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sábado, 17 de febrero de 2024

GIOVANNA DE CALDERÓN, presidenta de “Mujeres para el Diálogo”. Fiesta de cumpleaños con versos, sainete, risoterapia y yoga de la risa

Giovanna de Calderón y el pianista Iván Iglesias

Giovanna de Calderón y su esposo Enrique Martínez


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán y Lola Casanova

18/2/24.- Madrid.- El cumpleaños de Giovanna de Calderón, presidenta de “Mujeres para el Diálogo” fue hace unos días, pero ella lo celebra, como los niños, el sábado siguiente, para poder convocar a su amigos de distintas procedencias a los que prepara una fiesta, si no de niños, sí divertida,  con una sesión final de yoga de la risa, que a mí, no sé por qué, me recordaba a la deliciosa obra de Cervantes “El retablo de las maravillas”, porque los actores/espectadores acababan con fatiga risueña y risible.
Los regalos para Giovanna se apilaban en el vestíbulo: desde libros de poemas de sus amigos escritores, a cajas de bombones, tarta de queso y ¡una espada toledana!, que sirvió a la anfitriona para cortar la tarta de moka, como en las bodas en que el novio es un militar. 
Todo tiene su explicación. La espada vino de los amigos de la Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo -a la que pertenecemos Giovanna y yo-, invitados al cumpleaños. Alguno de ellos nos habló de la interesante comarca de la Sagra, con su belleza, problemas y conflictos singulares, que llevan a continuas e interesadas demandas judiciales, sobre todo entre la población marroquí que allí mora.
Miguel Losada, poeta y presidente de la Sección de Cine del Ateneo de Madrid, llevaba la voz cantante entre un grupo de damas, con las que debatía sobre Ava Gadner, primero, como belleza de cuerpo y como actriz, para pasar al cine galo y los directores franceses, así como a sus actrices y actores. Yo apunté lanza en favor de la actriz y bailarina Leslie Caron (1931), y Losada recordó su encantadora película “Gigi” (1958).
También hablamos de “Barcarola”, la hermosa revista cultural, troquelada, fundada en 1979, que se edita, dos veces al año en Albacete y que recientemente celebró su número 100, muy precioso y preciado. En ella han colaborado los escritores más conspicuos de España e Iberoamérica, principalmente: Arrabal, Luis Alberto de Cuenca, Vila-Matas, Rubén Darío, Vicente Aleixandre, Camilo José Cela, Rafael Alberti…
Giovanna nos presentó al embajador de Luxemburgo, Christian Biever y su esposa y resultó que todos hablábamos francés en aquel corrillo. El embajador mostró su deseo de hacer una actividad cultural literaria y una exposición de pintura con creadores de su país.
La cena estuvo organizada por Enrique Martínez, marido de Giovanna, que se niega a contratar un catering, como sugiere su mujer, para poner de relieve sus buenas dotes de chef. Los invitados disfrutamos de la bonita mesa con viandas, numerosas verduras y ensaladas, así como varios quesos, entre ellos una delicatessen, el tête de moine.
El breve recital poético después de la cena lo abrió la propia Giovanna, y leyó en francés y español, cinco breves y deliciosos poemas de Anise Koltz, una escritora y traductora luxemburguesa en lengua francesa y alemana, que escribió distintos géneros literarios y mereció el Premio Goncourt. También recitó dos poemas de su augusta madre Fina de Calderón titulados “Compraventa” y “Zapatos”. Lola R de Casanova, buena gallega, recitó “Negra sombra” de Rosalía de Castro, auténtico himno para los gallegos, pese a que la negra sombra se refiere a la muerte.
Un buen pianista como es Iván Iglesias, que ha acompañado las voces de Nicola di Bari, Joaquín Sabina y hasta Olga Ramos en alguna ocasión, nos recreó la velada con música de todo tipo, a petición del público. No faltó la música de cine como la melodía de “Desayuno con diamantes”, película tierna con Audrey Hepburn y poco que ver con la dureza de la novela original. Tampoco faltó algún cuplé pícaro como “Vaselina”. Cristina Ruiz se arrancó en solitario a cantar “Como una ola”.
Llegó el sketch de Jardiel Poncela, interpretado por Soledad Serrano y Enrique Gracia Trinidad. El amor y el diálogo con una mujer sorda resultó hilarante y muy aplaudido. A la pareja de actores y autores no les faltan proyectos, como el de “autorretratos poéticos” -ya llevan casi ciento cincuenta- que se publicarán en Cuadernos del Laberinto. También se preparan para un recital en el Ateneo, sobre la poesía de Magaña. Enrique Gracia publicó no hace mucho “Nada para después” (2022), un libro de poemas, con códigos QR en cada uno de ellos, para poder escucharl recitado con su voz.
Al final, el psicólogo toledano, Jesús Martínez, nos hizo una sesión de yoga de risas, pues explicaba que si hacía risoterapia podríamos vomitar la cena con la risa. Pero lo alternó en sus ejercicios, en los sugería hablar como un camello, caminar y apretarse como un pingüino… Aquello fue el desideratum. La infancia recuperada. Enrique Gracia dibujaba un retrato de la anfitriona a la acuarela, en el libro que le había regalado y se libró de participar en el show.  Yo miraba los whatsapps para lo mismo, porque soy tímida y sufro alipori.
        Luis pensaba que si aquello seguía por ese camino, la cosa podría terminar en tangas, pero eso no sucedió mas que en la mente de Luis. ¿Qué diría Freud?
Algunos, como Cenicienta, alegaron que había que irse, porque dejaron el coche en un garaje que cerraba a las 12 de la noche . La hora, también, del olvidado Fraga Iribarne, en que ponía fin a sus cenas-coloquio con periodistas.
Todos nos fuimos contentos y felices, porque Giovanna es única para organizar estos encuentros y fiestas alborotados, a las que estamos dispuestos a volver: Lola Rodríguez y Cesar Casanova, Patricia Larrea y Antonio de la Cuerda, entre otros, asistieron y recordamos a Mario Saslovsky y Adriana Zapisek, amigos invitados, pero que no pudieron acercarse.
Giovanna con los embajadores de Luxemburgo
Giovanna corta la tarta con espada toledana
Recitando a Anise Koltz
Lola R. de Casanova y Patricia Larrea
Sketch de Jardiel Poncela
Foto de familia
selfie de Luis Magán
Magán preparado para la foto de grupo

jueves, 3 de marzo de 2022

Tardes de Prometeo: Recital de mujeres poetas por Ángela Reyes y Soledad Serrano

Ángela Reyes y Soledad Serrano, escritoras, en "Tardes de Prometeo"




L.M.A.

        04.03.2022.- Madrid.- Con motivo del Día de la Mujer, el 8 de marzo, y del mes de la mujer en general durante estos 31 días de mes,  Tardes de Prometeo han dedicado un recital poético a mujeres poetas del pasado inmediato, en su mayoría conocidas por la directora del acto, Ángela Reyes y por la rapsoda y escritora Soledad Serrano. Angela Reyes leyó la siguiente introducción al recital de poemas de Francisca Aguirre, Elena Andrés, Jaque Canales, Elvira Daudet, Concha Lagos, Julia Uceda, Acacia Uceta y Concha Zardoya. 

        " La capacidad de poder recordar es uno de los privilegios más grandes que tiene el ser humano. Poder regresar al pasado con el pensamiento y recuperar las voces jóvenes de los padres; el rostro de la primera maestra que tuvimos junto al olor de la goma de borrar y el polvo de la tiza; olores y sabores de nuestra infancia para luego saltar a la juventud donde nos aguarda el recuerdo del primer amor, el primer beso, al primer libro leído, todo esto es un don del que solo el Hombre puede disfrutar. De acuerdo que a veces el recuerdo duele y duele mucho pero hasta ese dolor nos hace más humanos.  El poeta y el narrador, tan acostumbrados a volver la cabeza para reencontrarse con sus recuerdos, es una figura clave para no olvidar a sus maestros, ni olvidar a los compañeros de viaje que junto a él hicieron el camino de las letras; como tampoco debería olvidar los libros que fueron fuentes de las que él bebió.  

        Y para no olvidar, hoy celebramos “el día de la mujer”, recordando a algunas escritoras.  Pero en esta ocasión no hemos elegido a Clara Campoamor ni a Victoria Ken ni a Concepción Arenal, tres españolas célebres que lucharon por equiparar a la mujer con los mismos derechos que el hombre, en unos años que a ellas ni siquiera se las permitía votar.  Y no las hemos elegido porque hace tiempo que las tres, así como tantas otras que  lucharon por nuestra igualdad, tienen la gratitud del mundo femenino y sus nombres han abierto un hueco en la Historia. Tampoco esta tarde se van a leer poemas de Teresa de Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz, Rosalía de Castro, Alfonsina Storni, Carmen Conde y muchas otras famosas, por la misma razón. Estas mujeres ya son célebres, sus nombres, sus poemas, sus vidas han saltado a los libros de textos donde son estudiadas.  

Hoy, para celebrar este día, hemos seleccionado un grupo de escritoras compuesto por  Francisca Aguirre, Elena Andrés, Jacque Canales, Elvira Daudet, Concha Lagos, Julia Uceda, Acacia Uceta y Concha Zardoya. Y son ellas las preferidas porque fueron nuestras amigas, porque muchos de nosotros conservamos sus libros dedicados en nuestra  biblioteca, porque aún leemos sus cartas escritas a mano y porque incluso varias de ellas pasaron por estos micrófonos de Prometeo. No podíamos olvidarlas si ayer, siendo ellas superiores en saber y en experiencia, nos hicieron un hueco en el “corro de la poesía” a cuantas jóvenes, allá por los años 80,  empezábamos a publicar los primeros libros.  Personalmente tengo que decir que sus poemarios fueron el “catón” donde aprendí la rima y la métrica.  

       Sabemos que no están todas las que deberían estar, que faltan muchos nombres en este sencillo homenaje como el de Ángela Figuera. ¿Quién se acuerda de la poesía de Ángela Figuera? Ella que dijo: 

        Cuando nace un hombre / hay un olor a pan recién cocido por los pasillos de la casa;/

en las paredes, los paisajes/huelen a mar y a hierba fresca /y los abuelos del retrato/

vuelven la cara y se sonríen.

         Por qué no nombramos más a menudo a Adelaida La Santa y a Felisa Sanz. Y por qué hemos de olvidarnos  de  María  Elvira Lacaci, ella que nos confió su dolor cuando dijo:  Dios estaba allí. / Como si lo ignorase / le fui contando quedamente todo./ Él se quedó callado, mudamente callado. / Sí, sí, y me había escuchado,/  lo sabía, pero nada me dijo. / Nada me preguntó tampoco Él. / Su silencio aumentó mi tormento.

          Hay tantas escritoras con las que ayer mismo nos carteábamos que sería imperdonable olvidar sus nombres. Donde quieran que ahora estén nos necesitan y si nos necesitan cómo volverle la espalda a Eduarda Moro y a Sagrario Torres;  mi querida Sagrario, la mujer que le lanzó a don Quijote un reto al decirle:  Dime: Si yo fuese a tu alcoba en una noche clara,/ desdoblado mi oloroso cabello, / y mis dientes brillaran al borde de tus labios,/¿cómo responderías oyéndome decir: / ¡Abrázame!? ¿Romperías las leyes del gran amor que te sujeta?

Pero tampoco han tenido mejor suerte las mujeres que vivieron junto a poetas célebres como, por ejemplo, Zenobia Camprubí, la esposa de Juan Ramón Jiménez.  Ella, la traductora de la importante obra de Tagore,  nos dejó un pequeño legado de poemas,  ¿dónde están esos poemas que no salen a la luz y permitimos que se olviden.   ¿Y qué ocurre con María Teresa de León la esposa de Rafael Alberti? Esta mujer, además de poeta, fue novelista, ensayista e hizo guiones para cine. En el exilio que compartió con Alberti dijo dame  “Una patria, Señor, una patria pequeña, como un patio o como una grieta en un muro muy sólido. Una patria para reemplazar a la que me arrancaron del alma de un tirón.   

        Y no quiero acabar sin mencionar a Pilar Valderrama la musa, la Guiomar de Antonio  Machado pero, sobre todo y ante todo, fue la mujer que publicara 6 poemarios y 3 obras de teatro.  Entre sus poemas nostálgicos nos dejó estos versos, dedicados a Machado. 

Aquel café de barrio, destartalado y frío,  / testigo silencioso de nuestras confidencias, /

extremo de rigores, conjunto de inclemencias, / que sólo caldeaban tu corazón y el mío.

         Son muchos los nombres femeninos que hoy nos hubiera gustado recordar y que el guión nos ha obligado a hacer una raquítica selección.   

         Y para recordar esta tarde a este grupo de escritoras  nadie mejor que Soledad Serrano. En primer lugar por ser una mujer que escribe narrativa, que es conferenciante, tallerista y divulgadora cultural. En primer lugar porque es diplomada en Geografía e Historia por la UNED. En primer lugar por haber escrito obras de teatro que se estrenaron en radio y  por haber adaptado centenares de obras clásicas que luego ha representado, junto a su esposo Enrique Gracia Trinidad, en Teatro a dos voces. En primer lugar porque ha escrito cuentos que se publicaron en la revista Escritores en Red y también ha escrito narraciones largas una de ellas  Historias del Callejón, está dedicada al Madrid de su infancia. 

      Y en segundo lugar la hemos llamado para darle las gracias por lo mucho que trabaja para los demás. En centros de la Comunidad de Madrid, yo he presenciado en varias ocasiones sus lecturas de nuestros poemas y nuestros cuentos.  Hoy día, la voz de Soledad Serrano es una de las más claras y más bellas que tenemos para leer el verso". 

Ángela Reyes

TARDES DE PROMETEO. Espacio literario de la Asociación Prometeo de Poesía, desde 1980

martes, 21 de abril de 2015

Homenaje al poeta Juan Antonio Villacañas en la Semana Complutense de las Letras




 Juan Antonio Villacañas con su hija Beatriz


Julia Sáez-Angulo

         21 de abril, 2015.- En la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE, ha tenido lugar un Homenaje al poeta Juan Antonio Villacañas, dentro  la Semana Complutense de las Letras. En el acto han intervenido los escritores Emilio Porta, vicepresidente de AEAE, Beatriz Villacañas, profesora e hija del poeta, y Enrique Trinidad.

         Emilio Porta recordó que recientemente la ciudad de Toledo había hecho hijo predilecto a Juan Antonio Villacañas (Toledo, 1922-2001), escritor de 32 libros de poesía y ensayo fundamentalmente, algunos de los cuales se han traducido y estudian en Universidades de Inglaterra, Irlanda y Estados Unidos. Calificó a Villacañas de gran poeta, libre de cenáculos literarios y de hombre bueno.

         Beatriz Villacañas hizo una semblanza amplia del escritor toledano, del que ella ha escrito el libro La Poesía de Juan Antonio Villacañas: Argumento de una biografía. Obra Poética 1960-1984, editada por la Junta de Comunidades Castilla-La Mancha.

         La profesora de la Complutense señaló que además de “hombre culto”, Juan Antonio fue “hombre sabio”, que escribió de multitud de temáticas: vida, amor, Dios, deporte, Toledo y otras. La poesía era para el un “conocimiento revelado de lo que sabíamos sin darnos cuenta”. Sus poemas revelan conocimiento que no está desligado de la emoción. Lo suyo era un pensamiento sensitivo. Pensamiento y meditación.

         J. A. Villacañas trabajó cuarenta años de su vida en el Ayuntamiento de Toledo y allí gozó de la tranquilidad  de la provincia para poder crear,  como señalara en su día Francisco Umbral. Con todo, el poeta toledano viajó y participó con su poesía en diversos países como Bélgica o Francia. Fue un poeta que comenzó en los 50 y publicó su primer libro en los 60. Durante el acto se citó varias veces su libro Marcha destriunfal.

         Beatriz subrayó la aportación de las liras de Villañas, que el poeta resucitó del propio Gacilaso de la Vega.

         Enrique Gracia Trinidad, por su parte, leyó una bella semblanza poética de J.A. Villacañas y recitó algunos de sus poemas, seguido de Soledad Serrano, Pablo Luque Pililla y Alfredo Villaverde, que tambien leyeron poemas del escritor.