martes, 20 de octubre de 2009

Vicente Espinosa Carpio, artista y maestro de cerámica en Valencia




Julia Sáez-Angulo

Ha sido Premio Nacional de Cerámica y todos cuantos conocen su trabajo y saben de la materia dicen que tiene una mente y unas manos prodigiosas para modelar el barro y crear escenas costumbristas o de género increíbles, con imaginación, paciencia y sentido del humor asombrosos. Su trabajo artístico se enraíza en la rica tradición valenciana más remota y creativa, en la que él constituye un brillante exponente. Sus piezas maravillan en las exposiciones internacionales y fascinan la mirada de los que se acercan a contemplar la infinitud de detalles formales o cromáticos, sea en los murales o en las piezas tridimensionales.

Vicente Espinosa Carpio (Alfara del Patriarca. Valencia, 1947), autor entre otros muchos del gran mural del céntrico Banco de Comercio en Valencia, tiene una trayectoria jalonada de reconocimientos y premios como el Alcora, “Ceramista Cotanda”, Manises, Diputación de Valencia, etc. Licenciado en Bellas Artes, su carrera se inició a finales de los 70 y sus piezas se encuentran en manos de los mejores coleccionistas de cerámica. Actualmente tiene instalado su taller en Burjassot, localidad cercana a la capital del Turia donde, además de su trabajo creativo, imparte la docencia.

Plano, hueco y volumen se reparten por igual en la obra de Vicente Espinosa, un artista que ha presentado recientemente una línea de cerámica moderna en soberbios platos cóncavos, si bien su trabajo más conspicuo lo encontramos en sus conjuntos cerámicos como el titulado “El vendedor de cerámicas”, todo un prodigio de la variedad de vasijas que pueden hacerse en el torno, lo que no deja de ser un guiño singular a su propio oficio. El mismo tema se alude en la figura “Vendedora de cerámica a caballo”, en la que una mujer joven, abrigada con una capa blanca sobre un rocín bien enjaezado con las angarillas repletas de cacharros, abraza un ánfora. Algo similar cabe decir de sus obras “El restaurador de instrumentos musicales” (1993); “Aclamación de la Virgen de los Desamparados; “El boticario”; “El coleccionista de muñecas”; “El escritor”... escenas de género con tipos populares vivos o añejos de evidente carga poética.

El autor valenciano aborda con igual dominio la recreación de la arquitectura, como lo ha puesto de manifiesto en Valencia con sus obras con el Ayuntamiento, la fuente del Llano del Real, el Mercado Central o la fachada de la antigua escuela de Artes y Oficio de Burjassot. Aquí el dominio del dibujo se hace patente.

Relieve sobre la catedral de Valencia

La maestría y el refinamiento son las características claves de la cerámica de Vicente Espinosa, un creador, un escultor de cerámica, capaz de invertir horas en una pieza magistral, exquisita, renacentista, romántica o barroca hasta el éxtasis. Entre las obras más señaladas se encuentran el “Relieve sobre la catedral de Valencia”; “La fuente de los ríos”; “El mirador” o “Los cuatro cántaros”, con un medallón central de angelotes... El escultor es capaz de articular una obra con casi un centenar de pequeñas piezas, en una composición llena de acierto y ritmo. Nada importa la escala; su quehacer recorre todo el espectro de formatos. El autor domina y controla el proceso que va des el modelado del barro hasta la cocción o sucesivas cochuras en el horno a distintas temperaturas.

Los expertos saben que hay que contar con este artista como perito técnico ceramista o asesor técnico de restauraciones cerámicas. Su diagnóstico y prescripción son definitivas. Vicente Espinosa parece haber catalizado en su escultura el saber antiguo del barro de los celtas, edetanos, romanos y árabes. Su estética se acerca al refinamiento renacentista italiano o a la gracia romántica de Alcora; también hace guiños y homenajes a la cerámica popular valenciana de gusto barroco o popular, en la que el oficio y el arte se dan la mano sin solución de continuidad. Cerámica vidriada con acentos mediterráneos en la mirada y el cromatismo. En resumen, un escultor de cerámica que gusta de abordar los distintos registros, dentro de su particular lenguaje.

Espinosa Carpio está en la noble saga de los escultores ceramistas valencianos, mediterráneos en suma, que alcanzaron la cumbre en la Ilustración dieciochesca. Valencia cuenta por derecho propio con uno de los mejores museos de cerámica el González Martí en el célebre palacio del marqués de Dos Aguas; un museo que cuenta con piezas soberbias atesoradas por la pasión de un coleccionista, entre las que se encuentran obras del artista que nos ocupa. También los museos de Manises y Alcora (Castellón) atesoran su obra.

Tonos suaves, trazos finos, sensibilidad de detalles, preciosismo o sutil acabado, demuestran que el artista Vicente espinosa domina el modelado, la tercera dimensión de la escultura y el cromatismo de la pintura; que es exigente en su trabajo. Su firma se inscribirá con honor entre los grandes ceramistas de la historia del arte, como los hermanos Della Robbia. Las piezas del maestro Vicente Espinosa están y estarán presentes en las colecciones cerámicas, públicas o privadas, más representativas.

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