martes, 24 de abril de 2012




24 de abril – 27 de agosto 2012
LUGAR: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Edificio Sabatini, A 1, Sala de Protocolo y Sala de Bóvedas
ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
COMISARIO: Manuel Borja-Villel
COORDINACIÓN: Rafael García
ACTIVIDADES PARALELAS: Conferencia y visita guiada a cargo de Rachel Haidu


JAMES COLEMANN, EXPOSICIÓN EN EL MUSEO REINA SOFIA


L.M.A.




El Museo Reina Sofía presenta una de las exposiciones más esperadas de la temporada, la dedicada al artista audiovisual James Coleman (Irlanda, 1941). Comisariada por Manuel Borja-Villel, director del Museo, la muestra recoge una extensa visión de la obra de Coleman, convirtiéndose, no sólo en la más completa que se ha organizado hasta ahora, sino también en la primera gran retrospectiva que se realiza del artista.

La muestra está conformada por diecisiete obras e incluye, desde sus piezas iniciales, realizadas en Milán e Irlanda en los años setenta — nunca vistas hasta ahora— hasta obras de los años noventa, como Lapsus Exposure e I N I T I A L S, así como otras cruciales Fly, Box, Untitled: Philippe VACHER y Retake with Evidence (interpretada por el actor Harvey Keitel). Esta última pieza, que fue presentada en 2007 en la
Documenta XII de Kassel, explora las relaciones temporales entre imagen y sujeto.

Asimismo, se muestra por primera vez al público una cuidada selección de
documentos y archivos personales del artista.
Las dimensiones de la Sala A1 del edificio Sabatini, otorgan a las piezas la amplitud de espacio que requieren. Además, las obras de Coleman se mostrarán en la Sala de Protocolo y en la de Bóvedas (antiguas carboneras del edificio Sabatini) con dos piezas que pertenecen a la colección del Museo, Clara and Dario (1975) y Box (ahhareturnabout) (1977).

El montaje se ha realizado con gran meticulosidad a la hora de situar las obras. Sin seguir una línea cronológica, las piezas audiovisuales con sonido se han colocado en un ala de la sala para no interferir con el resto. Para ello, se han aislado paredes y techo a través de paneles acústicos y moqueta con el fin de que el visitante quede totalmente aislado y sienta la sensación de hermetismo y concentración que se requiere. La intención de Coleman ha sido la de crear un recorrido fluido, donde el espectador pueda jugar con el espacio y experimentar en él a través de la proximidad
o lejanía de las piezas. Llama la atención la amplitud (intencionada) que el artista ha dedicado a cada obra. El punto de vista desde donde se observe cada pieza será primordial para tener una apreciación u otra de cada instalación.

A lo largo de su trayectoria creativa, James Coleman ha abordado cuestiones relativas
a la realidad, la percepción, la representación, la construcción de la imagen y la
identidad. En sus obras, Coleman mezcla realidad y ficción, y, en ocasiones, éstas
aluden a géneros literarios, al teatro, al folkore… Sus instalaciones se presentan como
escenificaciones donde lo alegórico, lo metafórico y lo referencial tienen cabida y se
interrelacionan. En algunos casos, estas escenificaciones remiten indirectamente a la
pintura tradicional, a la fotografía de moda o a la cultura popular. El paso del tiempo, la
memoria, el olvido y la degradación del hombre son algunos de los temas recurrentes
en sus trabajos.

A principios de los setenta, Coleman empezó a dedicarse de lleno a la reproducción
de imágenes —cine, video y fotografía—. Aunque a lo largo de los años ha seguido
utilizando estos medios, la imagen proyectada en diapositivas se ha convertido en el
formato preferido. En sus piezas, el sonido y la imagen se alternan: en ocasiones, el
sonido en off acompaña a la imagen y, en otras, su ausencia otorga a la imagen de
una mayor subjetividad.

Recorrido expositivo
A lo largo del recorrido por la exposición el visitante podrá disfrutar de las primeras
películas realizadas por Coleman a finales de los 60. Se trata de Early Films, (1967-
1972) concebidas y filmadas en Milán e Irlanda, ponen de relieve el interés, ya desde
una etapa temprana de Coleman, por lo “fotográfico” donde la imagen fija y en
movimiento desempeñarían un papel esencial en su trayectoria artística. Influido por
los cineastas neorrealistas italianos y la posterior nouvelle vague francesa, que
filmaron gran parte de su obra con cámaras portátiles y ligeras como la Bolex,
Coleman filmó sus primeras películas en 8 mm con esta cámara para pasar
posteriormente al formato Super 8 mm.
Otra de las piezas clave en la trayectoria artística de Coleman es Clara and Dario
(1975) (situada en la Sala de Protocolo), en la que el artista desarrolla el formato único
que caracteriza sus trabajos posteriores: la proyección de diapositivas con voz en off
grabada y sincronizada narrando una historia. La pieza se compone de una proyección
de diapositivas, en bucle: “Clara”, a la izquierda, y “Dario”, a la derecha. Dos relatos se
solapan en consonancia con el apoyo visual de las imágenes, se entrecruzan y pliegan
uno sobre otro para sugerir cambios en el tiempo. El movimiento temporal que evoca
este relato múltiple, implica al espectador, integrándose en la repetición cíclica de las
secuencias donde el pasado, o su huella, reaparecen en el presente.
Una de las pocas obras de Coleman elaborado a partir de imágenes ya construidas es
Box (ahhareturnabout) (1977). En este caso, el material documental se compone de
secuencias de un legendario combate de boxeo: la revancha del campeonato mundial
de pesos pesados, celebrado el 22 de septiembre de 1927 en Chicago, entre Gene
Tunney y Jack Dempsey. Se percibe un latido regular y estruendoso que consta de
dos componentes, un golpe y su reverberación. Con el latido, el pulso del propio
cuerpo del visitante y el drama de las palabras que llegan a sus oídos, Coleman
orquesta un vínculo entre el visitante y el aparato visual y acústico. La pieza, que está
situada en la Sala de Bóvedas, tiene una acústica, según Coleman, perfecta.
Durante la estancia del artista en el MIT Project (Visual Arts Center) de Cambridge,
MASS, realiza la pieza Charon (MIT Project) (1989), obra construida a través de
episodios fotográficos. Frank Lubbers, en uno de los textos del catálogo, apunta que
es un trabajo rico y complejo en la que se combinan diferentes aspectos de obras
anteriores del artista: el problema de la percepción; la dimensión psicológica, social,
cultural e histórica; los elementos dramáticos y teatrales; la búsqueda del yo y la
imposibilidad de una identidad irrefutable.
Ligne de Foi (1989–1991) forma parte del conjunto de proyectos en los que Coleman
trabajó a finales de los ochenta y principios de los noventa, donde reflexionaba sobre
la figura del “artista de guerra”. Expuesta en su primera versión como instalación con
proyección de diapositivas, Ligne de Foi se concibió para un lugar específico
(Charleston, Carolina del Sur) y partía de un famoso grabado de Currier & Ives que
retrataba la batalla First Battle of Manassas, durante la Guerra de Secesión, acaecida
en esa ciudad, y que para muchos era un caso de notoria tergiversación histórica. El
artista reconstruyó la escena con recreadores locales aficionados que simulaban la
batalla. Coleman representó un tableau vivant que reflejaba con exactitud la
composición del grabado decimonónico. Con esta pieza, el artista aborda cuestiones
en torno a la historia, sus representaciones y traiciones en un nivel alegórico,
permitiéndole reafirmar su deseo de deshabituar al público de la creencia establecida
en una idea de visión “verdadera”.
Entre las obras presentes en la muestra, también destaca Untitled: Philippe VACHER
(1990). La pieza fue producida en el quirófano de un hospital y muestra a un actor que
se desploma sobre un carro quirúrgico (lleno de botellas e instrumental médico). El
protagonista se endereza y se vuelve hacia la cámara. Aparte de la tenue vibración del
proyector, no se oye nada. Aunque el espectador percibe que la acción transcurre en
unos tres segundos, en realidad se desarrolla durante 17 minutos. El “fotograma fijo”
es uno de los principales recursos utilizados en la pieza, cuya cámara no se mueve ni
hace zoom durante toda la proyección. La gran ironía de la película de Coleman es la
presencia de Vacher (actor de segunda fila y de publicidad) en una obra de arte y la
“resultante discrepancia entre las naderías propias del mundo cultural de masas y la
precisión analítica de las técnicas cinematográficas de Coleman, desarrolladas
inicialmente por el cine estructural de Andy Warhol”, declara George Baker en el
catálogo.
Continuando el recorrido, el visitante se encuentra con la pieza I N I T I A L S, (1993-
1994). El escenario está poblado por varios personajes sin determinar qué relaciones
los vinculan entre sí. Podrían ser miembros de una familia, empleados del hospital o
incluso pacientes; en cualquier caso, existe un desdoblamiento entre estos papeles
potenciales. A medida que se pintan y rehabilitan las habitaciones del hospital, los
ocupantes también se preparan, o “se visten”, para una ocasión especial, que puede
ser la representación de una obra. Sin embargo, con esta lectura se entrelaza otro
relato paralelo, referido a la función anterior del hospital, lo que acentúa la sensación
de que el pasado sigue acechando en el presente. Esta obra tendrá dos ciclos: el
primero desde el 25 de abril al 18 de junio, y el segundo, desde el 20 de junio al 27 de
agosto donde se proyectará Lapsus Exposure, (1992-94)
Photograph, (1998-1999) consiste en la proyección de unas imágenes donde
aparecen varios adolescentes ensayando una actuación escolar de una obra teatral o
una danza. La proyección dura 21 minutos y consta de diapositivas y un relato narrado
por una voz femenina joven con una dicción conmovedora. Al inicio se oye sólo una
respiración, unos suspiros, para luego dar paso a un desarrollo paulatino de manchas
blancas desdibujadas en la pantalla. Como en la pieza anterior, Photograh se exhibirá
hasta el 18 de junio, y a partir del 20 de junio hasta el 27 de agosto, se proyectará
Seeing for Oneself, (1987- 88)
Antes de finalizar el recorrido se ve la última obra realizada por el artista, Retake with
evidence (2007). En ella Coleman explora los orígenes del pensamiento occidental en
la Grecia antigua, a través de la mitología, la filosofía y las teorías de la estética. En un
escenario casi desierto e iluminado dramáticamente, el actor Harvey Keitel rompe el
silencio preguntando “Why are you here — blood of antiquity? What is the meaning of
this gathering?” Durante 47 minutos, observamos cómo avanza lentamente por el
espacio mientras recita un texto sobre la culpa y el poder, la insignificancia y el olvido,
la retribución y la belleza. La declamación del texto que se acompaña (e interrumpe)
por jadeos, sonoras exhalaciones, suspiros y pausas meditativas hace pensar que el
actor se encuentra en un estado de “posperformance”, representando su(s) papel(es)
al mismo tiempo que sopesa el significado de sus acciones y de las palabras que
pronuncia.

Apuntes biográficos
James Coleman se formó en París, en el École des Beaux Arts y en Dublín (en el National College of Art and Design y en el University College). Más  tarde, en la Accademia di Belle Arti, en Milán. Antes de trasladarse a esta ciudad, donde desarrolló su carrera artística durante veinte años, trabajó en Londres y en París. En 1973 participó en la Bienal de París y años más tarde en diferentes Documenta: IX (1992), X (1997), XI (2002), y XII (2007). Su obra se encuentra en colecciones importantes como la del Irish Museum of Modern Art de Dublín, el Museum Ludwig de Colonia, el
Stedelijk Museum voor Actuele Kunst de Gante, o en el Musée National d’Art Moderne de París. Recientemente, tres de sus trabajos se han incorporado a la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En la actualidad, Coleman vive y trabaja entre Dublín y París.

Catálogo
Con motivo de la exposición, el Museo Reina Sofía ha editado un catálogo, en inglés y
en castellano, donde se recoge cuatro textos escritos por prestigiosos historiadores de
arte: Three early works by James Coleman de Rachel Haidu; Ghostly Medium: James
Coleman's Charon (MIT Project) escrito por Rebecca Comay y Michael Newman;
‘How Try Say” or the Experience for Seeing”, de Georges Didi-Huberman, y el último,
James Coleman: Retake with Evidence, de Benjamin Buchloh. Además, el catálogo
hace un recorrido exhaustivo por la trayectoria artística de Coleman. Cada una de las
49 obras que de él se recogen en la publicación, se acompaña de un texto cuyos
autores son: Manuela Ammer, George Baker, Mieke Bal, Lynne Cooke, Jean
Fisher, Luke Gibbons, Frank Gibbons, Kaja Silverman, Michael Tarantino y
Dorothea von Hantelmann.


Actividades paralelas
Conferencia y visita guiada
Rachel Haidu (profesora de la Universidad de Rochester, Nueva York y autora de The Absence of Work: Marcel Broodthaers, 1964-1976) será la encargada de impartir ambas actividades organizadas por el Museo en torno a la figura y obra de James
Coleman. En una lectura atenta de ciertas obras clave del artista,
Rachel Haidu hablará de la importancia de analizar, no sólo la puesta en escena en los trabajos de Coleman, sino también la narración dramática y el papel del actor en sus obras.