sobre todas en el heroísmo de la virtud", y el mismo San Jerónimo, que catalogaba su leyenda entre los apócrifos, cree que había en ella algo de verdad, puesto que, al terminar su carta a Eustoquio, evoca el día de la partida, "en que María avance hacia el alma triunfadora y Tecla se apresure radiante para abrazarla", y en su Crónica, en el año 376, recuerda que Melania llegó a Jerusalén, "donde sus virtudes hicieron de ella una nueva Tecla". Por la vida de San Martín sabemos que el Santo recibía frecuentemente la visita de Inés, Tecla y María, así como de los apóstoles Pedro y Pablo.

 El centro del culto de la "protomártir semejante a los apóstoles", estaba en Meriamlik, cerca de Selefkie o Seleucia. La basílica de la Santa, uno de los más concurridos santuarios de la antigüedad, era una construcción monumental, magníficamente decorada. Bajo el templo se encontraba la gruta en que Tecla habría terminado su vida antes de desaparecer tras de la roca, que se cerró para ocultar su cuerpo. Lo propio de este culto es que en él falta la tumba. San Basilio, en el libro de los Milagros, nos habla de las impresiones de los peregrinos del siglo V. "Uno ensalza el esplendor de las fiestas, otro la inmensa multitud de los visitantes, otro el gran número de los obispos, otro la elocuencia de los oradores, otro la belleza de la salmodia, otro la concurrencia de los fieles a los oficios de la noche, otro la magnificencia de las ceremonias, otro la piedad de los asistentes, o los apretujones de la multitud, o el calor sofocante, o el oleaje de los que entran y salen, los gritos, las disputas, el desorden y hasta las disputas por ocupar los primeros puestos durante la celebración de los santos misterios." Entre los milagros que nos cuenta el obispo de Seleucia hay algunos que nos recuerdan casos parecidos de los templos paganos, como este que antaño se había atribuido a Asclepios: "Una madre presenta ante la Santa a su hija, que estaba a punto de perder un ojo; la lleva al parque de las aves, y mientras la niña juega con ellas, un ganso le pica en el ojo enfermo. Hubo gritos y lamentos, pero pronto pudo verse que el ave había hecho reventar un abceso, con lo cual la paciente sanó rápidamente".

 El poder de la Santa atraía peregrinos de todas las regiones del Imperio. Allí se postró Gregorio de Nacianzo; allí se presentó muchas veces Tarasio, corresponsal de San Isidoro de Pelusio; allí llegó también, en 415, la monja española Eteria, que oró junto al martyrium, y mandó luego que la leyesen las actas de la Santa. Jerusalén tenía también su iglesia de Santa Tecla, situada en Bethfagé; la tenían también Antioquía y Constantinopla, y en Chipre había cinco localidades con el nombre de Hagia-Thekla, con ferias el 24 de septiembre, que era, según los calendarios orientales más antiguos, el día de su fiesta. En 1320, el brazo de la Santa, lo único que había quedado al desaparecer detrás de la roca, fue trasladado de Armenia a Tarragona, cuya catedral está consagrada a su memoria. De aquí el culto que se le rinde en el Levante español. Un primitivo de la escuela levantina, tal vez Jacomart, representa a San Martín hablando con Nuestra Señora, con Santa Tecla y Santa Inés, inspirándose en el relato de Sulpicio Severo.

FRAY JUSTO PÉREZ DE URBEL, O. S. B.
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Vacaciones Verano 2012 004.jpg


Las leyendas de Santa Tecla son tantas y tan variadas que, con la misma frecuencia que pasan a una diversísima - y dispar - iconografía (el león amansado, el fuego que acariciaba, el brazo que sobresalía de la cueva… el libro, la cruz, la “Tau”…, variando de un lugar a otro), se ponen en entredicho, como muy bien podemos observar en las explicaciones y referencias de Fray Justo Pérez de Urbel.

En Malula (a 40 km de Damasco – Siria) se encuentra su Santuario, enclavado en el último reducto en el que todavía se habla en arameo.


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Además de “la nuestra” – Tecla de Iconio, que la liturgia católica celebra el 23 de Septiembre, y el calendario ortodoxo el 24, tratándola como “Equiapóstol” y venerándola como predicadora, también podemos encontrarnos
- Santa Tecla (de Romaña), virgen (†264) – 10 de Enero.
- Santa Tecla, virgen y mártir (†293) – 18 de Enero.
- Santa Tecla, mártir (†250) - 19 de Agosto.
- Santa Tecla, mártir (†250) – 30 de Agosto.
- Santa Tecla, mártir (†347) – 9 de Junio.

Casi todas ellas siguiendo la fama y la estela de Tecla de Iconio.
- Santa Tecla – Tekla - (de Kitzingen). (790). De origen inglés, monja benedictina, fue enviada por San Bonifacio a Kitzingen, en Baviera (Alemania) en donde murió como Abadesa. – 15 de Octubre

Datos biográficos de los artistas




JUAN JIMÉNEZ, madrileño castizo, hombre de amplia cultura y sólida formación artística, es un maestro de la línea. Expone regularmente en galerías de España, Portugal y Francia, y cuenta con varios galardones y reconocimientos, tanto nacionales como internacionales.
Su “Santa Tecla de Tarragona”, aunque con atributos clásicos, nos la representa desafiante y moderna en su concepción pictórica... posiblemente en un guiño a la permanencia de los verdaderos valores aun entre el desconcierto contemporáneo.

LINDA DE SOUSA nació en Lisboa, pero reside en Madrid desde 1970. Profesora de artes plásticas, crítico de arte, conferenciante… su desbordante capacidad creativa y su enorme versatilidad la llevan a sobresalir en pintura, escultura, instalación, comisariado de exposiciones etc. Ha expuesto en más de una veintena de países de Europa y América, habiendo recibido innumerables premios y distinciones.
Su “Santa Tecla, patrona de los Internautas” (aunque apócrifa) representa a la Santa con un ordenador que, en sus manos, sustituye al libro. El uso de la Tau consigue que esta versión, aparentemente provocadora, acabe produciendo un desconcertante atractivo espiritual.


Grabado alemán "Santa Tecla"

Autor: MARTIN ENGELBRECHT  
(Augsburgo, 1684-1756)

Se encuentra entre los más importantes y prolíficos impresores y grabadores alemanes de su época. Aunque realizó (junto con su hermano Cristian) todo tipo de trabajos - desde retratos de monarcas e ilustraciones para libros, hasta iconografía religiosa y pequeñas estampas - alcanzó una gran popularidad por sus “dioramas” (especie de teatrillos recortables, que se divulgaron e hicieron famosos en toda la Europa del momento) y por sus abecedarios.


SANTA TECLA

Icono pintado sobre cristal. Año 2011

Autora: SUZANA ILIE (Bucarest - Rumanía)

Licenciada en Pintura por la Universidad Nacional de Artes de Bucarest
Licenciada en Teología (especialidad en Arte Sacro) por la Universidad de Bucarest.

Representa a Santa Tecla según una de las más conocidas iconografías orientales, muy reproducida en la Iglesia Ortodoxa.

Tecla Portela, lusista

miércoles, 11 de mayo de 2011

Líbano, un país deseado por todos

Julia Sáez-Angulo

 

     11.05.11.- Maad. Líbano.- Líbano, el país de los cedros milenarios es la perla de Oriente Medio. Un país pequeño de apenas 50 km de ancho, pero doblado en superficie por las sucesivas montañas que lo pliegan, es un territorio hermoso y amado por sus habitantes, que lo adoran con sentido patriótico y de admiración. El libanés utiliza y escucha el himno nacional para cualquier evento de su vida social y política. Los niños de las escuelas son los primeros en entonarlo y eso dice mucho a favor de su unidad nacional. En otros tiempos se le denominaba la Suiza de Europa, no sólo por sus montañas sino por el buen nivel de vida de sus habitantes, muy cercano al de los países centroeuropeos. Eso fue antes de las sucesivas guerras que lo han sacudido en los años 90 principalmente y en la última guerra de 2006 que destruyó prácticamente Beirut,hoy bien rehabilitado en casi su totalidad. Es un país tan hermoso y con una ciudadanía tan bien preparada académicamente, que el Líbano es un país muy codiciado por todos y en primer lugar por los mismos países de Oriente Medio, principalmente sus vecinos: Siria e Israel que ya trataron de anexionárselo por mitades, durante las últimas contiendas.

 

Un país pequeño es fácil de absorber –pensaron- a menos que la política exterior de más amplio paraguas decida otra cosa. En todo caso, la resistencia de los libaneses no se hizo ni se hará esperar. Para desestabilizar más el país y desmoralizarlo, se llevó a cabo un magnicidio en la persona de su presidente de gobierno, Rafiq Hariri (Líbano sur, 1944 – 2004) , en el que murieron también otras personas de su guardia personal y su gobierno. Todos ellos están enterrados en el centro de Beirut, junto a la gran mezquita y todos los días se llevan flores frescas a la tumba del presidente asesinado al que se venera como a un mártir. Su tumba es lugar e visita por todos los viajeros y turistas a la capital del Líbano. Se creó una comisión nacional de investigación para tratar de descubrir a los asesinos pero no ha dado resultado.

 

A la opinión pública le parece algo tan insólito, que sospecha de ocultos intereses políticos en las alturas para no llegar a desvelar la verdad a los ciudadanos libaneses. El país está dividido casi por mitad entre cristianos (principalmente maronitas), islámicos (sunitas y chiitas) y drusos (minoría de referencias islámicas). La Constitución del Líbano reparte las competencias de los cargos entre estas minorías para evitar que una borre a las otras. El presidente del Parlamento es cristiano, mientras que el del gobierno en islámico. A su vez sunitas y chiitas se reparte otros cargos. La relación de este equilibrio no es fácil, lo que lleva a situaciones como la actual en que el país lleva tres meses sin gobierno.

 

“Bélgica lleva un año sin ponerse de acuerdo para su propio gobierno”, aducen algunos libaneses con una sonrisa. Tres universidades en Beirut El país es un atractivo turístico para buena parte de Oriente Medio, porque Líbano ofrece costas, playas, verdor y cumbre nevadas para esquiar y con cedros milenarios que llegó a contemplar el rey Salomón, según cuenta la tradición libanesa. “Ya no vienen a comprar tanto a las grandes tiendas como antaño, puesto que los otros países árabes han incorporados los mall de tiendas elegantes en sus ciudades, pero sí a disfrutar de un paisaje y un clima benigno que no tienen”, explica la señora Renán, hija de libanés y española.

 

Un sinfín de catedrales, iglesias, monasterios, conventos y santuarios salpican el Líbano y acogen hasta siete ritos cristianos –un gran patrimonio inmaterial, que bien merecía ser acogido por la UNESCO para la humanidad. Son: maronitas, melquitas, coptos, armenios, siríacos, latinos, greco ortodoxos de obediencia a Roma y de iglesias autocéfalas.

 

Sus lugares de culto son de gran belleza y motivo de peregrinación o visita de los fieles y de los turistas. La riqueza de los iconos cristianos en este país de oriente Medio es asombrosa; su estética es muy particular respecto a la de la escuela bizantina de Siria. El patriarca cristiano, elegido por los obispos, cuenta con gran prestigio en el lugar y es escuchado también en Chipre y Egipto, en este último país, los cristianos sufren gran persecución por los salafistas fundamentales, sin que el Gobierno del país parezca eficaz a la hora de proteger a los primeros. Líbano es país de primera cristiandad por cuanto lo visitó el mismo Cristo cuando se acercaba a los territorios de Tiro y Sidón, según cuenta el Evangelio y en este país llevó a cabo el primer milagro de las bodas de Caná o de la curación de la hija de la mujer cananea. San Pedro y San Pablo también predicaron en la zona y crearon las primeras comunidades cristianas a lo largo de la costa, principalmente en Beirut y Byblos.

 

Líbano cuenta con tres universidades en Beirut: además de la pública libanesa, las privadas de maronitas y jesuitas. Lástima que el gran paro que asola el país lleve a sus jóvenes más preparados a la emigración. Los cuatro millones de habitantes que cuenta el Líbano, se multiplican hasta catorce millones con los libaneses que emigran a América Latina y África principalmente. Son sobre todo los hombres los que emigran, por lo que la proporción de jóvenes se establece en siete mujeres para cada hombre que queda en el país. La venta de tierras en el pequeño país es todo un reto, ya que capital extranjero árabe, principalmente de Arabia Saudí pretende adquirir todo el suelo posible de manos de los cristianos .

sábado, 7 de mayo de 2011

Iconos maronitas, rico patrimonio de la pintura cristiana oriental






Julia Sáez-Angulo

          Biblos. Líbano, 07.05.200 .- Se dice que el icono sagrado busca despertar la devoción y la oración antes que la belleza artística, si bien es capaz con frecuencia de lograr ambas cosas. Líbano es un país que guarda un rico patrimonio de iconos en las iglesias y santuarios maronitas, no en balde, buena parte de su turismo es religioso en un recorrido sin fin por los distintos recintos sagrados que se reparten por sus montañas y que constituyen un rosario de edificaciones sacras.

Con motivo del XIII centenario (685 – 1985) de la institución del Patiarcado Maronita, Antoine Khory Harb escribió un hermoso libro titulado “Les Maronites”, en edición bilingüe francés/inglés que estudia y reproduce los iconos más relevantes del Líbano, con toda su iconografía. El célebre icono “La Virgen María y el Niño”, del evangelio de Rabula aparece en la portada del volumen; la figura de la Madre de Dios va a ser una constante en la representación de los iconos, así como su Dormición antes de subir a los cielos. Junto a ellos, los de la Anunciación, Visitación y la presentación en el Templo.

Las raíces del cristianismo en Líbano se remontan al mismo Cristo que llevó a cabo la mayor parte de su vida pública en Galilea, la región norte de Israel y sur del Líbano. El Mesías se acercó con frecuencia a los territorios de Tiro y Sidón, y en esta tierra llevó a cabo milagros como el de las bodas de Caná, donde convirtió el agua en vino o el milagro de la curación de la hija de la mujer cananea. Líbano fue además el primer país de expansión del cristianismo desde Palestina y las primeras iglesias apostólicas de san Pedro se fundaron en ciudades como Beirut o Byblos. Las ciudades del litoral libanés conocieron muy pronto el cristianismo.

El rito maronita es especial dentro de la iglesia católica de obediencia al papa de Roma. Se caracteriza entre otras cosas por decir la misa en árabe y siríaco, reservando las palabras de la consagración para el arameo, la lengua de Cristo. En Líbano conviven diversos ritos litúrgicos cristianos como son el maronita, el latino, el greco ortodoxo, copto, siríaco y armenio. Cada uno de ellos muestra sus iconos en sus iglesias, siempre muy venerados por la feligresía.

Los cruzados (1098 – 1292), además de en Israel, estuvieron en diversas ciudades del Líbano como lo demuestran los vestigios medievales de sus castillos en Biblos y otros lugares del país. Ellos afianzaron de algún modo el cristianismo bien arraigado y defendido en Líbano por los maronitas, que supieron llegar a importantes acuerdos con los invasores otomanos para que se respetaran sus iglesias, creencias y culto. Esta es una de sus grandezas históricas.


De Cristo y la Madre de Dios a san Charbel y san Rafqa



Cristo, en Patocrator, entronizado, crucificado o en la Ascensión, es una constante en los iconos, así como su Madre y san Juan Bautista, además de los cuatro evangelistas y los arcángeles. La escena de Pentecostés es igualmente presente, con las lenguas de fuego sobre los apóstoles, discípulos la Virgen María en el centro de todos ellos. Con esta escena nace la iglesia de Cristo en la tierra, santificada por el Espíritu Santo.

Los santos del Antiguo Testamento, como Moisés o Elías figuran habitualmente en el santoral y los iconos maronitas, además de los apóstoles, principalmente Pedro y Pablo que evangelizaron la tierra. San Marón 8410 d.C.), padre y fundador de los maronitas, su efigie se representa con frecuencia en los iconos de Líbano en distintas versiones. Junto a él, San Simeón el Estilita, que cuenta con su propio monasterio entre Byblos y Trípoli.

San Antonio el Grande, padre de los Monjes, (251 -356 d. C.) y santa maría Egipciaca son otros dos santos muy venerados, así como san Juan Clímaco, san Neófito y san Jorge, en sus dos personajes de a pie y a caballo atacando al dragón del diablo. San Cosme y san Damián, patrones de los médicos, son igualmente reprsentados. Más recientes, san Charbel (1828-1898), que cuenta con una espléndida ermita y monasterio muy visitado por los libaneses y san Rafka al-Rayes.

Santa Marina (siglos IV y V d.C.), santa Tecla y santa Catalina de Alejandría, son las figuras femeninas más veneradas en los iconos junto a la citada santa María Egipciaca.

El Instituto del Mundo Árabe en País, llevó a cabo una gran exposición de “Iconos Árabes. Arte Cristiano de Levante” en 2003, con un buen catálogo escrito pro por Agnès-Mariam de la Croix y François Zablal.

El arte de los iconos, que se acuñó fundamentalmente en el período bizantino llegó muy pronto a Occidente, que todavía utiliza su iconografía en numerosas iglesias neocatecumenales y en la catedral de la Almudena de Madrid, de la mano de Kiko Argüello, réplica de otra iglesia en la ciudad americana de Santo Domingo.

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viernes, 6 de mayo de 2011

Byblos, ciudad libanesa con historia y cultura ininterrumpidas


Byblos



Julia Sáez-Angulo


Byblos, recoleto puerto de mar en el Mediterráneo, a unos 50 km. de Beyrout. Su ciudadela habla del castillo de los templarios con columnas de granito embutidas en los milenarios muros de piedra, procedentes a su vez de templos fenicios, romanos y egipcios. Desde su puerto se canalizaron miles de cedros y papiros procedentes de los cercanos montes del Líbano para construcciones y escritura en Egipto.

El foro,con el cardo y el decumeno de los romanos, atraviesa el paisaje de ruinas pétreas que abarcan el foro y otras vías que llevan indefectiblemente al mar, atravesando la ciudad. Una desidia sostenida de políticos que llevan meses sin ponerse de acuerdo para encontrar un gobierno, hace que estas ruinas soberbias estén abandonadas a una vegetación invasiva que mina su conservación y dice muy poco a favor de la responsabilidad y estima local por estos vestigios históricos.

Han sido los arqueólogos franceses los que han excavado estas ricas presencias de piedra, testimonio de la historia del comercio y el vivir del Mediterráneo. En un principio Líbano y Francia se repartían las piezas arqueológicas descubiertas, hoy es solo el país de origen quien las guarda. Lamentablemente hace tiempo que no se ve un arqueólogo por las ruinas de la ciudadela. Una sola casa moderna, de tejado rojo, se levanta en el recinto histórico, es la residencia de los arqueólogos y el almacén de piezas excavadas.

Byblos es de las pocas ciudades antiguas que han mantenido población y vida activa desde que se fundara. La catedral de san Juan Marcos da testimonio de la antigua presencia cristiana en la ciudad; un cristianismo sostenido y defendido principalmente por los maronitas, comunidad de rito oriental especial que sigue unido en obediencia al papa de Roma. La misa maronita se celebra en árabe y ciríaco, mientras que reserva las para la consagración palabras en arameo, la lengua de Cristo.

El hermoso paisaje libanés de montañas y valles –la Suiza de Oriente Medio- es un variado salpicado de casas y villas de todo calado: desde palacetes ostentosos de nuevos ricos a viejas casas libanesas rehabilitadas con buen gusto. La casa libanesa básica es de piedra –no en balde sus colinas son una cantera, amalgama de piedra y vegetación- y las que llevan dos pisos se construyen con una serie de arcadas a la italiana que dan vista y entrada al salón. La nueva normativa local exige el revestimiento de piedra y el tejado de teja roja, de todas las casas que se construyen o renuevan. Seguramente en unos años se pueda ver un paisaje más uniforme y embellecido.


Libaneses en América Latina


La población del Líbano cuenta con cuatro millones de habitantes, pero son más de doce los que han emigrado y viven en diversas partes del mundo, principalmente América latina y África, sin perder nunca el contacto con la familia y el país. Podría decirse que el libanés es un ciudadano mediterráneo errante, como otrora lo fueran los italianos, griegos, españoles. Sólo en Brasil se cuenta con una colonia de diez millones de libaneses entre emigrados y descendientes. De hecho la ciudad de Beirut acaba de abrir un gran centro cultural con todo tipo de actividades, dada la gran relación entre ambos países.

Con frecuencia el libanés regresa con dinero a la patria y eso le permite adquirir un terreno o una casa para instalarse y descansar. Lo perverso de la emigración libanesa, por falta de puestos de trabajo, es que son fundamentalmente los hombres los que se van y la población se encuentra con una proporción de siete mujeres para cada hombre.

Las distintas guerras de las dos últimas décadas del XX y la de 2006 dejaron muy destruido y expoliado al Líbano, que ha tenido que reconstruirse como el Ave Fénix. Beirut es el ejemplo más claro de esa reconstrucción. Algunos libros muestran con claridad las vistas de la ciudad ante y después de ser reconstruida. El libanés es un ciudadano al que le gusta vivir bien y por ello valora el buen clima del país, la variedad de su geografía con montañas nevadas y playas para bañarse al mismo tiempo, por eso, entre otras razones apuntadas, suele regresar a su país.

La comida libanesa es una de las mejores del mundo árabe. Su “mezé” es laboriosa, a base de multitud de platos para degustar que van desde el hummus de garbanzos, berenjenas con carne o pequeños bollos de carne picada, al “zaatar”, mezcla de pasta de aceitunas con aceite de oliva, orégano, sésamo y otras hierbas o el “labnéh”, queso blanco fresco, con ligero sabor amargo. Estos dos últimos ingredientes se toman también con pan no fermentado en el desayuno, porque resultan muy energéticos para afrontar el día.

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sábado, 27 de noviembre de 2010

Diab El-Dick, un pintor exquisito y minoritario expone en el Centro Árabe Sirio de Cultura



Diab El Dick
Pintura
Centro Cultural Árabe Sirio
Del 11 al 30 de noviembre de 2010
c /Zurbano, 82. Madrid




Julia Sáez-Angulo


Pintor libanés, casado y afincado en España, Diab El-Dick es un artista exquisito, minoritario, con acentos decadentes en medio de una pintura hermosa al óleo y al acrílico, en la que muestra sus particulares nocturnos entre románticos, modernistas y surrealistas de gran efecto y belleza. Actualmente Diab El-Dick expone sus obras en Centro Cultural Árabe Sirio en Madrid.

Cuando uno contempla los cuadros de este autor vienen a la memoria (la primera crítica es siempre la comparativa), la estética romántica del catalán Modest Urgell, al que quizás no conozca el pintor libanés; también ciertos nocturnos de Julio Romero de Torres. Y “El paso de la laguna Estigia”, del holandés Joachim Patinir(1480 - 1524), situado en el Museo del Prado

La pintura de Diab El-Dick es misteriosa; en ella se funde lo fantástico con lo real; la ensoñación con presencias cotidianas; paisajes de gran escenografía con objetos de la jornada de cualquier hombre o mujer de nuestro tiempo. Pintura de género fantástico, onírico, de ensoñaciones varias, con toques de esteta decadente.

Diab El-Dick estudió Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando; cuenta por tanto con una formación sólida que él ha querido llevar de manera consciente y libre a una figuración que sustenta con su buen dibujo y una iconografía que hace soñar al espectador.

Pintor melancólico y reservado

No es pintor de frecuentes exposiciones sino de contadas presencias en el circuito artístico, por lo que sus cuadros constituyen siempre una novedad y una rareza. Sus paisajes, sus rocas, sus nocturnos, sus azules despiertan la imaginación del espectador y devuelven la idea original de la pintura ilusionística.

Su talento para reflejar los materiales, sean espejos, cristales transparentes, porcelanas, lozas o textiles, es soberbia. Sus cielos misteriosos, sus rasgados de luz... son realidad fantástica que a muchos reconcilia con la pintura. Una pintura silenciosa que se acompasa con el ánimo igualmente melancólico del autor.

Diab El Dick, libanés maronita, lleva una carrera artística firme y sin alharacas, para unos coleccionistas que aprecian el buen saber hacer en la pintura.

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