lunes, 1 de junio de 2020

Pautas para la conservación del patrimonio cultural y su visita tras la crisis sanitaria


  • Elaborado por el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), con la aprobación del Ministerio de Sanidad, ofrece un marco de referencia para conciliar la conservación del patrimonio cultural y la visita pública en las condiciones óptimas de seguridad y salud
  • La guía, distribuida hoy a comunidades autónomas e instituciones culturales, ofrece recomendaciones para lugares de culto, monumentos, yacimientos arqueológicos, cuevas y abrigos rupestres, espacios museísticos, archivos y bibliotecas y manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial
  • El texto desaconseja el cambio de fecha en las celebraciones festivas del patrimonio cultural inmaterial 

L.M.A.
01-junio-2020.- El Ministerio de Cultura y Deporte ha publicado hoy el documento técnico «Pautas para la gestión, conservación y disfrute público del patrimonio cultural en la desescalada de la crisis sanitaria». Esta guía, elaborada por el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) con la aprobación del Ministerio de Sanidad, ofrece recomendaciones detalladas para la adecuada conservación de bienes culturales y para su uso en las condiciones óptimas de seguridad y salud.
El texto, distribuido a las comunidades autónomas y a instituciones culturales, pretende convertirse en un manual de referencia que atienda tanto a las distintas manifestaciones culturales que forman el patrimonio cultural como a sus diversas titularidades, usos, tipos de gestión, tamaño, personal responsable, etc. Se une a la colección de documentos técnicos especializados que la Dirección General de Bellas Artes ha publicado durante la crisis sanitaria en materia de archivos, museos y patrimonio histórico.
Además de las pautas de carácter general, la guía detalla otras específicas que afectan a la protección de bienes muebles e inmuebles, a las celebraciones y visitas en lugares de culto, monumentos, yacimientos arqueológicos, cuevas y abrigos rupestres, espacios museísticos, archivos y bibliotecas y manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial. 
Distancia de seguridad y delimitación de espacios 
La guía aconseja, entre otras medidas, mantener abiertas las puertas que carezcan de accionamiento automático, para evitar el contacto con manillares; la desactivación de elementos táctiles; extremar el cuidado de la renovación de aire; evitar fumigaciones y paños con soluciones desinfectantes; cambiar el uso de muebles patrimoniales de acceso común como mesas, sillas o bancos, por otros sin valor patrimonial resistentes al lavado; y la colocación de alfombras desinfectantes en los accesos.
Se propone la prohibición de acceder a aquellos lugares de reducido tamaño o que requieran el paso a través de pasillos estrechos de doble dirección, galerías o escaleras angostas, como torres, campanarios, cubiertas, triforios, criptas, etc. Estas zonas tampoco podrán ser computadas para establecer el aforo máximo de las visitas.
El texto pide también a los gestores evitar el paso por elementos históricos presentes en el suelo, como enterramientos, losas con inscripciones, etc., sobre los que nunca deberán aplicarse soluciones desinfectantes. 
Pautas específicas en las actividades litúrgicas
Entre las medidas específicas sobre espacios religiosos, se desaconseja el uso de orfebrería religiosa de carácter histórico y se propone su sustitución por objetos litúrgicos modernos que puedan lavarse con jabón neutro. La recomendación se extiende a elementos textiles (portacorporales, manteles y paños), que se reemplazarían por piezas modernas.
Se pide extremar también la precaución con los ritos y costumbres que no garanticen las condiciones de seguridad, autoprotección y distanciamiento social, incluyendo los que requieran del contacto directo con la superficie de bienes culturales (besapiés, abrazos a imágenes, etc.) que podrían suponer un foco de contagio. «El empleo en estos casos de paños humedecidos con soluciones desinfectantes no es una alternativa, por suponer un grave peligro para la conservación de los bienes culturales», aclara el texto.
Yacimientos arqueológicos con recorridos de un solo sentido
En cuanto a la visita de los sitios arqueológicos, se aconseja establecer un recorrido de visita debidamente señalizado y con un solo sentido, así como controlar los cuellos de botella en pasarelas, tasando el tiempo de visita permitido en miradores y puntos estratégicos del recorrido que requieran una parada necesaria para la comprensión del lugar.
Se recomienda eliminar de la visita espacios de parada de aforo reducido o que no cumplan con los requisitos de seguridad y se desaprueba la visita de grupos no controlados previamente a espacios visitables, pero no musealizados.
En el caso de abrigos rupestres y cuevas, los sitios tendrán que estar provistos de calzas desechables para cada visitante, así como de un contenedor para su desecho a la salida. Debido a la localización tan particular de este tipo de bienes culturales se optará únicamente por las acciones preventivas, evitando desinfecciones o fumigaciones. «La propia naturaleza de estos espacios, así como la radiación ultravioleta natural, habrá eliminado la carga vírica a lo largo del período de confinamiento».
Sobre los trabajos arqueológicos, la guía recomienda que el espacio de excavación se divida en cuadrantes de al menos dos metros cuadrados y se asigne a cada uno de ellos una persona o equipo. En el caso de excavaciones en espacios reducidos, como cuevas y abrigos rupestres, se insta a mantener el trabajo individual, una sola persona por cuadrante, durante toda la cadena del trabajo (excavación, limpieza, cribado y flotación).
Sin cambio de fecha en manifestaciones de patrimonio inmaterial
El texto dedica atención a la incidencia de la Covid-19 en el patrimonio cultural inmaterial y recuerda la reciente supresión de gran número de expresiones culturales inmateriales como la Semana Santa o las Fallas, así como multitud de fiestas patronales. 

La guía considera, siguiendo lo establecido por el Plan Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, que el marco temporal es una característica básica del desarrollo de las manifestaciones culturales inmateriales y desaconseja el cambio de fecha: «Los procesos, las técnicas de la mayoría de las manifestaciones, los rituales de celebraciones, las rememoraciones, etc., se rigen por unos ritmos temporales que suelen estar vinculados, en el calendario anual de estructura cíclica, de manera muy directa e indisociable con esa estación o fecha concreta de celebración».

Nuevas obras de arte donadas pro mascarillas contra la pandemia





L.M.A


01.06.2020 .- Madrid .- Las imágenes de las obras de arte donadas para la subasta a favor de “Mascarillas pro la fe”, -según acuerdo del cardenal Ángel Osoro y la pintora Mayte Spínola, fundadora del Grupo pro Arte y Cultura- van llegando hasta contemplar el centenar previsto y aquí hay algunas de ellas:


 Fotografía de Mario Saslovsky

 pintura de Ascensión Verd


pintura de José María Fayos

domingo, 31 de mayo de 2020

OBITUARIO. Emilia Currás, Doctora en Ciencias Químicas y escritora.



Emilia Currás Puente, escritora

L.M.A.

        01.06.2020 .- Madrid .- El temible Covid 19, ha sido la causa del fallecimiento de la escritora, Ilma Sra. Dra. Dª Emilia Curras Puente,  Doctora en Ciencias Qmicas por las Universidades dBerlín Madrid.   Profesora Titular dUniversidad. Documentalista cienfico por el Institutde Documentación de Frankfurt/Main (Alemania)Fundadordel SEDIC. Miembro del Catulo Español del Club dRoma. Académica Correspondiente de las Reales Academias de Doctores de Madrid y de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas, AEAE. y de la Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo. Miembro de la Tertulia Ilustrada de Madrid.

Acudía con frecuencia a  la Tertulia Prometeo  en la Sala Trovador, Barrio de Las Letras madrileño y en tiempos de Juan Ruiz de Torres. Leyó en Prometeo varias veces y era una escritora muy educada, silenciosa, siempre sonriente", dice de ella Ángela Reyes.

Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Emilia+Curr%C3%A1s

Ramsés Naser, periodista, poeta y escritor esotérico y exotérico


Ramses Naser, periodista y escritor




L.M.A.

Ramsés Naser .- (Cuba) Residente entre Miami y Madrid.- De familia oriunda de Líbano. Corresponsal en España durante varios lustros, la Peña Periodística Primera Plana de Madrid, le dedicó un homenaje en 2019, con motivo de su jubilación.
       “Cuando nací, el mundo estaba repartido, pero además mal repartido. Escribí mis primeros garabatos que recuerde, desde el vientre de mi madre. Al crecer, escuchaba de labios de mi abuela, recostada mi cabecita en sus piernas, y haciéndole cosquillas con mis pestañas, las leyendas y sabidurías del Líbano, y de mi abuelo sus relatos de la guerra en Turquía y sus profecías. Tuve la fortuna de ser tutorizado por el liceo de Santiago de Cuba y, desde esa, entonces no he dejado de leer. Al llegar al punto Omega de mi existencia, leo el árbol de mi vida teniendo como referencia el libro de la vida, hasta que se quede sin hojas”.


Libros publicados: El ala pérdida del Ángel; El factor Júpiter; El Oráculo Magno de Ramsés; La oración de Jesús; Alkabala; Transfiguraciones; El arquero del azar; Pequeño tesoro de soluciones mágicas; ¡He muerto! (2015); La casa del Delfín Verde (2017); La Era de Orión… Y otros en preparación.

¿Qué reflexión sobre la literatura le ha interesado más?
El humanismo

¿Qué lecturas le han influido fundamentalmente?
Las de carácter filosófico y científico.

¿Qué libro le impactó? ¿Se sabe algún fragmento o estrofa de memoria?
Upanishat. Puranas

4. ¿Cuáles son los asuntos habituales en su obra?
El futuro.

¿Qué forma literaria prefiere?
El ensayo y la poesía.

¿Cómo es su biblioteca?
Ahora no tengo. Vivo como la tortuga. Estoy escribiendo, cuando lo hago, para no estar bajo influencias no leo, sólo consultó.

¿Qué tres libros de poesía recomendaría?
Tres autores. Witman, Tagore y Rumy.

¿Qué proyectos literarios se trae entre manos?
Novelas, ensayos filosóficos y poesía.

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LOURDES LACALLE, dibujo, pintura, grabado, collage, diseño, ornamentación, moda y docencia. EXPOSICIÓN VIRTUAL


obra de Lourdes Lacalle



Lourdes Lacalle, artista visual 


L.M.A.

01/06/2020 .- Vitoria .- Lourdes Lacalle Marijuán (Vitoria-Gasteiz, 1950), residente en Vitoria-Gasteiz, cultiva el arte y el diseño a lo largo de su dilatada carrera artística en la que tampoco ha faltado la docencia.. Como profesora de Indumentaria ha realizado el montaje de diferentes desfiles de modelos. El Museo del Traje de Madrid alberga uno de sus trajes de novias que se menciona en el catálogo de la exposición actualmente en cartel
La autora declara que las artes son ramas de un tronco común y por eso su trabajo se hace interdisciplinar. Ha llevado a cabo diversos murales y escaparates –campo en el que ha recibido diversos premios-; numerosas exposiciones de pintura y dibujo, así como la ilustración de varios libros.

La exposición de Monotipos, grabado único, fue de una gran plasticidad, comentada en el catálogo por Gloria Escala, doctora en Bellas Artes. “La expresión “madetipos” la he acuñado para un tipo de trabajo muy particular en el que la técnica mixta acumula diversos materiales”, explica la autora. “Se trata de un collage en el que van plantas y flores secas –nada que ver con lo edulcorado o lo cursi que a veces conlleva el vocablo flores- que yo manipulo y pinto a mi criterio”, añade Lacalle.

En resumen, una obra que abarca el dibujo, la pintura, el collage, la estampación y el relieve. Todo en arte es convención y ensueño, lenguaje y sensibilidad. El trabajo plástico de Lourdes Lacalle está hecho con inteligencia y maestría, donde la textura y el color se reparten protagonismo a partes iguales.
La manipulación del icono de Virginia Woolf  es una de sus obras más sobresalientes.
Otra de sus exposiciones más relevantes fue la de Ciudades Invisibles, en homenaje al escritor Italo Calvino, presentada junto a haikus de Rosa Yagüe.











MI AMIGO JOSÉ BERGAMÍN

José Bergamín, escritor


Por Julia Sáez-Angulo

            31.05.2020.- Madrid.-  El día que me robaron un libro dedicado por el autor, José Bergamín, en el despacho del periódico, eché sobre el ladrón toda clase de maldiciones gitanas y payas, pero el libro no apareció. Lo llevé al trabajo, porque tenía que hacer un Obituario sobre el escritor que acababa de fallecer un 28 de agosto de 1983 en Fuenterrabía, rodeado de los filo-terroristas, que le bailaban el agua a este hombre anciano, durante sus últimos años de vida enloquecida mentalmente. ¡Una pena!

            Entrevisté por primera vez al escritor José Bergamín (Madrid, 1895) a mediados de los 70 en su ático frente al Palacio Real de Madrid. José Bergamín recibía allí a todo el que quería visitarle, porque le gustaba la pleitesía que le rendían los que se acercaban a verlo, sobre todo jóvenes, como viejo escritor de fecunda trayectoria y rico en experiencias. Durante el buen tiempo lo hacía junto a una mesa y unas sillas que tenía en la terraza de su azotea, y en invierno, en su pequeño salón donde había un hornillo que hervía agua con hojas de eucalipto para amortiguar sus dificultades respiratorias por el asma. Cuando salíamos a la terraza decía: No mires ese palacio, sino más allá, la naturaleza en el Campo del Moro. Yo he venido a vivir aquí, porque es la zona más sana que se pueda respirar en Madrid.
            Me contó que cuando residía en París, uno de sus múltiples exilios por México, Venezuela, Uruguay y Francia, una funcionaria gala le preguntó: Y usted, en este país ¿de qué vive? Y él le contestó: ¡de milagro! y la desarmó.  Bergamín tenía gracia, humor, buena pluma y mucha cultura literaria. Me hablaba ampliamente de los escritores que había tratado en su vida, sobre todo de Juan Ramón Jiménez y de Miguel de Unamuno, con los que trabajó. Daba gusto escucharle. Yo tenía 24 años y acababa de empezar mi carrera en el periodismo y en la escritura literaria. Todavía era una “muchacha con el pecho de cristal”

            Le caí bien al escritor y me invitaba periódicamente a cenar en El Alabardero, una taberna amplia e ilustrada, muy cerca de su casa, donde lo trataban bien, con veneración cuando él llegaba, por ser anciano y escritor célebre. Una vaca sagrada. Era  casi octogenario. Yo le iba a buscar a su casa y desde allí bajábamos a la cena, en la que él hablaba y hablaba, contando cosas y anécdotas de su vida literaria en sus colaboraciones con la revista Índice, de Juan Ramón,  o en la que él fundó, Cruz y Raya.  Yo le escuchaba con atención, interesada en todo aquel mundo vivido y del que yo tenía referencias de los nombres que citaba, pero no de sus actuaciones.
            Me gustaba también cuando hablaba de los mitos griegos  femeninos como grandes metáforas para plasmar la vida humana: Antígona, Medea, Electra, Hécuba... También dominaba la Biblia con sus innumerables personajes del Antiguo Testamento, de los que echaba mano como referencias o ejemplos de su argumentación: Susana y los viejos; Judith y Holofernes; Noemí y Ruth, la moabita...; No hay nada como la mujer para un símbolo o una buena alegoría, decía, yo las he utilizado en mis obras dramáticas o en mis poemas, porque ellas cristalizan la conducta humana. Yo sostenía con él algunos debates y eso le gustaba; tienes preparación y cabeza para pensar y decir, me reconocía llenándome de satisfacción. Otras veces palpaba mi frente y decía: me gusta lo que hay ahí adentro.
            Algunas veces llegaba a la casa Teresa, la hija del escritor, una mujer silenciosa,  de unos cuarenta años, para llevarle comida o medicinas. Su padre la invitaba a cenar con nosotros, pero ella declinaba siempre cortésmente, alegando distintos pretextos.

            Cuando yo estaba en su casa y hablaba por teléfono, Bergamín se permitía decir al interlocutor, quizás para cortar la conversación: discúlpame, porque estoy aquí con una novia mía y me está esperando para ir a cenar. Aquella afirmación como novia suya me incomodaba. Como lo repitió en varias ocasiones, me atreví a decírselo durante una cena:
            -Oye, yo no soy tu novia.
            -Pero lo serás dentro de poco, añadía con humor, porque llegaremos a ser como el rey David y Abisag, la sunamita.
            Ante mi perplejidad, él me narró la historia del rey David, que en su ancianidad no entraba nunca en calor, cuando se acostaba en el lecho, por lo que le buscaron por todo el reino una doncella hermosa para atender, cuidar y dormir con el rey de Israel y alegrarle la vista durante los últimos años del monarca. Encontraron a la joven adecuada en Abisag, una muchacha sunamita que atendió, cuidó y durmió con el rey, procurándole el calor que necesitaba. Pero el rey no la conoció, cuenta la Biblia con expresión clara. No podía hacerlo. 
              
            -Demos tiempo al tiempo,  añadió Bergamín, al ver mi expresión congelada, tomándome una mano y sacudiéndola suavemente sobre la mesa.
         Cuando regresé a casa leí de nuevo el pasaje neotestamentario  de David y la sunamita que desconocía.
                 Yo era todavía tan "adolescente" que lo tomaba todo en serio. Años más tarde supe que a Isabel Bonet Planes también la llamaba su novia.

            Le irritaba mucho que le adscribieran como escritor a la denominaba Generación del 27. Esa es la Generación de la República, insistía. Una generación que ha tenido que sufrir una guerra civil y padecer un exilio, añadía. Cuando entraba en terrenos de la política, se exaltaba bastante y eso me resultaba desagradable. Se le encendían los ojos de ira, levantaba la voz y soltaba imprecaciones a diestro y siniestro. Arremetía con furor e insultos gruesos contra los políticos, los militares, los eclesiásticos, hasta contra el Papa... Su cristianismo, poco a poco, se me antojó sui generis. Llegué a dudar de que estuviera en sus cabales.
             Dejamos de ir a cenar a El Alabardero, por decía que hacía publicidad a costa suya. Fuimos recorriendo los restaurantes en torno a su casa, pero ninguno le satisfacía.

            Eran los años de plomo, cuando los terroristas del País Vasco, arropados por los nacionalistas recoge-nueves - asesinaban a diestro y siniestro en el país, haciéndolo peligroso e invivible. Nos amargaban la vida y la existencia con tanta inseguridad y muerte.
            Hablando de política, Bergamín se transformaba en un ser colérico y sus palabras me alarmaban como si fueran dardos diabólicos, a tono con su expresión infernal y su mirada furibunda. ¿Cómo podría dar tal vuelco, radical de actitud, al pasar de la literatura a la política? Sentí miedo y, la primera vez que lo vi así, regresé a casa compungida. Dormí mal, recordando la escena. Sentí deseos de no volver a ver al escritor.
            Al día siguiente lo comenté con un compañero de trabajo algo mayor que yo, que tenía inquietudes literarias. Ten cuidado con él, me advirtió, a este hombre le gustaban mucho las pistolas y se paseaba con una por Madrid, como un matón, en tiempos de la guerra civil. Léete a Luca de Tena. No me gustó aquella respuesta, que interpreté sesgada. No veía yo a Bergamín como un matón, por muy desagradable y amenazador que se pusiera al hablar de política. Con frecuencia uno se lamenta de haberse desahogado o de haber preguntado.
           
            Volví a quedar con él cuando me llamó y volvió a suceder lo mismo que la vez anterior. El escritor estaba encantador hablando de literatura y se alborotaba rabioso como una sepiente cuando hablaba de política, y lo más sorprendente cuando justificaba a los terroristas etarras que estaban causando mucho sufrimiento, sangre, muerte e inestabilidad. Publicó algunos artículos a favor del tema. Era como si quisiera llamar la atención, ser revolucionario para sentirse joven, llevar la contraria a lo establecido para conseguir ser intelectual de primera página... Mis objeciones le parecían infantiles, ingenuas... Me llamaba naive. Mi cabeza ya no le parecía brillante para el debate... buscaba otro público aquiescente. ¡Me hartó! Dejé de acudir a sus invitaciones con diversos pretextos.
            Los etarras y comparsa lo adoraban; lo invitaban a dar conferencias en su terreno. Se instaló en Fuenterrabía y, al poco, allí murió. Buena parte de los obituarios hablaban del pobre anciano que desbarraba al final de sus días.
            Después de escribir el obituario, yo le ofrecí una oración y el homenaje callado de la lectura de sus versos y me quedé repitiendo aquellos que dicen:

            Si los silencios no hablaran
            nadie podría decir
            lo que callan las palabras. 

            ¿El libro robado de mi despacho? Bueno, al menos se trataba de un ladrón ilustrado. FIN



sábado, 30 de mayo de 2020

MANUEL MORENO. Pintura conceptual, tachista y de reciclaje. EXPOSICIÓN VIRTUAL

 Manuel Moreno, artista visual
Manuel Moreno, pintor

            L.M.A.

            31/5/2020 .- Madrid .- Manuel Moreno  Fernández (Madrid, 1973) residente en la capital de España. Forma parte del grupo Pro arte y Cultura, fundado por Mayte Spínola. Artista seleccionado en 2016 por el jurado de los Premios Iberoamericanos de Mecenazgo 2016 para realizar y hacer entrega de los premios a Dña. Elena Ochoa Foster y Dña. Bárbara Garza (Colección FEMSA, México) ganadoras del premio mecenas español y latinoamericano, respectivamente.
            Ha llevado  a cabo casi medio centenar de exposiciones individuales y colectivas
            Inquieto, observador, siempre en busca de la esencia. Manuel Moreno es un artista conceptual y expresionista abstracto. Desde hace diez años desarrolla una obra plástica de alta potencia sensorial, que recoge la tradición “tachista” de los años 40-50 que tanto le apasionan. Siempre en continuo aprendizaje, su máxima es experimentar con técnicas que le llevan a nuevos resultados y nuevas formas de expresión. Con cada proyecto deja una huella y ésta actúa como mapa de ruta para la siguiente obra. En este sentido, cada creación es un reto que se mantiene vivo y traslada su latir a la siguiente.       
            Tras varias exposiciones monográficas y cesiones de piezas para espacios culturales y académicos, asume el desafío de dar a conocer su obra en los circuitos profesionales; pues es ahí, ante miradas expertas y ante el gran público, donde el enérgico mensaje de su obra mantendrá una conversación de doble dirección.
            Su activa vocación por cuidar el medio ambiente se refleja en el uso de materiales reciclados en muchas de sus obras, en las que lienzos reutilizados, cajas de fruta y madera encuentran una reencarnación artística desde la imaginación y el respeto. Una segunda oportunidad para las cosas, que ofrece una nueva interpretación para el espíritu.
            Más que el impacto intelectual, sus obras pretenden generar calambres inmediatos a través del color y la textura, de forma elegante y rítmica.

Más información
www.manuel-moreno.com

 pintura de Manuel Moreno
 
 Manuel Moreno, artista visual


“Fe y castigo” Inquisiciones y consistorios calvinistas en el mundo moderno, libro publicado por Cátedra



Julia Sáez-Angulo

            29/5/2020 .- Madrid .- El mundo moderno se abrió en Europa con la gran escisión entre protestantes y católicos. Los primeros lo hicieron en muchos casos, no por seguir a Lutero sino al señor que los gobernaba o más bien reinaba. Los interesa políticos, ideológicos y religiosos arrastraron al pueblo a uno u otro lado sin convicción profunda alguna. Cuius reius, eius religio era la máxima asumida por todos, es decir que el rey era la religión y por tanto la de los súbditos.
            Fe y castigo. Inquisiciones y consistorios calvinistas en el mundo moderno es el título del libro escrito por distintos autores –casi una teintena de especialistas, ninguno de ellos hispano- según los aspectos del tema y por Charles H. Parker y Gretchen Starr-LeBeau como editores, publicado ene España por la editorial Cátedra.
            Los siglos XVI y XVII conocieron esas matanzas bélicas e interesadas entre los Austria y los protestantes. Guerras que desgastaron a España en el continente europeo y le impidieron su expansión natural hacia el África como habían hecho los Reyes Católicos.


            No solo en España hubo Inquisición, sino en todos los países europeos, principalmente de Centro Europa, donde los consistorios calvinistas llevaron a la muerte a numerosos católicos, entre ellos nuestro célebre médico Miguel Servet (1509 -1553), que fue matado en la hoguera de Ginebra.
            Ya la caza y muerte de brujas había tenido con mayor ímpetu en el Medioevo de la Europa Central que en España, pese a la leyenda negra que gravita sobre el citado país.

            El libro Fe y castigo. Inquisiciones y consistorios calvinistas en el mundo moderno abarca tres partes que se rotulan como: El marco legal y administrativo de las instituciones de control; Consistorios e Inquisiciones en acción, y, Expansión y decadencia de la disciplina eclesiástica.

viernes, 29 de mayo de 2020

ADELINA COVIÁN. Pintura colorista desde el palacio de Valdesoto en Asturias a la generosidad solidaria en Madrid. EXPOSICIÓN VIRTUAL


 Paisaje, por Adelina Covián
 Adelina Covián en su estudio de Madrid(Foto Peter Wall)


L.M.A.

            30/5/20 .- Madrid.- Adelina Covián Camino (Oviedo) nació en Asturias y reside en Madrid. Con temprana vocación al dibujo y a la pintura ha estudiado en el madrileño taller de Jaime Sánchez. Fue Miembro de la Academia Libre de las Artes y las Letras de San Antón, creada por Antonio M Campoy. Ha realizado un centenar de exposiciones en España y fuera del país, principalmente en París. Su más reciente exposición fue en el Ateneo de Madrid. Su pintura al óleo o acrílico es figurativa y colorista; abarca la figura humana, el paisaje, las marinas, flores y floreros, animalística... Su obra se encuentra en distintos Museos, Fundaciones e instituciones, así como colecciones privadas. Ha expuesto en Kreisler y en Xeito, entre otras galerías y ha colaborado con el Grupo pro Arte y Cultura, GpAyC.
            Sus infinitos verdes de Asturias hacen de sus paisajes una sinfonía cromática inmortal, como ella misma, habitada por diminutos personajes a modo de niños o trasgos que son los mismo. También aldeanas, leñadores o mineros que ella veía pasar por el campo. Todo es memoria de las retinas de infancia y de presente. Paisajes que enciende con toques de rojo, fuego y naranja. Los milanos del Principado, también vuelan por sus cuadros, aquellos que se arrojaban a las gallinas y Adelina lo vio con horror con sus propios ojos. Y las brumas lo envuelven todo. Sus escenas en la nieve invitan a amar el invierno y a desearlo en verano. Sus muñecas y arlequines compiten con la colección de muñecas antiguas que atesora de los brocanters y vejerías. Y las marinas completan su repertorio de vedutte, con de mares azules y arenas doradas. Sus retratos de interpretación libre e ideal, hacen las delicias de los que gustan de su certera ingenuidad.

            La generosidad de Adelina Covián para las causas solidarias se ha traducido recientemente a favor de Mensajeros de la Paz y de Mascarilla por la fe. Tiene un marchante belga que le compra mucha pintura “bien es verdad que le dejo buenos precios”, me confiesa, porque su deseo es pintar y pintar, sobre todo durante la noche, cuando el insomnio aprieta y el silencio la concentra hasta tratar de tú con la musa de la Pintura, a la que los griegos llamaban

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Figura en la obra de Adelina Covián