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domingo, 7 de abril de 2024

ANA QUERAL, pintora: Regreso a México y gran exposición de despedida en Alalpardo

Ana Queral, artista pluridisciplinar
Ana Queral muestra uno de sus magníficos platos de cerámica

Cuqui, Carmen, Cuchi, Adelina, Ana Queral y Julia, a la entrada de la casa

J. S.A.

Fotos: Cuqui Valero y Lupe Rodríguez

8/4/24.- Alalpardo, Madrid.- La pintora mexicana Ana Queral (1948), artista pluridisciplinar, deja España y regresa a México D.F. después de 25 años de residencia en Madrid, pero antes prepara una gran exposición retrospectiva en Alarpardo, localidad madrileña en la que ha residido los últimos diez años, exposición que va a ser inaugurada por el alcalde del municipio, Miguel Ángel Medranda Rivas, quien, al igual que sus amigos, siente que la mexicana nos deje. Fechas de la muestra: del 20 de septiembre al 20 de octubre de 2024. El salón de plenos de Alalpardo cuenta con un buen cuadro de Ana Queral. La gente del lugar la llama a ella “la pintora” o “la de la casa grande”

Todo es cuestión de retorno, de cerrar el círculo, de volver con los hijos y nietos, según nos explica Ana Queral Quesada, quien también siente dejar España, pero añade que volverá a visitarnos con cierta periodicidad. Precisamente ahora, ha recibido la Medalla de Oro Mayte Spínola X Edición, por su trayectoria artística. Y el Museo de los Pizarro de Trujillo-Cáceres ha adquirido una de sus pinturas de gran formato.

La pintora mexicana, también española, por aquello de la doble nacionalidad, ha vendido su gran casa/estudio, pero cuenta con cuatro meses para embalar todo lo mucho que se acumula en la vida y el transcurso de los años. Algunas, hasta implorábamos al cielo que no vendiera la casa, para que ella se quedara más cerca de nosotros, pero la providencia ha dispuesto otra cosa. De su casa en México nos ha contado que es perfecta, porque tiene cerca una iglesia y un supermercado.

Coincidiendo con su cumpleaños, Ana Queral ha querido hacer una despedida simpática con amigas en su casa, donde nos ha preparado guacamole, mole picante con ajonjolí y gelatina de fresa con la tarta de manzana, obra de Cuchi. Previamente un aperitivo con el “brebaje Ana Queral”, a base de un combinado con zumo de manzana, ginebra y tónica sobre hielo frappé. Lupita Rodríguez nos atendía con sonrisa y afecto.

Sus amigas Cuchi de Osma, Adelina Covián y Cuqui Valero, pintoras, más Julia Sáez-Angulo y Carmen Valero, críticas de arte, acudimos presurosas -es un decir porque nos perdimos entre Algete y Fuente del Saz, hasta llegar a  Alarpardo que dista 20 minutos de Madrid, pueblo que cuenta con magníficas instalaciones deportivas y donde Ana Queral cuenta con una buena comunidad de amigos, a los que ha llevado a conocer su museo de interpretación sobre “Las Moradas” de Santa Teresa de Jesús, en Villanueva de la Jara (Cuenca), llevado a cabo para las monjas carmelitas de la localidad. El museo es objeto de numerosas visitas por la originalidad de su factura artística.

Las amigas acudimos con nuestros regalos, que iban desde el precioso dibujo de Adelina, a las perrunillas extremeñas y cerezas bañadas en chocolate por Carmen. Almorzamos en una mesa bien alhajada con platos de cerámica distintos y únicos realizados en su día por la artista Ana Queral. Fueron muy elogiados.

Mientras tomábamos el aperitivo, Ana fue sacando cinco bolsas llenas de regalos procedentes de los pecios de la casa, para cada una de sus amigas. Las cosas que había dentro eran de lo más variopinto, desde libros de la biblioteca, hasta bolsos de Gucci, sombreros de verano, blusas y camisas… Todo un desprendimiento y despojo interesante de la casa de la anfitriona, que será un recuerdo afectivo entre las amigas.

            Cuando Ana bendijo la mesa, dio gracias a Dios por cada una de nosotras, haciendo un elogio como amigas.

Algunas alfombras enrolladas y cajas se apilan en el zaguán de la casa. Los de la mudanza y el traslado ya han ofrecido sus presupuestos, todos ellos una verdadera fortuna por atravesar el charco. Solo los cuadros del taller llenarán un contenedor del barco. Desde luego no cabrían en la carabela, cáscara de nuez,  de Cristóbal Colón.

Hablamos de todo. Las anécdotas familiares se sucedían. Adelina, 94 años, comentó que podría vivir cien años como su madre, una mujer que supo superar la muerte de ocho hijos varones, debido a la hemofilia que padecen los hombres y transmiten las mujeres. Adelina insistió en que a ella no le asusta la muerte, porque está convencida que el más allá va a ser una cosa estupenda, mucho mejor que la de acá. Carmen recordó que su madre presumía de buen dentista, el Dr. Aranguren, porque a él iban personajes relevantes como Abbe Lane, la compañera del músico Xavier Cugat, con la que habló más de una vez en la sala de espera.

A terminar, como mandan los cánones, Ana soplando la vela y las amigas cantando “Cumpleaños feliz”, a los acordes de la guitarra de Cuqui, que trajo para la ocasión, seguido de mariachis y corridos mexicanos. Ana y Carmen bailaron el “jarabe tapatío” sin pudor alguno.

El campo en torno a Alalpardo está precioso. Las últimas lluvias de primavera lo han regado y el verde es una hermosa alfombra. Los dientes de león asoman y las amapolas no tardarán en salir. La naturaleza, pese a su impasibilidad, es magnífica. Ana Queral se irá en breve, el día 20 de abril, pero nos deja la fragancia de su persona y su arte, que se encuentra entre los coleccionistas. Volverá, eso sí, el 20 de septiembre para la apertura de su exposición de Alalpardo, junto al alcalde.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Ana+Queral

NOTA BENE.- El Ayuntamiento de Alalpardo cobra a los artistas visuales por exponer en su espacio (a músicos y actores sí paga). Ana Queral pagó 1300 euros por ocho días de exposición. 

Inenarrable. ¿Cuando acabarán algunos Ayuntamientos con estas prácticas que van contra la cultura?

Obras junto al estudio/taller de Ana Queral


Lupita, Carmen, Cuchi, Adelina, Ana y Julia
Mesa con platos cerámicos de Ana Queral
Cerámica de Ana Queral
Aperitivos bajo los cuadros de Ana Queral
Adelina Covián, bella entre las bellas, a los 94 años

Cuqui Valero entona "Cumpleaños feliz"
Carmen y Lupita escuchan atentas

lunes, 19 de octubre de 2009

Ana Queral pinta El Quijote en una serie de pinturas y esculturas



Julia Sáez-Angulo

        10.10.09 .- Madrid .- Don Quijote de la Mancha es una obra maestra de la literatura española que se ha convertido en acervo de la cultura universal. Quien entra y bucea en su lectura encuentra un pozo sin fondo del saber de los hombres, de sus sueños, ansias y realidades, de sus cuitas y devaneos, de sus logros en medio de los tropiezos y golpes de la vida... Y todo con la ironía fina –lucidez de la inteligencia- con que dotó a la novela su autor, el Príncipe de los Ingenios, don Miguel de Cervantes y Saavedra.

La pintora mexicana (nacida en Cuba) Ana Queral Quesada (La Habana, 1950) entró de lleno en las páginas de El Quijote y se vio atrapada en sus páginas con tal pasión, que dio lugar a una interacción creadora, plasmada en una serie pictórica singular: Ana Queral pinta El Quijote. Una serie que se prolongó en trabajo a lo largo de tres años, período en el que la artistas no cejó en su empeño, más allá del IV centenario de la primera edición de la obra maestra de Cervantes, que se celebró institucionalmente en 2005. Ana viene de un país muy cervantino como es México, donde la veneración y el culto al gran personaje de Cervantes llega a tener el mejor museo artístico de Don Quijote en Guanajuato.

No era la primera vez que Ana Queral dialoga con los libros. En México lo había hecho con las obras del oxoniense Lewis Carroll: Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo. Una serie de cuadros, relieves y esculturas que dan lugar a una divertida y singular instalación artística. La relación de la literatura con otras artes como el cine o la pintura es una constante. Algunos insisten en que las Bellas Artes parten del tronco común de la sensibilidad y de la estética por lo que con frecuencia se entrelazan.

Diálogo silencioso e intenso

El trabajo de Ana Queral, llevado a cabo en la soledad de su taller madrileño, ha sido un rapto de inspiración, provocado por las hazañas y aventuras del singular personaje de Don Quijote y su inseparable Sancho Panza. Más se adentraba en el libro, más dinamismo plástico ponía la autora en sus dibujos y pinturas. El Quijote de Ana Queral es un arrebato de entusiasmo casi místico, entre una creadora plástica y la obra maestra de la literatura universal. Un diálogo silencioso e intenso. Un trabajo solitario y frenético que se desarrollaba día a día en el retirado estudio de la autora en La Moraleja.

No había prisa, confesaba la autora a los que nos acercábamos a su taller mientras trabajaba en El Quijote. Quiero hacer un trabajo serio, riguroso y profundo, añadía con convencimiento. Yo sabré cuando he de ponerle punto final. Y ese término no llegó cuando acabó las pinturas y dibujos que ilustraban o aludían a las diferentes escenas quijotescas. Cuando la creatividad plástica llegó a su fin, Ana Queral quiso hacer un relato propio en palabras de las escenas leídas y aludidas en sus lienzos, cartones y papeles soportes de su gesto artístico.

De la abstracción a la figuración

Su idea no era sólo hacer una serie pictórica sobre El Quijote sino hacer un resumen, una síntesis del libro de Cervantes, que pusiera de manifiesto su propia lectura y su particular interpretación narrativa. Como otros autores llevan a cabo la visión de la Pasión de Cristo –Ana Queral también la ha abordado en algunos cuadros- la autora ha querido mostrar las venturas y desventuras del Caballero de la Triste Figura, el glorioso hidalgo don Alonso Quijano, convertido por amor de los libros de caballería en un ingenioso hidalgo aventurero, Don Quijote de la Mancha.

El trabajo artístico de Ana Queral ha sido un reto asumido y una hermosa obsesión por una historia. Como una nueva Sherezade que sabe narrar, Ana Queralt y  ha tomado un sin fin de materiales para abordar El Quijote: lápices de grafito, pigmentos de óleo y acrílico, collages de papel y textiles... El resultado es una obra rica, variada, cromática, táctil, visual, densa en contenidos... Cada cuadro merece una mirada atenta, despaciosa y morosa para recrear la vista y acompasar el pensamiento.

Ana Queral que había trabajado anteriormente en la abstracción cromática, volvió temporalmente, en esta serie quijotesca, a la figuración narrativa, llena de imaginación y esplendor. Su Quijote figurará en el anaquel de los grandes libros que se han detenido a repensar y homenajear al personaje de Cervantes. Sus cuadros, un conjunto variado y ágil, bien merecerían permanecer unidos en un Museo que lleve la impronta de dos creadores: El gran escritor don Miguel de Cervantes y la ambiciosa pintora Ana Queral.


Mayte Spínola y Ana Queral (2018)

viernes, 20 de septiembre de 2024

ANA QUERAL: "Nuevas Abstracciones" y despedida hacia México, en el Centro Cultural de Alalpardo (Madrid)

 Ana Queral, pintora

Alcalde Miguel Ángel Medranda y Ana Queral


Carmen Valero Espinosa
Fotos: Luis Magán

21/9/24 .- Alalpardo. Madrid.- El alcalde de Alalpardo, Miguel Ángel Medranda Rivas, acompañado de miembros de la Corporación municipal, ha inaugurado la exposición de pintura, titulada “Abstracciones”, de la pintora mexicano/española, en el Centro Cultural del municipio madrileño. 
    La muestra pictórica, en la que se mostraba medio centenar de obras en mediano y pequeño formato, principalmente de collages a base de cartón, papel, óleo, acrílico, pan de oro o purpurina, era una despedida de su autora, Ana Queral, que regresa a México, su país familiar, después de haber residido en Madrid, durante más de veinte años.
    El alcalde de Alalpardo resaltó la valía artística y ciudadana de Ana Queral e informó, que el Salón de Plenos del Ayuntamiento cuenta con dos grandes cuadros de la pintora, a la que se le recordará siempre y podrá tener a Alalpardo como su propia casa, cuando vuelva por el pueblo.
    Ana Dora Queral Quesada (La Habana, Cuba, 1948) agradeció las sentidas palabras del alcalde y recordó que el arte, su arte es, como las personas, materia y espíritu, porque en él se concentra la energía y creatividad de un artista. La pintora impartió recientemente una conferencia sobre “El misterio de la creación” en la Casa do Brasil, residencia universitaria de la Complutense.
    En la inauguración estuvieron presentes numerosos amigos de la pintora, entre ellos el párroco de Alalpardo, don Alejandro Rodríguez Catalina; Susana Arregui, directora del Secretariado de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Madrid; el latinista Alfonso Álvarez de Mon; la crítica de arte Julia Sáez-Angulo; las pintoras Cuchi de Osma y María Luisa Valero… y numerosas personas de Alalpardo.
    Ana Queral deja en España, además de muchos amigos, la creación del Centro de Interpretación de Las Moradas de Santa Teresa, en Villanueva de la Jara (Ciudad Real), un singular museo de las Carmelitas del lugar, que es visitado por numerosas personas, principalmente de turismo religioso.
        Alalpardo, pueblo madrileño, en el que reside la pintora, a 35 km de Madrid, unido a Valdeolmos desde 1850, cuenta con casi tres mil habitantes y está muy cerca de Algete. Tiene magníficas instalaciones deportivas y un buen Centro Cultural, rodeado de parque ajardinado. La torre de la iglesia de San Cristóbal, de planta rectangular, responde al esquema de torre-espadaña, construida a base de cajones de verdugadas y esquínales de ladrillo, muy poco habitual en el gótico-mudéjar madrileño del siglo XIV.

        Más información

Alcalde Alalpardo, Miguel Ángel Medranda
Ana Queral, pintora
Ana Queral se dirige a los visitantes
Foto de grupo con el alcalde M. A. Medranda y la pintora Ana Queral
Foto de grupo junto al párroco don Alejandro Rguez. Catalina
Julia Sáez Angulo y Carmen Valero con el latinista Alfonso  Álvarez de Mon
Julia Sáez-Angulo y Cuchi de Osma, crítica de arte y pintora

domingo, 25 de julio de 2021

Ana Queral, pintora, visita artística y viajera a El Escorial y el monasterio filipino


Monasterio de San Lorenzo de El Escorial desde la Silla de Felipe II

Ana Queral mirando la Silla de Felipe II



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Ana Queral

26.07.2021.- Madrid.- La pintora y escritora hispano-mexicana Ana Queral ha viajado a El Escorial para hacer un recorrido artístico y viajero por sus lugares más emblemáticos: palacio-monasterio de Felipe II, basílica de San Lorenzo el Real, jardines de los monjes, del Rey y de la Reina, Casita del Infante Don Gabriel, Casita del Príncipe, Silla de Felipe II, Teatro de Carlos III…

Ana Queral (Cuba, 1948) residente en Alalpardo (Madrid), se interesó de modo especial por el patio de Reyes, el retablo de la basílica, pintado por Federico Zuccaro en 1586, los bronces de los hermanos Leoni y por el Cristo de Benvenutto Cellini, en la capilla de atrás, una bella escultura, en la que el autor esculpió el sexo del Crucificado, cubierto más adelante, por pudor, con un paño de pureza textil. La basílica está regida por los Padres Agustinos.

No actuó la Escolanía del monasterio -ahora de vacaciones-, pero sí lo hizo el coro dirigido con gran acierto por el profesor Magán en la liturgia de la misa de Santiago Apóstol. A la salida, la pintora y la periodista comentaron la distinta iconografía del patrón de España: una como Santiago peregrino, con el cayado, la venera y la escarcela; otra, como Santiago neo-testamentario, con libro o manuscrito en las manos, para reflejar que dejó su célebre epístola sobre la importancia de la fe con obras, y, finalmente, Santiago a caballo, que antes se denominaba Santiago matamoros, pero que ahora resulta políticamente incorrecto.

La siguiente visita fue a la Silla de Felipe II, una serie de plataformas sucesivas y escalonadas, labradas en un canchal de granito, abundante en la zona, situadas al pie de las montañas denominadas las Machotas, que junto al célebre monte Abantos y el pico de san Benito, rodean el valle de El Escorial. La tradición dice que en una de esas piedras se sentaba el Rey Prudente, Felipe II, para ver la marcha de la construcción de su monasterio, Se non è vero, è bien trovato. 

La tesis de la profesora de la Universidad Complutense Alicia M. Cantó dice que se trata de un altar prerromano -probablemente vetón- dedicado al dios de la guerra indígena, similar a otros altares que abundan en la zona montañosa. En todo caso, la Silla de Felipe II es un mirador magnífico para ver el monasterio filipino, rodeado de arces de Montpelier, con su bella hoja trilobulada, uno de ellos declarado de interés regional por la Comunidad de Madrid.

La pintora y la periodista posaron para una foto y el resultado fue el de dos señoras sentadas con cierta severidad, que trae a la memoria el célebre cuadro “Las dos Fridas” de Frida Khalo.

Seguidamente la visita fue a la Casita del Infante Don Gabriel, pequeño edificio neoclásico del XVIII, con un amplio jardín, desde el que se divisa el monasterio -siempre referente de la mirada- y donde hay cuatro fuentes de nenúfares y unos árboles -coníferas- gigantescos de una belleza magnificente, sobre todo el enorme cedro del Líbano, que no pudo arrasar el pasado temporal de la Filomena.

A continuación, a la Casita del Príncipe, o Casita de Abajo, situada en la parte baja del valle, con un buen jardín de secuoyas, amén de manzanos, membrillos y ciruelos en los huertos adyacentes. Las hortensias y caléndulas ponen un poco de color no lejos del pequeño laberinto de aligustre y del estanque bastante seco para las pobres carpas.

No todo es piedra y monumento o gran Naturaleza en El Escorial y en San Lorenzo. La pintora Ana Queral y su amiga tomaron chuletas de cordero en el chiringuito junto a la Silla de Felipe II y una hamburguesa gigante con carne de los cercanos pastos abulenses, en Paco Pastel, junto a la Casita del Príncipe. 

    Para despedir el finde, las dos amigas cenaron en el conocido restaurante Horizontal, en lo alto del Abantos: una tortilla española y media ración de aros de cebolla rebozados. No solo de arte y Naturaleza vive el hombre.

    Ana Queral, que ha terminado recientemente un telón para el Teatro Sara Baras de Valdeolmo, plantea volver a residir en México junto a sus hijos, después de haberlo hecho en España durante más de veinte años.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2009/10/ana-queral-pinta-el-quijote-en-una.html

Ana Queral y Julia Sáez-Angulo ("Las dos Fridas")

Ana Queral ante los bosques de la Herrería (El Escorial)

Subida a la Silla de Felipe II en un canchal de granito (El Escorial)



Julia y Ana en El Jardín de los Frailes (monasterio de san Lorenzo el Real

domingo, 4 de enero de 2015

“Ana Queral pinta El Quijote”, libro publicado por el Museo de Guanajuato en México




Julia Sáez-Angulo

         04.01.15 .- Madrid .- La pintora Ana Queral es la autora del libro Ana Queral pinta El Quijote (2014) editado por el Museo Iconográfico de El Quijote de Guanajuato en México. El libro de gran formato y casi doscientas páginas va ilustrado con los dibujos, pinturas, esculturas e instalaciones de la artista.

         Ana Queral Quesada (La Habana. Cuba, 1948) es la primera mujer hispano-americana que ha ilustrado El Quijote.

         De nacionalidad hispano-cubana, educada en México y residente en Madrid,  Ana Queral llevó a cabo una amplia serie de obras sobre la gran novela de Cervantes, trabajo que le llevó cinco años de trabajo. Toda esta obra fue expuesta en el Museo Iconográfico de El Quijote en Guanajuato, y seguidamente itineró por diversas ciudades de México.



         Onofre Sánchez Menchero, director del citado Museo Iconográfico de El Quijote, escribe en la introducción del libro: “La novela Don Quijote es, ha sido y será un detonador de pasiones, solidaridades, y divulgaciones con un “mandato” que Cervantes ha dejado en infinidad de lectores, artistas e intelectuales, qué decir de los pintores con Doré, Dalí, Raúl Anguiano; qué de escritores como Unamuno, Borges, Darío; y qué de tantos memoristas de la obra, compiladores de citas y refranes, coleccionistas de obra plástica y artesanal quijotesca.”

         “El trabajo realizado por Queral se resuelve en un libro fecundo que concilia el espíritu artístico y la profundidad del texto cervantino”, se indica en el libro. Ana Queral lo explica así: “Yo pinto El Quijote”, no lo ilustro”.

         Un índice de capítulos de El Quijote y otro con el catálogo de obras de arte llevadas a cabo por Ana Queral, completan el manejo del volumen.



         Ana Queral prepara actualmente la instalación de un museo sobre el libro de  Las Moradas de Santa Teresa de Jesús, para el convento de carmelitas de Villanueva de la Vera (Cuenca), décimo tercera fundación de la santa reformadora del Carmelo. Un gran acontecimiento cultural que se inaugurará el 21 de febrero de 2015.

         Ciertamente Ana Queral merece un reconocimiento institucional por su consagración y entrega a la gran literatura en español.

lunes, 15 de agosto de 2022

CRÓNICAS ESCURIALENSES XIX. Ana Queral: “Conviene diseñar una buena arquitectura paisajística para ver el Real Monasterio desde todos los puntos”

Julia, Ana y Carolina ante el cedro del Líbano en la Casita del Infante Don Gabriel

Patio de Reyes. Real Monasterio de El Escorial

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Mercedes Marcos

15/8/22.- El Escorial.- Dice que ha visitado El Escorial más de diez veces desde que a los 16 años hizo el “Viaje por Europa”, como corresponde a toda americana que se precie. Ana Queral,  Doctora en Medicina y pintora, que reside actualmente en España desde hace más de dos décadas, ha venido esta vez acompañada de una compatriota mexicana, Carolina Rivera, profesora de Literatura. Ambas estudiaron juntas desde el colegio de monjas hasta en la Universidad Nacional de México. “Cuando llegan mis amigas americanas las traigo a visitar El Escorial. Recientemente estuvo también en casa otra mexicana, Linda Dabdoud, arqueóloga, que hizo prácticas en España. El pasado año me alojé en una hípica, a las afueras de El Escorial, esta vez he variado al centro de San Lorenzo".

“Me gusta El Escorial en verano, por su naturaleza, sus árboles, sus sombras, sus verdes tentadores para la pintura… además del Real Monasterio, que encierra una buena síntesis de la historia de España, sobre todo, de la batalla de San Quintín”, declara Ana Queral, después de haber visitado la exposición con el hermanamiento de ambos municipios: San Lorenzo de El Escorial y la localidad francesa de San Quintín. Exposición en la calle Floridablanca, cercana al Hotel donde se aloja.

A su llegada, las dos mexicanas se apuntaron a la Silla de Felipe II y allí nos hicimos fotos en aquel paraje pétreo del neolítico, donde posaba el monarca del XVI para contemplar la marcha de las obras del Real Monasterio. En este lugar tomamos una  hamburguesa, por el buen recuerdo que le dejó a la pintora en el viaje anterior, saboreada  en ese lugar. Somos sabedoras de las buenas carnes vacunas que vienen de las dehesas escurialenses o de la fronteriza Ávila. 

Después, fuimos a visitar el Real Monasterio, donde sabíamos que nos esperaban largos corredores, numerosos patios y profundas escaleras para agotarnos, pero visitamos todo: monasterio, palacios de los Austria y los Borbones, Panteón Real, museos, Sala de Batallas, Basílica…En la Real Biblioteca, Carolina admira la esfera armilar, Ana Queral las pinturas de los frescos de Pellegrino Tibaldi y su colaborador Bartolomé Carducho, que soñaban con otra Capilla Sixtina en la bóveda. Todos los temas, ideados por Juan de Herrera y Fray José de Sigüenza aluden a la búsqueda del conocimiento: Edipo y la Esfinge; Salomón respondiendo a las cuestiones de la Reina de Saba… Pitágoras, Sócrates, Platón y otros filósofos figuran en los frescos, junto a Padres y Doctores de la Iglesia.

Los libros que se muestran en los anaqueles son bellos facsímiles, pues los auténticos están en la sala de investigadores, una puerta cerrada al público general. Carolina no quiere perderse la visita al Panteón Real, pese a los numerosos tramos de bajada de escaleras que nos esperan. Sin escaqueo posible, la seguimos. Primero los espacios de los panteones de Infantes, transierunt omnia illa tamquam umbra, “pasaron como sombras”. Una reverencia ante la tumba de la Infanta María Teresa de Borbón, hermana de Alfonso XIII, dos veces Princesa de Asturias, pero el Gobierno cicatero, le negó un entierro de Estado. Fue la fundadora de la Real Corte de Honor de Santa María de la Almudena, de ahí mi consideración.

Llegamos al fin al Panteón de Reyes, una estancia ochavada donde los visitantes no guardan el silencio requerido. Hay un sepulcro con el nombre de la reina Ana Regina. Ana Queral dice que era el nombre que su esposo, el periodista Regino Redondo, director del “Excelsior” de México, quería para una hija que nunca tuvieron. Al salir, converso con un “enterado” ocasional. Me cuenta que el Panteón Real no pertenece a Patrimonio Nacional, sino privativamente a la Corona. Es el Rey Don Felipe VI, quien toma las decisiones sobre él. Los dos sepulcros sin nombre son para Don Juan de Borbón y Doña María, padres del rey emérito Don Juan Carlos, cuyos cuerpos reposan ahora en el pudridero. ¿Y después de ellos?, me atrevo a preguntar. Mi ocasional garganta profunda se encoge de hombros. La reina Victoria de Battemberg estuvo 40 años desde que la trajeron de Suiza, añade sin más.

En la Real Basílica oímos misa y pasamos a la sacristía donde Fray José nos explicó el cuadro de “La Sagrada Forma” (1690), tres por cinco metros, obra maestra de Claudio Coello sobre el desagravio del sacrilegio eucarístico, que llevaron a cabo algunos nobles como el Duque de Alba que entraron a caballo en la Basílica. Cuadro apoteosis del barroco madrileño, con su juego de espejos en la propia sacristía que representa.

La continua visión de la parrilla como símbolo de San Lorenzo y del monasterio Laurentino, en muros, soportes o papeleras de hierro, llama la atención de Carolina. Hablamos del tormento del fuego sobre el mártir y la Doctora Ana Queral -titulada en Odontología- se pregunta en voz alta sobre el sufrimiento prolongado de aquella tortura sobre el santo. Ella reflexiona y estima que, “pasados los primeros momentos de terrible dolor, quizás las dendritas se despegan y ya el dolor no es tan intenso. “Seguramente, por ello, el santo fue capaz de pedir con humor a sus verdugos que lo voltearan…No he hecho estudios al respecto. Lo mío es una consideración de causa/efecto”, añade.

Dos Pabellones de Caza para el Príncipe Carlos IV y el Infante Don Gabriel

        Al día siguiente, fiesta de la Asunción, visitamos la Casita del Infante Don Gabriel y la Casita del Príncipe Don Carlos IV o, más bien sus hermosos jardines donde figuran diversos árboles, clasificados de interés por la Comunidad de Madrid, desde un soberbio cedro del Líbano o cedro de Salomón en el primer pabellón de caza en San Lorenzo, hasta las sequoias impresionantes de la Casita en El Escorial de abajo. Las vistas del Real Monasterio desde arriba invitan a la foto. Ana Queral lamenta de que algunos árboles hayan crecido tanto que impidan verlo desde ciertos puntos. “Es conveniente diseñar una buena arquitectura paisajística para ver el Real Monasterio desde todos los puntos. El Monasterio es el punto de referencia del Real Sitio”, apunta. Esto me recuerda, que, en Normandía, por normativa promulgada, se puede exigir al vecino podar los árboles, si le impiden ver el Mont Saint Michel.

El paseo por los estanques de nenúfares y por los setos de boj lleva a hablar de jardinería. “Disfruto todas las plantas como presencia de Dios creador”, confiesa Ana Queral, que revela su lado ascético/místico y recuerda las plantas que cuida en su jardín: adelfas, siemprevivas, granados, ciruelos, un plátano de paseo, lailandis, camelias y muchos lirios que surgen como setas… “algunas plantas quedaron destrozadas con el pasado temporal de nieve, la Filomena, pero fue cuestión de esperar y se rehicieron”.

Ana Queral es la autora del Centro de Interpretación de “Las Moradas” de Santa Teresa, en el Carmelo de Villanueva de la Jara (Cuenca). Una secuencia de siete estancias que recrean de modo plástico, artístico, el libro de la santa reformadora abulense.             “Los libros que más me han influido a lo largo de mi existencia -confiesa Ana- han sido: el Quijote de Miguel de Cervantes, para vivir con sabiduría; “Las Moradas” de Santa Teresa, para vivir con espiritualidad y “Alicia en el País de las Maravillas”, de Lewis Carrol para homenajear a los niños”. La artista visual ha creado una hermosa instalación sobre Alicia, que expone de vez en cuando en distintos centros culturales.

        Las dos mexicanas han regresado a Alarpardo, pueblo madrileño en el que ahora reside Ana Queral. Un pueblo, donde cuenta con una amplia casa/estudio con jardín y taller, municipio donde el Ayuntamiento, atento a los artistas del lugar, ha adquirido dos cuadros de Queral para el Salón de plenos, uno de ellos titulado “Las dos Españas” (120 x 100 cm), que representa una herida en medio de una bandera, cosida con hilo de piel. 

Ana Queral está segura de que no tardará en volver a El Escorial.

Julia Sáez-Angulo, Carolina Rivera y Ana Queral


Casas de Oficios, frente a la lonja del Real Monasterio de San Lorenzo

Frescos de Pellegrino Tibaldi y Vicente Carducho en la bóveda de la Real Biblioteca y esfera armilar

Panteón Real del Real Monasterio, propiedad de la Corona

sábado, 16 de noviembre de 2024

ANA QUERAL, pintora, regresa a México después de 25 años en España

Ana Queral Quesada, artista visual


Carmen Valero y Julia Sáez-Angulo

    17/11/24.- Madrid.- Después de un cuarto de siglo, la pintora mexicano/española Ana Queral regresa a México, después de un cuarto de siglo en España, desde que vino a Madrid con su esposo, el periodista español Regino Redondo. La artista visual se instalará en México DF, donde reside la mayor parte de su familia.

    Ella parte hacia la capital azteca el 21 de noviembre próximo y entre tanto están siendo sucesivas las despedidas con distintos amigos: los del pueblo de Alalpardo, colegas del arte, catequistas, mexicanos amigos residente en España, y la más reciente, en La Moraleja con Cuqui y Carmen Valero, .además de conmigo, como amigas y críticas de arte. No faltó el intercambio de regalos de despedida

    Además de sus diversas exposiciones en distintos foros, Ana Queral ha dejado en España la creación del “Centro Teresiano de Interpretación de Las Moradas de Santa Teresa”, en 2016, dependiente de las Madres Carmelitas de Villanueva de la Jara (Cuenca), donde la artista va haciendo un recorrido de instalación artística y comentarios sobre el gran libro ascético/místico de la santa abulense, Doctora de la Iglesia. Por este Centro pasan habitualmente numerosas visitas y excursiones de peregrinos parroquiales, para conocer su originalidad como creación artística. 

Para la autora fueron días muy especiales e inolvidables los de su creación en la localidad conquense de Villanueva de la Jara, donde sostiene una gran relación amistosa con las monjas carmelitas. Recientemente ha pintado para su convento y por encargo de las religiosas, el retrato de Sor Ana de San Agustín, priora de la última fundación de la santa de Ávila.

Dolores de Cospedal, siendo presidenta de Castilla-La Mancha visitó el Centro Teresiano y lo elogió enormemente en el escrito que dejó en el Libro de visitantes ilustres.

    La gran serie de obras ”Ana Queral pinta “El Quijote”, que llevó a cabo con motivo del último centenario de la obra de Cervantes ha sido también otro de sus hitos en España. Buena parte de las piezas de esta serie – dibujos, óleos, esculturas, instalaciones…-figuran hoy en el Museo de EL Quijote en Guanajuato (México). La pintora quiso dejar en el libro “Ana Queral pinta El Quijote” (2012) sus impresiones, sobre la lectura de los distintos capítulos de “El Quijote”, analizando sus personajes, especialmente femeninos. Fueron tres años de intenso trabajo los que la artista dedicó al célebre Caballero de la Triste Figura, el gran Hidalgo de La Mancha.

    Ana Queral Quesada (La Habana. Cuba, 1948) estudio en México y los Estados Unidos, Odontología y Bellas Artes, profesiones que compaginó, hasta entregarse de llno a la pintura. Para ella, los pintores españoles Joan Miró y Antoni Clavé han causado gran impacto en España, donde ha podido contemplar numerosas obras de ambos artistas, además de Picasso, “siempre Picasso como referente”.

    La pintora realizó una exposición de despedida en la sala de exposiciones de Alalpardo, pueblo madrileño en que reside, donde la alcaldía cobra a los artistas por exponer. Una pésima praxis.

        Mas información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Ana+Queral

https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com/2016/10/centro-de-interpretacion-de-las-moradas.html

En el restaurante de La Moraleja con intercambio de regalos de despedida

Ana Queral con Carmen Valero Espinosa


Julia, Cuqui y Carmen

domingo, 14 de enero de 2024

ANA QUERAL, pintora. Año de nieves y bienes: Tesis doctoral sobre el Museo de “Las Moradas” de Santa Teresa, que ella creó; Medalla de Oro Mayte Spínola y exposición en octubre


Ana Queral, pintora


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Cuqui Valero

14/1/24.- Madrid.- A la pintora mexicana, residente en España desde hace más de veinte años, le espera un año de gratos acontecimientos y disfrutes: la tesis doctoral de Davinia López Picazo en la Universidad Francisco de Victoria en Madrid, sobre el Centro de Interpretación de “Las Moradas” de Santa Teresa, junto al Carmelo femenino de Villanueva de la Jara (Cuenca), que ella creo. Por otro lado, recibirá la Medalla de Oro Mayte Spínola en Marmolejo (Jáen) y, el próximo mes de octubre, expondrá su trabajo artístico de los últimos cuatro años en el Centro Cultural de Alarpardo, localidad madrileña en la que reside.

Invitadas por ella, Carmen y Cuqui Valero, y yo, hemos acudido a su gran casa/estudio, para ver y disfrutar su obra, amén de su compañía y su almuerzo. Nos recibió con una copa del que denomina “brebaje Ana Queral”, consistente en un cóctel a base de copa con hielo picado, un chorro de licor de manzana (también sirve de melocotón o granadina), un buen chorro de ginebra (mejor Beefeater) y una botella de agua tónica. ¡Delicioso!

El aperitivo no va a la zaga: patatas fritas con “Dip iraní”, una crema a base de yogur griego sazonado con eneldo abundante, comino, menta y ajo en polvo, más un chorro de limón. Un acierto.

Pero pasamos al estudio/taller, donde la pintora lleva a cabo una serie de trabajos de pequeño y mediano formato, donde las visiones abstractas, geométricas y florales, se alternan en pigmento acrílico y collages de papeles y textiles. “He descubierto que la pelota de ping pong me ayuda a diseñar flores”. Lienzos, lonetas y papeles de distintos gramajes constituyen el soporte de su trabajo. También la tabla.

Ana Queral concibe la pintura como un arte casi metafísico y también como un diálogo o combate entre ella y el autor. “Yo percibo una mancha que me interpela y le contesto con un color, un gesto, una pincelada, y así seguimos dialogando hasta dar por finalizado un cuadro. Se producen una serie de inter-reacciones muy misteriosas”.

Pasamos al almacén de todos sus cuadros, una amplia estancia en planta baja, en la que cuelgan distintos marcos en la pared, mientras decenas de cuadros reposan embalados en papel burbuja sobre palés. Nos muestra la “serie 2020” de obras que pintó durante el cautiverio de la pandemia covid-19. Son principalmente abstracciones donde se muestra el gradual estado de ánimo de la autora. El papel corrugado acoge formas y colores a base de gamas, platas, dorados, collages variopintos… “hay que aprovechar los materiales, el reciclado de los mismos… contribuir al mundo sostenible…”

        Atenta a la actualidad, Queral nos muestra dos piezas separadas en el tiempo, que le inspiraron la guerra de Ucrania (2022) y la del Golfo en Oriente Medio (1990). El lenguaje plástico es elocuente.

Ana cree en el valor elevado del arte, de ahí que lo califique de “metafísico”. Es una persona espiritual, ascética, mística, por eso ella pudo concebir como nadie el museo de Las Moradas de Santa Teresa de Jesús. Cuando asistió a la exposición de la tesis doctoral de Davinia López Picazo en la Universidad, uno de los profesores le dijo: “Señora Queral, ya es Ud famosa. Y ella replicó: “No me interesa la fama, sino la verdad”.

        "Sí, considero al Arte pictórico en concreto, como  una actividad metafísica porque, además de depender de objetos como telas o superficies varias, pigmentos, pinceles y otros instrumentos materiales físicos, también incluye la creación del artista impregnada de imaginación, amor, creatividad, emoción, autenticidad y demás aspectos que no se pueden valorar ni medir ni pesar dentro de la ciencia fisica. Por ello le llamo actividad meta física. El Arte va más allá de la materia", afirma la pintora.

Durante el almuerzo se habló de todo lo divino y lo humano y, entre ello, hablamos de la célebre y primera iconografía sacra de la Santísima Trinidad, por el ruso Andrei Rublev, siglo XV, que se encuentra en la Galería Tretiakov de Moscú: tres figuras aladas iguales en fisonomía y edad, con sus respectivos halos y atributos simbólicos. Ana nos habla del seguimiento que ella hace de la teología del Padre Manuel Carreira.

Hablamos de México. Ana Queral recordaba con nostalgia su hermosa casa en una urbanización construida sobre lava y vegetación, donde de jóvenes corrían con bicicletas y patines. Hoy, todo aquello está en manos del narcotráfico. No me quedan ganas de volver allí por ahora, Tenemos un presidente en el país, que es francamente mejorable”. Ana Queral (viuda del español Regino Díaz Redondo, el que fuera director del periódico "Excelsior" de México) querría vender su casa en España y regresar junto a sus hijos en América, pero los factores se complican. “Solo sé que estoy en manos de Dios y eso me tranquiliza”. Los amigos españoles rezamos apra que no se vaya.

El humor no ha faltado en la conversación, mientras comíamos el pollo al horno, exento de grasa, con arroz y judías verdes. Ana nos mostró un diminuto hueso de pollo en forma arqueada que, en otro similar, mandó dorar a 27 kilates y hoy lo luce como joya, con orgullo y gracia, la pintora Cuchi de Osma, invitada también al ágape del día, pero no pudo asistir, por imponderables familiares.

Cuqui Valero nos cuenta la milagrosa pastilla microchip que una vez tragada lanza sus señales e informes al cinturón adosado y le cuenta al médico por donde ella perdía hierro y le afectaba a su fortaleza. Parece magia, pero es ciencia médica que llena de asombro y esperanza. Ana añade que algunos mendigos neoyorkinos toman una cucharada de yodo periódicamente, para combatir la anemia.

En suma, el arte y la vida se mezclan sin solución de continuidad. Llega el postre de gelatina con piña. No falta el licor de guanábana, extraído de la chirimoya. 

Como despedida, un paseo por el jardín, siempre misterioso en invierno. La nicaragüense Lupita Mairena, que nos atendió en la mesa, y que tiene buena mano para las plantas, cuida la nueva hilera sembrada junto al seto de aligustre. Algunas plantas están cubiertas con plásticos para protegerlas del hielo o la nieve. El olivo, junto a la puerta de salida de la casa de Ana, va creciendo poco a poco, necesita una larga paciencia, como en la vida misma. 

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2009/10/ana-queral-pinta-el-quijote-en-una.html

"Santísima Trinidad" de Andrei Rublev, s. XV (Galdería Tretiakov. Moscú)

Ana muestra su obra a Carmen y Cuqui Valero

Ana Queral entre Carmen Valero y Julia Sáez-Angulo

Ana Queral contempla su obra