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lunes, 25 de diciembre de 2023

La compañía Guindalera estrena en el Fernán Gómez su nueva creación sobre una obra de Chéjov, "Tío Vania", con dirección de Juan Pastor

"Tio Vania" de Chejov. Compañía La Guindalera

L.M.A.

        25-12.2023.- Madrid .- La compañía madrileña Guindalera estrena en el Fernan Gómez una de las grandes obras de Chéjov, Tío Vania, con versión y dirección de Juan Pastor. 

Tras llevar a escena otros textos de Chejov, como Tres hermanas y La gaviota, y las adaptaciones de los textos narrativos Tres años y El juego de Yalta, Juan Pastor presenta ahora su versión de Tío Vania para seis intérpretes.

El elenco de Tío Vania está formado por intérpretes vinculados a la compañía durante años, como María Pastor, José Maya y Aurora Herrero, con nuevas incorporaciones, como Luis Flor, Alejandro Tous y Gemma Pina.

 La compañía madrileña Guindalera estrena una nueva propuesta a partir de un texto de Chéjov, Tío Vania, con versión y dirección de Juan Pastor, que se podrá ver en el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa del 18 al 28 de enero de 2024. Para este montaje, Juan Pastor ha partido de un trabajo de investigación y estilo que da continuidad al proceso creativo desarrollado por la compañía en la sala de teatro que gestionaron durante 17 años en la capital, el Teatro Guindalera.

Interpretado por tres actrices y tres actores, la compañía ha contado con profesionales vinculados al proyecto durante años, como María Pastor, José Maya o Aurora Herrero, junto a nuevas incorporaciones, como Luis Flor, Alejandro Tous o Gemma Pina (elegida para interpretar a Sonia entre 160 jóvenes actrices). De entre los colaboradores en el equipo artístico se encuentran otros que han trabajado con Guindalera en numerosos montajes, como Marisa Moro y Pedro Ojesto a cargo de la música y el espacio sonoro.

    Tío Vania es, en palabras de Juan Pastor, una comedia sobre el sentido trágico de la vida. Para él, en las obras de Chéjov está muy presente el sentido del humor, el pudor y la economía de medios; en su teatro la broma es constante, y se une a la melancolía y a cierto desengaño. Se trata de un autor que “critica la condición humana, pero su amor a los seres vivos, con sus defectos y cualidades, es inmenso”.

    Es la tercera obra de Chéjov que Juan Pastor estrena con su compañía, Guindalera; las anteriores fueron La gaviota en el Teatro Guindalera y Tres hermanas en los Teatros el Canal. Además, a partir de Chéjov, la compañía también ha llevado a escena El juego de Yalta (versión del irlandés Brian Friel del relato La dama del perrito) y Tres años (versión de Juan Pastor de la novela del mismo nombre), así como otras piezas breves (La petición de mano, El oso o Los perjuicios del tabaco). Con Tío Vania, la compañía Guindalera suma a su repertorio otro gran título de Chéjov, y de sus cuatro grandes obras, solo le quedaría por llevar a escena El jardín de los cerezos; quizá algún día esto sea posible.  

 ACTIVIDADES Y TALLERES

El estreno de Tío Vania se acompaña de dos actividades complementarias dirigidas tanto a profesionales como a amantes del teatro. La primera de ellas es la Ventana al proceso creativo de Tío Vania, que consistirá en 4 sesiones de encuentro, lecturas interactivas y trabajo de experimentación escénica con la Compañía Guindalera, los días 22, 26 y 29 de diciembre de 2023 y 4 de enero de 2024. A ello, en enero le seguirá el taller Interpretando a Chéjov, dirigido a profesionales de las artes escénicas, en el que se trabajarán escenas de las obras de Chéjov que la compañía Guindalera ha estrenado; este taller estará impartido por María Pastor, y constará de 4 sesiones desde el 9 al 12 de enero.

ALGUNAS PALABRAS DE JUAN PASTOR SOBRE TÍO VANIA

“Respetando escrupulosamente el texto de Chéjov, pero buscando una nueva perspectiva, hemos querido abordar una comedia sobre el sentido trágico de la vida. Como en su día dijo Tolstoi, “la vida no tiene sentido, somos nosotros quienes se lo damos”. Los hechos del pasado ya vividos no se pueden cambiar; además conforman nuestra individualidad. Pero en el futuro, al recordar aquellos hechos, si uno cambia su perspectiva, todo cambia a su alrededor. Podremos descubrir en el presente nuevos puntos de vista sobre aquel pasado de una forma más amable y objetiva y posiblemente encontraremos verdades escondidas.

En nuestra versión los actores que participan en el montaje penetran en el alma de los personajes de Tío Vania cargados de emoción y de un dolor que no siempre se muestra explícitamente, pero, sin embargo, esperamos que el público descubra un movimiento interno de acuerdo con el espíritu de la obra. Es nuestra intención insistir en un sentido del humor que penetra más profundamente en las motivaciones de los personajes, pero, sobre todo, al final de la obra, descubriremos que la infelicidad de las personas, si es compartida y se hace común, eliminando actitudes crueles e injustas, aparecerán circunstancias felices que estaban escondidas.

JUAN PASTOR HABLA SOBRE CHÉJOV 

    Chéjov buscó sin descanso algo que no se encuentra en la tierra. Pensaba que lo malo de la vida era que no tenía sentido, y sin embargo era fundamental ser feliz evitando el sufrimiento, y el miedo a la soledad y a lo desconocido. Tenía zonas escondidas de tristeza y de sentimientos de impotencia. Había sufrido demasiado la zafiedad de los humildes por los que sentía algo más que compasión. Amaba la elegancia, la ciencia, el arte. Pensaba que el mundo era hermoso, pero el ser humano lo estropeaba. Creía que la vida estaba hecha de horrores, preocupaciones y mediocridades. Soportó estoicamente la dolencia y las adversidades, sin sentirse comprendido ni querido, y viendo, con una gran dignidad, cómo se le acercaba la muerte.

 En sus obras está muy presente el sentido del humor, el pudor y la economía de medios. La broma es constante, y a ella se le une la melancolía y cierto desengaño. La sencillez, la concisión y el pudor lo dominan todo. Los parlamentos de sus personajes son breves, pero cada palabra es imprescindible. La sugerencia sustituye a la explicación. Los puntos suspensivos están muy presentes y nos recuerdan que pesa más lo que les sucede a los personajes que lo que realmente dicen.

 En su teatro critica la condición humana, pero su amor a los seres vivos, con sus defectos y cualidades, es inmenso. Siente mucho la imperfección del ser humano, y sus héroes, aunque aman a medias, se defienden del amor.

lunes, 21 de marzo de 2022

Particular homenaje a la poetisa estadounidense Emily Dickinson: La compañía Guindalera estrena en el Teatro Quique San Francisco

• La compañía madrileña Guindalera presenta en el Teatro Quique San Francisco La dama de blanco, Emily Dickinson, un homenaje a una de las mejores escritoras estadounidenses.

• Este montaje, protagonizado por María Pastor y dirigido por Juan Pastor, se podrá ver en Madrid únicamente durante tres semanas.

• Tras dejar el Teatro Guindalera, la compañía Guindalera continúa su nueva etapa estrenando montajes en otras salas, y esta temporada ha decidido homenajear a Emily Dickinson.

 

María Pastor, actriz



L.M.A.

    21.03.2022.- Madrid.- La compañía madrileña Guindalera Teatro estrena en Madrid La dama de Blanco, Emily Dickinson, una personal visión de Juan Pastor (director del montaje) de la obra de William Luce The Belle of Amherst. Este montaje, con María Pastor encarnando a la poetisa estadounidense Emily Dickinson, estará en cartel tres semanas de miércoles a domingo en el Teatro Quique San Francisco, desde el 20 de abril al 8 de mayo de 2022.

En La dama de Blanco, Emily Dickinson, María Pastor se sumerge en el personaje de Emily Dickinson y descubre en el aislamiento voluntario de la poetisa, el paralelismo vivido por ella misma en la pandemia convirtiendo su confinamiento, al igual que ella, en una experiencia creativa y reveladora. En esta función asistimos a una historia de amor con el lenguaje y una celebración de todo lo que es bello y doloroso en la vida, en un apasionante encuentro con la poetisa estadounidense más grande de todos los tiempos, Emily Dickinson. La escritora nos desvela su íntima experiencia vital con pasajes escogidos de su vida, desde el comienzo de su actividad poética hasta su muerte, recluida en su casa y con la puerta cerrada a la sociedad, acompañada simplemente por vivencias personales con sus seres más queridos.

Para Juan Pastor, Emily Dickinson es un personaje que “vive en la eternidad: sus miedos y anhelos han desaparecido, pero tiene la habilidad de revivir profundamente lo vivido y reflexionar mejor sobre su pasado con distancia.” Este espectáculo es para su director un viaje alegórico y lírico por el recuerdo desordenado de una vida ya vivida, con un aire a veces absurdo y alucinado, pero otras veces tremendamente realista. Emily Dickinson, desde su mundo poético, invita a los espectadores a valorar la vida a través de una visión distanciada de la experiencia humana. 

Emily Dickinson (1830 – 1886), nacida en Amherst (Massachusetts), permaneció los últimos veinte años de su vida recluida en casa de su padre, un prestigioso abogado y congresista, escribiendo poesía. Tras su muerte, su hermana Lavinia encontró en su habitación una caja de madera con un gran número de manuscritos, la cosecha poética de toda una vida dedicada a la observación de la naturaleza y la meditación sobre la condición humana. Esta colección de casi mil poemas conforman lo que hoy se considera el legado de la mejor poetisa norteamericana de todos los tiempos.

“La verdad es una cosa tan rara que es delicioso decirla.” (Emily Dickinson)

 María Pastor ha formado parte de la Compañía Guindalera desde sus inicios, y ha participado en más de 20 montajes, dirigida por Juan Pastor, con textos de Chéjov, Lorca, Brian Friel, Harold Pinter… También ha trabajado en el CDN con Gerardo Vera y en el Teatro de la Abadía con Dan Jemmett, así como en televisión y cine.

Juan Pastor, actor, director, y maestro de actores formado con William Layton y Arnold Taraborrelli, ha dirigido más de una treintena de espectáculos de autores entre los que destacan Chéjov, Ibsen, Shakespeare, Brian Friel, Lorca, Thornton Wilder…

La compañía Guindalera, formada por Juan Pastor y Teresa Valentín en 2000, como resultado de muchas experiencias previas de trabajo con un equipo común, ha llevado a escena grandes textos del teatro universal de autores como Chéjov, Shakespeare, Ibsen, y otros más contemporáneos como Brian Friel o Thornton Wilder, y también españoles como Juan Mayorga, José Sanchis Sinisterra o Ignacio Amestoy. Muchas de sus producciones han obtenido diferentes premios y nominaciones, entre las que destaca el premio Max a la Mejor Producción Privada en 2015 por Duet for One. En 2003 la compañía abrió el Teatro Guindalera, en el que estrenó sus espectáculos hasta 2019, en que tuvo que cerrar. Los últimos montajes estrenados en esta nueva etapa de la compañía ya fuera del Teatro Guindalera han sido Yerma y El curandero en los Teatros del Canal la temporada pasada, y esta temporada La dama de blanco, Emily Dickinson.

LA DAMA DE BLANCO, EMILY DICKINSON de William Luce

 con María Pastor

Producción: Guindalera Teatro

Dirección: Juan Pastor


lunes, 19 de noviembre de 2018

“Padres e hijos”, obra sobre la lucha generacional en el Teatro de Guindalera inspirada en la novela de Turgéniev








Julia Sáez-Angulo


            19/11/18 .- MADRID .- La obra teatral Padres e hijos, sobre la lucha generacional se representa en el Espacio Guindalera, inspirada en la novela de Turgéniev, bajo la dramaturgia y espacio escénico de Juan Pastor.

            Se trata de una reposición con ligeras variaciones que la actualizan más en nuestro momento actual es toda una tensión y debate entre los jóvenes que buscan una nueva sociedad libre de injusticias y los mayores que no los comprenden y prefieren una reforma más tranquila que no haga perder los valores de la tradición, porque quieren transmitir el testigo de forma menos turbulenta.

            Cada generación requiere su propia estética, se recuerda en la crítica e Historia del arte. También en los movimientos político-sociales se requiere un cambio, liderado siempre por jóvenes impacientes que piden paso y cambios sobre lo ya establecido.

            La obra puesta en pie, a partir de la novela de Turgeniev, es todo un acierto, al que se añaden citas de autores clásicos griegos y romanos, donde también los viejos se quejan de la indolencia e ímpetu acelerado de los jóvenes.

            Willy Brandt decía aquello de que “si un joven a los 20 años no es comunista, es que no tiene corazón; un joven, que a los 40 no es socialdemócrata, no tiene cabeza”. Atemperar los bríos, ambiciones y talante impaciente cuando no autoritario, de los jóvenes es una realidad. Y no son los viejos quienes lo llevan a cabo, sino ellos míos por mor de la biología y el sentido más calmado que se impone con el paso del tiempo.

            El amor es el otro facto que se pone en pie en el escenario.  ¿Es solo un mero disfraz o trampa de la biología para lograr la perpetuación de la especie, como cuestionaba Ortega y Gasset? La dureza del personaje Antonio, con sus padres y las mujeres, revela una inmadurez de los sentimientos, e incluso del respeto a la mujer como persona, tan importante como la inmadurez política. Somos ética y estética. El respeto a los mayores tiene el parangón del respeto a los jóvenes y a la mujer en todas las edades.

            Teatro de la palabra y el pensamiento, teatro de reflexión  en esta obra de “Padres e hijos”, que pone de manifiesto el buen fin del arte de Talía.


Ficha técnica

DRAMATURGIA
Juan Pastor
REPARTO
Margarita Lascoiti, José Maya, María Pastor, Jorge Tejedor y Antonio Lafuente
DISEÑO DE ILUMINACIÓN
Sergio Balsera
ESPACIO ESCÉNICO
Juan Pastor
AMBIENTACIÓN-VESTUARIO
Teresa Valentín-Gamazo
MÚSICA ORIGINAL
Pedro Ojesto y Marisa Moro
ESPACIO SONORO
Escuela de Nuevas Músicas
COREOGRAFÍA SWING
Anabel Núñez
FOTOGRAFÍA
Susana Martín-Samuel Pastor
Manuel Martínez
PRODUCCIÓN
Guindalera Teatro S.L.
AYUDANTE DE PRODUCCIÓN
Sara García
REGIDURÍA
Paula Guitérrez Contreras
REALIZACIÓN DECORADO Y VESTUARIO
Escena Abierta / Isabel López Gómez
PRENSA
Raquel Berini y Manuel Benito
DIRECCIÓN
Juan Pastor

Datos prácticos

Funciones de viernes a domingo del 9 de noviembre al 16 de diciembre. Actividades complementarias:
Todos los viernes desde el 16 de noviembre hasta el 14 de diciembre, dos horas antes de la función, se hará la Ventana abierta al proceso creativo un lugar donde los especadores puedan descubrir cómo ha sido el camino hacia lo que verán en la función. Para grupos. mínimo de 4 personas.
El sábado 24 de novimebre y 15 de diciembre a las 19:30h se harán foros de debate intergeneracional padres vs. hijos donde todos los que hayan asistido a la función anteriormente tendrán entrada libre.

Del 9 de noviembre hasta el 16 de diciembre 2018
Viernes y sábados a las 20:30h.
Domingos a las 19h.
Sábado 24 de noviembre y 15 de diciembre a las 18h. Foro debate intergeneracional a las 19:30h.
PRECIO: 16€ (incluye alta socio impulsivo)
Socio Impulsivo: 16€
Socio Reflexivo: 14€
Socio Sentimental: 12
Más información





domingo, 13 de mayo de 2018

“Sobre Padres e hijos”, teatro en Guindalera basado en la novela de Turgéniev sobre el conflicto generacional, adaptada por Juan Pastor


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Julia Sáez-Angulo

            13/05/18 .- MADRID .- “Sobre Padres e hijos” se ha estrenado en el teatro Guindalera, obra basada en la novela de Turgéniev con el mismo título. Dirigida por Juan Pastor, la pieza teatral pone de relieve las diferencias y choques entre las distintas generaciones.

            El propio Juan Pastor es autor de esta pieza teatral, que sigue en cierto modo el paralelismo de la extensa novela rusa para traerla a nuestros días y encastrarla en la actualidad. Un buen trabajo y puesta en escena.

            Hay que dar de nuevo la bienvenida a la compañía Guindalera que reaparece dentro del festival SURGE de teatro, que tiene lugar del 10 de mayo al 3 de junio de 2018.

            Margarita Lascoiti, José Maya, María Pastor, Jorge Tejedor y Antonio Lafuente son los autores, bien caracterizados, que dan vida a la obra, con caracteres bien perfilados en cada uno de ellos.

            Son diversas las cuestiones, temas y valores que se ponen en pie y cuestionan en esta pieza teatral: desde la intolerancia de las nuevas generaciones ante la tradición y lo conseguido, al conformismo e inercia de la generación anterior; desde el maximalismo destructor y revolucionario de los jóvenes, al cronificado estilo de vida, que la obra muestra en la metáfora del duelo, algo obsoleto donde lo haya.

            Entre tanto están los temas universales y eternos del amor, del cariño mostrado y del respeto manifestado que requieren los mayores, los padres que suspiran por una caricia o un cumplido del hijo. El sentimiento amoroso en todas sus manifestaciones que clama por su necesidad, por su ansia, por sus derechos.

            Emocionante la escena de la coversación de los padres más humildes con el amigo del hijo, para sonsacarle y saber algo de aquel. El lenguaje, la ansiedad de los gestos y la palabra que urge ponen la situación en vivo.

            Dos generaciones, dos casas: de pobre y de rico, y una mujer clarividente, avanzada y realista que trata de poner las cosas en su sitio, al menos equidistante entre la prepotencia juvenil y comodidad de la generación mayor. Todo ello con libertad e independencia, pero con la necesidad perentoria de pactar en muchos casos, como el propio.

            El autor a través de Ana (María Pastor) narra de vez en cuando en voz alta, para situar o matizar los espacios y el tiempo. Aquí la dependencia de la novela rusa se hace patente.

            Los personajes aparecen desde el principio con sus claras propuestas: los jóvenes parten de una arrogancia y autosuficiencia que junto a su discurso, traen a la mente la actuación populista y neo-revolucionaria de la actualidad, postura que en la obra y la realidad se va apagando en su propia dinámica y contradicciones. Las palabras grandilocuentes son embebidas por el desarrollo de los hechos en una tradición conservadora que también cuenta, algo que lleva a un nuevo statu quo, que habrá de ser cuestionado por la generación siguiente.

            Oportuna esta obra, traída de manos de un maestro como Juan Pastor, que ha sabido parafrasear con acierto al ruso Turgéniev.


domingo, 26 de junio de 2016

“Fuga Mundi”, obra de teatro entre la expulsión de los moriscos y lo políticamente correcto de hoy



 María Pastor en escena


Julia Sáez-Angulo

            “Fuga Mundi”, obra de teatro entre la expulsión de los moriscos y lo políticamente correcto del presente: el apoyo histórico a aquellos, temidos cómplices del Imperio Otomano contra la Monarquía Hispánica –de lo contrario no hubieran sido expulsados, aunque solo fuera por el interés económico. Por otro lado, presentes en la obra: el rechazo o ridiculización del catolicismo y un toque de lesbianismo, coincidente con las jornadas de orgullo gay. Todo un cóctel de plena actualidad y de dar la vuelta a la historia para ponerse al otro lado. Es la moda.

            Denostar la historia tradicional a favor de lo políticamente correcto de nuestros días forma parte del paisaje, de lo establecido, de lo políticamente correcto. Dicho esto, la obra,  presenta los hechos de modo maniqueo y “esculpido” con las simpatías hacia los personajes de la tesis y la antipatía hacia lo combatido.

            Los personajes están bien caracterizados en lo que se busca: la escultora, la mora Fátima, la monja sor Paula y la marquesa, junto al convento en ruinas del XVII, toda una metáfora del derrumbe del Siglo de Oro, que subraya la tesis del texto de la dramaturga y novelista madrileña  Mar Gómez Glez, que vive entre Estados Unidos y España desde 2006.

            El personaje de la escultora Juana de la Vega lo interpreta la bella María Pastor, a la que quizás le sobra un exceso de desparpajo en la interpretación de un personaje de XVII, por más que fuera artista. Personaje hecho de la sombra de la Roldana –que esculpió el rostro de su ex esposo que la maltrataba en la talla de un diablo-, Sor Juana Inés de la Cruz, monja mexicana que versificó de modo claro contra la tiranía masculina y hasta la misma Santa Teresa, reformadora del decaído Camelo.

            La monja Prudencia/Sor Paula, lo interpreta con contención adecuada Chusa Barbero y Clara la morisca, Anaïs Bleda, correcta en su papel. María Álvarez encarna el papel de marquesa de Santa Cruz,  representante del stablisment y por tanto la mala malísima de la obra. La dirección es de Juan Pastor y la ambientación de Teresa Valentín Gamazo.

María Álvarez y Chusa Barbero en escena

            El edicto de expulsión de los Moriscos, hecho de forma escalonada desde 1609 a 1613, planea sobre la obra dramática desde el primer momento con el cartel en uno de los paneles del escenario y con la voz en off que va leyendo de modo objetivo la normativa o con comentarios sentimentales, a la usanza de los textos sefarditas con su sabida llave de Toledo. Tópicos.

            La obra se inscribe junto a la reciente petición al Rey de los moriscos de poder optar a la nacionalidad española, como la tienen los sefardíes. Algún diplomático español ha señalado que la situación no es comparable, por cuanto los moriscos no han conservado –porque nunca la tuvieron- la lengua ni las costumbres y tradiciones españolas, como los sefarditas.

            En todo caso, esperemos que el Rey actual no cometa el absurdo anacronismo de su padre, el rey emérito, de andar pidiendo perdón como hizo con los judíos, y si lo hace, que lo haga como Monarquía Hispánica y no como pueblo, hoy soberano. Los anacronismos resultan grotescos, ahistóricos y, si de perdones se trata, la cadena de invasiones y presencias de romanos, visigodos, árabes de Berbería, franceses napoleónicos y demás sería igualmente interminable. Exigiría reciprocidad. Si queremos ser acomplejados de la historia propia y masoquistas del presente…, pues ¡leña al mono!