Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Boix. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Boix. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de enero de 2011

Carlos Boix expone en Madrid por primera vez



pintura de Carlos Boix


Dolores Gallardo López

Artista cubano-sueco con orígenes catalanes –uno de sus abuelos era catalán- Carlos Boix lleva poco tiempo en Madrid y por primera vez expone en la capital de España. En el Centro Cultural Pérez de la Riva de Las Rozas, en la sala Maruja Mallo. Es obra reciente, de los años 2009 y 2010.


La exposición la conforman una treintena de obras, una visión surrealista de paisajes urbanos y playeros en la que lirismo y metáfora se unen para reinterpretar el mundo que nos rodea.

Las diferentes imágenes se mezclan y cambian sucesivamente. En ellas, como habitual en este pintor, se muestran los excesos de la sociedad de consumo pero siempre con la mirada entre irónica y cínica de quien reconoce que estamos en una carrera imparable de alocado consumismo…que nadie sabe hacia donde nos va a conducir.

El pintor, con mucha ironía e innegable humor, se limita a exponer este hecho en su obra y, como en la presentación dijo el escritor canario J.J. Armas Marcelo, “hay que saber leer en sus cuadros”.

En efecto en ellos se mezclan de forma aparentemente incongruente -pero NO inocente- imágenes, símbolos, vínculos y algunas palabras.

Metáforas que en principio crean estupor y sorprenden al espectador, por eso hay que “leer sus cuadros”. Y es muy posible que el espectador no avisado, sorprendido por la multitud de imágenes que contempla a la vez, no lo consiga en una primera visita.

Claro queda el consumismo desaforado y sin sentido en obras como Hot Love y en la serie de su moderna versión del Arca de Noé, especialmente en la obra Noah de 173 por 203: en ella aparece a la derecha del espectador la mano que acumula dentro del Arca todo tipo de objetos del moderno consumismo.

Menos claro resulta, quizás, en las imágenes, nunca inocentes, de obras como Raining Cats & Dogs, Touch and Go y algunos otros.



Finalmente deseo resaltar que en esta exposición, además de la lectura irónica general del desaforado consumismo actual, también están presentes (ignoro si de forma intencionada o casual, pero ciertamente REAL) las referencias a las dos corrientes del pasado en las que se basa toda nuestra cultura occidental: por un lado la del mundo clásico grecolatino y por otro el judeo- cristianismo.

Dentro de la primera encontramos obras como La ducha de Venus con todo tipo de artilugios excesivos y modernos… pese a lo cual no deja de ser una versión postmoderna de la Venus anadiomene, cuya larga andadura en el Arte conocemos desde la época del clasicismo griego hasta el día de hoy. O El Baño de Dánae.

En la segunda corriente cabe destacar The Miracle of the five Loaves and two Fisch, además de las ya menciona serie Noash´s Ark.

En definitiva una exposición llena de referencias que hay que “leer” cuidadosamente. Se puede visitar desde el 26 de enero al 2 de marzo.


.

miércoles, 26 de enero de 2011

Juancho Armas Marcelo presenta la exposición del pintor cubano/sueco Carlos Boix


Carlos Boix


L.M.A.

El escritor canario Juancho Armas Marcelo hizo la presentación de la exposición de pintura y dibujos del artista cubano/sueco Carlos Boix en la sala Maruja Malló de la localidad madrileña de Las Rozas. Con la ironía y el humor que le caracterizan, habló de los cubanos locos y la locura de los cubanos a la hora de crear en las artes.

Juan José Armas Marcelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1946) hizo el elogio del amigo Carlos Boix (La Habana, 1949) y recordó sus encuentros en los estudios de Ginebra y París, así como sus animadas tertulias y conversaciones telefónicas.

Subrayó la estrecha relación de Boix con su ciudad natal de La Habana, al tiempo de ser un hombre cosmopolita y mixtificado de “catalán, cubano, suizo y sueco”, que se adapta con versatilidad al mundo contemporáneo como su propia pintura. “Es un artista, un intelectual que conoce a fondo toda la cultura de América Latina con todas sus consecuencias, sin dejar de ser europeo. Y eso es lo que me fascina de su discurso plástico”.

Señaló las nobles influencias de Wifredo Lam y Roberto Matta que latían en su obra, porque en la cultura “todos somos hijos de cien padres”. Armas Marcelo invitó a “leer los cuadros de Boix, porque los cuadros también se leen, pero hay que aprender a hacerlo y esto no se aprende en dos días. Esta de Boix es una gran exposición que hay que ver y hay que leer”, concluyó.


pintura de Carlos Boix


Numerosos escritores y artistas

La inauguración, que contó con la presencia de las concejalas de Cultura de Las Rozas y de Majadahonda, estuvo muy concurrida de personas del mundo del arte y la cultura: escritores como Pepe Esteban Gonzalo, que escribe actualmente sus Memorias;Mariano de Blas, vicedecano de la Facultad de Bellas Artes de Madrid; Tomás Paredes y Julia Sáez Angulo, presidente y vicepresidenta de la Asociación de Críticos de Arte, AMCA; la crítica de arte Elisa Sáez de Slöcker; las curadoras de arte, Dolores Gallardo y Alejandra Martín Pavón; Carlos Delgado; Miguel Ángel Trenas...

Entre los artistas presentes: el cubano Andrés Puig -otro cubano de origen catalán-; la portuguesa Linda de Sousa, que expondrá en breve en la Universidad Autónoma de Madrid; José Luís Romeral, con exposición en Talavera de la Reina; la escultora Amparo Ruíz de Ayllón, que expone el próximo día 3 de febrero en la Casa do Brasil en Madrid; Pablo Carnero; Héctor Delgado; Juan Jiménez; Manolo Oyonarte, que junto a otros artistas ha montado una galería en Javea (Alicante, Cano...

También concurrieron numerosas personas de la colonia sueca en Madrid, bien atendidos por el artista Boix y su esposa Eva, que trabaja en la embajada de Suecia en Madrid.


domingo, 16 de enero de 2011

El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés cumple veinticinco años

Gabino Amaya, por su nieto de igual nombre


Julia Sáez-Angulo


El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés Julio Gavín ha cumplido veinticinco años de trayectoria. Concentrado fundamentalmente en artistas españoles y latinoamericanos, el Museo pertenece a la Asociación de Amigos del Serrablo, que fue condecorada con la Medalla de Oro a las Bellas Artes por Su Majestad el Rey.

Julio Gavín (Sabiñánigo. Huesca, 1927-2006) fue el alma de su creación y primeros años. Su fuerte personalidad y entusiasmo logró que muchos artistas se implicasen el proyecto de ese Museo del Dibujo, primero en España en su especialidad. Recientemente en 2010, se creó en Madrid el Museo ABC de Dibujo e Ilustración, con los fondos del periódico.

El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés, está situado en una construcción bajo medieval defensiva de gran belleza, a tres kilómetros de la ciudad de Sabiñánigo. Estructurado en torno a un patio central, se inauguró en 1986, después de una intensa reparación por los Amigos del Serrablo. Sus fondos cuentan con cuatro mil doscientas piezas y entre ellas se encuentran grandes firmas.

La institución, que expone con frecuencia a artistas aragoneses tiene una sala especializada en tiras cómicas o ilustraciones, entre las que se encuentran de Mingote, El Perich, Peridis, El Roto o Fernando Piñana.

En las otras salas –hasta un total de diecisiete- podemos ver, además de dibujos del XIX y primeros del XX, obras de artistas actuales como Antonio Saura, Pedro Martínez Sierra, Enrique Cavestany, Ignacio Zuloaga, Salvador Dalí o de Santiago y Pedro Ramón y Cajal, Perellón, Mercedes Gomez Pablos, Henri Levesque, Rosa Yagüe, Carmen Zulueta...

El Museo del Dibujo está inserto en el programa DOMUS de informatización y va cerrarse por obras de reparación hasta la primera quincena de 2015.

Idea germinal de los artistas

El dibujo es con frecuencia la idea germinal de los artistas y eso le confiere un valor muy singular. España no ha sido un país especialmente coleccionista de dibujos clásicos como Italia, por considerarlos meras partes de ejecución de la obra definitiva, esa es la explicación del por qué se conservan pocos dibujos de Velázquez o Goya.

El Departamento de Dibujos y Grabados de la Biblioteca Nacional de España es igualmente importante en la conservación de este género y recientemente han ingresado en él obras de Gabino Amaya, Carlos Ortega, Linda de Sousa, Pablo Carnero, Carmen Feijóo, Juan Jiménez, Manuel Ortega, Juan Gómez Acebo, Oyonarte, Andrés Puig, Fernando Piñana, Juan Moral...

Carlos Boix (La Habana, 1949), artista cubano/sueco, expone en la Sala Maruja Mallo de Las Rozas, una muestra bajo el título de “Swaps” (Intercambio) en el que destacan sus dibujos como una amalgama superpuesta de figuras humanas, animales, plantas y objetos, conformando una composición reflejo de la vida moderna actual. Boix es hoy un o de los excelentes dibujantes.

La galería Alfama, por su lado, ha hecho una magnífica exposición de José Picó en su obra sobre papel, al tiempo que muestra una buena colección de dibujos de artistas habituales de la galería como Abuja, Elisa Caro, Ángeles Santos, Miguel Condé, José Caballero, Cristino Mallo, Belén Elorrieta, José Zamora o Agustín Úbeda. En la galería Victo i Fills, se exhibe también una buena colección de dibujos de Jaume Estartús, junto a su colección titulada “Retablos del siglo XXI”.


Mas Información:
http://www.serrablo.org/
mail: serrablo@serrablo.org
Tfno: 974482981


sábado, 15 de enero de 2011

Boix, Pinturas y Dibujos con la crónica del bullir de nuestro tiempo



Carlos Boix,“Swap”
Exposición de Pintura y Dibujos
Del 26 de enero al 2 de marzo de 2011.Inauguración: 26 de enero; 19,30 a 22,00 horas
Centro Cultural Pérez de la Riba. Sala Maruja Mallo
c/ Principado de Asturias, 28. 28231 Las Rozas (Madrid); Tel 916 376 496
Como llegar: RENFE C-7 y C-10; 621 y 622 desde el intercambiador de Moncloa (Parada Burgocentro): Horario: Lunes a Viernes: De 10 a 14 h. y de 17 a 21 horas. Sábado: De 10 a 14 horas.




L.M.A.


Una veintena de grandes óleos y dibujos, junto a dos videos, constituyen la exposión de Boix en la Sala Maruja Mallo de Las Rozas. Después de su Cuba natal y recalar en Madrid en 2009, el artista ha vivido en Estocolmo, París, Argel, Túnez y Ginebra.

Carlos Boix, cubano/sueco, 1949, es un artista cosmopolita. Fue alumno del pintor cubano René Portocarrero y, durante su juventud en París, estuvo relacionado con el mundo surrealista, en especial con el pintor Roberto Matta, y de críticos y escritores de renombre como José Pierre o Alain Jouffroy.

Boix muestra su último trabajo plástico -Pintura y Dibujo fundamentalmente-, llevado a cabo durante los dos últimos años en sus talleres de Madrid, Ginebra y París. La exposición, bajo el título de “Swap”, se completa con dos videos sobre la trayectoria del artista, realizados por G.P.S. en España.

El catálogo de la exposición cuenta con un prólogo poético del dramaturgo y cineasta español Fernando Arrabal, y texto crítico de Julia Sáez-Angulo en el que se dice:

“Swap, podría traducirse de modo inmediato como Intercambio, una idea que el pintor asume en su pintura hecha de superposición y amalgama de presencias y sugerencias, de imágenes y materias plásticas, en un armónico totum revolutum, claro reflejo de la sociedad en que vivimos. Conceptos que va desarrollando a base de figuras, animales, plantas u objetos cotidianos que se traducen en iconos de nuestros días”, según escribe la crítica de arte Julia Sáez-Angulo en el catálogo.



La ironía y el humor de nuestra sociedad
La pintura de Boix contiene la ironía y el humor que se funde en el smog de nuestra sociedad. Es como un baño o una ducha del paisaje urbano, del paisanaje circundante, del consumismo acumulativo... que va dejando la estela del perfume político y social de nuestro tiempo.


Las telas de este artista poseen mensajes y colores como un camaleón, en un permanente cambio. Su pintura es excéntrica, provocadora y existencial; tiene conexiones con el espacio y el universo que son aparentemente caóticas pero, a la vez, unidas dentro del fascinante mundo del show. Un lenguaje aparentemente lúdico, con muchas cargas de profundidad.

El trabajo de Boix es una traducción plástica del bullir de nuestro tiempo; la visión de un calidoscopio lleno de significados, de hipersensibilidad creativa que une lo divino y lo humano, lo bufón y lo grotesco, con una elegancia espiritual y erótica, al mismo tiempo. Su discurso tiene referencias a lo religioso, al fetichismo, al consumo y al mecanicismo de las nuevas tecnologías.

* Más información: http://www.carlosboix.ch/




viernes, 7 de enero de 2011

Carlos Boix expone “Swap”, Pinturas y Dibujos, en la Sala Maruja Mallo


Carlos Boix

Gema Piñana


Carlos Boix, cubano/sueco, 1949, es un artista cosmopolita. Fue alumno del pintor cubano René Portocarrero y, durante su juventud en París, estuvo relacionado con el mundo surrealista, en especial con el pintor Roberto Matta, y de críticos y escritores de renombre como José Pierre o Alain Jouffroy.

Boix muestra su último trabajo plástico -Pintura y Dibujo fundamentalmente-, llevado a cabo durante los dos últimos años en sus talleres de Madrid, Ginebra y París. La exposición, bajo el título de “Swap”, se completa con dos videos sobre la trayectoria del artista, realizados por G.P.S. en España.

El catálogo de la exposición cuenta con un prólogo poético del dramaturgo y cineasta español Fernando Arrabal, y texto crítico de Julia Sáez-Angulo. La muestra está coordinada por el historiador de arte Carlos Delgado.



Un “totum revolutum” lleno de vida

“Swap, podría traducirse de modo inmediato como Intercambio, una idea que el pintor asume en su pintura hecha de superposición y amalgama de presencias y sugerencias, de imágenes y materias plásticas, en un armónico totum revolutum, claro reflejo de la sociedad en que vivimos. Conceptos que va desarrollando a base de figuras, animales, plantas u objetos cotidianos que se traducen en iconos de nuestros días”, según escribe la crítica de arte Julia Sáez-Angulo en el catálogo.

La pintura de Boix contiene la ironía y el humor que se funde en el smog de nuestra sociedad. Es como un baño o una ducha del paisaje urbano, del paisanaje circundante, del consumismo acumulativo... que va dejando la estela del perfume político y social de nuestro tiempo.

Las telas de este artista poseen mensajes y colores como un camaleón, en un permanente cambio. Su pintura es excéntrica, provocadora y existencial; tiene conexiones con el espacio y el universo que son aparentemente caóticas pero, a la vez, unidas dentro del fascinante mundo del show. Un lenguaje aparentemente lúdico, con muchas cargas de profundidad.

El trabajo de Boix es una traducción plástica del bullir de nuestro tiempo; la visión de un calidoscopio lleno de significados, de hipersensibilidad creativa que une lo divino y lo humano, lo bufón y lo grotesco, con una elegancia espiritual y erótica, al mismo tiempo. Su discurso tiene referencias a lo religioso, al fetichismo, al consumo y al mecanicismo de las nuevas tecnologías.


Más información http://www.carlosboix.ch/


Boix: “Swap”
Exposición de Pintura y Dibujos
Del 26 de enero al 2 de marzo de 2011.Inauguración: 26 de enero; 19,30 a 22,00 horas
Centro Cultural Pérez de la Riba. Sala Maruja Mallo
c/ Principado de Asturias, 28. 28231 Las Rozas (Madrid); Tel 916 376 496
Como llegar: RENFE C-7 y C-10; 621 y 622 desde el intercambiador de Moncloa (Parada Burgocentro): Horario: Lunes a Viernes: De 10 a 14 h. y de 17 a 21 horas. Sábado: De 10 a 14 horas.






viernes, 15 de octubre de 2010

Carlos Boix, Escultura del Gran Tiburón de acero para Ginebra


 Carlos Boix


Julia Sáez-Angulo

El artista cubano residente en España Carlos Boix (La Habana, 1949) ha terminado su escultura Gran Tiburón, que se ha instalado junto a una piscina de Ginebra. Se trata de una pieza monumental, de dos por tres metros, en acero inoxidable y pintura al esmalte, que alberga en su vientre sillas, zapatos y lingotes de oro. Todo un guiño divertido y alusivo.

El autor ya había llevado a cabo otras esculturas de gran formato para exterior e interior, si bien de esta última se muestra especialmente satisfecho: “He querido plasmar un gran escualo porque es un bello ejemplar de la fauna marina, un fósil vivo que ha persistido en el tiempo. El tiburón es un animal necesario para el equilibrio de la naturaleza pero, al mismo tiempo, es un gran depredador de otros animales y de los hombres. Un escualo que acarrea numerosas leyendas consigo”, explica Boix. Al artista le esperan otras ocho piezas por ejecutar.




El Gran Tiburón lleva un puro en la boca, algo que lo convierte en un elemento de humor, con alusiones al habano cubano y casi al alter ego, puesto que Carlos Boix es un buen aficionado a los cigarros gruesos de buen tabaco. El autor inscribe su estética pictórica y escultórica dentro de un lenguaje pop renovado y esto lo confirma la escultura del Gran Tiburón. La iluminación nocturna enfatiza la pieza de gran tamaño que atrae por fuerza la mirada de los espectadores.

Sobre esta escultura se ha llevado a cabo una película que recoge todo el proceso, desde los primeros bocetos hasta su instalación en Ginebra, pasando por su realización progresiva en un taller no lejos del aeropuerto de Barajas. Ha sido un empeño muy cuidado para dejar constancia del proceso creativo y artístico del autor.


Serie pictórica sobre "Ibiza"

Carlos Boix ha iniciado, por otra parte, una nueva serie pictórica titulada “Ibiza” - un icono internacional- en su taller de la madrileña calle Mayor, serie que sigue a las anteriores tituladas “El Agua” y “Perritos calientes”. Amor, humor y erotismo se alternan en estos cuadros de marcado dibujo emparentado con el cómic y realizados en diversos materiales como óleo, acrílico, pastel, carboncillo... para lograr distintas texturas sobre los soportes de lienzo o papel.

El autor cubano es un artista errante que ha residido en París, Estocolmo, Ginebra y Madrid, entre otras grandes ciudades. De la capital francesa –donde ahora reside su hija- guarda buenos recuerdos, entre ellos su encuentro con el escritor Guillermo Cabrera Infante, “un hombre erudito, inmensamente culto y con un gran carácter”. En Madrid se relaciona con diversos escritores, entre ellos Juancho Armas Marcelo.

De pronto Carlos Boix saca una libreta, hace un pequeño dibujo y toma unas notas. “Fue una recomendación que me hizo el pintor Agustín Cárdenas (1927 – 2001) en París. “Tienes que llevar siempre una libreta para apresar la idea cuando llega” -explica- “pero el arte se hace en el taller y no en el bistró”, añadía con acierto el artista.







domingo, 4 de julio de 2010

Algunos Apuntes sobre la situación del Arte latinoamericano


"Architectural Digest", de Pedro Sandoval, artista venezolano


Julia Sáez-Angulo

    04.07.2010.- Madrid.- Pese a que los movimientos artísticos en arquitectura, pintura y escultura han tendido siempre a prolongarse y homologarse de alguna manera en Europa y América, -ámbitos clave de Occidente-, lo cierto es que siempre se han podido rastrear ciertas “invariables castizas”, por utilizar la terminología del profesor Chueca Goitia. El argentino Damián Bayón, crítico y estudioso del Arte, así lo reconocía igualmente en nuestras entrevistas y conversaciones en el París de los años 70 y 80, en el que artistas como Antonio Seguí y Fernando Botero también residían en la capital francesa.
    Ciñéndonos al arte latinoamericano moderno y contemporáneo se ha podido comprobar con más intensidad esa línea firme de comunicación entre los artistas latinoamericanos y los europeos, vía París fundamentalmente, pero también Madrid y Barcelona a primeros del XX. El contacto con el arte norteamericano de los Estados Unidos, en líneas generales, vendría algo más tarde.
    Claro que, al mismo tiempo que el artista latinoamericano profesional se formaba y miraba a los grandes maestros del pasado inmediato o del presente, contemplaba su geografía y circunstancia, lo que le llevaba a gestar una obra conectada con la sociedad inmediata en la que se encontraba inmerso. Todo ello, más allá de los lenguajes identitarios, es lo que los hacía singulares. La reivindicación política y social ha sido una de las constantes de buena parte del arte que nos ocupa.
    Ahí está el caso de los muralistas mexicanos, Diego Rivera, José Clemente Orozco o David Alfaro Sequeiros -alguno de ellos como Rivera estuvo en Madrid y París. Su trabajo en el campo del mural reivindicativo en lo social y en lo político, en lo revolucionario de las primeras décadas del XX, les otorga una diferenciación y gran valía testimonial, además de estética, formal y ética. El muralismo mexicano fue tan potente, que, por fuerza, tuvo que ser “asesinado” por la siguiente generación de artistas, obligados a “matar al padre” para hacer un quiebro necesario en la continua metamorfosis del arte. Rufino Tamayo y Juan Soriano, serían el exponente más claro de ese escape al mismo tiempo que enlace y continuidad. El caso de Frida Khalo es aparte y su cotización –quizás hiper-valorada- responde a otros parámetros de interés en lo auto-referencial.
    Ni que decir tiene, que dentro de las corrientes generales de los movimientos artísticos, los nombres propios del arte latinoamericano han alcanzado reconocimiento internacional en el circuito artístico. El constructivismo geométrico dio un alto do de pecho en las artes plásticas. Argentina, Venezuela, Colombia y Brasil han aportado nombres célebres como Julio Le Parc, Jesús Soto, Negret, Gego... Un movimiento con certeras raíces en la escuela del Sur del catalán/uruguayo Joaquín Torres García.
    Damián Bayón subrayaba la importancia de las subastas especializadas de arte latinoamericano en las grandes firmas de licitación en Nueva York; era una manera clara de informar y potenciar el arte de los artistas latinos de cara a coleccionistas públicos y privados especializados en este campo. No le daba miedo la posible idea de gueto que pudieran sufrir estos artistas, subrayaba más bien la llamada de atención hacia los mismos, para un circuito interesado en el concepto y la forma de los creadores latinos.
    Bayón admiraba las diversas colecciones norteamericanas de arte latino, especializadas o no en algún movimiento concreto y se sorprendía de que en España no se hiciera una colección institucional semejante, algo así como un anexo al Museo de América con los artistas de nuestros días.

Dos colecciones de interés: Daros en Zurich, FEMSA en México
Ciertamente el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que absorbió las colecciones del anterior del Museo Arte Moderno sito junto a la Biblioteca Nacional, cuenta hoy con un buen plantel de obras de artistas latinos, que paulatinamente van cobrando el protagonismo de primer rango que merecen en la Historia del Arte y en el presente, por creatividad y pensamiento. Dos de los premios Velázquez, concedidos por el Ministerio de Cultura los han obtenido nombres señeros como el mexicano Juan Soriano (2005), el brasileño Cildo Mereiles (2008) y la colombiana Doris Salcedo (2010), que ha expuesto recientemente en la Tate Gallery de Londres.
    España presta una atención cada vez más intensa al arte latinoamericano y sus manifestaciones pueden verse sistemáticamente en la Casa de América o en las distintas fundaciones como Telefónica, BBVA o Santander, que traen conjuntos de obras de arte latinoamericano articulados en exposiciones. Recientemente se han podido ver piezas, procedentes de la colección Daros de Zurich o de la colección FEMSA de México, ambas centradas en el arte latino. La Feria de Arte Contemporáneo ARCO en Madrid ha llevado a cabo ediciones con atención primordial al arte latino, e incluso con invitaciones singulares a ciertos países de la región, como fue el caso de México. También la alemaa Colección Würth, con varios museos en Europa, cuenta con buenas firmas latinoamericanas y prepara una exposición sobre "La modernidad mexicana" para 2012, dado que son numeosos los artistas de México que figuran en sus fondos.
    La Sala Zuloaga de Fuendetodos (Zaragoza) también ha presentado en 2010 una muestra de artistas y grabadores de Guatemala, realizados en el taller madrileño de Juan Carlos Melero, donde se han llevado a cabo dos hermosas series de grabados del genial octogenario guatemalteco Efraín Recinos: Murales censurados y Murales cubistas.
    En galerías privadas españolas se han podido ver otros muchos nombres latinoamericanos que van desde el pintor brasileño Paternosto al fotógrafo Julio Grimblat o Los Carpinteros cubanos, por citar algunos de los más recientes. Lo mismo cabe decir de las ferias Art Madrid, JustMad/MadMadrid; ArteFaim, Estampa –donde arrasa la argentina Cristina Santander- y otras, además de la principal ARCO.
    En 2001 se creó el Museo Latinoamericano de Buenos Aires, MALBA- Fundación Constantini, una apuesta clara y sin complejos para poner de relieve el arte contemporáneo de una gran zona geográfica, que comparte inquietudes y lenguajes, en la más absoluta diversidad. Con vocación abierta, acoge movimientos y tendencias de distinto orden, con materiales y soportes sin límite: pintura, escultura, collage, dibujo, obra gráfica, fotografía, arte del objeto o instalaciones. La región que abarca, va desde Argentina a los Estados Unidos de México en el norte del continente americano, pasando por el Caribe. También la obra de artistas latinoamericanos que se lleva a cabo fuera de la zona. Una apuesta regional amplia y centrada que permite hacer un museo con un hilo conductor propio, como recomienda últimamente el ICOM a los museos, para que no se parezcan unos a otros como dos gotas de agua.

Nueva York y Londres, dos ciudades interesadas
        A las subastas con cifras elevadas en los remates de arte latinoamericano (Wilfredo Lam, Roberto Matta, amén de los muralistas y Khalo), Nueva York ha añadido la Feria de Arte Latinoamericano , reconocida como la más importante en su género por el mismo MOMA y a ella se ha sumado Londres, por vez primera en 2010, con otra Feria de Arte Latinoamericano de 35 stands, dirigida por Diego Costa Peuser, Mauro Herlitzka y Alejandro Zaia. No deja de ser curioso que las dos ferias se den en las dos ciudades con más mercado para el arte contemporáneo.
    Entre los nombres que se han visto en estas ferias, además de los modernos –-clásicos y citados- se han podido ver los más recientes o emergentes de Leopoldo Maler, Marta Minujin, Esteban Lisa, Magdalena Murúa, Ricardo Cinalli, Arturo Herrera, Fabián Marcaccio, Damián Ortega, Alexandre Arrechea, Emilio Chapela, Paternosto o Lucía Maldonado.
    Odalys Casa de Subastas, con sedes en Caracas y Madrid tiene en su filosofía incluir siempre un buen plantel de artistas latinoamericanos, conciente de su valor en alza. Por su parte, el artista dominicano Fernando Ureña ha creado el Museo de Arte Latinoamericano, un catálogo extenso de nombres, que responde a una voluntad informativa amplia de los creadores latinos de distintas nacionalidades. ( http://www.latinartmuseum.com/ )
    España es residencia continuada de muchos artistas latinoamericanos, que desean pasar unos años en este país, origen en más de un caso de sus propios ancestros. La mayoría de ellos goza de la doble nacionalidad como la colombiana Consuelo Vinchira; los venezolanos Pedro Sandoval y Raúl Fuentes; la argentina Lidia Buente; los cubanos Andrés Puig, Waldo Ballard y Carlos Boix; el chileno Muñoz Vera; el panameño Julio Zachrisson; el guatemalteco Juan Francisco Yoc… entre otros.
    Estos son algunos apuntes sueltos sobre la importancia que va cobrando el arte latinoamericano en el circuito artístico internacional y en el de España en particular.
    La exposición Sinergias, con su adecuado planteamiento, se suma a ese escaparate y reconocimiento de un arte que cada día se integra más y mejor en las corrientes internacionales, si bien merece una atención pormenorizada para rastrear esas “invariables” apuntadas, para conformar colecciones públicas y privadas con características regionales propias o, simplemente para poner foco en unos creadores muy particulares llenos de talento en sus indagaciones y obras.
    La Fundación Fondo Internacional de las Artes, FiART y la Secretaria General Iberoamericana, SEGIB, han estado acertadas al concebir y apoyar Sinergias, así como los museos MEIAC y MACUF de Badajoz y A Coruña, respectivamente al mostra la exposición.

domingo, 31 de enero de 2010

Carlos Boix, la Pintura como sedimentación del Mundo



pintura de Carlos Boix


Julia Sáez-Angulo

Reside en Madrid desde hace siete meses, después de un recorrido de cubano errante por diversos países del norte de África y de Europa. Carlos Boix (La Habana, 1949) es un pintor de trayectoria sólida con importantes exposiciones en París, Estocolmo o Ginebra. De su obra han escrito, entre otros, Fernando Arrabal, Régis Debray y Jose Pièrre.

Boix está encantado de vivir en la capital de España. “Es el primer país en el que me reencuentro con mi lengua, después de treinta y tres años que salí de Cuba”, explica. Tiene la nacionalidad sueca, sin perder la cubana. “Hay que tener varias nacionalidades para no tener que tomar leche en polvo, decía con humor Roberto Matta, el pintor chileno, que me honró con su amistad”. Se refería a que la gente del tercer mundo acababa por tomar leche en polvo.

Boix se plantea la posibilidad de solicitar la nacionalidad española porque sus abuelos eran catalanes. “Mi bisabuelo fue mecenas de Gaudí”, dice el pintor con orgullo. “Mi lenguaje es la pintura, pero también estoy recuperando el español, mi lengua materna”, añade.

La pintura de Carlos Boix se desenvuelve mayormente en grandes formatos, lo que le permiten hacer sucesivas capas de pintura con presencias y alusiones diferentes, de modo que el espacio y el tiempo se funden sin solución de continuidad en el trasunto pictórico rico y acumulativo.


Pintura de Carlos Boix


Un artista que viene del Pop

“No se olvide que yo vengo del pop y asumo la vida cotidiana en un ritmo frenético con el humor y la ironía que capaz. Soy un urbanita confeso y necesito la velocidad, el ruido, los cafés y la vida en las calles para nutrirme y nutrir mi pintura”, declara Boix, que ha instalado su taller en un amplio apartamento de techos altos, en la céntrica calle Mayor madrileña, a pocos metros de la Puerta del Sol.

Colorista y dibujante, ambos aspectos se funden con inteligencia en sus grandes lienzos. “De vez en cuando me gusta sentir la madera y la utilizo también como soporte”, explica el pintor.

El “Agua” es el tema de una larga serie de obras en las que aparecen, desde el hermoso edificio del Canal de Isabel II, icono arquitectónico del agua en Madrid a conducciones mecanicistas del agua, grifos, duchas, lluvia, tormentas... El agua como valor precioso más allá del petróleo.

En la pared pueden verse grandes dibujos, bocetos de sus cuadros; dibujos que se superponen, realizados con pigmento, al ya trabajado soporte del cuadro; dibujos que a su vez admiten otros dibujos en un plano o visión más cercana.

Coches, aviones, personajes femeninos, perros, gatos, arquitecturas, letras, palabras en castellano e inglés, números... un controlado “totum revolutum” con títulos irónicos como “Car wash” en el que hay lavado de automóviles y de genitales.

Vampiros literarios y políticos
Su última serie va de “Vampiros” literarios y políticos... Una versión renovada de Drácula, personaje de permanente actualidad. En la recámara del taller, el pintor guarda otra serie titulada “Fidel”, referida al mandatario cubano, pintada curiosamente sobre palés de madera, reciclados como soporte de su pigmento. El personaje aparece con puro habano, con micrófono o de mil formas... Fidel como repetición de icono, casi tan pop como el Ché Guevara. “Él tiene cuadros míos, de cuando yo vivía en La Habana”, cuenta Boix.

Recuerda con frecuencia a Matta, aunque Boix advierte que con quien aprendió pintura fue con el pintor cubano René Portocarrero. “Conocí a Matta a través de Antonio Saura durante un almuerzo en un hotel de La Habana. Querían aparecer juntos en una publicación y yo les llevé a la revista “El Caimán Barbudo”, que entonces tenía prestigio. Desde aquel día yo también empecé a colaborar en la revista como ilustrador de la misma.

Boix se confiesa trabajador empedernido y por eso tiene tanta obra en su taller. “La pintura no se hace en el bar y yo trabajo incluso en los fines de semana”. Confiesa que necesita la luz para vivir y por eso dejó Suecia, donde “los inviernos son demasiado largos; me fui a Ginebra donde conservo todavía mi estudio, pero ahora es el tiempo de Madrid.”