sábado, 2 de febrero de 2013




Adriana Veyrat, libro sobre su escultura presentado en la Universidad de Pau

 "Vórtice" de Adriana Veyrat

Julia Sáez-Angulo

           
Con una obra que se centra fundamentalmente en la escultura y la fotografía, Adriana Veyrat Janés (Madrid 1965) es licenciada  en Bellas Artes por la UCM y artista multidisciplinar. Expone habitualmente en la Galería BAT, Alberto Cornejo de Madrid; con esta Galería ha participado en varias ocasiones en las ferias de arte contemporáneo, Estampa y Art Madrid. En 2013 participa en la exposición colectiva de dicha galería BAT, “El secreto del bolso”.

Por otra parte, “Luz y Aire” es el título de libro inédito sobre la escultura de la autora. El libro, que tiene tres partes --las otras dos referidas a los escultores Martín Chirino y Brancusi--, fue presentado en la Universidad de Pau a través de power point por la escritora Clara y Janés. En el libro también han escrito el poeta Jaime Siles y Martín Chirino.

La escultora madrileña ha expuesto en numerosas colectivas y su obra forma parte de los fondos permanentes de diversas instituciones, como por ejemplo, el Museo de Esculturas al Aire Libre de Leganés. En  2006 fue seleccionada para participar en el taller de forja que impartió Martín Chirino en Gijón (organizado por el diario Al Norte) y para disfrutar de una beca (Modulo de Litografía) en la fundación Ciec. En 2010, participó en la décima edición del encuentro internacional de artistas, Sianoja 2010.En 2011 pasa a formar parte del grupo de artistas botánicos By Botany y participa en el encuentro internacional de artistas que se celebra cada año en la Künstlerhaus de Schirnding (Baviera,Alemania).


Uno de los poemas de Clara Janés ante una de las esculturas denominadas “Escalantes” dice así:


La esquina me adelgazó
y la escalera
que entraba
en su ángulo recto
me condujo al punto
de la desaparición.
Pero ya en todo el espacio
me encontraba,
confundida con el aire.
Reconoce al dios del lugar
en el don
de la transparencia,
me dije.
Avanza hacia el misterio
de la negación de los bordes
donde nada arroja sombra.






Carmen Posadas publica la novela “El testigo invisible” en Planeta



        

        
     
 Julia Sáez-Angulo


         Carmen Posadas (Montevideo, 1953) residente en Madrid desde 1965 acaba de publicar su última novela histórica “El testigo invisible” que transcurre en la Rusia de primeros del siglo XX. El libro, que ha sido editado en pastas duras por Planeta, lleva algunas ilustraciones en blanco y negro.

         La Rusia de los zares, Rasputín, el pueblo llano casi esclavo y siempre hambriento son protagonistas de un argumento llevado con amenidad, como acostumbra la autora, calificada como una de las escritoras latinoamericanas relevantes de la actualidad.

         El libro se abre con una cita del refranero popular: “De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno” y un fragmento de carta de Rasputín a Nicolás II: “Sé que partiré antes del 1 de enero. Si muero a manos de mis hermanos los campesinos rusos, nada habréis de temer, y vuestro linaje reinará por cuatrocientos años. Pero si son vuestros parientes ricos quienes procuran mi muerte, ni vosotros ni ninguno de vuestros cinco hijos me sobrevivirá más de dos años”.

         La autora ha investigado en los papeles liberados y desclasificados como reservados o secretos de los archivos sobre el último zar de todas las Rusias, su esposa Alejandra y toda su familia; sobre la política azarosa y revolucionaria de aquel tiempo.

         Leonid, deshollinador imperial,  fue el testigo invisible de los últimos acontecimientos que acabaron con la dinastía del zar de Rusia, según cuenta la novela de Carmen Posadas. Es Leonid, ya anciano el que cuenta todo lo que vio, oyó y sintió en los días críticos pre y post revolucionarios.

         La novela se mueve en un arriba y debajo de las clases sociales, en los palacios y en los tugurios, en el esplendor y la miseria. Un tapiz vivaz que refleja unos tiempos de los que va a cumplirse un siglo.



viernes, 1 de febrero de 2013




Andrés Barajas en la Cita con el Dibujo de la Galería Alfama

 Obra de Belén Elorrieta
Julia Sáez-Angulo

         Andrés Barajas es el artista elegido este año como dibujante de relevancia en la XXIX cita con el Dibujo, que la galería Alfama de Madrid tiene todos los años con los coleccionistas de este género tan apreciado como es el dibujo.

         España no ha sido país de grandes coleccionistas de dibujos como sí lo han sido Italia e Inglaterra, por ejemplo, y eso explica que no haya excesivos dibujos antiguos en las colecciones públicas y privadas.

         Al dibujo se le ha considerado más como boceto y parte del proceso definitivo de una obra de arte, como pueda ser la pintura o la escultura, pero no una obra de arte en sí mismo. Todo esto ha cambiado felizmente y la cita de la galería Alfama es un acierto y llamada de atención en este sentido.

         El dibujo es o puede ser, de entrada idea germinal del artista, obra definitiva cuando así se quiere por su autor, boceto no siempre llevado en su totalidad a la obra de arte, algo que lo hace singular y elemento comparativo de interés.
Obra de Carmela Santamaría


         Entre los autores presentes en la XXIX cita con el dibujo –siempre a principios de cada año- se encuentran Manuel Alcorlo, Vicente Arnás, Pedro Bueno, Lorenzo Goñi, Marta Maldonado, Belén Elorrieta, José María Barreiro, Javier Pamplona, Fernando Sáez, Cecilio Pla, Pedro Mozos, Carmela Santamaría, Quincoces, Coro López Izquierdo… Buena lista aunque con pocas mujeres, algo injusto para la nutrida presencia de ellas en el arte del XX.

Mundo mórbido repugnante

         Respecto al dibujo de Andrés Barajas, sólo cabe darle un diez en línea y color y otro diez en mundo alicorto y pornógrafo. Es una pena que un buen dibujante como Barajas, de quien se conocen buenos bodegones, por ejemplo, se distienda en esta monográfica –que viene de atrás- de mundo mórbido, obsesivo, copulativo explícito, lésbico, machista y desagradable de su iconografía. Un desperdicio.

         El escándalo ha muerto, dijo André Breton en tiempos del primer surrealismo. Aquí nadie se escandaliza y menos los que estamos en el circuito del arte, pero hay que saber llamar a las cosas por su nombre y el mundo de Barajas no merece otro calificativo. Lo siento por la galería.







Igor Borozan  expone su pintura en el Taller del Prado de Madrid


 Caravaggio


Julia Sáez-Angulo

         El artista italiano M. Igor Borozan (Saragevo, 1968) expone sus últimas pinturas en el Taller del Prado de Madrid, dirigido por Francisco Molina Montero. Borozan muestra desde el denominado “Abbozzo Pittorico” hasta las escenas de baile y danza.

         El pintor italiano que vivió en Madrid y viaja a España con frecuencia, es un gran aficionado al Flamenco, “un arte que es mucho más que cante y baile, es una filosofía de vida”, explica al tiempo que cita algunos cantaores amigos suyos.

         Algunos de los dibujos a grafito, también llevados a grabados representan de modo libro el “Teatro Apolo”, cuna de las grandes representaciones de cante y baile en la historia de Madrid, recuerda Igor Borozan.

         “Soy italiano de madre croata. Mis otros abuelos eran de Venecia”, aclara el autor.

         El “abbozzo pittorico” es una de las fórmulas más antiguas en la pintura, a base de betún de Judea y pigmento negro, recuerda Borozan al tiempo que señala algunas de sus piezas con esta técnica. “Es el claroscuro de Caravaggio”, añade.

         En su libro que lleva el título de “Abbozzo pittorico”  recuerda que expuso en la llamada Fortaleza Española, en Malta, y de aquella estancia pintó la obra “Sol y sombra de Caravaggio”.

         La camisa blanca es un elemento repetido por Igor Borozan en sus obras pictóricas. Un icono perfecto y querido por el autor. “Una prenda que está siempre cerca del cuerpo del hombre”, dice el artista, que la utiliza como objeto, no solo como modelo de reinterpretación, de instalación en algunas fachadas de los espacios donde expone.





          



Elmir de Hory, Exposición sobre la falsificación artística






LMA

Elmyr de Hory fue uno de los grandes falsificadores de obras de arte de la historia. Se dice de él que llegó a pintar más de mil cuadros, que fueron expuestos en museos de todo el mundo, bajo la firma de Picasso, Modigliani o Degas, entre otros. Nacido en Hungría, a lo largo de su trayectoria empleó diversos nombres en su afán por no dejar huella (Dory Boutin, Elmyr von Houry, Herzog, L. E. Raynal, Louis Nassau…). Hory residió 16 años en Ibiza, donde acabó sus días tras una vida llena de engaños, lujo y experiencias insólitas.

La exposición que presenta el Círculo de Bellas Artes de Madrid  en torno a su obra, de la que se reunen por primera vez óleos y acuarelas, plantea una reflexión sobre el concepto de autoría en la creación artística, el carácter de lo verdadero y lo falso en el arte, su magia, sus contradicciones, sus miserias y grandeza.

La trayectoria vital y artística de Hory fue glosada en el libro ¡Fraude! La historia de Elmyr de Hory, el pintor más discutido de nuestro tiempo, escrito por Clifford Irving, amigo suyo y también célebre estafador. Las andanzas de ambos personajes atrajeron la atención de Orson Welles, quien les dedicó el documental F for Fake, una historia de y sobre engaños en la que él mismo dentro del filme –tal como lo hizo en la vida real–, les acompaña en la reflexión sobre la realidad y la falsedad en el mundo de la creación artística.

La producción artística de Hory, su biografía escrita por Irving y el documental de Orson Welles son tres piezas que, juntas y por separado, plantean cuestiones fundamentales sobre la obra de arte y sobre el concepto de autoría. El plagio es considerado, desde hace tiempo, una forma de cultura, y ha dado lugar a amplios y complejos debates sobre la inspiración, la creación, la apropiación y la autenticidad. Planteamos así una reflexión sobre las verdades y mentiras del arte, dentro de un mundo que, mágico y mítico, no es ajeno al negocio y el interés.

Paralelamente a la muestra, el CBA ha producido una pieza documental basada en ambos discursos -fraude artístico y fraude narrativo-, que podrá visionarse en la misma sala de la exposición.

Comisaria: Dolores Durán

Organiza:
Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

HORARIO
de martes a sábados de 11:00 > 14:00 y de 17:00 > 21:00 domingos y festivos de 11:00 > 14:00 lunes cerrado







Exposición de Ignacio Uriarte en Nueva York

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· ‘Line of work’, organizada por The Drawing Center con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), permanecerá abierta hasta el 13 de marzo de 2013
· Esta muestra es la primera gran exposición individual en Estados Unidos del artista


The Drawing Center presenta, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), la primera exposición en solitario en Estados Unidos del artista Ignacio Uriarte, que, comisariada por Joanna Kleinberg Romanow, recoge su trabajo inspirado en lo que el denomina “arte de oficina”.
La exposición muestra la estética de la oficina, su anterior ocupación -la administración de empresas- de modo que utiliza suministros como bolígrafos, resaltadores fosforescentes y blocs para crear dibujos de patrones de líneas geométricas, construcciones de papel y animaciones.
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Convierte la información, habilidades y objetos encontrados en el lugar de trabajo en la exploración de la geometría plana y la abstracción pura y que, en palabras del propio artista, “consiste en ponerme unos límites, acotar el terreno de investigación para, desde ahí, profundizar en su estudio y poder llegar al fondo de la cuestión. Pensé en la rutina de oficina que ya conocía y traté de encontrar los momentos artísticos que pueden surgir de ella, buscar gestos escultóricos o pictóricos en las pequeñas acciones que realizamos casi sin querer. Me autolimito a utilizar unas herramientas determinadas pues creo que es así como aparecen las ideas. Busco la cualidad escultórica de la hoja de papel o las diferentes tonalidades del color a la hora de dibujar superficies monocromas, todo con materiales que encuentro a mano.”
Precedido por una larga lista de artistas cuya práctica se combina con otros oficios, el arte de Uriarte investiga las maneras en las que la información, las destrezas, las condiciones de trabajo y los materiales encontrados en la oficina pueden convertirse en fuente de inspiración artística.

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“DE LA VIDA DOMESTICA. Bodegones flamencos y holandeses del siglo XVII”

La Fundación Juan March presenta a partir del 8 de marzo, la exposición que comprende 11 bodegones flamencos y holandeses realizados en el siglo XVII por Osias Beert, Pieter Claesz., Willem Claesz Heda, Floris Claesz van Dijck, Jan Davidsz de Heem y Clara Peeters. Algunos de los artistas más renombrados de entre los que hicieron de la equívocamente denominada "naturaleza muerta" uno de los géneros más característicos de la pintura del norte de Europa.



Con el propósito de ofrecer, junto a las grandes exposiciones, selectas muestras de formato reducido –como las dedicadas durante los últimos años a Giandomenico Tiepolo o Giorgio Morandi–, la Fundación Juan March ofrece, a partir del 8 de febrero, una exposición en la que se presentan once bodegones flamencos y holandeses realizados en el siglo XVII por algunos de los artistas más renombrados, como Osias Beert, Pieter Claesz., Willem Claesz Heda, Floris Claesz van Dijck, Jan Davidsz de Heem y Clara Peeters. Once óleos seleccionados de entre una serie de colecciones particulares, algunos de ellos nunca antes mostrados en público.

Acompaña la muestra una publicación que incluye un ensayo —titulado La “mesa con arreglo de objetos y alimentos", una tipología de bodegón flamenco y holandés— y los perfiles biográficos de los artistas, a cargo de Teresa Posada Kubissa.






Cincuentenario del Hogar de Ávila, Entidad Cultural de éxito en Poesía y Arte


Ávila 



LMA

         El Hogar de Ávila en Madrid ha cumplido medio siglo de existencia y lo celebra en medio del reconocimiento y éxito de sus actividades culturales entre las que figuran las tertulias de poesía y arte, entre otras varias. La institución se encuentra en la madrileña calle de Caballero de Gracia, cerca de la Gran Vía.
        
         Presidido por el profesor don Agapito Rodríguez Añel, el Hogar de Ávila tiene una trayectoria eficaz como aglutinante de los abulenses en Madrid, sobre todo en los primeros tiempos, si bien paulatinamente abrió sus actividades a todos los madrileños, que siguen siendo buena parte de abulenses los que nutren sus actos.

         La Junta directiva actual, presidida por el abulense Rodríguez Añel, cuenta como secretario general con Roberto Llorente y como miembros, entre otros, con María Asunción Bau y los artistas Eugenio López Berrón, y Pablo Reviriego.

         José María González Muñoz (París, 1970) escribió la historia de la institución en el libro titulado “Hogar de Ávila en Madrid. Una entidad sociocultural al servicio de su provincia (1962 – 2005).

         El Hogar de Ávila concede sus premios cada año a las personas que destaquen por su aportación al nombre de Ávila, realiza pregones de Semana Santa –el próximo en el Centro Cultural Galileo- y las citadas tertulias de poesía “A Orillas de Ávila”, coordinada por el poeta José Félix Olalla y la de Arte y artistas, denominada “Tertulia Peñaltar”, coordinada por Rosa María Manzanares.

         Recientemente se ha llevado a cabo una exposición de arte de los artistas homenajeados en la Tertulia Peñaltar. La muestra tuvo lugar en el Episcopio de la ciudad de Ávila y fue inaugurada por el alcalde de la ciudad, Miguel Ángel García Nieto.

         A estas actividades se ha añadido la Tertulia El Tostado, dirigida por Daniel Sánchez, donde se llevan a cabo distintos recitales literarios y musicales, en los que participan entre otros la abulense Mar Capitán, Valentín Nieves y el rapsoda Félix Sánchez.

         El Hogar de Ávila ha participado todos los años con un premio en el concurso de pintura al aire libre en la ciudad de Ávila y cuenta, por ello, con una notable colección de pintura en sus fondos, pues participa como institución al conceder uno de sus premios.











"Durero.Grabador. Del Gótico al renacimiento" en la Bibliotea Nacional de España


 "Melancolía", autorretrato conceptual de Durero

LMA




La exposición Durero.Grabador. Del Gótico al renacimiento, que se presenta en la
Biblioteca Nacional de España a partir del miércoles 6 de febrero, supone
una muestra del genio creativo de uno de los grandes artistas de los siglos XV y XVI.
Consta de 116 estampas y se divide en cuatro secciones. La primera, con 29 obras,
clarifica el panorama del grabado alemán en la época de Durero, con piezas de artistas
de escuelas como las de Nuremberg, Basilea, Estrasburgo, Sajonia y Augsburgo, junto
con las del grupo de los Pequeños Maestros.

En las otras secciones se podrán ver obras de Durero, desde las que realizó para su
Apocalipsis, hasta sus series religiosas (La Pasión grande, La vida de la Virgen, La Pasión
pequeña…), y piezas como El caballero, la muerte y el diablo, La Melancolía, San
Jerónimo, El arco triunfal o, El Rinoceronte, su autorretrato, y algunos de sus tratados de
arte ilustrados con xilografías.

La muestra está coorganizada por la BNE y la Fundación CajaCanarias.

Recientemente en la Caja del Cordón de Burgos, ha tenido lugar igualmente una gran exposición de grabados de Alberto Durero, en la que se recorría toda la trayectoria y estilos del artista alemán. Una muestra muy didáctica sobre el autor y un catalogo de divulgación sobre el grabado.

Juan Jiménez expone “Paisaje al Desnudo” en Alcalá de Henares


Desnudo por Juan Jiménez


L. M. A.

         El artista madrileño Juan Jiménez expone sus últimos dibujos en el espacio de la Librería Rossina de Alcalá de Henares. La muestra, que será inaugurada el próximo viernes 8 de febrero a las 20,00 horas permanecerá abierta durante todo el citado mes.

         Dibujos de paisajes y desnudos femeninos constituyen el contenido principal de la exposición. Juan Jiménez Giménez (Madrid, 1942) maneja con maestría la línea y el trazo certero sea con el grafito, la tinta o los lápices pastel o acuarelados.

         Desde muy joven, el pintor y dibujante madrileño ha acudido a los estudios de dibujo del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se trabaja con modelos vivos de desnudo, ante los que muestra un gran dominio de las posiciones y movimientos.

         Juan Jiménez también ha llevado a cabo ilustraciones como las del último libro de cuentos de Julia Sáez-Angulo titulado “El castillo, la princesa y el príncipe alquimista”, que aparecerá próximamente.

         Jiménez es también reportero gráfico del circuito artístico y sus archivos fotográficos en este campo son muy valiosos. Está casado con la artista portuguesa Linda de Sousa.

        

jueves, 31 de enero de 2013




“LUCES DE BOHEMIA” E IMPRESIONISTAS Y POSTIMPRESIONISTAS”
EN LA FUNDACION MAPFRE



La Fundación MAPFE  ha presentado hoy, 31 de enero, las exposiciones Luces de bohemia. Artistas, gitanos y la definición del mundo moderno” e Impresionistas y postimpresionistas. El nacimiento del arte moderno. Obras maestras del Musée d’Orsay”. Ambas se podrán visitar en la Salas Recoletos (Pº de Recoletos, 23. Madrid) hasta el día 5 de mayo.

La muestra, “Luces de bohemia. Artistas, gitanos y la definición del mundo moderno”, organizada por FUNDACIÓN MAPFRE en colaboración con Réunion des Musées Nationaux - Grand Palais de París, presenta los orígenes de la bohemia artística y la representación de los gitanos en el arte.

A través de un centenar de obras maestras, de artistas como Goya, Watteau, Gainsborough, Boucher, Teniers, Corot, Delacroix, Courbet, Manet, Degas, Sorolla, Sargent, Signac, Van Gogh y Picasso, entre otros, se narra la historia de la creación de la bohemia artística, y cómo esta historia se entremezcla con el prestigio artístico de gitanos y vagabundos.

La exposición cuenta con préstamos de las más prestigiosas instituciones internacionales, entre las que cabe destacar el Art Institute (Chicago), la New York Public Library, la Morgan Library and Museum y la Hispanic Society (Nueva York), el State Hermitage Museum (San Petersburgo), el Musée d´Orsay, el Musée du Louvre y el Centre Pompidou (París), la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), el Museo Picasso (Barcelona), el Museo Van Gogh (Ámsterdam) o la Tate (Londres).

La exposición Impresionistas y postimpresionistas. El nacimiento del arte moderno. Obras maestras del Musée d’Orsay, organizada por FUNDACIÓN MAPFRE con la colaboración científica y los préstamos excepcionales del Musée d´Orsay, presenta por primera vez en España, una selección de 78 obras maestras, que trazan la historia del nacimiento del arte moderno.

Esta exposición es continuación de la importante muestra que FUNDACIÓN MAPFRE dedicó en 2010 al nacimiento del movimiento impresionista. En ella se presenta lo que ocurrió después de esa gran revolución, cuando las aportaciones plásticas del impresionismo se asimilan y se desarrollan a través de diferentes lenguajes pictóricos, llamados postimpresionistas, que abren el camino hacia las vanguardias del siglo XX.

La exposición se inicia con las primeras series de Monet (Almiares final del verano y Efecto de viento -secuencia de los álamos-, a Las catedrales de Rouen, Londres, el Parlamento, o el Estanque de nenúfares, armonía verde), y termina con los trabajos decorativos de Vuillard, Jardines Públicos.

Entre ambos hitos se presenta la obra de Renoir, el desarrollo del neoimpresionismo, con obras de Seurat, Signac o Pisarro; el constructivismo de Cézanne; el retrato de los bajos fondos, de Toulouse-Lautrec; la huida de Gauguin y sus amigos a Bretaña; la creación del grupo de los Nabis, con Serusier, Maurice Denis, Bonnard o Vallotton, y la locura de Van Gogh en Arles.

En la rueda de prensa han participado Alberto Manzano, Presidente de FUNDACIÓN MAPFRE; Pablo Jiménez Burillo, Director General del Instituto de Cultura de FUNDACIÓN MAPFRE; Guy Cogeval, Presidente de los Musée D’Orsay y de l’Orangerie; Caroline Mathieu, Conservadora Jefa del Musée d´Orsay; y Sylvain Amic, Director de los Museos de Rouen.


  



Héctor Delgado Millán y Raúl Fernández exponen en el Espacio Martín Chirino


Escultura de H. Delgado



Julia Sáez-Angulo

         Los artistas Héctor Delgado, escultor, y Raúl Fernández, pintor, exponen sus últimos trabajos plásticos en la Sala Martín Chirino de San Sebastián de los Reyes, Madrid. Anteriormente, también lo hicieron juntos en la Fundación Pons de Madrid.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 14 de febrero, presenta también dos cuadros de Paloma Souto, que será la próxima artista que muestre su obre en el citado espacio Martín Chirino.

Partiendo del románico, Héctor Delgado Millán (Madrid, 1971) lleva a cabo una escultura original en piedra: alabastros, areniscas, mármol, calizas, granitos, etc. A partir de la estética del románico, el artista trabaja directamente la piedra y extrae de ella las formas que aluden al modelo de la naturaleza sin entrar en su representación mimética.

El autor, que ha sido investido recientemente doctor en la Universidad Complutense, tras terminar su tesis sobre ·Espacio y forma de la Arquitectura entendida como escultura”, también aborda formas geométricas en dialogo con las orgánicas.

“Madonna” o “Maternidad son algunas de las piezas más singulares de la muestra, así como el “Toro”, el “Personajes” o las “Manos enlazadas” que reciben a la entrada de la exposición.

Raúl Fernández, arquitecto y pintor, presenta una obra impecable de “Abstracciones” sobre Dibond Plata, donde el color y la alusión de las formas, paisajes o abstracciones de diverso cromatismo, cobran gran elegancia. Presentadas al aire y sin marcos, las piezas gozan de una mayor libertad y sugerencia que las enmarcadas de pasadas exposiciones.

Paloma Souto presenta sus dos abstracciones, de alusión vegetal o de Naturaleza, en una suerte de metacrilato especial de gran efecto, material que ella misma ha registrado como propio de su investigación personal.

El espacio de exposiciones Martín Chirino en San Sebastián de los Reyes, es uno de los más bellos de la Comunidad de Madrid, donde la luz natural permite contemplar bien las obras y jugar con los reflejos reduplicantes en el exterior.




miércoles, 30 de enero de 2013



"Cantoterapia - Salud a través del canto" por Maristela Gruber

Maristela Gruber

LMA

Segunda Conferencia Gratuita sobre "Cantoterapia - Salud a través del canto", por la Cantante, Profesora y Terapeuta, Maristela Mauler Gruber.

DOMINGO, dia 03 de febrero, a las 19:00 hs.

EN:

"ASTRORREFLEXOLOGÍA"
Calle Hilarion Eslava 38, 28015 Madrid
http://www.astroreflexologia.es/
Tel: 910064427

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El curso de "Cantoterapia en grupo"(con más de 100 horas, divididas en 4 módulos), al cual se destinan los temas expuestos en esa conferencia, empezará en febrero, con su primer módulo de 15 horas de clase + 3 horas finales de muestra, distribuidas en los miércoles y viernes, por las tardes, en el espacio de 3 semanas. También tendremos otro grupo por la mañana, los martes, jueves y viernes, en el espacio de dos semanas. Reserven sus plazas. Son limitadas. :-)


Maristela Gruber






Clara Janés: “El despertar de la Escritura Femenina en lengua castellana





LMA

La directora de la Biblioteca Nacional de España, Gloria Pérez-Salmerón ha inaugurado la exposición “El despertar de la Escritura Femenina en lengua castellana”, comisariada por la escritora Clara Janés. Estuvo presente en el acto la  Jefe de Servicio del Museo de la BNE Gema Hernández Carralón.

La comisaria recordó a los amigos que un día le pusieron sobre la pista del libro de Manuel Serrano y Sanz, Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas, que obtuvo el Premio de la Biblioteca Nacional de 1898, y se publicó en dos tomos en 1903 y 1905.

Clara Janés ha escrito unos textos elocuente para el catálogo de la exposición, que permanecerá abierta hasta el mes de abril que dicen lo siguiente:

“Al contemplar las ediciones antiguas, verdaderos tesoros que custodia la BNE, constatamos el decir de Quevedo, que la imprenta libra a “las grandes almas que la muerte ausenta/ de injurias de los años vengadoras”. La imprenta ha permitido que lleguen hasta nosotros los escritos de hombres y mujeres, muchos de los cuales, de no ser por ella, se habrían perdido. Asomarse a esos tesoros es ir de sorpresa en sorpresa al comprobar que, en aquellos albores, cuando aún se estaba pasando no sólo de manuscrito a libro impreso, sino de latín a romance, las mujeres tenían un papel en la cultura y participaban en las manifestaciones sociales en las que ésta intervenía.  
Vemos por un lado florecer altamente la literatura en los conventos, tanto en la prosa (Teresa de Ávila), y la poesía (Sor María de la Antigua), como en el teatro (Sor Marcela de San Félix), pero también que las damas concurren a certámenes y suman sus escritos a libros colectivos realizados con motivo de un homenaje o una celebración. Vemos como la fama hace que, desde muy pronto, algunas de estas escritoras conozcan traducciones, réplicas e incluso usurpación perversa del nombre (Luisa Sigea); vemos que una mujer es depositaria y difusora de obras de los grandes doctos (Sor Ana de Jesús de San Juan de la Cruz y Fray Luís de León); que otra, sin querer tomar hábito, se hace misionera y su labor es reconocida en distintos países (Luisa de Carvajal); vemos a la que se dedica al teatro (Ana Caro); a la que, a pesar de su gloria, guarda celosamente su verdadera identidad (María de Zayas); a la que, interesada en la ciencia, descubre un elemento del cuerpo y lo comunica (Oliva Sabuco); a aquella que se hace famosa por sus traducciones (Isabel Rebeca Correa); a la aguda pensadora (Juliana Morella); a la ganadora de numerosos certámenes (Cristobalina Fernández de Alarcón); a la que, en tierras de ultramar, movida por el talento de Lope de Vega, le escribe una epístola en verso (Amarilis); y, en fin, a la que, también al otro lado del Atlántico, tiene su celda poblada de instrumentos científicos y libros de literatura y de pensamiento de todo tipo hasta que la inquisición la obliga a retractarse de sus ideas, renunciar a sus posesiones y declararse “la peor de todas” (Sor Juana Inés de la Cruz).
A los tesoros escritos –manuscritos e impresos-, se suman los retratos de época que se conservan en la Iconografía Hispana. Captar de una mirada los rostros y la interpretación del momento de estas escritoras es el complemento perfecto a la lectura de sus textos. Han pasado siglos, y comprobar hoy lo viva que sigue esta literatura, es motivo de una celebración, que incluye el hecho de que la BNE colabora activamente en liberar a estas obras –y con ellas a todo un mundo- de  “las injurias de los años”.


DEL LATÍN AL ROMANCE
"En el siglo XV, algunas escritoras vieron sus textos publicados. Unas habían renunciado al mundo, como es el caso de la abadesa Isabel de Villena, hija natural del Marqués de Villena, que recibió una esmerada educación y estuvo en contacto con los letrados de su época. Tomó el hábito en 1445, a la edad de 25 años, y empleó en sus textos el latín y el valenciano, siendo la única excepción en la muestra de una  escritura no castellana, dada su antigüedad e interés.
Florencia Pinar, que vivió en la segunda mitad del siglo XV, vio un de sus romances recogido por Hernando del Castillo en su Cancionero General ya de principios del XVI. A un momento algo posterior pertenece Luisa Sigea, nacida en Toledo alrededor de 1530, aunque muy joven se trasladó a Portugal. Docta en filosofía, oratoria y poesía, dominó el latín, griego, hebreo y caldeo. Entró al servicio de la Infanta Doña Margarita, hasta que en 1555 regresó a España, donde murió en 1560. Acaso su poema más famoso es el titulado “Sintra”, escrito en latín. Sigea fue víctima de la impostura literaria, pues Nicolas Chorier firmó con su nombre un libro de carácter erótico y flagrante mal gusto titulado La academia de las damas. En el siglo XVII, Paul Allut escribió a su vez una obra en defensa de la escritora, incluyendo poemas de ella y a ella dedicados".


SANTA TERESA DE JESÚS Y EL CARMELO
 "Teresa de Cepeda y Ahumada nace en Ávila en 1515, en 1536 entra como novicia en el monasterio de la Encarnación  de dicha ciudad y en 1562 funda el de San José, que será la primera piedra de la reforma del Carmelo. Muere en Alba de Tormes en 1582, tras dejar una inmensa obra dentro de la orden y en el campo literario. Su personalidad y fuerza creadora quedan demostradas no sólo en sus escritos, sino en el rigor y altura que supo infundir a las religiosas que estuvieron a su lado. Por este motivo, el Carmelo femenino se convirtió en un núcleo de inteligencias y caracteres incólumes que apoyaron sus principios. Al no ser bien visto su movimiento por la Inquisición, algunas de sus discípulas tuvieron que partir. Así encontramos a sor Ana de San Bartolomé, autora de alegres letrillas, en Bélgica, que figura como única mujer en un libro que recoge la vida y los retratos de los “varones” ilustres de dicho país. También acabó en Bruselas sor Ana de Jesús, destinataria del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz y también de la traducción del Cantar de los Cantares, de Salomón, de Fray Luís de León. Ella se ocupó de que la obra de ambos se difundiera, a través de las copias llevadas a cabo por sus monjitas, y de la imprenta, empeño que se vio culminado poco después de su muerte.

De la importancia que tuvo Teresa de Ávila dan prueba las fiestas que se celebraron en toda España en el momento de su beatificación. En el libro Compendio de las solenes fiestas que en toda España se hicieron en la Beatificación de N.M.S.Teresa de Iesus (R/461) se recogieron los certámenes, monumentos y altares llevados a cabo en cuarenta y siete puntos de la península, incluidos “los desiertos”, es decir, las zonas esteparias del país.

El discurso inaugural del certamen poético de Madrid lo llevó a cabo Lope de Vega. De hecho todo el discurso es una alabanza de la mujer inteligente –referida, ante todo, a Teresa de Ávila-, y la alegría que da “de ver que una mujer pudiese tanto/ que haya dado en la iglesia militante/ descalza una carrera de gigante”. Certámenes de romances, glosas, y uno muy propio de la época, que llama particularmente la atención: el de emblemas y jeroglíficos, quedan registrados meticulosamente en la obra, y en ella aparecen numerosos nombres femeninos. Es de destacar que en Alba de Tormes, se levantó una enorme fuente asentada en una grada dividida en cuatro partes, de las que se alzaban cuatro pirámides representativas de los distintos continentes".

LA ILUMINACIÓN DIVINA Y LA CORTE
"No sólo en los conventos carmelitas se cultivaba el intelecto. El claustro equivalía a una carrera, una profesión, en la cual el estudio y la escritura tenían su lugar. Se tratara de temas de meditación o de celebraciones religiosas que comportaban el recitado de poemas o representaciones teatrales, todo ello pasaba al papel, generalmente al amparo de un confesor no siempre justo, pues a veces se apropiaba de lo escrito por su pupila y lo firmaba con su nombre.
Un caso interesante por lo ajustado de su escritura es el de Sor María de la Antigua (Cazalla de la Sierra, Sevilla,1566). A los 13 años, tomó el hábito en el monasterio de clarisas de Marchena. Murió en 1617. El padre Pedro Cecilio en su Crónica afirma que “dejó escritos más de 1.300 cuadernos de alta y sustancial doctrina, dictados por Dios.” Sólo abrir el libro de sus escritos, Desengaño de religiosos y de almas que tratan de la virtud (R/30969), y leer una de sus páginas, se detecta su altura intelectual.
Por otra parte, el Siglo de Oro, época en que las reinas, aunque atendidas por sirvientas arrodilladas, padecían la esclavitud de no poder estar solas ni de día ni de noche, algunas damas gozaban de cierta independencia en la decisión de sus vidas, como Luisa de Carvajal, que ni se casó ni tomó hábito, pero decidió entregarse a la labor misionera y partir a Inglaterra para asistir a los católicos procesados, o Cristobalina Fernández de Alarcón.  
Por libros en honor a personalidades como el infante Baltasar Carlos, elogios de santos o fiestas conmemorativas, nos queda constancia de la actividad poética de las mujeres en este período. Así, en el Compendio de las fiestas que ha celebrado la imperial ciudad de Çaragoça por auer promouido la Magestad Catholica del Rey...Filipo Tercero...al Señor don Fray Luys Aliaga...en oficio y cargo de Inquisidor General de España...(R/2648), de 1619, o en la antología recogida por Pedro de Espinosa, Flores de poetas ilustres de España (U/3313), de 1605, aparecen, entre otras, Aldonza de Aragón y Gurrea, Susana Vengoechea, Luísa de  Aguilera, Hipólita de Narváez o Cristobalina Fernández de Alarcón.
De todas estas poetisas, la que gozó de mayor fama fue esta última. Nacida en Antequera en 1576, estudió latín y se casó con un mercader, del que enviudó, contrayendo segundas nupcias con un estudiante. Brillante mujer de mundo, ganadora de numerosas justas poéticas, despertó la pasión del compilador de la antología Flores de poetas ilustres de España, Pedro de Espinosa, que, por su causa, acabó retirándose a una ermita".

DOS ESTRELLAS 
María de Zayas

"Dos escritoras destacan por la importancia de su obra y su resonancia: una novelista, María de Zayas, y la otra fundamentalmente poeta, Sor Juana Inés de la Cruz; ambas defensoras del derecho de la mujer a la educación.
De María de Zayas y Sotomayor (1590-1661?), madrileña que residió en Zaragoza, se sabe muy poco, hasta el punto de que se llegó a insinuar que bajo este apelativo se escondía un hombre. No parece que esto dificultara su carrera literaria: sus Novelas amorosas y ejemplares, conocidas como “el Decamerón español”, fueron objeto de catorce ediciones a lo largo del siglo XVII y del siguiente. En el prólogo a la edición de 1637 de dicha obra, expresa con cierta ironía su preocupación ante el posible menosprecio de sus escritos por deberse a una pluma femenina: “Quien duda, lector mío, que te causará admiración que una mujer tenga despejo no sólo para escribir un libro, sino para darle a la estampa”. Ese tono no se abandona. En La inocencia castigada leemos: “Por qué, vanos legisladores del mundo [...] vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas y por libros almohadillas.” “Las almas ni son hombres ni mujeres”, dirá en otra ocasión.
Sor Juana Inés de la Cruz, nacida en San Miguel de Nepantla, Méjico, en 1651, fue precoz en sus dones intelectuales: a los tres años aprendió a leer y escribir siguiendo, a escondidas, las lecciones de su hermana mayor. Pronto descubrió la biblioteca de su abuelo y leyó los clásicos. Su ansia de saber le hizo concebir la idea de disfrazarse de hombre para ir a la universidad, pero la enviaron a vivir a la ciudad de Méjico con unos tíos que la introdujeron en la corte, y fue dama de la virreina, la marquesa de Mancera. Escribía poemas y deslumbraba con su gran inteligencia. Reacia al matrimonio, entró en el convento de las Jerónimas, pero siguió llevando una brillante vida intelectual. Defendió el derecho de sus congéneres a estudiar y a escribir, y se defendió a sí misma de los ataques recibidos, mediante varias cartas, entre ellas, la Carta Atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea y la Carta de Serafina (seudónimo que utilizó en los oscuros tiempos de su vida). 
En el poema Sueño, siguiendo a Cicerón, presenta al alma cruzando de noche el universo en pos del sentido de toda la creación. Por sus amplios intereses intelectuales, poseía instrumentos musicales, mecánicos y científicos, que, sin duda, manejaba. Tras la escritura de la Carta Atenagórica, fue considerada poco devota por las jerarquías eclesiásticas y en sus últimos años (murió en 1695) fue objeto de un juicio y acabó por abjurar y declararse “la peor de todas”, viéndose obligada a abandonar la vida pública y a no editar sus escritos".

Biblioteca Nacional


RARAS AVES

"Hay voces femeninas de las que nos ha llegado muy poco eco y sin embargo tuvieron su peso en el horizonte literario, así la de la escritora Isabel Rebeca Correa, sefardí afincada en Amsterdam, de la que se han perdido todos sus poemas, excepto una composición de circunstancias, y queda sólo su traducción -muy conocida en sus días- de Il pastor Fido, de Guarini.
Entre las autoras teatrales, destaca Ana Caro, muy reputada en su momento, el siglo XVII. Recibió numerosos encargos literarios por parte de la nobleza sevillana y madrileña, escribió teatro de éxito y obtuvo numerosos galardones.
En el campo de la ciencia, es extraordinario el caso de Oliva Sabuco. A ella se debe el descubrimiento del jugo cerebral al que dio el nombre de “quilo”, descubrimiento que los médicos ingleses, por la relación de Felipe II con la isla, conocieron y adoptaron sin mencionar su nombre. Oliva recogió su saber en un libro titulado Nueva filosofía de la naturaleza del hombre, no conocida ni alcanzada de los grandes filósofos antiguos. Dedicó la obra al rey y fue publicada en 1587.  Ante su éxito, su padre quiso apoderarse de su autoría y reeditarlo en Portugal bajo su nombre, pero fue en vano, dado que el permiso otorgado por Felipe II era exclusivo para su hija.
Oliva Sabuco mereció sin duda los apelativos que le dieron sus contemporáneos: “honor de España” y “Musa décima”, otorgado éste por Lope de Vega en el auto sacramental El hijo pródigo.
Lope de Vega, atento como pocos a los acontecimientos culturales, rinde en sus obras homenaje a numerosas escritoras. Sólo en el Laurel de Apolo aparecen desde Safo y Pola Argentaria, mujer de Lucano, a Cristobalina Fernández de Alarcón, Juliana Morell, insigne maestra, Bernarda de Ferreira, que se expresaba tanto en portugués como en castellano, Santa Teresa de Jesús, Ana Zuazo, poetisa madrileña, María de Zayas, Amarilis, seudónimo de una escritora peruana, o las italianas: Vittoria Colonna y Laura Terecina".