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miércoles, 21 de noviembre de 2012




‘Vivir para pensar’ o la vocación del filósofo Manuel Cruz, publicado por Herder




      Manuel Cruz ha desempeñado un papel muy activo en el debate filosófico español 
durante las últimas décadas. Catedrático de filosofía contemporánea de la Universidad de Barcelona y profesor visitante en diversas universidades europeas y americanas,
colabora habitualmente en varios medios de comunicación y es autor de una amplia producción ensayística. Existe un consenso generalizado al considerar a Manuel Cruz como una de las voces más prestigiosas de la filosofía española que trasciende las
barreras geográficas de nuestro país.


Vivir para pensar es un libro homenaje a este filósofo con motivo de su sexagésimo aniversario. Coordinado por Fina Birulés, Antonio Gómez Ramos y Concha Roldán, y con un prólogo a cargo de Emilio Lledó, el libro cuenta con la colaboración de destacados pensadores internacionales (españoles y no españoles) como Victoria Camps, Daniel Innerarity, Gianni Vattimo, Javier Muguerza, Enzo Traverso o Beatriz Sarlo. “Vivir para pensar. Pensar con.


Como ya señala Kant en sus reflexiones sobre antropología, la compañía es indispensable para
el pensador”, afirman los editores de esta obra coral. Los artículos que componen este volumen están organizados en distintos bloques de acuerdo a los ámbitos de reflexión de Manuel Cruz: el
significado de la filosofía y el papel del filósofo («En qué repara el filósofo»), la cuestión del tiempo y de la memoria («La comprensión del pasado»), la política y la responsabilidad («La dificultad de vivir juntos») y, finalmente, la acción y el sujeto («Tiempo de subjetividad»).


Manuel Cruz ha destacado como filósofo, profesor de filosofía, colaborador en medios de comunicación y director de colecciones editoriales (actualmente dirige la colección de filosofía contemporánea “Pensamiento Herder”). Según la filósofa Fina Birulés, “Manuel Cruz se ha tomado seriamente la difusión de la filosofía a través de los medios de comunicación. Frente a quienes consideran que el pensar filosófico es sólo para una minoría, Cruz ha mostrado que el filósofo se puede expresar a través de los
medios sin rebajar la voluntad de hacerse preguntas”. 

Tradicionalmente, “la filosofía había quedado encerrada en la universidad. Manuel Cruz ha entrado en los medios de comunicación y con ellos ha llegado a la calle. Así ha conseguido que el discurso filosófico pueda ser entendido por todos. Consigue dar herramientas para pensar el presente con un lenguaje claro que no renuncia a la profundidad”.


Autor de una veintena de libros 

Nacido en 1951 en Barcelona, Manuel Cruz inició sus estudios universitarios en 1968, licenciándose en 1974 con una tesis de licenciatura dedicada a la figura de Louis Althusser (publicada en forma de libro bajo el título La crisis del stalinismo:
el "caso Althusser") y doctorándose en 1980 con una tesis sobre el concepto de naturaleza de Galileo a Marx (dirigida por Emilio Lledó y también publicada posteriormente como libro, titulado Por un naturalismo dialéctico). Profesor adjunto por oposición en 1984, desde 1986 es catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona. 

Autor de alrededor de una veintena de libros y compilador de una quincena de volúmenes colectivos, de entre sus títulos más recientes (algunos de ellos traducidos a otros idiomas) cabe mencionar: La comprensión del pasado, junto a Daniel Brauer; Las malas pasadas del pasado (Premio Anagrama de Ensayo 2005); Acerca de la dificultad de vivir juntos; Menú degustación; Amo, luego existo (Premio Espasa de Ensayo 2010) y Adiós, historia, adiós (Premio Jovellanos de Ensayo 2012). Colaborador habitual en la prensa
española y argentina, así como en la cadena SER, dirige la colección “Pensamiento Herder”. 


miércoles, 31 de octubre de 2012




Victoria Camps, Preio Nacional de Ensayo por su obra "El Gobierno de las emociones




L.M.A.


           La catedrática de filosofía, Victoria Camps, ha sido galardonada hoy con el Premio Nacional de Ensayo 2012, por su obra “El gobierno de las emociones” que publicamos en Herder Editorial el año pasado. El galardón, dotado con 20.000 euros, lo entrega el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

          En "El gobierno de las emociones", Camps se pregunta ¿Qué lugar ocupan la vergüenza, el miedo, la compasión, la confianza o la autoestima en la formación de la personalidad moral? ¿Nos gobiernan las emociones? ¿Son positivas para el discurso político? ¿Sería ética una soberanía del sentimiento?

         Victoria Camps lleva a cabo un estudio de las emociones para descubrirnos que los afectos no son contrarios a la racionalidad, sino que, por el contrario, sólo desde ellos se explica la motivación para actuar racionalmente. Sólo un conocimiento que armonice razón y sentimiento incita a asumir responsabilidades morales. Gobernar las emociones es adquirir madurez moral.

         La autora publica en la editorial Herder.



sábado, 21 de mayo de 2011

Victoria Camps habla de “El gobierno de las emociones” en su último libro


“El gobierno de las emociones”
Victoria Camps
Editorial Herder
Barcelona, 2011(333 pags)




Julia Sáez-Angulo

          21.05.11 .- Madrid .- Es una de las mujeres españolas más respetada. Victoria Camps (Barcelona, 1941) es catedrática de Filosofía moral y política de la Universidad de Barcelona y se la considera una intelectual de primer orden. Su paso por la política como senadora independiente enriqueció sin duda su visión de la vida y los hombres. La editorial Herder acaba de publicar su libro “El gobierno de las emociones”, fruto de una serie de conferencias en las fundaciones de La Caixa y Juan March.

El libro se abre con una cita de Nietzsche: “Nuestros pensamientos son las sombras de nuestros sentimientos, siempre más oscuros, más vanos, más sencillos que éstos”. Por su parte, José Pla afirma que lo primero que es necesario para sentir una pasión es saberla expresar. El volumen aporta una amplia bibliografía sobre la materia.

El índice del libro pasa por definir las emociones y detenerse en: “Aristóteles. La construcción del carácter; Spinoza. La fuerza de los afectos; Hume. El sentido moral; Sin vergüenza; La compasión frente a la justicia; La indignación y el compromiso; Las razones del miedo; La falta de confianza; La construcción social de la autoestima; ¿Tristes o enfermos?; La educación sentimental; Los afectos políticos, y La fuerza emotiva de la ficción.

“No hay razón práctica sin sentimientos”

“Este libro parte de la hipótesis de que no hay razón práctica sin sentimientos”, dice Victoria Camps. “Nadie que no se ajeno a la `psicología o a las neurociencias, discute ya esta tesis. Todas las vivencias sociales parten hoy del supuesto, exagerándolo a veces, de que somos seres emotivos y no solo racionales”.

“El gobierno de las emociones es el cometido de la ética”, dice la autora en otro momento. “Fue visto así desde antiguo, por los griegos y en especial Aristóteles, entendieron que la ética consistía en la formación del carácter de la persona y que el gobierno de las ciudades requería buenas leyes pero también buenas dosis de elocuencia y persuasión para que las leyes se aplicaran correctamente”.

Interesante la relación de ética y estética, la identificación y divergencia a la hora de teorizar. Camps termina el libro reconociendo que ha transitado por los filósofos porque ellos “nos enseñan que el deber ser o el ideal no se sustentan sólo en razonamientos intelectuales, sino en afectos y emociones. Sólo desde esa perspectiva la ley moral se muestra como algo digno de ser admirado y las inmoralidades y la vilezas, como lo indeseado”.

Ciertamente los políticos saben bien estos mecanismos del hombre y los utilizan con frecuencia para manipular las conductas, tanto en campañas electorales como durante los periodos legislativos.

Victoria Camps ha escrito entre otros libros “El siglo de las mujeres” (muy distinto de “El arte de tratar con las mujeres” de Schopenhauer); “El declive de la ciudadanía” y “Virtudes públicas”.

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martes, 31 de agosto de 2010

Victoria Camps, editora del libro “Democracia sin ciudadanos”



“Democracia sin ciudadanos”
La construcción de la ciudadanía
en las democracias liberales
Edición de Victoria Camps
Editorial Trotta
Madrid, 2010 (198 pags)


Julia Sáez-Angulo


Catedrática de Filosofía moral y política de la Universidad Autónoma de Barcelona, Victoria Camps nos ofrece la edición de una obra interesante en cuanto a debate y conceptos: “Democracia sin ciudadanos” La construcción de la ciudadanía en las democracias liberales. Democracias gestionadas por mini-grupos elegidos periódicamente, a los que sólo influyen la opinión pública cuando se hace dura o feroz .

Los autores del libro: Mercè Rius, Oriol Farrés Juste, Ángel Puyol, Joan Vergés Gifra, Daniel Gamper, Jordi Riba, Victoria Camps y Marcel Gauchet. Los temas del ensayo van desde “El ciudadano sin atributos” a “La democracia. De una crisis a otra, pasando por “El espacio cívico de la libertad de exprsión”.

También aborda un tema muy de nuestros días “Ciudadanos creyentes: el encaje democrático de la religión” de Daniel Camper, en medio de una sociedad de fuerte laicismo beligerante hasta legar al fundamentalismo laicista, que impone filosofías y creencias a los ciudadanos, con la sola diferencia de la trascendencia, respecto a la religión.

“Ciudadanía global y menosprecio de la nación” es otro tema abordado por Joan Vergés, de gran actualidad, en cuanto a presiones y “dogmas” irrebatibles que se pretenden imponer a los ciudadanos en medio de la sociedad democrática.

EXCESO DE NORMATIVA Y PROHIBICIONES

“Que todavía mucho por prohibir” dice en sus chistes con humor y verdad el humorista Pep Roig. Las democracias se abigarran de normativas, como si con ello quisieran llevar a los ciudadanos al paraíso de la felicidad laica. El camino es establecer senderos cada vez más estrechos para temor y aburrimiento de los ciudadanos.

Prohibir el tabaco, prohibir los toros... Prohibido prohibir se ha quedado en el mayo del 68. Legislar y prohibir es una manera en que los políticos mediocres pretenden justificar su sueldo. Ponerse todos “estupendos”, como diría Don Latino, sólo conduce al bostezo.

La política sólo debiera legislar las diferencias y el respeto a los que opinan diferente, de lo contrario generamos celdas carcelarias y estabulado de ciudadanos. El tercer mundo se acaba convirtiendo en territorio de libertad frente al primer mundo excesivamente reglamentado, como dijo el escritor Sánchez Dragó en una entrevista. La Comunidad Europea debiera reflexionar sobre ello.

“El exceso de normativa se acaba mitigando con el incumplimiento” decía Del Castillo mi profesor de Derecho Político. Lo malo es que las sanciones a los incumplimientos se efectúan “ad libitum” en nuestro sistema normativo y judicial. Algo desalentador para el ciudadano que quiere creer en la democracia

En suma, interesa leer el libro editado por Camps, como fuente de documentación para aquiescencia o discrepancia.

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lunes, 22 de marzo de 2010

Victoria Camps habla sobre las "Emociones morales" en la Fundación Juan March






L.M.A. 

        23.03.10.- Madrid.-  Con el título de "Las emociones morales. La construcción social de la autoestima", la Fundación Juan March (www.march.es) organiza en su sede de Madrid mañana martes 23 de marzo, a las 19,30 horas, el XVIII Seminario de Filosofía, a cargo de Victoria Camps, catedrática de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Barcelona. 
    Esta sesión es pública y en la mañana del miércoles 24 se celebra un encuentro cerrado en el que la profesora Camps debatirá con Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología en el Instituto de Neurociencia y en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona, junto con un grupo de especialistas. Señala Victoria Camps: “El supuesto del que parto es que las emociones (sentimientos, pasiones, afectos) juegan un papel importante en el comportamiento moral estrechamente conectado con el de la razón. Razón y pasión no son opuestos sino que se influyen mutuamente. Me interesa analizar el lugar de las emociones en la ética para subrayar dos cuestiones: a) las emociones son el móvil del comportamiento moral; b) las emociones son gobernables y dicho gobierno es uno de los cometidos de la ética. Es evidente la conexión de tal punto de vista con una ética de las virtudes así como con la importancia de la educación moral.
    Me propongo tratar específicamente la autoestima en la medida en que es un compendio del conjunto de las emociones morales. Todas las emociones tienen un carácter ambivalente, pueden ser adecuadas o inadecuadas, de ahí que promuevan o entorpezcan el funcionamiento moral del ser humano. Dado que una sociedad justa debe proveer “las bases sociales de la autoestima”, en palabras de Rawls, es importante ver qué contenido podemos darle a ese concepto, en qué medida puede garantizarlo el Estado y de qué forma lo construye el individuo. 
     Las consideraciones sobre la autoestima y sobre el carácter ético de la misma me llevan a la cuestión de la educación moral en el sentido aristotélico de formación del carácter. El planteamiento de una identidad personal y moral obliga, en nuestra época, a tener en cuenta las teorías que provienen de la psicología. La formación del carácter es inseparable del autonocimiento (“conócete a ti mismo”), una tarea que se ha visto de algún modo colonizada por el llamado “ethos terapéutico”. Una personalidad formada es la opuesta a la del psicópata entendido como un ser “amoral” o “asocial”. Pero la salud y la ética no son dos conceptos intercambiables. El ethos terapéutico y el ethos moral son cosas distintas. Habrá que ver si podemos determinar hoy en qué debe consistir el ethos moral y, en el caso de que podamos hacerlo, qué consecuencias políticas o prácticas habría que derivar de ello. 

 Victoria Camps es catedrática de Filosofía moral y política en la Universidad Autónoma de Barcelona. Senadora independiente por el PSC-PSOE, de 1993 a 1996, en ese período presidió la Comisión de contenidos televisivos. Es presidenta de la Fundación Víctor Grifols i Lucas, dedicada a la investigación y promoción de la Bioética, miembro Consejo Audiovisual de Cataluña desde 2002 y presidenta del Comité Consultivo de Bioética de la Generalitat de Cataluña. Sus últimos libros publicados son: Virtudes públicas, Paradojas del individualismo, El malestar de la vida pública, El siglo de las mujeres, Una vida de calidad y La voluntad de vivir. 
    Es coordinadora de Historia de la ética (en tres volúmenes). Ignacio Morgado es catedrático de Psicobiología en el Instituto de Neurociencia y en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue decano fundador de la Facultad de Psicología y director del departamento de Psicobiología y de Metodología de las Ciencias de la Salud, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Recientemente ha publicado Emociones e Inteligencia Social: las claves para una alianza entre los sentimientos y la razón .