sábado, 18 de diciembre de 2010

Eduardo Laborda publica una biografía artística sobre Bayo Marín



“Bayo Marín entre luces y sombras”
Eduardo Laborda
Prólogo de Manuel García Guatas
Edición Diputación de Teruel (237 pags.)
Instituto de Estudios Turolenses
Teruel, 2010



Eduardo Laborda


Julia Sáez-Angulo

Además de excelente pintor, Eduardo Laborda (Zaragoza, 1952) gusta de investigar y publicar sobre distintas figuras del arte y en este caso le ha tocado a la figura de Manuel Bayo Marín en un libro profusamente ilustrado con sus trabajos artísticos y fotografías del personaje. Un bello libro que vale la pena leer por su rigor y amenidad.

Pintor, ilustrador y publicista, Manuel Bayo Marín (Teruel, 1908-Zaragoza, 1953), es un personaje peculiar que desenvolvió su vida desde su Teruel natal hasta Madrid, pasando por Zaragoza y Vigo. Además de empleos temporales, se consagró al dibujo, la ilustración y las caricaturas para los periódicos. Dejó una obra digna de estima.

Laborda aborda al personaje en su monografía con capítulos rotulados con los títulos: Periodismo sobre ruedas: Escuadrilla Patinesca Ebro; El arte de seducir; El hombre de los cien mil rostros: Bajo el cielo de Teruel; Locura de Humor; Noches de Madrid; Las lágrimas de Cibeles; Regreso a Zaragoza y Vía crucis.

Respecto a su obra, el autor del libro la divide en: “Periodismo gráfico, 1927-1933; Caricatura-retrato, 1934-1937; La palabra ilustrada; Aragoneses y Arte comercial. A ello se añade una pequeña bibliografía.



Todo comenzó con un par de carteles

Eduardo Laborda cuenta que se acercó al personaje de Bayo Marín por azar, al comprar un par de carteles suyos en una tienda de viejo, sin saber siquiera que era un autor aragonés. Después fue siguiendo el hilo, hablando de él, conociendo a sus hijas y haciendo una exposición, como llegó al punto de escribir esta espléndida biografía con más de 500 ilustraciones entre fotografías y obras del dibujante.

“Los alegres años del dibujo” es el título del prólogo del catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, Manuel García Guatas, en donde escribe: “El turolense Manuel Bayo Marín fue un dibujante de los pies a la cabeza –y medía un metro noventa de estatura-. Quiero decir que vivió para el dibujo y del dibujo, y bastante bien, como la mayoría de los amigos y colegas que en Zaragoza, en Madrid o Barcelona hicieron de esta técnica del lápiz, la pluma y el aerógrafo un arte y un oficio”.

“Su época fue la de los alegres años del dibujo que aplicaron, siempre que le salieron al paso las ocasiones, a tres espectáculos modernos de los años veinte y treinta: al cine y su constelación de estrellas y galanes, a los deportes del foot-ball, de las carreras ciclistas y de la natación que permitían exhibir músculos y bellas estampas femeninas en bañador...” continua diciendo el profesor García Guatas.

Eduardo Laborda hace un recorrido pormenorizado de su vida y obra, que el lector va constatando en las fotografías que lleva el libro. El autor agradece la colaboración, entre otros a su esposa, Iris Lázaro, otra pintora de pro. Eduardo Laborda e Iris Lázaro están considerados como primeros nombres de la pintura figurativa realista española.

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viernes, 17 de diciembre de 2010

Fran Vilchez, Éxito de su espectáculo “Temple Flamenco”




Ficha técnica

Dirección: Fran Vilchez
Guitarra: José Almarcha
Cante: Mayte Maya • Sandra Carrasco. Violonchelo: Sergio Menem
Percusión: Antonio Maya
Baile: Ihalda Crego • Anabel Moreno • Rosana Romero • Pablo Fraile • Fran Vilchez
Producción: Silvia Pérez Trejo (Imagine Espectáculos)
Dirección técnica: Tito Osuna
Diseño de vestuario: José It Spain
Fotografía: Sara Iglesias


L.M.A.

Con un rico despliegue de palos, la compañía de flamenco Fran Vilchez se ha presentado en el Teatro Arlequín de Madrid con el espectáculo “Temple Flamenco”. En el cuadro presentado desfilaron bulerías, fandangos, tangos, martinetes, alegrías... en un continuum artístico profesional, que captó por completo el ánimo del público entregado en la hora larga que dura el espectáculo.

La voz de Mayte Maya fue muy jaleada y aplaudida, así como el zapateado del primer bailaor, Fran Vilchez. La armonía del violoncelo de Sergio Menem fue un añadido hermoso y puntual en la interpretación, junto a la guitarra y la percusión, ésta en manos de Antonio Maya y la guitarra de José Almarcha. Sandra Carrasco tuvo algún solo sublime.

Cinco jóvenes bailarines, tres mujeres y dos hombres, que son una promesa firme por su estilo y buen saber bailar. Tienen duende, musa, inspiración... Son frescos en su aparición y sus cuerpos bellos para el baile. Silvia Pérez Trejo, directora de Imagine Espectáculos, ha hecho una buena opción con esta compañía, que próximamente viajará a Buenos Aires.

Una coreografía en rojo y negro

Fran Vilchez, Pablo Fraile, Ihalda Crego, Rosana Romero y Anabel Romero son los nombres de los bailarines que dieron vida a un espectáculo con arte y buen ritmo en su desarrollo. El rojo y el negro fueron los colores dominantes, tras un blanco de presentación.

Un buen arranque de conjunto, que comenzó junto al patio de butacas, en su lateral, por dos bailaoras, para continuar sin solución de continuidad una serie de bailes en solitario, pareja, conjunto femenino o masculino, así como un todo final que causó la apoteosis en el último momento.

El recuerdo y homenaje al cantaor Enrique Morente, recientemente fallecido no faltó por parte del cuadro flamenco y el público se incorporó a su memoria con un gran y cerrado aplauso.

En el estreno estuvieron numerosos actores, actrices, escritores y artistas como Lourdes Ventura, Fernando Verdugo, Linda de Sousa, Julia Sáez Angulo, Juan Jiménez, Concha Hornero, Máximo Valverde, Pepe Carabias, Fedra Lorente y Emma Ozores, la diseñadora Marili Coll, la modelo Sonia Saiz, los cantantes Carmelo Gómez, Silvia Pantoja y Regina Do Santos, la bailaora y pintora La Chunga, los escritores Paco Gómez Escribano, Megan Maxwell, María Zaragoza y Cristina Padín, y otras personalidades del mundo del espectáculo como José Manuel Parada, Rappel, Yolanda Mora o Beatriz Trapote.
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miércoles, 15 de diciembre de 2010

Oscar Peyrou: “El relato es más impreciso que el cuento”





Julia Sáez-Angulo


Oscar Peyrou, escritor y periodista, nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Publicó varios libros de cuentos: “Cambio de domicilio”, Centro Editor de América Latina (Buenos Aires, 1972), ”El camino de la aventura”, Ed. Orígenes (Madrid, 1988)., ”Las aventuras de Rungui y Bungui”, Ed. Anaya (Madrid, 1988) y “Máscaras de polvo”, Ed. Verbum (Madrid, 1992).

Además ha publicado narraciones en revistas de Argentina, España y Estados Unidos, como “Revista de Occidente”, “Puro cuento”, “Cuadernos Hispanoamericanos”, “Zorros y Erizos”, “Tropel”, “Lateral”, etc. Como periodista, fue enviado especial a Chile, Bolivia, Italia, Suiza, Checoslovaquia, Estados Unidos, Yugoslavia y Alemania.

Fue jefe de la sección Cultura Internacional de la Agencia EFE, en la que ingresó en 1976 en la central de Madrid.. Allí trabajó en las secciones de Nacional e Internacional, cubriendo especialmente temas de sociedad y cultura.

Actualmente es presidente de la Asociación Española de la Prensa Cinematográfica, filial de FIPRESCI (Federación Internacional de Criticos) en Madrid y delegado en España de FEDEORA, Federation of film critics of Europe and the Mediterranean. Como crítico, colabora actualmente con el periódico “El Correo de Andalucía” y las revistas Turia, de Valencia y Cine/Arte 16 y la digital “La lectora provisoria”.

-¿Qué definición de cuento le convence más?
El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo.

-¿Cuáles son sus narradores de cuentos de referencia?
Chéjov, Maupassant, Carson McCullers, Salinger, Kafka.

-¿Es mejor el cuento latinoamericano que el que se hace en España?
Sí. Probablemente debido a la mayor influencia de la literatura de EEUU.

-¿Cómo es el cuento en Argentina?
No creo que se pueda generalizar, depende del autor y de la época.

Idea equivocada: que la novela sea superior al cuento
-¿Por qué eligió vivir en Madrid?

Por una mezcla de azar y comodidad.

-¿De qué cuentos se siente más satisfecho? "Verano en Suiza•, "Mascaras de polvo", "Sombras de una sombra" y otros.

-¿Distingue el cuento del relato?
El relato es más impreciso que el cuento y deja al lector más libertad para imaginar el comienzo y desenlace de lo narrado.

-¿Por qué esa afición al micro-relato?
Lo bueno, si breve, dos veces breve.

-¿A que cree que se debe la resistencia de las editoriales a publicar cuentos y relatos?
Últimamente se publican más cuentos y relatos que antes. Quizá la resistencia se debía a la rutina y a la equivocada concepción de que la novela es superior y se vende más.

-¿Faltan o sobran concursos de cuentos y relatos?
Faltan y sobran, según de qué concursos se trate.

-¿Qué está escribiendo ahora?
Un relato, naturalmente.

-¿Qué ensayo sobre el cuento recomendaría? Algunos de los de Propp sobre el cuento maravilloso.

-¿Le ha robado tiempo de escribir narrativa el periodismo?
No.

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Duodécimas Jornadas de Poesía en Español. Logroño, 2010



“Duodécimas Jornadas de Poesía en Español. Logroño, 2010”
VV.AA.
Cultural Rioja
Logroño, 2010 (62 páginas)




Julia Sáez-Angulo


El programa “Cultural Rioja” sostenido por el Ayuntamiento de Logroño y la Comunidad Autónoma de La Rioja lleva a cabo un amplio programa de actividades de interés que bien merece un elogio y aplauso, desde exposiciones a conciertos y recitales. Actualmente acaba de publicar las intervenciones de sus “duodécimas Jornadas de Poesía en Español. Logroño, 2010”.

Coordinadas por Paulino Lorenzo en colaboración con Nuria Solozábal, han participado este año los poetas Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, España, 1948); Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, España, 1975); Juan Carlos Abril (Los Villares, Jaén. España, 1974), Fernando Lanzas (Madrid, España, 1951) y Eduardo Mitre (Oruro, Bolivia, 1943).

El objetivo es “favorecer el encuentro entre poetas y aficionados al arte de la poesía”, según señala el coordinador. “Y también seguir componiendo nuestro mapa particular de la poesía en español, un mapa siempre incompleto, pero cuyos itinerarios marcan ya un largo paseo por nuestra historia personal”.

Siempre se conjuntan distintas generaciones y se invita a poetas latinoamericanos que comparten la lengua, en esta convocatoria al boliviano Eduardo Mitre, uno de los escritores de poesía más brillantes de su país.

“Mitre es un poeta que hace ociosas las perspectivas nacionalistas de los estudiosos de la lengua española, ya que su poesía misteriosa y con un fuerte aliento narrativo, demuestra que el español también puede escribirse desde una honda atracción por las secretas analogías de otras tradiciones literarias”, dice Paulino Lorenzo en el prólogo.

Ausencia de presencia femenina

Del más antiguo de la “tribu” española, Eloy Sánchez Rosillo, el coordinador escribe: “es un maestro en el arte de revelar la profundidad de los sentimientos usuales, los sucesos sin contorno, con el misterio de un gran mago que sin poner el acento en los semitonos, nos hace escuchar la recóndita armonía de la vida cotidiana. Y también en la exposición, uno diría que aristotélica, de sus poemas, serenamente meditados.

“Mirar no es sólo asunto de los ojos/ Primero, ciérralos unos instantes/ y dentro de ti busca –en tu sosiego- / la facultad de ver”, dicen unos versos de Sánchez Rosillo en el poema titulado “La ceguera”.

“Ver significa primavera/ y una corona adolescente/ entrelazada de atributos.”, escribe, por su parte, Juan Carlos Abril en su poema “El Rey Hoja”, del libro “De Crisis” (2007).

El libro “Duodécimas Jornadas de Poesía en Español. Logroño, 2010” es interesante; incluye cinco poemas de cada uno de los autores. La crítica feminista diría de inmediato que faltan nombres femeninos. No es cuestión de paridad ni de guinda de pastel, sino de atención a las creadoras poéticas que las hay y muy buenas, aunque actitudes, como la de esta convocatoria y libro, las releguen a segundo plano.

La mujer en la cultura está diciendo y haciendo muchas cosas. Que el último premio Cervantes y la última académica sean mujeres, no significa que el porcentaje de su presencia en estas instituciones siga siendo escandaloso en su contra. Las Reales Academias son las más deficitarias en presecia femenina

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Juan Eduardo Zúñiga publica relatos en el libro “Brillan monedas oxidadas”



“Brillan monedas oxidadas”
Juan Eduardo Zúñiga
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores
Madrid, 2010; 160 pags; 16,90 euros




Julia Sáez-Angulo


Las Obras Completas de Juan Eduardo Zúñiga siguen su curso de publicación en Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, tanto de la publicada como de la inédita, según señaló Joan Tarrida, y en este caso ha sido el libro de relatos “Brillan monedas oxidadas” el que se ha presentado. Una novedad en el trabajo del escritor, ya que sale de su especialidad en el mundo eslavo para ofrecer otras atmósferas que recrean algunos episodios de Kafka o Sa Carneiro.

Juan Eduardo Zúñiga (Madrid, 1929) asegura dar importancia a la portada de un libro porque es la imagen que avanza visualmente el interior. En el caso de “Brillan monedas oxidadas” se ha elegido un cuadro de Wilhelm Hammershot que representa a una mujer de espaldas que mira la sucesión de penumbras de una casa, algo que de algún modo refleja la atmósfera del interior de los personajes en moradas que señalan el fluir del tiempo.

Algunos protagonistas de los relatos evocan personajes reales, sobre todo de la literatura, campo en el que Zúñiga reconoce sentirse a gusto: “son tentadoras ciertas figuras y el tratar de reconstruir algo de sus la biografías. Me gusta tomar esta materia narrativa”.

El autor considera que se trata de un libro más personal y distinto de los anteriores, al tiempo que avanza la preparación de sus memorias o “recuerdos desordenados de algunas etapas de mi vida, así como recuerdos de viajes, lectura y tipos raros que he conocido”. Reconoce que el pasado es un buen filón “para la inventiva porque se funde con la niebla y los sueños”.

Al hablar del alma rusa, tan presente en su obra anterior, Zúñiga dijo que se trata de “una exaltación nacionalista de Dostoievski, como el “alma que vive en el silencio y estalla de pronto en un gran apasionamiento. Pasión incontenible y hermosa. Nunca los europeos podrán comprender el alma rusa, afirmaba Dostoievski porque le daba una proyección sobrenatural”.

Un escritor riguroso que se lo juega todo en la escritura

Para Gustavo Martín Garzo, presentador del libro de Zúñiga, se trata de un regalo de un escritor riguroso que se lo juega todo en la escritura. Un corrector nato de su propio texto hasta la perfección. “No le interesan tanto los aconteceres externos sino como estos afectan y perturban a los personajes; personajes que a veces cargan con culpas de las que no se pueden liberar”.

“Los personajes de Zúñiga anhelan, a los que les afecta el deseo y la memoria, la búsqueda del amor y la vinculación al sufrimiento. Viven el amor como un deber. El mundo del deseo se repite. Todos se rebelan contra su destino”, dijo el presentador en otro momento.

El autor dijo que para escribir cuentos, “primero se acumulan vivencias y nociones de apariencia superficiales, de las que algún día se descubre el valor que tienen y pasan a la escritura. Con el tiempo las cosas se ordenan y se ven con más claridad literaria, después el escribirlas es una cuestión de cocina: hay que liminar sinónimos, cacofonías y los ruidos que entorpecen una frase”

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martes, 14 de diciembre de 2010

Terry Eagleton explica en un libro “Cómo leer un poema”



“Cómo leer un poema”
Terry Eagleton
Traducción: Mario Jurado
Editorial Akal
Madrid, 2010 (206 pags)



Julia Sáez-Angulo



El 14 de diciembre, día de San Juan de la Cruz, el autor de la cima poética de la lengua española con su libro “Cántico Espiritual” es día de numerosas citas poéticas en recitales. Algunos lo consideran el gran día de la poesía por considerar al santo carmelita como el patrón, mientras que otros se reservan el 21 de junio como Día Internacional de la Poesía, al nacer la primavera. De paso, Ferry Eagleton, profesor de la Univesidad de Manchester explica “Cómo leer un poema” en el libro del mismo nombre.

Lo que Eagleton pretende es quitar el miedo ante todo lo que signifique poesía y enseñar con claridad como debe abordarse un poema según la sonoridad, el ritmo, la textura, el asunto... Todo conforma la manera de leer un poema y no solo satisfacerse con su significado. El libro está escrito desde la ciencia divulgable y no exento de humor inglés.

Los capítulos abordados son elocuentes: Las funciones de la crítica; ¿Qué es la poesía?; Formalistas; En busca de la forma; Como leer un poema, y, Cuatro poemas de la Naturaleza. Como bien indica el autor en el prefacio, se puede comenzar indistintamente por cualquiera de los capítulos.

“Un poema es una declaración moral, verbalmente inventiva y ficcional en la que es el autor, y no el impresor o el procesador de textos, quien decide donde terminan los versos. Esta definición tan anodina antipoética hasta el extremo, podría ser la mejor que podemos lograr”, explica Eagleton.

No siempre se conoce el contexto


“Muchos poemas no cuentan con un contexto que los origine, puesto que las experiencias de las que se ocupan son puramente imaginarias. Nos se ha partido de ninguna situación real”, señala el autor, que a su vez afirma que un poema “es el tipo de escritura que puede funcionar perfectamente bien en la ausencia de un lector o destinatario”.

“Un poema puede escribir versos destinados especialmente a un lector específico, como Catalina la Grande o Ringo Starr, pero para poder llamarlos poemas deben, en principio ser también inteligibles para cualquier otro”, señala Egleton en otro momento, saliendo al paso sobre la inteligibilidad o no de los poemas.

El libro “Cómo leer un poema” va dirigido a todo el mundo y no solo a los estudiantes, por ello lleva al final un glosario de términos que ayudan a clarificar la interpretación de los mismos y que van desde las estrofas a determinados vocablos que se acercan al discurso poético

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lunes, 13 de diciembre de 2010

“Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”, libro sobre sus comienzos



“Cristóbal Balenciaga
La forja del Maestro (1895-1936)”
Miren Arzallus
Prólogo de Leslie Elis Miller
Editorial Nerea/ Diputación Foral de Guipúzcoa
San Sebastián, 2010




Julia Sáez-Angulo


El célebre diseñador Cristóbal Balenciaga llegó en 1936 a París, la capital de la moda donde vivió un “exilio regio” al decir del libro “Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”. Tenía 42 años, la experiencia de la creación de siete casas abiertas con su nombre y estilo, por lo que su experiencia en el mundo de la alta costura en España era grande. Todo ello le ayudó a triunfar en el faro mundial de la moda.

La autora Miren Arzaluz Loroño (Bilbao, 1978) ha querido narrar y explicar en este libro las cuatro décadas anteriores al establecimiento de Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Guetaria, Guipúzcoa, 1875 – Jávea, Alicante, 1972) en la capital de Francia. Un entramado de aprendizaje, dominio y negocio familiar que le dieron las bases para el lanzamiento internacional a los pocos meses de abrir su nueva casa en la parisina avenida de Georges V.

En los apartados del libro se habla de veraneo de la familia real en San Sebastián, una familia que fue cliente del modisto, junto a otros personajes como Martina Eizaguirre y los marqueses de Casa Torres. Los años de formación de Balenciaga son cruciales para entender su buen hacer en la costura, así como su experiencia empresarial-

El diseñador de alta costura llevó a cabo los sucesivos registros de los nombres Balenciaga y Compañía, Cristóbal Balenciaga y Eisa Costura. El modisto tuvo casas en Madrid, Barcelona y San Sebastián hasta que la guerra civil acabó con ese mundo del lujo en la alta sociedad.

Historicismo, Zuluaga y japonismo

El apartado de Influencias señala el historicismo, la obra de Ignacio Zuloaga, el japonismo, Vionnet y el kimono como referencias clave, así como los grabados de ukiyo-e para las estilizaciones del kimono.

El libro es oportuno y casero al mismo tiempo. Financiado por la Diputación de Guipúzcoa, busca los orígenes y raíces de este maestro de la alta costura del siglo XX que se catapultó en París. El ejemplar se ha presentado en el Museo del Traje de Madrid, institución que cuenta con interesantes modelos del diseñador.

No olvidemos que el citado museo gira fundamentalmente en torno a los cuatro grandes nombres de la moda: Fortuny, Balenciaga, Pedro Rodríguez, Manuel Pertegaz... a los que sigue Elio Berhanyer. También guarda de Flora Villarreal, una bilbaína que triunfó en Madrid al tiempo que Balenciaga y que entre otras, hizo el traje de boda a la duquesa de Alba.

Cristóbal Balenciaga también cuenta con un museo monográfico en su Guetaria natal, que tras ciertos avatares de desmanes, como los regalos de piezas por parte de algunos políticos locales zotes, se ha asentado con piezas importantes como los modelos de la condesa de Llanzol, una de las mejores clientes del modisto, que diseñara entre otros los traje de novia de la reina Fabiola de Bélgica y Carmen Martínez-Bordiú.

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José Belmonte Díaz publica un libro sobre los “Judeoconversos hispanos”



“Judeoconversos hispanos”
La Cultura
José Belmonte Díaz
Ediciones Beta (394 pags)
Bilbao, 2010



Julia Sáez-Angulo


El libro “Judeoconversos hispanos” de José Belmonte Díaz viene a ser la continuidad de otro libro del mismo autor en colaboración con Pilar Leseduarte – editado igualmente por Beta- titulado “La expulsión de los judíos: auge y ocaso del Judaísmo en separad”. Son los judeoconversos los que tomaron en buena parte el relevo de la cultura en España, no solo en lo civil sino en las órdenes monásticas.

Se trata de una investigación rigurosa, aunque pueda pecar del mal general del pan-hebraísmo que considera ya hebreo y judío a todos los nombres que toca una parte aunque sea una sola gota de sangre de los judíos españoles. Pam-hebraísmo que también utiliza el Estado de Israel.

Así en el libro se citan nombres como Alfonso de Huesca (Moshe Sefardí), Molinos, Alonso de Cartagena, El Tostado, Talavera, Lebrija, Teresa de Cepeda y Ahumada, Luis de León, Vives, Arias Montano, Juan de la cruz, Cervantes o Laínez. También a Baruch Spinoza que brilló en Ámsterdam. Una relación bien datada de figuras que seguirían a Yahuda ha-Levi, Maimonides, Nahmánides, los Ibn Ezra, Los Quimbi, Mosé de Leon, Sem Tob de León, Crescas, Caro, Abravanel y otros.

El ensayo está dividido en tres partes para exponer, primero, la vitalidad judía y el significado cultural de la pujanza hebrea en el siglo XV; en la segunda se aborda la situación del converso en el siglo XVI y sus aportaciones culturales. La tercera, por último se desgrana la lista de judeo-conversos hasta el siglo XVII.
Un experto en´la historia de Ávila

Belmonte Díaz es doctor en Derecho por la Universidad de Deusto. Ha sido profesor de Historia Contemporánea de Iberoamérica en la citada Universidad. Nacido en Ávila, el autor ha escrito títulos como “Leyendas de Ávila” y de “Judíos e Inquisición en Ávila” (Ávila, 1999) y sobre él mismo, se ha publicado “Ávila de Memoria. Conversaciones con José Belmonte”, de Jesús Arribas. Belmonte ha recibido el premio Pablo Iglesias.

El libro “Judeoconversos hispanos” lleva una serie de ilustraciones procedentes del archivo de Vich de Barcelona, de la Biblioteca Nacional de París, la de El Escorial, Universidad Complutense o del Servicio Histórico del Ejército. La ilustración de portada es el cuadro “Conversión y bautismo de judíos. Retablo de San marcos”, atribuido a Arnau Bassa, conservado en el Museo Episcopal de Vich.

El libro lleva un índice alfabético de gran utilidad, si bien renuncia a la bibliografía, siquiera mínima, lo que hubiera enriquecido el volumen.
El autor recuerda que “Maimonides añadía a su nombre el calificativo de “sefardí”, demostrando así, en palabras de Luís Suárez que toda su obra filosófica y teológica la insertaba en la tradición creadora del mundo hispano”. La contribución enriquecedora judeoconversa proporcionó a la cultura hispana el tono distintivo que la diferenció de la europea, siempre discriminadora y antisemita.