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domingo, 23 de junio de 2024

GRACIELA ROGER, fotógrafa argentina, regresa del viaje artístico por la Bienal de Venecia, Feria de Basel y Colecciones de la Provenza

 

Graciela Roger ante una exposición de Van Gogh

Graciela Roger ante una escultura de Giacometti y Bracussi



Julia Sáez-Angulo
Fotos: G- Roger y A. Zapisek

23/6/24.- Madrid.- Graciela Roger, fotógrafa argentina, ha vuelto a Madrid y pronto regresa a la Argentina, después del viaje artístico por la Bienal de Venecia, Art Basel 2024 y  las Colecciones y Museos más importantes en la región francesa de la Provenza. Su cámara fotográfica se ha disparado sobre decenas de obras de arte, donde lo contemporáneo la atrae como un imán. En estos momentos le interesó más la formidable obra del neo expresionista alemán Amselm Kiefer que las obras de Van Gogh en su museo, que ya conocía por haberlas visto mil veces. Una de las piezas del pintor Kieffer, que representaba un enorme libro abierto le dejó fascinada. 
Los viajes artísticos y Fotográficos de Graciela Roger (Buenos Aires) se espacian cada año por Oriente u Occidente, emulando a los antiguos viajeros del Grand Tour, y si nos remontamos -salvando distancias de estilo-, a los de los errante estudiantes goliardos de Carmina Burana en el Medioevo, si bien ella viaja, en plan erudito, con historiadora de arte porteña al lado, excelente profesora, que va guiando e ilustrando a sus alumnas. No admite amigas de alumnas en el viaje, porque no las conoce, así que todo queda realmente en “familia”. 
Le pregunto por la Bienal de Venecia de este año 2024, que durará hasta noviembre próximo y la fotógrafa se limita a decir que le interesó mucho menos que la de hace dos años que también visito. Muchos opinan que esta edición ess una abusiva exhibición de obras del o sobre el colectivo LGTB, y el indigenismo, que llegó a hartar. Es un lobby que debe dosificarse y salir de sí mismo, pues el efecto es bumerang según más de una crítica.
Ciertamente ha sido una de las críticas continuadas a la Bienal de Venecia 2024, o más bien a su comisario Adriano Pedrosa (Brasil), director artístico del Museu de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand (MASP) primer latinoamericano en comisariar la Exposición Internacional de Arte, de la Bienal de Venecia, y de hecho, el primer comisario con sede en el hemisferio sur". 
De hecho, esta 60 edición de la Bienal de Venecia ha sido difícil y polémica, con pabellones cerrados por la guerra de Ucrania o de Gaza, ausencia de Rusia… A la 60ª edición de la Bienal acudieron más de 300 artistas de 88 países, entre ellos Benín, Timor Oriental, Etiopía y Tanzania, que participaban por primera vez. A la fotógrafa, le interesaron más las exposiciones satélites en torno a la Bienal, que la propia Bienal,
A Graciela Roger le interesó más Art Basel 24 -clausura el 22 de junio-, la «madre de todas las ferias de arte», que está presente con sus satélites cuatro veces al año en tres continentes: en marzo en Hong Kong, en junio en la sede principal de Basilea, en octubre en París y en diciembre en Miami Beach.
Pero fue sobre todo las colecciones de arte de la Fundación Beyeler las que arrobaron la contemplación de Roger. Todas sus piezas son importantes, de primera categoría, empezando por los mejores Picasso que una pueda imaginar.  La Fundación Beyeler, cerca de Basilea, Suiza, es la propietaria de la colección de arte de Hildy y Ernst Beyeler, trasladada a la fundación en el año 1982. Una selección de sus fondos se expuso hace unos años en Madrid, por el Ministerio de Cultura de España.
La llegada a la Provenza del grupo viajero porteño, les llevó por distintas colecciones de arte públicas y privadas. Vincent Van Gogh marca allí la ruta con sus girasoles. La lavanda de los campos provenzanos estaba aún muy tierna. Pronto llegará a su esplendor, como ahora en los campos de Guadalajara, cercanos a Madrid. 
De su estancia en Francia, Roger destacó las Fundaciones Luma en Arles, la de Vasarelly en Aix-en Provence y, sobre todo, la Fundación Carmignac, fundación de empresa orientada sobre la gestión de una colección de arte contemporáneo, de un premio de fotoperiodismo. Fue creada en 2000 por Édouard Carmignac, presidente de la sociedad de gestión de activos Carmignac. Todas estas Fundaciones son ricas en obras de arte de primera magnitud, según Roger.
        Más información


Un Picasso "brutal"
"Libro" de Kieffer. Arles (Francia)


Escultura de Giacometti con pintura de Bacon al fondo
Flores de Andy Warholl
Retrato del alemán Joseph Beuys entre otras obras
Escultura de una araña gigante de Louise Bourgeois
Un Vasarelly espléndido
Vasarelly

Lee Ufan, en la Fundación Luna

Graciela Roger, fotógrafa, Adriana Zapisek, artista visual, y Julia Sáez-Angulo conversan sobre arte en el restaurante "El pimiento verde"

Graciela Roger, fotógrafa argentina (2024)

lunes, 28 de marzo de 2022

"With Hands Signs Grow " Collateral Event of the 59th International Art Exhibition La Biennale di Venezia




L.M.A.

    28.03.2022.- Madrid.- El proyecto With Hands Signs Grow ha sido seleccionado como Evento Colateral de 59th International Art Exhibition – La Biennale di Venezia. Cuatro jóvenes artistas —Ruth Gómez, Nuria Mora, Daniel Muñoz y Sixe Paredes— se han inspirado en la cueva de Altamira para desarrollar cuatro propuestas instalativas site specific con las que intervendrán el Palazzo Donà, en Venecia, a partir del 23 de abril y hasta el 27 de noviembre. Esta iniciativa única de arte contemporáneo ha sido desarrollada por la Fundación Odalys y Signum Foundation, con el apoyo del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira.

With Hands Signs Grow es un proyecto comisariado por Alfonso de la Torre, de cuya dirección artística se ha encargado Juan Carlos Moya, que nace en el marco conceptual de las pinturas prehistóricas de Altamira (Cantabria, España). Los artistas contemporáneos seleccionados comparten líneas discursivas —el uso del espacio público o los soportes arquitectónicos— y lenguajes como la pintura y el dibujo, para mostrar las relaciones que existen entre los nuevos espacios que habitamos (internet, las redes sociales y las grandes ciudades) y el arte paleolítico.

    En palabras del comisario Alfonso de la Torre: “las cuevas prehistóricas son el lugar donde el ser humano se comunicó por primera vez con sus semejantes a través del lenguaje universal que representa el arte; y artistas como Picasso, Miró, Tàpies, Chillida, Oteiza o Palazuelo ya miraron hacia aquellos misteriosos primeros creadores”. Es por ello que With Hands Signs Grow se propone demostrar su vigencia hoy en día al vincularlo con la contemporaneidad.

    Tomando como punto de partida la cavidad rocosa conocida como Capilla Sixtina del Paleolítico Superior, cada artista se ha centrado en una estancia del Palazzo Donà, espacio expositivo de Signum Foundation (ubicado en la calle del Scaleter, 2177). Tras meses de trabajo en sus respectivos estudios, las propuestas instalativas para las paredes, suelos y ventanas de esta edificación del siglo XIV se materializarán a partir del 23 de abril. Para el comisario, estas intervenciones suponen un conjunto de microrrelatos desde el territorio personal de cada artista, en un territorio público e inexpugnado por su carga histórica.

Las cuatro creaciones site specific 

    La artista Ruth Gómez (Valladolid, 1976) ha desarrollado Caves | Cuevas, un conjunto mural de grandes dimensiones que, a modo de estudio, y tomando como referencia la síntesis y abstracción de las imágenes paleolíticas, se adentra en el proceso creativo más primitivo y puro. Se propone plasmar lo que fue importante para nuestros antepasados: la madre Tierra, los animales y conceptos como la fertilidad y la espiritualidad. Se sirve para ello de materiales como pigmentos minerales y naturales, tinta china hecha con hollín, resina, carbón, grafito, yeso o arcilla, que utiliza con pinceles e, incluso, con sus propias manos sobre papeles de algodón. Combina esta técnica con imágenes adhesivas para crear un mural de imágenes, apoyadas tanto en la realidad como en la ficción. Ruth Gómez ha participado en ferias internacionales como Art Dubai, Art Lisboa o ARCOmadrid y su obra se ha mostrado en museos como el CAC de Málaga; MNBA en Buenos Aires; o el MOCA de Seúl, entre otros.

    Nuria Mora (Madrid, 1974) propone en XYZ-Transcending Physical Limits una pieza bidimensional compuesta por distintos lienzos que se despliegan en los ejes x, y, z y simulan la forma en que, poco a poco, se fue descubriendo la cueva. A partir de una pieza inicial sin desplegar –en formato cuadrado y con lienzos de lino– la obra se abre a modo de políptico en varias fases, pasando de los colores negro, ocre y rojo (utilizados en Altamira) a la paleta de la artista. Ese despliegue utiliza el color como excusa para hablar de la evolución del hombre, mientras que el propio espacio tridimensional creado emula la importancia de Altamira como lugar de reunión. Nuria Mora inició su carrera con la pintura mural e intervenciones artísticas en el espacio urbano, ha expuesto su obra en galerías y museos internacionales como la Tate Modern de Londres o el Museo de Arte Contemporáneo de Johannesburgo.

    El trabajo de Daniel Muñoz (Moraleja, Cáceres, 1980), por su parte, está centrado en el arte mural y su discurso siempre ha abordado problemáticas relacionadas con la modificación del entorno por parte del individuo. En Drag image plantea una serie de cuestiones en torno a la imagen como elemento de construcción del espacio social, donde destaca diferentes sustratos históricos que evidencian la importancia del dibujo mural como el primer lenguaje edificador de la humanidad. Pretende poner de manifiesto que, desde el paleolítico, la conjunción de dibujo y arquitectura han estado vinculados a la cohesión social y a la cimentación del pensamiento común. Daniel Muñoz ha realizado numerosas intervenciones y exposiciones en ciudades de Europa, América, Asia y Oriente Medio, donde destacan centros artísticos como el BACC Museum de Bangkok (Tailandia), la Galería Nacional de Arte de Amman (Jordania) o galerías como Walter Otero (Puerto Rico).

    Por último, el artista Sixe Paredes (Barcelona, 1975) propone un doble trabajo en el palazzo. Por un lado, Paleolithic futurism, una propuesta muralista que parte del instante en el cual los antiguos maestros del paleolítico fueron invocados por las formas de las cavidades de las cuevas. La serie de pinturas habla de trabajos reflexivos, hipnóticos y profundos, evocando un lenguaje que se refiere a las diferentes dimensiones y direcciones en el espacio. Por otro, el artista presenta un importante ensamblaje telar, construido para la ocasión. Sixe Paredes inició su trayectoria artística en el grafiti a finales de los años ochenta y en los noventa empezó a trabajar también la pintura, la escultura y la instalación. Su obra representa una de las referencias españolas más notables, interviniendo en 2008 la fachada de la Tate Modern de Londres.

Además de las cuatro intervenciones, With Hands Signs Grow se completa con una proyección y una obra múltiple en el vestíbulo interior del palazzo, que incluye piezas de los cuatro artistas y un gran assemblage de imágenes que evoca la cueva de Altamira y que han sido facilitadas por el museo. Esta institución también ha facilitado una obra fílmica Altamira, la cueva original y el fondo sonoro que se puede escuchar en proximidad al pozo del palazzo y que pertenece al interior de la cueva.

El proyecto nace con carácter itinerante y será acogido por entidades como el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, dando protagonismo a diferentes artistas locales en cada edición.

miércoles, 29 de julio de 2015

AC/E apoya la presencia de artistas españoles en la Bienal de Venecia de TEATRO


 
La Bienal de Venecia
43. Festival Internacional del Teatro
Director: Àlex Rigola
Venecia, 30 de julio > 9 de agosto 2015
con el apoyo de la Región del Véneto



L.M.A.

Del jueves 30 de julio al domingo 9 de agosto se celebra el 43. Festival Internacional del Teatro de la Bienal de Venecia, presidida por Paolo Baratta.
Estructurado como un festival-laboratorio único en su género, que ha convertido a Venecia en el centro de una reflexión sobre el teatro a varias voces, el Festival, dirigido por Àlex Rigola, tiene previsto celebrar, en paralelo a los 15 espectáculos previstos en el programa, de los cuales 9 son premières italianas, 18 laboratorios y encuentros con artistas, dramaturgos, guionistas, coreógrafos y compañías de renombre internacional que, en la diversidad de sus estilos, constituyen la expresión de un teatro fuertemente proyectado en el presente.

Los laboratorios
1716 son las candidaturas que ha recibido la Bienal de jóvenes artistas procedentes de 35 países que abarcan todos los continentes -desde Japón hasta Australia, desde Taiwán hasta Zimbabue. 350 han sido las seleccionadas para llevar a cabo los 18 laboratorios del College Teatro 2015,  7 de las cuales se exhibirán en público bajo el único título de La terra trema (La tierra tiembla).
Como cada año, en efecto, Àlex Rigola cierra el Festival con un recorrido por etapas por la ciudad compuesto por breves espectáculos, piezas de teatro nacidas de los laboratorios que se celebran en paralelo al cartel principal con los actores seleccionados por Biennale College. Se trata de jóvenes artistas que en pocos días, poniéndose en manos de los Maestros, se convierten en protagonistas de estos fragmentos diseminados por distintos lugares de la ciudad. Así fue en la edición de 2011, con el recorrido de los Sette peccati, y de nuevo en la de 2013 con  Shakespeare x 5. Este año el tema propuesto por Rigola a Christiane Jatahy, Antonio Latella, Jan Lauwers, Fabrice Murgia, Milo Rau, Falk Richter, Agrupación Señor Serrano es La terra trema (La tierra tiembla). La referencia a la obra maestra neorrealista de Luchino Visconti es una invitación a cada uno de los siete guionistas a elegir como título y como tema de su propio laboratorio una de las tantas áreas geopolíticas de crisis que conforman la historia de nuestros días, lugares emblemáticos y problemáticas. El resultado podrá verse en la jornada de clausura, el domingo 9 de agosto, a partir de las 15h00, y en sesiones sucesivas a las 16h00 y a las 17h00.

Además de los siete laboratorios de La terra trema, hay otros seis talleres dirigidos por el resto de maestros invitados al Festival: Oskaras Koršunovas, Christoph Marthaler, Thomas Ostermeier, Lluís Pasqual, La Zaranda y Romeo Castellucci.
Tres son los laboratorios dedicados a la dramaturgia liderados por figuras de moda de la escena internacional: el primero a cargo de Pascal Rambert (autor del afortunadísimo espectáculo Clôture de l’amour); el segundo de Yasmina Reza (nombre que circula entre París, Londres y Nueva York, autora del último éxito de Polanski, Carnage); el tercero a cargo de Mark Ravenhill, uno de los ases de la dramaturgia británica.
Los especialistas Albert Faura y Max Glaenzel investigarán el espacio escénico y las técnicas de iluminación.
Igual que el año pasado, por último, se dedicará un laboratorio a las estrategias de comunicación social en relación con la crítica teatral bajo la dirección del crítico y ensayista Andrea Porcheddu y de la periodista televisiva Anna Perez Pagès.

Los encuentros
Momento de unión entre los espectadores del Festival y los talleres son los ya tradicionales encuentros, una especie de conversaciones con los maestros de la dirección, que tienen lugar cada tarde a las 16h00 en la Sala de las Columnas de Ca' Giustinian, sede de la Bienal. Son encuentros abiertos a todo el mundo -periodistas, apasionados, curiosos, jóvenes experimentadores- que hacen de Venecia aquella ágora del teatro que tenía en la cabeza Rigola desde el primer año de su dirección. El programa de 2015 prevé conversaciones con Christoph Marthaler, Thomas Ostermeier, Antonio Latella, Jan Lauwers, y también encuentros “cruzados” entre Lluís Pasqual y La Zaranda, Romeo Castellucci y Falk Richter, Fabrice Murgia y Milo Rau, Agrupación Señor Serrano y Christiane Jatahy.

El Festival
Christoph Marthaler, León de oro 2015 por su carrera, inaugura el Festival el jueves 30 de julio en el Teatro alle Tese (a las 20h00) con Das Weisse vom Ei/Une île flottante, donde acaba con las certezas del lenguaje y los engaños de la comunicación (el texto está basado en La polvere negli occhi de Labiche); a continuación le sigue, el 31 de julio en el Teatro Goldoni (a las 20h00), otra figura importante del teatro europeo,Thomas Ostermeier,con la versión teatral de la película de culto de Fassbinder El matrimonio de María Braun, amarga parábola sobre el presunto “milagro alemán” de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial. El 1 de agosto la doble cita en el Teatro Piccolo Arsenale (a las 18h00) y en el Teatro alle Tese (a las 20h00) ofrece, gracias a la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y a su apoyo a los artistas españoles en el extranjero, casi una ventana al teatro ibérico contemporáneo: con la histórica compañía La Zaranda y su El Régimen del Pienso sobre la alienación del puesto de trabajo, y con el maestro, de casa también en Italia, Lluís Pasqual que firma esa gran metáfora sobre la intolerancia y el abuso de poder que es El Caballero de Olmedo de Lope de Vega, un clásico del siglo de oro llevado a escena por jóvenes actores promovidos por dos compañías de teatro público.
A continuación entrarán en escena: Oskaras Koršunovas, que trasforma los camerinos de los actores en el palacio de Elsinor para su Hamlet (2 de agosto, Teatro Golodni, a las 19h00); Romeo Castellucci con Giulio Cesare. Pezzi staccati (Julio César, fragmentos), los dos monólogos de “…vskij” y de Marco Antonio, fragmentos sacados del “drama de la voz luchando contra el poder retórico de la palabra”, extrapolados por el histórico espectáculo realizado en 1997 y llevado a escena entre los mármoles y las estatuas barrocas del corral del Conservatorio de Venecia (3 y 4 de agosto, a las 17h30 y 19h30); Falk Richter, dramaturgo y director que visita por primera vez Italia, que enNever Forever, refleja una sociedad posthumana habitada por guerreros metropolitanos, individuos que luchan por sobrevivir dispuestos a cometer actos extremos (3 de agosto, Teatro alle Tese, a las 22h00).
Y también estarán: el teatro político de Milo Rau, que en Hate Radio reconstruye la estación de la Radio-Télévision Libre des Mille Collines y sus transmisiones, instrumento de una agresiva campaña racial que contribuyó al genocidio de la población tutsi en Ruanda en 1994 (4 de agosto, Teatro Piccolo Arsenale, a las 21h00); Jan Lauwers conThe blind poet, espectáculo denuncia de las mentiras de la historia y la manipulación de la información a través de los siglos (5 de agosto, Teatro alle Tese, 20h00); Antonio Latella con los tres monólogos A. H, Caro George y MA unidos en una única velada: un tríptico sobre el siglo XX a través de tres figuras emblemáticas (Pasolini, Francis Bacon, Adolf Hitler) que también representan tres perspectivas diferentes del hombre y de su relación con el hombre (6 de agosto, Teatro Piccolo Arsenale, 20h00); el director belgaFabrice Murgia, cantor de la soledad urbana y de la angustia generacional, que en Notre peur de n’être analiza a los hikikomori, jóvenes hiperconectados que viven recluidos de cualquier contacto con el mundo (7 de agosto, Teatro alle Tese, a las 20h00).
Y por último, debutan: la directora brasileña Christiane Jatahy, por primera vez en Italia, que adapta un clásico de Strindberg, Julia, a nuestros días haciendo coexistir cine y teatro, mundo real y mundo virtual (8 de agosto, Teatro Piccolo Arsenale, a las 18h00) y, gracias a la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), la compañía Agrupación Señor Serrano, León de plata por la innovación teatral del Festival, con A House in Asia,que nos muestra una caza al hombre como si fuera una película del oeste, una historia de indios y vaqueros. A través de un dispositivo que mezcla modelos a escala, proyecciones de vídeo, manipulación de imágenes en tiempo real y performance, la casa de Osama Bin Laden se convierte en el contenedor de todas las escenas de la obra, desde la Casa Blanca hasta las praderas de Afganistán.
El 43. Festival Internacional del Teatro tiene un espacio reservado para las jóvenes compañías italianas (los días 31 de julio y 1, 7 y 8 de agosto) en el Teatro Fondamenta Nuove con Young Italian Brunch, que alude al horario poco ortodoxo -las 12h00- en el que se presentará una muestra del panorama nacional, con el deseo de hacerlo visible especialmente entre los operadores y curadores extranjeros. Las compañías invitadas son: Collettivo Cinetico (), Helen Cerina (Iperrealismi), Babilonia Teatri (Pinocchio),Anagoor (L.I./Lingua Imperii).
Algunos de los espectáculos del Festival cuentan con el apoyo de AC/E- Acción Cultural Española, IRL - Institut Ramón LLull, INAEM- Ministerio de Cultura.
Agradecemos a la Región del Véneto su apoyo a los programas de los Sectores de Danza, Música y Teatro de la Bienal de Venecia.


lunes, 2 de junio de 2014

ESPAÑA INAUGURA SU PABELLÓN EN LA BIENNALE DE VENECIA DE ARQUITECTURA




·    12 equipos de arquitectos españoles exhibirán sus más destacados trabajos comisariados por Iñaki Ábalos


L.M.A.

Arquitectura con tradición
Después de 13 bienales centradas en la celebración de lo contemporáneo, esta nueva edición que se abre al público el día 7 de junio deja de lado los grandes nombres y se centra en la arquitectura con mayúsculas. El foco se gira hacia atrás, mirando hacia la historia y fijándose en las tradiciones de cada país, fundamentos con menor presencia en la arquitectura de los últimos tiempos. La Biennale deja de ser una mera exposición de tendencias para abrirse como plataforma para la investigación y el pensamiento. El objetivo: realfabetizar una arquitectura dominada de los dictados del mercado. Estas son algunas de las reflexiones que impuso la superestrella de la arquitectura, el holandés Rem Koolhaas, para aceptar la dirección de la Biennale, cargo que ya había rechazado en otras ocasiones. Fundamentals es el título elegido para este año. Consta de 3 exposiciones entrelazadas y complementarias: Elements of Arquitecture, Absorbing Modernity y Monditalia.

El Pabellón de España
El Pabellón de España, promovido por el Gobierno de España a través de la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y suelo del Ministerio de Fomento, en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el soporte de la Fundación Caja de Arquitectos, se inaugura oficialmente el día 5 de junio y presenta 12 obras que tienen en común su especial configuración del espacio interior e investigan sobre la necesidad de entender la arquitectura como una construcción ambiental.
Casi la mitad de estos proyectos son rehabilitaciones de edificios en desuso.
El espectador podrá sentirse dentro de cada proyecto gracias a unas imágenes a gran escala que dan una sensación envolvente y favorecen el carácter dinámico del recorrido. Islas de 3 metros de altura y más de 3.000 kilos que han precisado un delicado transporte y un complejo montaje.

Españoles en la Biennale
Además de los españoles representados en el pabellón nacional, hay otros muchos arquitectos presentes en la Biennale a través de proyectos promovidos por otros países. Es el caso de Andrés Jaque, que participa en el pabellón suizo en un tributo a dos de los arquitectos más visionarios del siglo XX, Burckhardt y Cedric Price. También destaca la presencia de Daniel Fernández Pascual, que, dentro de pabellón de Estados Unidos, construye mapas de pensamiento donde aborda conflictos paisajísticos, territoriales o geopolíticos. La catalana Eva Franch i Gilabert es co-comisaria del Pabellón de EEUU.

Una Biennale abierta al público 
Hasta el 23 de noviembre 65 países mostrarán lo mejor de su arquitectura. La Biennale -la más completa de las celebradas hasta el momento- completa su oferta con eventos y actividades de danza, cine, teatro y música. La entrada para el público tiene un rango de precios que va desde los 14 a los 80 euros, con visitas guiadas en varios idiomas.

viernes, 17 de mayo de 2013





Lara Almarcegui en la 55 Bienal de Venecia



Lara Almarcegui representará a España en la 55ª Bienal de Arte de Venecia con una amplia instalación en el Pabellón de España que incluye un proyecto de investigación sobre la isla Sacca San Mattia de Murano.

La obra de Lara Almarcegui (Zaragoza, 1972) parte de la toma de conciencia de la ciudad, de sus descampados  y de sus edificios  como punto para reflexionar  sobre la evolución  de la propia urbe y los elementos que la componen. Con proyectos comprometidos como sus guías de ruinas modernas y de descampados  urbanos, o sus montañas de escombros,  Almarcegui ha llevado su trabajo a capitales
como Londres, Beirut o Viena y ha participado en eventos internacionales de arte contemporáneo tan importantes como Manifiesta 9 (2012) o la Bienal
de São Paulo (2006).


Bajo el comisariado  de Octavio Zaya, Almarcegui lleva a la cita italiana —el mayor acontecimiento del mundo del arte contemporáneo— dos propuestas relacionadas que inciden en su línea de trabajos anteriores. Una de ellas aborda el espacio físico del Pabellón de España en los Giardini, mientras que la otra investiga
un terreno vacío junto a la isla de Murano.



En el Pabellón, una gran instalación  escultórica reacciona a la arquitectura del edificio construido por Javier de Luque en 1922, extendiéndose por todo su interior.  Esta intervención está formada por montañas de diferentes materiales de construcción, los mismos y de igual cantidad  que los empleados para erigir el propio  edificio en el siglo pasado.

Como eje principal, una gran montaña —formada por escombros  de cemento, tejas, y ladrillos convertidos en grava— ocupa su sala central, haciendo casi imposible acceder directamente a este espacio. Otras montañas menores hechas, cada una, de un solo material (serrín de madera, cristal y la mezcla de escoria y ceniza de acero), estarán ubicadas en las salas perimetrales, por donde el público podrá circular rodeando  el montículo de mayor tamaño.

“Los materiales provienen  de restos de demoliciones que, tras ser reciclados según el proceso de tratamiento de escombros  de Venecia, se han transformado en grava”, explica la artista sobre su intervención.

A su vez, junto a Murano, Almarcegui ha desarrollado  “Guía de la Sacca San Mattia, la isla abandonada de Murano, Venecia” una investigación en torno a la Sacca San Mattia, una isla que se ha formado  con escombros  de cristal de la industria de Murano. El proyecto consiste en el estudio de un descampado en dicha isla, cómo se formó, el presente geológico y medioambiental del lugar, los proyectos que se han planeado para él y por qué estos no se han llevado a cabo.

Sobre este proyecto, Almarcegui desvela: “la investigación previa la he realizado a través de conversaciones con urbanistas y arquitectos de Venecia que me indicaron los planes que se van a llevar a cabo, de modo que pudiera localizar los descampados  y terrenos vacíos que se van a ver afectados por estas transformaciones. Para seleccionar  el más significativo realicé un recorrido por estas zonas”. Y añade, “la Sacca San Mattia me pareció el descampado
más adecuado en el contexto de Venecia debido  a su compleja  y extraña configuración a partir de capas de restos de la industria del cristal y la construcción”. Se trata de un antiguo vertedero  abandonado  creado entre las décadas de 1930 y 1950 con rellenos de escombros  y dragados de la laguna. Con 26 hectáreas de extensión sin construir, es el espacio disponible vacío más amplio de Venecia, lo que da lugar a toda clase de especulaciones, como el controvertido proyecto de excavar un tren bajo la laguna para comunicar el
aeropuerto con la ciudad, que tendría una parada en la zona.






Sobre la obra de Lara Almarcegui



  

Materiales de construcción de la sala principal,  Secession. Viena, 2010
Fotografía: Wolfgang Thailer

Depósito de agua: materiales de construcción. Falsburgo, 2000

En 1995, una joven artista inicia, durante un mes, la restauración  de un antiguo mercado a punto de ser demolido en San Sebastián. Aunque sabía de antemano que fracasaría en su intento  de salvar el edificio, fue su primer gran proyecto.
Le seguirían otros como la creación de un hotel gratuito en una antigua estación de tren abandonada cerca de Zaragoza (1998), o su serie de 9 pósters titulada “Demoliciones, descampados,  huertas urbanas” (1995-2002).

“Me interesan los descampados  como espacios que no encajan en ningún diseño urbanístico. Son espacios importantes por sí mismos”, ha comentado la artista,
y puntualiza “me siento muy a gusto en ellos. Me dan una sensación de libertad muy agradable”. Las guías de descampados  se han convertido en sus obras más difundidas. Son un modo de conservar esos espacios —que desaparecerán con el desarrollo de la ciudad—. El solar, protegido durante la intervención de la artista, rompe momentáneamente la cadena económica de desarrollo que rige la lógica urbana, pero también su historicidad. La existencia de estos espacios cobra sentido dentro de la ciudad como resto arqueológico de su pasado, pero también como una potencialidad de lo que el espacio vacío puede llegar a ser.

Por otra parte, sus investigaciones sobre materiales de construcción y demoliciones la han llevado a trabajar con los elementos constructivos de
los propios edificios  como materia prima. En el año 2000, junto a un depósito de agua del siglo XIX a punto de ser demolido en la localidad  francesa de Phalsbourg, dispuso los mismos materiales con los que se había construido el depósito.  Deconstruyó la edificación en los elementos que se habían empleado para levantarla.

En una fase posterior de este proceso deconstructivo, Almarcegui ha llegado a reducir una inmensa megalópolis como São Paulo, convirtiendo la suma de sus componentes (cemento,  piedra, madera, asfalto...) en toneladas de peso como crítica al crecimiento acelerado de la ciudad. “Intento hablar de algo, evitando presentar una imagen. Son formas de ‘cargarme’  cualquier idealización  del espacio. Presentar un edificio como 100 toneladas de hormigón, 30 de acero
y 10 de ladrillo es reducirlo a su realidad bruta y física. Además, mostrar los
‘ingredientes’ de un edificio permite  imaginarse un lugar tal y como fue antes de ser construido y tal y como será tras ser demolido en un futuro”, declaró recientemente.




Lara Almarcegui ha estado trabajando  en la frontera  entre la regeneración y la decandencia urbanas, y realizando proyectos expositivos  que hacen visible lo que escapa a nuestra atención  o incluso a nuestro conocimiento. Desde mediados de los noventa, ha investigado y estudiado los espacios de transición donde el orden urbano se encuentra  con el orden natural: los procesos de planificación urbana y de transformación de los descampados  periféricos de las ciudades  provocados por los cambios y desarrollos económicos, sociales o políticos.  A la vez, a través de demoliciones, excavaciones o exposiciones,  Almarcegui ha venido analizando monumentos, edificios  y elementos urbanos y arquitectónicos que raramente tomanos en cuenta o que apenas consideramos.

Deconstruyendo edificios  y otros monumentos y construcciones, Almarcegui desenreda lo que entendemos  como morada y residencia, mostrando los materiales, desnudos e inexpresivos,  de los que están hechos los edificios,  o descubriendo los productos de reciclaje que utilizan y en lo que a su vez se terminan convirtiendo, para acercarnos a la naturaleza entrópica inherente  de la civilización. Así, para el Pabellón de España en los Giardini,  Almarcegui está creando una amplia instalación  de varias montañas de la misma clase y la misma cantidad  de los materiales que se utilizaron para la construcción del Pabellón mismo. Estos amontonamientos de diferentes materiales ocuparán todo el espacio principal de exposición del Pabellón.

Almarcegui documenta sus investigaciones a partir de guías, mapas o folletos, funcionando como una arqueóloga  del presente que dirige una investigación de campo, para concentrarse en elementos o áreas marginales en la complejidad de
la realidad urbana, descubriendo las conexiones que nos informan  sobre la relación entre nuestro pasado y nuestro futuro.  En el contexto de su instalación  en el espacio principal del Pabellón de España, y simultáneamente con éste, Almarcegui ha enfocado su atención  sobre un descampado en la Sacca San Mattia de Murano para investigar la historia y las circunstancias que crearon esta isla a partir de los desechos y vertidos de la industria del cristal de Murano. El resultado de esta investigación se exhibirá en otra área del Pabellón y será publicado como una guía del lugar.

En definitiva, estas obras conectan  los exteriores con los interiores,  y el interior  con
la conciencia de sí mismo, en un proceso dialéctico de conocimiento. Porque la obra de Almarcegui no es solo estética, formal u ontológica, sino también social, en cuanto apunta a la naturaleza histórica, reciclante, de las construcciones materiales que utiliza, y aborda las complejas interacciones entre los materiales, la economía
y el espacio. En efecto, también tiene una dimensión  política en la medida que entiende y emplaza la arquitectura y el urbanismo, sus desarrollos y sus dimensiones históricas, en el marco de la compleja  ecología de nuestro tejido social y político.

Octavio Zaya
Comisario





Lara Almarcegui



















Octavio Zaya

Nacida en Zaragoza, vive y trabaja en Roterdam. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Cuenca y en De Ateliers, Amsterdam.  Ha realizado exposiciones individuales en importantes museos e instituciones españolas e internacionales, entre los que se incluyen MUSAC, León (2013); CA2M, Madrid (2012); Künstlerhaus, Bremen (2012); Secession, Viena, y Ludlow 38, Nueva York (2010); Gallery Ellen de Bruijne Projects, Amsterdam  (2008); el Centro de Arte Contemporáneo, CAC de Málaga (2007); el FRAC Bourgogne, Dijon (2004) o INDEX, Estocolmo (2003). Entre sus exposiciones  colectivas  más recientes se incluyen Manifesta 9, Genk; TRACK, Gante (2012); Radical Nature, Barbican Art Centre, Londres (2009); Bienal de Atenas (2009); Bienales de Taipei y Gwangju (2008); Bienal de Sharjah (2007); la 27ª Bienal de São Paulo (2006); la 2ª Seville Biennial (2006); (Public Act), Lunds Konsthal, Lund (2005); y la Bienal de Liverpool (2004). Almarcegui está representada  por la Galería Parra y Romero de Madrid y por Ellen de Bruijne Projects de Amsterdam.




Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, es escritor, comisario  y editor de arte residente en los Estados Unidos desde 1978. Es Director de Atlántica: Revista de Arte y Pensamiento, que publica el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), Las Palmas de Gran Canaria. Es comisario  externo del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), así como comisario-colaborador del CAAM. Es miembro de Comité Asesor de Performa, Nueva York, y de NKA: Journal of Contemporary African Art, Duke University Press; editor-colaborador de Flash Art; y colaborador habitual
de varias publicaciones de arte, incluyendo Art Agenda/e-flux, Nueva York, y ART-IT, Tokio. Fue uno de los comisarios de Documenta  11, bajo la dirección de Okwui Enwezor, y comisario  de la 1ª y 2ª Bienales de Johanesburgo. Ha sido comisario  de más de 25 exposiciones  en museos e instituciones como el Centro de Arte Reina Sofia, MNCARS, Madrid; Guggenheim Museum, Nueva York; Helsinki City Art Museum; MARCO, Vigo; Nordjyllands Kunstmuseum,  Aalborg, Dinamarca o el Palau de la Virreina, Barcelona. Ha publicado más de una veintena de libros monográficos
y catálogos de artistas contemporáneos, entre los que se incluyen Cerith Wyn Evans, Paul Pfeiffer, Shirin Neshat, Georges Adéagbo, Candice Breitz, Yinka Shonibare,

y Miki Kratsman, además de haber colaborado en muchas otras publicaciones.