domingo, 25 de julio de 2021

Ana Queral, pintora, visita artística y viajera a El Escorial y el monasterio filipino


Monasterio de San Lorenzo de El Escorial desde la Silla de Felipe II

Ana Queral mirando la Silla de Felipe II



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Ana Queral

26.07.2021.- Madrid.- La pintora y escritora hispano-mexicana Ana Queral ha viajado a El Escorial para hacer un recorrido artístico y viajero por sus lugares más emblemáticos: palacio-monasterio de Felipe II, basílica de San Lorenzo el Real, jardines de los monjes, del Rey y de la Reina, Casita del Infante Don Gabriel, Casita del Príncipe, Silla de Felipe II, Teatro de Carlos III…

Ana Queral (Cuba, 1948) residente en Alalpardo (Madrid), se interesó de modo especial por el patio de Reyes, el retablo de la basílica, pintado por Federico Zuccaro en 1586, los bronces de los hermanos Leoni y por el Cristo de Benvenutto Cellini, en la capilla de atrás, una bella escultura, en la que el autor esculpió el sexo del Crucificado, cubierto más adelante, por pudor, con un paño de pureza textil. La basílica está regida por los Padres Agustinos.

No actuó la Escolanía del monasterio -ahora de vacaciones-, pero sí lo hizo el coro dirigido con gran acierto por el profesor Magán en la liturgia de la misa de Santiago Apóstol. A la salida, la pintora y la periodista comentaron la distinta iconografía del patrón de España: una como Santiago peregrino, con el cayado, la venera y la escarcela; otra, como Santiago neo-testamentario, con libro o manuscrito en las manos, para reflejar que dejó su célebre epístola sobre la importancia de la fe con obras, y, finalmente, Santiago a caballo, que antes se denominaba Santiago matamoros, pero que ahora resulta políticamente incorrecto.

La siguiente visita fue a la Silla de Felipe II, una serie de plataformas sucesivas y escalonadas, labradas en un canchal de granito, abundante en la zona, situadas al pie de las montañas denominadas las Machotas, que junto al célebre monte Abantos y el pico de san Benito, rodean el valle de El Escorial. La tradición dice que en una de esas piedras se sentaba el Rey Prudente, Felipe II, para ver la marcha de la construcción de su monasterio, Se non è vero, è bien trovato. 

La tesis de la profesora de la Universidad Complutense Alicia M. Cantó dice que se trata de un altar prerromano -probablemente vetón- dedicado al dios de la guerra indígena, similar a otros altares que abundan en la zona montañosa. En todo caso, la Silla de Felipe II es un mirador magnífico para ver el monasterio filipino, rodeado de arces de Montpelier, con su bella hoja trilobulada, uno de ellos declarado de interés regional por la Comunidad de Madrid.

La pintora y la periodista posaron para una foto y el resultado fue el de dos señoras sentadas con cierta severidad, que trae a la memoria el célebre cuadro “Las dos Fridas” de Frida Khalo.

Seguidamente la visita fue a la Casita del Infante Don Gabriel, pequeño edificio neoclásico del XVIII, con un amplio jardín, desde el que se divisa el monasterio -siempre referente de la mirada- y donde hay cuatro fuentes de nenúfares y unos árboles -coníferas- gigantescos de una belleza magnificente, sobre todo el enorme cedro del Líbano, que no pudo arrasar el pasado temporal de la Filomena.

A continuación, a la Casita del Príncipe, o Casita de Abajo, situada en la parte baja del valle, con un buen jardín de secuoyas, amén de manzanos, membrillos y ciruelos en los huertos adyacentes. Las hortensias y caléndulas ponen un poco de color no lejos del pequeño laberinto de aligustre y del estanque bastante seco para las pobres carpas.

No todo es piedra y monumento o gran Naturaleza en El Escorial y en San Lorenzo. La pintora Ana Queral y su amiga tomaron chuletas de cordero en el chiringuito junto a la Silla de Felipe II y una hamburguesa gigante con carne de los cercanos pastos abulenses, en Paco Pastel, junto a la Casita del Príncipe. 

    Para despedir el finde, las dos amigas cenaron en el conocido restaurante Horizontal, en lo alto del Abantos: una tortilla española y media ración de aros de cebolla rebozados. No solo de arte y Naturaleza vive el hombre.

    Ana Queral, que ha terminado recientemente un telón para el Teatro Sara Baras de Valdeolmo, plantea volver a residir en México junto a sus hijos, después de haberlo hecho en España durante más de veinte años.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2009/10/ana-queral-pinta-el-quijote-en-una.html

Ana Queral y Julia Sáez-Angulo ("Las dos Fridas")

Ana Queral ante los bosques de la Herrería (El Escorial)

Subida a la Silla de Felipe II en un canchal de granito (El Escorial)



Julia y Ana en El Jardín de los Frailes (monasterio de san Lorenzo el Real)

1 comentario:

Anónimo dijo...


Cuantas veces subí el canchal de la silla y que emocion senti