jueves, 16 de abril de 2026
"TRES ERAN TRES", DE PEPE MAESTRO Y NEREA PÉREZ, PREMIO LAZARILLO AL MEJOR ÁLBUM ILUSTRADO. Literatura infantil en Nórdica Ediciones.
BAOBABS. SALETA ROSÓN EXPONE EN "LIMA RENIALA, LA MADRE DEL BOSQUE", UN ALEGATO FOTOGRÁFICO SOBRE LA NATURALEZA EN RIESGO Y EL FUTURO DE ESTOS ÁRBOLES
L.M.A.
Madrid, 15 de abril de 2026. - La artista Saleta Rosón presenta en la galería Vesper Tzu (Lima, Perú) la exposición Reniala, la madre del bosque, que podrá visitarse a partir del 15 de abril. La muestra reúne 30 fotografías de gran formato en blanco y negro y color en las que la artista construye un discurso visual que trasciende lo estético para convertirse en una llamada de atención sobre la fragilidad del entorno natural.
A través de este proyecto, Rosón sitúa en el centro de su narrativa al baobab, un árbol emblemático en numerosas culturas africanas, donde ha sido históricamente lugar de encuentro, símbolo espiritual y depósito de memoria colectiva. De hecho, “reniala” es el término malgache para referirse a los baobabs en Madagascar, que se traduce literalmente como "madre del bosque". Este árbol encarna una relación ancestral entre el ser humano y una naturaleza que hoy se encuentra amenazada.
Reniala, la madre del bosque nace precisamente de esa tensión entre permanencia y desaparición. La artista utiliza la potencia simbólica de estos árboles milenarios para poner de relieve el impacto del cambio climático, la deforestación y la presión humana sobre el territorio, factores que están provocando el deterioro e incluso la desaparición de ejemplares históricos. En este sentido, la exposición se articula como un alegato visual que interpela directamente al espectador sobre la necesidad de preservar el equilibrio natural.
Lejos de plantear una fotografía documental en sentido estricto, Saleta Rosón desarrolla un lenguaje propio en el que la imagen se convierte en un espacio de interpretación. Su obra parte de la observación profunda del paisaje, pero lo transforma en una experiencia sensorial donde la luz, la textura y la forma generan nuevas lecturas de la realidad. La artista no solo muestra, sino que revela al descubrir lo invisible en lo cotidiano y desplazar al espectador hacia un territorio ambiguo, entre lo real y lo imaginado.
Saleta Rosón, en relación con este nuevo proyecto, declara: “El baobab siempre ha sido para mí un símbolo poderoso, no solo por su presencia física, sino por todo lo que representa en las comunidades que lo rodean: memoria, vida y conexión con la naturaleza. Con Reniala he querido reivindicar su figura desde una mirada plástica, pero también poner el foco en la realidad que están sufriendo. Este proyecto nace de la necesidad de reflexionar sobre cómo intervenimos en el paisaje y de recordarnos la urgencia de cuidar nuestro entorno antes de que no haya vuelta atrás.”
Saleta Rosón ha presentado su obra en instituciones y galerías de referencia como el Centro Pompidou de Málaga, el Centro de Arte de Alcobendas, el Museo Casa Zavala de Cuenca o el Museo de Arte Contemporáneo Florencio de la Fuente, y ha participado en ferias internacionales como ESTAMPA, PhotoEspaña o Pinta Lima.
A lo largo de su carrera ha obtenido diversos reconocimientos, entre ellos su obra fue objeto de una mención especial en el Premio Asisa de Fotografía y resultó seleccionada en el Premio Enaire, además de formar parte de publicaciones y proyectos editoriales especializados en fotografía contemporánea.
La galería Vesper Tzu, ubicada en el distrito de Miraflores en Lima, se ha consolidado como uno de los espacios emergentes más dinámicos del circuito contemporáneo latinoamericano, articulando una programación que combina sensibilidad y vocación internacional. Concebida como plataforma para prácticas experimentales y discursos visuales en diálogo con lo íntimo y lo cotidiano, la galería apuesta por artistas que trabajan desde la introspección, la memoria y las poéticas de lo mínimo. Su presencia activa en el ecosistema cultural limeño refuerza su perfil como nodo de conexión entre la escena peruana y circuitos globales, en una línea que privilegia tanto el riesgo estético como la construcción de un relato contemporáneo sin fronteras.
miércoles, 15 de abril de 2026
MEDALLAS DE ORO MAYTE SPÍNOLA, XII EDICIÓN, EN EL MUSEO CASA EL ROMERAL
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán y Carmen Palomero
16/4/26.- Madrid.- Tras la entrega oficial de Medallas de Oro Mayte Spínola 2025, en su XII Edición, en el Castillo de Spínola-Merode, en Reixensart (Bélgica), ha tenido lugar la entrega de Medallas de Oro en el Museo Casa El Romeral, Madrid, a cuatro personas que no pudieron viajar a Bruselas: Estrella Bernaldo de Quirós, en Acuarela; Cristina Ybarra, en Pintura; Pablo Melendo, en Anticuariado y el célebre diseñador holandés Jan Taminau.
Además de la Medalla, los galardonados recibieron un dibujo de Mayte Spínola.
El acto ha sido presidido por la pintora y mecenas Mayte Spínola, acompañada de la duquesa de San Pedro de Galatino y la portavoz del jurado de la concesión de Medallas Julia Sáez-Angulo.
Las medallas fueron entregadas por Pío Cabanillas, María Jesús de Frutos, Isabel Alonso y Paz Pérez Bilbao.
Mayte Spínola dirigió unas palabras de felicitación a los galardonados y de agradecimiento al equipo que ayudó en todo momento en la organización, tanto en Bélgica como en Madrid. Hizo una mención especial a Carmen Palomero, Santiago Sentmenat y Luis Magán, coordinadores de la intendencia viajera.
Al evento acudieron diversas personalidades del mundo de la cultura, especialmente del Grupo pro Arte y Cultura, de la empresa y otros premiados con la Medalla Mayte Spínola.
La cantante salvadoreña Glenda Gaby, residente en España, interpretó al final del encuentro diversos espirituales, como el “Summer time” y finalizó con una ranchera. La artista salvadoreña viajará próximamente a los Estados Unidos invitada para actuar en un auditorio neoyorkino.
Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/2026/03/medallas-de-oro-mayte-spinola-2025-en.html
Glenda Gaby cantó spirituals
Pedrea de Pan y Quesillo: lluvia de tradición en el Cristo del Otero en honor de Santo Toribio
L,M,A,
15.04.2026.- El viajero que llega a Palencia el domingo más cercano al 16 de abril (este año, el 19), debe aceptar un consejo de amigo: no hay que mirar solo al frente para admirar la belleza de la ciudad; también hay que hacerlo hacia arriba. Y es solo por el impresionante Cristo del Otero, una de las figuras de Jesús más altas del mundo, sino porque desde sus pies están a punto de lloverte miles de bolsas de pan y queso... y habrá que competir por conseguir una.
Como toda buena fiesta castellana, ésta tiene un toque de drama épico. Cuenta la leyenda que Santo Toribio llegó a Palencia en el siglo VI para predicar contra la herejía. Los locales, que en aquel entonces no estaban muy por la labor de escuchar, lo apedrearon y lo obligaron a refugiarse en una cueva en el cerro. Poco después, el río Carrión se desbordó inundando la ciudad. Los palentinos, viendo en la riada un castigo divino, subieron al cerro a pedir perdón al santo. Él, lejos de guardar rencor, los recibió con los brazos abiertos. Para conmemorar este "borrón y cuenta nueva", cada año se recrea el bombardeo... pero sustituyendo las piedras por algo mucho más sabroso pan de pueblo y quesillo, generalmente del Cerrato. Participar en la pedrea es un deporte de riesgo moderado y mucha risa.
Los secretos de la pedrea
Se lanzan miles de bolsas que contienen el famoso pan y el quesillo. La gente pone paraguas del revés, bolsas de tela reforzadas y saltos dignos de la NBA. Pero el secreto está en la colocación: ni muy cerca del balcón (donde las bolsas pasan volando), ni muy lejos. Lo que hace amena a esta romería es el contraste. Tiene la parte solemne con la subida en procesión hasta el Cristo y la misa en la ermita excavada en la roca, pero luego estalla la locura colectiva. Es una fiesta donde el Ayuntamiento y la Peña de Santo Toribio se vacían los bolsillos (literalmente) para que nadie se vaya con el estómago vacío.
Además, las vistas desde el cerro son imbatibles. Ver toda la llanura de Tierra de Campos con el Cristo de Victorio Macho custodiando tus espaldas es de esas fotos que revientan Instagram. Un dato curioso: Aunque el nombre oficial es Romería de Santo Toribio, cualquier palentino dirá simplemente que va a "la pedrea". Es su forma de decir que el cariño, en esta tierra, se demuestra a base de pan y queso.
Fiesta de Interés Nacional
La Romería de Santo Toribio ya es Fiesta de Interés Turístico Regional, pero el salto a la categoría de Interés Turístico Nacional es el "título de grado" que Palencia busca con ahínco. No es solo una cuestión de orgullo (que también), sino de estrategia y reconocimiento. Hay muchas razones por las que esta fiesta merece y busca ese sello de calidad:
La singularidad absoluta (el factor "Solo pasa aquí"). Para ser Fiesta de Interés Turístico Nacional, el Ministerio exige que el evento tenga algo único. La "Pedrea de Pan y Quesillo" cumple este requisito con creces. No existe otra romería en España donde el acto central sea un "apedreamiento simbólico" con alimentos desde la base de una escultura monumental. Esa mezcla de leyenda del siglo VI, castigo convertido en perdón y lluvia de comida es una narrativa que no tiene competencia. La gente sabe que el pan y el queso son "sagrados". Rara vez se ve comida por el suelo que no sea recogida de inmediato. Existe un respeto implícito por el alimento que simboliza el perdón del Santo.
El marco impresionante: El Cristo del Otero. El escenario es un pilar fundamental. La fiesta se celebra a los pies de una de las imágenes de Jesús más grandes del planeta (unos 20 metros de altura), obra del genial Victorio Macho. El valor artístico y paisajístico del cerro eleva la romería de una "fiesta de barrio" a un evento de relevancia monumental y estética.
Arraigo y participación masiva. Uno de los requisitos para este título es la antigüedad y la continuidad. La pedrea se celebra desde tiempos inmemoriales, manteniendo viva la esencia del "pan y el quesillo". La movilización es total: miles de palentinos y visitantes de provincias limítrofes llenan el cerro, demostrando que la tradición no solo sobrevive, sino que crece. Frente a las posibles críticas sobre tirar comida, Palencia responde con la tradición del "reparto". Históricamente, este acto era una forma de caridad y ayuda a los más necesitados. Hoy, el entusiasmo del público transforma el acto en un símbolo de abundancia compartida. No se tira comida para que se pudra; se lanza para que se comparta y se consuma allí mismo, en una merienda colectiva gigante sobre la hierba del cerro.
El impacto económico y promocional. Convertirse en Fiesta de Interés Turístico Nacional es como entrar en la "Guía Michelin" de los viajes en España ya que consigue una promoción gratuita: El Estado incluye estas fiestas en sus campañas de Turespaña a nivel internacional. Además, atrae a viajeros que buscan experiencias auténticas y tradicionales, lo que supone un chute de ingresos para la hostelería y el comercio palentino. Y, por qué no decirlo, abre puertas a subvenciones específicas para mejorar las infraestructuras del cerro y la organización del evento.
Refuerza la identidad palentina. En un mundo globalizado, Palencia quiere reivindicar su identidad. Santo Toribio es, junto a San Antolín, el alma de la ciudad. Obtener este título es una forma de decir: "Estamos aquí, nuestra historia es fascinante y tenemos algo que el resto del mundo debería ver". Lo que los funcionarios de Turismo valoran no es solo cuántas personas van, sino cómo se comportan. En Santo Toribio, el entusiasmo es contagioso. Ver a miles de personas de todas las edades (desde niños en hombros de sus padres hasta abuelos que llevan 70 años subiendo al cerro) gritando y saltando por una bolsa de pan, demuestra que la tradición está viva. No es una representación teatral para turistas; es el pueblo reclamando su historia.
En resumen, Palencia busca el título nacional porque la Pedrea de Santo Toribio no es solo una fiesta; es un espectáculo visual, un hito histórico y una muestra de generosidad que no tiene réplica en ningún otro rincón de España. Porque al final, lo que ayuda a que la fiestas sea Nacional no son solo cifras o datos históricos, sino el rugido de una ciudad que se reconoce en un trozo de pan y un poco de queso. Es ese instante de manos alzadas al cielo, de risas compartidas cuando una bolsa cae en el lugar más inesperado y de meriendas sobre la hierba que saben a victoria. En Palencia, la tradición no se guarda en una vitrina; se lanza al aire, se atrapa al vuelo y se celebra con el corazón.
Mucho más que ver
Palencia es una ciudad cómoda, paseable y llena de rincones que sorprenden al que no sabe : La Catedral de San Antolín (La Bella Desconocida): Es la tercera catedral más grande de España. Por fuera es sobria, pero por dentro es un museo viviente con obras de El Greco, una cripta visigoda (la de San Antolín) que hace viajar al siglo VII y un espectacular trascoro. El Cristo del Otero: Además de participar en la romería, hay que aprovechar para entrar en el pequeño museo a sus pies dedicado a su autor, Victorio Macho, quien está enterrado allí mismo. Las vistas de la ciudad son la mejor postal. Calle Mayor: Es una de las calles comerciales sopladas (con soportales) más largas de España (casi un kilómetro). Es perfecta para ver los edificios modernistas, como el Palacio de la Diputación, y disfrutar del ambiente. Iglesia de San Miguel: Su torre calada es icónica. Cuenta la leyenda que aquí se casaron el Cid Campeador y Doña Jimena. Y también, El Canal de Castilla: Una obra de ingeniería del siglo XVIII que atraviesa la ciudad. Dar un paseo por sus orillas al atardecer es el plan más relajante que se puede hacer. La Huerta de Guadián es un parque precioso donde se encuentra la Ermita de San Juan Bautista, una joya del románico que fue traída piedra a piedra desde un pueblo que iba a ser inundado por un embalse.
Y entre visita y visita, vale la pena recordar que Palencia es la ciudad de las estatuas curiosas. Mientras se camina, uno se encuentra con "La Gorda" (en la Calle Mayor), el monumento al "Aguaducho" o el "Monumento a los Mayores". Son puntos de encuentro perfectos para los locales y le dan un aire muy humano a la ciudad.
No solo pan y quesillo
El pan y el queso son el alma de la romería, pero Palencia es un "tesoro oculto" que se disfruta con los cinco sentidos (y con buen apetito). Si el pan y el queso han abierto el apetito, hay que prepararse para la artillería pesada de la cocina castellana: El Lechazo Churro: Es el rey absoluto. Asado en horno de leña, con su piel crujiente y carne que se deshace. Busca un buen asador y prepárate para la gloria. Menestra Palentina: Olvida la verdura aburrida. Aquí las verduras se rebozan una a una antes de guisarlas. Es un plato laborioso, artesanal y contundente. Patatas a la Importancia: Un clásico humilde pero espectacular: rodajas de patata rebozadas y cocinadas en un guiso con azafrán y vino blanco. Morcilla de Villada: Es famosa por ser de cebolla, muy cremosa y con un toque dulce. Un imprescindible en cualquier tabla de embutidos.
“IN SITU / EX SITU II”. CURSO DE ARTE VISITFLANDERS EN EL MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA
Segunda parte del l primer curso patrocinado del Programa de Amigos
Patrocina VISITFLANDERS
Curso híbrido desde el 23 de abril al 20 de junio de 2026
L.M.A.
15/4/26.- Madrid.- El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, con la colaboración de VISITFLANDERS, presenta In Situ / Ex Situ II, la segunda parte del primer curso patrocinado del Programa de Amigos, dedicado a los principales pintores flamencos y a sus obras, algunas de ellas concebidas para los lugares en los que siguen actualmente expuestas.
Tras una primera edición centrada en el estudio de artistas que trabajaron en Flandes durante los siglos XV y XVII, en esta ocasión el programa se enfoca en la evolución de la pintura flamenca desde finales del siglo XIX a la actualidad. El curso se desarrollará del 23 de abril al 20 de junio, en formato online y presencial.
Dividida en cinco sesiones, esta nueva entrega permite a los participantes estudiar a fondo la vida y obra de artistas como Rysselberghe, Ensor, Delvaux o Magritte, así como de otros creadores del siglo XXI. El curso analiza la pervivencia y las distintas reinterpretaciones de cuestiones como la mirada, la materialidad o la relación con el entorno, ofreciendo nuevas claves para entender el arte flamenco en el contexto contemporáneo.
La primera sesión, titulada Rysselberghe el pintor neoimpresionista, tiene lugar el jueves 23 y el sábado 25 de abril. En ella, la profesora Almudena Rodríguez Guridi, licenciada en Geografía e Historia por la UCM, se adentra en las obras de uno de los fundadores de la sociedad artística Les Vingt, dedicada a la promoción del arte moderno. Influenciado por el impresionismo y el post-impresionismo, realizó múltiples viajes a España y Marruecos, que reflejó en pinturas como La puerta de El Khemis, Mequinez, perteneciente a la colección del museo.
Continúa el 7 y 10 de mayo con James Ensor, el hombre tras la máscara. Impartido por Teresa de la Vega Menocal, licenciada en Historia del Arte por la UCM, esta clase está dedicada a este multifacético pintor belga, cuya obra desarrolla un lenguaje visual único, marcado por el gusto por lo grotesco y por las máscaras, como las que aparecen en su lienzo Teatro de máscaras.
El jueves 4 y el sábado 6 de junio, tiene lugar la tercera sesión titulada Felix de Boeck, Victor Servranckx y el cubismo en Flandes. En esta ocasión, la profesora Mª José Mateos Fernández presenta al artista Felix de Boeck, vinculado en sus comienzos al postimpresionismo, fauvismo y futurismo. Durante la Primera Guerra Mundial conoció y expuso con Victor Servranckx, el otro protagonista de esta clase. A partir de entonces su obra se hizo más abstracta como respuesta a los cambios sociales y económicas derivados de la guerra.
La cuarta sesión, René Magritte, Paul Delvaux y el surrealismo, tiene lugar el jueves 11 y el sábado 13 de junio con María Corral Aznar, licenciada en Historia del Arte por la UAM. En ella, se aborda uno de los movimientos más rupturistas del siglo XX, el Surrealismo, que obtuvo una personalidad propia en Flandes de mano de pintores como Magritte y sus enigmáticas escenas, y Paul Delvaux con su inquietante universo onírico.
El ciclo cierra el jueves 18 y el sábado 20 de junio con Arte en Flandes s. XXI, un escenario artístico vibrante, impartida por María Cunillera, doctora en Historia del arte por la UCM. Esta quinta sesión ofrece una aproximación a Flandes como epicentro del arte actual, no solo por sus artistas más significativos, como Luc Tuymans o Ann Veronica Janssens (británica asentada en Bélgica desde hace años), sino también por el importante rol de sus museos de arte contemporáneo, galerías y citas internacionales, como la feria de arte de Bruselas.
martes, 14 de abril de 2026
ALEJANDRO MARTÍN-ROMO, EXCELENCIA EN DIBUJO ARTÍSTICO
Dibujo de Alejandro Martín Romo
15/4/26.- Madrid.- El artista visual Alejandro Martín Romo (Madrid, 1968) ha sido calificado como dibujante de excelencia por un grupo de coleccionistas que han adquirido su obra, y ha sido propuesto para Medalla de Oro Mayte Spínola 2026, en su XIII edición. Actualmente prepara un dibujo en gran formato para un concurso sobre la escritura, y un retrato del académico Luis Alberto de Cuenca.
Su obra en carboncillo y lápices de grafito sobre papel y cartón, ha sido seleccionada o galardonada en diversos concursos nacionales. Ha llevado a cabo diversas exposiciones colectivas en la madrileña galería Baluarte (c/ Claudio Coello, 64), en tanto prepara una individual para un futuro cercano. Su temática más abordada es el retrato y el paisaje urbano. Le gusta mucho el retrato callejero de personajes anónimos, si bien lleva a cabo retratos de distintos personajes de empresa o sociedad.
Martín Romo trabaja con papel Canson, modelo Bristol, con una superficie muy satinada. “Carboncillo, lápices de grafito de distintas intensidades, lápices goma...estas son mis herramientas de trabajo”, explica.
Alejandro Martín Romo (Madrid, 1968) inicia su formación artística en el estudio de arte "Artaquio", en la madrileña calle de Marqués de Lema, cursando estudios desde el año 1.985 hasta 1.989; y compaginándolo, desde el año 1.987, con su ingreso en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.
Desde mediados de 1.990 hasta 2.024 se produce una pausa en la actividad del artista, por motivos personales. Tras ese parón, renace en él la necesidad de retomar su actividad artística y se enfrenta de nuevo al lienzo en blanco para disfrutar del placer de dibujar, animado por su propio entorno.
”Cuando echo la vista atrás, veo la evolución que voy apreciando en mí. Tengo la sensación de querer recuperar el tiempo perdido en el pasado parón antes mencionado, pero con la pausa y la tranquilidad que da la edad”, declara el artista.
“Muchas veces me lo tengo que recordar cuando estoy delante del papel: no hay prisa, se trata de disfrutar por encima de todo con lo que hago, y eso lo estoy consiguiendo porque me siento pleno de satisfacción con mi trabajo”.
“Me apasiona el retrato y el ser humano, poder llegar a transmitir a través del dibujo los sentimientos del retratado. Me atrae mucho también la combinación de escenas cotidianas en las grandes ciudades, pero siempre con la presencia humana”.
AVERROES. EL INSTITUTO CERVANTES HOMENAJEA A «REFERENTE DEL PENSAMIENTO ANTIDOGMÁTICO».
• La caja n.º 1611 recibe varios libros relacionados con el filósofo andalusí, incluido su célebre Refutación de la refutación
• Carmen Calvo, una de las impulsoras del Año Averroes en el 900 aniversario de su nacimiento: «Este homenaje es un triunfo de la razón»
• García Montero celebra el legado de un pensador que se erigió en «defensor del multiculturalismo»
L.M.A.
Madrid, 14 de abril de 2026.- La Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha recibido el legado en homenaje a Averroes (Córdoba, 1126 - Marrakech, 1198), con motivo del Año Internacional que conmemora el 900 aniversario del nacimiento del filósofo andalusí en Córdoba, y que incluye varios libros, entre ellos la reedición de una de sus principales obras, Tahafut al-Tahafut (Refutación de la refutación).
El acto de homenaje ha estado presentado por el director de la institución, Luis García Montero y han participado la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo; y Daniel Valdivieso, editor de Almuzara Libros.
Para García Montero, se trata de un reconocimiento a una figura que supone «un referente decisivo del pensamiento antidogmático». «Supo refutar a quien puso en duda las ideas de pensadores y estableció diálogos entre su propia identidad y la cultura clásica griega y latina», ha destacado.
El director del Cervantes ha recordado que Averroes abrió un diálogo con otros pensadores como Maimónides en el judaísmo o Santo Tomás de Aquino en el cristianismo, «defendiendo de esta manera el multiculturalismo». «Darle una oportunidad a la razón llena de sentido el compromiso de la cultura con la sociedad, y Averroes lo hizo», ha añadido.
La caja n.º 1611 ha acogido este depósito en el que se ha entregado el libro del filósofo cordobés Tahafut al-Tahafut (Refutación de la refutación), publicado por la editorial Almuzara en el año 2025. Esta monumental obra del siglo XII constituye una defensa de la razón frente al pensamiento dogmático, concebida como respuesta directa al célebre Tahafut al – Falasifa. (La refutación de los filósofos) de Al-Ghazali (Algacel, en la tradición castellana).
Precisamente, en este legado también se ha entregado esta última obra, publicada igualmente en el año 2026 por Almuzara. Además, se ha completado con otros libros como Averroes. Introducción a su pensamiento, de Rafael Ramón Guerrero o la Filosofía en Al Ándalus, de Andrés Martínez Lorca.
Un retrato de Averroes
Otros ensayos incluidos en el depósito han sido el de Los Sabios de Qurtuba. Cuando la capital de Al Ándalus alumbró al mundo, de Virginia Luque Gallegos; Averroes o el secretario del diablo, de Gilbert Sinoué o Averroes y los grandes sabios de Córdoba, de Alberto Monterroso.
El legado se ha completado con las obras (también relacionadas con Averroes) de Breve historia de la filosofía Islámica, de Ernest Yassine Bendriss; Averroes y el averroísmo, de Ernest Renan; Al- Ándalus y Sefarad. Historia de la filosofía en Al Ándalus de Sarah Stroumsa y Averroes. Una biografía intelectual de Juan Antonio Pacheco.
Asimismo, ha sido depositado en la Caja de las Letras un cuadro retrato de Averroes realizado por el artista Juan Vida.
Un triunfo de la razón
La presidenta del Consejo de Estado y una de las impulsoras del programa del Año Averroes, Carmen Calvo, ha asegurado que este homenaje se trata de «un triunfo de la razón». «Que estemos aquí demuestra la importancia de su obra, porque Averroes es de tamaño colosal y tenía que salir fuera de las compuertas de su tierra»’, ha afirmado.
Calvo ha destacado la «valentía» del filósofo, «capaz de sacar la cabeza en aguas turbulentas, revindicando a la razón como el único instrumental de viaje». «Necesitamos a Averroes y ojalá fuera ministra de Sanidad para poderlo recetar en la salud pública, porque nos mejoraría la salud mental», ha comentado con humor.
Por su parte, el editor de Almuzara ha reconocido sentir «orgullo» por la entrada de obras de Averroes en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. «Deseamos que con este legado ayudemos a generaciones futuras a conocer a Averroes y su contexto histórico», ha concluido.
Posteriormente, ha tenido lugar una conferencia plenaria a cargo del filósofo Andrés Martínez Lorca, para conversar a continuación con los especialistas Luz Gómez García (Universidad Autónoma de Madrid) y Emilio González Ferrín (Universidad de Sevilla), coordinador de actividades del Año Internacional Averroes.
Filosofía y religión
Filósofo, jurista y médico, Averroes (Córdoba, 1126 - Marrakech, 1198) fue una figura clave del pensamiento medieval, conocido por sus comentarios a Aristóteles y por su reflexión sobre la relación entre filosofía y religión.
Formado en la Córdoba andalusí, destacó como cadí en diversas ciudades y como médico de la corte almohade. Su curiosidad intelectual lo llevó a explorar campos tan diversos como la jurisprudencia islámica, la astronomía y la medicina, en la que dejó tratados de amplia difusión. Su empeño central fue conciliar la fe revelada con la razón filosófica, convencido de que ambas podían conducir a la verdad.