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viernes, 6 de diciembre de 2013

LAUJAR (Almería), ÚLTIMO BASTIÓN HISPANO-MUSULMÁN

                                Laujar en invierno


M. DOLORES  GALLARDO LÓPEZ


      La hermosa e histórica villa  de Laujar de Andarax, perteneciente a la actual provincia de Almería, se encuentra en la ladera sur de Sierra Nevada, en el corazón de la Alpujarra. Está rodeada de un bello paraje en el que abunda el agua y los árboles. En el año 2012 contaba con 1.735 habitantes.


    Laujar comienza a ser  conocida durante la sublevación de parte  de al Ándalus  contra el  séptimo emir  de Córdoba, el omeya  Abd Allah ibn Muhammad al Umawi.

   Laujar formó parte de la zona  montañosa del sur de al Ándalus que el muladí  Omar ibn Hafsún  rebeló contra el  mencionado emir cordobés. 

  El emir consiguió algunas victorias, pero la rebelión continuó. Ya anciano,  falleció en Córdoba el  15 de octubre de  912.

   Lo sucedió  su  joven  nieto Abd al Rahmán, de poco más de 21 años (era hijo de Muhammad, hijo a su vez del emir Abd Allah ibn Muhammad, pese a lo cual lo mandó decapitar muy poco después de que naciera Abd al Rahmán) y  de una noble vascona. 

 El joven y joven emir  había de convertirse con el tiempo en  el gran Abd al Rahmán III, el primer califa cordobés. 
  Una de las primeras acciones de  Abd al Rahmán, como nuevo emir,  fue acabar con la sublevación.

   Para ello en 913 accedió al puerto de Ragua (puerto de montaña a   2.041 metros entre las actuales provincias de Granada y Almería) y pacificó la zona alpujarreña.  A partir de ese momento  comienza para toda la zona de la Alpujarra  una etapa de  tranquilidad,  prosperidad y crecimiento demográfico, auspiciado por la importancia que fue adquiriendo gradualmente  el puerto de Almería.

     Laujar destacaba por su magnífica vega junto al río Andarax y también era famosa  por su  artesanía de la seda, tejido muy apreciado por los musulmanes.

    Al desintegrarse el califato de Córdoba surgieron los  primeros reinos taifas (entre ellos el de reino zirí de Granada  en el año 2013 -su milenario se está celebrando este año- y en 2014 el reino de Almería). 
 Estos reinos  taifas desaparecieron  en 1091 con la invasión de los almorávides.  Tras los almorávides vinieron los almohades.  Durante el dominio de ambos pueblos integristas norteafricanos, al Ándalus fue una provincia más de su amplio imperio.

LAUJAR NAZARÍ

Tras la derrota de los almohades en  1212 en las Navas de Tolosa, resurgen una vez más el territorio hispano musulmán los reinos  taifas.
 Entonces nace  el reino nazarí de Granada (1238-1492). A él perteneció Laujar.
 Administrativamente el reino nazarí se dividió en tahas. La taha de Andarax tenía como capital Laujar.
Laujar   en época nazarí estuvo dotada  de   una magnífica alcazaba. Fue la fortaleza más importante de la Alpujarra.

  Esta alcazaba quizás existiera ya en el siglo X (según algunos en la época de los primeros reinos taifas la mandó construir al  Mutasim, rey de la taifa de  Almería, con el fin de  defenderse de los ataques del rey de la taifa de Granada). Las citas más precisas son del XII y XIII.
  En la magnífica alcazaba nazarí de Laújar vivieron sus últimos tiempos en al Ándalus los dos últimos emires  nazaríes: el Zagal se instaló en 1489 y Boabdil en 1492, tras entregar el reino de Granada a lo Reyes Católicos.

La pujanza de Laujar de la época nazarí fue descrita por  Ibn al Jatib,  prolífico poeta, historiador y filósofo (escribió más de setenta obras y algunos de sus versos decoran las paredes de la Alhambra). Había nacido en Loja en 1313 y murió asesinado en una prisión de Fez en 1374: desde el año 2005 ambas ciudades están hermanadas en recuerdo del escritor hispano-musulmán.

 LA ALPUJARRA, ÚLTIMO BASTIÓN MUSULMÁN

Acabado el reino nazarí de Granada cuando el 2 de enero de 1492  Boabdil entregó esta ciudad   a los Reyes Católicos, aún quedó un territorio musulmán en la península: el Señorío alpujarreño, cuya capital fue la villa de  Laujar.

  El Zagal en Laujar
  El emir  Muley Hazén  luchaba contra hijo Boabdil (se había sublevado y en Guadix en 1482 se había autoproclamado emir),  antes de morir nombró heredero a su hermano el Zagal (el Victorioso), que tomó el nombre de Muhammad XIII. 
   Tras la muerte de Muley Hazén, tío y sobrino  llegaron a  un acuerdo: el Zagal  se quedaba la parte oriental del reino nazarí (incluía las ciudades de Baza, Guadix, Málaga y Almería)  y Boabdil  se quedó con el territorio de Granada.
  En 1487 el Zagal  perdió  Málaga en   tras un duro asedio de las tropas cristianas.  Después,  Baza ofreció una de las  resistencias más largas y enconadas de toda la guerra de Granada.  El asedio  a Baza duró desde el 20 de junio hasta el 4 de diciembre, día en el  que se rindió. La capitulación de Baza fue firmada el 10 de diciembre de 1489. Se entiende por capitulación el convenio por el cual un ejército o una plaza fuerte se rinde al enemigo bajo ciertas condiciones.
 La  capitulación  de Baza arrastró las de Guadix y las de todas las villas de la actual provincia de Almería, incluida la ciudad de Almería. Todas ellas capitularon sin  un solo enfrentamiento.  Los Reyes Católicos hicieron gala de gran magnanimidad en estas capitulaciones,  quizás para acelerar  la toma de  la ciudad de Granada y el final de una  guerra que se les hacía cada vez más dura y pesada.
  Por acuerdo en esas capitulaciones, el Zagal se quedó con las  tahas  (división administrativa musulmana) alpujarreñas de Andarax, Órgiva, Lanjarón y Lecrín y, cuando entregó la ciudad de Almería, recibió veinte mil castellanos de oro.
   El Zagal se retiró  a  Laujar y vivió en su  alcazaba. El señorío de Laujar fue, pues,   corte real.
 Pero su sobrino Boabdil  no se resignó a  la pérdida de la Alpujarra: en  verano 1490, apenas instalado el Zagal en Laujar,   suscitó una rebelión en la zona  y un golpe contra su tío.  
Boabdil entró en la Alpujarra, la levantó  e incluso ocupó la alcazaba de Laujar, desde donde el Zagal huyó a Almería.  En Almería consiguió  tropas y  en julio recuperó Laujar y su alcazaba.
 Pocos meses  después de este levantamiento de la Alpujarra, el Zagal  partió para Berberia (África), era el año 1491 y tenía 37 años.  Se estableció en Tremecén. Murió tres años más tarde.
 A partir de la obra de Luís de Mármol, Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada -al cual, al parecer, informaron amigos africanos- se propagó la falsa noticia de que el rey de  Fez, amigo de  Boabdil,  encarceló y  mandó cegar a el Zagal. No es cierto: en 1857 se descubrió en el cementerio de de Abú Hammú  de Tremecén una lápida cuyo  largo  epitafio sepulcral nos informa de que final de el Zagal fue  tranquilo. Si bien es cierto que, cuando se publicó  por primera vez el largo texto de esta lápida, la sepultura  fue atribuida a Boabdil (error bastante  disculpable dado que el Zagal y su sobrino Boabdil tenían el mismo nombre real: Abú Abd Allah Muhammad).
 El texto  de esa lápida puede leerse en José A. Tapia Garrido Almería Mudejar, pgs. 48-49.

 Boabdil en Laujar
 Cuando en noviembre de 1491 se ajustaban las capitulaciones de Granada,  Boabdil pidió toda la Alpujarra en señorío y  el derecho de transmitir este señorío a sus herederos. 
 Tras  hacerse efectiva  la entrega de Granada el  2 de enero de 1492Boabdil, el último emir,  marchó  allí con su mujer, su madre, su hermana y con los cortesanos que los siguieron
 Los Reyes Católicos le dieron licencia para que, perdida Granada, pudiera  trasladar  los cadáveres de los emires granadinos al cementerio de la fortaleza de Mondújar, en el valle de Lecrín, como comentamos en el artículo dedicado al Reino de Granada.
Boabdil eligió como residencia la alcazaba de Laujar. Debió llegar en la primavera del 1492. Allí entretenía su tiempo cazando con azores y galgos.

  Los Reyes Católicos y sus colaboradores más inmediatos comprendieron que la estancia de Boabdil en Laujar era potencialmente peligrosa pues toda la Alpujarra.     bien  defendida por su ubicación geográfica, seguía estando poblada por musulmanes.
   Por otra parte, algunos  cortesanos de Boabdil pensaban  que, si había una sublevación en  la zona, aunque el  antiguo emir no moviera un dedo, se lo tendría por instigador.
  Por todo ello  muy pronto, en agosto del 1492, ambas partes iniciaron negociaciones para  propiciar la partida de Boabdil  a  Berberia.
  Boabdil estaba indeciso: había entregado su reino para tener paz y ahora se le negaba. Hernando de Zafra por parte de los Reyes Católicos  y sus propios colaboradores lo convencieron de que lo mejor era irse. Por las cartas de Hernando de Zafra a los Reyes Católicos se pueden seguir las incidencias de este período.

Finalmente el 15 de abril de 1493  los Reyes Católicos y Hernando de Zafra  firman las capitulaciones para la partida de  Boabdil y  la venta de su señorío  alpujarreño  a los Reyes Católicos.  Boabdil las firmó  después. 

  El  documento (un pergamino de cinco hojas, escrito en castellano y en árabe) está  fechado el 8 de julio de 1493. En él  Boabdil  -último emir de Granada, que se había conformado con vivir en Laujar y mantener  el  señorío alpujarreño con carácter hereditario- firma  la cesión  de  lo poco que le había quedado  y  da un  adiós definitivo a la tierra en la sus antepasados habían vivido durante siglos.

   Este documento se conserva en el Archivo General de Simancas. Sin embargo desde el 2 de diciembre de este año y hasta primeros de marzo del 2014 puede verse  en la exposición "El poder de la Alhambra" que se exhibe en el Palacio de Carlos V en Granada.


Capitulaciones  de Andarax (Almería), 8 de julio de 1493, Archivo General de Simancas
Pergamino, 31,5 x 22,6 cm (5 hojas)

 Los Reyes Católicos cerraron la operación  en 23.680 castellanos de oro,  que equivalían a once millones y medio de maravedís: Boabdil percibió 18.000 castellanos de oro por sus posesiones, el resto se repartió entre otras personas.
 Firmadas ya por ambas partes las capitulaciones para salir definitivamente de la península, murió en Laujar entre los  12 y el 28 de agosto (ese día el luctuoso hecho fue comunicado a los Reyes Católicos)  la esposa de Boabdil, Moraima, la última sultana hispano musulmana. Como, si de alguna manera, se hubiera negado a abandonar la tierra de sus antepasados y la suya propia. 

   Según testigos presenciales, la última sultana de Granada fue enterrada en el cementerio real de Mondújar, cerca de Lecrín, camino de la Alpujarra, donde, como se ha dicho más arriba, Boabdil, al  tener que abandonar  Granada, había  depositado los restos mortales de sus antepasados trasladándolos desde la rawda o cementerio de la Alhambra.
  Finalmente en los primeros días de octubre de 1493  Boabdil y los suyos embarcaron en el cercano puerto de Adra rumbo a Berberia. Los llevó una escuadra formada por cinco barcos,  puesta a su disposición por los Reyes Católicos.

 Boabdil vivió, lejos de su tierra, cuarenta años más.
Con la marcha de Boabdil desde Laújar, acaba definitivamente la Hispania musulmana.

  Sin embargo una pregunta ha  quedado sin respuesta en la Historia desde el mismo momento de la partida de Boabdil, como muy poco después (en noviembre del mismo año de 1493) insinuaba ya Pedro Mártir de Anglería en una carta de su  Epistolario:
    Tras quedarse  con un señorío que logró que fuera  hereditario, es decir que pudiera transmitirlo a sus hijos, ¿se fue Boabdil lejos de su tierra, a vivir como un desterrado, por su propia voluntad o lo obligaron las circunstancias?.
  En 1494, el año siguiente a  la marcha de Boabdil, el rey Fernando ordenó destruir parcialmente la alcazaba de Laujar y construir en su interior un baluarte.
Recientemente unos arqueólogos dicen haber descubierto la tumba del último emir hispano musulmán:

  OTROS PERSONAJES VINCULADOS A LAUJAR  

 Yahya al Nayar, “el infante de Almería”.  En el año 1500, también se retiró a  vivir a Laujar hacia el final de su vida (allí murió en 1506) Yahya al Nayar, señor de la Alpujarra, nieto del rey nazarí Yusuf IV.

Yahya al Nayar fue  importante personaje del bando de El Zagal (del cual fue cuñado), buen guerrero y hábil político. Cuando el Zagal era rey de Almería, Yahya al Nayar era considerado por muchos su virrey. 
 Después se pasó  al bando de los  Reyes Católicos, incluso fue  bautizado secretamente en la cámara del rey Fernando el 25 de diciembre de 1489: tomó el nombre de  D. Pedro de Granada.  Sirvió lealmente a los Reyes Católicos y gozó siempre  de su consideración y estima. 

Es conocido como “el infante de Almería”. 

Abén Humeya.  Durante la sublevación de los moriscos alpujarreños de 1568-1571, Laujar y lo que quedaba  de su alcazaba fue escenario  de hechos  cruciales.
  En  los restos de la alcazaba tuvo su cuartel general Abén Humeya, el más importante  jefe de la rebelión morisca. Su verdadero nombre era  D. Fernando de Válor y Córdoba y su  nombre musulmán Muhammad ibn Umayya. En  Laujar fue asesinado el 20 de octubre de 1569.

Francisco VillaespesaEn 1877 nació  en Laujar,  poeta y novelista. Es el más conocido de los poetas almerienses.  Autor, entre otros, del drama teatral Aben Humeya.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL REINO DE GRANADA, ÚLTIMO REINO HISPANO MUSULMÁN, I MILENIO


                         Patio de los arrayanes de la Alhambra













ReiReReinos de la península en el siglo XIV


  
M. DOLORES  GALLARDO LÓPEZ


Este año 2013 en colaboración con la UNESCO se está celebrado en Granada y otras ciudades andaluzas  con muy diversos actos el I Milenio de la creación del reino de Granada.

 El último, que se iniciará en unos días, será la magna exposición, en el palacio de Carlos V de Granada, Arte y cultura de al Ándalus. El poder de la Alhambra centrada especialmente entre los siglos XI- XIV, durará desde el 2 de diciembre de 2013 a 2 marzo de 2014.

Parece, pues, interesante recordar este antiguo reino y  cómo inició su andadura.

LOS COMIENZOS: EL REINO  ZIRÍ

Después de la caída del califato de Córdoba y la desaparición de los omeyas andalusíes,  la España musulmana quedó fragmentada en numerosos reinos pequeños: los reinos taifas. Uno de ellos fue el reino zirí de Granada.

Este reino taifa fue fundado por Zawi ben Ziri as-Sinhayi, personaje de origen bereber. Nació y murió en África.  En época de Almanzor fue destacado general y después de la caída del califato,  se estableció la  taifa de Granada e inició allí la dinastía de los ziríes.
Eligió como capital a Medina Garnata,  la actual Granada. Gobernó entre los años  1013 y 1019. Después decidió regresar al norte de África. Había permanecido en al Ándalus unos veinte años.

 Zawi ben Zirí se ha convertido en el protagonista  de la novela de J. Luís Serrano titulada  Zawi (2008).

El reino zirí  abarcaba Granada, Málaga, una parte de Córdoba, Jaén y Almería. Se mantuvo desde 1013 a 1090, año en el que cayó en poder de los almorávides. Su último  rey Abd Allah ib Buluqquin fue destronado y deportado a  Marraquech, donde murió: su tumba se conservan  en Agmat, cerca de la capital de los almorávides. Después, en 1154, los almohades entraron en Granada. Con los almorávides y  los almohades todo al Ándalus se convirtió en una provincia del imperio musulmán norteafricano. 
  
   Como ejemplos del arte de la época zirí  han quedado restos  de las murallas ziríes (actualmente quedan en pie parte de los paños del lado norte)  de  alcazaba “Cadima” o alcazaba Vieja  donde se encontraba la residencia de los reyes ziríes, en lo más alto del actual  barrio del Albaicín, y la alcazaba de Málaga (taifa en la que también gobernó la dinastía zirí).

EL REINO NAZARÍ, ÚLTIMO  REINO HISPANO- MUSULMÁN

Entre el final del reino zirí  y el comienzo del nazarí hay un intervalo de casi 150 años (en 1090 se inicia la dominación de los almorávides, posteriormente la de los almohades), años en  que al Ándalus, dominado por  estos musulmanes integristas, paso a convertirse en  provincia del imperio norteafricano.

Tras la derrota de los almohades en 1212 en la batalla de las Navas de Tolosa, resurgieron nuevamente los reinos taifas en todo al Ándalus y en ese periodo en el sureste de la península comenzó a tomar importancia  la dinastía  nazarí y el reino que crearon. Los nazaríes procedían de la familia Ben Nasr, residente en Arjona (Jaén), pero de origen bereber.

 El reino nazarí fue fundado  hacia 1231/32 por Ibn Yusuf Ibn Nasr al-Hamar a partir del reino taifa de Arjona. Gobernó con el nombre de Muhamad I.  El apodado Al Hamar, que  quiere decir  “el Rojo”,  es conocido como Abenamar en los romances castellanos.

Conquistó  Jerez de la Frontera (Cádiz), Baza y Guadix (Granada) y un año más tarde Úbeda y Porcuna (Jaén) y Jaén (esta última fue elegida capital de su reino). También englobó el reino  taifa de Málaga  y el de Almería.

  En  1238, se apoderó de la taifa de Granada  y  eligió la incipiente Medina Garnata (Granada) como la   capital de su  flamante  reino. 

     Poco duró al nazarí al Hamar la totalidad del territorio que había conquistado. En 1244  el rey castellano-leonés Fernando III conquistó Arjona y después Jaén. En 1246 al Hamar pactó con él: le entregó Jaén,  se comprometió a pagar parias o tributo y a ayudarlo militarmente. Todo ello a cambio de una tregua de 20 años. En virtud de ese pacto, cuando Fernando III  en 1248 decidió atacar Sevilla, tuvo que enviarle tropas.

Debido a las conquistas llevadas a cabo por Fernando III,  a su muerte, ocurrida  en 1252,  Castilla-León  era el único reino peninsular que tenía frontera con el reino nazarí,  último reino  musulmán  que quedaba en Hispania.

   Al Hamar o Muhamad I edificó  en Granada la alcazaba sobre los restos de una antigua fortaleza y en ella vivió. También  inició la construcción de la Alhambra, que ampliaron y embellecieron sus sucesores. La Alhambra se convirtió en residencia definitiva los reyes nazaríes.   

A Muhamad I lo sucedió su hijo Muhamad II.

   Época de prosperidad


 El reino nazarí  de Granada  era, como hemos visto,  un reino tributario  del reino de Castilla-León, pero su posición geográfica favorable, con las montañas de sierra Nevada como barrera natural,  y el buen hacer de sus gentes  le  permitieron  prosperar.
   Los emires nazaríes supieron explotar la rivalidad entre castellanos y aragoneses así como los períodos de  debilidad interna del reino de Castilla  para  alcanzar su máximo esplendor político y cultural. De hecho Granada fue una ciudad próspera durante la  crisis que en el siglo XIV  se extendió por   Europa.
 Granada también sirvió de refugio para los musulmanes que  huían de las tierras que los reinos cristianos iban conquistando.
En la Granada nazarí  se produjo un magnífico  florecimiento cultural del  Islám.  Recuerdo imperecedero de ello es el conjunto monumental de la Alhambra.  En la ciudad fortificada de la Alhambra, integrada por muchas elementos destacan:

La Alcazaba o recinto castrense, que también era un área residencial para las tropas de élite que se encontraban al servicio del emir y que vigilaban y protegían constantemente la "Ciudad Palatina", la residencia de los emires nazaríes


 - La  "Ciudad Palatina" era  la residencia de los diversos emires nazaríes. Llegó a tener seis palacios y dos dos torres-palacio. De  todo ello sólo queda el de Comares y el de los Leones.


Un buen documental sobre la Alhambra  y la belleza que encierra  es “La Alhambra o el poder de la creación”:

http://www.youtube.com/watch?v=ntjvjDVOMtY  


Recientemente J. Luis Serrano ha novelado los orígenes de la Alhambra y el convulso siglo XI que la vio nacer en La Alhambra de Salomón (2013).

Decadencia y caída final del reino nazarí


Tras una época de esplendor, el reino quedó bajo el gobierno de distintos sultanes incapaces de mantener el control del territorio. A la caída del reino nazarí contribuyeron:


1)    Por un lado la crisis política y económica en el Reino nazarí pues  desde hacía algún tiempo las  luchas entre dos bandos  (Zegríes y Abencerrajes) habían  abierto un periodo de inestabilidad que,  finalmente, el reino de  Granada no sería capaz de superar.  

2)    Por otro la pujanza del reino de Castilla tras el fin, hacia 1480, de la guerra civil  entre los partidarios de  la princesa Isabel (hermana del fallecido rey Enrique IV) y los de la princesa Juana (hija del Enrique IV). Con  el definitivo asentamiento  en el trono de  Isabel  I, casada con Fernando de Aragón, las tropas castellano-aragonesas atacaron con fuerzas renovadas a los nazaríes.


Las luchas intestinas entre dos facciones nazaríes acabaron por arruinarlo:
En agosto de1 1464  Abú I-Hasan Alí,   (Muley Hacén, para los cristianos), hijo del emir  Sa'd al-Musta'în,  sucedió a su padre  y accedió al trono con el apoyo de la familia de los Abencerrajes. Con   Muley Hacén se inició un paréntesis de paz y prosperidad gracias, entre otras cosas a  la guerra civil castellana entre las princesas Isabel y Juana, hermana e hija respectivamente del rey Enrique IV, como hemos indicado, que asolaba  Castilla.
 El final de la crisis castellana coincidió con la decadencia de Abu l-Hasan Alí (Muley Hacén). El reino de Granada, como ha quedado,  dicho vivía ya  fuertes conflictos internos  que se agudizaron al final del reinado de Muley Hacén con  el levantamiento de su hijo Boabdil, que, apoyado por la familia de los Abencerrajes  y su madre, la sultana Aixa, se proclamó sultán en 1482 con el nombre  de Muhammad XII.
   Se entabló  nuevamente la guerra civil esta vez entre los partidarios de Muley Hacén y de su hermano, apodado  el Zagal (El victorioso), y los partidarios del  sublevado Boabdil (Muhammad XII). 
 Muley Hacén huyó de la ciudad de Granada. En 1485   nombró heredero a su hermano,   y ese mismo año falleció en el castillo de Mondújar.
 Una leyenda etiológica pretende  que fue enterrado  en la cumbre más alta de la cordillera de Sierra Nevada: así la leyenda explica el nombre del granadino monte Mulhacén  (el más alto de la península ibérica: 3.874 mtrs) por el nombre del infortunado emir llamado Muley Hacén por los cristianos.
 El Zagal, designado sucesor, como hemos visto mas arriba, por el difunto emir, tomó el nombre Muhammed XIII.
 Finalmente tío y sobrino llegaron a  un acuerdo:  Boabdil  el territorio de  Granada, su vega y parte de la Alpujarra. El Zagal  la parte del reino nazarí en la que estaban incluidas las ciudades de Málaga, Almería, parte de la Alpujarra (con la importante  Laujar, capital de la taha del Andarax) y Guadix.  

Curiosamente, recién acabada la guerra civil en Castilla, en 1480, había comenzado en 1482  la  guerra  civil del reino  de Granada con la sublevación de Boabdil. Los Reyes Católicos, que sabían por experiencia cómo debilita una guerra civil, supieron sacar provecho de las circunstancias: A partir de 1484  las tropas de las coronas de Castilla y Aragón (los Reyes Católicos) llevaron a cabo una larga y tenaz serie de asedios en lo que se denominó la Guerra de Granada, con el fin de incorporar el  último reino musulmán a la Corona de Castilla.

   En 1487  tras un duro asedio las tropas cristianas conquistaron  Málaga   y en 1489 el Zagal abandonó la guerra y firmó con los Reyes Católicos las capitulaciones del reino de Almería. Se retiró a la Alpujarra,  al señorío de Laujar, capital de la taha (división administrativa musulmana) de Andarax, ubicada en la actual provincia de Almería.  La alcazaba de Laujar fue la más importante de toda la región de la Alpujarra. Algo después, en 1491, el Zagal partió para  África.

   El final
  Sólo quedaba, y en muy difícil situación, la ciudad  de Granada, la vega y una parte  de la Alpujarra.  Finalmente Boabdil  capituló el 2 de enero de 1492. Así terminaban más de 200 años de existencia del Reino nazarí.
 Tras las capitulaciones, Boabdil, como antes el Zagal, marchó al señorío de Laujar,  en la Alpujarra,  sin  embargo antes de marchar no olvidó a sus antepasados:

 Los emires nazaríes y sus familiares eran enterrados en el conjunto palatino de la Alhambra, en la rawda o cementerio, ubicado a espaldas del Patio de los Leones y que fue descubierta, con los sepulcros vacíos  a finales del siglo XIX. 



Estado  actual de la rawda o cementerio de la Alhambra
  














Puerta de la rawda, estado actual


















    Con el permiso de los Reyes Católicos, Boabdil traladó los cadáveres de sus antepasados al pie del castillo de Mondujar, cerca de la actual población de Lecrín, en el camino de la Alpujarra, que había de ser el último destino del  depuesto emir.


  En  Mondújar  fue enterrada también Morayma, esposa de Boabdil y  última sultana de Granada, muerta en Laujar en 1493. 

 Muy poco después de la muerte de Moraima, en ese mismo año de 1493 Boabdil -tras vender a los Reyes Católicos los derechos del señorío de Laujar- abandonó la península. De todo esto nos ocuparemos mas detenidamente en  otro artículo.

 En el cercano puerto de Adra, embarcó Boabdil rumbo a África, con destino a Fez. Vivió casi cuarenta años más. Pocos años después de la partida de Boabdil  fue desmantelada la  magnífica alcazaba de Laujar, la más importante de toda la Alpujarra, como más arriba hemos indicado.

 Recientemente, según publicó el periódico El País, el 14 abril de este 2013, unos arqueólogos dicen haber encontrado en Fez la sepultura de Boabdil, último emir hispano-musulmán:
Desde la  capitulación de Boabdil, el reino de Granada se integró como tal en los reinos cristianos   hasta la división provincial del Real Decreto de 30 de noviembre 1833 en virtud de la cual Andalucía  -que comprendía los antiguos reinos de Córdoba, Granada, Jaén y Sevilla- fue dividida en las nueve provincias que hoy conocemos.

Y para acabar, si tienen tiempo, lean  Los jardines imposibles (diez cuentos de la media luna)  de Samir Delgado, ganador del concurso de relatos cortos  organizado por el I Milenio del Reino de Granada,  delicados y breves relatos e los que no faltan referencias a las tres culturas que habitaron el reino: musulmana, judía y cristiana

http://milenioreinodegranada.es/destacados/los-jardines-imposibles-diez-cuentos-de-la-media-luna/