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domingo, 11 de junio de 2017

LAS HABITACIONES DEL EMPERADOR



DESPACHO DE CARLOS V
PATIO DE LINDARAJA DESDE LAS HABITACIONES DEL EMPERADOR


M. Dolores GALLARDO LÓPEZ


 Visitar Granada y subir a la Alhambra siempre es un goce para los sentidos.

 Dentro del recinto de la Alhambra es sobradamente conocido el magnífico palacio de  estilo renacentista  mandado construir por Carlos V.

 En él, por ejemplo, tuvo lugar la magna exposición “El poder de la Alhambra” que cerró la conmemoración del  I Milenio del reino nazarí, por no hablar de la exposición permanente allí  ubicada ya que desde 1958 este palacio es sede del museo de Bellas Artes de Granada y también  del Museo de la Alhambra.
TECHO DE P.  MACHUCA 


  Lo que ya no es nada fácil es tener acceso a las llamadas “Habitaciones del emperador”, puesto  que normalmente permanecen cerradas al público.

 En  1526, el joven  Carlos y su flamante  esposa, Isabel de Portugal,  tras su enlace en Sevilla,   visitaron Granada  y vivieron varios meses en la Alhambra, se supone que en las llamadas “Habitaciones del emperador”, incluso una leyenda granadina presume de que allí fue engendrado el futuro Felipe II.

Según la Guía Oficial de la Alhambra,  las mencionadas  habitaciones se construyeron entre el palacio de Comares  y el de los Leones, en el lugar donde  había  habido unos jardines.

Quienes el pasado mes de marzo  hayan   visitado la Alhambra han tenido la suerte  de  ver las habitaciones del emperador Carlos V. Este año 2017 el programa “Espacio del mes” ha  dedicado el mes de marzo  a las llamadas “Habitaciones de Carlos V”.

   Entre las dependencias que el pasado mes de marzo pudieron visitarse  estaba el llamado “Despacho del emperador”  presidido por una gran chimenea, sin embargo lo excepcional de la  estancia es el artesonado de madera, de cuarterones, que cubre la estancia, realizado por  Pedro Machuca en 1532 (autor también del proyecto del palacio de Carlos V al que nos referiremos después).

 También se pudo visitar la llamada “Sala de las frutas” así llamada por los dibujos de su magnífico techo de madera: las frutas  que producían los huertos  que rodeaban la Alhambra. Obra de Julio Aquiles y Alejandro Mayner, de 1537.
  
    Estas estancias que acabamos de mencionar, cerradas habitualmente, se conocen también con el nombre de “habitaciones de Washington Irving" pues en ellas se alojó en 1859 el famoso autor de “Cuentos de la Alhambra”. El primer Patronato de la Alhambra  en 1914 colocó sobre la puerta de entrada una placa conmemorativa de este hecho.
 Asi describía W. Irving  (N. York 1783-Sunnyside 1859) la  impresión que le producía hallarse en la Alhambra:


PLACA A  W.  IRVING

"Estoy pisando una tierra encantada y me encuentro rodeado de románticos recuerdos. Desde que en mi lejana infancia, a orillas del Hudson, recorrí por primera vez las páginas de la vieja y caballeresca historia apócrifa de Ginés Pérez de Hita sobre las guerras civiles de Granada y las luchas de sus valientes caballeros Zegríes y Abencerrajes, fue siempre esta ciudad objeto que despertó mis sueños; mi fantasía recorrió con frecuencia las románticas estancias de la Alhambra. Y he aquí, por vez primera, realizado un sueño…"  
 EL PALACIO

La impresión que causó a los flamantes esposos reales el entorno de la Alhambra fue tan  extraordinaria que encargaron  la construcción del palacio de Carlos V que hoy conocemos, se dice que  con la intención de  fijar en él su residencia.

 El proyecto de este palacio fue encargado a Pedro Machuca. Machuca murió en 1550 y lo sucedió al frente de los trabajos su hijo.
 Carlos V nunca llegó a  vivir en ese palacio.
 En 1561 su hijo y heredero, Felipe II,  trasladó su corte a Madrid, que después se convirtió en la capital de España.

 El último palacio del conjunto  de la Alhambra nunca cumplió la función para la que fue construido.


domingo, 19 de marzo de 2017

VEINTE PINTORES UNIDOS POR LA ACUARELA. IV BIENAL

J. VISCONTI, BARRIO DE ALMERÍA
M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

En el magnífico edificio  que alberga  la llamada “La nave de Motores” de Metro Madrid, en la calle Valderribas 49 de nuestra ciudad,  ha tenido lugar el pasado  día 15 la inauguración del la IV Bienal itinerante, comisariada por Pablo Reviriego, Veinte pintores unidos por la Acuarela.   Allí se podrá visitar hasta el  26 de este mes.

  Cada una de estas bienales después de ser presentadas en Madrid itineran por diversas ciudades españolas durante dos años.

La iniciativa procede de los pintores Mercedes Ballesteros y Pablo Reviriego. En cada bienal participan además de sus creadores y organizadores otros dieciocho artistas más, no necesariamente los mismos.

  Una hermosa característica de cada bienal es que se concibe como homenaje a un destacado artista que,  entre las obras surgidas de su paleta,  tiene en su haber acuarelas.

  En el caso de esta IV bienal el homenajeado es Julio  Visconti   Merino (Fiñana 1922), uno de los mejores pintores vivos de Almería,  localidad en la que reside, especializado en acuarelas desde 1962.

   A sus 95  (noventa y cinco, ¡casi nada!) Visconti sigue con los pinceles en la mano.    Su  acuarela -un paisaje de casas encaladas en medio de los tonos ocres  del entorno-  refleja  una Almería  que el paso del  tiempo ha ido haciendo desaparecer.  Obra muy similar a otras en las que el pintor ha reflejado el barrio de La Chanca.

  Otra característica destacable de  estas bienales es su  carácter totalmente altruista: nadie percibe nada por participar en ellas y mucho menos los organizadores, a cuyas expensas  y trabajo generoso corre  el traslado y montaje en cada localidad  que exhibe la muestra.  
Tampoco están montadas para vender nada, sólo pretenden -como reconoció P. Reviriego en la presentación- dar a conocer el arte de la acuarela, con frecuencia minusvalorado.

  La Presidenta de Honor del grupo de acuarelistas es S.A.R.  Dña Ana  de Orleáns,  que también participa en la presente edición con un par de obras.

   Los restantes participantes de la edición son, además  de  los  dos organizadores,   la Presidenta de la Asociación y el  homenajeado Visconti, son:  Antonio Arcones,  Frutos Casado de Lucas, Aurora Charlo, María Jesús de Frutos, Julio Gómez Mena, Camilo Huéscar, Victoria Moreno, Ana Muñoz, Jorge Pedraza,  Ricardo Rodríguez, Pablo Rubén, Piedad Santa maría, Paco Segovia, Maite Uzurruanzaga, José Zorrita y Javier Zorrilla.

En la presentación estuvieron presente S.A.R.  Dña Ana  de Orleáns,  Javier Otamendi, Director de Relaciones Institucionales de Metro Madrid, que ha cedido el espacio del Museo “Nave de Motores”,  y Julia Saéz Angulo, autora del texto de presentación que lleva el Catálogo.

El Catálogo,  diseñado por  Mercedes Ballesteros, ha sido patrocinado por  Max Sauer -fabricante de las marcas Sennelier, colores, y Raphaël, pinceles- y por Metro Madrid.

EDIFICIO QUE ALBERGA EL MUSEO NAVE DE MOTORES DE  METRO MADRID


Acuarelas en la Sala de Motores del Metro


viernes, 10 de marzo de 2017

TRÉVERIS IMPERIAL. TRÉVERIS 3





M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

 La  ascensión imperial de Tréveris  se produjo en el período histórico del Imperio conocido primero como Diarquía -gobierno de dos- y posteriormente Tetrarquía o gobierno de cuatro.

En efecto, el emperador Diocleciano, una vez llegado al poder  imperial, decidió dividir la administración del Imperio en dos mitades a fin de que pudieran ser mejor atendidos los problemas que  tan vastos territorios  conllevaban.

   Así pues en el año 285 nombró César a Maximiano, excelente militar de origen panonio, para que se ocupara especialmente de la parte occidental del Imperio. Diocleciano  detentaba el título de Augusto.

Sin embargo un año después Diocleciano decidió promover a Maximiano al rango de  co-emperador y a concederle también el derecho de  usar el título de Augusto.  Había por tanto dos Augustos. Uno se encargaba especialmente de  occidente  y otro de los oriente.  Es la Diarquía.

  Después  Diocleciano decidió  nombrar un César  para ayudar a cada Augusto. Así pues en el  año 293  promovió al rango de César para occidente a  Constancio, también llamado Constancio Cloro (para oriente nombró a Galerio).

Esta forma de gobernar con dos Augustos  y dos  Césares es lo que se conoce como Tetrarquía. Sin embargo Diocleciano ostentaba la máxima autoridad y la capacidad  intervenir en los asuntos de  cualquier territorio del Imperio. En resumen tenía la  Auctoritas Senioris Augusti.

Maximiano fijó su residencia oficial en  Augusta Treverorum o Tréveris. Así la importante ciudad del Mosela inició su andadura como ciudad imperial.

El siguiente emperador que vivió en Tréveris fue Constancio I, también conocido como  Constancio Cloro.  Constancio devino en Augusto, es decir emperador, en el 305, cuando dejó de serlo Maximiano.

 La residencia oficial  de  Constancio fue siempre Tréveris. Él inició las obras del palacio imperial de Tréveris.

   Constancio, Constancio I como emperador, lo fue muy poco tiempo  pues murió  en Britania  en julio del año 306.  Su hijo Constantino estaba a su lado.

  La muerte  de  Constancio Cloro inició el colapso del sistema de la Tetrarquía.

Constancio I fue padre del emperador  Constantino I o Constantino el Grande.

 Constantino continuó las obras del palacio imperial e inició las de las aún llamadas “Termas imperiales”. Ambas  quedaron interrumpidas tiempo después.

  Durante  casi veinte años Constantino sostuvo guerras contra sus rivales imperiales. Al fin unificó nuevamente Imperio bajo su única autoridad. Dejó de residir oficialmente  en Tréveris  y estableció su capital orillas del Bósforo, en  Bizancio llamada ahora   Constantinopla. 

Tréveris recuperó su rango de residencia y corte imperial cuando, con posterioridad a Constantino,  se produjo la división total del Imperio en dos mitades. Los emperadores de occidente utilizaron Tréveris como  residencia oficial.

  El emperador Graciano (gobernó de 367 a 383)  finalizó el palacio imperial de Tréveris.

La basílica de  Tréveris.

 Que esta enorme construcción forma rectangular, construida en ladrillo, formó parte del más espléndido pasado imperial  de la ciudad quedó claro desde las excavaciones de 1982/83.

Ciertamente la grandiosa sala, hoy llamada  “Basílica”, o “Basílica de Constantino”, formó parte del desaparecido palacio imperial:  fue el salón del trono imperial y con esa función pervivió durante los siglos finales del Imperio.

 Es  la  sala  más extensa que nos ha llegado de la antigüedad. Las dimensiones  son excepcionales para su época: tiene  en el interior 67 metros de largo por 27,5 de ancho,  30 metros de altura.

Es lo único que queda del palacio imperial de Tréveris.  Hoy día es una iglesia de culto protestante pero se permite sin problema alguno  el acceso al público.
EXTERIOR DE LA LLAMADA BASÍLICA DE CONSTANTINO



El poeta Ausonio y el emperador Graciano

Entre los años 364 y 368 residió  en Tréveris el poeta y rétor  Décimo Magno Ausonio (Burdeos 310, Burdeos 395)  pues el emperador Valentiniano lo hizo venir allí para que educara a su hijo,  el futuro emperador Graciano.
 Ausonio, además de un prolífico escritor, fue uno de los últimos grandes poetas latinos.
 Entre otros muchos escritos de muy diverso tipo, compuso el precioso poema El Mosela en el que describe los hermosos paisajes que recorre este río, a orillas del cual está Tréveris.

  Graciano, ya emperador,  encumbró políticamente a su maestro e  incluso lo promovió al consulado, que, aunque pálida sombra de lo que fue en época republicana, era ambicionadísima  magistratura.

En cuanto  Graciano -emperador  de occidente entre el año  375 y el 383 d.C.-  hay que recordar que  dio el golpe de gracia a la religiosidad oficial romana: pese a las protestas de gran parte de los senadores,  tomó la decisión retirar de la sala de sesiones del Senado el altar de la diosa  Victoria, símbolo durante siglos del Imperio romano.

 Octavio Augusto, tras el triunfo de la batalla de Actium (en ella venció a Marco Antonio y Cleopatra y anexionó Egipto a Roma) ordenó poner en la sala de sesiones del Senado una imagen en oro de la diosa Victoria y a sus pies un altar. De alguna manera este altar fue considerado durante siglos el símbolo del Imperio.

 Posiblemente influido por S. Ambrosio (nacido en Tréveris), obispo de Milán, el joven emperador Graciano ordenó retirar estatua y altar, pese a la legación que le envió el Senado para que no tomara medida tan contraria al simbolismo del Imperio.

  No hubo nada que hacer. Ordenó retirar estatua y altar y además, por considerarlo incompatible con su fe cristiana,  suprimió de la nomenclatura  oficial del emperador  el título de Pontífice Máximo, que desde Augusto habían llevado todos los emperadores.

 También derogó los privilegios de los que gozaban las vírgenes vestales, etc. Finalizaba la religiosidad imperial tradicional.

  Con el emperador Graciano el cristianismo -legalizado por Constantino I con el edicto de Milán en el 313- fue por primera vez  la religión dominante en el Imperio.

 Graciano murió asesinado en el 383. Ausonio regresó a su Burdeos natal y se dedicó a escribir.

                          **************

Hoy día Augusta Treverorum o Tréveris/Trier,  la ciudad donde vivieron emperadores romanos, está a tres kilómetro del territorio  luxemburgués, en el  corazón de la  Europa de nuestros días.
Al sudeste de Luxemburgo está  Schengen, pequeña localidad  a orillas del río Mosela, viticultora como no podía ser menos y cercana  al punto donde se unen las fronteras de Francia, Luxemburgo y Alemania. Allí  se firmó el 14 de junio de 1985 el famoso Tratado Schengen, que suprimió  las fronteras  entre  diversos países europeos  y que hoy, como antaño, nos hizo nuevamente sentirnos partícipes de una misma y única comunidad.


INTERIOR





sábado, 4 de marzo de 2017

SOLEDAD ACOSTA, UNA JOYERIA DIFERENTE


LA ARTISTA EN SU TALLER
M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

La artista  Soledad Acosta Rosado diseña y elabora joyas artesanales muy especiales.

 Es Licenciada en Historia del Arte en 2009  por la Universidad Complutense de Madrid y partícipe del Seminario de Iconografía Clásica de la Facultad de Geografía e Historia de dicha Universidad.

 Con posterioridad a su Licenciatura realizó  estudios de joyería con artesanos  especializados en  técnicas de trabajo tradicionales  y tratamiento de metales.

 Su objetivo es  integrar las teorías clásicas del arte en todas las fases de diseño y producción artesanal de joyas.

De esta unión surgió la colección dedicada a las obras cine clásico    presentada en Madrid.   Anteriormente fue  presentada en Berlín, cuyo Museo del Cine le compró gran parte de la colección.

 Es una colección fresca, atemporal,  destinada a personas de cualquier edad.

Pretende plasmar  en joyas escenas representativas de  películas, seleccionadas por su valor compositivo y por su significado icónico en la sociedad actual.

Las piezas que conforman la colección están realizadas en plata de ley y trabajadas a mano, utilizando métodos y herramientas totalmente artesanales.

Fundamentalmente con estas joyas,  inspiradas en una escena, trata de transmitir al espectador la emoción de la obra completa, provocando las  reacciones que estos símbolos contemporáneos llevan asociadas como arquetipos.

 Su trabajo artístico tiene  como  objetivo  crear una complicidad, casi un  diálogo  sin intervención de la palabra,  entre el portador de una de sus joyas y quienes  lo rodean:
 Por un lado quien porta una  de la joyas muestra no  un adorno material, sino una faceta de su forma de concebir el mundo.

  Por otro  quien observa, si  identificar la señal,  inicia ya un diálogo, incluso antes de que aparezca la palabra.

Como si de una película se tratara la creadora sigue  las técnicas de montaje cinematográfico iniciando la secuencia de entrada de  las imágenes de acción de izquierda a derecha. Por eso cada pendiente de esta colección tiene asignado un lugar concreto para su colocación.

 Asimismo ha perseguido el movimiento y por ello ha dotado de movimiento articulado a la gran mayoría de las piezas. 

Los pendientes que conforman  de esta colección no forman pareja al uso. Sin embargo  no busca la asimetría por sí misma, sino cuando está totalmente justificada. 

Es el caso, por ejemplo, del pendiente "Nosferatu", que hace referencia a la película del cine mudo del mismo nombre, el primer vampiro del cine, dirigida por Murnau en 1922. La escena en la que la creadora se inspira es la más terrorífica: la sombra del vampiro, proyectada sobre la pared, sube lentamente la escalera para atacar a la novia del protagonista.  Este modelo solo tiene un pendiente porque la sombra es una;   lo  ha realizado en plata oxidada porque la sombra es negra.


Otro ejemplo de su modo de concebir su trabajo es la creación inspirada en   The Tramp  (“El Vagabundo”), película rodada en 1914 por Charlie Chaplin,   donde nace la figura de Charlot. En esta creación ha pretendido emular los movimientos del mítico personaje. Cada vez que la portadora del pendiente mueve la cabeza, éste se balancea con movimientos acompasados.
PENDIENTE CHARLOT

Actualmente  el  proyecto más inmediato  de Soledad Acosta es la próxima exposición y venta a finales de abril de una selección de estas piezas  en una importante sala de Madrid.

PENDIENTE ARTICULADO



jueves, 12 de mayo de 2016

MIGUEL DOMÍNGUEZ RIGO: DESENFOCADAS



M. DOLORES GALLARDO



M. DOMÍNGUEZ  RIGO Y SU OBRA

Proximamente en Rio Creative Art Center, tendrá lugar la exposición 


 Su autor es  Miguel Domínguez Rigo,  doctor en Bellas Artes y  profesor.  Es  también  el director del centro.

  Desenfocadas es un alegato contra la violencia de género sobre la mujer, que lejos de desaparecer en la vida moderna, está bien pujante a tenor de lo que nos indican las frías estadísticas que mes tras mes, año tras año, nos dan cuenta de  maltratos varios y/o asesinatos.

 Los desenfocados rostros -temerosos, asustados, aterrados- que  aparecen en los cuadros de  Miguel Domínguez Rigo pretenden  llamar nuestra atención sobre este problema.  Son  duros, sin concesiones.

 Son mujeres anónimas, el autor  muestra sus rostros desenfocados como forma de llamar la atención sobre la visión sesgada que  solemos tener de horrores que en no pocas ocasiones  acontecen  a nuestro alrededor -el maltrato no entiende de edad o de clase social- y permanecen, además, en gran medida ocultos.

  Los tipos de maltrato a las mujeres  son variados. Los desenfoques que los cuadros presentan son también diferentes. El autor con los  diferentes desenfoques que pinta pretende  establecer  analogía con los diversos tipos de maltrato existentes.

Además de los cuadros,  un video exhibe imágenes  femeninas actuales, extraídas del mundo de la publicidad, del cine y de los deportes.  Son imágenes que potencian la visión de la mujer  como mero objeto... y las vemos a diario, con sólo encender la tele.

 Velas, esquelas y flores, incorporadas al espacio de la exposición,  refuerzan el mensaje que  transmiten los cuadros.

  En conjunto, aunque con marcado predominio de los cuadros,  se ha conformado una  pequeña instalación.

  La exposición podrá visitarse desde el 21 al 30 de mayo. 
  Rio creative Art Center nació hace un par de años con vocación de taller - escuela, además cuenta con un espacio para exposiciones temporales.  Está en Marqués de Monistrol, 5.

 http://creativeartcenter.es/





domingo, 1 de mayo de 2016

EL INCA GARCILASO Y LA BIBLIOTECA NACIONAL


M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

 Este año -especialmente el  recién acabado mes de abril- es pródigo en  conmemoraciones importantes.
    Ha habido  una sumamente interesante, en mi opinión, para todos los que conformamos la  gran comunidad  hispano parlante y que, sin embargo, está pasando bastante desapercibida, aunque no  ha sido así  en el caso de nuestra Biblioteca Nacional, que merece  elogio por ello.
                  
 Se trata de conmemorar el IV centenario del escritor conocido como  “El inca Garcilaso” o lo que es lo mismo el peruano Gómez Suárez de Figueroa, que, al igual que Cervantes, moría la noche del 22 de abril  del año 1616 en su casa de Córdoba (España).

    El Inca Garcilaso, como se firmaba, es el  primer escritor mestizo de Perú, cronista bilingüe y traductor del filósofo  León Hebreo.

  Había nacido en Cuzco en 1539, en la primera generación de mestizos peruanos, hijo ilegítimo del capitán español Sebastián Garcilaso de la Vega y la princesa inca Isabel Chimpu Ocllo.

Gracias a parte del legado que le dejó su padre, tras la muerte de éste pudo embarcarse para España y convivir con miembros de la familia paterna.
 
   Tras una carrera militar no muy importante (en el curso de la  cual, entre otras empresas, participó bajo el mando de D. Juan José de Austria en  los  tristes acontecimientos  que rodearon la represión de los moriscos  sublevados en la Alpujarra), dolido por la poca consideración en la que  creía que se le tenía en el ejército -posiblemente por su condición de mestizo-, aunque alcanzó el grado de capitan, en 1590 la abandonó definitivamente y en al año siguiente,1591, se trasladó a vivir a Córdoba.

  Hacia 1596 ingresó en la orden terciaria como simple clérigo e hizo los votos de penitencia, pobreza y castidad.  A comienzos del siglo XVII fue nombrado mayordomo del Hospital de la Inmaculada Concepción de Córdoba, en S. Nicolás de la Villa, especializado en el tratamiento del entonces  llamado morbo gallico (sífilis).

 Murió la noche del 22 de abril  en 1616, al igual que Cervantes,   en  Córdoba.
   Fue enterrado en la capilla de las Ánimas  benditas del Purgatorio de la mezquita-catedral, capilla que había comprado en 1612, previa autorización del obispo de Córdoba.

   En su testamento dejó heredera de sus muebles y de una renta de  80 ducados anuales a su concubina (“mi criada”) Beatriz de la Vega,  dio la libertad a su esclava morisca, Marina, y mencionaba a otros tres criados, entre los cuales estaba su hijo natural -Diego de Vargas- al que encargaba la conservación de su sepultura en la capilla de las Ánimas.
Tres años después de su fallecimiento, su  mencionado hijo  Diego de Vargas fue nombrado sacristán de la capilla.

 El 25 de noviembre de 1978 el rey Juan Carlos I  donó a Perú una arqueta que contenía parte de las cenizas del escritor, cenizas que hoy se conservan en  la catedral de Cuzco.

 Autor de una prosa  aún hoy día admirada, su mas importante obra Comentarios reales de los Incas  fue publicada en  Lisboa en 1609 y dedicado a Catalina de Portugal, duquesa de Braganza.

  Otras obras  son la Florida del Inca (1605) y   Segunda parte de los Comentarios reales, conocida también como Historia general del Perú, la obra más extensa que escribió.

   Entre las dos partes de sus Comentarios relata  la historia del Perú, cómo la conquistaron los españoles, la muerte del Inca (nombre con el que denominaba al soberano del imperio inca) Atahualpa, considerado el último gobernante del imperio inca,  aunque tuvo sucesores;  la instauración del Virreinato de Perú; las luchas partidistas entre los conquistadores; la resistencia de los  cuatro  Incas que  sucedieron  a Atahualpa y  que, haciéndose fuertes en en el territorio de Vilcabamba (correspondería aproximadamente al actual Departamento de Cuzco), se enfrentaron a los españoles, resistencia que acabó  con  la ejecución del Inca Tupac Amaru I en la plaza de Cuzco en 1572, casi  cuarenta años después de que  Atahualpa fuera alevosamente ejecutado  en 1533.

  La segunda parte de Comentarios Reales  fue publicada en Córdoba en  1617, después de la muerte del autor.

   Ningún libro sobre las civilizaciones indígenas americanas -excepción hecha de Brevisima relación de la destrucción de las Indias de fray Bartolomé de las Casas- ha tenido tanta difusión.

 Durante más de cuatro siglos la imagen que se ha tenido del imperio inca ha sido la que el inca Garcilaso trazó.

   En Francia los filósofos del llamado “Siglo de las Luces” lo utilizaron para  denunciar el despotismo colonial y clerical. La edición ilustrada de 1714 inspiró una de las tramas de la ópera de Jean Ph. Rameau Les Indes Galantes.

  Con la independización  de los pueblos americanos, la efigie del Sol de los incas se convirtió en uno   de los símbolos de las nuevas repúblicas. 


  Justo Sahuaraura -uno de los próceres de la independencia del Perú-  en los últimos años de su vida, decepcionado y ya retirado de la vida política en el pueblo de Canas,  redactó Recuerdos de la monarquía peruana o  Bosquejo de la Historia de los Incas, que fue publicada en París, en compañía de dieciséis acuarelas, en 1850. Estaba basada en los Comentarios de Garcilaso.

   LA EXPOSICIÓN DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

  Nuestra  Biblioteca Nacional  ha   tenido el acierto de conmemorar el centenario de la muerte del inca Garcilaso con una magna exposición, que  cierra sus puertas mañana, día dos de mayo,  en la que:

-         Por una parte  intenta reconstruir la biblioteca que  Garcilaso poseía en su casa de Córdoba  y su  archivo  personal, apoyándose en el inventario de sus bienes realizado por sus albaceas testamentarios pocos días después de su muerte  (se conserva en el Archivo Histórico de Córdoba y ha sido expuesto en esta exposición). Hay en él  un total de 188 entradas que el trabajo  bibliográfico de diversos especialistas ha  permitido identificar casi en su totalidad

   - Por otra presenta textos, documentos, objetos y piezas varias   con el propósito de “definir a este primer intelectual mestizo y a la comprensión de las tensiones que esta condición implica”, como reza el catálogo de la exposición.
 
   Garcilaso   con su obra y su propia vida defendió el mestizaje  “como una confraternidad en la que culturas de distinto signo se confunden en una nueva que aprovecha lo mejor de cada una de ellas para hacer avanzar a la humanidad hacia horizontes mejores”, dice Mario Vargas Llosa en su artículo “El primer peruano” incluido en el catálogo de la exposición.

 Quienes hayan visto la exposición han tenido la posibilidad de contemplar los retratos de los sucesivos Incas  que gobernaron Perú y como  entre ellos se  incluye, desde el momento en que esas tierras forman parte de los dominios de España, a los monarcas españoles como continuadores legítimos  del poder imperial incaico.

   Así, por ejemplo,   inmediatamente después de Atahualpa -mencionado como emperador nº XIV-  aparece a Carlos V, numerado como el  emperador de Perú nº XV.  Felipe V es  mostrado como XX emperador de Perú y su hijo  Luis I, efímero rey de España, como el XXI emperador de Perú, según  la representación de emperadores incas  que aparece en la obra Relación histórica del viaje hecho de orden de su Majestad a la América Meridional (Madrid, 1748) de Jorge Juan y Antonio de Ulloa.

  Ambos   formaron parte de una misión de carácter científico para medir el meridiano terrestre, pero en esta obra aportaron abundantes noticias geográficas e históricas.

FELIPE V COMO XX EMPERADOR DEL PERÚ, LUIS I COMO XXI EMPERADOR

EMPERADORES  DEL PERÚ


  También se podía ver al rey  Fernando VI como XXII emperador, ilustraciones debidas a  Juan Bernabé Palomino. 


  Magnífica,  hermosa  e ilustrativa la exposición  de la Biblioteca Nacional de España.  
  
  No cabe decir lo mismo de la triste y pobre exposición con la que La Casa de América, ubicada en el  antiguo palacio de Linares de en la madrileña plaza de Cibeles, pretende homenajear a este escritor.

domingo, 14 de junio de 2015

MONTBLANC. UNA JOYA DEL PASADO


   VISTA DE MONBLANC  Y LAS MURALLAS QUE LO RODEAN




UNA PLAZA DE MONTBLANC

UNA CALLE  DE MONTBLANC
 M. DOLORES  GALLARDO LÓPEZ

    A  unos 350 mtrs sobre el nivel del mar, entre Tarragona y Lérida, se alza este bello pueblo cercano al  mar Mediterráneo y a las montañas de Prades.

Lo primero que destaca en la lejanía, cuando nos acercamos a él, son sus magníficas murallas. Erigidas en el  siglo XIV y bien restauradas,  con sus treinta torres  y varias puertas siguen  rodeando  gran parte de  la actual población. 

Hoy día  Montblac conserva  un atrayente patrimonio medieval. Destacan las iglesias de S. Miguel (s. XIII) y Santa María la Mayor (s. XIV); el convento de  S. Francisco (s. XII-XIV) y el hospital de Santa Magdalena (s. XIV-XV).
IGLESIA DE SANTA MARIA


El actual  Montblanc fue  fundado en febrero de 1163 por el rey Alfonso I de Aragón,  que lo proclamó “villa real”.  Su estructura urbana  se formó entre los siglos XII y XIV.
  
El rey   Juan I  de Aragón concedió a su hermano Martín, el título de duque de Montblanc (después Martín se convirtió en el  rey  conocido como Martín el Humano). 

 Montblanc  fue la séptima ciudad en importancia de Cataluña. Varias veces las Cortes  se reunieron en su recinto.

  Los tres edificios religiosos mencionadas más arriba fueron escenario en alguna ocasión de  sesiones del Parlamento, convocado por reyes aragoneses: en 1307 el rey Jaime II de Aragón lo reunió en la iglesia de S. Miguel; en 1333 Alfonso III en la iglesia de Santa María la Mayor; en 1370 Pedro III en S. Miguel nuevamente y 1414 Fernando I  en el convento de S. Francisco.

 A mediados del siglo XIV se apoderó de Montblanc una profunda crisis,  durante  casi tres siglos sufrió reveses de todo tipo, entre ellos  los provocados por  diferentes guerras: la guerra de los Segadores, la guerra de la Sucesión a la corona de España (desatada a la muerte del rey Carlos II, último Austria español y que en Cataluña tuvo especial virulencia) y algún tiempo después la guerra de la Independencia de España contra las tropas napoleónicas acabó de rematar la región. 

Felizmente, a mediados del XIX, con el auge de las nuevas comunicaciones (carretera a Valls en 11821,  carretera a Reus   en  1843 y especialmente con la llegada del ferrocarril en  1863) se fue recuperando gracias a su producción artesanal y sobre todo a  la producción vinícola.

Desafortunadamente  la llegada de la  filoxera en 1893  destrozó todas las cepas. Una vez más, sobrevino el desastre económico a finales del siglo XIX y la primera mitad del XX, agravado después por la guerra civil española del 1936.

En 1947 Montblanc, por la riqueza de su patrimonio, fue declarado Conjunto artístico- monumental. Hoy día gran parte de sus  monumentos -edificios religiosos, civiles y militares- están restaurados y en buen estado de conservación, pero lo verdaderamente agradable es, sin duda, perderse por sus calles.

Entre las joyas que conserva destaca una magnífica imagen de la Virgen, del siglo XIII, en  alabastro policromado, de estilo gótico. Probablemente procede de Italia, aunque una piadosa leyenda relata lo siguiente:
VIRGEN DE LA SERRA, ALABASTRO POLICROMADO


En 1296 la princesa griega Eudoxia Lascaris, camino de Zaragoza, pasaba por aquellos parajes. Llevaba con ella una imagen de la Virgen.

En una colina cercana a Montblanc los bueyes que tiraban de su carroza se negaron a avanzar. Tal hecho se interpretó como deseo de la Virgen de permanecer en el lugar.

 La princesa solicitó  y logró del  rey Jaime II de Aragón que se construyera allí un convento. Es el convento de la Virgen  de la Serra, que hasta no hace mucho ha sido habitado por las monjas clarisas de clausura.  La imagen fue coronada canónicamente  a principios del pasado siglo, en 1906.

El 26 de noviembre de 2008 Montblanch, en un acto presidido  por el arzobispo de Tarragona, despidió a  las últimas cinco hermanas que quedaban en el santuario. La actual  falta de vocaciones obligó a tomar esa medida.  Así acababan 712 años de presencia de  las cuidadoras de la Virgen.

  En la actualidad se ocupan del santuario y monasterio  miembros del Seminario laico diocesano, a quienes el arzobispo  de Tarragona, Mons.  Jaume Pujol Balcells,  se los entregó.

 La semana medieval. Otra tradición relacionada con Montblanc es la leyenda de la lucha de San Jorge con el dragón, que el folklorista catalán Joan Amades ubica a las puertas de esta villa, en el portal de Sant Jordi, que actualmente se conserva.  Por eso cada año en la festividad del santo -además de los tradicionales puestos de rosas y libros-  la ciudad inicia su semana medieval: las calles se cubren de señoriales banderas y los habitantes se visten con ropajes medievales, que esos días se encuentran a la venta en numerosas tiendas.
UNA CALLE  DURANTE LA SEMANA MEDIEVAL

ESCAPARATE DE UNA TIENDA  DE ROPAJES MEDIEVALES

Numerosos actos, concentrados en el fin de semana, intentan transportar al visitante a épocas del pasado. No falta tampoco el desfile de San Jordi con la princesa, acompañados de sus padres y  el séquito correspondiente.

 En resumen este precioso pueblo catalán bien merece que el visitante se desvíe, si es necesario, de su ruta para pasar en él, al menos, unas horas: Con mucho más motivo si, como me ocurrió a mí este año, se encuentra en Cataluña el día de la festividad de S. Jordi