lunes, 4 de mayo de 2026

PADRE CRUZ GOÑI CUMPLE 87 AÑOS. LITURGIA, SAGRADA ESCRITURA Y HERMENÉUTICA

Padre Goñi obsequia con una estampa de la Virgen N.S. del Dolor
Padre Goñi como las "Damas de Misa de 10"

Julia Sáez-Angulo

    Fotos: Antonio Ramos de Honduras


4/5/26.- Madrid.- El Padre Cruz Goñi, capuchino terciario y párroco emérito de la iglesia N.S. del Dolor, en la Fundación Caldeiro, cumple 87 años, en pleno servicio sacerdotal a la diócesis de Madrid. Como el aniversario no es redondo de un cero o un cinco, no pensaba escribir crónica alguna, pero Cochi Masses, una feligresa asidua, me ha insistido que lo haga para decir algunas cosas.

Ni qué decir tiene, que el nombre de Cruz, le viene al padre Goñi de la antigua fiesta de la invención o hallazgo de la Santa Cruz, el 3 de mayo, frente al 14 de septiembre que celebra la exaltación de la Santa Cruz. Las cruces de mayo se engalanaban y engalanan todavía de flores en muchas localidades de España e Iberoamérica.

En el desayuno posterior a la Eucarística, las “Damas de Misa de 10” lo celebramos con un café y bizcocho casero de Inés, que lo hace como nadie. Y las Damas vamos a misa de 10, porque con el padre Goñi aprendemos mucho de Liturgia, Sagrada Escritura y hasta Hermenéutica. Todas acabamos casi como una titulación de teólogas. 

Y para mayor abundamiento, Tere Fernández contó que cuando el padre Goñi fue a predicar a su pueblo madrileño, Colmenar de Oreja, todos los colmenareños que lo escucharon quedaron maravillados porque, a diferencia de otros predicadores, su sermón fue un enlace virtuoso y precioso, entre las lecturas del día -Epístola y Evangelio- con la célebre imagen del Cristo de Humilladero, cuyas fiestas se celebran del 24 de abril al 3 de mayo.

Al entrar a desayunar en Cafetería Gómez, una camarera habitual, de esas que se toman confianzas sin dárselas, exclamó: 

-¡Ya llegan las beatas! (Manca fineza, que dirían los italianos) ¡Que falta de finura!

 Algunas Damas se molestaron. No les gustó aquel recibimiento. Porque, aunque una acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua , define la palabra “beata” como “beatificada por el Papa” -las Damas no lo están todavía-, y en la acepción número tres, se refiere a  santurrón, mojigato, puritano, gazmoño, meapilas, chupacirios, tragasantos, santulón”. Y cito textualmente.

    ¡Que diferencia de la denominación que nos dan en Casa Braulio!: “Ya llega la familia de la Iglesia”. Qué delicados.

    En fin, como ya sabemos, el vocabulario, la semántica se tiñe con el modo y la oportunidad en que se dice. Las “Damas de Misa de 10”, además de Liturgia, Sagrada Escritura y Hermenéutica, sabemos también de vocabulario, del arte de la palabra y del tiempo y lugar en que se habla. Los ingleses lo dicen con más contundencia: Manners before moral (los modales antes que la moral).

        ¡Felicidades, Padre Goñi! y gracias por la bella estampa plastificada de la Virgen del Dolor, que nos obsequió al terminar el desayuno. En el reverso lleva los siete dolores definidos por el Padre Amigó, el fundador de la congregación amigoniana.

Desayuno con el bizcocho de Inés


 


domingo, 3 de mayo de 2026

VERÓNICA JAFFÉ, AUTORA DEL POEMARIO “Lo animal si poema”. XXV Premio Casa de América de Poesía Americana



J.S.A.

3/5/26.- Madrid.- Verónica Jaffé es la poeta autora del poemario “Lo animal si poema”. XXV Premio Casa de América de Poesía Americana, publicado por Visor Libros.

    Verónica Jaffé Carbonell (Caracas, 1957). Estudió letras en Caracas, y se doctoró en literatura alemana en Munich. Ha sido profesora en varias universidades venezolanas, editora, ensayista, traductora. Ha publicado algunos ensayos sobre literatura venezolana y teoría e historia de la traducción, y los poemarios: El arte de la pérdida (1991), El largo viaje a casa (1994), La versión de Ismena (2000), Sobre traducciones (2010), Friedrich Hölderlin: Cantos hespéricos. Traducción y versiones libres (en lienzos y poemas) de Verónica Jaffé (2016), De la metáfora, fluida (2019), Fugaz lagartija (2024). Con el libro lo animal si poema ganó el XXV Premio Casa de América de Poesía Americana. Como artista plástica «traduce» poemas en imágenes y ha expuesto sus poemas visuales en Caracas, Viena y Madrid”.
        «Este libro inteligente, poéticamente tan lúcido, se la juega en el territorio inexplorado de la verdad silente y silenciada que somos, esa parte del animal que nos habita, porque implica decantarse por un mundo mudo definitivamente, mudo de todo, incluso de la gran misión significante que se le supone a la poesía. El animal, en cambio, discurre por la tierra sin pretender otra trascendencia, otra inmediatez que la de su silencio, mensaje y signo de estos parientes que vuelan, cantan, muerden o se arrastran. Sobre su mandato escueto, humilde e inmanente se levantan los poemas de Jaffé: conviene escuchar su callada belleza», explica Esperanza López Parada.

    ¿Un poema puede ser un perro bravo?
¿Mordería las lindas melodías,
ladraría a la dulce rima,
al verso amable?

Perro bravo adentro gruñe,
el país le recuerda el garrote,
poema adentro gime
enmudece.


VERÓNICA JAFFÉ
Lo animal si poema (2026)
Poemas; 86 páginas
XXV Premio Casa de América de Poesía Americana      
Colección Visor de Poesía, n.° 1298






RAÚL HERRERO, AUTOR DE.2026L LIBRO "SOBRE ARTE INFANTIL"

                                                 Sobre arte infantil I  Raúl Herrero  I Con dibujos de Hermes Antonio Herrero Martín I Arte, teoría del arte, arte infantil, ensayo, historia del arte I ISBN:  978-84-17231-63-7  I Thema: ABA – AF I 210 x 150 mm I 118 págs.

            L.M.A

03.05. 2026.- Madrid.- Raúl Herrero es el autor del libro "Sobre Arte Infantil", publicado por Libros del Innombrable.
    «Me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño». Esta confesión de Picasso no constituye una frase ingenua; representa el código secreto que abre la bóveda de la modernidad. ¿Qué misterio custodian los trazos de un niño para que los grandes maestros de la vanguardia dedicaran décadas a intentar descifrarlos?

    A menudo, los primeros grafismos infantiles terminan olvidados en la puerta de la nevera como simples anécdotas escolares. Sobre arte infantil propone un viaje electrizante hacia el origen de la creación, allí donde el instinto desafía a la academia. Raúl Herrero convoca a figuras de la talla de Gauguin o Paul Klee en un diálogo vibrante donde la psicología, la filosofía y la historia del arte colisionan con movimientos como el dadaísmo, el surrealismo, el postismo, el art brut, el grupo CoBrA o la Escuela de Altamira.

    Enriquecido por la mirada pura y elocuente de Hermes Antonio Herrero Martín, este libro funciona como una brújula entre el aula y el museo. Representa una lectura imprescindible para educadores, progenitores, amantes del arte y cualquier persona dispuesta a redescubrir el mundo a través de la mirada más libre, pura y visionaria que existe.

Sobre arte infantil no permanece en el estante como un ensayo más, se manifiesta como un recorrido visual y conceptual que nos lanza la pregunta definitiva: ¿en qué momento dejamos de pintar paredes para empezar a levantar muros?
        Raúl Herrero (Zaragoza, 1973). Escritor, editor y artista. Representa una figura polifacética cuya trayectoria creativa desdibuja las fronteras entre géneros y disciplinas. Su labor como editor y promotor cultural recibió el reconocimiento del Gobierno de Aragón con el Premio a la Trayectoria Profesional (2022). Ha escrito sobre el Postismo y el Movimiento Pánico, así como sobre el universo de creadores como Antonio Fernández Molina, Antonio Beneyto, Fernando S. M. Félez, Josep Soler o Fernando Arrabal, de quien orquestó la edición de su poesía reunida (2016). Destaca, de sus prólogos y ediciones dedicadas al arte, su rescate de Ciencia y arte del colorido (2024), de Eduardo Chicharro y Agüera.

    Su obra literaria abarca la poesía con Los puntos cardinales (1996), Officum Defunctorum (2005), Los trenes salvajes (2009), Sombra salamandra (2016), Té mataré mientras vivas (2017) o Ciclo del 9 (2020). En prosa destacan la novela Rascayú (2018), el ensayo El Éxtasis (2002) o el dietario Viaje a Estocolmo (2022). Su labor como dramaturgo incluye estrenos como El hombre elefante (2010) en Buenos Aires, por la compañía de Marcelo Roitman, la lectura dramatizada de Cervantes de perfil (2014), en la casa de Cervantes de Valladolid, o La sombrerería de Quita y Pon (2025) con Producciones Kinser. En sus inicios, en los años noventa del pasado siglo, trasladó la poesía a las aulas mediante el espectáculo El bosque de la poesía. Su dirección del certamen de arte infantil Espacio Ralo durante una década (2014-2024) le facultó como un observador privilegiado de la expresión plástica de los menores. A este bagaje concurre su actividad como artista plástico, actor y director.                                                                                                                                                               

                                                                                

ECUADOR EN SUS PAISAJES. Fotografías de Isabelle Hirschi


Paisajes de Ecuador


Isabelle Hirschi, fotógrafa (Foto Jean-Paul Larbre)



sábado, 2 de mayo de 2026

“EL VENENO DEL TEATRO”, EN LA SALA JARDIEL PONCELA. Tensión entre realidad e interpretación

Autor: Rodolf Sirera. Versión en castellano: José María Rodríguez Méndez. Dirección y adaptación: Robert Torres.



L.M.A.

2/5/26.- Madrid.- “El veneno del teatro” se representa en la sala Jardiel Poncela del Teatro Fernán Gómez en el Centro Cultural de la Villa. Su autor: Rodolf Sirera, en versión en castellano de José María Rodríguez Méndez. La dirección y adaptación es de  Robert Torres.

    Robert Torres, Director de escena, explica: “París en un futuro cercano, Gabrielle de Beaumont, una actriz de moda es invitada por una marquesa de aficiones extravagante a visitarla en su palacio. Allí recibirá el encargo de interpretar una pieza teatral sobre la muerte de Sócrates, escrita por la propia marquesa, desencadenando una serie de situaciones extrañas y reflexiones sobre la naturaleza del arte y la actuación. Pronto comprobará que todo es una trampa para someterla a un experimento mortal…

    Nuestro veneno:  El veneno del teatro es un texto que se ha puesto en escena con visiones muy diferentes, que tiene una profundidad notable basada en la búsqueda de la verdad dentro del teatro, y que abre un abanico de posibilidades para reflexionar sobre la autenticidad de la verdad.

    El hecho más relevante de nuestro montaje no es que lo interpretarán dos mujeres, ya que creemos que la maldad no tiene sexo, ni la inteligencia, ni la locura. Nuestra propuesta pretende profundizar en el lado oscuro del ser humano, ese que nos habla y nos hace creer que nuestro punto de vista es el correcto y que nos facilita la coartada ya sea artística o moral.

    Hemos querido tratar el personaje de la Marquesa como un ser obsesionado por el arte de la interpretación, que busca la autenticidad y va más allá hasta llegar a la psicopatía. También nos interesa la parte morbosa del voyeurismo, que se produce entre los actores y los espectadores, ya que los personajes nos invitan a reconocer la verdad del hecho teatral”.

Nota crítica.- La idea y la tensión entre realidad y representación dramática es buena y el planteamiento inteligente en la primera parte de la función, en la que la actriz es “atrapada”, en su interpretación por la condesa. Una buena entrada, que sorprende al espectador, si bien el texto es exceso teórico y falta quizás cierta dramaticidad en escena. Pero a medida que transcurre la “acción”, la obra se va haciendo sádica, en busca de la muerte, y la balanza se va inclinando en exceso hacia la condesa, restando equilibrio a los personajes.

El paralelismo con la muerte de Sócrates se aleja y termina en la crueldad algo innecesaria y fácil.

Muy buenas las reflexiones sobre las clases sociales.

Del 9 de abril al 3 de mayo de 2026 ¡ÚLTIMA SEMANA EN CARTEL!

HORARIO

De martes a domingo a las 19:30 horas.  

La función comienza puntualmente, no se dan minutos de cortesía.

Una vez comenzada la función no se permite el acceso a sala.

DURACIÓN: 60 minutos sin intermedio

LUGAR: Teatro Fernán Gómez. 


“CONTRARIO A LAS AGUJAS DEL RELOJ”. Un concierto ritual creado por Antonino Nieto Rodríguez.

Antonino Nieto
Antonino Nieto, poeta y actor.


L. M. A

2/5/26.- Madrid 


FICHA ARTÍSTICA

Autoría y dirección: Antonino Nieto Rodriguez / Intérpretes: María Rodríguez (soprano) / Olga María Ramos (cupletista), Charo Gabella (actriz), John Heath (barítono), Liliana Mestizo (bailarina), María Lafuente (diseñadora),  Sergio Kuhlmann (pianista y arreglos)

 

Versos y cánticos de reconocimiento y homenaje a los un día vivos.

"Porque muchos de nuestros seres queridos se fueron sin un abrazo, solos. Porque nosotros nos quedamos huérfanos sin el recuerdo del calor entre los brazos y ahora es el momento de dar ese abrazo pendiente, de encontrarnos en la despedida que no pudimos dar. Porque necesitamos seguir palpándonos. Y la palabra, el verso, nos ofrece esa virtualidad. Y así, aunque nuestros seres queridos, no estén presentes o no sean visibles, están en nosotros, conforman con nosotros nuestra indisoluble inocencia –ahora le llaman responsabilidad.

  Un cuarteto lírico, un poeta, una actriz, un artista plástico, junto con el público y el recuerdo de todos los que siguen estando presentes, daremos ese abrazo encarnado en este ritual.

Porque en él, en sus versos, en su conjugación voraz, mi madre, la tuya, nuestros seres queridos, aun laten, y paradojas del universo que nos cruje, esta vez, su quiero paraliza la bestia: al dolor que nos consume eternos. Porque ellos -todos, los un día nacidos y hoy en su invisibilidad presentes- y nosotros, los aun visibles, conformamos la viva unidad de la vida y en ella nos celebramos contrarios a las agujas del reloj.

  El ritual, contrario a las agujas del reloj, un abrazo, sin tiempo ya para morir, entre vivos y muertos: porque todo es en presente.

 Entrada libre hasta completar aforo, desde dos horas antes a recoger en taquilla.

Antonino Nieto, poeta.


viernes, 1 de mayo de 2026

REAL CLUB DE CAMPO. Un día de sol al aire libre con Cecilia de Lassaletta y Peter Wall

Cecilia de Lassaletta
Peter Wall y Cecilia



Julia Sáez-Angulo

Fotos Peter Wall


1/5/26.- Madrid. La pintora Cecilia de Lassaletta estaba dispuesta a pasar un buen día de primero de Mayo, en el espléndido Real Club de Campo y decidió compartirlo con el fotógrafo Peter Wall y conmigo para que disfrutáramos igualmente del lugar paradisíaco a las afueras de Madrid. Ella es abonada del Club desde los años 90 y nos fue mostrando sus distintas instalaciones, con tal conocimiento y entusiasmo, que casi llegamos a pensar que era la propietaria. Cecilia practica sobre todo, la natación y el golf.

    El Real Club de Campo Villa de Madrid, se fundó en 1930 (inaugurado en 1931) como Sociedad Deportiva Club de Campo. Es una institución histórica asentada en terrenos de la antigua Casa de Campo. Famoso por su golf (1932) e hípica, se fusionó con la Real Sociedad Hípica Española en 1942. Hoy es un club social mixto gestionado con el Ayuntamiento, desde que adquirió el 51% del club, convirtiéndolo en una sociedad anónima mixta, consolidándolo como uno de los complejos deportivos más importantes de Europa. 

    Se constituyó para fomentar deportes de élite, inaugurando un campo de golf de 9 hoyos diseñado por Tom Simpson y Mackenzie Ross.  Hoy cuenta con dos campos de golf de 18 hoyos. La unión con la Real Sociedad Hípica Española resultó en la Real Sociedad Hípica Española Club de Campo, expandiendo el golf, hípica, hockey, tenis, cricket, paddel, piscinas…

      Está reconocido internacionalmente por sus instalaciones de hípica (sede de la Copa del Mundo) y golf, además de equipos punteros de hockey sobre hierba.

    Cuenta con tres restaurantes y varias terrazas al aire libre.     

El Real Club de Campo cuenta con doscientas mil hectáreas, treinta mil socios y se paga unos mil euros al año. Funciona, de facto, como club privado y a él pertenece buena parte de la aristocracia de todos los campos. El estilo es el hombre y la normativa de actuación en el Club es exigente, aunque Cecilia reconozca que se está relajando respecto al pasado. Son los signos de los tiempos.

Peter Wall va registrando cada instalación con su cámara fotográfica. Árboles centenarios envuelven los edificios: olmos, plataneras, cipreses, prunos… y césped, mucho césped. Las urracas, mirlos y gorriones sobrevuelan, entre otros, el aire.

Cecilia nos cuenta con renovado entusiasmo el concurso de pintura del Real Club de Campo, que organiza cada año Rosario Carrillo Barrena, Delegada de Actividades Culturales. “Ella trajo la idea desde Suiza, crear una actividad cultural, para que el arte estuviera presente en una entidad deportiva. Todos los cuadros premiados, con el primero y segundo premios, están hoy en los salones y despachos del Club. Incluso hay dos míos, cuando me presentaba al concurso, los últimos años dejé de hacerlo. Solo pueden presentarse los abonados al Clubo han hecho artistas de reconocido prestigio como Guiomar Álvarez de Toledo”.

Cecilia de Lassaletta y Estébanez Mora (Madrid), perteneciente a la aristocrática familia de los Mora y Aragón, es sobrina nieta de Alejandro de Mora y Riera, II Marqués de Casa de Riera, destacada pintora, ha simultaneado su creación artística con su trabajo, licenciada en Bellas Artes por la UCM y Superior de Artes Aplicadas. Ha trabajado en interiorismo y ha ejercido la docencia como funcionaria numeraria en el Bachillerato de distintos institutos de la Comunidad Autónoma de Madrid. Ha desarrollado una extensa trayectoria de exposiciones y certámenes obtenido numerosos premios, y de ellos dan fe las placas y diplomas que muestra en su estudio, entre ellos, finalista en certámenes como el Premio BMW y el Premio Penagos.  Ganadora del Primer Premio en el VI Salón de Primavera de Valdepeñas (2011), Medalla de Honor en el XVII Concurso Nacional Villa de Sotillo de la Adrada (2017) y Diploma de Excelencia a la Trayectoria Artística, otorgado por Mayte Spínola (2018) y diversas Menciones de Honor. 

Una de sus actuaciones de 2025 ha sido la pintura de una serie de 28 cuadros “Homenaje a Ellsworth Kelly”, para el edificio de una firma comercial en el centro de Madrid.

    Su reciente trabajo artístico se recrea en el óleo al blanco y negro, estudiando las formas de la naturaleza. Con la luz como inspiración y convirtiendo el color al negro para expresar su visión interior y oculto para llegar a la pureza del alma. El Real Club de Campo es paisaje y modelo de muchas de sus obras recientes.

    Durante la jornada deliciosa, Peter, que es algo apocalíptico, nos habló del grafeno que nos hacen consumir, de las vacunas que no sirvieron para lo previsto, según reconoció la OMS y hasta la Casa Blanca...Cecilia y yo le escuchábamos con atención y perplejidad al mismo tiempo.

Más información

https://www.ccvm.es/

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/08/cecilia-de-lassaletta-pintora-la.html

Cecilia de Lassaletta





Cecilia ante su cuadro ganador del concurso situado en un comedor

Julia Sáez-Angulo y Cecilia de Lassaletta en el campo de saltos




EL MOVIMIENTO PUNTO FOCAL “LA TECNOLOGÍA QUE YA SOMOS”. Exposición colectiva de pintura en Fidelitas Art.

Rubén Puga, presidente de Fidelitas, se dirige a los asistentes
Julia, Antonino Nieto, Ignacio Puras y Andrés del Collado
 

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek


1/5/26.- Madrid.- El movimiento Punto Focal, con el lema “La tecnología que ya somos”, ha presentado una exposición colectiva de pintura, dentro del Grupo empresarial Fidelitas (c/ Ayala, 23. Madrid). Rubén Puga, presidente de Fidelitas inauguró la muestra. 

    Al final del acto, se presentó y degustó la bebida mexicana mezcal (más suave que el tequila) de la marca “Santo Gusano”, debido a la forma de fermentación de esta bebida con gusanos.

    Los artistas presentados son: Córdova Christopher; Del Collado, Andrés; Estivill, Sebastián; Funámbulo; Martínez, Marc; Martins, Tatiana; Nakashima Yoshihiro, Orart Catalina; Puras Trimiño, Ignacio ; Sada María y Torres Mejía. Gloria.

Juan Arias hizo una presentación pública en la que dijo:

"Estamos convencidos que antes de cada gran cambio cultural las nuevas ideas aparecen primero en el arte. Durante mucho tiempo hemos buscado afuera lo que siempre ha estado dentro. Como especie, hemos creado tecnologías extraordinarias para transformar el mundo.  Pero, ¿y si la tecnología más avanzada ya somos nosotros mismos? La tecnología externa es un reflejo de lo que somos, una extensión de nuestras capacidades.      Creemos que ha llegado el momento de preguntarnos cómo queremos emplear la tecnología. Quizá sea el tiempo de elegir presencia, concentración y colaboración, en lugar de distracción y polarización, de alinear la tecnología al despertar de la consciencia”. 

    “Hemos invitado a un grupo de once artistas para traducir en formas, colores y símbolos esta reflexión sobre la posibilidad de una nueva alineación tecnológica.  Hoy estamos comenzando un movimiento que comienza en el arte y que se dirige al redescubrimiento de la tecnología natural que ya somos. Este es el inicio de una construcción colectiva: de ideas, de sensibilidad, de intención y de colaboración”.

    Arias subrayó el lema “la tecnología que ya somos” y añadió que entiende “el arte como espiritualidad laica y transversal, no religiosa (¿?”)… como punto de encuentro en Punto Focal. Un espacio de arte, naturaleza y ciencia”.

“¿Será esto de la Tecnología, algo así paralelo a la Cienciología?, comentó una artista al terminar la alocución de Arias.

El espacio expositivo es un ámbito cerrado, lo que le añade algo de “hortus conclusus” y cierta claustrofobia.

El futuro dirá sobre este nuevo lugar de exposiciones y mercado para coleccionistas de arte en Madrid.

Adriana, Catalina y Julia.
Andrés del Collado, pintor mexicano.

pintor peruano.



RAFAEL SOLER presentará su libro "Las razones del hombre delgado" en el Ateneo de Madrid


jueves, 30 de abril de 2026

"LATITUDES". EXPOSICIÓN DE PILAR ARAMENDI. GALERÍA ORFILA, DEL 7 AL 29 DE MAYO DE 2026


L.M.A.

        29.04.2026.- Madrid.- En Latitudes, la nueva exposición de Pilar Aramendi en Galería Orfila -tras las individuales que realizara en esta sala los años 2004 y 2010 -, la pintora compendia el tránsito sostenido entre geografías que atraviesa su trabajo y que define una investigación pictórica ligada a la memoria, el desplazamiento y la construcción de un espacio propio. Obra reciente sobre papel, acuarelas y monotipos, realizada en su taller, en Argentina, así como en dos residencias artísticas en el Centro” aLfaRa eStuDio”, Salamanca (2023 y 2024), que, el pasado año, presentó, también, en la feria internacional de arte Spectrum, Miami (EE.UU.).

    Como escribe en su texto de presentación, en el catálogo de la exposición, se trata de una cartografía personal, un no-lugar entre una orilla y otra -Argentina y España -, pero que conserva huellas de ambos. Es así como, a través de la abstracción -vale decir, pintura pura: materia, gesto y color -, indaga en ese ámbito subjetivo de la memoria y la experiencia; a veces, sutiles referencias a paisajes, interiores o ambientes vividos, desde las que establece ese diálogo poético, abstracto al fin, en la evanescente fluidez y coloristas transparencias de sus aguadas.

        Pilar Aramendi (A Coruña, 1962) se forma en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”, de Buenos Aires, ciudad en la que, a fines de los años ochenta, comienza a exponer en diversos espacios institucionales, así como, en la siguiente década, en galerías de Santa Fe, obteniendo numerosos premios y distinciones. Con el cambio de siglo, despliega su actividad entre Argentina en España; realiza exposiciones individuales en Madrid y Córdoba, participando, aquí también, en colectivas y certámenes en distintas ciudades.

Inaugurará la exposición el jueves, 7 de mayo, a las 19:00 horas.

FOTÓGRAFOS DE "EL PAiS"


Meditaciones en el Desierto, de Gaziel


Durante la lectura de Las armas y las letras, de Andrés Trapiello, fui tomando nota de unos cuantos libros que me llamaron la atención entre los muchos que se comentan en esta interesantísima obra. Uno de ellos es Meditaciones en el desierto, una recopilación de unos textos que, a modo de diario íntimo, redactó Gaziel (nombre de pluma de Agustí Calvet) en su “exilio interior” en Madrid entre 1946 y 1953. En sus páginas dejó el autor su visión sobre la España que se recuperaba de la guerra civil y sobre el mundo ya polarizado tras la segunda gran guerra.

Escribió las Meditaciones en catalán, y la versión que he leído es una traducción reciente de Felip Tobar que cuenta con un prólogo de Jordi Amat, quien traza una interesante semblanza de Calvet. Se dedicó este al periodismo sin abandonar nunca su labor de columnista, incluso durante los años en que dirigió La Vanguardia. Su profesión le permitió viajar como corresponsal a muchos países, actividad que fue particularmente intensa en los años de la primera gran guerra, de la cual cubrió numerosos frentes. Fue, sin duda, un hombre con una excelente formación y de gran cultura, lo que queda patente a lo largo de la lectura de este libro.

    En la introducción, redactada años después de haber finalizado estas meditaciones, aclara Calvet que las escribió como catarsis para expresar lo que difícilmente habría podido publicar entonces. Además, pone sobre aviso al lector de que son reflexiones hijas de la frustración y pide disculpas por si el cariz pesimista de las mismas pudiera incomodarlo. No pude sino acordarme de Goya y sus pinturas negras cuando leía estas líneas.

    Pertenece Gaziel a ese grupo de compatriotas de aquellos tiempos que algunos encasillan en la llamada tercera España. Esto concuerda con la descripción que hace de sí mismo, declarándose sin reparos un burgués que abominaba de las ideologías que cautivaron a muchos de su generación. Su templanza en política le hacía sentir admiración por las que él denominaba “grandes democracias europeas”, como Inglaterra (sic.) y Francia, y no ahorró críticas a la burguesía española, que, en su opinión, debería haber liderado con mejor acierto la Segunda República y a la que culpó de haber claudicado ante la izquierda marxista y anarquista que, sin fe en ella, la apoyaron de manera oportunista para sus propios fines: “Nos cayó del cielo una república y no supimos qué hacer con ella…”. A pesar de que aborrecía del comunismo, erró al vaticinar un futuro halagüeño a los países de la órbita soviética.

    Abundan en el libro, y son muy interesantes, comentarios sobre las muchas personas de España y del extranjero a las que conoció a lo largo de su vida. No cultiva Calvet la hagiografía y, además de las virtudes, resalta también los supuestos defectos de la persona mentada. Uno de ellos fue Francesc Cambó, a quien admiraba y con quien trabó una amistad duradera. Me llamó la atención que destacara de él la ganancia de dinero como una pasión dominante; el acúmulo de riqueza como confirmación de la propia valía. Gregorio Marañón, también amigo, aparece repetidamente por estas páginas y no todo son elogios, ya que en algún momento habla de su “incurable temperamento de vedette, que necesita, más que el pan que come, figurar siempre en escena en primera fila, con todos los focos encendidos”. El que sale peor parado es, sin duda, José Ortega y Gasset, a quien dedica un largo artículo tras haber asistido a una conferencia suya en diciembre de 1948 en el Círculo de la Unión Mercantil. Es una diatriba absolutamente demoledora, y nada mejor que transcribir el último párrafo, que puede tomarse como unas conclusiones: “Ayer la figura de Ortega, ya viejo, conformista y acomodaticio, tratando aún de construir con fuegos de artificio verbales un «Instituto de Humanidades», ante un público de burgueses desorientados, pudientes y cobardes, en el fondo más que nada unos bons vivants, y bajo una oleografía barata de Franco coronada por el lema de la Falange, francamente, era un espectáculo para echarse a llorar”.

    El autor tuvo, sin duda, un acusado interés por la historia, lo que queda de manifiesto en los numerosos comentarios sobre los condicionantes, próximos y remotos, más decisivos, no solo de la de España, sino también de la de otras naciones. Me gustó especialmente un extenso relato sobre la historia de Inglaterra y la decadencia del imperio británico, con un punto de vista que probablemente no guste a un conservador nacionalista de ese país. También me llamó la atención que la tan denostada Restauración borbónica fuera para Gaziel uno de nuestros mejores momentos como nación y que sitúe a Cánovas del Castillo, de quien se declara admirador, en el podio de nuestros gobernantes de todos los tiempos, un auténtico estadista según él.

    La escritura cobra un nuevo cariz a partir de 1950, después del inicio del apoyo de los Estados Unidos de América a España durante el segundo mandato de Truman, supongo que debido a la convicción de que la dictadura de Franco se iba a prolongar más de lo que él había pensado y deseado hasta entonces. Criticó mucho el apoyo interesado de la gran potencia a una España que no era muy bien vista en el ámbito internacional, como también lo hizo con el Reino Unido de Churchill por su aparente neutralidad y apoyo encubierto a Franco durante y después de la guerra civil. En estos años, de manera algo obsesiva, Gaziel interpreta una y otra vez la historia de España a través de los siglos, con un ángulo de visión noventayochista que en algún momento causa hastío. Queda esta retratada como país pobre y poblado por personas incultas, perezosas y tendentes al fanatismo. Un país al que le tocó la suerte de heredar un imperio y que, de chiripa, llegó a otro continente allende el mar para dejar allí las semillas de sus lacras.

    A tenor de lo que escribió Gaziel en su introducción muchos años después, se puede entender que esta visión tan negativa de la patria estuviera determinada en su momento por el vivo dolor causado por la tragedia de nuestra guerra civil y la ausencia de reconciliación durante los largos años del régimen de Franco. Una herida permanentemente abierta en su espíritu, un sentimiento pertinaz de fracaso que no le abandonó jamás. He de reconocer que durante algún tiempo yo mismo tenía en parte esta visión pesimista de la historia de España que muchos, fuera y dentro de nuestras fronteras, se afanaron en transmitir.

Estas meditaciones dejan ver que fue Calvet un catalanista convencido, fervoroso en su juventud y sereno en su adultez, que amaba a su tierra, especialmente a San Feliú de Guíxols, el pueblo del Bajo Ampurdán donde vino al mundo. Sin embargo, no parecía gustarle la Cataluña y, especialmente, la Barcelona de los años en que escribió estas páginas, entre otras cosas porque le resultaba difícil de digerir la cantidad de paisanos que, para medrar, habían decidido cambiar de chaqueta. Quizá fuera esta una de las razones que le impulsaron a tomar la decisión de vivir y trabajar en Madrid, amén de mejores oportunidades para ganarse la vida. Pese a todo, mantuvo hasta el final el amor por su tierra y su lengua, lo que no le impedía tener una visión objetiva sobre las mismas, alejada de los sesgos y distorsiones propias del nacionalismo. El autor proclama el escaso peso de la lengua catalana en la cultura hasta bien entrado el siglo XIX (la Renaixença), sin caer en el victimismo y sin hacer responsable de ello a ninguna imposición externa.

    El tono íntimo del libro y la visión personal sobre personas, lugares y acontecimientos, sin atisbo de tópicos, hacen que la lectura sea muy interesante.     Por último, quiero señalar que he disfrutado de su estilo claro y carente de retórica, aunque esto que digo debe interpretarse sabiendo que he leído una traducción al español del texto original en catalán, por lo que hago extensivo al traductor lo dicho sobre el traducido.

Juan Berenguer

27 de abril de 2026


Exposición”Regalar Moviments al Vent” en Vil-la Elisa. Benicassim




Desde el 5 de febrero al 17 de Mayo de 2026

Vil-la Elisa

Paseo Maritimo Pilar Coloma,6-Benicassim

 

 

Mayca NÖIS

 

 

Benicassim 28/04/2026.-  La sala de Exposiciones del hermoso palacete que fue construido en 1942 por el conde Joaquin Bau, presidente del Consejo del Reino, para su esposa Elisa Carpi, en el enclave señorial de villas frente al mar y que  es desde 1982 de propiedad municipal  acoge desde su final restauración en 2019 diversas actividades socioculturales.

    En esta ocasión la  muestra es el resultado de la colaboración entre el Ayuntamiento local y el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Villafamés (MACVAC). Se ofrece un conjunto de obras de gran calidad y diversidad estableciendo un dialogo entre generaciones, estilos y técnicas para reforzar la idea en visibilidad del arte en la dimensión más íntima del ser humano.

    Se acude en alusión a un verso de la canción “Y Busqué” de la cantante española Rozalén con “la respuesta estaba dentro de mí” en el lema “Regalar movimientos al viento” al ofrecerse con un hilo conductor en un viaje hacia el interior.

Las obras escogidas van desde el año 1955 con la fototipia de Pablo Picasso  “Ragazza seduta” hasta el 2023 con “La noche trascendida” de Alejandro Mañas devienen en un recorrido que no se limita sólo a lo estético.

A través de los materiales, texturas, combinaciones de colores, los tonos cálidos de los oleos, los brillos y sombras del metal y la madera, la disposición espacial de las piezas, invitan a un viaje para el visitante en la propuesta de la muestra que no dependa del tamaño o magnitud de la obra sino de la expectación que influye en el espectador combinando artistas más clásicos, dentro de las vanguardias y neo vanguardias del siglo XX con autores contemporáneos. El diálogo entre pasado y presente en las técnicas tradicionales y las experimentales, los objetos escultóricos y las obras pictóricas para recrear el proceso de descubrimiento personal ante la contemplación visual.

    Son 19 autorías creativas escogidas que configuran un ritmo consustancial con su obra: Pilar Salas, con “Dualitat” (1999) ofrece una instalación: con puertas recuperadas,papel hecho a mano, telas, maleta, silla y lámpara con las que la artista conduce a la reflexión a través de una puerta falsa que esconde las metáforas sobre el viaje.

    La presencia de la silla se repite en la obra de 1955 “Ragazza seduta” de Pablo Picasso y en “La noche trascendida” 2023 de Alejandro Mañas. Es un punto de recogimiento y contemplación en dialogo silencioso e introspectivo que en la obra de Mañas, doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y director artístico de Espai Nivi en Culla, se interpreta en hierro esmaltado, terciopelo bordado y oleo sobre lienzo con su reclinatorio con las frases de la Noche Oscura de San Juan de la Cruz enfrentado al lienzo que evoca a una excavación arqueológica en la noche en la que los elementos nos conducen a la dimensión espiritual y religiosa que es el eje central de su arte.

 Esta evocación emocional enlaza con “Postals per al record”(2020) de Paqui Fuster con su trabajo en cerámica y óxidos unidos por cordones de cáñamo simbolizando fragmentos de la memoria en viajeros silenciosos que trasportan mensajes del pasado hacia el presente. Lo que también sucede con el gran oleo “Umbral”1994 de Cristina Navarro Buenaposada en el que el “umbral” no es solo una metáfora física sino un punto de inflexión emocional y mental, que va guiando desde un inmenso amarillo con flechas y figuras muy simbólicas

    La contemplación de el espacio natural extendido hacia el infinito lo representa Manuela Ballester con su oleo sobre tabla (que es la imagen representativa en el catalogo)“A la ventana ante el mar Báltico” 1976 que nos trasmite serenidad, reflexión, y huir de las prisas utilizando tres elementos:un café,una pipa y un libro abierto que nos llevan a la quietud e interiorización.

    En este juego de los simbolismos “El infierno canto 30”(1962) de Salvador Dalí se infiltra en exploración en los laberintos de la mente con cuerpos que parecen diluirse como en un sueño para recordarnos la fragilidad del tiempo, la memoria y la identidad como ya nos acostumbra en la descomposición atómica de Galatea como metáfora de lo efímero ya que la memoria y el ser están en constante movimiento.

Frente a este concepto está la obra de Marina Vargas con su  autorretrato “Asterión-el cuerpo revelado”(2020) utilizando el papel Hahnemüle con impresión digital que plasma la vulnerabilidad del cuerpo en una experiencia poética y simbólica en su inspiración en el mito del minotauro de Borges y en su propia historia de supervivencia frente a una enfermedad grave con lo que memoria, resistencia y renacimiento confluyen, en esta obra de gran formato, manifestando emoción y espiritualidad más allá de la superficie.

Ana Vernia de su serie “Paisajes líquidos” el número 5  (2016)  sobre  soporte papel en emulsión polimérica pigmentos y grafito  con dinámicos y fluidos  líneas y trazos muy sutiles su concepción simbólica de las emociones, los recuerdos, donde la percepción se vuelve “liquida” y cambiante que son las constantes del pensamiento y la memoria.

Robert Motherwell expresionismo abstracto “Elegy to the Spanish Republic º 51-52 (1958); Henri Cartier Bresson  “Funerailles de l´acteur de Kabuki-Danyuro (1965) una bella fotográfica en blanco y negro con los contrastes en luz y sombra que trasmiten la trascendencia del momento;  el gran oleo de Walter Wall “Que bonito cuando las flores florecen” (2022) con una dama central que recuerda a las Meninas de Velázquez atravesada por un ente en marcados trazos rosa;  Joan Callergues  con su espectacular estructura en madera y bridas de plástico “Estructura per a un somni” (2017), muestran en su conjunción las fundamentales preocupaciones y percepciones del mundo a lo largo del tiempo en una manera de expresión en todos ellos utilizando formas y medios distintos.

Dos representantes en obra escultórica: “Pensador oprimido” (1984) de Alfonso Perez Plaza con su bronce sobre acero trasmite la tensión entre la mente y el entorno y Marcelo Diaz, escultor y poeta con su obra que define como talla constructiva“Criar la luz”(2013).

El gran oleo de Amparo Escrivá Palacios nos “sube” a su “Tren de cercanías” (1986) dotando al espectador de un viaje meditativo y posiblemente evocador que fluye con la técnica y materiales empleados que se implican con la motivación de la exposición.

Siguiendo esta ruta conceptual el oleo fragmentado en tres planos de  Jovita Pitarch “Inquisitio” 2007 y Concha Jerez “Tiempo límite Interior” (2009). La primera se interna en dimensiones psicológicas que interpelan mientras que la segunda reflexiona sobre la temporalidad y los limites de la percepción.

El oleo sobre tabla “Estancia despojada VI” (1987) de Salvador Montesa nos introduce directamente en un espacio “limpio” con una figura de mujer de espaldas prácticamente difuminada. Es una reflexión absolutamente directa sobre la intimidad y un pórtico de umbral infinito abierto para ser atravesado.

Definitorio  el texto presentación de la exposición de Patricia Mir,Comisaria de la exposición, Licenciada en Humanidades, Master en Gestión Cultural, Premio literario Ciudad de Castellón en Humanidades que explicita “La exposición en Vil-la Elisa se configura como un espacio de encuentro entre el arte, la emoción y la introspección. Cada obra, cada material, cada gesto creativo, se convierte en un elemento que invita a la reflexión, al recogimiento y al dialogo interno. La exposición es, en suma, una invitación a la introspección, a la memoria y a la riqueza de la creación artística, un recorrido donde cada pieza es un movimiento que vuela al viento y encuentra eco en cada espectador. Y es que ya lo dice Rozalén en su canción “siempre busco fuera lo que nace dentro”.





   

miércoles, 29 de abril de 2026

DIEGO MOYA EXPONE “ORBITAL” EN EL MUSEO DE LA NEOMUDÉJAR


Diego Moya, artista visual

Diego Moya con la comisaria Zara Fernández, Julia Sáez-Angulo y una coleccionista de arte


Fotos: J.S.A.

29/4/26.- Madrid.- Diego Moya expone “Orbital” en el Museo de la Neomudéjar. La exposición, inaugurada por el director del Museo, Francisco Brives, permanecerá abierta hasta finales de mayo próximo.

    Zara Fernández de Moya, comisaria de la exposición explica: “La obra de Diego Moya (Jaén, 1943) se despliega como una travesía entre lo visible y lo invisible, entre lo ancestral y lo digital, entre la tierra y el cosmos. Desde muy joven, su mirada estuvo orientada hacia lo cósmico: un pequeño fragmento del cuadro, La visión de Tondal, de la escuela del Bosco —esa escena donde una ratita se asoma por el ojocosmos de la cabeza central— lo ha acompañado desde siempre, en clave íntima, como germen simbólico que resuena en toda su trayectoria y que dialoga con otras visiones cósmicas de la historia del arte, muy presentes en la mirada del artista.

    Arquitecto de formación y artista multidisciplinar, Moya ha desarrollado un proceso creativo en el que el concepto de “orbital” de la física cuántica actúa como principio estructural y simbólico. Desde sus primeras cajas de luz de los años 70 hasta sus series más recientes, su trabajo se abre a un “campo de posibilidades” que emerge a lo largo del proceso creativo, cuando el artista, como él mismo expresa, “se sitúa con una atención flotante desde donde empieza a percibir lo que no tenía pensado.” 

    Así, cada obra funcionaría como un orbital de luz y materia, un espacio de probabilidad que se revelaría como realidad actuante y memoria visual, recogida aquí en un recorrido de 1998 a 2026: Río Azul, La piel de la tierra, Aluminios, Cajas Luminosas o, sus recientes, Colonizados. Un proceso en el que el artista mantiene un diálogo constante entre percepción, materia y cosmos, así como una fisicidad palpable, casi ritual, con sus piezas: un trabajo directo y manual donde la materia se toca y se erosiona, incluso en aquellas series en que pudiera parecer más próximo a la tecnología.

    En Río Azul, Moya abre un territorio en el que la abstracción se vuelve simbólica, explorando las analogías entre el comportamiento físico de la pintura y el de la materia cósmica. Los surcos funcionan como ríos, estuarios, venas o neuronas, y la pintura fluye guiada por ritmos internos que el artista descubre en el proceso. La piel de la tierra profundiza en esta investigación cósmica mediante impresiones directas sobre rocas milenarias, contrapuestas a rostros humanos ampliados. Son improntas que actúan como archivos de memoria: La piel de la tierra se convierte en espejo de la piel humana, en una reflexión sobre el tiempo, la inscripción y la pertenencia al universo.     En la serie Aluminios, esa materia ancestral —arenas, pigmentos, texturas— dialoga con superficies industriales, tensión que refleja la experiencia vital y profesional del artista, atravesada por dos continentes, África y Europa, y dos imaginarios.

    Sus Cajas Luminosas actuarían como dispositivos perceptivos en diálogo con la física actual y sus propuestas: la luz vibra, se expande y se transforma según la posición del espectador y el tiempo de observación. Como en un sistema cuántico, la obra permanece en un estado de posibilidades hasta ser observada, revelándose solo desde un punto frontal y perdiendo esa certeza en cuanto el espectador se desplaza, sobre todo, lateralmente. Es en Colonizados, su serie más reciente, donde la luz se vuelve más espectral e interrogativa: aquí Moya intensifica la dimensión psicológica y política de su obra.  Ya no son estructuras tridimensionales, sino superficies donde flotan cabezas ingrávidas en una membrana de metacrilato sin coordenadas, atrapadas en dispositivos y corrientes tecnológicas.

    En Orbital, todo queda suspendido en un espacio poético donde lo visible y lo invisible se rozan, y donde la luz —materia primordial de su obra— actúa como una revelación continua de energía y memoria

    Más información

https://www.laneomudejar.com/orbital-diego-moya/

https://lamiradaactual.blogspot.com/2022/11/diego-moya-esculturas-luminosas-en-la.html

"Aluminio" de Diego Moya
Frank Brives, director de La Neomudéjar y un visitante

"Del Bosco",  "mascota" del pintor
Begoña Torres, directora del Museo Lázaro Galdiano




ODNODER, ESCULTOR. EXPOSICIÓN "ENTRE OÍZA Y OTEIZA" EN LA CASA DE VACAS. Nueva exposición, nuevo estudio y nueva página Web

Odnoder, escultor.
Lola Chamero y Odnoder en la inauguración.

Julia Sáez-Angulo
Fotos J.S.A.

29/4/26.- Madrid .- Lola Chamero, directora de la Casa de Vacas, centro cultural en el Parque del Retiro, ha inaugurado la exposición de esculturas de ODNODER, titulada “Entre Oíza y Oteiza”.  La muestra permanecerá abierta hasta el 24 de mayo.
La directora destacó la serenidad y equilibrio de la escultura expuesta y el escultor señaló que la exposición quería ser un homenaje al arquitecto Sainz de Oíza y al escultor Oteiza, sus dos grandes maestros (Giacometti, tampoco anda lejos). Sobre la serie Ubuntus, señaló el dicho de que "no hay líder sin tribu, ni tribu sin líder".
    Ubuntu es una antigua filosofía africana , que se resume en la frase: "Yo soy porque nosotros somos". Define la vida basada en la interconexión, la empatía y la cooperación, donde la felicidad individual depende del bienestar comunitario, promoviendo la armonía y la solidaridad por encima del individualismo.
Pablo Redondo Díez, conocido artísticamente como Odnoder (Redondo al revés, un anádromo), es un arquitecto y escultor español nacido en Málaga en 1964, afincado en Madrid. Formado en la Escuela Técnica de Arquitectura de Madrid, fusiona su formación técnica con la escultura, destacando por obras abstractas y orgánicas que buscan la máxima expresividad con el mínimo gesto, utilizando principalmente la madera, aunque incorpora acero, cerámica y bronce. Puntos clave de su trayectoria:
    Estudió arquitectura entre 1985 y 1992, aplicando la comprensión del espacio, volumen y luz a su obra escultórica.Tras más de dos décadas dedicado a la arquitectura (estudio arquipablos), redirigió su carrera hacia la escultura de "trazo corto", con un estilo definido por la síntesis formal y el diálogo con la materia. 
    Su obra se mueve en la abstracción figurativa de inspiración orgánica. Trabaja la madera con finura, buscando la calidez y las formas esbeltas. A menudo, sus piezas, como las figuras antropomorfas, exploran la relación entre la ligereza y la gravedad. 
Su obra ha sido distinguida por plataformas como Sculpture Network y ha expuesto en espacios como la galería O-Lumen en Madrid, mostrando conjuntos inspirados en la luz y la forma. Sus obras de arte sacro son de una gran belleza conceptual y formal.
    Odnoder ha cambiado recientemente su estudio en el centro de Madrid a uno más amplio en el campo de Chinchón (Madrid) y ha creado una nueva página Web.

    Más información

Escultura central. Serie Ubuntus