sábado, 2 de enero de 2010

Andrés Pérez Domínguez, Éxito de su novela "El violinista de Mauthausen"

El violinista de Mauthausen
Andrés Pérez Domínguez
Editorial Algaida
Madrid, 2009




J.S.A.

Acaba de publicarse la tercera edición del libro "El violinista de Mauthausen", del escritor Andrés Pérez Domínguez, esta obra, Premio de Novela Ateneo de Sevilla 2009, está siendo uno de los éxitos del otoño literario en nuestro país. La mezcla de intriga, aventura, espionaje y el hecho de que sea una de las primeras novelas que trata el drama de los republicanos confinados en el campo de concentración de Mauthausen está convirtiendo a esta obra editada por Algaida en un éxito de ventas.


Sobre el campo de concentración de Mauthausen, según palabras del propio autor, "se han escrito muchos ensayos, pero casi no se ha tratado el tema en la ficción, y al abordarlo desde esta perspectiva, es una manera de llegar a un público más amplio y que más gente conozca esta tragedia en la que murieron tantos españoles".


Desde agosto de 1940 hubo grupos de republicanos españoles que fueron trasladados al campo de concentración, al que se le comenzó a conocer como "el campo de los españoles". En total entre 1940 y 1945 pasaron por Mauthausen cerca de 10000 españoles, de los cuales fallecieron en torno a 7.000.


Por tanto "El violinista de Mauthausen" , ademas de sumergir a los lectores en el París ocupado por los alemanes, en el Berlín en ruinas después de la Segunda Guerra Mundial, sirve para dar a conocer a los lectores una parte de nuestra historia que para muchos era desconocida y que a tenor de los más de 15.000 ejemplares vendidos, interesa y mucho en nuestro país.


Un argumento conmovedor de aventura e intriga


En París, una pareja está a punto de casarse en la primavera de 1940, pero la Wehrmacht invade Francia y él, republicano español exiliado, es detenido por la Gestapo y enviado al campo de exterminio de Mauthausen. Ella colaborará con los servicios secretos aliados, dispuesta a cualquier cosa para salvar la vida de su prometido. Entre ellos, un ingeniero alemán que ha renunciado a su trabajo en Berlín para no colaborar con los nazis, se dedica a recorrer Europa con un violín bajo el brazo. Muy pronto, las vidas de los tres se entrelazarán para siempre. El violinista de Mauthausen es su historia. En París ocupado por los alemanes, el Berlín en ruinas después de la Segunda Guerra Mundial y el campo de exterminio de Mauthausen son los principales escenarios donde se desarrolla un relato que mezcla intriga, aventura, espionaje, Historia y romance, que atrapará al lector desde la primera página


“Un escritor capaz de imaginar historias que parecían ajenas a la ficción española, sin abandonar ni los escenarios reconocibles ni el empeño en conseguir una decidida palpitación literaria”, ha dicho del autor el escritor José María Merino.


Datos biogáficos del autor


Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969), es autor de las novelas El síndrome de Mowgli (2008), El factor Einstein (2008) y La clave Pinner (2004), de las colecciones de cuentos El centro de la Tierra (2009) y Estado provisional (2001), el relato Ojos Tristes (2001) y de las novelas cortas Los mejores años (2002) y Duarte (2002).Su obra ha obtenido más de un centenar de reconocimientos en distintos géneros, entre otros, el premio Luis Berenguer de Novela, los premios Max Aub, Elena Soriano, Ángel María de Lera, José Calderón Escalada y Gaceta de Salamanca de Cuentos, o los premios José Luis Castillo-Puche y Tierras de León de Novela Corta. Ha sido colaborador de varios medios de comunicación, como Punto Radio, Onda Cero y El Correo de Andalucía.

Nicholas Sarkozy: La burka no será bien vista en Francia




Julia Sáez-Angulo


“La burka no es bien recibida en Francia” dijo el presidente francés Nicholas Sarkozy en Versalles ante la reunión conjunta las dos cámaras: la Asamblea Nacional y el Senado. Toda una declaración y toma de posiciones en el país galo ante una prenda femenina que va contra la holgura de la mujer para desenvolverse y contra de la sociedad, porque impide la identificación del personaje que va debajo de la burka, donde bien pudiera esconderse un terrorista. “Es una cuestión de seguridad ciudadana”, añadió el presidente.

Lamentablemente en algunos barrios de París como el de la calle Jean Pièrre Timbaud, en el distrito XI de París, es habitual ver un paisaje de mujeres tapadas con guantes negros y la burka, por la que asoman con frecuencia en su parte baja pantalones vaqueros. El espectáculo no deja de ser chocante en un país europeo como Francia.

El tema del chador o del pañuelo en la cabeza en las mujeres islámicas ya ha sido motivo de polémica en Francia, sobre todo en sus escuelas, puesto que como país laico declara que deben evitarse los signos externos de religiones o creencias en los sitios oficiales. A las escuelas las niñas no pueden acudir tapadas


Ocultar el cabello para no excitar

A este respecto el Ayuntamiento de París ha llamado la atención a una funcionaria islámica que, mientras ha trabajado en empleos temporales para la propia alcaldía no ha llevado el pañuelo en la cabeza pero, una vez alcanzado el puesto fijo de trabajo, apareció con él. Se le ha amonestado al respecto y se le ha pedido que elija entre el cabello en la cabeza o el empleo de funcionaria municipal. El alcalde de París es socialista.

Según la costumbre islámica las mujeres deben cubrir sus orejas y cabello porque es lo que más excita a los hombres. La tradición viene desde los tiempos en que las mujeres acompañaban a los hombres en la guerra y recogían su pelo para no distraerlos en la contienda bélica.

La reina Rania de Jordania, de origen palestino y educada en los Emiratos, declaraba recientemente en una entrevista que ella, desde muy joven tomó la opción de no lucir velo en la cabeza y sigue con esa decisión en su vida. Por su parte, la jequesa de Qatar, que ha visitado Francia recientemente, donde ha llamado la atención por su elegancia, lucía en su cabeza un turbante por el que asomaba el cabello y permitía ver sus orejas con largos pendientes.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Anima Artis, Voluntariado que difunde Historia, Arte y Fe en San Ginés

Real Parroquia de San Ginés
Guía del Patrimonio Cultural
Monseñor José Luis Montes
y José María Quesada
Edilesa Editorial
León, 2009

Julia Sáez-Angulo


San Ginés es una de las parroquias que muestran los voluntarios de Anima Artis a los visitantes de la histórica y céntrica iglesia madrileña, en especial su célebre cuadro de El Greco titulado “La expulsión de los mercaderes del templo. La explicación tiene lugar durante los sábados por la mañana.

La Fundación Felix Granda es la responsable del Aula Anima Artis -dirigida por Itziar Aragonés-que prepara a los voluntarios encargados de la exposición verbal sobre las obras de arte. Creada en 2004, su objetivo es “formar en materias artísticas, históricas y culturales a los voluntarios, con el fin de que, una vez formados, lleven a cabo visitas guiadas gratuitamente, mostrando enclaves de la Villa de Madrid”

En 2006, la iglesia parroquial de San Ginés, la más antigua conservada en capital, concedió a los voluntarios formados en el programa de Anima Artis el permiso en exclusiva para explicar a los visitantes que así lo deseen el citado cuadro de El Greco.

Elisa Sáez, una de las voluntarias habituales en San Ginés explica con detalle “La expulsión de los mercaderes del templo”, describiendo la composición y el contraste cromatismo de la obra de El Greco, así como los personajes que la componen en torno al Cristo central con túnica roja y manto azul en actitud firme por haber profanado la casa del Padre.

La arquitectura y el retablo en grisalla del fondo del cuadro, así como la escultura del santo que dialoga en figura con la de los mercaderes fustigados, es otro aspecto digno de relieve. Igualmente la entronización de un arca –bien pudiera ser la de la Alianza- en la hornacina central del retablo pintado.


Un libro sobre la iglesia histórica de San Ginés

Elisa Sáez remite, para más información al libro “Real Parroquia de San Ginés”, Guía del Patrimonio Cultural, de monseñor José Luís Montes y José María Quesada.

Para la voluntaria Elisa Sáez, la actividad de Anima Artis se resume en “describir y mostrar los valores trascendentes del arte en los lugares sacros, a través de un riguroso estudio en el que se mira la Historia, el Arte y la Fe”.

“La Iglesia ha sido la gran mecenas de los artistas a lo largo de la historia, la que impulsó el arte y sostuvo a los artistas”, añade la señora Sáez, quien recuerda a Mendizábal y a su desafortunada desamortización en el XIX, como el gran azote del arte sagrado en España. A él habría que sumar la afrancesada napoleónica y la Guerra Civil, que también destruyeron buena parte de nuestro patrimonio artístico y de fe.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Juan Pastor dirige e interpreta "Bailando en Lughnasa" de Brian Friel

Bailando en Lughnasa
Brian Friel
Dirección Juan Pastor
Teatro La Guindalera
c/ Martínez Izquierdo. Madrid

Julia Sáez-Angulo



Escrita en 1990, “Bailando en Lughnasa” de Brian Friel (Irlanda, 1929), obtuvo un gran éxito al estrenarse en Broadway al poco de su salida editorial. Ahora es el madrileño Teatro de La Guindalera el que la pone en escena y, con ella, completa la trilogía del autor. Las dos obras estrenadas anteriormente en el citado teatro: “El juego de Yalta” y “Molly Sweeney”.

Dirigida por Juan Pastor, “Bailando en Lugnasa” está siendo un gran éxito con actores que saben representar con ritmo y acierto a cinco hermanas solteras y un sobrino Michael, todos ellos irlandeses en un pueblo pequeño durante 1936. La obra tiene mucho de la propia biografía del autor y es el punto de vista del niño (hijo de madre soltera), ya adulto, el que recuerda aquel año 1936 de la radio Marconi en casa y la música que hacía danzar a su madre y a sus tías, así como la partida del padre a la guerra de España en las Brigadas Internacionales.

Se trata del paisaje interior de una familia, los Mundy, que vive el cambio de la sociedad rural a la urbana, de sus sentimientos y creencias que se tambalean pese al personaje estricto de Cate y el padre Jack que tuvo que dejar Uganda por sus contaminaciones paganas, también presentes en las citas sobre fogatas y fiestas de los ritos celtas que ayudan a liberar el cuerpo cionstreñido.

Entre los actores intervinientes figuran: María Pastor, Raúl Fernández, Elia Muñoz, Yolanda Robles, Carmen Gutiérrez, Victoria dal Vera, Alex Torno y, como padre Jack, el mismo director Juan Pastor, notorio profesional de teatro, profesor de interpretación en la RESAD desde 1987 a 2006) y director de obras en las salas María Guerrero, Teatro de la Comedia o Teatro Español, antes de consagrarse al Teatro Guindalera.

Vaivenes del pasado en la reinterpretación del presente

La Compañía Guindalera Escena Abierta ha cosechado una serie de reconocimientos por la buena selección de las obras representadas como son: “Traición” de Harold Pinter o “En torno a La Gaviota” de Chejov, además de las citadas de Frield.

Volviendo a “Bailando en Lughnasa”, la danza, como indica el título, ayuda a liberarse a los personajes comprimidos en una atmósfera cerrada, donde los valores tradiciones de los antepasados pesan en las conciencias al tiempo que gritan su deseo de libertad. Los actores, bien dirigidos, interpretan con maestría las aspiraciones y melancolía de los personajes, así como los mismos bailes de ritmo celta. Los vaivenes del pasado que marcan y la reinterpretación del presente se hacen vida en escena. Lo real y lo irreal se funden.

Brian Friel es uno de los grandes dramaturgos de este tiempo, que trabajó para la BBC y fundó el Fiel Day Theatre Company, en el que participaron Seamus Heaney y Seamus Deane. “Bailando en Lughnasa” es la obra de este autor que ha tenido más reconocimiento internacional. Algunos críticos la han comparado su atmósfera con “La casa de Bernarda de Alba” de García Lorca, aunque con tintes de mayor ternura y humor que el autor granadino.




martes, 29 de diciembre de 2009

Manuel Franquelo, Un pintor realista exigente y sublime




Julia Sáez-Angulo


La leyenda sobre el pintor Manuel Franquelo dice que sus cuadros superan en precisión a la fotografía más rigurosa y exigente. Con el pigmento y unos pinceles que él mismo artista se fabrica con frecuencia –a falta de lo preciso en el mercado- es capaz de mostrar en todo su detalle de trampantojo una piel que trasparenta las venas y parece ofrecer el espacio intermedio de la materia además de su epidermis.

Hombre agudo y sensible al mismo tiempo, Manuel Franquelo ha expuesto en la cotizada galería Marlborough sus últimos trabajos al óleo, en los que se ha podido ver figura humana y conjuntos de objetos (frascos, copas, libros, papeles, fotografías, maquinaria…), o naturalezas muertas.

No es un hombre optimista sobre el futuro de la pintura, más bien piensa que “tiende paulatinamente a desaparecer Lo que no quiere decir que no se continúe practicando en pequeñas burbujas”.

Franquelo viene de la exactitud del dibujo, lo que le lleva a conectar con la escuela española que hiciera exclamar al Papa Inocencio I “troppo vero” al contemplar el retrato que le hiciera Velázquez en España cuando era Nuncio de Su Santidad.

Sorpresa ante la exactitud y treatralidad de las cosas

Los cuadros de Franquelo atraen la mirada ante la sorpresa de lo exacto, la precisión del gesto, la cercanía de las cosas o la teatralidad de lo inmediato y pegado al propio autor. Pareciera que el artista fuera un mago para trasladar al ancestral ejercicio de la pintura todo un poder de captación de forma y color, de dibujo y cromatismo, de cuantía justa de pigmento.

No hay hiperrealismo de diapositiva proyectada en esta obra de Franquelo sino un mirar casi visionario de alguien minucioso y preciso hasta el silencio total que se percibe entre el pintor y el modelo representado. Sus cuadros son instantes congelados pero no de fotografía sino de tiempo acumulado en la contemplación, la plasmación de la imagen y la idea observada a través de las pupilas.

Algunos críticos de arte insinúan su deseo de pintar el vacío para que las cosas hablen a través de sí, a través de la pintura minuciosa y capciosa. Sus cuadros, en su mayoría denominados “Sin título” abundan en esta idea y se hacen fantasmales. Sublimes.

El realismo de Manuel Franquelo es hoy uno de los más preciados en una de las galerías, como la Marlborough, especializada en figuración y dentro de esta en el realismo. Un realismo peculiar de escuela española llevado al paroxismo del siglo XXI.


lunes, 28 de diciembre de 2009

Benito de Diego publica sus "Poemas de Hora Nona"

Poemas de Hora Nona
Benito de Diego González
Editorial Aldaisa. Colección Academos
Ilustraciones Torre Cañeque
Madrid. (135 pags)

Julia Sáez-Angulo


Benito de Diego González, toledano residente en Madrid, ha publicado su primer libro con el título de “Poemas de Hora Nona”, porque su hálito poético creador ha sido contenido por una vida absorbida por el trabajo y la economía hasta llegar al momento de una jubilación gozosa en la que ha dado rienda suelta a su creatividad literaria, a su lírica personal y singular.

Amigo de poetas y tertulias poéticas, Benito de Diego ha estado en contacto con otros vates y ha escuchado, además de leído, mucha poesía por lo que su poemario nace con unas raíces bien ancladas en un conocimiento y tradición poética. El poeta Luis Hernández del Pozo escribe la introducción.

Poesía gozosa de amor y plenitud ante la esposa, como buena parte de la obra de Pablo Neruda; versos de añoranzas de familia y seres queridos; el paisaje de Burgo de Osma (Soria) como lugar de admiración, descanso y refugio tras el trabajo de cada día; poemas de emoción ante los acontecimientos vitales o ausencias; poemas a contrapaso con el mito o las dos Américas; semblanzas y renuevos de los retoños cercanos y, finalmente, estampas sueltas de distintos personajes, pero siempre su mujer, la pintora Isabel Torre Cañeque como ritornello de sus versos.


Ilustraciones de Isabel Torre Cañeque

Nuestro Nobel poeta Juan Ramón Jiménez decía que había que quitar a la poesía los caireles y aventar de nuevo las palabras para conseguir una poesía más libre y renovada. Ciertamente él renovó nuestra lírica y ganó el galardón literario más codiciado.

Benito de Diego comparte en buena medida los asertos del poeta de Moguer, cuando utiliza el verso libre y blanco para sus composiciones poéticas, pero al mismo tiempo siente nostalgia de la construcción poética tradicional y trabaja el octosílabo o el endecasílabo en los sonetos, como el titulado “Mujer”.

En la poesía de Benito de Diego hay concepto, afectos, sentimiento y tropos. Medita sobre el amor divino y amor profano y dice: “Si amor es la huella divina en lo creado,/ divino es el amor que damos al amado”

Isabel Torre Cañeque es la autora de los dibujos, incluido el retrato del autor, que figuran en el libro, editado por la Academia de las Artes y las Letras de San Antón.




domingo, 27 de diciembre de 2009

Mario Soria, ensayista, prepara dos libros sobre Dios y Poesía



Julia Sáez-Angulo

Nacido en Oruro, Bolivia (1936) y naturalizado español, Mario Soria es licenciado en Derecho por la universidad Complutense de Madrid. Funcionario público y periodista, es autor de artículos y ensayos filosóficos y literarios. Actualmente colabora en varias revistas y es conferenciante habitual en diversos foros culturales de la capital de España.

-Nació en Bolivia, aunque reside en Madrid. ¿En qué medida sigue nombre y valores de la cultura hispanoamericana? ¿Qué nombres le interesan?

Resp. Atento a la literatura hispanoamericana actual no lo estoy demasiado. Sin duda, conozco a Benedetti, Pacheco, Gelman, por ejemplo. Me gusta el primero, especialmente por el sentimiento que expresa, tan espontáneo, sin afeites, penetrante, intenso, siempre capaz de ser no sólo del autor, sino también enteramente del lector. Pero mis preferencias se han detenido antes: Francisco o Franz Tamayo, Herrera y Reissig, José Asunción Silva, Barba-Jacob, César Vallejo…, así como Martín Fierro. O sea que resulto en mis gustos literarios poéticos bastante anacrónico, si bien estos clásicos pa-sados me hacen estar presente siempre, sin seguir yo la moda. He ahí el privilegio de lo clásico y de quienes lo apreciamos.- En punto a la novela, sin duda Mújica Laínez: lo conozco, me gusta. Con todo, a veces yo le podaría algunas páginas.

Más atento estoy a la filosofía hispanoamericana: Alberto Buela, Juan Antonio Wídow y sus discípulos, los redactores de la revista Gladius, entre otros. Manifiestan todos ellos un pensa-miento vigoroso, muy distinto del europeo, tan sumiso a los sofismas liberales y democráticos, como ayer lo estuvo, por lo general, al marxismo.

- Usted tiene contactos con la Universidad Católica de Chile. ¿En qué consiste su colaboración?
Resp. En realidad, los tuve. Concretamente con la revista Philosophica, de la facultad de filosofía de la Universidad Católica de Valparaíso. Di-rigía la revista mi gran amigo y notable filósofo Juan Antonio Wídow. Así pude escribir en ella, no siempre siguiendo la orienta-ción tomista de la publicación, porque acogían Wídow y sus cola-boradores ideas que, sin coincidir exactamente con las suyas, ex-presaban la diversidad de pensamiento y tendencias propia de la amplia ortodoxia católica. Como la revista dejó de publicarse hace años, terminó mi relación con dicha universidad.- Después cola-boré en la revista Intus Legere, de la universidad privada “Gonzalo Ibáñez”, asimismo chilena. En dicha universidad también era ca-tedrático de filosofía medieval mi amigo Wídow.

-¿Qué libro está preparando ahora?
Resp. Tengo ya escrita una especie de ensayo sobre Dios, tema que a mi atrevimiento especulativo siempre lo ha seducido. Creo ser este asunto el más alto que puede abordar la inteligencia humana. Tengo que corregir lo escrito, pulirlo, a veces desenvolverlo un poco, precisar las ideas. Pero me da pereza hacerlo, como si fuera un enorme -para mis fuerzas- edificio en construcción y yo el único albañil. Espero acabarlo y que no sea el resultado insignificante.

Filosofía y Poesía hermanas. Ideas, tropos y sentimientos

- ¿Por qué le interesa y se ha especializado en la poesía?
Resp. Siempre me ha gustado mucho la poesía y, por ende, me ha interesa-do. Del mero gusto he pasado al concepto, a la reflexión. Y pensando, he descubierto en la poesía, expresado con tanto fuerza como en la naturaleza, un sentido secreto, una trascendencia arrebatadora, perceptible cuando se sabe saborear el verso y comprenderlo exhaustivamente. E ínsita en la naturaleza, es la poesía también hermana de la filosofía. Ya Novalis señalaba el parentesco íntimo de poesía y filosofía. Yo creo que cuanto una lo dice mediante ideas, la otra lo expresa con tropos y sentimientos; porque ambas nacen de la misma intuición intelectual, si bien con modalidad diversa. Ambas son percepción total. Esa totalidad me ha seducido siempre.

-El arte es otro de sus capítulos. ¿Qué opinión le merece la serie de exposi-ciones “Las Edades del Hombre” que usted ha visitado?
Resp. La serie de exposiciones “Las Edades del Hombre” me parece un acontecimiento artístico extraordinario, particularmente las muestras de pintura y escultura sacras. Ha servido la serie men-tada para dar a conocer a centenares de miles de personas tesoros ocultos en catedrales, conventos, iglesitas parroquiales remotas: tesoros supervivientes al descuido y la rapiña, milagrosamen-te preservados de las destrucciones jacobina, liberal o comunista. Para mí, empezando por la exposición vallisoletana, de 1988, has-ta la última, de Soria, pasando por Astorga, Avila, Segovia, Zamora, Burgo de Osma, etc., todas han sido motivo de goce extraordinario. A alguna fui hasta cinco veces, examinando las piezas expuestas concienzudamente, nunca ahíto de emoción y belleza. Sé que algunos necios han impugnado este acontecimiento cultural y religioso o burládose de él: por ejemplo, Francisco Umbral. Pero sólo demuestran ignorancia, barbarie o insensibilidad estética.


Ascética y mística ante el anhelo de lo absoluto


-La ascética y la mística están entre sus artículos, ensayos y conferencias. ¿Por qué?
Resp. Más que la ascética, la mística. Desde muy temprano me ha seducido ese itinerario espiritual que empieza con la curiosidad y el anhelo de lo absoluto y termina uniendo al hombre con Dios. Jovencito, me asomé perplejo y maravillado a San Juan de la Cruz. Y a con-tinuación, a otros como él: Teresa de Jesús, Ruysbroeck (el Rus-broquio de nuestros clásicos), Fenelón, etc. Porque creo que así como Dios es el objeto especulativo supremo en filosofía, es también análogamente el objeto práctico supremo, fin último, como dice Santo Tomás, entrañado en todas las obras humanas, siquie-ra de modo implícito. O sea, que nuestra vida entera, conocer y obrar, se determina por la mística. Dios es lo máximo a que se puede aspirar y se puede alcanzar. La ascética sólo es medio, ca-mino para el término sumo.

- ¿Qué le inquieta o interesa de la cultura de nuestros días?
Resp. Me inquieta la superficialidad de gran parte de la cultura actual, o de lo que se llama así, monopolizada generalmente por los medios de comunicación y los innumerables boletines telemáticos. Muy útiles todos, ciertamente, siempre que no usurpen el papel de la sabiduría acumulada y heredada, la meditación, el goce estético aportado por las obras artísticas reales, no por sus páli-dos sucedáneos electrónicos o impresos, raquítica imitación de la plenitud real. Me inquietan los odios y afectos mezquinos que suscita esa superficialidad, la ignorancia que propaga, las mentiras que acredita, empleando unos medios que más que de infor-mación lo son de formación y deformación.



Sobre poetas bolivianos y teólogos

-Como conferenciante, ¿qué temas ha expuesto y cuáles le interesan?
Resp. He hablado sobre el poeta boliviano ya citado, Francisco o Franz Tamayo; Angel Amor Ruibal, el gran teólogo gallego, por lo menos equiparable a Rahner y De Lubac, en teología, y a Zubiri en filo-sofía. También he hablado de información; del filósofo siciliano Miguel Federico Sciacca; de la encíclica Spe Salvi; de las relacio-nes entre cultura árabe o islámica y cristianismo.
En general, me interesan religión, filosofía, artes plásticas, poesía, historia, política, periodismo.

-¿Por qué le interesa de manera especial el mundo árabe?
Resp. Me parece que hay que distinguir entre árabes e Islam. Existen, por ejemplo, cristianos palestinos, coptos, maronitas, sirios, mel-quitas, etc., que pueden ser considerados árabes racialmente, pe-ro que no son mahometanos. Y existen los musulmanes, árabes o no, extendidos desde Indonesia hasta Mauritania: más de mil mi-llones de personas. Unos y otros me interesan: aquéllos por her-mandad religiosa; éstos, por su historia, su arte, su filosofía y su mística, sus relaciones con el cristianismo e influencia sobre éste, sus ideas políticas, sus grandes hombres, como Násser; su gastronomía, tan elaborada. Y me interesan por su vínculo con España. A alguien, escandalizado al escucharme, le aseguraba yo: “España es medio mora”. Lo cual, para comprobarlo, basta con echar un vistazo por Andalucía, Aragón, Castilla la Nueva. Pero la otra mitad es cristiana. Y camina la historia de nuestro país, o debiera caminar, como por sobre el filo de una navaja, sin caer, ni a derecha ni a izquierda, en el abismo excluyente, cosa que la-mentalemente a menudo no lo ha hecho, para desgracia y sufrimiento de muchísimos españoles y perjuicio de lo que podría ser firme síntesis de varios elementos, no uniformidad ni disgregación.