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martes, 22 de febrero de 2022

El CDN presenta "EL Golem" de Juan Mayorga dirigido por Alfredo Sanzol Recibidos



L.M.A.

    22.02.2022.- Madrid.- El Teatro María Guerrero es el escenario donde el día 25 de febrero se estrena El Golem, un texto de Juan Mayorga bajo la dirección de Alfredo Sanzol. La situación vivida durante el confinamiento llevó al dramaturgo a reescribir este texto, escrito hace algunos años, y a enviárselo a Alfredo Sanzol.

La obra se desarrolla en un hospital cuyos pacientes se ven obligados a abandonar debido al colapso del sistema de sanidad pública. Felicia, la mujer de Ismael, podrá mantener a su marido en el hospital si aprende unas palabras que le propone la misteriosa Salinas. Parece, en principio, una tarea sencilla de cumplir: memorizar en orden unas cuantas palabras. Sin embargo, día a día, Felicia percibirá que, conforme haga suyas las palabras de ese texto, que no sabe quién escribió, algo dentro de ella ―en sus sueños, en su memoria, en su imaginación; también en su cuerpo y en su voluntad― se irá transformando.

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Esta historia habla del poder que tienen las palabras para construir lo que somos. En un momento de la historia en el que la capacidad de hacer circular las palabras se ha multiplicado de manera nunca antes conocida, también se ha multiplicado la capacidad de usar las palabras para mentir, destruir, deformar y manipular. Nunca como ahora habíamos sufrido el poder descontrolado de la palabra, y esta obra cuenta una historia que nos hace conscientes de algo que pasamos por alto: somos lo que decimos, somos lo que leemos, somos lo que aprendemos, explica Alfredo Sanzol.

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Texto Juan Mayorga

Dirección Alfredo Sanzol

Interpretado por Elena González, Elías González y Vicky Luengo

Producción Centro Dramático Nacional

Del 25 de febrero al 17 de abril de 2022

jueves, 16 de febrero de 2017

“El cartógrafo” de Juan Mayorga en el Teatro Español de Matadero, metáfora sobre el horror humano y su memoria






Julia Sáez-Angulo

            El dramaturgo Juan Mayorga es el autor y director de El cartógrafo, obra que se representa en la sala Fernando Arrabal del Teatro Español en la Naves de Matadero Madrid. Blanca Portillo y Juan Luis García-Pérez son los actores que, vestidos de rojo, ponen en pie a varios personajes  sobre un escenario despojado.

            Resulta curioso que Mayorga haya incidido en el tema de los judíos en las dos últimas obras suyas representadas en Madrid. El tema del horror del holocausto, de la gran infamia de la humanidad en el siglo XX, sirve de metáfora general. Está bien, pero el tema judío resulta tan manido en cine, teatro y TV, que uno echa de menos la visión de otros genocidios y exterminios humanos diferentes como son el armenio o el reciente de ETA en el País Vasco. (La novela Patria de Aramburu ha sido la gran sacudida de horror y degeneracón de las conciencias, precisamente por su cercanía y proximidad en el tiempo).

            Dicho esto, El cartógrafo es una buena obra de Mayorga, que se desarrolla en dos horas sin interrupción –quizás le sobren algunos minutos, máxime en una sala de elevada calefacción- donde los dos actores representan ese deseo de plasmar en mapas lo que sucede para que no sean los enemigos quienes lo dibujen.

            La trama se mezcla con las desavenencias y conflicto de una pareja de diplomático español y su esposa en Polonia, donde ella retoma la búsqueda del mapa del gueto judío en la capital polaca, un lugar de infausta memoria, desaparecido ante la avalancha de las nuevas firmas en los renovados edificios. El olvido ante la pátina del panta rhei, del todo cambia.

            Hacer visible lo que fue, lo que seguirá siendo y debe seguir siendo en la memoria, dibujado por aquellos que lo padecieron. Historia que se pierde en la posible leyenda de los hechos de un anciano cartógrafo y su pequeña nieta que le sirve de ojos y mirada ante el confinamiento del gueto y el horror de lo que allí sucede cada día.


            Los cartógrafos de esta obra señalan los puntos de interés de su corazón herido, de su interés cercano, de su horror padecido. Dos inocentes en las figuras de un anciano y una niña, que con su lenguaje de palabras y, sobre todo, de gestos ponen de manifiesto una situación de espanto en la condición humana. en el malhadado siglo XX con ecos en el siguiente.


domingo, 5 de febrero de 2017

Juan Mayorga: Dos obras de teatro en la cartelera madrileña, una en Matadero y otra en el Teatro Fernán Gómez






Julia Sáez-Angulo

            El dramaturgo Juan Mayorga cuenta con dos obras de teatro en la cartelera madrileña: una en las naves de Matadero del Teatro Español y la otra en el Teatro Fernán Gómez. La primera titulada El cartógrafo, la otra Himmelweg –camino del cielo.

            Si nos centramos en Himmelweg –camino del cielo, dirigida por Ramón Molins, veremos una metáfora de la representación de la realidad, que choca con la libertad y felicidad de los hombres. Representar orden, tranquilidad, normalidad y paz en un régimen autoritario es una falacia, siempre se esconden intereses para el totalitario que manda.

            El holocausto judío por los nazis ofrecía la ocasión para hablar de las falsedades socio-políticas, cuando los mandatarios venden Arcadia feliz, por lo que no es más que un infierno larvado que destruye los espíritus.

            Nazismo, fascismo y comunismo fueron ejemplos d lo que habla Mayorga en su obra, una situación que los comunistas prolongaron hasta principios de los 80 con la caída del muro y que puede resurgir a poco que la sociedad baje la guardia y acepte representaciones al sol del poder.

            La representante de la Cruz Roja (Elena Rayos), que va a visitar el campo de reclusión en la ciudad experimento de Himmelbeg, no avanza, no profundiza, se queda en la epidermis y por ello no desenmascara la ciudad fantaseada. Connive con el verdugo. Los habitantes son muñecos manipulados por ambos y de hecho esos muñecos aparecen con todo simbolismo en escena.

            El comandante del campo lleva la batuta de la impostura, imponiéndola con sutileza o amenazas veladas, simplemente con la alternativa de otra cosa que se intuye peor, por lo que el alcalde judío se atiene a sus indicaciones y colaborar, a la espera de un posible futuro mejor para su pueblo, al tiempo que actúa en coordinación con el verdugo. Guillem Gefael y Raimon Molins cumplen en sus papeles.

            En suma Himmelweg –camino del cielo es una fábula político/social interesante, si bien se hace quizás algo narrativa en la primera parte con el discurso de la representante de la Cruz Roja, representado indistintamente por un hombre en representación anterior.



Sinopsis de Juan Mayorga
A primera vista, “Himmelweg” es una obra de teatro histórico. En realidad, es –quiere ser- una obra acerca de la actualidad.
Habla de un hombre que se parece a casi toda la gente que conozco: tiene una sincera voluntad de ayudar a los demás; quiere ser solidario; le espanta el dolor ajeno. Sin embargo, también como casi toda la gente que conozco, ese hombre no es lo bastante fuerte para desconfiar de lo que le dicen y le muestran. No es lo bastante fuerte para ver con sus propios ojos y nombrar con sus propias palabras. Se conforma con las imágenes que otros le dan. Y con las palabras que otros le dan. “Camino-del-cielo”, por ejemplo. No es lo bastante fuerte para descubrir que “Camino del cielo” puede ser el nombre del infierno. No es lo bastante fuerte para ver el infierno que se extiende bajo sus pies.
Un delegado de la Cruz Roja al que se encarga inspeccionar un campo de concentración y ante el que se presenta una mentira aceptable. Ese personaje fue mi punto de partida. Pero siguiendo sus pasos en ese viaje por un infierno que no lo parece, encontré a otros personajes no menos actuales, no menos cercanos.
Para empezar, el conductor de la representación, el comandante del campo. Tiene ante sí la ocasión de realizar el más ambicioso sueño que ningún director de escena concibió jamás: la obra de arte total. Pero la perfección de esa obra exige de él que sólo piense en el arte y en nada más. Que deseche cualquier rasgo de compasión en su mirada. Entonces sí, entonces todas las vidas reunidas en el campo estarán a su completa disposición, como muñecos en manos del titiritero.
Entre esas vidas amenazadas está la del hombrecillo que sirve al comandante de portavoz ante sus actores. Ese hombre ha de soportar una responsabilidad enorme. No sabe si está trabajando por la salvación de su pueblo o si está cooperando con los verdugos. Si está ganando tiempo o si está entregando a su gente a un destino peor que la muerte.
La delegado de la Cruz Roja, el comandante del campo, el jefe de la comunidad judía: sobre ese triángulo se levanta “Himmelweg”.



           


domingo, 8 de mayo de 2016

“Animales nocturnos” de Juan Mayorga en el Teatro Fernán Gómez del Centro Cultural de la Villa




Julia Sáez-Angulo

            Madrid, 08.05.2016 .- “Animales nocturnos” la obra dramática del escritor Juan Mayorga se representa en la sala Jardiel Poncela del Teatro Fernán Gómez  en el Centro Cultural de la Villa de Madrid hasta el próximo 5 de junio de 2016. Una obra hermosa y compleja, con acentos surrealistas, al mismo tiempo sobre las relaciones y la rareza de la condición humana. La obra está dirigida por Carlos Tuñón. a iluminación es de Jesús Díaz Cortés.
           
            Cuatro actores, dos hombres y dos mujeres sin nombre, Pablo Gómez Pardo, Jesús Torres, Irene Serrano y Viveka Rytzner, dan vida con viveza a los personajes que dejan aflorar sus sentimientos, deseos, temores y miedos, al tiempo que guardan sus secretos.

            El montaje es una gran caja de madera que se abre para mostrar al espectador los interiores de dos casas, dos parejas y sus relaciones íntimas, sus vidas afectivas, a ratos anodinas. Son vecinos de un inmueble y tienen la misma vista exterior.

            Un encuentro forzado en un bar por un vecino sobre otro, un inmigrante sin papeles, provoca una situación de cierto dominio y extorsión sobre el migrante, buscando compañía, mientras en casa se enrarece su situación con su esposa.

            El secreto del emigrante sobre esta relación anómala trasciende a su mujer  y paulatinamente todo se pone de manifiesto, rompiendo equilibrios.

            Los actores esperan a los espectadores en el escenario y se despiden sin decir nada o anunciar el momento final, algo que crea una situación ligeramente embarazosa con los espectadores que no saben si esperar, aplaudir, quedarse o qué.

            Animales nocturnos, una obra misteriosa y poética, literaria, poco real y posible al mismo tiempo. La rareza de estos “animales nocturnos” les lleva a intereses o costumbres poco habituales. El recelo y el miedo les puede, lo anómalo les desconcierta… Son seres que siguen su hilo y discurso mental, sin practicar la empatía con el otro, casi vidas paralelas que chocan en confluencias forzadas por la vida. La soledad es el humus de todos ellos.

            Mayorga escribió este texto para hablar de la ley de extranjería hace más de doce años. El extranjero, el otro, provoca curiosidad y lleva en la obra a una situación de perplejidad y a un aceptación de situaciones insólitas.

lunes, 18 de abril de 2016

Miguel Salas lee sus poemas en la Tertulia Orillas de Ávila en Madrid, presentado por Juan Mayorga


Miguel Salas Díaz




Julia Sáez-Angulo

            El escritor Miguel Salas ha leído  poemas de sus dos libros La luz y Las almas nómadas en la Tertulia Orillas de Ávila en Madrid, dirigida por José Félix Olalla. Anunciación Guil, nueva presidenta del Hogar de Ávila, leyó una última presentación literaria de Agapito Rodríguez Añel, anterior presidente de la citada institución, en la que elogió la calidad del poeta presentado y apostaba por “mantener siempre vivo el espíritu de la poesía”.

            Anunciación Guil, por su parte, celebró la presencia de numerosos profesores y doctores, en el acto, colegas del poeta Miguel Salas Díaz (Madrid, 1977) –gallego de adopción-, doctorado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. También tuvieron presentes algunos alumnos.

            José Félix Olalla agradeció la colaboración de seis años con Agapito Rodríguez Añel en la tertulia A Orillas de Ávila y recordó con afecto a Roberto Llorente, fallecido secretario del Hogar del Ávila. “Sabe mirar con la inteligencia y el corazón”, dijo Olalla del poeta Salas, que ganó el premio Hiperión con su segundo libro. También elogió al presentador del poeta, Juan Mayorga, premio nacional de Teatro, cuya obra dramática se representa en numerosos países.



            Juan Mayorga comentó con detenimiento los dos libros publicados por Miguel Salas, “palabra de la que íbamos a oír la voz, lo que no deja de ser una situación teatral, la de la palabra escrita y pronunciada”. Los dos libros de Salas “no son redundantes; hay vínculos y fracturas entre ellos. La lectura de cada uno re-significa al otro”, añadió.

            “El libro La luz es gratitud hacia la vida, con la virtud moral del entusiasmo que diría Kant, en el que el autor se entrega a la celebración de personas y lugares. El cantor encuentra motivos para el canto”, siguió diciendo Mayorga. “La palabra transforma, transfigura, encanta y entusiasma; la mirada agiganta la mirada del otro”.

            Mayorga siguió hablando de que Las almas nómadas es un libro menos complaciente con la vida. En él se aprecian sospechas y memoria del desengaño entre el poeta y la misma poesía. El poeta se convierte en meditación o relato. EL autor se hace narrador –ha escrito una novela- y entra en su obra el tiempo. “Miguel Salas tiene audacia para hacer fermentar lo escuchado, sístole y diástole del narrador”.

            Mayorga destacó el poema que habla del abuelo que desea convertirse en agua y mijo para dar de comer a los suyos, o del monje oriental que despierta el misterio o el del insecto que chupa tinta y lo previene contra “el furor de la conciencia”… “Relatos que habla de Miguel, de un romántico al que el mundo ya no basta. La mirada se le hace meditación. La metáfora no es desviación sino corazón mismo del lenguaje. El lenguaje siempre es metafórico”. “El poeta se recuerda niño descubriendo la poesía, pelea con la palabra a la que ama y teme”.

            Miguel Salas situó los poemas en su contexto espacial y temporal a medida que los iba leyendo. La luz es un libro que escribió en Italia sobre el amor y recreado en el denominado “genero del alba” o despedida de las mañanas, de las albas rotas, mientras que Las almas nómadas es un libro más hosco”, donde entra en personas diferentes. “La palabra libera o encierra, el lenguaje construye la  realidad, crea estructura y nos hace elegir”, dijo en otro momento.


miércoles, 13 de abril de 2011

Helena Pimenta, nueva directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico





L.M.A.



La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha anunciado hoy el nombramiento de la directora de escena española Helena Pimenta como la próxima directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC). Se incorporará al cargo a partir de septiembre de 2011 y por un periodo de cinco años.

Durante la rueda de prensa, González-Sinde ha destacado que es la tercera vez que el Instituto Nacional de las Artes Escénicas de la Música (INAEM) lleva a cabo un proceso abierto y transparente para la selección de la dirección de uno de sus centros artísticos, tras el realizado para la Compañía Nacional de Danza y el recientemente fallado del Ballet Nacional de España.

La ministra ha recordado que el concurso, cuya presentación de propuestas se inició 30 de diciembre, finalizó el 4 de marzo de 2011 con 19 candidaturas presentadas, entre las que figuran 15 hombres y 4 mujeres. Como en todos los anteriores concursos, las propuestas debían estar acompañadas de un proyecto integral de gestión para la CNTC, según establece el nuevo estatuto aprobado el pasado diciembre para la compañía. El proyecto de Helena Pimenta pasará, por tanto, a ser la base del Plan Director que marcará las líneas generales de actuación de la compañía en los próximos cinco años.


El Consejo Artístico del Teatro

De igual forma, ha explicado que, tras un periodo de consultas técnicas al INAEM por parte de las candidaturas, el pasado marzo se sometió la totalidad de los proyectos presentados a la valoración del Consejo Artístico del Teatro. Éste órgano asesor del INAEM seleccionó un número reducido de candidatos, con los que se celebraron varias entrevistas. Finalmente, la selección recayó en Helena Pimenta.



El proyecto de Helena Pimenta

González-Sinde considera el proyecto presentado por Pimenta como una propuesta que auna tradición y modernidad, admiración y respeto a lo que ya representa la CNTC en España y en el mundo y a sus retos de futuro. Tal como indica la propia directora en su proyecto, “La compañía seguirá centrando su programación en el Siglo de Oro, aunque abordará textos de otras épocas como el Renacimiento, la Ilustración o el Romanticismo”.



Formación, especialización e investigación

Las tres grandes líneas del proyecto de Pimenta hacen hincapié en el actor, la palabra y el verso, poniendo énfasis en la creación escénica actual, sin olvidar a la Joven CNTC como proyecto estrella a desarrollar. Para Pimenta, la CNTC “no puede eludir su responsabilidad en la formación y especialización en el teatro clásico dirigida tanto a intérpretes, directores, músicos y otros artistas de la escena, así como la colaboración constante con el ámbito universitario”.


Pimenta también incide, “en seguir consolidando la presencia de la CNTC por todo el Estado, desarrollando su actividad en el mayor número de ciudades posibles, así como consolidando y ampliando su colaboración con los festivales de teatro clásico de nuestro país, con especial atención al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro”.

Pimenta señala que es necesario avanzar en nuevos horizontes de proyección internacional de teatro clásico español, “consolidando iberoamérica como un ámbito natural de difusión, potenciando la colaboración con instituciones de prestigio tanto europeas como del resto del mundo”.


Prestigiosa trayectoria

Helena Pimenta (Salamanca, 1955), es licenciada en Filología Inglesa y Francesa por la Universidad de Salamanca, y se dedica profesionalmente desde 1986 a la dirección de escena donde ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Nacional de Teatro en 1993.



En 1978 fundó la compañía ATELIER con la que dirigió entre otras obras: El Avaro de Molière (1980), la Cantante Calva y la Lección de Ionesco (1981), Esperando a Godot de Samuel Beckett (1982). Escribe y dirige Cándido (1983), Dantería (1984), Procesados (1986) y Xespir (1987).

En 1987 creó la Compañía UR Teatro-Antzerkia de la que es directora artística. Con ella ha dirigido los siguientes espectáculos: Rémora (1988), Antihéroes (1991). En 1992 inicia una trilogía sobre las obras de William Shakespeare: Sueño de una noche de verano (1992), Romeo y Julieta (1995) y Trabajos de amor perdidos (1998); que la ha convertido en una de las especialistas sobre este autor, recibiendo hasta la fecha más de 20 premios nacionales e internacionales y el reconocimiento unánime de público y crítica. En 2001 dirige Sigue la tormenta de Enzo Cormann, en 2002 Luces de Bohemia de R. Mª del Valle-Inclán, y en 2003 Sonámbulo de Alberti - Juan Mayorga.

En 2004 vuelve a Shakespeare con La Tempestad y en el 2005 con Coriolano por encargo de Salamanca 2005 “Plaza Mayor de Europa” con motivo de la celebración del 250 aniversario de dicha plaza y en 2006 El chico de la última fila de Juan Mayorga. En 2007, en motivo de la celebración del 20 aniversario de UR teatro, dirige Dos caballeros de Verona de Shakespeare. En 2008, con UR, teatro dirige Cartas de amor a Stalin de Juan Mayorga.

Especialista en el teatro clásico universal

Asimismo, ha dirigido La Cabeza del Bautista de Valle Inclán en el Centro Dramático Gallego (1998), La llanura de Martín Recuerda en el Centro Andaluz de Teatro (1999), La comedia dels errors de William Shakespeare en el Teatro Nacional de Cataluña (2000), La dama boba de Lope de Vega para la Compañía Nacional de Teatro Clásico (2002), Encuentro en Salamanca de Juan Mayorga, para el acto inaugural de la capitalidad cultural europea, Salamanca 2002, La entretenida de Cervantes para la Compañía Nacional de Teatro Clásico (2005), la zarzuela La Gran Vía de Chueca y Valverde para San Isidro 2006 y Macbeth de W. Shakespeare (2006), A filha rebelde de V. Cruz, Castanheira y Fonseca para el Teatro Nacional D. María de Lisboa (2006), La noche de San Juan de Lope de Vega para la Compañía Nacional de Teatro Clásico (2008). En la actualidad está dirigiendo Machbeth de Shakespeare en el Teatro Lope de Vega de Sevilla y prepara el estreno de Antígona de Mérida de Miguel Murillo para el próximo Festival de Mérida

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