martes, 30 de marzo de 2010

Juan Gómez-Acebo, dibujante de maternidades e instrumentos musicales



Julia Sáez-Angulo


Juan Gomez-Acebo ha expuesto últimamente una serie de dibujos, en su mayoría en tintas negras, que revelan a un artista notable en este campo. Sus obras han podido verse en la colectiva pro Haití del Museo Thyssen-Bornemisza, en la sala de exposición Caja Navarra y en la madrileña galería Paz Feliz.

El dibujo y la pintura son disciplinas distintas aunque con frecuencia aparecen hermanadas en los cuadros. Don Eugenio D´Ors, comentarista de arte y fundador del célebre Salón de los Once, decía que el dibujo era la inteligencia y el color la pasión.

Compositor musical -estudió Bellas Artes en la Rollins University de los Estados Unidos-, Juan Gómez-Acebo (Madrid, 1969) ha dibujado y pintado desde muy joven, y en esta última etapa se ha centrado fundamentalmente en el dibujo en tintas negras de fuerte trazo o ligeramente coloreados.

Sus temas dibujísticos se centran sobre todo en maternidades a modo de antiguos ídolos o estatuas de arte primitivo como la Venus de Willendorf o Brassenpuy. También ha realizado dibujos de instrumentos musicales étnicos como los de Australia o de creación fantástica como el titulado “No cabemos más en el planeta”.

El dibujo es la manera en que el artista se apropia mentalmente del objeto y lo acoge en el lenguaje artístico. Jean Clair decía “el dibujo no es solo la prueba de lo que he visto, sino también lo que me permite ver, me asegura la posesión lenta, más irresistible del ver” .

Juan Gómez-Acebo, como otros artistas contemporáneos toma el dibujo de mediano o gran formato para dar a la obra relieve visual a modo de pintura definitiva. Estaremos atentos al desarrollo plástico de su trabajo

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Utopia Parkway, 15 años de aniversario y celebración de la galería



Colectiva de 7 artistas
Galería Utopia Parkway
c/ Reina, 11. Madrid
Del 23 de abril al 23 de mayo



Julia Sáez-Angulo

Es probablemente la galería más refinada y exquisita de Madrid. Su línea acoge la figuración metafísica, la visión poética y a veces la fotografía. Utopia Parkway, dirigida con mano sabia por Lola Crespo, cumple actualmente quince años desde su fundación y lo celebra con una exposición colectiva con los artistas de la galería. Sus coleccionistas participan del mismo gusto y empeño estético.

Los nombres de los artistas seleccionados para la exposición del 23 de abril van desde Miguel Galano, estrella indiscutible de Utopia Parkway, hasta Chechu Álava, Carlos García-Alix (antes lo hacía en la desparecida galería SEN), Concha Gómez-Acebo, Elena Goñi, Fernando Martín-Godoy y Alberto Pina.

Manuel Losada, dinámico y cromático

Actualmente expone Manuel Losada, una obra dinámica cromáticamente, a base de telas de los años 60 junto a manipulaciones pictóricas, todo ello con frecuentes superposiciones de cuadros. El efecto es sumamente dinámico, alegre y ornamental.

“Losada se identifica con eso que al parecer decía Philip Guston de que la pintura no es mas que un paseo. Él mismo es un paseante en la vida y en la pintura y no le parece importante el lugar al que se llega sino el mientras tanto”, escribe Abel H. Pozuelo sobre el pintor.

Utopia Parkway celebró hace unos años otra colectiva con Alfredo Alcaín, Almudena Armenta, Dis Berlín, Nacho Bolea, Manuel Bouzo, Alan Glass y Sean Mackaoui. En aquel catálogo escribía Juan Manuel Bonet una de las cosas importantes de la galería eran su catálogos, que “componen todos juntos una suerte de biblioteca… para ser metida en una caja de Joseph Cornell

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Marcos Bustamante, Antonia Nieto y Eduardo Cárcamo exponen en San Lorenzo de El Escorial


Pedro Bustamante, Antonia Nieto y Eduardo Cárcamo
Casa de Cultura
San Lorenzo de El Escorial
Del 26 de marzo al 4 de abril



Julia Sáez-Angulo

La pintora sevillana, Antonia Nieto, residente en El Escorial, ha expuesto su colección privada en la Casa de Cultura de San Lorenzo y en el Ateneo de El Escorial. En el primer espacio expositivo muestra la pintura del desaparecido Pedro Marcos Bustamante, su propia obra particular y grabados de Eduardo Cárcamo.

En el Ateneo Antonia Nieto muestra siete grandes pinturas procedentes de la antigua Fundación para las Artes Plásticas Bustamante y Saltar. En la misma sede figuran los retratos que ella hizo de Einstein, Aristóteles y la Victoria de Samotracia.

Pedro Marcos Bustamante (Bilbao, 1921 – Rota 2001) cultivó una obra pictórica llena de sensibilidad y maestría. Sus paisajes y bosques de árboles expuestos en esta ocasión son de una belleza sobrecogedora en ocres y azules. Ha sido calificado de “pintor geológico y telúrico”, un artista contemplador de la esencia, que se nutrió de los presupuestos de la madrileña escuela de Vallecas.. También cultivó la figura en el retrato o con los personajes como los de la Comedia del Arte que se pueden ver en la muestra. Su trabajo pictórico es muy cotizado entre los entendidos y su obra figura en colecciones importantes.

“Yo hubiera gozado intensamente, de haber podido contemplar las, sin duda, emocionantes edades geológicas y orogénicas, el vital esfuerzo paritario de la tierra o el hervidero febril de las aguas primigenias”, declaró en su día Marcos Bustamante.

Los seises y cantaores de la pintora sevillana

Antonia Nieto Saltar (Sevilla) cultiva una hermosa figuración que va deshaciendo sus formas a medida que evoluciona. Sus temas van desde los célebres seises sevillanos y su danza a los cantaores y bailaores de flamenco, arte que la pintora disfruta sobremanera como lo demuestra su presencia reiterada en el espectáculo de la bailaora Maria Pagés, “la mejor hoy en día como antes lo fuera Carmen Amaya”, dice. Antonia Nieto pinta siempre lo que siente sin forzar nunca el argumento temático.

Eduardo Cárcamo Rivero (Madrid), esmaltista y grabador, realiza los trabajos en el tórculo de su taller. Sus últimas indagaciones plásticas van por el aguafuerte y la punta seca, donde interpreta la relación del hombre con el animal en una suerte de visiones taurinas singulares o en “vanitas” dramáticas que se traducen en cráneos humanos. Sus trabajos en papel crema o blanco son de extremado acierto y pulcritud. La Biblioteca Nacional adquirió recientemente uno de sus grabados.

La exposición se completa con una pantalla en la que se muestran las imágenes de las obras creadas por los artistas

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Es Baluard trae a Europa la Colección latinoamericana Ella Fontanals-Cisneros sobre la Abstracción



L.M.A.


Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma se ha convertido en la primera institución europea en mostrar una de las colecciones de abstracción geométrica latinoamericana más importantes del mundo, la Ella Fontanals-Cisneros Collection.

El museo de Palma acaba de inaugurar la exposición "Los sitios de la abstracción latinoamericana. Colección Ella Fontanals-Cisneros", que se exhibirá hasta el 20 de junio y que supone una sugerente mirada a los orígenes y momentos de mayor auge de la abstracción geométrica en Latinoamérica a través de 130 obras.

Coorganizada por Es Baluard y Fundación Bancaja y comisariada por Juan Ledezma, especialista en vanguardias rusas y en abstracción latinoamericana, "Los sitios de la abstracción latinoamericana", propone una interesantísima comparación entre los lenguajes de la pintura, la escultura, la fotografía y el dibujo.

La exposición cuenta con piezas de 66 artistas procedentes de la práctica totalidad de los países de América Latina, pero especialmente de Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela, obras datadas entre principios de la década de 1930 y finales de los años 70 del siglo pasado, por lo que todas ellas son consideradas referentes para las generaciones posteriores.

Con obras firmadas por Joaquín Torres-García, Gego, Lucio Fontana, Soto, Horacio Coppola, Carlos Cruz-Díez, León Ferrari, Thomaz Farkas, Lucio Fontana, Mathias Goeritz, Julio Le Parc, César Paternosto, Grete Stern, Annemarie Heinrich, Leo Matiz, Gaspar Gasparian, Lygia Clark, Mira Schendel y Lygia Pape, entre muchos otros, "Los sitios de la abstracción latinoamericana" no es una colectiva al uso, sino un profundo y magnífico estudio de las concomitancias que se han dado entre los distintos lenguajes abstracto geométricos y entre los distintos países de América Latina.

Su original y riguroso planteamiento la lleva a ser una exposición tan interesante para especialistas del mundo del arte como didáctica para el público en general. Tras pasar por Es Baluard, la muestra desembarcará en el Kunst und Ausstellungshalle-KAH de Bonn (Alemania) y posteriormente lo hará en Zurich para regresar después al continente americano, donde será exhibida en Brasil

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lunes, 29 de marzo de 2010

Isaac Albéniz, exposición en el Museo de Lleida

L.M.A

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y L’Auditori de Barcelona, con la colaboración del Museu de Lleida y el apoyo de la Diputació de Lleida, organizan la itinerancia de la exposición Albéniz, un modernista universal (1860-1909), producida por el Museu de la Música con motivo de la conmemoración del centenario de la muerte del compositor (2009) y la celebración del ciento cincuenta aniversario de su nacimiento (2010).

La exposición nos propone un recorrido por la vida y la obra del pianista y compositor Isaac Albéniz a través de documentos y piezas del fondo Albéniz del Museo donde destaca el piano Rönish, donado por la familia el año 1984, y que utilizó el compositor durante los últimos años de su vida. La exposición plantea un viaje desde el inicio de su intensa carrera hasta los últimos días en Francia, un viaje que nos permite aproximarnos al Albéniz más universal y, a la vez, más íntimo. Gracias a su planteamiento modernista, su obra, enraizada en el romanticismo musical del siglo XIX, anticipó los nuevos estilos del siglo XX y trazó un puente entre las tradiciones del sur y del norte de Europa que sirvió de orientación a generaciones posteriores de compositores. Las aspiraciones artísticas y los conflictos internos, la visión de sus contemporáneos y la difusión internacional de su obra son algunas de las muchas facetas que iluminan la exposición. Nutrida del fondo histórico del Museu de la Música de Barcelona donde se celebró del 11 de marzo al 27 de septiembre de 2009, y después de exponerse en Terrassa, llega ahora al Museu de Lleida: diocesà i comarcal.

Isaac Albéniz nació en Camprodon (Ripollès) el 29 de mayo de 1860 y murió el 18 de mayo de 1909 en la población francesa de Cambo-les-Bains. Fue enterrado en el Cementerio de Montjuïc en Barcelona. Gran compositor e intérprete de piano, no sólo se dedicó a la música para este instrumento, sino que también escribió temas para zarzuela, seis óperas (más una inacabada y tres esbozadas) y más de dos docenas de canciones, así como diversas composiciones orquestales y de cámara. Los motivos de inspiración andaluza ocupan una parte importante de su producción como compositor. La difusión de su obra gozó de transcripciones de guitarristas famosos, como Miquel Llobet, que hicieron posible que se conociera mucho antes de poder escucharla al piano.

Albéniz proyecta y dimensiona internacionalmente la música española a partir de fuentes vinculadas a la expresión popular. Fue un excelente compositor y un pianista de genial inspiración. Su música la encontramos presente en las mejores salas de conciertos del mundo, que le otorgan esta dimensión de culto, pero también tuvo gran aceptación entre el pueblo, que la hizo suya.

Isaac Albéniz, un modernista universal

Isaac Albéniz acabó su vida a los 49 años, después de una intensa y emocionante carrera internacional digna de una novela, y nos dejó como legado póstumo la genial Iberia para piano. La ceremonia de su entierro en Barcelona, el año 1909, movió a miles de personas que, emocionadas, acompañaron los restos del músico en sincero homenaje a su trayectoria artística y humana ya que, desde la cima del refinamiento artístico más exigente, Albéniz no perdió nunca el contacto con sus raíces y la música popular.

Pianista, compositor de zarzuelas y óperas, director de orquesta y mecenas, a pesar de su popularidad aún vigente, quedan por descubrir aún aspectos fundamentales de su obra y de su persona. Esta exposición, enmarcada en las celebraciones conmemorativas del centenario de su muerte y del ciento cincuenta aniversario de su nacimiento, pretende acercarnos al hombre y al músico desde perspectivas que evitan los tópicos con que a menudo nos ha llegado su imagen.

El Museu de la Música de Barcelona conserva el mayor fondo histórico de Isaac Albéniz, entregado por su nieta, Rosina Moya Albéniz, en 1976, con la voluntad de que "la obra de Albéniz quede custodiada en una institución que la conserve y tenga cuidado como yo misma lo haría...". Es a partir de la riqueza y del compromiso con este legado que el Museu plantea esta exposición, nutrida de la rica y heterogénea documentación de nuestros archivos, proveniente de diversas tipologías documentales: epistolario, hemeroteca, fotografía, partituras, instrumentos, objetos personales y documentos oficiales. La colección nos ofrece el mayor testimonio de su trayectoria artística y biográfica, con una riqueza informativa que abarca desde el inicio de su carrera hasta los últimos días en Cambo-les-Bains (Francia).

La figura de Albéniz, fruto del romanticismo musical del siglo XIX, se proyecta hacia los nuevos estilos del siglo XX desde una visión y unos planteamientos modernistas, expuestos por su maestro Felip Pedrell (1841-1922) y que el espíritu intuitivo y práctico de Albéniz puso en solfa. Esta nueva mirada hacia las fuentes de inspiración populares y la traducción sonora de la naturaleza, los paisajes y los sentimientos humanos se anticipaba cincuenta años a otras escuelas europeas y, a menudo, no fue entendida ni compartida por ciertos sectores del público y de la crítica, que levantaron polémicas estériles que, desgraciadamente, aún no se han extinguido. No obstante, los músicos europeos de la época lo admiraron sin discusiones, como una entrada de aire nuevo, capaz de conectar las tradiciones musicales del sur con el academicismo del norte de Europa, y responsable de trazar de nuevo un puente cultural que guió la orientación de todas las generaciones posteriores de compositores españoles.

La exposición nos presenta al compositor que pervive a través de su música un siglo después de su muerte. Esta aproximación a su persona nos permite presentar su vida y obra como conjuntos de diferentes experiencias muy cercanas y coherentes, localizadas en los espacios del itinerario, que nos trasladan hacia imágenes, músicas y situaciones, explicadas por el mismo músico o por sus contemporáneos. Estos espacios se articulan a partir de las aspiraciones artísticas y de los conflictos de Albéniz, de la visión dels sus contemporáneos, de la acogida de su obra, de su difusión internacional, de las opiniones que se derivaron y, finalmente, de la actualización de nuestra visión desde el siglo XXI.

La imagen inicial del entierro del músico nos muestra su extraordinaria popularidad y el reconocimiento social que recibió, como testimonio de su legado más vigente: su música. Un discurso que incluye diferentes ámbitos temáticos como: El emotivo adiós, El mundo desde el teclado, Notas escénicas: la ópera y la zarzuela, La creatividad: un hilo de agua cristalina, Un mundo de éxitos y Claves y materiales de su legado, que nos permitirán acercarnos al Albéniz más universal y, al mismo tiempo, más íntimo. Las descripciones y los comentarios de sus colegas nos definen a un Isaac muy cercano, perfeccionista y con un gran talento musical. La internacionalización de su obra fue motivo de grandes elogios, pero también de duras críticas, hechos que también se presentan a lo largo del discurso como valores artísticos que proyectan la música de Albéniz hacia el futuro.

Los dos últimos ámbitos, ordenados según una cronología del personaje, nos muestran, más que una biografía literal, un currículum vivo. Albéniz nos habla de sus impresiones, de sus pensamientos y de su visión de la vida, la música y el mundo. El recorrido acaba justamente con el espacio expositivo de entrada y cierra el círculo de una linea vital que deja un legado con presencia propia.

La exposición, comisariada por Romà Escalas, director del Museu de la Música de Barcelona, estará abierta al público hasta el 27 de mayo en la sala de exposiciones temporales del Museu de Lleida. Después de su paso por Lleida, la exposición viajará al Centre Cultural de Palma de Mallorca (del 10 de junio al 31 de julio de 2010).

Ámbitos de la exposición

1 – Presentación: el sentido adiós

La ciudad de Barcelona acompaña a Isaac Albéniz el día de su entierro (3 de junio de 1909), con el pleno reconocimiento de su universalidad y con la voluntad de expresar la continuidad de la vida del artista a través de su legado.

La Barcelona modernista, donde aún se hacen oir las últimas manifestaciones del romanticismo, acoge las últimas tendencias artísticas que representan pintores, como Ramon Casas y Santiago Rusiñol; arquitectos, como Lluís Domènech i Muntaner o Josep Puig i Cadafalch; y músicos, como Enric Morera, Enric Granados o Joaquim Malats.

La sensibilidad del público barcelonés hacia las nuevas producciones musicales propició que muchas de las obras líricas e instrumentales de Albéniz fueran estrenadas en la ciudad.
La familia Albéniz, representada en la persona de Rosina Moya, nieta del compositor, escogió también Barcelona para que hiciera pervivir como testimonio vivo la obra de Albéniz, y conservara y difundiera el patrimonio de su legado biográfico y musical.

2 – El mundo desde el teclado

El joven Albéniz ve el mundo desde el teclado. Con el ritmo, la melodía, la polifonía y la técnica pianística expresa sus sentimientos e impresiones de una forma pictórica, siempre bordeando el impresionismo.

Desde pequeño ya demostró una gran facilidad para el piano que le permitió tocar en público antes de tener una formación académica completa. Este instrumento era el juguete con el que se expresaba. Su talento y virtuosismo motivaron que antes de los treinta años la casa Erard, fábrica francesa de pianos mundialmente reconocida, escogiera a Albéniz para mostrar la calidad de sus últimos modelos en la Exposición Universal de Barcelona de 1888.

Numerosos fueron los conciertos que realizó, con un repertorio que incluía obras de autores idolatrados, como Beethoven, Chopin o Liszt, el pianista a quien admiraba especialmente y con quien Albéniz decía que tuvo un par de encuentros. Su talento se reflejaba también en la tarea pedagógica, tanto con discípulos directos –Clara Sansoni y Deódato de Severac, entre otros- como con aquellos a quienes indirectamente transmitió su arte y conocimiento, y supieron recoger su legado musical.

3 – Notas escénicas: la ópera y la zarzuela

“Demasiado seria como zarzuela y demasiado wagneriana para ser compuesta por un músico meridional”. La producción dramática de Albéniz creó a menudo conflictos de identificación, incompatibles con la mentalidad racional del siglo XIX.

Una de sus aspiraciones fue la de cultivar la música escénica con el objetivo, compartido también con el compositor catalán Enric Morera (1865 – 1942), de crear una ópera nacional. Este afan, casi obsesivo, le llevó a componer obras tan dispares como, de un lado, zarzuelas y, del otro, óperas en inglés, basadas estas en libretti [libretos] inspirados en la mitología anglosajona, fruto de los compromisos profesionales contraídos con el mecenas inglés Francis Burdett Money-Coutts.

4 – La creatividad: “Un hilo de agua cristalina”

Albéniz no rompió nunca el rayo de inspiración, surgido de forma espontánea de su formación romántica, de su espíritu modernista y del contacto y admiración por los lugares y las personas.

En el manifiesto “Por nuestra música” (publicado en 1891), Felip Pedrell (1841 – 1922), compositor y musicólogo, pionero del nacionalismo musical español, expresó su sueño afirmando que la inspiración en la música popular es la auténtica fuente capaz de conducir a los nuevos compositores hacia los estilos más sublimes del siglo XX.

El atractivo que la belleza de las personas y los espacios naturales o urbanos, llenos de vida, ejercieron sobre la percepción estética de Albéniz se expresa en sus reflexiones más íntimas, recogidas en los cuadernos de viaje, en sus cartas y en su pinacoteca. Así, no nos debe sorprender que este hecho favoreciera la inclinación hacia la pintura de su hija, Laura.

Albéniz, discípulo de Pedrell, aplicó el pensamiento de su maestro a su interés por la música popular y la sensibilidad pictórica de los paisajes, que demostró desde muy joven. Esta capacidad innata la supo combinar combinar magistralmente con las tendencias más academicistas de las corrientes estéticas europeas, lideradas por Wagner y Verdi, los compositores del entorno de la Schola Cantorum parisina y Debussy, Ravel y Fauré.

5 – Un mundo de éxitos

No es sólo el éxito, lo que nos sorprende de Albéniz, sino su diversidad, su capacidad de trabajo y de mobilidad en el mundo internacional. Su dimensión física queda pequeña al lado de su grandeza humana.

Pronto muchos músicos contemporáneos y reconocidos estrenaron e incorporaron a su repertorio obras de Isaac Albéniz. Los pianistas Joaquim Malats y Blanca Selva fueron los más asiduos a presentar en público las nuevas composiciones del maestro.

La gran popularidad de su obra le granjeó ingresos considerables. A pesar de algún descalabro económico, Albéniz llevó un alto nivel de vida, equiparable al de la burguesía de la sociedad barcelonesa.

Paralelamente, la difusión de su obra gozó de transcripciones de guitarristas famosos, como Miquel Llobet, que hicieron posible darla a conocer mucho antes de poderla escuchar al piano.

La popularidad de este repertorio fue tan grande, que incluso se hicieron adaptaciones para orquestas que las tocaban en bailes populares y que lo dieron a conocer a todas las capas sociales.


6 – Claves y materiales de su legado

Admirado y querido por sus contemporáneos, músicos y otros. El audiovisual nos presenta las opiniones de las personas más cercanas -amigos, colegas y familiares- que nos orientan y disipan algunos malentendidos sobre los conflictos que rodearon su obra y su biografía, resultado de la confluencia de un temperamento bohemio y a la vez burgués. De esta personalidad tan diversa, rica y a menudo contradictoria, surgió un nuevo arte que estableció las pautas de la nueva música española, confiriéndole una dimensión universal.

Debe hacerse música española con acento universal (frase atribuída a Isaac Albéniz).

7 – Desde dentro

Albéniz destaca los hechos musicales y personales más importantes de su vida desde su percepción y en el contexto de su época
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Homenaje a Antonio Vega en el Palacio de los Deportes

L.M.A.


La Comunidad de Madrid organizará el próximo 9 de abril en

su Palacio de Deportes el homenaje póstumo al músico Antonio Vega en

el que participarán los artistas Miguel Ríos, Ketama, Manolo García,

Rosario, Pau Dones, Cómplices, Burning, Quique González, Nacha Pop,

Enrique Morente, Diego El Cigala, Shuarma, Mamá, Carlos Tarque, La

Unión, Germán Coppini, Cristina Narea, Carlos Vega, Coque Malla, Coti y

Aurora Beltrán.

Han pasado ya diez meses desde que Antonio Vega falleció, y son

muchos los que sienten cada día su ausencia. Antonio hizo canciones

durante 30 años, pero el eco de su obra durará siempre. Ahora sus letras

y melodías, su guitarra y su voz inician un nuevo recorrido por la línea del

tiempo.

En la presentación, conducida por la viceconsejera de Cultura de la

Comunidad de Madrid, Concha Guerra, se dio a conocer la lista

confirmada de artistas que participarán en el concierto, así como la

participación de la banda de Antonio Vega, con Basilio Marti al frente.


Instituciones y empresas colaboradoras


Las instituciones se han volcado y han querido participar en este emotivo

acto, reconociendo así la importancia de este gran artista. La Comunidad

de Madrid, el Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento de Madrid, SGAE y

AIE se han unido y han hecho posible la celebración de este concierto con

el fin de recordar la memoria de Antonio Vega en ¡VIVA ANTONIO!.


Los beneficios del concierto se repartirán entre Intermón, la

Fundación Antonio Vega y las Escuelas de Nicaragua (Fundación

Margarita del Rio) con la que Antonio estaba comprometido.

Las entradas se pueden adquirir a través de todos los canales de

Ticketmaster, El Corte Inglés, y entradas.com

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Fundacion Juan March: “París 100. El auge de las vanguardias"


L.M.A.

De octubre a mayo, un repaso en ocho conciertos al paisaje sonoro de algunas ciudades, desde la Sevilla de 1550 al Nueva York de 1945, que en algún momento de su historia han desempeñado un papel trascendental en la evolución de la música

Con el concierto que ofrece el Cuarteto Leonor (Delphine Caserta, violín; Enrique Rivas, violín; Jaime Huertas, viola; y Álvaro Huertas, violonchelo), el lunes 5 de abril a las 19 horas, en la Fundación Juan March y que está dedicado a PARÍS 1900. El auge de las vanguardias, continúa el ciclo de los Lunes temáticos, una modalidad que se puso en marcha en octubre de 2006. Se trata de ofrecer, una vez al mes, los lunes por la tarde, un concierto de tema monográfico de una hora de duración y sin descanso. En ocho conciertos, de octubre a mayo, EL SONIDO DE LAS CIUDADES, el tema escogido para esta temporada 2009-2010, ofrece un recorrido cronológico por Sevilla 1550, Florencia 1600, Versalles 1670, Roma 1700, Viena 1780, Leipzig 1840, París 1900 (en este mes de abril), hasta acabar, en mayo, en Nueva York 1945, ciudades todas ellas que en un momento concreto de la historia desempeñaron un papel trascendental para la evolución de la música.

El lunes 5 de abril, el CUARTETO LEONOR interpreta obras de Claude Debussy (1862-1918), Marcel Samuel-Rousseau (1882-1955) y Maurice Ravel (1875-1937).

PARÍS 1900. EL AUGE DE LAS VANGUARDIAS

En pocos períodos de la historia hubo semejante concentración de artistas extraordinarios como ocurrió en París en la transición del siglo XIX al XX. A la búsqueda de nuevos caminos creativos que rompieran las normas establecidas, se afincaron en la ciudad pintores, escritores, poetas, bailarines, compositores e intérpretes de orígenes muy diversos, entre los cuales había una nutrida re­presentación española encabezada por Manuel de Falla, amigo de Claude Debussy y Maurice Ravel.

La vida musical parisina se sustentaba en las tres instituciones musicales más importantes del país, la Opéra, la Opéra-Comique y el Conservatorio, junto a las más de 160 asocia­ciones musicales documentadas en 1900.

Pero la auténtica novedad que representaba París en estos años era el contacto de artistas de distintas disciplinas, provocando in­sólitos cruces estéticos: las técnicas pictóricas impresionistas ins­piran a los compositores, los ambientes imaginados por la poesía son imitados en cuadros y composiciones, y el ritmo marcado de la música condiciona los movimientos de la danza. Esta particular mezcolanza de creadores, quienes en ocasiones entablaron estre­chas relaciones de amistad, hizo de París la cuna de buena parte de las vanguardias artísticas.

El Cuarteto Leonor, creado en 2001, recibe su principal im­pulso musical del histórico Melos Quartett. El cuarteto realiza una intensa actividad pedagógica e imparte cursos en diversos centros musicales. Desde 2005, los miem­bros del cuarteto son solistas del Ensemble Madrid-Berlín, punto de encuentro entre músicos de las principales orquestas de ambas ciudades

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Exposición homenaje al Comité Internacional para el Salvamento de los Tesoros de Arte Españoles



L.M.A

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) ha organizado, en colaboración con la Universitat de València, la exposición Arte Salvado que recuerda, setenta años después, la operación de protección y salvamento de las obras de arte llevada a cabo por el Gobierno de la República durante la Guerra Civil, gracias a la intervención del “Comité Internacional para el Salvamento de los Tesoros de Arte Españoles” en febrero de 1939.

El Comité Internacional se creó en 1939 por iniciativa del pintor Josep Maria Sert y estaba compuesto por personalidades que dirigían en sus respectivos países los patronatos o los museos adherentes: el Consejo de los Museos Nacionales de Francia, el Museo del Louvre, la Asociación de Amigos del Louvre, la National Gallery, la Tate Gallery, la Sociedad de Museos de Ginebra, el Rijksmuseum de Ámsterdam, los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica y el Metropolitan Museum de Nueva York.

Tras exponerse en la explanada del Museo del Prado en Madrid, la exposición Arte Salvado, que está comisariada por Arturo Colorado Castellary, profesor de Historia y Análisis del Arte Visual de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, llega ahora a Valencia siguiendo así el itinerario recorrido por las obras durante la contienda. La exposición está planteada con un diseño creativo e innovador para que el visitante se sienta inmerso en las dramáticas circunstancias que rodearon los peligros y dificultades que tuvieron que afrontar los miembros de la Junta del Tesoro Artístico y del Comité Internacional. Además se descubren muchos episodios de lo acontecido con las obras en Valencia.

La exposición, organizada por la SECC dentro de las actividades programadas para celebrar la Presidencia Española de la Unión Europea, se ha instalado al aire libre en el patio del Centro Cultural La Nau de la Universitat de València y permanecerá abierta al público desde el 30 de marzo al 30 de mayo de 2010

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La moneda del Xacobeo 2010 inicia el camino



L.M.A

Acuñada en plata con calidad “proof” por la Real Casa de la Moneda
Con motivo de la celebración del Xacobeo 2010, segundo Año Jubilar Compostelano del siglo XXI, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la moneda ha preparado una nueva emisión de monedas de colección. Formada por una única pieza acuñada en plata con calidad “proof” y facial de 10 euro estará a disposición del público a partir del 29 de marzo.

Anverso

Reproduce la efigie de Su Majestad el rey Don Juan Carlos. Rodeándola, en disposición circular y en mayúsculas, aparece la leyenda JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA. En la parte inferior de la moneda, entre dos puntos, figura el año de acuñación, 2010. Rodea los motivos y leyendas una gráfila de perlas.

Reverso

En primer término aparece la imagen del “Botafumeiro” de la Catedral de Santiago de Compostela. Detrás, una línea ondulada que simula un camino recorre la moneda desde la parte inferior hasta la parte superior derecha, terminando en una imagen esquematizada de la Catedral de Santiago de Compostela. A su lado, en disposición circular descendente y en mayúsculas, la leyenda XACOBEO 2010. A la izquierda de la imagen central, en dos líneas y en mayúsculas, el símbolo 10 del logotipo oficial de esta celebración, que en la moneda representa el valor facial de la pieza, y la leyenda EURO. En la parte inferior izquierda de la moneda, la marca de Ceca
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