sábado, 31 de julio de 2010

viernes, 30 de julio de 2010

Consuelo Vinchira, colombiana en Madrid, expone sus Libros de Artista





Julia Sáez-Angulo

Consuelo Vinchira (Bogotá) es una artista colombiana residente en España desde hace veinticinco años, que lleva a cabo una obra plástica muy versatil: Instalaciones, esculturas, grabados, obras textiles... recientemente ha expuesto en Madrid su producción de libros de artista, sobre los que ha impartido conferencias.


-¿Que es un libro de artista?


Un libro de artista, es una obra más, aunque más personal, realizado lentamente sin el apresuramiento de ver la obra terminada


-¿Por que esta exposición de Libros de Artista?

Las exposiciones, tiene el papel, talvez de justificar nuestro oficio, de elevar nuestro ego, pero también el de encontrarnos en la distancia con nosotros mismos. En el caso de los libros es intentar ese acercarnos más a nuestros observadores, y hacerlos partícipes de algo más interior.


-¿Que materiales utiliza y por qué?

Generalmente para los libros utilizo el papel, ya que en los años en que he manipulado dicho material, me han proporcionado una familiaridad, y gusto.



"El Apocalipsis" del beato de Liébana



-¿Qué ejemplares célebres de libros de artista se encuentran en bibliotecas y Museos?

Hay muchos: para mí “El Apocalipsis" del Beato de Liébana o los libros del catalán Joan Brossa.

- ¿Le gustan las exposiciones en equipo?


Si siempre y cuando haya armonía, y buen hacer dentro del colectivo

-¿Qué proyectos tiene?

Justo en estos momentos estoy dando un giro a mi hacer artístico. Para el año 2011, espero participar en la Bienal de Arte Textil en México, y seguir con los libros.


-¿Qué exposiciones le ha interesado últimamente y por qué?

La exposición de arquitectura de la Fundación Canal, En la arquitectura me encuentro identificada, me enseña y me abre nuevas perspectivas.

-¿Conoce la colección de Libros de artista de la Biblioteca Nacional de España?

Si, aunque una parte.

-¿Qué libro de arte recomendaría y por qué?

A cambio de un libro de arte, recomendaría leer al filosofo Alemán Peter Sloterdijk.

Los Borbones y su patrimonio, asunto desvelado por el libro de José María Zavala




"El patrimonio de los Borbones”
José María Zavala
Prólogo de Stanley G. Payne
Editorial: La Esfera de los Libros
Madrid, 2010



Palacio de La Zarzuela. Madrid


Julia Sáez-Angulo


El libro lleva como subtítulo: “La sorprendente historia de la fortuna de Alfonso XIII y la herencia de Don Juan”. El autor José María Zavala ha hecho un buen trabajo sobre el asunto, que está pidiendo una segunda parte a gritos: el patrimonio de Don Juan Carlos de Borbón, uno de los más secretos o patrimonio más desconocido de todos los de la realeza europea.

“El patrimonio de los Borbones” se lee como una novela porque los movimientos de los personajes tienen un particular atractivo, a medida que van incrementando o vendiendo su patrimonio inmobiliario como hizo Don Juan de Borbón a la muerte de Franco.

El autor del libro es el gran conocedor de las interioridades de los Borbones, después de la muerte de Juan Balansó. José María Zavala tiene en su haber libros de interés como: “La maldición de los Borbones”; “Dos infantes y un destino”; “La infanta republicana”; “El Borbón de cristal”, sobre Alfonso XIII; “Don Jaime, el trágico Borbón, y “El Borbón non grato” sobre el duque de Cádiz.

Alfonso XIII, monarca procesado

“El lector comprobará que Alfonso XIII no era un dechado de virtudes, sino que fue incluso procesado por presuntos delitos de estafa y malversación, entre otros varios, a raíz de su participación en un entramado legal de empresas que pretendían lucrarse con las apuestas de carreras de galgos en pista, en el cual aparecían involucrados también el duque de Alba y el marqués de Villabrágima”, escribe Payne en el prólogo.

En el libro se recoge la dispendiosa vida de Isabel II en el exilio y sus dificultades de subsistencia en algunos momentos. Su hijo Alfonso XII, más previsor, aseguró su vida con una póliza. Alfonso XIII fue un hombre de negocios que logró fabricar una buena cartera de dinero al cabo de los años en el trono.

La herencia de las joyas de la reina Victoria Eugenia – algunas de ellas tuvo que vender para vivir en Lausana- trajeron divergencias entre los herederos así como el propio testamento de Alfonso XIII. Victoria Eugenia creó las llamadas “joyas de pasar” para las futuras reinas de España, seguramente inspirada en las llamadas “joyas de la Corona” de Inglaterra. En este caso español, joyas privadas, frente a las públicas de Inglaterra.

El escritor Vicente Blasco Ibáñez escribió mucho acerca de las economías del monarca español exiliado. Franco pasó una pensión a doña Victoria Eugenia exiliada en Suiza. Sus disputas económicas con Alfonso XIII exiliado fueron una realidad. Ambos estaban separados.

Don Juan de Borbón vendió sus propiedades inmobiliarias a la muerte de Franco: el palacio de La Magdalena en Santander; la isla de Cortejada, que le habían regalado hombres de empresa a Alfonso XIII para que veraneara en Galicia (asunto muy criticado por el historiador Ricardo de la Cierva y otros escritores) y la misma Villa Giralda en Estoril.

Caza, automóviles y yates han sido las aficiones caras de los Borbones, si bien en los últimos años fueron los empresarios de Mallorca los que regalaron un yate al rey (Juan March lo había hecho a Don Juan). Alfonso XIII y Victoria Eugenia fueron los primeros monarcas europeos en poseer un automóvil, lo que indica la idea de modernidad que tenía el rey español.

Un buen lote de fotografías con ricos pies ilustradores, así como un índice general de nombres clarifican el libro, que se lee prácticamente de un tirón para los lectores aviados o interesado.


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jueves, 29 de julio de 2010

Plantas medicinales y ornamentales de Valdemanco en la Sierra Norte de Madrid



"Plantas de Valdemanco”
Coordinación: Laura Aceituno
Edición: Ayuntamiento de Valdemanco
Madrid




Julia Sáez-Angulo

Quien conoce las bondades de las plantas tiene sabiduría. El Ayuntamiento de Valdemanco, pueblo sano en la sierra de la Cabrera, decidió encargar un libro que recogiera la flora autóctona y los atributos que los vecinos otorgan desde tiempo inmemorial a cada una de las plantas: retama, lino, gamón, violeta, tártago...

El resultado ha sido la publicación de “Plantas de Valdemanco”, coordinado por Laura Aceituno Mata, con la autoría oral de los vecinos del municipio, bajo la batuta de su alcalde, José Luís Serrano Iglesias, que lleva diez años como primer edil al frente del pueblo.

Natalia Pérez Villena, gerente del PANAM, patrimonio de la Sierra Norte de Madrid, recuerda la afirmación de que “nuestro entorno nos ofrece salud” así como enseñanzas de las generaciones anteriores. El PANAM junto al Ayuntamiento de Valdemanco han patrociado el libro.

“Valdemanco es una orgía de colores, imágenes y sensaciones en primavera”, escribe José Luis Serrano en la introducción del libro, “una primavera tardía pues nos adentramos en el mes de mayo cuando se produce su máxima floración. Valdemanco nos sorprende con esa paleta de pintor desconocido, armonía de olores, arco iris de fragancias y estruendosas sensaciones a nuestro paladar”.

“En el libro se incluyen plantas útiles presentes en el municipio, tanto silvestres como cultivadas”, explica Laura Aceituno. “Gran parte de las especies silvestres crecen junto al pueblo, no en bosques lejanos ni en lo alto de las cumbres. Son plantas humildes que se pueden encontrar en la orilla de los caminos o en las lindes de huertos y prados. Curiosamente, la mayoría de las plantas útiles se crían en las zonas alteradas por el ser humano”.

Divulgación botánica

Esta iniciativa municipal merece un aplauso porque divulga con los nombres botánicos adecuados cada una de las plantas lo que difunde el conocimiento y vocabulario adecuado. Desde el acebo hasta el roble rebollo, 78 fichas ilustradas con fotografías y pliegos escaneados de las plantas, en las que se describen los usos tradicionales y las propiedades terapéuticas de 86 especies presentes en el municipio.

Los índices de nombres científicos o populares se reparten en plantas medicinales, (grama, jara, basilio, celidonia, balsamina, ortiga, aceirón, comestibles achicoria blanca y negra, espárragos de nuez, de lupio u ortiguero, grosella, laurel, orégano...), ornamentales (azulejo, brezo, cantueso, ricina, rosa antigua o de rejalgar...) o con otros usos cañareja, gamón, helecho, lino, retama negra...)

La hermosa flora de Valdemanco y la Sierra Norte de Madrid se complementa con la obra de los artistas que allí tienen instalado su taller, con puntual acceso público: la Fundación Andrés Puig, el Museo de Esculturas al Aire Libre de Luis Berrutti; o el Valle de los Sueños, con obra de Pedro Morillo y Ángel Florez Estrada, entre otros 26 artistas. Visitar la Sierra Norte de Madrid vale la pena en todas las estaciones.

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Jesús Yugo, Exposición retrospectiva en La Galería de Madrid




Jesús Yugo
Retrospectiva y Antológica
La Galería. c/ Colmenares, 7. Madrid
Agosto, 2010



Julia Sáez-Angulo

Comenzó a exponer a comienzo de los 70 y, desde entonces, Jesús Yugo no ha dejado de pintar y de exponer. Treinta muestras individuales y casi doscientas colectivas compone su curriculum de artista autodidacta. Ahora, durante el mes de agosto, el pintor expone una retrospectiva y antológica de su obra en “La Galería” de Madrid.

Jesús Yugo Quiñones (Alcázar de San Juan. Ciudad real, 1953) se crió en Camuñas (Toledo) y desde 1964 reside en Madrid, donde no ha dejado de pintar de manera vocacional, casi compulsiva. Madrid también es un “poblachón manchego” como decía Camilo José Cela.

El artista recuerda su vocación temprana desde niño y su conversación con el pintor manchego Gregorio Prieto al que le pidió que le diera clases. Prieto le dijo que desistiera porque en el oficio de pintar “se pasaba mucha hambre”. Yugo no hizo caso y siguió adelante en su empeño con la pintura.

A Yugo le gusta pitar temas sobre Cervantes, “nacido en Alcazar de San Juan -su pueblo-, con más datos históricos a su favor que Alcalá de Henares”, insiste sin sombra de duda alguna. Sobre “El Quijote” ha pintado diversos murales en paneles móviles.

A lo largo de su trayectoria ha cultivado la figuración y la abstracción o la mezcla de ambas, no sólo sobre tabla y lienzo, también sobre objetos varios, porque la pintura no tiene límites.

Copias de grandes maestros

Le ha gustado practicar la copia de obras de grandes maestros del Museo del Prado o de otras pinacotecas, para lo que se siente bien dotado de maestría. “El artista ha de saber de todo: dibujo, pintura, copia, grabado…”

Como grabador ha estampado numerosas planchas al aguafuerte y punta seca. Su obra se encuentra en varios museos e instituciones públicas.

La idea de exponer durante el mes de agosto en “La Galería” del barrio Chueca, cree que es una manera de contribuir a que la vida cultural de Madrid no se paralice durante los meses de verano.

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Pedro Morillo, Ingenio de esculturas e instalaciones en la Sierra Norte de Madrid




Julia Sáez-Angulo

Actualmente está exponiendo en una itinerante por Suecia. Pedro Antonio Salido Morillo (Ciudad Real, 1947) es un artista polifacético, escultor y pintor, que habita en Villavieja de Lozoya, pequeño pueblo de la Sierra Norte de Madrid, no lejos de Buitrago, donde la naturaleza, el silencio y la tranquilidad le ayudan a crear lejos del mundanal ruido.

Artista tranquilo y reflexivo gusta de la gran obra escultórica, monumental, para situar en diálogo amable con la naturaleza. Nada más hermoso que ver la belleza del paisaje junto a la obra creada por el hombre artista respetuoso con el entorno.

Creador original de instalaciones como la espectacular llevada a cabo en Barcelona a base de automóviles sobre un gran puente de carretera, donde las carcasas multicolores de los coches componían una amalgama de ritmos y color. Toda una reflexión sobre la acumulación de la sociedad de consumo y la cantidad de deshechos que genera.

El reciclaje, el objeto encontrado aplaudido en su día por el vanguardista Marcel Duchamp, da pie a Morillo a trabajar con cajas de cartón y redes para otra instalación titulada “Estrella reciclada” en el Museo Antonio López Torres. El “Tráfico por un tubo” (1990), vuelve a incidir en la idea del vehículo y su consecuencias sociales.

La instalación denominada “Dragon” (1992)a base de mingitorios, vuelve a traer de nuevo a la memoria al dinamizador francés del “ready-made”, que propuso el urinario como objeto listo para una pieza de museo, al igual que el escurre-botellas.

Junto a su taller de Villavieja de Lozoya, Pedro Antonio Morillo sostiene una sala de exposiciones con obras propias o ajenas, para los visitantes que se acercan, lo que dinamiza la presencia artística en ese lugar apacible, que bien merece acercarse a él.

La madera policromada, sola o tratada con arenas, es material habitual en la obra en tercera dimensión de Morillo, también los reciclados de hierro como en la obra titulada “Equilibrio” (1990). Interesante la pieza titulada “Proyecto de hombre” (1994), con material reciclado.

Pedro Antonio Morillo ha presentado sus instalaciones en el espacio del aeropuerto de Barajas y su obra se encuentra en diversas instituciones como museos, Bancos, centros culturales, Ayuntamientos o Real Academia de San Fernando en Madrid.

Cultivo de la pintura matérica

El artista cultiva igualmente la pintura. Trabaja al óleo en una figuración suelta y deshecha que se acerca poéticamente a la abstracción. Lástima que muchas de sus piezas llevan el remoquete de “Sin título”, sin referencia numérica a serie alguna, por lo que el crítico de arte se ve en la imposibilidad de denominar o comentar los cuadros por su propia individualidad. El nombre habla de sí mismo, dice la Kábala. El nombre hace existir las cosas al cobrar su entidad sonora. Las obras de arte también lo necesitan, aunque sólo sea un número de serie genérica.

Morillo sabe atrapar la luz en su pintura en obras como “Retrato” (1984) o “Bodegón” del mismo año. Pintura matérica en piezas como “Silla de ruedas” (1984) donde la silueta de un personaje sentado se plasma de manera suelta con la materia, sin necesidad de dibujo alguno que la sustente. Además del óleo, el autor utiliza con frecuencia la técnica mixta, en consonancia con su escultura e instalaciones.

Además de Pedro Antonio S. Morillo la Sierra Norte de Madrid –denominada sierra pobre de la región-, acoge a numerosos artistas de prestigio como Andrés Puig, Luís Berrutti o Ángel Fernández-Flórez. En la zona se ha creado el Valle de los Sueños, con un recorrido hermoso de 28 esculturas correspondientes a otros tantos artistas.


miércoles, 28 de julio de 2010

Julia Sáez Angulo habla sobre “Nacimiento, muerte y resurrección de la Pintura” en el Ateneo Escurialense




L.M.A.


La escritora y vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte ha impartido una conferencia en el Ateneo Escurialense sobre “Nacimiento, muerte y resurrección de la Pintura”. La escritora fue presentada por la pintora Antonia Nieto Saltar, que dirige el seminario de arte en el citado Ateneo, con la colaboración de Jesús Timón Hontiveros, secretario de la institución.

El presidente del Ateneo Escurialense, el filósofo José María Calvo, que ha editado recientemente el libro “Filosofía para caminantes. Más distracción y menos medicación”, publicado por Libros en Red, clausuró el acto y el curso académico en el aula del citado Ateneo, que se reabrirá en septiembre.

Sáez-Angulo comenzó recordando la fábula de Plinio el Viejo (79 después de Cristo) y el mito de la caverna de Platón, sobre el nacimiento de la pintura para hacer seguidamente un recorrido rápido por los avatares del género artístico en Grecia, el Medievo y el Renacimiento.

El núcleo de la conferencia se centró sobre la visión de la pintura en las vanguardias históricas de los años 20 y sobre todo en las vanguardias radicales de los años 60 (conceptual, pop art, body-art, land-art, instalaciones, performances, video-arte, etc) en las que la pintura se puso en cuestión al considerarla un arte obsoleto y del pasado. La desmaterialización del objeto se iba imponiendo paulatinamente.

A comienzos de los 70 se llegó a hablar de que “la pintura había muerto”, así como los museos y el mismo Dios. Después de los excesos –como ha sucedido siempre en la Historia del Arte-, se produjo una vuelta al orden y respeto por la pintura, defendida en España por el célebre ensayo del pintor Antoni Tápies, que lideró el informalismo catalán, y en Madrid por Luís Gordillo, cabeza de fila de una serie de pintores que practicaban la “nueva figuración madrileña”.

Ambos grupos en Cataluña y Madrid defendieron la pintura de modo renovado. La pintura tiene que reinventarse a sí misma con nuevos planteamientos, venían a decir. Lo mismo iba sucediendo en los circuitos artísticos internacionales, en los que la pintura se iba renovando hablando de sí misma o de la vida e interior del artista, más allá de la mimesis de la naturaleza o representación visual de la realidad

Tres exposiciones de reflexión pictórica

Sobre la persistencia o no de la pintura en el arte se han llevado a cabo tres exposiciones de interés en la galería Marlborough o en museos como el MACUF de La Coruña o el MUSAC de León.

“Lo único que a lo largo de la historia del arte no ha cambiado en la Pintura ha sido su propio término” ha señalado el profesor David Barro. La pintura ha ido reinventándose a sí misma a través del tiempo con distintos soportes y pigmentos, así como sobre la propia temática de los géneros.

Como conclusión, la conferenciante señaló que la Pintura no podía morir porque es una actitud antropológica del hombre, más allá de la misma forma de expresión artística que conlleva. El estado de la cuestión es que la pintura ha perdido su papel hegemónico en los museos y las exposiciones y que se ha expandido a otros soportes como la escultura, la arquitectura o el video.

Con la larga polémica sobre en la segunda mitad del siglo XX, la Pintura ha salido fortalecida y respetada, al abrir sus planteamientos y posibilidades dentro de sí misma y al hibridarse con otros géneros.

Entre los asistentes al acto se encontraban numerosos artistas como Juan Moral, Linda de Sousa, Ruslán, Purificación García, Héctor Delgado, Manuela Picó, Eduardo Cárcamo, Concha Hornero, Carmen Tabernero, Inga Ivanova y los comentaristas de arte Elisa Sáez y Benito de Diego.

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Consuelo Sierra aconseja sobre el cuidado de las joyas en verano




L.M.A.


La joyera madrileña Consuelo Sierra ofrece una serie de consejos para conservar bien las joyas en verano. Al mismo tiempo comunica que su joyería ha cambiado de local dentro del mismo espacio de Moda Shopping (General Perón, 40. Madrid) y actualmente se corresponde con el número 44. Sierra recomienda los siguientes cuidados para las joyas en la estaación estival:

La joyería, y en particular la compuesta de algunas gemas, debe tratarse con cuidado para facilitar su conservación a lo largo del tiempo. Es importante conocer que las gemas de color, a diferencia del diamante, pueden ser relativamente frágiles, tanto a los golpes como a otros agentes externos como el calor, o ciertos productos químicos.

Los siguientes consejos ayudarán a que sus joyas se mantengan en el mejor estado.

Sobre su limpieza:

Dependiendo de la frecuencia de uso, es conveniente limpiar las joyas una vez a la semana. Su limpieza es sencilla: deben sumergirse en agua tibia con detergente neutro (es muy importante que no contenga amoníaco). Tras su limpieza, deben aclararse con agua tibia y secar con una gamuza suave. Si aún quedasen trazas de suciedad, puede emplearse un cepillo (por ejemplo, de dientes), muy suave. En caso de restos persistentes, debe llevarse la pieza al joyero para una limpieza profesional.

Sobre su almacenaje:

Al guardar sus joyas, hay que tener en cuenta su protección contra el robo y posibles daños. Las cajas especiales que se entregan con la joya son una de las mejores maneras de protegerlas contra éstos, aunque evidentemente, no es conveniente dejarlas a la vista o en lugares en que puedan encontrarse con facilidad.

En ningún caso deben guardarse piezas distintas en una misma caja o mezcladas: piedras de diferente dureza pueden arañarse entre sí y a los metales.

Es conveniente envolver cada pieza por separado en una gamuza suave, y si no se cuenta con cajas, guardarlas en bolsas acolchadas.

Si es posible, las joyas deben guardarse en lugares estancos, alejados de cambios bruscos de temperatura, luz o humedad, ya que todos estos factores pueden afectar a la durabilidad de las gemas.


Otros Consejos:

Evite llevar joyas (especialmente sortijas) durante la práctica de deporte o actividades domésticas. Actividades tan rutinarias como abrir una olla de agua hirviendo con una sortija puesta, puede dañarla irreparablemente.

Ocasionalmente, compruebe si se ha aflojado algún engaste en la joya: sacúdala ligeramente junto a su oído. Si se produce algún tintineo, debe llevarse al taller y ajustar los engastes. En cualquier caso, es conveniente, una vez al año, revisar y limpiar la pieza profesionalmente.

Al quitarse o ponerse una sortija, hágalo asiendo la porción metálica del mismo, nunca agarrando las piedras, ya que esto provoca que se aflojen los engastes y que se ensucie la gema.

Tome una fotografía de cada nueva adquisición de joyería, y guárdelas en un sitio seguro, como prueba de su colección en caso de robo.

martes, 27 de julio de 2010

Esperanza Aguirre inaugura la exposición sobre el legado oculto bajo la estatua de Cervantes




L.M.A.



La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre,
acompañada por el vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte,
Ignacio González, ha inaugurado la exposición La cápsula del tiempo. Del
Absolutismo al Liberalismo en los cimientos de Cervantes, en la Real Casa
de Correos. La muestra, organizada por el Gobierno regional, podrá ser
visitada desde mañana hasta el 15 de septiembre, para que todos los
madrileños puedan conocer de cerca el contenido de la cápsula del tiempo
de 1834, encontrada en diciembre de 2009 bajo la base original de la
estatua de Cervantes en la Plaza de las Cortes.

Durante el acto, Aguirre animó todos los madrileños, y a todos los,
que visitan nuestra región, a que se acerquen a esta exposición, para,
entre otras cosas, “conocer mejor cómo se gestaron las libertades que hoy
disfrutamos, quiénes fueron sus esforzados defensores y por qué no
deben abandonar nunca el atractivo y exigente camino de proteger el
régimen constitucional”.

Esta exposición, se enmarca en las acciones de difusión del
patrimonio histórico que el Gobierno regional está desarrollando en 2010
para celebrar los 25 años transcurridos desde que la Comunidad
Autónoma asumió las competencias en esta área, y que comenzaron en el
mes de enero con la presentación del libro ilustrado Madrid antes del
hombre. A lo largo de este tiempo, el Ejecutivo regional ha venido
desarrollando una importante labor de conservación, restauración y
difusión del legado histórico madrileño.

Un legado de 1834

El 15 de diciembre de 2009 los arqueólogos extrajeron del pedestal de la
estatua de Cervantes una caja de plomo, herméticamente sellada,
descubierta durante las obras de remodelación de la Plaza de las Cortes
de Madrid. La cápsula se depositó en el Museo Arqueológico Regional de
la Comunidad de Madrid (MAR) donde fue abierta.

El cofre había sido depositado 175 años antes, el 11 de diciembre
de 1834, repleto de objetos que darían a conocer la España de la época a
quien pudiera abrirla en el futuro.

Ahora La cápsula del tiempo. Del Absolutismo al Liberalismo en los
cimientos de Cervantes, exposición coordinada científicamente por
Alfonso Bullón de Mendoza, reconocido especialista en el periodo,
pretende explicar al visitante el contexto de la creación de la cápsula, tanto
en lo que se refiere a la vida cotidiana como a los avatares políticos y
militares del momento. Para ello, junto a los objetos originales, en la
exposición se han utilizado las más modernas tecnologías, para conseguir
una visión lo más cercana posible: proyecciones 3D, realidad aumentada
3D, proyección sobre objetos -mapeado-, interactividad, altavoces
direccionales por ultrasonido, etc.

Descubriendo el Madrid de principios de los años 30

La exposición comprende 43 piezas originales y más de 300 digitalizadas,
distribuidas en siete estancias perfectamente diferenciadas. Antes de
introducirse en ellas, en la entrada, los visitantes recibirán un folleto
informativo sobre la muestra, en español e inglés, así como unas gafas
polarizadas para ver las distintas piezas presentadas en 3D. Allí mismo
también podrán contemplar una serie de fotografías que recogen algunos
momentos de la excavación que permitió encontrar la cápsula.

En la primera estancia de la muestra, bajo el epígrafe ‘La cápsula
del tiempo’, hay un retrato original del autor de la estatua de Cervantes,
Antonio Solá, pintado por Juan Antonio Ribera (1779-1860). También se
podrá contemplar el recipiente original de la cápsula y 41 de las piezas
que se encontraron en el interior de la misma. La sala se complementa
con proyecciones que muestran los trabajos de excavación, de la apertura
de la cápsula y de la restauración de los objetos.

Una segunda estancia, denominada ‘La vida cotidiana’, muestra a
los visitantes cómo era el Madrid de los años finales del reinado de
Fernando VII e iniciales del de Isabel II, y va seguida de una tercera
sección de la muestra, ‘El fin del Absolutismo’, en la que los visitantes
recorrerán las fechas más significativas, en el ámbito político, entre
diciembre de 1829 y septiembre de 1833: boda de Fernando VII con María
Cristina de Nápoles, el cambio de la ley de Sucesión al Trono, el
nacimiento de Isabel II, la intentona liberal de Torrijos y fusilamiento de los
implicados, los sucesos de la Granja, etc.

Los tres siguientes apartados de la exposición recogen: el desarrollo
de la primera Guerra Carlista; la financiación del sistema de Gobierno de
los carlistas y las publicaciones de la época (el Boletín del Ejército del Rey
Don Carlos 5º en Navarra, la Gaceta Oficial, El Joven Observador, El
Restaurador Catalán, La Cabra facciosa, etc.); y la firma del Convenio de
Vergara, así como los hechos posteriores que ponen fin a la primera
Guerra Carlista, concluyendo con el proceso de implantación del
Liberalismo en la España de Isabel II.

El contenido de la cápsula del tiempo


La caja supone un reflejo del momento histórico que en 1834 vivía
España y un alegato en defensa del liberalismo como ruptura del antiguo
régimen. Así lo ha demostrado el análisis de los documentos, medallas y
monedas halladas en el cofre.

Por ejemplo, sendos ejemplar de la Gaceta de Madrid recogen las
disposiciones testamentarias del Rey Fernando VII, la sucesión de Isabel
II y la designación de Cristina como regente, así como la legislación que
excluía a Carlos María Isidro de la sucesión al trono confinándolo al
exilio. Además, los conservadores encontraron en su interior un ejemplar
del discurso pronunciado por María Cristina el 24 de julio de 1834, en la
apertura solemne de las Cortes Generales previas a su proclamación
como regente.

A esto se une un ejemplar del Estatuto Real para la convocatoria
de las Cortes del Reino de 1834 y un libro titulado Vida del General Mina,
que se ha podido constatar que recoge la autobiografía de Francisco
Espoz y Mina, el más importante general del momento que personificaba
la defensa militar del liberalismo frente a los carlistas.

Medallas y láminas con retratos

Por su parte, las medallas encontradas arrojan una interesante secuencia
de momentos clave para el liberalismo: en una de las piezas, fechada en
1814, y que parece ser una aleación en base de cobre, se distingue el
oso y el madroño y leyendas que aluden a la vuelta de las Cortes desde
Cádiz a Madrid; otra se refiere al trienio liberal y está fechada en 1820;
otro juego de cuatro medallas (una de oro y tres de plata) celebran la
proclamación de Isabel II como reina en 1833; y a ella se suma una
medalla editada en París dedicada a Cervantes. Respecto a las
monedas, se han identificado dos piezas de la primera emisión de Isabel
II en 1834 acuñadas en la Real Casa de la Moneda de Madrid.

A este legado se suman varias láminas del año 1831 que contienen los
retratos de Isabel II de niña; una copia del Diario de Avisos de Madrid del
11 de diciembre de 1834; una edición de El Quijote de 1819, de la
Imprenta Real y la Real Academia, uno de cuyos tomos se refiere a la
vida de Cervantes; así como una edición de esta obra, fechada en 1832,
en dos tomos impresos en París.