martes, 2 de marzo de 2021

VII Certamen de pintura La Sierra de Madrid y su entorno



02.02.2021.- El Escorial

BASES 2021

El certamen tiene carácter anual y está dedicado al paisaje

emblemático de la sierra de Madrid.

En esta VII edición, podrán participar pintores y aficionados

mayores de edad. Cada autor presentará una sola obra (técnica

libre) que no se haya presentado en ningún concurso.

Los cuadros deberán tener un mínimo de 50 cm., y un máximo de

100 cm., en cualquiera de sus lados, vendrán enmarcados con

listón de madera, máximo de 4 cm., exclusivamente.

Para la selección de las obras, cada participante, antes del 11 de

mayo, remitirá por correo electrónico al Ateneo Escurialense:

• una fotografía de la obra en color y formato digital

(JPG/PNG) de al menos 300 ppp de resolución

• una ficha en la que haga constar su nombre, apellidos,

número de NIF, domicilio, teléfono y correo electrónico de

contacto, título de la obra, técnica y dimensiones de la

misma.

La documentación requerida para apuntarse al concurso debe ser

enviada al correo actividades@ateneoescurialnese.org del

Ateneo Escurialense. La organización se reserva el no admitir

obras fuera del plazo especificado.

Se comunicará a la mayor brevedad, las obras aceptadas o

rechazadas por el Jurado competente.

El Ateneo se pondrá en contacto para facilitar las fechas de

entrega y retirada de las obras, tanto las que lleguen por agencia,

como las entregadas en mano.

PREMIOS

• Primer Premio “Jesús Timón” dotado con 1.000 euros y

Diploma

• Segundo Premio dotado con 500 euros y Diploma

• Se otorgarán tres Menciones de Honor (dotados con

Diploma).

Las obras premiadas con dotación económica pasarán a ser

propiedad de la entidad convocante.

El Jurado estará compuesto por personas cualificadas del mundo

del Arte y la Cultura, y su fallo será inapelable. El fallo del

Certamen se dará a conocer el día de la inauguración de la

exposición.

A criterio del Jurado el Certamen podrá ser declarado desierto.

EXPOSICIÓN

Con las obras se realizará una exposición en la Casa de Cultura de

San Lorenzo de El Escorial, c/Floridablanca 3, del 24 al 31 de mayo

de 2021.

El Ateneo velará por la buena conservación de las obras, y se

inhibe de toda responsabilidad por daños o deterioros que

puedan sufrir, siendo libre el autor de asegurar su obra.

DEVOLUCIÓN

Las obras que lleguen por agencia se devolverán por el mismo

medio.

Los gastos de envío y devolución correrán a cargo de sus autores.

LA PARTICIPACIÓN EN ESTE CERTAMEN SUPONE LA TOTAL ACEPTACIÓN DE

LAS BASES DEL MISMO.

Jennifer GUERRA HERNÁNDEZ, "Canarias ante la guerra de Marruecos (1909-1927)"

Jennifer GUERRA HERNÁNDEZ, Canarias ante la guerra de Marruecos (1909-1927). Miradas desde el Atlántico, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria, 2019, 307 pp., ISBN: 978-84-8103-928-3 


Jennifer Guerra Hernández, historiadora
             

                                                                        Francisco Manuel Pastor Garrigues                                                                          

IES. Sanchis Guarner de Silla (Valencia)

02.03.2021.-

          En febrero de 2018 la historiadora grancanaria Jennifer Guerra Hernández recibió el Premio de Investigación Viera y Clavijo de Humanidades, otorgado por el Cabildo de Gran Canaria por esta obra, una parte de su tesis doctoral, en la que aborda el impacto que tuvo en la sociedad canaria  la participación de España en las sucesivas campañas militares libradas en Marruecos entre 1909 y 1927.  Una investigación impecable, bien redactada y que queda sólidamente asentada en el dominio y conocimiento de una amplia panoplia de fuentes, algunas procedentes de un exhaustivo manejo de indagaciones oralistas, además acompañadas de la utilización de fuentes archivistas y hemerográficas, inéditas en parte, impresas e iconográficas. Son destacables asimismo una metodología pegada a la documentación y un trabajo, en suma, oportuno en su concepción y magnífico en su ejecución, por cuanto su autora ha logrado combinar las exigencias científicas propias de un estudio académico con un discurso narrativo y reflexivo accesible al lector medio, en el que por otro lado quedan adecuadamente engarzados el uso de las fuentes históricas y el conocimiento previo de las líneas historiográficas española y marroquí. Es de reseñar la forma en que han quedado articulados los tres niveles de investigación contemplados en la investigación, a saber la evolución interior de Marruecos a partir de 1900, la política practicada por los gabinetes restauracionistas españoles en el noroeste de África y el campo de las relaciones internacionales, aspectos tratados en el capítulo primero del libro, “El Protectorado español en el norte de Marruecos: regeneración y nuevo proyecto colonial (1860-1923)” (pp. 17-87).  En lo tocante al primero de los planos citados, se esboza con detalle el convulso panorama protagonizado por una parte, por la movilización democrática de ciertas élites intelectuales marroquíes  que apoyaron la candidatura al trono del Sultanato del príncipe Mawlay Hafid (cfr. José Manuel ALLENDESALAZAR, La diplomacia española y Marruecos, 1907-1909, Madrid, Ministerio de Asuntos Exteriores, 1990, pp. 174-175) y, por otro lado,  por la constante competición pública de algunas fuerzas dirigentes, grandes caídes o pretendientes al trono –desde el Rogui Bou Hamra hasta el Raisuli-  en torno a la posición clave simbólica del verdadero portavoz popular del pueblo marroquí, sucediendo que en cada ocasión conseguía el poder el grupo o el líder que con mayor eficacia desenmascaraba a sus oponentes como ‘traidores del pueblo’ y ‘vendidos a los extranjeros’ y se presentaba a sí mismo, del modo más convincente, como agente fiduciario del ‘pueblo’ (pp. 23-24 y 30-31). En el segundo nivel de investigación, la autora ahonda en la explicación de cómo el carácter ambicioso de la política restauracionista con el vecino del sur tenía una explicación, en gran medida utópica. Para un determinado sector de los militares españoles y para ciertos gobiernos del turno, la intervención colonial en Marruecos solucionaría los problemas internacionales de España y parte de los nacionales. El Imperio magrebí podía ser una nueva esperanza, en el post-98, para recuperar los sueños de grandeza destrozados en Ultramar, un tónico para resucitar la imagen de la España imperial y participar en la configuración de los dominios coloniales al lado de las grandes potencias. Una solución al aislamiento internacional de España, una vez rotos los tenues hilos que la ligaban a la Triple Alianza austro-germano-italiana y un paso positivo hacia el aperturismo; asimismo, una garantía de seguridad para los territorios insulares y peninsulares (pp. 91-94). La intervención en Marruecos debía ser un antídoto contra el pesimismo nacional y un generador de patriotismo contra los movimientos revolucionarios antimonárquicos. En lo tocante al tercer plano de análisis, la autora ahonda en cómo el período comprendido entre finales del siglo XIX y principios del XX supuso un lapso temporal en el que se agudizó la dialéctica surgida entre la problemática interna que representaba la vulnerabilidad (económica, política y militar) de las islas Canarias y la exterior, relacionada con las tensiones del sistema capitalista, en el marco de un encrespamiento de los choques entre las potencias imperialistas. De hecho, en el plano internacional, el Estado español intentó establecer un hinterland atlántico y africano que al tiempo que garantizaba su seguridad y el mantenimiento de su statu quo, sirviese como vía de expansión colonial (pp. 92-93).  Así,  políticos como Silvela, Romanones o sobre todo, Maura hicieron suya la tesis de la seguridad nacional hispana, obsesionados por la noción de la “frontera estratégica”; en virtud de ella, España debía estar presente en el norte de África porque era importante para los Estados tener una frontera estratégica natural como garantía de su independencia, y el estrecho de Gibraltar no constituía esa frontera estratégica (cfr. María Rosa de MADARIAGA, En el barranco del Lobo. Las guerras de Marruecos, Madrid, Alianza Editorial, 2005, pp. 26-27). Al no existir esa frontera, había que reemplazarla con la penetración colonial en una doble dirección: a) en el litoral mediterráneo del Sultanato marroquí y b) en la costa atlántica del vasto sur del Imperio jerifiano, y en particular en el litoral sahariano, para garantizar la seguridad y el papel geoestratégico de Canarias en el marco de la defensa nacional.

          Con todo, las ensoñaciones utópicas de una exitosa (y pacífica) expansión colonial en el noroeste africano devinieron en 1909 y sobre todo, en 1921 en una serie de situaciones novedosas, no esperadas por el gobierno español. Con ellas, la utopía, golpeada por la realidad de la feroz resistencia marroquí a la penetración extranjera en el Sultanato, perdió sentido. Parafraseando a Lur Sotuela, la idea imaginativa, subjetiva, fantasiosa, la sensación de ensueño colonial moviéndose sobre el lienzo cinético de la época de los imperialismos como la representación de un esperanzador anhelo triunfalista arrollador, el mito  de que a España le bastaría con unas breves campañas bélicas para ocupar posiciones en las costas anheladas del Imperio jerifiano e irradiar desde allí su acción hacia el interior en una penetración gradual y pacífica, limitando las operaciones militares a las estrictamente necesarias, fueron abordados por la crudeza de una escalada de encarnizados enfrentamientos, culminados en julio-agosto de 1921 en Annual y Monte Arruit (pág. 178 y siguientes).  Fue, sin rodeos, de sopetón la irrupción de sensaciones de pavor, terror y tragedia que acabarían rodeando el proceso colonial español en Marruecos y que provocaron, como resalta Guerra, una profunda metamorfosis en las emociones populares (pp. 271-272). Recalca la autora cómo a partir de entonces, el archipiélago canario fue cada vez más consciente de la proximidad y del peligro inminente que suponían los conflictos en Marruecos. De hecho, la reacción en Canarias ante la guerra de Marruecos –estudiada en el capítulo segundo de la obra- fue bastante heterogénea, igual que en el resto del Estado, según el grupo social que se analice. Por ejemplo entre las clases populares, de escasos medios económicos, el número de jóvenes que eludían la prestación del servicio militar obligatorio y se convertían en ‘prófugos’ empezó a crecer, aunque este fenómeno, ligado a la emigración a Centro y Sur América desde las islas, como recalca la autora, no se puede atribuir exclusivamente a una respuesta escapista al conflicto bélico. Como es obvio, Jennifer Guerra descarta acertadamente una aproximación monocausal a este fenómeno histórico, a partir de un único factor explicativo, lo cual a todas luces sería excesivamente simplista. Guerra entiende, por el contrario, que la explicación histórica se caracteriza no sólo por la multifactorialidad, sino por la articulación en forma dialéctica, jerarquizada de los distintos factores en un discurso plausible que los integre. Y así entiende que la relevancia de los prófugos y de su emigración americana está íntimamente ligada a la coyuntura económica canaria del período histórico analizado y a otros factores como el aislamiento canario, el atraso secular de las islas, la persistencia y la naturaleza misma del fenómeno del caciquismo (pp. 15 y 112-131). En definitiva, la cuestión de Marruecos le permite a la autora interpretar las alteraciones que sufrió el régimen restauracionista en Canarias en un análisis original y novedoso; así se evidencia cómo la percepción de la crisis colonial fue captada a través de la prensa de las islas, cuyo análisis permite encontrar sugerente información y nuevos puntos de vista sobre el conflicto, como los de varios periodistas canarios de la prensa republicana y socialista que fueron sometidos a censura, a la retirada de sus ediciones e incluso tuvieron problemas con la justicia, derivados de su opinión contraria a la guerra. Por ello, además de constituirse el libro como una interesante aportación a la historia de la cuestión marroquí, nos enfrentamos con él a un solvente y documentado trabajo sobre la prensa como medio fundamental para conocer las motivaciones y actitudes políticas de los diferentes sectores sociales ante aquella guerra, sin obviarse los problemas que plantea al historiador el empleo de fuentes periodísticas. 

          Jennifer Guerra analiza exhaustivamente, en este sentido, las posiciones a favor y en contra de la ocupación militar del Rif en la prensa canaria (pp. 133-148)  a lo largo de un capítulo completo del libro, el tercero, constituyéndose este bloque como un estudio pormenorizado y serio, donde se deja poco espacio a las opiniones no contrastadas y donde el prurito de exactitud  casi raya con el formalismo y la asepsia. Guerra confirma así el carácter sumamente heterogéneo del pensamiento político español en aquel contexto histórico y resalta cómo la euforia patriótica seguía muy viva en el imaginario colectivo: la mayoría de los medios de comunicación escritos sirvieron, en este sentido, de altavoz de quienes apoyaban la guerra y pretendían influenciar la opinión de sus lectores inculcando su visión del conflicto y de la sociedad. 

          Además, una parte sustancial del estudio (pp. 46-87) viene dedicada a la campaña de 1921. Tal como recalca la autora, Annual  vino a ratificar las críticas vertidas en 1898 hacia el sistema político restauracionista, precisamente cuando las fuerzas conservadoras hicieron del Ejército la columna vertebral del orden político y social de España. La aniquilación del ejército de Silvestre y el desplome político de la Comandancia General de Melilla, fue, por ende, una abrumadora sorpresa para el régimen de la Restauración y una angustiosa realidad para el país. El primero perdía su prestigio; el segundo perdía no ya a ocho mil de sus hijos, sino su plena confianza en la Monarquía y en la esperanza propia de no conocer más tragedias familiares por Marruecos. Nunca, hasta entonces, había perdido la España contemporánea un ejército al completo. En bloque y de la forma espantosa –asesinado, en su mayoría, luego de capitular en sus posiciones- en que lo fueron los hombres de Silvestre. Desvela Guerra cómo la derrota de Annual acentuó la sensibilidad de los gobiernos restauracionistas, pero en contrapartida, los ciudadanos canarios respondieron, como en el resto del país, de forma visceral, con la masiva inscripción de voluntarios para marchar sobre Marruecos. No obstante, durante la dictadura de Primo de Rivera hubo que reavivar de nuevo la llama patriótica en el contexto de las operaciones de reorganización de las posiciones defensivas en el protectorado marroquí y en concreto, en el repliegue de 1924, para lo que se tuvo que contar con la propaganda informativa de las acciones llevadas a cabo en Marruecos, creando héroes y censurando los reveses, algo que se consiguió con la complicidad de buena parte de la prensa provincial canaria, en la que destacó la campaña de ánimos y ayudas para los soldados. 

          El extenso capítulo cuarto del libro, “Los isleños participan en el conflicto (1921-1927)” (pp. 177-233) viene a refrendar, en gran medida, la tesis de que en la investigación histórica, la práctica ha venido a demostrar que la búsqueda del rigor científico con el recurso exclusivo a documentación de hemerotecas y archivos conduce, en muchas ocasiones, hacia una Historia sin humanidad. Es por ello que la subjetividad de la encuesta oral, del testimonio individual o del recurso literario no debería acobardarnos, sino que, al contrario, deberíamos emplearla para complementar al frío dato histórico. En este sentido, las campañas militares en el norte del Sultanato a partir de 1921 suponen un magnífico reto para aquellas profesionales que como Jennifer Guerra en este estudio o también María Gajate Bajo en sus diversas investigaciones se han mostrado interesadas en conocer las incontables experiencias personales vividas al hilo del conflicto marroquí. En este sentido, Guerra ha rescatado en este libro no sólo los testimonios de militares profesionales sino también las crónicas de jóvenes soldados canarios (y a la vez periodistas)  como José Batllori Lorenzo o Vejota que ejercían la doble función de combatientes y de corresponsales de guerra; a través del análisis de estos textos, la autora puntualiza sobre cómo los jóvenes canarios que se incorporaban a filas para luchar contra los resistentes marroquíes pertenecían por lo general a las clases obrera y campesina y contaban con escasa formación académica. Queda así esbozada a lo largo del capítulo quinto, “Muestras de apoyo de las islas a sus combatientes” (pp. 235-270)  la problemática dialéctica que se establecía en el archipiélago canario entre los grupos socialmente dominantes y dominados, una recreación de las tensiones que expresaban una estructura social, no entendida por Guerra de una manera mecánica, sino a través de los efectos objetivos y subjetivos producidos por tal estructura, a su vez resultado de profundas transformaciones acontecidas en el siglo XIX español. La autora resalta así como tanto la burguesía comercial como la oligarquía terrateniente de las islas incentivaron activamente actos de colaboración con los soldados enviados al frente y se encargaron de publicitarlos a través de los principales medios de comunicación. 

          En resumen, nos encontramos ante una obra cuyo principal mérito es seguramente su planteamiento integral, la pretensión de abordar la historia del impacto producido por las campañas de Marruecos sobre Canarias y la opinión pública canaria como un todo, desde los puntos de vista espacial, temporal, social, moral, ético y económico, en contraposición a la relevancia que ha ido adquiriendo en nuestro tiempo el análisis de hechos o situaciones históricos, la mayor parte de las veces meramente coyunturales, tendencia que, sin duda, dificulta adquirir la imprescindible visión de conjunto para poder comprender y valorar la posible relevancia o trascendencia de un determinado proceso histórico. Jennifer Guerra nos entrega como en un caleidoscopio una sucesión de hechos históricos que van recomponiéndonos el proceso colonizador hispano en el noroeste africano a lo largo de los primeros treinta años del siglo XX y a la vez nos recrean el cuadro de toda una época; la autora se mueve con un gran dominio del tema y se advierte inmediatamente que su investigación ha sido exhaustiva, tan extraordinariamente exhaustiva que, al llegar a la última página del libro, el lector lamentará no disponer de otros estudios similares para otros territorios españoles.


El Ministerio de Cultura y Deporte publica en línea el primer catálago digital del fotógrafo Jean Laurent

Algunas imágenes se muestran por primera vez al público

El proyecto, que recoge más de 6.300 imágenes de la sociedad española de la segunda mitad del XIX y de la riqueza artística del país, está disponible desde hoy en abierto en la web del ministerio

El fondo «Imagen de España» comprende vistas de ciudades y de monumentos de 44 provincias españolas


Foto: Jean Laurent

L.M.A.

    02-marzo-2021.- El Ministerio de Cultura y Deporte ha publicado hoy el primer catálogo digital del fotógrafo Jean Laurent, uno de los conjuntos visuales más completos y heterogéneos de la España de la segunda mitad del siglo XIX. Más de 6.300 imágenes, algunas de ellas mostradas al público por primera vez, están disponibles en línea y de manera gratuita en una página web.

El catálogo incluye retratos de las personalidades más destacadas de la época y vistas de ciudades, monumentos y de obras de ingeniería, así como una descripción de los tipos y escenas populares de la sociedad española decimonónica. Junto a la publicación virtual de las imágenes se ha editado la monografía «J. Laurent. Un pionero en las colecciones españolas», con nueve estudios de especialistas que acercan al lector al autor y a su época, disponible en la tienda virtual del Ministerio de Cultura y Deporte.

El usuario podrá acceder a las imágenes, organizadas en cinco grandes apartados: Retrato, Tipos populares, Imagen de España, Bellas artes, artes decorativas y arqueología, y Varia. Uno de los fondos más interesantes y completos, por su excepcional valor documental, corresponde a Imagen de España, con 1.584 registros, que comprende las vistas de ciudades y recoge el interés del fotógrafo por la riqueza artística y monumental de todo el país, con fotografías de 44 provincias españolas. Un mapa contribuye a facilitar la búsqueda, según el lugar donde fueron tomadas las instantáneas. 

El Museo Nacional del Romanticismo ha impulsado este proyecto, financiado través del Plan Nacional de Fotografía que coordina el Instituto de Patrimonio Cultural de España, donde se conserva el archivo del fotógrafo, constituido por cerca de 12.000 negativos de vidrio, adquiridos por el Estado  en 1975. Las imágenes que produjo la empresa de J. Laurent a lo largo de tres décadas de actividad se custodian en numerosas colecciones públicas y privadas, tanto de nuestro país como en el extranjero.

Además del Romanticismo en el proyecto han participado otros once museos, ocho de ellos pertenencientes al Ministerio de Cultura y Deporte, y tres instituciones dependientes del Gobierno de Aragón, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Madrid: Museo Arqueológico Nacional, Museo Cerralbo, Museo del Traje. CIPE, Museo Nacional de Antropología, Museo Nacional de Artes Decorativas, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí”, Museo Sorolla, Museo Nacional del Teatro, Museo de Zaragoza y Museo de Salamanca y Museo de Historia de Madrid.

Un pionero de la fotografía apasionado de España

Nacido en Francia, Jean Laurent Minier (Garchizy, 1816-Madrid, 1886) aparece ya en 1844 instalado en España y en 1856 abre un establecimiento fotográfico en la azotea del número 39 de la Carrera de San Jerónimo. Especializado en un primer momento en el retrato, ampliará paulatinamente el interés de sus imágenes, incluyendo vistas de ciudades y monumentos, de espectáculos o de las líneas de ferrocarril, que hicieron posible sus viajes por toda la península.

En 1860 la reina Isabel II le nombró fotógrafo de cámara y un año más tarde publicó el primero de sus catálogos comerciales, en el que predominaban los retratos de los personajes más notorios de la época, catálogo que fue ampliándose en los años sucesivos incrementando también las diversas temáticas. A esto se sumaría la apertura de una tienda en París para comercializar su trabajo en la capital gala. Falleció en 1886 dejando el archivo visual español más importante de la época. 


Mario Lourtau. “El lugar de los dignos”, XVIII Premio de Poesía José de Espronceda





Julia Sáez-Angulo

2/3/21 .- Madrid .- El lugar de los dignos”, XVIII Premio de Poesía José de Espronceda de la ciudad de Almendralejo, es el libro de poemas del escritor Mario Lourtau, publicado por la editorial Algaida.

El asombro de la vida y las palabras, el lenguaje, el viaje, el recorrido cotidiano, la belleza de lo escondido, el amor, siempre el amor… todo ello figura en esta poesía profunda y sabia.

Mario Lourtau (Torrejoncillo, Cáceres1976), licenciado en Filología Inglesa, es autor de cuatro libros de poemas: Donde gravita el hombre; Catálogo de deudores; Quince días de fuego, y La mirada del cóndor. El autor figura en diversas antologías.


Por el cauce encendido de sus aguas

La memoria es un río navegable.

Escritas van en él, orilla adentro, 

flotando las palabras.

Ellas se entregan hondas, firmes azarosas

A corazón abierto,

Sin condición o pacto.


Mucho antes ya fueron

El gélido vacío de días desapacibles,

El gozne donde apoya su codo la tristeza, 

La balanza que sentencia con su peso

La sombra del error

O el oro jubiloso del acierto.


Pero hoy están aquí -desnudas, generosas-,

Sobre un arca de espuma que recoge

Las sílabas del tiempo, sus grietas, sus enigmas,

Ese lenguaje anfibio donde reptan

Las líneas de la vida con su elixir de asombros,

Esa voz que redime y nos consuelo,

Esa azul celebración de lo nombrado.


“Problemas psicológicos en jóvenes universitarios”. Guía práctica para padres, profesores y estudiantes por Cristina Larroy García y Francisco José Estupiñá Puig



L.M.A.

2/3/21.- Madrid.- ¿En qué medida afectan los problemas psicológicos a la población estudiantil universitaria española? ¿Cuáles son los problemas psicológicos que provocan mayor deterioro en la población estudiantil universitaria española (problemas por los que se busca ayuda)? ¿Existen tratamientos para estos problemas psicológicos? ¿Son útiles? Y lo más importante: ¿qué puedo hacer yo, como estudiante, profesor, tutor o familiar, para intentar paliar estos problemas?

    El libro "Problemas psicológicos en jóvenes universitarios" de Cristina Lerroy García y Francisco José Estupiñá Puig ha sido publicado por la editorial Pirámide.

    En esta obra se intentará dar respuesta a estas preguntas. Los temas que se abordan en el libro abarcan toda la realidad de los problemas psicológicos que, según los estudios realizados y la experiencia clínica de los autores, afectan a los estudiantes universitarios. Desde los problemas de acoso que desgraciadamente también se dan en la universidad, pasando por los estados de ansiedad, depresión, trastornos de adaptación, alimentación, violencia de género, abuso sexual, consumo de sustancias y los más modernos de abuso y adicción a las nuevas tecnologías y al juego. Un abanico bastante amplio de los problemas psicológicos de los jóvenes de nuestro tiempo a los que se añaden los recursos específicos para su prevención, detección y atención psicosocial.

 

 “Problemas psicológicos en jóvenes universitarios”. 

Guía práctica para padres, profesores y estudiantes. 

Cristina Larroy García y Francisco José Estupiñá Puig 

Colección: Manuales Prácticos

   Páginas: 176

   Precio: 16,00 €


lunes, 1 de marzo de 2021

Gabriel Heras: “En primera línea”. Un testimonio desde la UCI de la crisis del coronavirus



Julia Sáez-Angulo

2/3/21.- Madrid.- La covid-19 nos ha cambiado mucho en lo personal y en lo social y, según la Organización Mundial de la Salud, OMS, va para rato, pese a las vacunas. Gabriel Heras, médico especialista en Medicina Intensiva nos ofrece el libro “En primera línea”. Un testimonio desde la UCI de la crisis del coronavirus. El libro está publicado por Ediciones Península.

“Con esta crisis hemos descubierto que España no tiene el mejor sistema sanitario del mundo, pero sí tiene a los mejores profesionales”, dice el autor en este libro citado que abarca apartados como: La guardia, Paciente cero, Estado de alarma, Descenso a los infiernos, Errores imperdonables, Test, Positivo, Aislado, o No somos héroes.

“Estoy convencido de que dentro de poco regresarán los abrazos a las UCI de toda España. Yo solo puedo asegurar de que en mi hospital me ocuparé de que nunca deje de sonar música, de que nadie muera sin su familia y de que siempre haya paseos que curan. Esa es la forma en la que entiendo la medicina. Es mi forma de estar en la tierra y nada ni nadie, ni siquiera un virus me la puede robar”, concluye el Doctor Heras.

El libro es el relato desde el frente de batalla de una de las guerras más mortíferas a las que nos hemos enfrentado en las últimas décadas, desde que el 27 de febrero se detecta el primer caso de coronavirus de una unidad de cuidados intensivos española.

De la pandemia del coronavirus se esperan ríos de tinta y la narrativa literaria se está alimentando de ella. “En primera línea”. Un testimonio desde la UCI de la crisis del coronavirus, del Dr. Gabriel Heras es el testimonio claro y ameno de una situación dramática, donde la profesionalidad de los médicos han suplido muchas carencias, pero donde se advierte que el simple voluntarismo no basta.


"Protocolo multimedia para fobias específicas Evaluación, intervención y casos clínicos", libro de Antonio Ruiz García y Luis Valero Aguayo




L.M.A.

     2/3/21.- Madrid .- “Protocolo multimedia para fobias específicas. Evaluación, intervención y casos clínicos” es el título del libro de Antonio Ruiz García y Luis Valero Aguayo, publicado por la editorial Pirñamide.

    Las fobias son, con frecuencia, miedos dirigidos a estímulos que no representan peligro objetivo, pero que vivimos como si lo tuvieran. Pueden venir de aquellos miedos válidos para ir afrontando y aprendiendo a manejarnos en la vida o surgir ante estímulos nuevos donde el miedo nos ha invadido y, a partir de ahí, la ansiedad se asocia a ellos cada vez que aparecen en nuestra vida.

    En este libro, los autores han abarcado todos los aspectos relevantes que nos permiten entender qué son las fobias, cómo se manifiestan, el papel que la ansiedad tiene en ellas, así como la forma de evaluarlas y las técnicas terapéuticas basadas en la evidencia científica que resultan útiles para tratarlas. Además, han incluido los avances multimedia disponibles en la actualidad y que ayudan a aplicar las técnicas terapéuticas de forma más eficaz y adaptadas a nuestros tiempos.

    Finalmente, los autores han querido reforzar sus conocimientos investigadores y clínicos con el relato de casos clínicos que demuestran la eficacia del método científico que defienden a lo largo del libro.


Editorial Pirámide

Protocolo multimedia para fobias específicas

Evaluación, intervención y casos clínicos

Antonio Ruiz García y Luis Valero Aguayo

   Colección: Manuales Prácticos

   Páginas: 264

   Precio: 23,00 €

   ISBN: 978-84-368-4418-4