sábado, 7 de noviembre de 2020

Retrato de la carmelita Venerable Madre Ana de San Agustín, por el pintor Eusebio López


Venerable Madre Ana de san Agustín, carmelita


Julia Sáez-Angulo

7/11/20.- Madrid.- El artista visual Eusebio López ha dibujado el retrato de la monja carmelita, Venerable Madre Ana de San Agustín, cercana y fiel colaboradora de santa Teresa de Jesús, una religiosa clave en la fundación del Carmelo de religiosas de Villanueva de la Jara (Cuenca). El retrato irá a parar a este convento que cuenta con un Centro de Interpretación del Carmelo, una instalación museística de la artista mexicana Ana Queral.

Eusebio López (Calera y Chozas, Toledo, 1934), pintor figurativo realista, está considerado como uno de los retratistas más notables de la actualidad y ha llevado a cabo retratos de distintos personajes públicos para distintos ministerios y organismos públicos, así como para personajes del mundo de la cultura, las artes y la escena.

Ana de Pedruja Rebolledo, que tomó el nombre de Ana de San Agustín (Valladolid, 1555-Villanueva de la Jara, 1624) fue una religiosa carmelita descalza española, mística y fundadora, declarada venerable por el papa Pío VI.

El 3 de mayo de 1575 ingresó como novicia en el convento de carmelitas descalzas de Malagón, en el que profesó tres años más tarde, el 4 de mayo de 1578. En febrero de 1580 acompañó a santa Teresa de Jesús a la fundación de un nuevo convento en Villanueva de la Jara, donde un grupo de nueve mujeres hacían vida eremítica sin sujeción a regla.1 En 1596 Ana de San Agustín fue elegida priora del convento, encargándose de la construcción de un nuevo edificio conventual con su iglesia. En 1600 fundó un nuevo convento en Valera de Abajo, en la misma provincia de Cuenca, reintegrándose en 1616 a su convento de Villanueva de la Jara, en el que falleció y está sepultada.

A los cuatro de años de su muerte se inició el proceso de beatificación y en 1776 el papa Pío VI la declaró venerable. Como sucede en otros casos semejantes de místicas y visionarias, Ana de San Agustín escribió su biografía por orden primero del provincial fray José de Jesús María y más tarde de fray Alonso de Jesús María, general de la Orden del Carmen, o, mejor, se la dictó a la madre Antonia de Jesús en 1606 y 1609, biografía de la que corrieron copias manuscritas con la firma autógrafa de Antonia de Jesús y la copia de la carta del general.2 

Si no llegó a ver la luz en vida de la biografiada y aún muchos años después, pudiera deberse, como en el caso de Hipólita de Jesús, a la actitud más recelosa y precavida frente a la mística que se había extendido en círculos eclesiásticos en las primeras décadas del siglo XVII, por temor a caer en alumbradismo,3 pero tampoco cabe ignorar, en cuanto a su valor literario, la confesión de la propia Ana de San Agustín y su reconocimiento de que había recibido el mandato sujeto al voto de obediencia de referir sus visiones a la hermana Antonia de Jesús, «para que lo pusiese en metro porque no tenía yo habilidad para hacerlo».4 Alejado de la retórica barroca, su estilo cercano a la oralidad, resulta así coloquial y directo, apoyándose en comparaciones y ejemplos tomados de la realidad inmediata para describir lo inefable de la experiencia mística cuando no encuentra palabras para hacerlo.5 (Wikipedia)

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Eusebio+L%C3%B3pez


"Sueños de un seductor" de Woody Allen en el Teatro Lara de Madrid

Versión de Juan José Arteche y Ramón Paso

Dirección: Ramón Paso





Julia Sáez-Angulo

7/11/20.- Madrid.- La película “Casablanca” es un clásico admirado por muchos espectadores y cineastas, entre ellos el propio Woody Allen, que le ha dedicado un homenaje en la película “Sueños de un seductor” -aunque la dirigiera Herbert Ross - y que antes fue obra teatro: “Tócala otra vez Sam” con igual éxito, ahora en la escena del Teatro Lara de Madrid.

“Casablanca acuñó varias frases famosas de su guión como “Siempre nos quedará París”. "Soy lo suficientemente bajo y lo suficientemente feo como para triunfar por mí mismo", dejó acuñado Woody Allen.


La interpretación de los actores en el Lara no puede ser más desenfadada y fresca como requiere la obra Woody Allen. Casi un diez para los actores, con un protagonista que no ha necesitado las gafas del actor inglés para meterse en su papel. Humor, amor, desamor, búsqueda, ansiedad, nerviosismo, psicoanalista Humphrey Bogart…To se mezcla como en una coctelera de ilusión, realidad, sueños y desconcierto. El público se ríe a gusto. Los gags de Woody Allen se suceden sin parar en una catarata de ingenio.

Recordemos el argumento: Allan Fix es un neurótico, recién llegado a la cuarentena, al que abandona a su mujer, Nancy, con la excusa de que a su matrimonio le faltan risas y le sobran películas. Allan, desecho, recibe la ayuda emocional de su mejor amigo y de la esposa de este, Linda. ¿Y qué mejor idea, cuando te deja tu mujer, que enamorarte de la de tu mejor amigo?

¿Por qué "Sueños de un seductor" ?    

Ramón Paso lo explica: “La elección de esta comedia de Woody Allen por mi parte, como director, - y como dramaturgo, que inevitablemente acaba influyendo en la versión final del texto, - obedece a la más absoluta admiración por el señor Allen. 

"Sueños de un seductor"  es la comedia romántica llevada a la madurez. Te ríes más que con otras comedias y te emocionas más que con otros romances. Creo que nacer en 1976 y no tener a Woody Allen como referencia es muy complicado”.

Reparto:

César Camino,

Ana Azorín,

Carlos Seguí,

Inés Kerzan,

Ángela Peirat


Teatro Lara (Corredera Baja de San Pablo, 15; 28004 Madrid)

Sala Lola Membrives

Del 6 de noviembre al 9 de enero de 2021

Noviembre y diciembre de 2020:

viernes  a las 21h45'

sábados, a las 20h00'

Enero 2021:

viernes a las 22h00'

sábados a las 20h15'





viernes, 6 de noviembre de 2020

Luis Fernández-Galiano: “Textos críticos” sobre la Arquitectura publicados por Ediciones Asimétricas


Luis Fernández-Galiano (Foto: El Cultural)


Julia Sáez-Angulo

7/11/20.- Madrid.- El libro “Textos críticos” de Luis Fernández-Galiano recoge buena parte de la colección de textos fundamentales del profesor del Departamento de Proyectos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, DPA, donde el autor ha ejercido su docencia y magisterio durante varios años. El libro está publicado por Ediciones Asimétricas.

“La palabra precisa” es como califica estos textos el director del DPA, Andrés Cánovas en las palabras de introducción del volumen: “Es necesario recordar la publicación de un texto en el año 1984 que, en un salto de simetría anticipatoria, se trazaba con una visión disciplinar desde los “Elementos” de la arquitectura, treinta años antes de que Rem Koolhaas hablase de ese asunto (“Elements of Arquitecture”) en la Bienal de Venecia de 2014.

El profesor Luis Fernández-Galiano (Calatayud, Zaragoza, 1950) “practica con soltura, el juego corto del articulista con el largo del autor de libros tan reseñables como El fuego y la memoria y el coral La quimera moderna. Juega a distintas velocidades y siempre lo hace con una elegancia y una profundidad que lo convierten en un constructor con las palabras, añade Andrés Cánovas.

El libro de Fernández-Galiano se divide en tres partes: Discurso contra el arte; Crítica y crisis, y, Arquitectura y vida. La primera fue el discurso para entrar en la Academia de Doctores en 1997, dividido en quince epígrafes con títulos octosilábicos. En la segunda nos encontramos con subtítulos sugerentes como: Elogio del ladrillo; La hora solar, Rosas en inviernos, Por la ciudad compacta; Lo grande y lo pequeño; La energía importa, Bienvenidos al Urbanoceno; Grietas en el hielo, El aire de la ciudad, o, Un planeta de agua.

Arquitecto, profesor, articulista, conferenciante… Luis González-Galiano es un profesional inteligente y ameno, por eso, sus Textos críticos valen la pena leerse por un público más amplio que el de sus colegas arquitectos.


David Pérez: “La conjura de Guadelmar”, novela de tensión y suspense con el conflicto terrorista de ETA y la respuesta ciudadana



Julia Sáez-Angulo

6/11/20.- Madrid.- David Pérez es el autor de “La conjura de Guadelmar”, novela de tensión y suspense con el conflicto terrorista de ETA y la respuesta ciudadana. Otro libro interesante, un thriller, que se añade a la fecunda literatura que se está escribiendo sobre la situación amenazante de la banda armada vasca en una sociedad sojuzgada por el terror y el miedo a la respuesta al mismo tiempo. El libro ha sido publicado por la editorial Tebar Flores.

Después de la novela “Patria” de Fernando Aramburu, la saga sigue con sagacidad y audacia para poner de relieve aquella situación infernal que fueron capaces de sembrar en la sociedad española, sobre todo en la vasca, mientras la vida cotidiana seguía su curso. Algún empresario valiente les hizo cara con sus propias amenazas; en la novela “La conjura de Guadelmar”, es un grupo de ciudadanos que hartos de los crímenes de ETA y de la inoperancia de los jeces frente al terrorismo y, según ellos, en legítima defensa, deciden capturar por su cuenta a un peligroso miembro de la banda, todo en virtud de distintas conexiones, incluido una topo en la organización asesina. 

    Las complicaciones llegarían más tarde. Era los días en que fue secuestrado y asesinado Miguel Ángel Blanco, joven concejal del Partido Popular en el municipio vasco de Ermua durante el mes de julio de 1997. Tensión y suspense en una sociedad dolorida y podrida al mismo tiempo por una lacra social como es el terrorismo de unos matones que ponen en jaque la tranquilidad ciudadana.

La novela se abre con la cita de Edmund Burke, escritor y político irdandés: “Para que el mal triunfe, basta que los hombres de bien no hagan nada”. Ciertamente no hay nada peor en política que una opinión pública dormida o adormecida, algo que se ha visto a lo largo de la historia como nos cuentan lo libros que sucedió en España cuando la pérdida de Cuba o las guerras del Rif, por poner dos ejemplos.

Cuando los ciudadanos se pusieron en pie contra la banda terrorista ETA, que asesinó más gente -el 95% de las 860 víctimas mortales- en democracia que durante el franquismo, la organización criminal empezó a tambalearse hasta llegar progresivamente a su derrota de facto.

El índice se arranca con el capítulo de “Otoño de 1998” para seguir con una serie de personajes como Catalina, Andrea, Eugenio, Sandra, Amos… y siempre la geografía del pueblo de Guadelmar. Las conjuras se suceden y transmiten intriga y tensión al argumento. La trama se enreda y va aclarándose paulatinamente. Un novela que también será un hito en la larga literatura que habrá dejado el recuerdo de horror de una pesadilla de muerte.  



Presentación del libro "El país de los sueños perdidos" de José Manuel Sánchez Ron


 

Fecha: 11 de noviembre de 2020.

Hora: 19:00 h.

Lugar: Salón de actos de la Real Academia Española (c/ Felipe IV, 4, Madrid).


Conversación entre D. José Manuel Sánchez Ron, autor de la obra y vicedirector de la RAE, y D. Arturo Pérez Reverte, académico y escritor. Modera D. Santiago Muñoz Machado, director de la RAE.

 

Siga el acto en directo en nuestro canal de YouTube.

 

    L.M.A.


    06.10.2020.- Madrid.- El próximo miércoles 11 de noviembre a las 19:00 h la editorial Taurus y la Real Academia Española presentarán El país de los sueños perdidos, el último ensayo del físico e historiador de la ciencia José Manuel Sánchez Ron, actual vicedirector de la RAE, que conversará con el también académico y escritor Arturo Pérez-Reverte

    La presentación se celebrará en la sede de la RAE y será moderada por el director de la institución, Santiago Muñoz Machado. El acto se retransmitirá a través del canal de Youtube RAEInforma.

El país de los sueños perdidos es una obra que acoge entre sus páginas la historia de la ciencia que se hizo en España. Un recorrido que lleva al lector desde el siglo VII, cuando Isidoro de Sevilla escribió sus Etimologías, hasta la promulgación de la denominada Ley de la Ciencia en 1986. Una obra que nos habla del ayer, pero también de un mañana que los españoles deberán construir.

«Necesitamos a la ciencia para ser mejores, más libres, y estar más informados y no pasar como meros transeúntes por ese azaroso viaje que es la vida».

A lo largo de los siglos, no han faltado españoles capaces de apreciar el valor de la ciencia, entendida como un sueño al que merece la pena dedicarse, por su valor intrínseco, como el mejor instrumento de que disponemos para entender todo lo que nos rodea, pero también por su innegable utilidad para facilitarnos la vida.

En su libro El país de los sueños perdidos, José Manuel Sánchez Ron relata la historia de todas esas personas —y de las instituciones en que trabajaron— que, condicionadas por la situación política, económica, militar o social del país, se dedicaron a la ciencia y vivieron momentos de esperanza, pero también de frustración, al comprobar que sus sueños se habían perdido, que despertaban en un país que no era el que ellos habían deseado.


JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ RON

José Manuel Sánchez Ron (Madrid, 1949) se licenció en Física en la Universidad Complutense de Madrid y se doctoró en la Universidad de Londres. Desde 2019 es catedrático emérito de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid, donde antes de obtener esa cátedra en 1994 fue profesor titular de Física Teórica. Es autor de numerosas e influyentes obras de historia de la ciencia internacional y española. En 2015 recibió el Premio Nacional de Ensayo por El mundo después de la revolución. La física de la segunda mitad del siglo XX, el primer Premio Nacional concedido a un libro dedicado a la historia de la ciencia. En 2016 recibió el Premio Julián Marías a la carrera científica en Humanidades de la Comunidad de Madrid. Desde 2003 es miembro de la Real Academia Española.

ARTURO PÉREZ-REVERTE

Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años, en los que cubrió siete guerras civiles en África, América y Europa para los diarios y la televisión. Con más de veinte millones de lectores en todo el mundo, muchas de sus novelas han sido llevadas al cine y la televisión. Hoy comparte su vida entre la literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española. 

EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES PUBLICA EL GLOSARIO DEL FRACASO

La iniciativa se enmarca en “Failure. Reversing the genealogies of unsuccess. 16th-19th Centuries”, un proyecto investigación impulsado por la Unión Europea.

El glosario recoge 20 conceptos relacionados con el fracaso atendiendo a los múltiples sentidos que tiene el concepto, analizados por diez importantes filósofos y filósofas.
Este análisis tiene su reflejo en el Glosario del fracaso, que ya se puede consultar en la página web del Círculo, en un libro homónimo y en el Congreso que acaba de llevarse a cabo en el CBA.




L.M.A.

    06.10.2020.- Madrid.- “Si la Modernidad se dice de muchas maneras y si el fracaso es un fenómeno típicamente moderno, entonces el fracaso se dice también en múltiples sentidos y habremos de explicitarlos todos de la mejor manera posible”. Tomando como punto de partida esta afirmación que encontramos en el prólogo del libro Glosario del fracaso, y que próximamente editará el Círculo de Bellas Artes, diez filósofos y filósofas analizan una veintena de conceptos que tienen una relación prácticamente sinonímica con la palabra “fracaso”, que estudian desde una perspectiva aplicada a varios niveles: el personal, el grupal, el de las organizaciones políticas y el estatal.
    Saúl Martínez Bermejo, Iván de los Ríos, Nantu Arroyo, David Sánchez Usanos, Pablo Castro García, Gabriel Aranzueque, Valerio Rocco Lozano, Diego S. Garrocho Salcedo, Julia Blanco Martínez y Eduardo Zazo, diseccionan conceptos como caída, culpa, desastre, error, exilio, mancha, ruina o naufragio. Cada una de las voces incluidas en el libro parten de un análisis etimológico del término, antes de ocuparse de las manifestaciones y aplicaciones literarias, artísticas, científicas y filosóficas de cada uno de ellos. 

A partir del libro, la página web del Círculo acaba de publicar un proyecto homónimo, en el que enriquece las palabras analizadas con vínculos intertextuales, imágenes y recursos audiovisuales. Con él se da continuidad al propósito de CBA de ofrecer propuestas conceptuales de gran calidad y completamente accesibles para el público. Una iniciativa inaugurada con el Glosario de la Pandemia, publicado el pasado mes de abril en pleno confinamiento a causa de la COVID-19.

Además, el trabajo se ha desarrollado también en forma de congreso. Bajo el título Figuras del fracaso, el Círculo reunió hace unos días a todas las personas que han participado en la propuesta. Durante la lectura de los conceptos que han analizado en el libro, surgieron interesantes debates con el público en torno al fracaso. 

El origen de este complejo estudio está en un proyecto de investigación impulsado por la Unión Europea, “Failure. Reversing the genealogies of unsuccess. 16th-19th Centuries”, en el que participa un consorcio de universidades europeas y americanas, y al que se ha unido el Círculo de Bellas Artes. Está compuesto por una red de investigadores en Humanidades y Ciencias Sociales coordinada desde Madrid por el Institute for Advanced Study (MIAS), centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid y la institución francesa Casa de Velázquez.

Con iniciativas como esta, el Círculo de Bellas Artes vuelve a mostrar su implicación en el proyecto cultural europeo y aporta líneas de trabajo y reflexión común, compromiso que asumió al adherirse a la European Alliance of Academies, recientemente fundada en Berlín.


El alcalde de Madrid se incorpora al Patronato de la Fundación Carlos de Amberes

 



L.M.A.


    06.10.2020.- Madrid .- El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha jurado su cargo como Patrono nato de la Fundación Carlos de Amberes ante la Junta de la Real Diputación de San Andrés de los Flamencos, que es su órgano de gobierno.

También se incorporaron como diputados electos: Concha Herrero Carretero (Conservadora Patrimonio Nacional), Gonzalo Martín – Villa (IoT & Big Data Director at Telefonica), Manuel Oreja Arburúa (consultor de desarrollo de negocio) y Álvaro Stuyck (Director Artístico en Entradas Eventim).

TALLER DE VIDEOARTE ‘JOSEPH BEUYS, PRIMER CENTENARIO (1921-2021)’ Docencia virtual: Federico Utrera. Matrícula gratuita

El taller de videoarte del Festival Internacional de Cine de Almería-FICAL 2020 estará dedicado a la figura del artista polifacético Joseph Beuys. 

Se celebrará entre el 16 y el 18 de noviembre de 2020, en el salón de actos del edificio Alfareros de la Diputación de Almería. 

Con esta actividad se pretende generar ámbitos para las manifestaciones audiovisuales alternativas y propiciar espacios de encuentro para la reflexión histórica y estética videográfica. 



L.M.A.

06.10.2020.- Almería

    El primer centenario del videoartista alemán Joseph Beuys (1921-2021) debería comenzar exactamente el 12 de mayo del próximo año, pero la sección de videoarte del Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL 2020) ha querido adelantarse seis meses al evento y dar la salida como pionera a lo que sin duda será un maratón de eventos en todo el mundo. 

El encargado de la docencia de este taller será Federico Utrera, (Almería, 1963), quien es profesor de posgrado en Comunicación Audiovisual en la Next International Business School (IBS) y de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), ambas en Madrid. Fue premio extraordinario por su tesis doctoral sobre el Mass Media Art y es autor de la primera biografía y catálogo razonado sobre el videoartista norteamericano Bill Viola. Ha participado impartiendo talleres o como jurado en diversos festivales internacionales de cine y videoarte: Las Palmas de Gran Canaria, Medina del Campo (Valladolid), Tánger (Marruecos), Astorga (León), etc... y ha sido invitado y acreditado en diferentes exposiciones de videoarte en museos y centros de arte de todo el mundo: Instituto Cervantes (Nueva York), Fundación Strozzi (Florencia), Grand Palais (París), Museo Guggenheim (Nueva York y Bilbao), Museo de Arte abstracto español / Fundación Juan March (Cuenca), etc... Ha reunido su obra critica en “Cordel de Extraviados. Literatura y Arte”, prologados por el Conservador del Museo del Prado, Matías Díaz Padrón y por el Premio Cervantes, Juan Goytisolo. Ha realizado en ediciones anteriores de FICAL talleres de videoarte dedicados a Nam June Paik (Corea), Wolf Vostell (Alemania), Yoko Ono (Japón), Bill Viola (EE.UU), Fernando Arrabal (España), Julian Rosefeldt (Alemania) y Michel Houellebecq (Francia). 

    El programa del taller es el siguiente: 

Lunes, 16 de noviembre Teoría, ciencia y experiencia en Joseph Beuys 17.00h. Inauguración El diagrama de Beuys: Arte = Ser Humano. Arte y Pensamiento. La revolución somos nosotros. Artista, Arte y Creatividad. Crear el Mundo como una Obra de Arte. El correcto pensamiento de los conceptos. Escultura Invisible y Arte Social. Arte y Ciencia. Pensamiento-acciónobjeto. Los animales en Beuys: liebre, alce, abeja, coyote. Los 2 materiales en Beuys: margarina, fieltro, grasa, hierro. El concepto ideologizado de la política. El logos del Arte. Un nuevo concepto de economía. 19.00 h. La Universidad Libre Internacional y las clases de Beuys. La Utopía de Beuys. Arte Expandido. Amor y Religión en Beuys. Capitalismo y Comunismo en Beuys. Libre empresa y “Libre” Mercado: el dinero espiritual. Partituras de performance, música atonal y videoarte. Pensamiento artístico vivificador en contraposición al pensamiento intelectualizado, letal, tal como sucede en la política y en la educación (Beuys en Stachelhaus). 

Martes, 17 de noviembre El círculo interior de Joseph Beuys: amigos, artistas y referencias 17.00h. Joseph Beuys y John Cage; Beuys y el Grupo Fluxus. Los místicos y Beuys (Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Ignacio de Loyola); La acción "Manresa" (1966). Ignacio de Loyola como inicio de la era científica. Beuys y Naum June Paik: “Coyote III” (1984); Beuys y Wolf Vostell; "Durero, yo dirijo personalmente a Baader + Meinhof" (Dokumenta V,1972). 19.00h. Video-performance “El silencio de Marcel Duchamp ha sido sobrevalorado” (1971). El evento Warhol-Beuys (1979); Beuys y James Joyce. Teosofía y las tríadas: Beuys y Steiner. Miércoles, 18 de noviembre Vida y obra videográfica de Joseph Beuys 17.00 h. Parada de tranvía, (Bienal de Venecia, 1961-76); Technische Hochschule Aquisgrán (1964); Cómo explicarle a una liebre muerta las obras de arte contemporáneo (1965); Eurasia (1968); Sled (1969); Exploración (1972); “I like America and América like me” (Galería René Block en Nueva York (1974); El Silencio (1973); Enseña tus heridas (1974-75); Tallow (1977), La Bomba de Miel en el lugar de Trabajo (1977). 19.00h. El Capital (1980); Valores económicos (1980), 7000 robles (1982); El final del siglo XX (1983); "Is it about a bicycle?" (1984); Difesa della Natura (Defensa de la naturaleza): “Olivestone”. Dibujo como sistema frente al dibujo como producto u obra; Relámpago sobre un ciervo (1958–85). 3 

La matrícula tendrá carácter gratuito. Se realizará online cumplimentando la ficha de inscripción disponible en la página www.dipalme.org/cultura y cine/ actividades/ eventos/ artes audiovisuales/. El número máximo de participantes será de 18, admitidos por riguroso orden de inscripción. Solamente podrán asistir al curso las personas que hayan recibido la confirmación de su inscripción. Y obligatoriamente tendrán que llevar mascarilla. 

En caso de no asistencia al curso, tras haber recibido la confirmación de la inscripción, se tendrá que justificar para poder ser admitido en otros cursos o talleres organizados por el Departamento de Artes Audiovisuales de la Diputación de Almería durante los años 2020 y 2021. El plazo para matricularse finalizará el próximo 6 de noviembre de 2020 o hasta que se cubran las plazas. Habrá opción de registrarse en una lista de espera. 

Este taller está dirigido a:  Titulados y estudiantes de Imagen y Sonido, Fotografía, Bellas Artes, Filosofía, Ciencias de la Información, Informática, Historia del Arte, Filología, Humanidades, Antropología, Sociología y Psicología.  Profesionales de la enseñanza.  Realizadores audiovisuales.  Periodistas  Aficionados a la cultura audiovisual. Los alumnos tendrán derecho a un diploma de asistencia de 11 horas lectivas, que corresponde a la totalidad del curso. Para ello, tendrán que acreditar su asistencia mediante un control presencial que se realizará a tal efecto por técnicos del Área de Cultura y Cine. 

"Realidad" de Benito Pérez Galdós Versión libre y dirección de Manuel Canseco

La mirada crítica del autor sobre la realidad que le rodea

Tercer montaje del experto en Galdós, Manuel Canseco, después de "Misericordia" y "Miau"




L.M.A.

    06.10.2020.- Madrid.- Manuel Cansejo explica "Mis motivaciones para el montaje de "Realidad":  Individuo y sociedad circundantes son las motivaciones principales que me llevan a acercar esta Realidad, de Galdós, a nuestra realidad actual para, a través de ella, hacer que se refleje nuestra sociedad actual, irrealmente, a la manera de un espejo cóncavo, y poder contemplar cómo somos, a través de la caricatura que el tiempo y las costumbres nos resaltan.

    Eso, y el ejercicio teatral de desnudarla de personajes secundarios que puedan entorpecer el ejercicio de comunicación actor-público, es lo que me ha seducido para traerla de nuevo sobre las tablas.

    Sinopsis: Augusta joven dama acomodada, casada con Orozco, benefactor a ultranza de cuantas buenas causas (y no tan buenas) se le presentan, ama a Federico, galán maduro venido a menos y vividor inmerso en una falsa y contradictoria moral que acabará llevándolo al suicidio.

    En el ambiente de la “alta sociedad” madrileña de la época, el tema del adulterio y sus consecuencias nos permite ver el interior y los sentimientos descarnados y puestos al desnudo ante el espectador de los personajes que forman el triángulo amoroso. Augusta, principio y fin de la situación creada, nos sirve, como motor indirecto de la acción y sus consecuencias, para definir un determinado tipo de mujer. ¡La mujer!, siempre la mujer como protagonista principal de la obra galdosiana. Frente a ella otros dos tipos femeninos curiosos Leonor (La Peri) y Clotildita.

    El empalagoso bien de Orozco se enfrenta al cinismo bohemio de Federico Viera, que, a pesar de todo está atrapado, en las convenciones sociales de las que pretende escapar. Su constante diálogo con el público es un juego, en esta versión, en el que actor y personaje interactúan constantemente ayudando al espectador, convertido en cómplice de los personajes, a profundizar desde la ironía y la complicidad, en los pensamientos y sentimientos del alma humana.

Con: Juan Carlos Talavera, Alejandra Torray, Adolfo Pastor, Cristina Juan y Cristina Palomo. Producción: Maribel Mesón

Estreno

Lectura dramatizada

10 de noviembre

en el Instituto Cervantes

a las 19:00 horas


Pre-estreno

13 de noviembre

Velilla de San Antonio


29 de enero 

Teatro Buero Vallejo

(Alcorcón)


Teatros del Canal

Sala negra

del 17 al 21 de febrero





EN TORNO A ANNUAL, 1921

 A punto de centenario del denominado Desastre en Marruecos  


Guerra del Rif (Foto Wikipedia


Francisco Manuel Pastor i Garrigues
Historiador


06.10.2020.- Valencia

Cuando se despertó, Marruecos todavía estaba allí.
            La cuestión de la imbricación de España en el proceso de la proyección imperialista sobre el noroeste africano, en torno a sus motivaciones, si fue una empresa que respondía a razones estratégico-políticas o empresariales, si económicamente fue un éxito, y por ende, en torno a las responsabilidades del desastre de Annual en 1921, sigue abierta, no como una laguna, sino como una sima, que engulle a quienes, sin precauciones, se lanzan a querer solventarla con dos bandazos o muletazos. Porque Annual no fue un puesto avanzado de la campaña del Rif, no fue un inmenso campamento al final de una cadena logística compleja, ni tan siquiera fue una pequeña población de Marruecos; fue una catástrofe, a la vez inesperada e inmensa.
          Inesperada porque, de repente, la Comandancia General de Melilla se vino abajo cuando el abandono desordenado de un campamento se convirtió en una desbandada que se propagó a las fuerzas españolas desplegadas por toda la región. Annual no sólo fue Annual, también fue Cheif, Midar, Dar Quebadani o Candussi, por citar tan solo unas pocas guarniciones  cuyos soldados tuvieron que escapar a toda prisa o fueron masacrados; Annual fue también Dar Drius, Batel y Tistutin, en la ruta que siguió la columna en retirada. Pero, sobre todo, Annual fue Monte Arruit, tres mil hombres cercados y finalmente masacrados que fueron abandonados a su suerte por los mandos militares que se hallaban en Melilla, a unos 40 Km, con miles de hombres a su disposición. Con una cifra final de muertos que, según las fuentes, alcanzó los doce mil hombres contando todos los cuerpos militares, y al menos casi ocho mil soldados españoles, el desastre fue también inmenso. El inesperado revés, con el colapso de las fuerzas de la Comandancia Militar de Melilla, al mando del general Silvestre provocó en primera instancia una tremenda desmoralización en las fuerzas militares allí destacadas con objeto de adueñarse del Rif Central, desmoralización que hizo presa del mando y de las tropas, y la labor de diez años de penetración en la región a partir de Melilla se arruinó en un día. De hecho, lo más bochornoso de la jornada del desastre de Annual fue que la masiva fuga de las tropas hispanas del campamento, el extraordinario desorden de la marcha, donde estaban confundidas todas las unidades militares, atropellándose unos elementos a otros, la salida atropellada y en completa confusión de las posiciones,  sólo en su primera fase fue acosada por los rifeños. Sucedió en los momentos iniciales de pánico, cuando la harka rifeños tiroteó a la tropa en multitud desorganizada, mal protegida por servicios de flanqueo encomendados a tropas indígenas, algunas de las cuales, sobre todo las de policía, aprovecharon la situación para cambiar de bando. De hecho, investigadores como María Rosa de Madariaga han recalcado que en Annual, más que el tiroteo de los combatientes rifeños, lo que verdaderamente causó víctimas fue esa salida desordenada de la masa de soldados que, abandonando impedimenta, material y armamento, huían atropelladamente, aplastándose unos a otros para salvar el pellejo como fuera. Muchos de ellos morirían asfixiados por el calor y el polvo, o aplastados por carros y mulos. Pero pronto los cabileños, ante la enormidad del botín que se ofrecía ante ellos (a saquear) en el campamento español, ya que los soldados hispanos partieron consigo llevando sólo armas y municiones, se entregaron a un frenético saqueo, que duraría días. Como, además, muchos se volvieron a sus casas con lo obtenido, se puede decir que, tras la caída de Annual, el derrumbamiento absoluto de la Comandancia General de Melilla no fue provocado por los temibles Aït  Waryaghel, ocupados en labores más rentables que combatir, sino por cabilas de la retaguardia, menos belicosas pero alentadas por la fuga de las tropas.
          A la vez, Annual ratificaba las críticas vertidas en 1898 hacia el sistema político restauracionista, precisamente cuando las fuerzas conservadoras hicieron del Ejército la columna vertebral del orden político y social de España. La aniquilación del ejército de Silvestre y el desplome político de la Comandancia General de Melilla, fue, por ende, una abrumadora sorpresa para el régimen de la Restauración y una angustiosa realidad para el país. El primero perdía su prestigio; el segundo perdía no ya a ocho mil de sus hijos, sino su plena confianza en la Monarquía y en la esperanza propia de no conocer más tragedias familiares por Marruecos. Nunca, hasta entonces, había perdido la España contemporánea un ejército al completo. En bloque y de la forma espantosa –asesinado, en su mayoría, luego de capitular en sus posiciones- en que lo fueron los hombres de Silvestre. Un hecho insólito, desconcertante, opresivo. Y aunque había habido destrucciones militares de contingentes del colonialismo europeo tan absolutas como repentinas –una parte del ejército británico frente a los zulúes en Isandhlwana, el ejército italiano de Baratieri en Adua (Abisinia, 1 de marzo 1895)- y tan extensas como reiteradas –las derrotas británicas frente a los boers (en Suráfrica, 1899-1902)-, la naturaleza de la tragedia española en el Rif hizo que aquélla pareciese la más terrible de todas.
          Y es que no podemos dejar de apuntar la circunstancia de que Annual no fue sino el punto final tras un largo recorrido, una dinámica que nos remite a la crisis social persistente del Estado liberal español. De hecho, el texto de mayor impacto en las semanas posteriores a la anterior hecatombe colonial del régimen restauracionista, la derrota de 1898, ya puso de relieve algunas conductas definitorias de la sociedad española que, a posteriori, sólo se pueden ver como tremendamente ominosas y apuntando a tal fracaso del Estado. “La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular”, planteaba abiertamente el artículo “Sin pulso” que posteriormente se haría famoso. La pasividad del país lo había preparado, afirmaba, “para dejarse arrebatar sus hijos y perder sus tesoros”. Esta indiferencia letárgica garantizaba la estabilidad política, pero –en opinión de Francisco Silvela, autor del texto- esta era una impresión peligrosa: sin una opinión pública activa y vigilante, los grandes asuntos de Estado se transformaban en pura farsa y por esta vía se marchaba directo al fracaso. En aquella coyuntura histórica, aquello que se había tenido por la gran ventaja del régimen político había devenido en un obstáculo insuperable, que abocaba al colapso de la misma sociedad nacional. Aquel diagnóstico, de hecho, podía ser aceptado por muchos: en la época imperialista y de la segunda revolución industrial, de una creciente competencia internacional en el terreno económico y de la política exterior, un Estado-nación políticamente estable, pero sin la capacidad fiscalizadora de la opinión cívica, se veía como un ejemplo de fracaso colectivo. La misma faceta que representaba la ventaja más grande del sistema –la estabilidad política de la Restauración- era la otra cara de una moneda que, entonces, mostraba el espectro de un implacable fracaso como nación. 
          Bloqueada la evolución hacia la democracia, el efecto integrador del pacto entre los sectores burgueses, opuesto a la autonomía de la opinión pública se veía contrarrestado por la inhibición de la ciudadanía y sus repercusiones negativas sobre la eficacia del Estado en los nuevos tiempos de finales del siglo XIX. La amplia movilidad experimentada por la sociedad española a lo largo de la centuria finiquitada no había conducido al desarrollo de la ciudadanía o de alguna suerte de responsabilidad colectiva, sino a una reclusión sistemática de los individuos respecto de los asuntos públicos, aquello que Antonio Maura retrató con un tono de sarcasmo: “Este es un pueblo que está en la plaza pública como las rameras añejas en su lecho. Ya no veo punto de apoyo para nada”. Quedaba yugulado así, entendía el político mallorquín, cualquier posible basamento en la opinión pública a favor de un respaldo entusiasta a la penetración colonial en Marruecos, que tanto él como Silvela alentaron.  El edificio del liberalismo se había estabilizado al precio de inhibir a la opinión pública y eso, como volvería a reflexionar Silvela, pasaba elevadas facturas en una época de creciente mundialización económica y competencia imperialista. 

Las interminables guerras de Marruecos

          En este enrarecido contexto, tal como señaló Santos Juliá, las interminables guerras de Marruecos no contribuyeron en nada a la democratización de dicho edificio liberal. El problema marroquí se convirtió en el eje de la política exterior española, de hecho, a partir de 1898, y por ende, en el catalizador de los problemas políticos y sociales que se arrastraron durante el período de profunda crisis estructural interior que fue el reinado de Alfonso XIII. Las guerras del Rif consumieron los recursos materiales y humanos del país y se convirtieron en una “pesadilla” que exacerbó todos los demás conflictos larvados durante la etapa restauracionista y aun antes, desde los inicios de la revolución liberal española. Y… durante las primeras décadas del siglo XX, la conciencia española pasó a estar profundamente marcada por los desastres militares de Marruecos. La tragedia de Annual, en particular, no hizo sino intensificar la perenne introspección entre intelectuales y políticos sobre España y el carácter nacional español, que se había agudizado con el Desastre de 1898. En el período que siguió a la pérdida de su Imperio, en que España se despidió de sus últimas colonias en la guerra con los Estados Unidos, algunos intelectuales llegaron a sugerir que España sufría una enfermedad crónica. Desde final de siglo se asistió a un verdadero torrente de publicaciones sobre las causas de la supuesta decadencia de la nación y las soluciones utópicas para recuperarla. El desastre de Annual reforzó el mito de la singularidad de España que continuaría vigente durante gran parte del siglo, y, sobre todo, durante la guerra civil.  

Las guerras de Marruecos ayudaron, además, notablemente a acabar con el sistema político de la Restauración, liquidando así la posibilidad de que aquel evolucionase –tal como lo estaba haciendo a comienzos del siglo XX, apuntó Santos Juliá, de manera lenta, pero natural, paso a paso- desde un sistema oligárquico a uno democrático. En 1909 quebraron el turno pacífico en el ejercicio del poder ejecutivo entre liberales y conservadores; en 1917, con la creación de las Juntas de Defensa, hirieron de muerte al sistema político restauracionista, derrumbando definitivamente el turno de los partidos como clave de bóveda de funcionamiento de ese sistema, y en 1921, las consecuencias de Annual afectaron no sólo a los partidos del turno, que desaparecieron o al ejecutivo, al gobierno, que pasó a manos militares, sino a la propia constitución de la Monarquía española y, de rechazo a la monarquía misma. Dos décadas después de la Restauración y con unos cuantos años de aplicación del sufragio universal masculino, la España de 1898 había evidenciado un raquitismo que alejaba el escenario político del propio de otros países –como Francia, Reino Unido o la Alemania unificada-, donde el desarrollo agitado de la opinión pública y el ejercicio creciente de la ciudadanía acompañaban el protagonismo de la política de masas desde finales de la década de 1880, raquitismo que todo el mundo en nuestro país vino de hecho a reconocer. Como el futuro demostró, se trataba de un hecho estable y complicado de corregir: en el verano de 1921, una dramática combinación de ineptitudes y de intereses  particulares, cubiertos con una fachada patriótica, conduciría a la inmensa tragedia del Rif, que favorecería el colapso del sistema de la Restauración dos años más tarde. Se desencadenaba un nuevo conflicto, que casi se solapaba con el de 1909, y que partía de unas mismas premisas que aquel por parte de los resistentes marroquíes. Nueva guerra donde la ventaja de la que partía la guerrilla rifeña que combatía a los españoles se basaba en un punto: el total conocimiento del terreno, sobre el que los marroquíes reaccionaban bajo las consignas de la precaución, esperando a actuar sólo y exclusivamente cuando esa ventaja fuese una certeza. 


Personalizada la culpa en el General Silvestre

          Un acontecimiento militar, el desastre de Annual, del que existe una abundante bibliografía en la que suele personalizarse la culpa  en la actuación de Manuel Fernández Silvestre, Comandante General de Melilla en ese momento, aunque en realidad, lo que falló en aquellos días de julio de 1921 fue todo un sistema a establecido a lo largo de diez años por decisiones políticas y militares que crearon una estructura y unos procedimientos disfuncionales –primando el seguimiento de las directrices políticas de hecho en lugar de hacerlo las consideraciones tácticas-, poco apropiados para las características del conflicto que libraba España en el Rif.  Así, por ejemplo, se señala que por un lado, había una gran diferencia entre las unidades militares hispanas destacadas en el territorio: había algunas que en razón a su reclutamiento, organización o empleo habitual tenían una buena capacidad de combate (como las unidades profesionales de los Regulares o la Legión, los regimientos de caballería o las compañías de zapadores, que no estaban tan extraordinariamente dispersas por el territorio como el resto de unidades, las cuales permanecían en gran medida atadas a posiciones fijas, los blocaos), mientras otras sufrían graves carencias, las cuales sólo eran paliadas por la capacidad y valor de algunos de sus componentes (verbigracia, nos referimos a los regimientos de infantería o la policía indígena). Por otro lado, el temor a las bajas entre los soldados españoles de reemplazo se había traducido en su empleo en Marruecos por parte del Alto Mando en cometidos secundarios, mientras las tropas indígenas (Regulares y Policía)  actuaban como tropas de choque, lo que fue minando entre los rifeños el mito de la supuesta superioridad del europeo para dar paso a un cierto complejo de inferioridad e incluso al desprecio de las poblaciones locales, que empezaron a creer en lo fácil que era vencer a los españoles.
          Por otra parte, conviene  hacer referencia a quien encabezó la oposición en el territorio a la penetración colonial española, el rifeño de Aït Waryaghel, Mohammed Ibn Abd el-Krim, conocido en la Península como “moro amigo” hasta que pasó a liderar el movimiento de resistencia rifeño. Sobre su forma de actuar, María Rosa de Madariaga ha llegado a precisar que el notable bereber no veía reparos en la presencia colonial, en tanto en cuanto pudiese conllevar la modernización de su país, pero se  oponía a lo que consideraba una ocupación militar del territorio.   De hecho, no debemos olvidar que su padre, el caíd Abdelkrim el Khattabi, era un fiel aliado de España y defensor de la penetración hispana en Marruecos, lo que le valió más de un atentado contra su vida por parte de sectores de los Aït Waryaghel opuestos a la presencia colonialista; a partir de 1920, cuando comenzó en profundidad a partir de Melilla, la penetración militar dirigida por el Comandante General, Manuel Fernández Silvestre, las autoridades españolas parece que ya no tenían necesidad de sus aliados tradicionales en la zona. Esta actitud no gustó mucho a la  familia el Khattabi, por lo que Abd-el-Krim (padre) reclamó el regreso a Axdir, la aldea donde vivía este clan bereber, de sus dos hijos, Mohammed que actuaba dentro de la Administración del Estado español en Melilla y de su hermano M´Hamed, que estudiaba en España. 
          En sus Memorias, Mohammed Ibn Abd el Krim relata que fue su progenitor quién lideró, en principio, la resistencia contra las tropas de ocupación españolas, temiendo que estas ocupasen las tierras de los Aït Waryaghel. Ibn Abd el Krim recordó en el citado libro que su padre reclutó a unos 200 hombres con el fin de lanzar un asalto y recuperar la población de Tafersit, considerada una localización estratégica para la defensa de los territorios de Aït Waryaghel.  Pero tres semanas más tarde, falleció el caíd Abd el Krim, cabeza de la familia el Khattabi y ello dejó al movimiento de resistencia sin un líder.  A la postre, su hijo mayor acabaría relevándole.

Tesis más acertada de López Lázaro

          Con todo, la renovación historiográfica  actual está potenciando un  auténtico cambio en la  visión del personaje; al respecto, es reseñable una tesis presentada en el ámbito universitario americano que analiza la figura de Ibn Abd el Krim desde un punto de vista totalmente diferente, alejado del mito y cercano al personaje histórico, un trabajo concienzudamente elaborado, obra de de Fabio T. López Lázaro,  utilizando documentos originales del Instituto de Historia y Cultura Militar de Madrid, algunos de ellos totalmente inéditos,  que nos desvela dentro de la dinámica evolutiva de una de las más poderosas y  famosas familias de la Historia marroquí a comienzos del siglo XX,  la trayectoria de quien acabaría encabezando la resistencia rifeña a la ocupación militar española, un proceso de ambición social y político de aquel que quiso lograr primero los beneficios derivados de la colaboración con los españoles, para luego acabar chocando con los frustrados deseos de modernización del Rif.  La historia de un notable marroquí que admiraba la civilización europea y deseaba importar las maneras y los avances del desarrollo moderno en el Rif.  La familia El Khattabi, en este sentido, puede ser considerada un ejemplo de la élite rural marroquí, no totalmente desligada de sus lazos con el mundo urbano, que vecina de Europa, se veía a sí misma como la que podía implementar y aplicar los avances industriales, económicos y sociales del Viejo Continente, en aquel rincón africano. En  esta trayectoria de labrado ascenso y búsqueda del poder y la influencia política, que un destacado a´yan (=notable) del norte del Imperio jerifiano trazó buscando la europeización y la colaboración con los extranjeros como base primordial de apoyo a su proyecto, el colapso del  intento de encabezar este movimiento de desarrollo con ayuda exógena, llevó a Ibn Abd el Krim a intentar la modernización del Rif por su propia vía. 
          El trabajo de López Lázaro se detiene en un análisis detallado de los acontecimientos previos al Desastre de Annual, en el verano de 1921, cuando Ibn Abd el-Krim había abandonado ya su colaboración con España y comenzaban las operaciones militares hispanas en el Rif Central. La tesis de Lázaro desvela como la captura por los rifeños del puesto español avanzado en Abarrán, precedente del desastre de Annual,  no fue debida al ataque de la harka que estaba reuniendo Ibn Abd el-Krim.  Según el relato de un notable Waryaghel  que servía a la Administración española, ocupando el lugar antes desempeñado por el de Axdir, los líderes de esta particular harka fueron un grupo de jóvenes notables a los que el oficial al mando de la guarnición española en Alhucemas se había negado a pagar con subvenciones y pensiones. Con todo,  sería Ibn Abd el-Krim el que acabaría capitalizando la ventaja de la derrota española. En medio de la reacción popular que se producía en el norte de Marruecos contra la penetración  creciente militar española desde Melilla, y en un contexto donde después de la Gran Guerra, los sentimientos de libertad y de deseos de independencia de los pueblos sometidos a una dominación exterior habían quedado en evidencia, Ibn And el Krim encontró resuelto su dilema anterior de seguir o no apoyando a los españoles que respaldaban hasta entonces su ambición, la suya particular de notable rifeño y en general, la de su familia, los Khattabi: obtener un completo poder sobre todo el Rif. Enfrentado a la posibilidad de ser arrastrado en una “jacquerie” islámica de cariz anti-colonialista en el norte de Marruecos, la única alternativa para Ibn Abd el Krim fue canalizar esas fuerzas populares para convertirse en su líder. Por ello, López Lazaro llega a la conclusión de que su liderazgo del movimiento de resistencia fue debido a razones pragmáticas, más políticas que ideológicas; en aquellas circunstancias, era su ideología de la modernización la que él vehiculizaba e instrumentalizaba para servir a su política personal de ambicioso notable con deseos de controlar el territorio, y no sucedía al revés y por ello no se le puede ver ni como un precursor de la independencia del Rif, ni como un “proto-nacionalista”, o un “pre-nacionalista”.



La Fundación pro-RAE y Fundación ONCE se unen para garantizar que la lengua que usan los dispositivos electrónicos sea accesible para todos

firma del convenio



L.M.A.

    6 de noviembre de 2020.- Madrid.- La Fundación pro Real Academia Española y Fundación ONCE han firmado un convenio de colaboración para garantizar que la lengua que usan los dispositivos electrónicos sea accesible para todos.

El acuerdo, suscrito por Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española y vicepresidente de la Fundación pro-RAE, y Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, aborda la necesidad de que el lenguaje que emplean los diferentes aparatos electrónicos en su comunicación sea entendible por el mayor número de usuarios, se trate de personas con o sin discapacidad, cualquiera que sea el nivel cultural o de alfabetización, etcétera.

Según recalcan ambas entidades, es decisivo que la utilización que se haga de la lengua española por el emisor y el receptor se efectúe en términos que sean fácilmente entendibles por las dos partes, teniendo en cuenta que una de las dos puede ser una máquina programada. «Se trata de que los dispositivos hablen y entiendan un lenguaje sencillo», insisten.

El acuerdo subraya que esta exigencia de máxima accesibilidad en el uso de la lengua española pretende beneficiar no solo al colectivo de personas con discapacidad, sino a toda la ciudadanía en general. «Este lenguaje sencillo podrá facilitar la comunicación a las personas mayores o a quienes estén menos familiarizados con las tecnologías, o las que posean un nivel de conocimiento o aprendizaje básico o presenten alguna dificultad de cualquier naturaleza, o en general a cualquier persona que no conozca la terminología concreta del servicio al que está accediendo a través del dispositivo».

En virtud de este convenio, Fundación ONCE colaborará en la fijación y supervisión de los criterios de accesibilidad en la utilización de términos y expresiones. Además, está prevista la creación de un sello o sistema de homologación que garantice que se está empleando lengua accesible.

El acuerdo se enmarca en el proyecto «El uso accesible de la lengua por los dispositivos electrónicos».

Pilar Ruiz, novelista, autora de “El Jardín de los espejos” sobre tres mujeres, tres épocas y un lugar: Cantabria


Pilar Ruiz (El Diario Montañés)


L.M.A.

6/11/20.- Madrid .- Pilar Ruiz es la autora de “El Jardín de los espejos”, novela  sobre tres mujeres, tres épocas y un lugar: Cantabria. Cada una de ellas llega al mismo lugar, una casa que llaman “El jardín del Alemán”, rodeada de un boscaje misterioso, en la que se refugian, para reencontrarse a sí mismas y de paso conocer sobre su línea genealógica. 

    Cantabria es la tierra que da soporte a la narrativa, con su paisaje, leyendas, valle de fantasmas, brujas, druidas, montes con cuevas de pintaderas, el río Pas y, sobre todo, la casa de acogida, clave para las tres mujeres.

    La novela, de casi 500 páginas ha sido publicada por Roca Editorial.

    Siempre se ha disfrutado con las sagas familiares que van dando cuenta del paso del tiempo y los avatares que éste presencia y devora como Saturno. Inés, Amalia y Elisa acuden a El Jardín del Alemán en años sucesivos:

    Inés lo hace en la actualidad, en busca de un cineasta secreto y desaparecido, cuya vida conecta con la suya. Amalia llega en 1949 al valle para escapar de una sombra oscura, de sí mismo y de su deseo. Y Elisa, lo hizo en 1919 a la espera del regreso de un hombre desaparecido en la I Guerra Mundial; ella es la mujer del alemán.

    “Tengo que contar una historia que todavía no conozco. La busco porque sé que está ahí, escondida en alguna parte, muy cerca, tanto que casi puedo tocarla con los dedos. ¿Se puede tocar una historia? No lo sé; la mayoría son como fantasmas”, así comienza la novela que nos va desvelando una intriga sucesiva.

    Pilar Ruiz es guionista y directora de cine (Los nombres de Alicia). Colabora como columnista en la revista CTXT y has escrito dos novelas: El corazón del caimán y La danza de la serpiente.

Más información

www.rocalibros.com



“Por los ojos de Raquel Meller” , obra musical sobre la trayectoria del icono de la música española en el Teatro Tribueñe

Una creación de Hugo Pérez de la Pica


Raquel Meller, tonadillera


L.M.A.

    6/11/20.- Madrid.- El teatro Tribueñe de Madrid estrena una nueva producción bajo el título POR LOS OJOS DE RAQUEL MELLER Trayectoria de un icono de la música española. Un espectáculo conciliador en el que se diluyen todas las tendencias políticas Una creación de Hugo Pérez de la Pica

Sinopsis

    Barcelona 1907. Paquita es modista y vive una triste realidad, su jornal es el único y escaso sustento de la familia. A duras penas aconsejada por una artista que cree en sus aptitudes, se ve obligada a dedicarse al género ínfimo, tan en boga en las postrimerías del novecientos. De un duro comienzo en los escenarios, pasa a la fama arrolladora con un ritmo frenético; de La Bella Raquel a Raquel Meller. Por su vida se suceden los amores en sus dimensiones varias, el desasosiego, la incertidumbre, el olvido… Las torres se levantan y caen. Se impone en los teatros y las pantallas del mundo entero. Su arte desmenuza todo el espectro de sus posibilidades interpretativas.

    La obra está protagonizada por Helena Amado, vocalista de O Sister y protagonista en los últimos tres musicales de Hugo Pérez de la Pica, Alarde de tonadilla, Canela y Tus muertos que son los míos. Con Candelaria de la Serena, Rocío Osuna, Badia Albayati, Matilde Juárez, Iván Oriola y Zalo Calero Colaboración Especial Irina Kouberskaya Dirección Musical Tatiana Studyonova 

Estreno domingo 22 de Noviembre a las 19h Viernes y domingos hasta el 6 de Diciembre V/20h – D/19h 


Raquel Meller




TEATRO TRIBUEÑE
c/ Sancho Dávila, 31
28028 Madrid
Tel.: + 34 91 242 77 27 / 91 355 33 90
Móvil: + 34 677 754 837


jueves, 5 de noviembre de 2020

“Las puertas del cielo y otros relatos”, por José Antonio Sáez, publicado por Dauro

 


José Antonio Sáez Fernández, escritor



Julia Sáez-Angulo

5/11/20.- Madrid.-  “Las puertas del cielo y otros relatos” es el libro por José Antonio Sáez, publicado por la editorial Dauro. “Estos relatos que más que decir susurran en tono doméstico y menor mis muchos desvalimientos”, dice el autor sobre su escritura.
Pedro M. Domene escribe el prólogo del libro en lo que califica como “Cuaderno de bitácora durante la pandemia, marzo-junio 2020”, el que dice que “un cuento es capaz de mostrar nuestro mundo como sitodo cuando apreciáramos en él, quedara reflejado en una vidriera policrsomada”.
José Antonio Sáez Fernández (Albox, Almería, 1957) es licenciado en Filosofía Hispánica por la Universidad de Granada y profesor de Lengua y Literatura de enseñanza media hasta su jubilación. Su memoria de licenciatura versó sobre “Ramón Sijé: Textos dispersos y olvidados (1926-1936)

El libro “Las puertas del cielo y otros relatos”, tiene dos partes diferenciadas: la primera, recopilación de los siete cuentos publicados en volúmenes antológicos de cuentos o publicaciones periódicas, y, la segunda, casi medio centenar narraciones breves publicadas en el blog “La mirada ausente”. 
    El tono lírico de los relatos revela un profundo sentido humanístico de los mismos. Una escritura que revela de su autor: sensibilidad, cultura, y conocimiento de la tradición literaria, con argumentos tan variados que captan la atención del lector. “El cuento se hace con el ritmo de la palabra”, dice Ignacio Aldecoa y José Antonio Sáez nos lo recuerda con la cita a principio del libro.