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domingo, 22 de septiembre de 2024

ANA QUERAL, pintora, conferencia sobre “ El arte como realidad metafísica

Ana Queral, pintora
Pintura de Ana Queral

L.M.A.

        Fotos: Luis Magán

22/9/24 .- Madrid.- La pintora mexicano/española Ana Queral impartió una conferencia sobre “El arte como realidad metafísica”, en la Casa do Brasil de Madrid, dentro del ciclo “El misterio de la creación”, que se ha celebrado con motivo de una exposición colectiva de arte, comisariada por Linda de Sousa.

La pintora expuso así su pensamiento: “Me llamo Ana Queral y soy pintora y dentista. A los 7 años de edad le pedí a Papá Noel unos óleos y un caballete. Desde entonces no he dejado de pintar y cuestionarme el porqué del porqué.

 Estudie odontología porque mi madre quería ser dentista y me decía: “si estudias arte sólo serás artista pero, si estudias odontología serás dentista y artista”. Ante esta lógica seguí pintando y opté por ser ambas.  Ejercí como odontóloga 25 años. Pertenecí a un grupo de investigación científica relacionada con la filosofía y fisiología de la boca para tratamientos y prevenciones de mal oclusiones.  Tuve mi consulta al lado de mi estudio donde experimenté con diversas técnicas y materiales.  Desde los 16 años  comencé a exponer y me sumergí en la filosofía del Arte. Hasta hoy reflexiono y escribo lo que estudio acerca de la espiritualidad en la materia y en la actividad artística. Hoy voy a compartirles algunas conclusiones de mis escasos conocimientos respecto a el arte como realidad metafísica.

¿Qué es un Artista?

“Artista” viene del vocablo  griego  ARS, ARTIS = “hombre de Dios”. El artista saca algo de la nada. Es Co-creador con Dios,  el Creador Supremo del Universo. El artista transmite cultura desde la prehistoria, como vemos en las Pinturas Rupestres. La tribu se reunía ante la fogata y miraba asombrada como el artista sacaba las formas de la nada. Eso se convirtió en un acto mágico, un acto religioso, porque era capaz de  “religar” materia y espíritu. Era como un Rito y comenzaron a enterrar a sus muertos, a darle utilidad a las formas, a otorgarles poderes mágicos a los objetos, a pensar en algo más allá que lo aparente…

Al terminar de pintar aquellos animales, o aquellas formas humanas, los hechos que ocurrieron, las manos de los niños, los primeros signos de la escritura, los primeros puntos y rayas de las cantidades, de las longitudes y de las profundidades, -la gente reunida se disgregaba y volvía a sus actividades. Hoy nos asombramos con la cinematografía, la electrónica y todo aquello que vamos descubriendo de la materia y de nuestro propio yo.

Para hacer ARTE se necesita, además de un conocimiento de la materia, una sensibilidad especial que lo hace ser CUALITATIVAMENTE SUPERIOR a todos los seres que encontramos en la naturaleza.  El artista tiene una actividad consciente y libre que llamamos ALMA. Es  capaz de transmitir el inconsciente colectivo. Así lo define el filósofo ADORNO: “El artista tiene una sensibilidad especial para transmitir lo que las ideologías ocultan o evaden, como la belleza y, en muchas otras, hasta la capacidad de razonar. El Artista no es un simple portavoz de la Institución; es un CREADOR que combate la esclerosos institucional”.

 La persona humana es un SER RACIONAL que busca la VERDAD, la BELLEZA y el BIEN en la Filosofía en la Ciencia y en el Arte. Busca la Verdad en la filosofía, en la religión y en la ciencia; la Belleza la encuentra en el Arte, en la Poesía. Como el ser humano es un individuo que vive en comunidad, el Bien lo encuentra en su responsabilidad de derechos y deberes. Si no se entiende esto, tampoco se entiende a la persona humana.

¿Qué es el ARTE? 

El ARTE, a pesar de ser uno de los grandes valores del ser humano, resulta desconocido para la mayoría de la gente.  No existe una definición concreta de lo que es El ARTE. A mí me gusta un concepto que no lo define, pero sí lo determina: “Una Obra de Arte   es aquello reconocido como tal por más tiempo y por más personas conocedoras”. La primera definición la dio PLATON (+- 400 AD):  “La locura divina”

Luego ARISTOTELES (+-300 AD ) escribió:  “El Arte como revelador del espíritu y del Ser”. SCHELLING y HEIDEGGER. “El Arte consigue romper el silencio del Ser y comunicarnos el sentido de nuestra existencia en el mundo”

De aquí podemos deducir que los materiales utilizados para hacer arte plástico en concreto, (pigmentos, superficies, arenas, tierras, grasas, instrumentos y utensilios, etc….) están íntimamente ligados con el espíritu creador del artista. Para hacer ARTE se necesita, además del conocimiento de la materia utilizada, una SENSIBILIDAD especial  que lo hace ser CUALITATIVAMENTE SUPERIOR a todos los seres que encontramos en la naturaleza. Tiene un principio de ACTIVIDAD CONCIENTE Y LIBRE que llamamos ALMA. De allí la metafísica; o sea, el Arte va más allá de la materia; no es sólo materia. 

Además de ser única, irrepetible e irremplazable, una obra de arte hoy día,  no se determina por su técnica perfeccionista de alta calidad ni por una ilusión emotiva. Existen valores como la voluntad creativa y libre del autor que puede expresan sus intimidades y darles vida. Es una realidad aparentemente inexistente que debe hacer vibrar también al espectador.

Además de la espiritualidad en el Arte, del Ser en el Arte, es importante saber lo que es  la MATERIA, porque si no conocemos lo que es materia, tampoco sabremos discernir lo que NO lo es.

Materia, visible e invisible, es todo aquello que puede medirse, pesarse y capaz de comprobarse con experimentos en un laboratorio y se rige por las Cuatro Fuerzas de la Naturaleza: gravitatorias, nucleares y electromagnéticas.

Existen partículas que son un misterio porque aún no se entiende cómo pueden ir de un lado a otro sin pasar por en medio, o atravesar la materia densa, o estar en varios sitios a la vez, como se comporta, por ejemplo, el NEUTRINO, la partícula más pequeña  de la materia que se ha descubierto recientemente y digna de un Premio Nobel. Pareciese como que la materia tuviese algo divino desde la creación del hombre…. 

 Si el artista es capaz de encarnar su obra, o impregnar su obra, con su espíritu creador para darle un sentido más allá de lo aparente, entonces el misterio de “La Encarnación” da sentido al Universo. Todo fue creado para que el hombre viva en él.  Un Cosmos  que exista sin que nadie lo sepa ni viva en él, ni con él ni por él,  resulta absurdo.  Lo mismo ocurre con el misterio de “la Resurrección”.  Si no hay muerte, tampoco hay resurrección.” Resucitaremos con un Cuerpo Glorioso”, dicen las Sagradas Escrituras. ¿Podría significar un cuerpo similar pero fuera del tiempo y del espacio?  Asimismo, el artista resurge en algo distinto cuando crea su obra de arte. Es él en su creación, pero en distinta manera.  Como lo es también, por ejemplo, una semilla que, al plantarla, tiene una forma y cuando crece en el tiempo va teniendo otra.  “…asi en la tierra como en el cielo…”  Así en la materia como en el espíritu.


Declarar que “el Arte no sirve para nada” resulta falso.  El ARTE tiene dos FUNCIONES BASICAS: ESTIMULAR LA CREATIVIDAD Y SENSIBILIZAR EL CORAZON. Para ello el artista debe ser responsable de realizar su obra libremente con sinceridad  y  autenticidad. Estas características se encarnan en su obra de arte para SER en las personas espectadoras. Si no fuese así,  tal vez se lograra un éxito económico, o un lugar en los muros, pero no estimulará la creatividad ni conmoverá los corazones para un conocimiento mejor de todo lo que nos rodea. “Nadie puede dar lo que no tiene”.

¿Qué es la metafísica?

Así, teniendo como base los conceptos anteriores y al EL ARTE Plástico, al cuan me he referido concretamente, puedo afirmar que el Arte es una actividad y una realidad metafísica.  

El Arte va más allá que la materia. No es únicamente la materia que utilizar para ser concretamente visible.  Es algo más transcendente: es sensibilidad, creación libre e intelectual y está íntimamente unida al SER, al ESPIRITU HUMANO. Al contrario de la materia, esto no se puede medir, ni pesar, ni comprobar con un experimento científico, ni  depender de las fuerzas de la naturaleza para existir.  Si no fuese así, ¿dónde quedaría la poesía, el Arte, el amor, los pensamientos, las emociones, las sensaciones,  el libre fluir de los pensamientos, la filosofía, la creatividad, etc…?

Para acercarse a La Creación Artística es necesario concebirlo como un PROCESO SEMEJANTE a un JUEGO. El ‘juego’ en este caso, no es una diversión y lo demuestra, por ejemplo, la seriedad con que el niño toma el juego. Es un impulso libre, creador e imaginativo que lo hacer SER en el HACER, o HACER en el SER.“La sabiduría estaba junto al Creador ‘jugando’ todo el tiempo en Su presencia”. (Prov.8, 30).

Ana Queral, pintora
Ana Queral junto a su amigas Cuchi, Julia, Maria Luisa y Carmen

martes, 18 de junio de 2024

ADELINA COVIÁN. Próxima exposición en Madrid y encuentro con colegas de la pintura

Adelina Covián, pintora
Reunión en torno a la pintora Adelina Covián

Carmen Valero Espinosa

Fotos: Carmen del Arco 

18/6/24 .- Madrid.- La pintora Adelina Covián (93) se ha reunido en su casa/estudio con sus colegas Cuchi de Osma y Ana Queral, junto a las críticas de arte Julia Sáez-Angulo y Carmen Valero. También estaba Carmen del Arco, un cerebro de buenas calificaciones académicas que, afortunadamente para la humanidad, va a estudiar Medicina. 

    Adelina mostró su última serie de paisajes idealizados, en colores fríos sobre su Asturias natal, que piensa exponer en Madrid, a finales de año. Dicen que la infancia es el paraíso del hombre y la mujer, y la pintora se ciñe a su tierra de origen, de manera imaginaria.

Cuchi de Osma elogió sobre todo la figura de la pintora, en cuadros de Damas y Payasetes, y Adelina comentaba que echaba de menos a Milu, de Xeito, la galerista que siempre la expuso en su espacio, antes del cierre por jubilación.

La reunión de artistas trascurrió cerca de dos retratos de Adelina Covián, pintados por Jaime Sánchez y Carmen Dorado López, respectivamente.

Ana Queral, recién llegada de México, nos habló de su nueva casa estudio en una urbanización privilegiada y segura. Hablamos del narcotráfico reinante, no solo en México, donde la pintora asegura que tres Estados del país americano están en manos de narcotraficantes, sino también en España, donde vienen a blanquear sus finanzas comprando pisos de super-lujo, en los que se gastan fortunas para restaurarlos.

Queral inaugura su próxima exposición de pintura en el Centro Cultural de Alalpardo (Madrid), el próximo 20 de septiembre. El alcalde le ha prometido que dirá unas palabras de elogio y bienvenida, porque la pintora entrega su casa vendida en el municipio y regresa definitivamente a México. Nos ha prometido volver de vez en cuando.

Cuchi de Osma sigue pintando su amplio repertorio de flores en radiante color, por algo la llaman la “reina de los jardines”.

Adelina Covián comparte espacio de taller con el pintor Jaime Sánchez, y ha sido de su mano por la que va a exponer en la galería Pilares (c/ Andrés Mellado, 39) , con sucursal en Madrid. La autora vive por y para la pintura, es fecunda y generosa con ella. Hace un año donó una serie de cuadros para subasta en favor de huérfanos ucranianos.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Adelina+Covi%C3%A1n

Retrato de Adelina Covián, por Carmen Dorado López

"Nieve", por Adelina Covián

Payasete,  pintura de Adelina Covian


domingo, 14 de enero de 2024

ANA QUERAL, pintora. Año de nieves y bienes: Tesis doctoral sobre el Museo de “Las Moradas” de Santa Teresa, que ella creó; Medalla de Oro Mayte Spínola y exposición en octubre


Ana Queral, pintora


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Cuqui Valero

14/1/24.- Madrid.- A la pintora mexicana, residente en España desde hace más de veinte años, le espera un año de gratos acontecimientos y disfrutes: la tesis doctoral de Davinia López Picazo en la Universidad Francisco de Victoria en Madrid, sobre el Centro de Interpretación de “Las Moradas” de Santa Teresa, junto al Carmelo femenino de Villanueva de la Jara (Cuenca), que ella creo. Por otro lado, recibirá la Medalla de Oro Mayte Spínola en Marmolejo (Jáen) y, el próximo mes de octubre, expondrá su trabajo artístico de los últimos cuatro años en el Centro Cultural de Alarpardo, localidad madrileña en la que reside.

Invitadas por ella, Carmen y Cuqui Valero, y yo, hemos acudido a su gran casa/estudio, para ver y disfrutar su obra, amén de su compañía y su almuerzo. Nos recibió con una copa del que denomina “brebaje Ana Queral”, consistente en un cóctel a base de copa con hielo picado, un chorro de licor de manzana (también sirve de melocotón o granadina), un buen chorro de ginebra (mejor Beefeater) y una botella de agua tónica. ¡Delicioso!

El aperitivo no va a la zaga: patatas fritas con “Dip iraní”, una crema a base de yogur griego sazonado con eneldo abundante, comino, menta y ajo en polvo, más un chorro de limón. Un acierto.

Pero pasamos al estudio/taller, donde la pintora lleva a cabo una serie de trabajos de pequeño y mediano formato, donde las visiones abstractas, geométricas y florales, se alternan en pigmento acrílico y collages de papeles y textiles. “He descubierto que la pelota de ping pong me ayuda a diseñar flores”. Lienzos, lonetas y papeles de distintos gramajes constituyen el soporte de su trabajo. También la tabla.

Ana Queral concibe la pintura como un arte casi metafísico y también como un diálogo o combate entre ella y el autor. “Yo percibo una mancha que me interpela y le contesto con un color, un gesto, una pincelada, y así seguimos dialogando hasta dar por finalizado un cuadro. Se producen una serie de inter-reacciones muy misteriosas”.

Pasamos al almacén de todos sus cuadros, una amplia estancia en planta baja, en la que cuelgan distintos marcos en la pared, mientras decenas de cuadros reposan embalados en papel burbuja sobre palés. Nos muestra la “serie 2020” de obras que pintó durante el cautiverio de la pandemia covid-19. Son principalmente abstracciones donde se muestra el gradual estado de ánimo de la autora. El papel corrugado acoge formas y colores a base de gamas, platas, dorados, collages variopintos… “hay que aprovechar los materiales, el reciclado de los mismos… contribuir al mundo sostenible…”

        Atenta a la actualidad, Queral nos muestra dos piezas separadas en el tiempo, que le inspiraron la guerra de Ucrania (2022) y la del Golfo en Oriente Medio (1990). El lenguaje plástico es elocuente.

Ana cree en el valor elevado del arte, de ahí que lo califique de “metafísico”. Es una persona espiritual, ascética, mística, por eso ella pudo concebir como nadie el museo de Las Moradas de Santa Teresa de Jesús. Cuando asistió a la exposición de la tesis doctoral de Davinia López Picazo en la Universidad, uno de los profesores le dijo: “Señora Queral, ya es Ud famosa. Y ella replicó: “No me interesa la fama, sino la verdad”.

        "Sí, considero al Arte pictórico en concreto, como  una actividad metafísica porque, además de depender de objetos como telas o superficies varias, pigmentos, pinceles y otros instrumentos materiales físicos, también incluye la creación del artista impregnada de imaginación, amor, creatividad, emoción, autenticidad y demás aspectos que no se pueden valorar ni medir ni pesar dentro de la ciencia fisica. Por ello le llamo actividad meta física. El Arte va más allá de la materia", afirma la pintora.

Durante el almuerzo se habló de todo lo divino y lo humano y, entre ello, hablamos de la célebre y primera iconografía sacra de la Santísima Trinidad, por el ruso Andrei Rublev, siglo XV, que se encuentra en la Galería Tretiakov de Moscú: tres figuras aladas iguales en fisonomía y edad, con sus respectivos halos y atributos simbólicos. Ana nos habla del seguimiento que ella hace de la teología del Padre Manuel Carreira.

Hablamos de México. Ana Queral recordaba con nostalgia su hermosa casa en una urbanización construida sobre lava y vegetación, donde de jóvenes corrían con bicicletas y patines. Hoy, todo aquello está en manos del narcotráfico. No me quedan ganas de volver allí por ahora, Tenemos un presidente en el país, que es francamente mejorable”. Ana Queral (viuda del español Regino Díaz Redondo, el que fuera director del periódico "Excelsior" de México) querría vender su casa en España y regresar junto a sus hijos en América, pero los factores se complican. “Solo sé que estoy en manos de Dios y eso me tranquiliza”. Los amigos españoles rezamos apra que no se vaya.

El humor no ha faltado en la conversación, mientras comíamos el pollo al horno, exento de grasa, con arroz y judías verdes. Ana nos mostró un diminuto hueso de pollo en forma arqueada que, en otro similar, mandó dorar a 27 kilates y hoy lo luce como joya, con orgullo y gracia, la pintora Cuchi de Osma, invitada también al ágape del día, pero no pudo asistir, por imponderables familiares.

Cuqui Valero nos cuenta la milagrosa pastilla microchip que una vez tragada lanza sus señales e informes al cinturón adosado y le cuenta al médico por donde ella perdía hierro y le afectaba a su fortaleza. Parece magia, pero es ciencia médica que llena de asombro y esperanza. Ana añade que algunos mendigos neoyorkinos toman una cucharada de yodo periódicamente, para combatir la anemia.

En suma, el arte y la vida se mezclan sin solución de continuidad. Llega el postre de gelatina con piña. No falta el licor de guanábana, extraído de la chirimoya. 

Como despedida, un paseo por el jardín, siempre misterioso en invierno. La nicaragüense Lupita Mairena, que nos atendió en la mesa, y que tiene buena mano para las plantas, cuida la nueva hilera sembrada junto al seto de aligustre. Algunas plantas están cubiertas con plásticos para protegerlas del hielo o la nieve. El olivo, junto a la puerta de salida de la casa de Ana, va creciendo poco a poco, necesita una larga paciencia, como en la vida misma. 

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2009/10/ana-queral-pinta-el-quijote-en-una.html

"Santísima Trinidad" de Andrei Rublev, s. XV (Galdería Tretiakov. Moscú)

Ana muestra su obra a Carmen y Cuqui Valero

Ana Queral entre Carmen Valero y Julia Sáez-Angulo

Ana Queral contempla su obra

jueves, 3 de agosto de 2023

CRÓNICAS VERANIEGAS. Ana Queral y MLuisa Valero, pintoras: encuentro con críticas de arte en El Escorial y el Coto de Puente Viejo (Ávila)

Cuqui Valero y Ana Queral, pintoras


Julia Sáez-Angulo

Fotos: J. Sáez; Guadalupe R.; A. Queral

3/8/23.- Madrid.- Como en los últimos veranos, llegó Ana Queral, pintora mexicana, al Real Sitio de Felipe II, con la intención de pasar unos días con las amigas que disfrutamos aquí el estío. En esta ocasión vino acompañada de su asistente personal Lupita Rodríguez, una nicaragüense gentil, deseosa de conocer el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Después de visitar la Silla de Felipe II y los jardines de la Casita del Infante Don Gabriel (los horarios de la Web de Patrimonio Nacional y del cartel de entrada no coinciden con la realidad), almorzamos en los jardines de la Casita del Príncipe Don Carlos, al lado de mi casa, en el establecimiento de Paco Pastel, que sirve las mejores carnes de la vecina dehesa abulense. Se nos unió Carmen Valero Espinosa, que llegó con algo de retraso y una frasca de licor de madroño, obsequio para Ana. Alternamos hamburguesas y rabo de toro, servido por un amable camarero colombiano y atendidas por una maitre -una mesera que diría la mexicana- nativa local.

De Iberoamérica llegan a España muchos y buenos profesionales entre su emigración. En pocas horas, un peruano me arregló el móvil, y las sandalias, un argentino que acababa de lograr el traspaso del negocio zapatero. Son luchadores. Los nuevos llegados de Iberoamérica conquistan España con su trabajo y la nutren, frente a su escasez demográfica.

Pero me he ido del tema. Las amigas conversamos sin parar. Hablamos de la vida y el arte. Es lo nuestro. Ana tiene su casa/estudio en el madrileño pueblo de Alalpardo, donde se muestra como una “influencer” para mejorar la estética municipal. A medio pueblo, ella lo ha llevado a visitar el Centro de Interpretación de “Las Moradas” de Santa Teresa, que creó junto al convento carmelita de Villanueva de la Jara (Cuenca), donde hizo una singular “ambientación” de las siete moradas teresianas, al que peregrinan muchas parroquias. Ana nos cuenta también, que el pueblo ha progresado mucho con la "mina del Champiñón", en el que han invertido capitales chinos y mexicanos. “Están ganando tanto dinero que se han construido casas espléndidas por todo Villanueva de la Jara”, nos explica.

“Los de Alalpardo también viajamos juntos a Tierra Santa y fue emocionante seguir allí los lugares que pisó Cristo”, nos cuenta Ana, que tiene un notable lado ascético, que le viene seguramente de tanto leer a Santa Teresa, para hacer la “ambientación” sobre Las Moradas.

En el Coto de Puente Viejo

La pintora María Luisa Valero Espinosa (Cuqui) nos invita por teléfono a comer al día siguiente con ella, en el Coto de Puente Viejo (Ávila), donde veranea. No dudamos un momento en aceptar y allí nos presentamos con un bizcocho tierno y mi libro recién editado. Ella nos recibió en el jardín, vestida de negro como es su costumbre, pero animada con un delantal de colores. Había cocinado, para todas, bacalao a la riojana, con cebolla, tomate, ajo y pimiento (receta de su madre), que estaba soberbio. De entrada, en la gran ensalada, no faltaba de nada: lechuga Batavia, tomate pelado con atún, espárragos de Mendavia y aceitunas de Campo Real (no las hay mejores). Cada elemento en su recipiente, para que los comensales eligieran a su gusto y aliñaran con un aceite de almazara andaluza, que le suministran a Cuqui de modo particular. La cerveza Estrella de Galicia acompañaba el condumio.

Lupita bendice de modo piadoso y poético la mesa, antes de comenzar la comida.

Puente Viejo es una urbanización en el municipio de Maello, rodeada de encinas, de 650 casas construidas hace 70 años, una de ellas compraron en su día los padres de Cuqui y Carmen. De ellos, Antonio y Sofía, quedan muchos recuerdos en la casa, como la colección de platos de cerámica valenciana de Doña Sofía Espinosa; el apostolado neorrománico, que Cuqui les regaló con su primer sueldo; un par de serijos junto a la chimenea; unos curiosos zuecos de madera contra el barro o la nieve… pero la pintora nos muestra, sobre todo y  con entusiasmo, sus cuadros en las paredes y en el taller. “Más bien pinto Naturaleza al aire libre”, explica y se suceden flores y más flores con su sinfonía de color: girasoles, rosas, claveles…”Una vez que me apropio de la forma de una flor, compongo el cuadro libremente con ella”, nos señala.

El paisaje es otro género que MLuisa Valero cultiva con gusto, y allí vemos pinturas en gran formato de las murallas de Ávila, la iglesia de Villacastín (Segovia), casi una basílica, construida por Fray Antonio de Villacastín, ayudante del arquitecto escurialense Juan de Herrera. La obra más sobresaliente, quizás, sea la del madrileño y dieciochesco “Jardín El Capricho”, que mereció un premio en un concurso de pintura al aire libre. “Siempre utilizo el óleo, aunque tarde en secar, me da unas calidades matéricas, que no me ofrece el acrílico”, explica la artista.

Ana Queral dialoga con Cuqui sobre técnicas, composiciones y recomendaciones mutuas. Se indica que los trabajos de estaño deben barnizarse varias veces, para controlar sus emanaciones venenosas; se comenta sobre la conveniencia y el trato con agua del lino para que tense… Las críticas de arte escuchamos atentas, porque sabemos más de estética que de “trucos y cocina de taller”.

Al final del almuerzo, alguna, es decir, yo misma, me retiro a la hamaca para el dulce placer de la siesta. El resto cambia de mesa, más a la sombra, para seguir con el otro placer de la palabra. Todas contemplamos los árboles del jardín: un olivo, un manzano, dos prunos, una arizónica… Al borde del porche, una hilera de macetas con petunias, claveles chinos, rosas, plantas crasas… que compiten en color con la pintura de Cuqui. Ya sabemos que la Naturaleza, envidiosa, siempre imita al Arte.

"Iglesia de Villacastín", O/L de MLuisa Valero

Casa de Puente Viejo

Dos serijos junto a la chimenea

Ana, Julia, Carmen y Guadalupe en Puente Viejo

Carmen Valero, Ana Queral y MLuisa Valero

Nenúfar en el jardin de la Casita del Infante Don Gabriel. San Lorenzo de El Escorial

lunes, 15 de agosto de 2022

CRÓNICAS ESCURIALENSES XIX. Ana Queral: “Conviene diseñar una buena arquitectura paisajística para ver el Real Monasterio desde todos los puntos”

Julia, Ana y Carolina ante el cedro del Líbano en la Casita del Infante Don Gabriel

Patio de Reyes. Real Monasterio de El Escorial

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Mercedes Marcos

15/8/22.- El Escorial.- Dice que ha visitado El Escorial más de diez veces desde que a los 16 años hizo el “Viaje por Europa”, como corresponde a toda americana que se precie. Ana Queral,  Doctora en Medicina y pintora, que reside actualmente en España desde hace más de dos décadas, ha venido esta vez acompañada de una compatriota mexicana, Carolina Rivera, profesora de Literatura. Ambas estudiaron juntas desde el colegio de monjas hasta en la Universidad Nacional de México. “Cuando llegan mis amigas americanas las traigo a visitar El Escorial. Recientemente estuvo también en casa otra mexicana, Linda Dabdoud, arqueóloga, que hizo prácticas en España. El pasado año me alojé en una hípica, a las afueras de El Escorial, esta vez he variado al centro de San Lorenzo".

“Me gusta El Escorial en verano, por su naturaleza, sus árboles, sus sombras, sus verdes tentadores para la pintura… además del Real Monasterio, que encierra una buena síntesis de la historia de España, sobre todo, de la batalla de San Quintín”, declara Ana Queral, después de haber visitado la exposición con el hermanamiento de ambos municipios: San Lorenzo de El Escorial y la localidad francesa de San Quintín. Exposición en la calle Floridablanca, cercana al Hotel donde se aloja.

A su llegada, las dos mexicanas se apuntaron a la Silla de Felipe II y allí nos hicimos fotos en aquel paraje pétreo del neolítico, donde posaba el monarca del XVI para contemplar la marcha de las obras del Real Monasterio. En este lugar tomamos una  hamburguesa, por el buen recuerdo que le dejó a la pintora en el viaje anterior, saboreada  en ese lugar. Somos sabedoras de las buenas carnes vacunas que vienen de las dehesas escurialenses o de la fronteriza Ávila. 

Después, fuimos a visitar el Real Monasterio, donde sabíamos que nos esperaban largos corredores, numerosos patios y profundas escaleras para agotarnos, pero visitamos todo: monasterio, palacios de los Austria y los Borbones, Panteón Real, museos, Sala de Batallas, Basílica…En la Real Biblioteca, Carolina admira la esfera armilar, Ana Queral las pinturas de los frescos de Pellegrino Tibaldi y su colaborador Bartolomé Carducho, que soñaban con otra Capilla Sixtina en la bóveda. Todos los temas, ideados por Juan de Herrera y Fray José de Sigüenza aluden a la búsqueda del conocimiento: Edipo y la Esfinge; Salomón respondiendo a las cuestiones de la Reina de Saba… Pitágoras, Sócrates, Platón y otros filósofos figuran en los frescos, junto a Padres y Doctores de la Iglesia.

Los libros que se muestran en los anaqueles son bellos facsímiles, pues los auténticos están en la sala de investigadores, una puerta cerrada al público general. Carolina no quiere perderse la visita al Panteón Real, pese a los numerosos tramos de bajada de escaleras que nos esperan. Sin escaqueo posible, la seguimos. Primero los espacios de los panteones de Infantes, transierunt omnia illa tamquam umbra, “pasaron como sombras”. Una reverencia ante la tumba de la Infanta María Teresa de Borbón, hermana de Alfonso XIII, dos veces Princesa de Asturias, pero el Gobierno cicatero, le negó un entierro de Estado. Fue la fundadora de la Real Corte de Honor de Santa María de la Almudena, de ahí mi consideración.

Llegamos al fin al Panteón de Reyes, una estancia ochavada donde los visitantes no guardan el silencio requerido. Hay un sepulcro con el nombre de la reina Ana Regina. Ana Queral dice que era el nombre que su esposo, el periodista Regino Redondo, director del “Excelsior” de México, quería para una hija que nunca tuvieron. Al salir, converso con un “enterado” ocasional. Me cuenta que el Panteón Real no pertenece a Patrimonio Nacional, sino privativamente a la Corona. Es el Rey Don Felipe VI, quien toma las decisiones sobre él. Los dos sepulcros sin nombre son para Don Juan de Borbón y Doña María, padres del rey emérito Don Juan Carlos, cuyos cuerpos reposan ahora en el pudridero. ¿Y después de ellos?, me atrevo a preguntar. Mi ocasional garganta profunda se encoge de hombros. La reina Victoria de Battemberg estuvo 40 años desde que la trajeron de Suiza, añade sin más.

En la Real Basílica oímos misa y pasamos a la sacristía donde Fray José nos explicó el cuadro de “La Sagrada Forma” (1690), tres por cinco metros, obra maestra de Claudio Coello sobre el desagravio del sacrilegio eucarístico, que llevaron a cabo algunos nobles como el Duque de Alba que entraron a caballo en la Basílica. Cuadro apoteosis del barroco madrileño, con su juego de espejos en la propia sacristía que representa.

La continua visión de la parrilla como símbolo de San Lorenzo y del monasterio Laurentino, en muros, soportes o papeleras de hierro, llama la atención de Carolina. Hablamos del tormento del fuego sobre el mártir y la Doctora Ana Queral -titulada en Odontología- se pregunta en voz alta sobre el sufrimiento prolongado de aquella tortura sobre el santo. Ella reflexiona y estima que, “pasados los primeros momentos de terrible dolor, quizás las dendritas se despegan y ya el dolor no es tan intenso. “Seguramente, por ello, el santo fue capaz de pedir con humor a sus verdugos que lo voltearan…No he hecho estudios al respecto. Lo mío es una consideración de causa/efecto”, añade.

Dos Pabellones de Caza para el Príncipe Carlos IV y el Infante Don Gabriel

        Al día siguiente, fiesta de la Asunción, visitamos la Casita del Infante Don Gabriel y la Casita del Príncipe Don Carlos IV o, más bien sus hermosos jardines donde figuran diversos árboles, clasificados de interés por la Comunidad de Madrid, desde un soberbio cedro del Líbano o cedro de Salomón en el primer pabellón de caza en San Lorenzo, hasta las sequoias impresionantes de la Casita en El Escorial de abajo. Las vistas del Real Monasterio desde arriba invitan a la foto. Ana Queral lamenta de que algunos árboles hayan crecido tanto que impidan verlo desde ciertos puntos. “Es conveniente diseñar una buena arquitectura paisajística para ver el Real Monasterio desde todos los puntos. El Monasterio es el punto de referencia del Real Sitio”, apunta. Esto me recuerda, que, en Normandía, por normativa promulgada, se puede exigir al vecino podar los árboles, si le impiden ver el Mont Saint Michel.

El paseo por los estanques de nenúfares y por los setos de boj lleva a hablar de jardinería. “Disfruto todas las plantas como presencia de Dios creador”, confiesa Ana Queral, que revela su lado ascético/místico y recuerda las plantas que cuida en su jardín: adelfas, siemprevivas, granados, ciruelos, un plátano de paseo, lailandis, camelias y muchos lirios que surgen como setas… “algunas plantas quedaron destrozadas con el pasado temporal de nieve, la Filomena, pero fue cuestión de esperar y se rehicieron”.

Ana Queral es la autora del Centro de Interpretación de “Las Moradas” de Santa Teresa, en el Carmelo de Villanueva de la Jara (Cuenca). Una secuencia de siete estancias que recrean de modo plástico, artístico, el libro de la santa reformadora abulense.             “Los libros que más me han influido a lo largo de mi existencia -confiesa Ana- han sido: el Quijote de Miguel de Cervantes, para vivir con sabiduría; “Las Moradas” de Santa Teresa, para vivir con espiritualidad y “Alicia en el País de las Maravillas”, de Lewis Carrol para homenajear a los niños”. La artista visual ha creado una hermosa instalación sobre Alicia, que expone de vez en cuando en distintos centros culturales.

        Las dos mexicanas han regresado a Alarpardo, pueblo madrileño en el que ahora reside Ana Queral. Un pueblo, donde cuenta con una amplia casa/estudio con jardín y taller, municipio donde el Ayuntamiento, atento a los artistas del lugar, ha adquirido dos cuadros de Queral para el Salón de plenos, uno de ellos titulado “Las dos Españas” (120 x 100 cm), que representa una herida en medio de una bandera, cosida con hilo de piel. 

Ana Queral está segura de que no tardará en volver a El Escorial.

Julia Sáez-Angulo, Carolina Rivera y Ana Queral


Casas de Oficios, frente a la lonja del Real Monasterio de San Lorenzo

Frescos de Pellegrino Tibaldi y Vicente Carducho en la bóveda de la Real Biblioteca y esfera armilar

Panteón Real del Real Monasterio, propiedad de la Corona

domingo, 25 de julio de 2021

Ana Queral, pintora, visita artística y viajera a El Escorial y el monasterio filipino


Monasterio de San Lorenzo de El Escorial desde la Silla de Felipe II

Ana Queral mirando la Silla de Felipe II



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Ana Queral

26.07.2021.- Madrid.- La pintora y escritora hispano-mexicana Ana Queral ha viajado a El Escorial para hacer un recorrido artístico y viajero por sus lugares más emblemáticos: palacio-monasterio de Felipe II, basílica de San Lorenzo el Real, jardines de los monjes, del Rey y de la Reina, Casita del Infante Don Gabriel, Casita del Príncipe, Silla de Felipe II, Teatro de Carlos III…

Ana Queral (Cuba, 1948) residente en Alalpardo (Madrid), se interesó de modo especial por el patio de Reyes, el retablo de la basílica, pintado por Federico Zuccaro en 1586, los bronces de los hermanos Leoni y por el Cristo de Benvenutto Cellini, en la capilla de atrás, una bella escultura, en la que el autor esculpió el sexo del Crucificado, cubierto más adelante, por pudor, con un paño de pureza textil. La basílica está regida por los Padres Agustinos.

No actuó la Escolanía del monasterio -ahora de vacaciones-, pero sí lo hizo el coro dirigido con gran acierto por el profesor Magán en la liturgia de la misa de Santiago Apóstol. A la salida, la pintora y la periodista comentaron la distinta iconografía del patrón de España: una como Santiago peregrino, con el cayado, la venera y la escarcela; otra, como Santiago neo-testamentario, con libro o manuscrito en las manos, para reflejar que dejó su célebre epístola sobre la importancia de la fe con obras, y, finalmente, Santiago a caballo, que antes se denominaba Santiago matamoros, pero que ahora resulta políticamente incorrecto.

La siguiente visita fue a la Silla de Felipe II, una serie de plataformas sucesivas y escalonadas, labradas en un canchal de granito, abundante en la zona, situadas al pie de las montañas denominadas las Machotas, que junto al célebre monte Abantos y el pico de san Benito, rodean el valle de El Escorial. La tradición dice que en una de esas piedras se sentaba el Rey Prudente, Felipe II, para ver la marcha de la construcción de su monasterio, Se non è vero, è bien trovato. 

La tesis de la profesora de la Universidad Complutense Alicia M. Cantó dice que se trata de un altar prerromano -probablemente vetón- dedicado al dios de la guerra indígena, similar a otros altares que abundan en la zona montañosa. En todo caso, la Silla de Felipe II es un mirador magnífico para ver el monasterio filipino, rodeado de arces de Montpelier, con su bella hoja trilobulada, uno de ellos declarado de interés regional por la Comunidad de Madrid.

La pintora y la periodista posaron para una foto y el resultado fue el de dos señoras sentadas con cierta severidad, que trae a la memoria el célebre cuadro “Las dos Fridas” de Frida Khalo.

Seguidamente la visita fue a la Casita del Infante Don Gabriel, pequeño edificio neoclásico del XVIII, con un amplio jardín, desde el que se divisa el monasterio -siempre referente de la mirada- y donde hay cuatro fuentes de nenúfares y unos árboles -coníferas- gigantescos de una belleza magnificente, sobre todo el enorme cedro del Líbano, que no pudo arrasar el pasado temporal de la Filomena.

A continuación, a la Casita del Príncipe, o Casita de Abajo, situada en la parte baja del valle, con un buen jardín de secuoyas, amén de manzanos, membrillos y ciruelos en los huertos adyacentes. Las hortensias y caléndulas ponen un poco de color no lejos del pequeño laberinto de aligustre y del estanque bastante seco para las pobres carpas.

No todo es piedra y monumento o gran Naturaleza en El Escorial y en San Lorenzo. La pintora Ana Queral y su amiga tomaron chuletas de cordero en el chiringuito junto a la Silla de Felipe II y una hamburguesa gigante con carne de los cercanos pastos abulenses, en Paco Pastel, junto a la Casita del Príncipe. 

    Para despedir el finde, las dos amigas cenaron en el conocido restaurante Horizontal, en lo alto del Abantos: una tortilla española y media ración de aros de cebolla rebozados. No solo de arte y Naturaleza vive el hombre.

    Ana Queral, que ha terminado recientemente un telón para el Teatro Sara Baras de Valdeolmo, plantea volver a residir en México junto a sus hijos, después de haberlo hecho en España durante más de veinte años.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2009/10/ana-queral-pinta-el-quijote-en-una.html

Ana Queral y Julia Sáez-Angulo ("Las dos Fridas")

Ana Queral ante los bosques de la Herrería (El Escorial)

Subida a la Silla de Felipe II en un canchal de granito (El Escorial)



Julia y Ana en El Jardín de los Frailes (monasterio de san Lorenzo el Real

domingo, 19 de abril de 2020

Ana Queral: Pintura en tiempo de confinamiento


Ana Queral (pintora)

L.M.A.

20.04.2020.- Madrid.- La artista visual Ana Queral trabaja en su casa taller de Alalpardo  (Madrid) y durante el tiempo de confinamiento ha  llevado a cabo las siguientes obras.






Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Ana+Queral

domingo, 7 de julio de 2019

Encuentro Internacional de Artistas en Manzanares el Real



Retrato al grafito de Pablo Reviriego, por Rosa Moreno de Castro
 Foto de grupo en Manzanares el Real


L.M.A.
Fotos: Reviriego y Moreno de Castro


            7/7/19 .- Madrid .- Un grupo de artistas internacionales y cinco críticos de arte tuvieron un encuentro profesional y de ocio en Manzanares el Real (Madrid), para hablar del arte de pintar, del coleccionismo y de gastronomía pictórica. El encuentro fue convocado por los anfitriones  pintores Mercedes Ballesteros y Pablo Reviriego en medio de un ágape a base de variada barbacoa, regada con vinos de Rioja, Noblejas, cava catalán y sidra asturiana. Ambos anfitriones han creado recientemente el grupo artístico Spiral XIII.
            Los aperitivos iban de salpicón de marisco, magras con pimiento rojo, empiñonadas, junto a un gazpacho y otras delicias servidas con abundancia y gracia. El aceite de oliva procedía de Jaén.
            Las montañas rocosas de La Pedriza presidían el paisaje.

            Entre los artistas visuales asistentes al evento: la pintora mexicana Ana Queral que le daba el toque internacional -también con nacionalidad española-, autora del Museo de Interpretación de las Moradas en Villanueva de la Jara (Cuenca) y los indígenas de la piel de toro: Rosa Moreno de Castro,  que hizo un espléndido dibujo a grafito sobre el anfitrión Pablo Reviriego tocado de panamá y contó que había realizado un retrato al óleo de la Infanta Leonor para el Museo Mayte Spínola de Marmolejo; Alfonso Sebastián, recién llegado de Lyon (para ver el futbol femenino), donde admiró el Museo de Bellas Artes, pero no le convenció el célebre Museo de las Confluencias (de los dos ríos); Maribel Torrecañeque, que acaba de sacar un libro soberbio, comprehensivo de toda su trayectoria pictórica; Amparo Ruiz de Ayllón, recién llegada de Roquetas (Almería), que se prepara para exponer sus hermosas cabezas de mujer-Naturaleza; Juan Jiménez, quien acaba de ver y tocar su reciente libro ilustrado Historias y personajes del norte de África (EspacioCultura Editores), escrito por Julia Sáez-Angulo; Linda de Sousa, bellísima entonada en naranjas, que no cesa de trabajar, porque no sabe hacer otra cosa y cuenta que iba a visitar la casa/estudio del artista chileno realista DAO –Daniel Aguirre-; María Pilar Venegas, que llegó a la hora del café con su esposo, el profesor de Periodismo López Zuazo, ambos invitaron a todos a visitar su museo privado en El Toboso (de los pocos museos en España con nombre de mujer)... y la más plus, la toledana residente en Madrid, la completísima Mercedes Ballesteros, disciplinada pintora, que nos atendió a todos con solicitud materna, porque confiesa que le hace feliz estar rodeada de amigos que disfrutan los placeres de la mesa, además del arte, porque no sólo del óleo viven los artistas. A Alfonso -toledano él. no se sorprende de la abnegación de Mercedes, porque dice que todas las toledanas son así, entregadas y solícitas. Su madre, lo era.
      La sombra y presencia del célebre acuarelista Pablo Reviriego estaba cerca, iba a decir de modo laborioso y silencioso, pero este último adjetivo no se le puede aplicar, porque la voz de Pablo se hace oír, ya que Dios le ha dotado de potentes cuerdas vocales.

            El debate sobre el acto de pintar, el sufrimiento o el placer de hacerlo, el estado de arrebato absorto en el gesto y el rapto de inspiración de la musa que dicen los clásicos, fue motivo de acaloramiento entre Rosa Moreno de Castro, Alfonso Sebastián y Mercedes Ballestero. Juan Jiménez, estoico a la romana, miraba con ojos de asombro ante tanta pasión.

            Los cinco críticos de arte: Dolores Gallardo, Benito de Diego, Carmen Valero, Guía Boix y Julia Sáez-Angulo asistieron a encuentro con la intención de oír, ver y callar, pero se salieron del guión. Rosa Reviriego –bella hermana de Pablo- y su marido, recién llegados de China, se apuntaron junto a los dispuestos, a visitar a pie la hermosa sierra de Madrid, conducidos por Pablo desde Cercedilla, en un futuro, naturalmente. Amalia García Martínez y el arquitecto Fernando Ruiz se fueron a visitar algunos pueblos cercanos a La Pedriza.

            (De gastronomía, Mercedes Ballesteros contó el secreto de una buena sangría: Dejar macerar los dos litros de buen  vino con el melocotón y los limones, y no añadir la botella de gaseosa y el medio vaso grande de azúcar, hasta poco antes de servirlo a la mesa).



"Infanta Leonor, Princesa de Asturias", retrato al óleo por Rosa Moreno de Castro