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jueves, 28 de abril de 2011

Carlos Murciano publica s libro de poemas “Amatorio”





“Amatorio”
Poesía
Carlos Murciano
Viñetas de Celedonio Perellón
Huerga y Fierro Editores
Madrid, 2010 (83 pags)




Julia Sáez-Angulo



Es uno de nuestros poetas más reconocido. Carlos Murciano (Arcos de la Frontera, 1931) tiene una trayectoria literaria muy rica cuajada de altos galardones en poesía, narrativa breve y literatura infantil, que ha culminado con el Premio Internacional Atlantida, por el conjunto de su obra poética.

Gran artífice de la lengua, seguramente bebida del gran vivero andaluz para el lenguaje castellano, Carlos Murciano ha publicado todo un libro de sonetos de amor titulado “Amatorio”, que ha merecido el elogio y la alabanza de otro gran escritor como es el marqués de Tamarón (Santiago Mora-Figueroa, Jerez de la Frontera, Cádiz, 1941) en el prólogo:

“... el autor de estos sonetos sabe muy bien, por fortuna y por ciencia, que en el soneto, desde Petrarca hasta hoy, no cabe separación entre fondo y forma, sea cual sea el tema o la materia. Por eso da tanto gusto oírlo teorizar como practicar:
“El verso final de un soneto, por tantas razones clave, se torna una veces –si bien traído- súbito como una media verónica; otras lento y derrumbado como un natural”.

Al igual que Luís López Anglada, Carlos Murciano, poeta y crítico de arte, es maestro del soneto, domina sus alternancias y ritmos, su armonía interna hasta construir esa catedral de los dos cuartetos y dos tercetos, siempre con sabios finales de conclusión o salida, de piedra final o suave encalado.


Dos tercetos modelo


“Pero morimos del mismo vaso/ y nos morimos en el mismo beso/ para gritarle a Dios que estamos vivos”, dice uno de sus tercetos. “Y estamos solos, dulces y lejanos. / Y tus manos se enredan en mis manos. Y afuera el mundo lentamente rueda”, dice en otro terceto. Los ejemplos podrían multiplicarse pero mejor leerlos en la voz interior y silenciosa de quien tiene el libro en sus manos.

“Amatorio” recoge al final del libro una serie de opiniones de escritores sobre Carlos Murciano y el soneto. Leopoldo de Luís dice: “Carlos Murciano no es un sonetista: es el soneto de la segunda mitad del XX”. Joaquín Benito de Lucas escribe: Carlos Murciano es, sin exageración, uno de los poetas vivos que mejor domina la técnica del soneto”. “Carlos Murciano es nuestro mejor sonetista vivo”, afirma Luís Arrillaga. “Carlos Murciano es el mejor sonetista de España”, asegura Santiago Romero de Ávila.

Los títulos de los poemas son con frecuencia largos, vistosos, coloristas: “ A una niña que viajaba en el tres delante del poeta”; “Donde el poeta viendo a Lisi beber un vaso de vino, pide y obtiene tomarlo de su boca”; De un pajarillo arrecido que Lisi llevó a su seno”.

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jueves, 1 de julio de 2010

Juan Carlos Búrdalo, lectura poética en el Casino de Madrid




Julia Sáez-Angulo


El poeta Juan Carlos Rodríguez Búrdalo (Cáceres, 1946), miembro de las Academias de las Letras de Toledo y Córdoba, ha llevado a cabo un recital poético en el Casino de Madrid, que ha sido un recorrido por sus libros y los temas claves de su obra: la infancia, la geografía personal, el amor y desamor, el paso del tiempo y el destino inexorable de la muerte.

Alfredo Gómez Gil, director del Aula Poética del Casino, hizo la presentación del poeta que pasó su infancia en Piedras Albas, un pequeño pueblo cacereño de trescientos habitantes. Búrdalo ha publicado dieciocho libros en treinta años, de los que sólo once son originales y el resto selección de poemas o antologías.

Para el autor toda la obra es, de un modo otro autobiográfica o auto-referencial, ya que sigue el pulso y los avatares de la propia vida del hombre y el poeta, “exactamente mi vida”, como señala Pinto d´Amaral. Búrdalo está considerado un poeta elegíaco que canta lo que ha perdido, sin bien el profesor Jaime Gil de Biedma, de la Universidad Complutense, lo considera más bien memorialista. “Vivir y no vivir es un instante”, dice uno de sus versos”

“La luz ardida”, publicada en 2006 es la gran antología del poeta cacereño, un hombre castrense, general de la guardia civil ya retirado, que se une a la ilustre saga de la pluma y la espada en las letras españolas, de Jorge Manrique a Garcilaso de la Vega o Cervantes. Para Búrdalo la formación militar de hoy ha cedido, por necesidades del oficio, a la ingeniería técnica y la ciencia, por lo que ha tenido que ceder en las Humanidades. “El militar y el médico son profesiones que comparten cierta espiritualidad, lo que explica que de ambas hayan nacido escritores y poetas”.

Programa de lecturas para un poeta

El poeta cacereño, residente en Madrid, declaró que después de ocho años de sequía o página en blanco, ha vuelto a escribir poemas y comenzó por el titulado “Hussmann”, en honor a un generoso mendigo neoyorquino que conoció. Antes del poema “Ciudades”, explicó que, por su carrera militar, ha debido residir en distintas ciudades y de todas ellas guarda un excelente vínculo y recuerdo.

Búrdalo se considera un poeta sin grupo o generación, si bien ha estado unido a poetas como Ángel García López, su profesor, que le ayudó a ordenar los poemas de su primer libro para que no fueran una simple carpeta; también se ha relacionado con Luís López Anglada o Leopoldo de Luís. Expresó su opinión en torno a los poetas de vocación y los profesores-poetas – que no poetas profesores como Salinas- que vienen del campo de la Filología o la docencia.

Su programa de lecturas de formación como poeta, después de Lope, Góngora, Quevedo, Juan Ramón Jiménez y el “descubrimiento” de Bécquer durante el bachillerato, pasó por los Machado, Jorge Salinas, Francisco Brines, Claudio Rodríguez y otros contemporáneos. “El poeta es un hombre con hiperestesia y dominio de la estética de la palabra”, concluyó.

Entre los asistentes al acto, diversos artistas como Lynda de Sousa, María Antonia Román Prado o Juan Jiménez o escritores como, Luís Español Bouchéo Alejandro Riera Guignet.