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martes, 11 de enero de 2022

CRÓNICAS ARGENTINAS XXX. Paraíso de la Naturaleza, ciudadanos cultos y política compleja



Troncos y raíces en La Recoleta





Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

13/1/22.- Buenos Aires.- País exportador de Papas y de reinas, dije de Argentina en mi primera crónica, pero sobre todo país hermoso de una Naturaleza rica y feraz, que invita a escribirla con mayúsculas, y rico también en extensión, en territorio, en belleza. Ciudadanos cultos en líneas generales, al menos en sus élites, lo que demuestra que tienen un buen Bachillerato y Universidad. Cuentan con varios Premios Nobel. “Un país donde se vive muy bien, si no fuera por los políticos”, me decía un argentino en alguno de los encuentros que he tenido a lo largo de este mes en Buenos Aires.

Aquí y allá es inmediato y fácil echar la culpa al Gobierno de turno o a los políticos del presente. El país está muy dividido entre peronistas y oposición conservadora, aunque todos los argentinos son de alguna manera peronistas, como señalara Borges, solo seapor el tiempo que el partido de Perón con distintos nombres, ha detentado el poder. Inevitable: tirios y troyanos. 

Hay muchos peronismos dentro del Peronismo, por eso me contaba un abogado en mi anterior viaje a Argentina: “Yo milito en el peronismo porque hay más chance de llegar al poder y me gusta ejercer la Política”.

Siguiendo a Borges, al que he disfrutado releyéndolo en su tierra, (eso tiene su punto): “Creo que con el tiempo mereceremos que no haya Gobierno” (prólogo de su libro “El informe de Brodi”). Borges siempre hacer sonreír con sus boutades.

En España, donde se habla con cercana periodicidad de los argentinos, porque los consideramos parientes, también había oído, hace tiempo aquello que dice más o menos: Dios creó en Argentina el paraíso terrenal, que hace crecer en la noche, pero los argentinos lo deshacen durante el día.

En fin, ¿quién soy yo para opinar de un país que no es el mío? Pero no se puede remediar; como señaló el filósofo Baruj Spinoza, ya hace siglos: “Dios nos ha dado la inteligencia para que la usemos” y mi mente no se cansa de observar, ver y analizar, aunque se equivoque. Ya lo dijo el escritor español Juan Benet: el primer artículo de cada Constitución debiera ser: “El ciudadano tiene derecho a equivocarse”, quien solo pretenda que piensen como él o, de lo contrario, anatematiza, ese sí que es un fascista.

He disfrutado estos 30 días en Buenos Aires, en Argentina. Claro que el hecho de estar con amigos me da la ventaja de tener un observatorio más cercano e intenso que, cuando se mira desde un hotel. Amigos que me han ofrecido su intimidad doméstica y familiar, lo cual es jugar con ventaja. Nunca podré agradecerles tamaña generosidad. 

        "El tema es la amistad, esa íntima pasión de los argentinos", escribe Borges. (*)

    Conocer es amar, cuando las cosas son gratas. Amaré más a Argentina, a partir de este viaje en que he conocido mejor sus entrañas, aunque mis crónicas hayan sido meramente impresionistas. La espuma, también habla del caldo interior.

        He escrito algún breve relato estando en el país, y sé que aflorará en mi escritura mucho más en el futuro. Hay temas que me interesan y sobre los que investigaré, como la actuación de antiguas pandillas montoneras en la pampa del XIX o los corsarios que llegaron hasta San Francisco e hicieron la ciudad argentina durante dos días, cuando aquel territorio pertenecía todavía a México. Los recovecos de la Historia esconden siempre buenos relatos. Borges  lo sabía y es un buen maestro en ello. También escribiré sobre malevos y policías conniventes que reparten ganancias en "zonas liberadas". O sobre los apagones prolongados de verano en la gran ciudad.  Todo viaje nutre a un escritor.

Los argentinos hablan el español con donosura y, a veces, con aspaviento cantarín. Cuentan con cierto vocabulario de argentinismos que les da sabor. El lunfardo es más bien orillero, si bien algunas de sus palabras han pasado de los porteños al habla coloquial, sobre todo entre los jóvenes. El escritor Roberto Arlt sabía bien de todo esto.

        Por lo demás, a Argentina le va la divisa parisina de fluctuat nec mergitur, Fluctúa, pero no se hunde. Los cortes de electricidad en la ciudad son tremendos, la inflación, el cambio de moneda oscilante... pero ¿quién esta libre de estas lacras que afligen con frecuencia a la sociedad? La pandemia también está presente, en estos momentos de estío, afortunadamente menos que en España, que lleva camino de endémica. Aunque la situación depara muchas oscilaciones en este campo.

Vale la pena visitar y conocer Argentina, Buenos Aires especialmente, además del glaciar Perito Moreno, por los recién casados. Mejor en primavera y otoño para evitar calores con humedad insufribles en verano, sin tregua alguna en la noche, o fríos  en el invierno. Y mucho mejor, cuando pase la pandemia ingrata. 

    De Argentina nunqvam satis, (este latinismo va en honor del amigo, el escritor porteño Raúl Lavalle con el que recorrí algunas calles y lugares). De Argentina nunca se hablará bastante.

    Han quedado cosas sin ver, de la primera lista inicial confeccionada con Adriana, pero el tiempo, medida de las cosas, no daba para más. Se me ha quedado colgando el mercado de antigüedades y brocanters de Buenos Aires. No hubo un día más para hacerlo. Elegir es renunciar y yo lo hice en medio de los calores sofocantes, que han dado máximas de 41 y 43 grados hasta el punto de establecer records y provocar apagones de horas. "Una vergüenza para los argentinos", se quejaba un camarero sensible a la imagen externa del país entre los visitantes foráneos.

        A veces, en mi ingenuidad, creyéndome en posesión de un español neutro, creía pasar desapercibida en el habla, pero no, pronto me preguntaban de dónde era. Cuando yo respondía de España, no les bastaba, pues de inmediato volvían a preguntar de qué parte de España. Necesitaban conocer la región, por si coincidía con alguna de las de sus abuelos. En muchos casos presumían de ser también españoles, o más bien de tener la doble nacionalidad argentina y española, con lo que no descartaban volver algún día a España, más en el ensueño que en la realidad. 

        Todo este presente en el cono sur ha sido un tejido de recuerdos para el futuro. Quizás, a media que pasen los días, los meses y los años se vuelvan sueños fantasmagóricos como si nunca existieron.

    *"Páginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor" (1983)



Julia Sáez-Angulo y Adriana Zapisek en "El Rodal"


Gomero de La Recoleta

sábado, 25 de diciembre de 2021

CRÓNICAS ARGENTINAS XII. El gigante Rubén Darío y su “Canto a la Argentina”

Monumento a Rubén Darío. Buenos Aires


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

27/12/21.- Buenos Aires.- El gran escritor nicaragüense Rubén Darío, poeta, periodista y diplomático, padre del modernismo, renovador de la poesía en español residió en Argentina durante cinco años -1893-1898- y consideraba a este país su segunda patria o más exactamente su patria intelectual. Para ella escribió un bello “Canto a la Argentina” en 2010, mientras estaba en París. A lo largo de 25 años, el escritor nicaragüense publicó en las páginas del diario bonaerense “La Nación” más de seiscientas crónicas, cuentos, poemas, críticas de espectáculos, novelas, ensayos… Era un grafómano, un escritor nato.

Digna de destacar -se lo merece- es la estatua de cuerpo entero, nada de simple busto, que Rubén Dario (1867-1916), tiene en una fuente de los jardines de la avenida del Libertador, junto a una Leda y su cisne, frente a Apolo y su flauta, que no siringa. El caballo Pegaso en lo alto.

   El escritor Borges lo elogia cuando dice en el Boletín de la Academia Argentina de las Letras en 1967: “Hemos sido injustos con él. Darío renovó la métrica, las metáforas y lo que es harto más importante, la sensibilidad. Cuanto se ha hecho después, de este o del otro lado del Atlántico, procede de esa vasta libertad que fue el modernismo”.

Yo me precio de parecerme en algo a Rubén Darío: soy grafómana como él.


CANTO A LA ARGENTINA


¡Argentina! ¡Argentina!

¡Argentina! El sonoro

viento arrebata la gran voz de oro.

Ase la fuerte diestra la bocina,

y el pulmón fuerte, bajo los cristales 5

del azul, que han vibrado,

lanza el grito: oíd, mortales,

oíd el grito sagrado.

—8→

Oíd el grito que va por la floresta

de mástiles que cubre el ancho estuario, 10

e invade el mar; sobre la enorme fiesta

de las fábricas trémulas de vida;

sobre las torres de la urbe henchida;

sobre el extraordinario

tumulto de metales y de lumbres 15

activos; sobre el cósmico portento

de obra y de pensamiento

que arde en las poliglotas muchedumbres;

sobre el construir, sobre el bregar, sobre el soñar,

sobre la blanca sierra, 20

sobre la extensa tierra,

sobre la vasta mar.

—9→

¡Argentina, región de la aurora!

¡Oh, tierra abierta al sediento

de libertad y de vida, 25

dinámica y creadora!

¡Oh, barca augusta, de prora

triunfante, de doradas velas!

De allá de la bruma infinita,

alzando la palma que agita, 30

te saluda el divo Cristóbal,

príncipe de las Carabelas.

—10→

Te abriste como una granada,

como una ubre te henchiste,

como una espiga te erguiste 35

a toda raza congojada,

a toda humanidad triste,

a los errabundos y parias

que bajo nubes contrarias

van en busca del buen trabajo, 40

del buen comer, del buen dormir,

del techo para descansar

y ver a los niños reír,

bajo el cual se sueña y bajo

el cual se piensa morir. 45

—11→


¡Éxodos! ¡Éxodos! Rebaños

de hombres, rebaños de gentes

que teméis los días huraños,

que tenéis sed sin hallar fuentes

y hambre sin el pan deseado, 50

y amáis la labor que germina.

Los éxodos os han salvado:

¡Hay en la tierra una Argentina!

He aquí la región del Dorado,

he aquí el paraíso terrestre, 55

he aquí la ventura esperada,

he aquí el Vellocino de Oro,

he aquí Canaán la preñada,

la Atlántida resucitada;

he aquí los campos del Toro 60

y del Becerro simbólicos;

he aquí el existir que en sueños

—12→

miraron los melancólicos,

los clamorosos, los dolientes

poetas visionarios 65

que en sus olimpos o calvarios

amaron a todas las gentes.

—13→

He aquí el gran Dios desconocido

que todos los dioses abarca.

Tiene su templo en el espacio; 70

tiene su gazofilacio

en la negra carne del mundo.

Aquí está la mar que no amarga,

aquí está el Sahara fecundo,

aquí se confunde el tropel 75

de los que al infinito tienden,

y se edifica la Babel

en donde todos se comprenden.

"Canto a la Argentina". Reverso del monumento

jueves, 21 de mayo de 2020

Argentina ¿Qué podemos esperar de ahora en más?





Por Roberto Alifano

         Mayo 2020.- En sus demasiadas famosas memorias Sir Winston Churchill cuenta que una mañana, cuando se dirigía a la Cámara de los Comunes, que presidía durante la Segunda Guerra Mundial, su coche fue casi destruido por un bombardeo a la ciudad de Londres. Por suerte salió ileso y no dudó un instante en desafiar la dramática situación para recorrer a pie la distancia de casi tres cuadras que lo separaban del recinto. Allí, nadie había faltado a la sesión. Tampoco podía hacerlo Churchill, que la presidía. El sentido del deber era patriótico y sublime.
Por desgracia no sucede lo mismo en nuestra castigada Argentina. Cuesta creer cómo es posible que los cómodos y muy bien pagos parlamentarios desde el año pasado no concurran al Congreso para realizar las obligatorias reuniones. Como si esto fuera poco, la doctora Kirchner, presidenta de la cámara de Senadores, acaba de comprar una sofisticada aplicación de internet (ultra secreta, claro) para que desde sus domicilios, sus colegas participen cómodamente de las ilusorias reuniones que a partir de ahora serán digitales. No es todo. Dentro de una casi idéntica circunstancia, podemos ver que el asombro se puede convertir en espanto. Un senador provincial del PRO, Rolando Baldasso hizo público un proyecto de resolución que apunta a sostener psicológicamente a los legisladores por la alta carga emocional que deben sobrellevar en estos cruciales momentos que vivimos todos. ¡Parece mentira cómo sufre esta pobre gente por todos nosotros, los argentinos! La atención psicológica costaría  algo así como 2.000 millones de pesos.  Un sorprendente, original proyecto que busca aliviar a los parlamentarios de las presiones del estrés que les producen sus agotadoras tareas. Un disparate casi de fábula, definitivamente inadmisible.  
Pero, lo más gracioso de todo, es que ayer la reunión digital o remota, fue un fracaso. El simulacro de sesión en la Cámara de Diputados finalizó de manera abrupta cuando, en el momento cúlmine de la votación, el sistema de conectividad imprevistamente se saturó y, por consiguiente, el sistema se cayó. Los legisladores, desde sus domicilios, insistían en conectarse para restablecer el vínculo virtual con el recinto, pero el lacónico mensaje que se repetía en sus pantallas, “error interno del servidor” (que costó una fortuna, con moñito y todo), no daba lugar a una segunda oportunidad. Y allí quedó todo, en medio del fracaso más rotundo. “Si tenemos que enseñar una o diez veces a los diputados lo vamos a hacer”, insistía el enjundioso Sergio Massa ante los periodistas. Para el presidente de la Cámara, todo se trata de un problema de capacitación de los legisladores que se podrá solucionar en una semana como máximo”. Para los parlamentarios, sin embargo, el problema es estructural y tiene que ver menos con la conectividad del sistema que con una rápida capacitación para el manejo de las computadoras. Seguramente habrá que pagarles un curso individual para que se capaciten.
Si no fuera dramática la situación que vive la Argentina, con más de dos meses de confinamiento domiciliario debido a las drásticas y acaso necesarias medidas impuestas por el Gobierno, estas ocurrencias de nuestros cómodos políticos resultarían desopilantes; dignas de un Alberto Olmedo y su partenaire Javier Portales, dos de nuestros máximos y recordados cómicos. Hoy, sin embargo, resultan por demás patéticas. Sobre todo porque los cómodos y privilegiados representantes del pueblo (por calificarlos de alguna manera suave), que ganan sueldos fabulosos –sobre todo si se los compara con un médico o un educador-, no han tenido la generosidad de donar una parte de dichos emolumentos para ayudar a los seriamente afectados ciudadanos que los eligieron. Un senador o un diputado nuestro cobra tres veces más que uno de España, a esto hay que agregar una troupe de asesores, choferes y ñoquis de todo tipo que los asisten.
En otros países, como Alemania y Nueva Zelanda, los políticos han donado parte de sus sueldos para la gente afectada por la pandemia. Aquí ni noticias de un gesto de grandeza de tal magnitud. No queremos dar cifras, pero la presidenta del Senado si tenemos en cuenta los emolumentos que suma cobra cerca de 900 mil pesos (esto es entre, sueldo, jubilaciones y viáticos); la señora Carrió anda pisando los cómodos 300 mil pesos, mientras que un investigador del Conicet o una maestra de grado apenas pasa los 45 mil pesos; y ni hablar de un humilde jubilado con retribución mínima que no llega a 15 mil pesos. Desproporciones increíbles que, por supuesto, no se ajustan a ninguna lógica.
No es todo, siempre hay una uva que se suma para enriquecer la Viña del Señor.  Con esta dilatada cuarentena hay gente que no puede trabajar, o ya perdió su empleo, y la está pasando mal, pero muy mal; en muchos casos porque no tienen para dar de comer a su familia. A estos desprotegidos, que los ayude la misericordia. Lo que ha destinado el Gobierno a esta castigada, pobrísima gente; algo así como 10 mil pesos que, el que tiene la suerte de cobrarlos, no les alcanzará ni para pagar tres compras en el supermercado. Menos aún el colegio de chicos o el alquiler de la vivienda; eso también, si lo llegan a cobrar, porque para acceder a estas dádivas oficiales hacen falta papeles al día ante la AFIP, y -¡oh, novedad!- casi nadie puede pagar los altísimas cargas sociales que pesan sobre cada cabeza. Nuestra economía, la mitad de la economía por las altísimas cargas, funciona en negro y tales préstamos no están al alcance de la mayoría, llámense empresarios pymes u obreros mono tributistas.
Ayer, sin ir más lejos, fui a una pescadería vecina de mi casa del barrio de Caballito y el propietario, comerciante serio, que tiene a la mayor cantidad de su personal en blanco, me confesó preocupado que es muy probable que cierre su negocio por la caída vertiginosa de las ventas. “En esta cuadra –comentó compungido- de los dieciocho negocios que hay, sobrevivirán, con un poco de suerte, tres o cuatro. Los demás no levantarán sus persianas”.
A todo esto nuestros políticos, que se siguen floreando en los programas de televisión, y si te he visto no me acuerdo. Eso sí, siguen enseñándonos, a través de sus asesores en salud, como lavarnos las manos y ajustarnos los tapabocas y narices para que no nos arruinen el peinado.
Dan mucha bronca estas cosas que muy poco se atreven a decir. Vivimos en un país que olvida fácilmente. Hace cinco o seis años se produjo una destructora inundación en la provincia de Buenos Aires y el señor Gobernador de entonces, y la señora Presidenta, nunca estuvieron al lado de la pobre gente que perdió todo por culpa de ellos; con la gobernadora siguiente sucedió lo mismo. Nadie se hace cargo de nada y cuando caen cuatro gotas aparece el drama. Si hacemos memoria, la famosa “Cuenca del Salado”, que evitaría estas inundaciones, se empezó hace más de diez años y aún no se concluyó; las máquinas están abandonadas en baldío al costado de una ruta nacional; es decir, que si se produjeran lluvias intensas, todo volvería estar bajo las aguas.
Ahora mismo nos muestra la televisión un humilde barrio inundado (desde hace más un mes) en la ciudad de Moreno, a expensas de la otra pandemia nuestra, que nunca aflojó y se llama “denge”. Producida por las aguas estancadas y para la que tampoco hay vacuna y acaso mata como el “coronavirus”, en especial a los niños.  Nadie hace nada o muy poco. Pero uno escucha a los intendentes, los barones del conurbano bonaerense, pavonearse de que en sus municipios todo está impecable.  En fin, tantas cosas que nos quieren vender haciendo como se dice en términos futboleros “jueguitos para la tribuna”. Nuestra decadencia es de larga data y la politiquería argentina le sigue agregando piedras para hundirnos más.

domingo, 10 de mayo de 2020

Buenos Aires. ¿Qué podemos esperar de ahora en más?




Por Roberto Alifano

         10.05.2020 .- Buenos Aires .- En sus demasiadas famosas memorias Sir Winston Churchill cuenta que una mañana, cuando se dirigía a la Cámara de los Comunes, que presidía durante la Segunda Guerra Mundial, su coche fue casi destruido por un bombardeo a la ciudad de Londres. Por suerte salió ileso y no dudó un instante en desafiar la dramática situación para recorrer a pie la distancia de casi tres cuadras que lo separaban del recinto. Allí, nadie había faltado a la sesión. Tampoco podía hacerlo Churchill, que la presidía. El sentido del deber era patriótico y sublime.
Por desgracia no sucede lo mismo en nuestra castigada Argentina. Cuesta creer cómo es posible que los cómodos y muy bien pagos parlamentarios desde el año pasado no concurran al Congreso para realizar las obligatorias reuniones. Como si esto fuera poco, la doctora Kirchner, presidenta de la cámara de Senadores, acaba de comprar una sofisticada aplicación de internet (ultra secreta, claro) para que desde sus domicilios, sus colegas participen cómodamente de las ilusorias reuniones que a partir de ahora serán digitales. No es todo. Dentro de una casi idéntica circunstancia, podemos ver que el asombro se puede convertir en espanto. Un senador provincial del PRO, Rolando Baldasso hizo público un proyecto de resolución que apunta a sostener psicológicamente a los legisladores por la alta carga emocional que deben sobrellevar en estos cruciales momentos que vivimos todos. ¡Parece mentira cómo sufre esta pobre gente por todos nosotros, los argentinos! La atención psicológica costaría  algo así como 2.000 millones de pesos.  Un sorprendente, original proyecto que busca aliviar a los parlamentarios de las presiones del estrés que les producen sus agotadoras tareas. Un disparate casi de fábula, definitivamente inadmisible.  
Pero, lo más gracioso de todo, es que ayer la reunión digital o remota, fue un fracaso. El simulacro de sesión en la Cámara de Diputados finalizó de manera abrupta cuando, en el momento cúlmine de la votación, el sistema de conectividad imprevistamente se saturó y, por consiguiente, el sistema se cayó. Los legisladores, desde sus domicilios, insistían en conectarse para restablecer el vínculo virtual con el recinto, pero el lacónico mensaje que se repetía en sus pantallas, “error interno del servidor” (que costó una fortuna, con moñito y todo), no daba lugar a una segunda oportunidad. Y allí quedó todo, en medio del fracaso más rotundo. “Si tenemos que enseñar una o diez veces a los diputados lo vamos a hacer”, insistía el enjundioso Sergio Massa ante los periodistas. Para el presidente de la Cámara, todo se trata de un problema de capacitación de los legisladores que se podrá solucionar en una semana como máximo”. Para los parlamentarios, sin embargo, el problema es estructural y tiene que ver menos con la conectividad del sistema que con una rápida capacitación para el manejo de las computadoras. Seguramente habrá que pagarles un curso individual para que se capaciten.
Si no fuera dramática la situación que vive la Argentina, con más de dos meses de confinamiento domiciliario debido a las drásticas y acaso necesarias medidas impuestas por el Gobierno, estas ocurrencias de nuestros cómodos políticos resultarían desopilantes; dignas de un Alberto Olmedo y su partenaire Javier Portales, dos de nuestros máximos y recordados cómicos. Hoy, sin embargo, resultan por demás patéticas. Sobre todo porque los cómodos y privilegiados representantes del pueblo (por calificarlos de alguna manera suave), que ganan sueldos fabulosos –sobre todo si se los compara con un médico o un educador-, no han tenido la generosidad de donar una parte de dichos emolumentos para ayudar a los seriamente afectados ciudadanos que los eligieron. Un senador o un diputado nuestro cobra tres veces más que uno de España, a esto hay que agregar una troupe de asesores, choferes y ñoquis de todo tipo que los asisten.
En otros países, como Alemania y Nueva Zelanda, los políticos han donado parte de sus sueldos para la gente afectada por la pandemia. Aquí ni noticias de un gesto de grandeza de tal magnitud. No queremos dar cifras, pero la presidenta del Senado si tenemos en cuenta los emolumentos que suma cobra cerca de 900 mil pesos (esto es entre, sueldo, jubilaciones y viáticos); la señora Carrió anda pisando los cómodos 300 mil pesos, mientras que un investigador del Conicet o una maestra de grado apenas pasa los 45 mil pesos; y ni hablar de un humilde jubilado con retribución mínima que no llega a 15 mil pesos. Desproporciones increíbles que, por supuesto, no se ajustan a ninguna lógica.
No es todo, siempre hay una uva que se suma para enriquecer la Viña del Señor.  Con esta dilatada cuarentena hay gente que no puede trabajar, o ya perdió su empleo, y la está pasando mal, pero muy mal; en muchos casos porque no tienen para dar de comer a su familia. A estos desprotegidos, que los ayude la misericordia. Lo que ha destinado el Gobierno a esta castigada, pobrísima gente; algo así como 10 mil pesos que, el que tiene la suerte de cobrarlos, no les alcanzará ni para pagar tres compras en el supermercado. Menos aún el colegio de chicos o el alquiler de la vivienda; eso también, si lo llegan a cobrar, porque para acceder a estas dádivas oficiales hacen falta papeles al día ante la AFIP, y -¡oh, novedad!- casi nadie puede pagar los altísimas cargas sociales que pesan sobre cada cabeza. Nuestra economía, la mitad de la economía por las altísimas cargas, funciona en negro y tales préstamos no están al alcance de la mayoría, llámense empresarios pymes u obreros mono tributistas.
Ayer, sin ir más lejos, fui a una pescadería vecina de mi casa del barrio de Caballito y el propietario, comerciante serio, que tiene a la mayor cantidad de su personal en blanco, me confesó preocupado que es muy probable que cierre su negocio por la caída vertiginosa de las ventas. “En esta cuadra –comentó compungido- de los dieciocho negocios que hay, sobrevivirán, con un poco de suerte, tres o cuatro. Los demás no levantarán sus persianas”.
A todo esto nuestros políticos, que se siguen floreando en los programas de televisión, y si te he visto no me acuerdo. Eso sí, siguen enseñándonos, a través de sus asesores en salud, como lavarnos las manos y ajustarnos los tapabocas y narices para que no nos arruinen el peinado.
Dan mucha bronca estas cosas que muy poco se atreven a decir. Vivimos en un país que olvida fácilmente. Hace cinco o seis años se produjo una destructora inundación en la provincia de Buenos Aires y el señor Gobernador de entonces, y la señora Presidenta, nunca estuvieron al lado de la pobre gente que perdió todo por culpa de ellos; con la gobernadora siguiente sucedió lo mismo. Nadie se hace cargo de nada y cuando caen cuatro gotas aparece el drama. Si hacemos memoria, la famosa “Cuenca del Salado”, que evitaría estas inundaciones, se empezó hace más de diez años y aún no se concluyó; las máquinas están abandonadas en baldío al costado de una ruta nacional; es decir, que si se produjeran lluvias intensas, todo volvería estar bajo las aguas.
Ahora mismo nos muestra la televisión un humilde barrio inundado (desde hace más un mes) en la ciudad de Moreno, a expensas de la otra pandemia nuestra, que nunca aflojó y se llama “denge”. Producida por las aguas estancadas y para la que tampoco hay vacuna y acaso mata como el “coronavirus”, en especial a los niños.  Nadie hace nada o muy poco. Pero uno escucha a los intendentes, los barones del conurbano bonaerense, pavonearse de que en sus municipios todo está impecable.  En fin, tantas cosas que nos quieren vender haciendo como se dice en términos futboleros “jueguitos para la tribuna”. Nuestra decadencia es de larga data y la politiquería argentina le sigue agregando piedras para hundirnos más.

domingo, 16 de febrero de 2020

“El género gauchesco. Un tratado sobre la patria”, libro de Josefina Ludmer







Julia Sáez-Angulo


            16/2/20 .- Madrid .- Profesora de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Yale de 1991 a 2005, Josefina Ludmer nos ha dejado interesantes libros sobre  aquella, entre ellos El género gauchesco. Un tratado sobre la patria, libro crítico y ensayístico, publicado por Eterna Cadencia Editores, que lleva un prólogo de María Pía López.
            Publicado originariamente en 1988, El género gauchesco. Un tratado sobre la patria “analiza el uso literario de la voz y el uso económico o militar de os cuerpos y las dos caras del don: la cara del escrito que da la voz y la cara del patrón. La lógica dual del género gauchesco es examinada en el libro como lógica de la alianza entre la oralidad y escritura, y entre dos culturas latinoamericanas, la cultura popular y la cultura letrada”.

            Josefina Ludmer (San Francisco,. Córdoba, 1939 – Buenos Aires, 2016)  dio clases en su casa durante el tiempo de la dictadura militar, en la “Universidad de las catacumbas” entre 1976 y 1982, seguidamente profesora de teoría literaria en las universidades de Buenos Aires y en la de Yale (Estados Unidos).
            Entres los libros de investigación publicados por Josefina Ludmer se encuentran: Cien años de soledad. Una interpretación; Onetti. Los procesos de construcción del relato; El cuerpo de delito. Un manual, y Aquí, América latina. La editorial Eterna Cadencia ha publicado los tres últimos títulos.

            El género gauchesco tiene una edad de concepción –la dictadura- y una de escritura –la transición democrática-, pero también una edad de lectura (...) la crítica es operación bélica y, a la vez, registro de esa historicidad, recuerda la prologuista. Ludmer recuerda la prefiguración de los feminismos callejeros contemporáneos, con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo como protagonistas indiscutibles.
            “Las mujeres que reclaman ante la barbarie de la patria son, en el momento de escritura de este libro, las forman el hiato político más profundo respecto de la dictadura buscando a sus hijos y nietos. Hay otra patria soterrada, clandestina, soterrada que convierte en tretas las prácticas sedimentadas de su género (el pañal vuelto pañuelo, la conversación entre comadres que van del brazo, el caminar en ronda ante la orden de circulación) y al hacerlo lo personal, privado y cotidiano “desaparecen como personal, privado y cotidiano”, dice María Pía López.
           

jueves, 2 de febrero de 2017

ARCOmadrid consolida su proyección latinoamericana con la presencia de Argentina como país invitado de honor


La edición de 2017, con menos secciones, tendrá como eje central la calidad y su consolidación como feria de descubrimiento de nuevos talentos y contenidos, con casi un tercio de la misma dedicada al diálogo de artistas


L.M.A.

 Se  presentÓ en Buenos Aires la 36ª edición de ARCOmadrid, Feria Internacional de Arte Contemporáneo, que se celebrará del 22 al 26 de febrero en Madrid, organizada por IFEMA. Una nueva edición que tendrá como principal novedad la participación especial de Argentina como País Invitado y su proyección en Madrid a través de distintas iniciativas en los principales museos y centros de arte de la ciudad. La presentación ha corrido a cargo del Ministro de Cultura de Argentina, Pablo Avelluto, así como del director general de IFEMA, Eduardo López-Puertas; el director de ARCOmadrid, Carlos Urroz; las responsables de Argentina en la feria, Inés Katzenstein y Sonia Becce, además de representantes de ArteBA, y la Embajada de España en Argentina. Durante el acto se han desgranado las líneas maestras de lo que será la próxima edición de ARCOmadrid, así como los principales contenidos y presencias de Argentina Plataforma ARCO.
ARCOmadrid 2017 reunirá a un total de 200 galerías, de las cuales 160 integran el Programa General, sumándose a ellas las secciones comisariadas: ´Argentina Plataforma ARCO´, con una selección de 12 galerías; ´Diálogos´, con 11 y ´Opening´, con 17. 
Un programa que tendrá como eje central la calidad y su consolidación como feria de descubrimiento de nuevos talentos y contenidos para coleccionistas y profesionales. Así, del total de galerías seleccionadas por el Comité Organizador y por los comisarios de los diferentes programas, casi un tercio de la Feria participa con programas enfocados a la presentación de uno o dos artistas de distintos entornos, reforzando a ARCOmadrid como espacio para el conocimiento de la obra de artistas de distintas generaciones.
Por otro lado, la participación de Argentina como País Invitado viene a consolidar la proyección de ARCOmadrid como referente latinoamericano en Europa. De hecho, Latinoamérica será una de las principales representaciones internacionales de la Feria. Con ello, del 67% que alcanza en esta edición la participación internacional, el 32% lo acapara la presencia artística del continente americano, con la participación de 43 galerías de 10 países de la región, posicionando una vez más a ARCOmadrid como punto de encuentro e intercambio entre Europa y Latinoamérica. Una seña de identidad que se verá favorecida con la participación especial de Argentina y su selección artística.
En este contexto, también la ciudad de Madrid se volcará en mostrar su mejor acento latino. Madrid en febrero será un excepcional momento para celebrar el coleccionismo en Latinoamérica con la coincidencia de diferentes proyectos que podrán verse en los principales centros de arte y museos de la capital. Así podrán visitarse la exposición de la colección Isabel y Agustín Coppel, en la Fundación Banco Santander; la colección Hochschild, establecida en Lima, en la sala Alcalá 31, y la colección Costantini, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, sede en la que se celebrará igualmente la cena de la Fundación ARCO y la entrega de los Premios ´A´ al Coleccionismo.
A éstas exposiciones se sumará el programa que Argentina Plataforma ARCO está preparando en la ciudad, configurado por Sonia Becce, comisaria independiente, así como otras acciones que se desarrollarán en el marco del Foro y los Encuentros Profesionales de la Feria, con la participación de importantes coleccionistas del continente americano .
GALERÍAS
A la alta fidelización de las galerías participantes, se suma la incorporación de otras nuevas así como la presencia de países emergentes, dibujando los rasgos que caracterizan esta edición, y que perfilan una feria de calidad y coherente.
Así, la próxima edición contará entre sus participantes con la presencia de una buena representación de galerías que han depositado su confianza en ARCOmadrid tras su participación en 2016, como Alexander and Bonin; Chantal Crousel; Fortes Vilaça; Jan Mot/Sprueth Magers; Lisson Gallery y Team Gallery, además de otras importantes que mantienen su interés por la Feria como Carlier Gebauer; Esther Shipper; Jocelyn Wolff y Kow, y algunas nuevas incorporaciones como Dvir; Jablonka Maruani Mercier Gallery; Labor; Michel Rein; Nara Roesler; Supportico Lopez; Tanya Bonakdar.
ARTISTAS
ARCOmadrid sigue apostando por la presentación de proyectos de artistas individuales o en diálogo; diálogos intergeneracionales a lo largo de toda la feria que contemplen desde los más jóvenes como Elena Alonso y Fito Conesa, hasta artistas referentes de nuestro presente como Anna Oppermann; Henri Chopin; Mihai Olos o Robert Breer.
De esta manera, ARCOmadrid vuelve a dar cabida a la propuesta SOLO/DUO. De las galeríasseleccionadas por el Comité Organizador en el Programa General, más de 20 dedicarán su stand a uno o dos artistas entre los que se encuentran Alan Charlton; Dirk Skreber; Edgardo Antonio Vigo; Ignasi Aballí; José María Sicilia o Tomás Saraceno.  
También las secciones comisariadas incluirán presentaciones individuales o en diálogo. Argentina Plataforma ARCO, con la participación de 12 galerías seleccionadas por Inés Katzenstein - comisaria independiente y directora del departamento de arte de la UTDT-, presentará artistas reconocidos internacionalmente como Alberto Greco; Eduardo Stupia y Mirtha Dermisache, junto a otros a descubrir por el público como Diego Bianchi, Pablo Accinelli o Sol Pipkin.
El programa Diálogos contará con 11 galerías seleccionadas por María de Corral, Lorena Martínez de Corral y Catalina Lozano cuyos stands generarán contenidos nuevos y la presentación de la obra de los artistas en profundidad. Entre éstos, Diango Hernández y Roman Ondak, a los que se suman artistas argentinos seleccionados con la colaboración de Inés Katzenstein, como Eduardo Navarro; Irene Kopelman yTomás Saraceno. 
Asimismo, el programa Opening volverá a centrarse en galerías con una trayectoria de un máximo de siete años con el objetivo de aportar nueva información y experiencias estéticas. El programa estará formado por 17 galerías seleccionadas por Juan Canela –comisario independiente y co-director de BAR projects, Barcelona -, y Stefanie Hessler – comisaria de TBA21-Academy y co-directora de andquestionmark, Estocolmo-. Entre otros, participan los artistas Beatriz Santiago Muñoz; Carme Nogueira; Felipe Cohen, ganador del Premio illy en la pasada edición; Luis Lázaro Matos y Michael Linares.
PROFESIONALES 
ARCOmadrid se constituye como espacio de intercambio de ideas y proyectos y la presencia de destacados profesionales del mundo del arte permite el desarrollo de un intenso calendario de encuentros y debates. Los Encuentros Profesionales, que representan ya una marca de ARCOmadrid, vuelven a establecer una mayor vinculación a los contenidos de la Feria con el objetivo de impulsar sinergias entre críticos, galerías y artistas. Por ello, los propios comisarios de las secciones (Juan Canela; Stefanie Hessler; Catalina Lozano, y con la colaboración de Chris Sharp) realizarán sus propuestas de contenidos y la selección de invitados. Asimismo, el Foro acogerá sesiones sobre coleccionismo organizadas en colaboración de la Fundación Banco Santander, que serán dirigidos por Estrella de Diego y Judith Benhamou-Huet.
La Feria volverá a acoger  la Sesión de trabajo de Museos, co-organizada por AC/E y con la colaboración de ADACE, que traerá a Madrid a alrededor de 30 directores y representantes de museos. En la misma línea, y por sexto año consecutivo se celebrará el Encuentro de Museos de Europa e Iberoamérica, dirigido por João Fernandes y Victoria Noorthoorn.
Este punto de encuentro entre profesionales internacionales y espacio para la generación e intercambio de proyectos entre los invitados y las galerías participantes en la Feria, es uno de los rasgos más destacados por los participantes en ARCOmadrid.
ARCOmadrid realiza una intensa labor de investigación tanto para presentar unos contenidos de calidad, como para atraer a los visitantes más convenientes; una tarea que se refuerza con la colaboración de cinco expertos de Estados Unidos, Brasil, Francia, Bélgica, Alemania y España, que identifican coleccionistas próximos a los contenidos de la Feria. Así, el programa de coleccionistas invitados en esta ocasión traerá a Madrid a más de 250 coleccionistas en activo de todo el mundo.
PÚBLICO
La Feria dedicará tres jornadas –24, 25 y 26 de febrero- a los aficionados al arte y público en general, a quienes ofrecerá ciertos servicios y facilidades para sacar el mayor rendimiento a su visita. Entre otros, y con el fin de facilitar el acceso a un mayor número de visitantes, en el mes de diciembre se habilitará la venta de entradas online anticipada con un precio de 20 euros.
ARQUITECTURA Y DISEÑO EN ARCOmadrid
En esta ocasión, la Feria dedica una especial atención a la arquitectura y al diseño, tras el estudio realizado por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM) sobre ARCOmadrid y sus posibilidades arquitectónicas, de circulación y de espacios. En 2017, la arquitectura espacial volverá a ser diseñada por Andrés Jaque Estudio; Mariano Clusellas, por su parte, será el encargado del proyecto arquitectónico de las galerías participantes en ´Argentina Plataforma ARCO´, sección que a su vez contará con un pabellón institucional diseñado por el arquitecto que resulte ganador del concurso convocado por el Ministerio de Cultura del país.
La Sala VIP será un espacio creado por el ganador del V Premio de Ideas para el Diseño de la Sala VIP, convocado por la Feria y la revista AD, cuyo fallo se conocerá en los próximos días. Del mismo modo, la Sala Fundación ARCO, que acogerá obra del artista Francisco Tropa, será decorado por la galería de diseño contemporáneo Machado-Muñoz. Asimismo, ARCOmadrid destinará otro espacio para invitados especiales de la Feria, cuyo diseño contará con la colaboración de los holandeses Tejo Remy & René Veenhuizem.
Un año más, ARCOmadrid contará con el apoyo de la iniciativa privada y de importantes corporaciones como Fundación Banco Santander, AECID, AC/E Acción Cultural, Turespaña, Banco Sabadell, La Caixa, American Express, Audemars Piguet, NH Collection, DKV, Sushita, Ruinart, illycaffè, Solán de Cabras, Alhambra, Vente Privée y Beep, con acciones de patrocinio de distintas áreas o de actividades presentes en la Feria.