Mostrando entradas con la etiqueta Buenos Aires. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Buenos Aires. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de enero de 2022

CRÓNICAS ARGENTINAS XXX. Paraíso de la Naturaleza, ciudadanos cultos y política compleja



Troncos y raíces en La Recoleta





Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

13/1/22.- Buenos Aires.- País exportador de Papas y de reinas, dije de Argentina en mi primera crónica, pero sobre todo país hermoso de una Naturaleza rica y feraz, que invita a escribirla con mayúsculas, y rico también en extensión, en territorio, en belleza. Ciudadanos cultos en líneas generales, al menos en sus élites, lo que demuestra que tienen un buen Bachillerato y Universidad. Cuentan con varios Premios Nobel. “Un país donde se vive muy bien, si no fuera por los políticos”, me decía un argentino en alguno de los encuentros que he tenido a lo largo de este mes en Buenos Aires.

Aquí y allá es inmediato y fácil echar la culpa al Gobierno de turno o a los políticos del presente. El país está muy dividido entre peronistas y oposición conservadora, aunque todos los argentinos son de alguna manera peronistas, como señalara Borges, solo seapor el tiempo que el partido de Perón con distintos nombres, ha detentado el poder. Inevitable: tirios y troyanos. 

Hay muchos peronismos dentro del Peronismo, por eso me contaba un abogado en mi anterior viaje a Argentina: “Yo milito en el peronismo porque hay más chance de llegar al poder y me gusta ejercer la Política”.

Siguiendo a Borges, al que he disfrutado releyéndolo en su tierra, (eso tiene su punto): “Creo que con el tiempo mereceremos que no haya Gobierno” (prólogo de su libro “El informe de Brodi”). Borges siempre hacer sonreír con sus boutades.

En España, donde se habla con cercana periodicidad de los argentinos, porque los consideramos parientes, también había oído, hace tiempo aquello que dice más o menos: Dios creó en Argentina el paraíso terrenal, que hace crecer en la noche, pero los argentinos lo deshacen durante el día.

En fin, ¿quién soy yo para opinar de un país que no es el mío? Pero no se puede remediar; como señaló el filósofo Baruj Spinoza, ya hace siglos: “Dios nos ha dado la inteligencia para que la usemos” y mi mente no se cansa de observar, ver y analizar, aunque se equivoque. Ya lo dijo el escritor español Juan Benet: el primer artículo de cada Constitución debiera ser: “El ciudadano tiene derecho a equivocarse”, quien solo pretenda que piensen como él o, de lo contrario, anatematiza, ese sí que es un fascista.

He disfrutado estos 30 días en Buenos Aires, en Argentina. Claro que el hecho de estar con amigos me da la ventaja de tener un observatorio más cercano e intenso que, cuando se mira desde un hotel. Amigos que me han ofrecido su intimidad doméstica y familiar, lo cual es jugar con ventaja. Nunca podré agradecerles tamaña generosidad. 

        "El tema es la amistad, esa íntima pasión de los argentinos", escribe Borges. (*)

    Conocer es amar, cuando las cosas son gratas. Amaré más a Argentina, a partir de este viaje en que he conocido mejor sus entrañas, aunque mis crónicas hayan sido meramente impresionistas. La espuma, también habla del caldo interior.

        He escrito algún breve relato estando en el país, y sé que aflorará en mi escritura mucho más en el futuro. Hay temas que me interesan y sobre los que investigaré, como la actuación de antiguas pandillas montoneras en la pampa del XIX o los corsarios que llegaron hasta San Francisco e hicieron la ciudad argentina durante dos días, cuando aquel territorio pertenecía todavía a México. Los recovecos de la Historia esconden siempre buenos relatos. Borges  lo sabía y es un buen maestro en ello. También escribiré sobre malevos y policías conniventes que reparten ganancias en "zonas liberadas". O sobre los apagones prolongados de verano en la gran ciudad.  Todo viaje nutre a un escritor.

Los argentinos hablan el español con donosura y, a veces, con aspaviento cantarín. Cuentan con cierto vocabulario de argentinismos que les da sabor. El lunfardo es más bien orillero, si bien algunas de sus palabras han pasado de los porteños al habla coloquial, sobre todo entre los jóvenes. El escritor Roberto Arlt sabía bien de todo esto.

        Por lo demás, a Argentina le va la divisa parisina de fluctuat nec mergitur, Fluctúa, pero no se hunde. Los cortes de electricidad en la ciudad son tremendos, la inflación, el cambio de moneda oscilante... pero ¿quién esta libre de estas lacras que afligen con frecuencia a la sociedad? La pandemia también está presente, en estos momentos de estío, afortunadamente menos que en España, que lleva camino de endémica. Aunque la situación depara muchas oscilaciones en este campo.

Vale la pena visitar y conocer Argentina, Buenos Aires especialmente, además del glaciar Perito Moreno, por los recién casados. Mejor en primavera y otoño para evitar calores con humedad insufribles en verano, sin tregua alguna en la noche, o fríos  en el invierno. Y mucho mejor, cuando pase la pandemia ingrata. 

    De Argentina nunqvam satis, (este latinismo va en honor del amigo, el escritor porteño Raúl Lavalle con el que recorrí algunas calles y lugares). De Argentina nunca se hablará bastante.

    Han quedado cosas sin ver, de la primera lista inicial confeccionada con Adriana, pero el tiempo, medida de las cosas, no daba para más. Se me ha quedado colgando el mercado de antigüedades y brocanters de Buenos Aires. No hubo un día más para hacerlo. Elegir es renunciar y yo lo hice en medio de los calores sofocantes, que han dado máximas de 41 y 43 grados hasta el punto de establecer records y provocar apagones de horas. "Una vergüenza para los argentinos", se quejaba un camarero sensible a la imagen externa del país entre los visitantes foráneos.

        A veces, en mi ingenuidad, creyéndome en posesión de un español neutro, creía pasar desapercibida en el habla, pero no, pronto me preguntaban de dónde era. Cuando yo respondía de España, no les bastaba, pues de inmediato volvían a preguntar de qué parte de España. Necesitaban conocer la región, por si coincidía con alguna de las de sus abuelos. En muchos casos presumían de ser también españoles, o más bien de tener la doble nacionalidad argentina y española, con lo que no descartaban volver algún día a España, más en el ensueño que en la realidad. 

        Todo este presente en el cono sur ha sido un tejido de recuerdos para el futuro. Quizás, a media que pasen los días, los meses y los años se vuelvan sueños fantasmagóricos como si nunca existieron.

    *"Páginas de Jorge Luis Borges seleccionadas por el autor" (1983)



Julia Sáez-Angulo y Adriana Zapisek en "El Rodal"


Gomero de La Recoleta

lunes, 10 de enero de 2022

CRÓNICAS ARGENTINAS XXIX.- Buenos Aires, la ciudad de las mil y una estatuas y los cien mil árboles. El gomero de La Recoleta

Palacio de las Aguas Argentinas

Ceibo en el Yacht Club Argentino


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

        9/1/22.- Buenos Aires es la ciudad de las mil y una estatuas y los cien mil árboles. A falta de instituciones culturales abiertas, cerradas -hoy por la pandemia- o restringidas a citas previas aplazadas, solo quedan los largos paseos por las largas distancias de esta ciudad con amplios parques de arboledas, trufados de sucesivas estatuas, en su mayor parte donadas por distintas instituciones. Ciertamente Buenos Aires, B.A. es un museo a cielo abierto tanto de arquitectura como de escultura. Los paseos, mejor en la mañana para evitar los calores de un tórrido verano, que no se alivia en las noches.

    Los grandes edificios o terrazas al aire libre en plazas y veredas, están muy protegidos por puntas de “balas de cañón” en hierro, para evitar atentados terroristas, como los llevados a cabo contra la Embajada de Israel y la Asociación Mutual Israelita Argentina, A.M.I.A, institución de cultura y divulgación de la colectividad judía en Argentina, la más numerosa y activa en Hispanoamérica. Ambas sedes sufrieron sendos atentados islamistas en los 90, por medio de vehículos con explosivos, y resultado de decenas de víctimas, muertos y heridos, propios y cercanos.

El Palacio de Aguas Corrientes (1927), que hoy alberga el Museo del Agua y oficinas, es un edificio notable de Buenos Aires. Construido a final del XIX para alojar los tanques de suministro de agua corriente para la ciudad, su arquitecto fue el noruego Olaf Boye, que lo llevó a cabo son suntuosos materiales importados. Se encuentra en el barrio de Balbanera, el Once, y las cámaras de turistas y visitantes se posan en él.

No lejos del Museo de Bellas Artes, una conmovedora escultura mitológica de “Centauro herido”, por el escultor francés Antoine Bourdelle (1861-1929), que ha dejado numerosa obra en este país del cono sur. El escultor la tituló, según figura en la misma obra como “La muerte del último centauro”, referido a Quirón, preceptor de Aquiles, herido por una flecha envenenada de Hércules. Obra en bronce, oxidado en verde, cercana al barrio de La Recoleta. El tema del centauro fue también de interés para Picasso.

Casi al lado, la escultura de mármol blanco de Julio Le Parc (1928), “Hacia la luz". En 2019, el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires le dedicó una amplia muestra monográfica al artista argentino que reside en París desde 1958. En 2016 Le Parc oficializó la donación de la obra “Esfera azul” al Centro Cultural Kirchner.

    Una de las estatuas más emotivas de B.A. la de Raoul Wallemberg (1912- 1947), un “héroe sin tumba”. Diplomático sueco salvó a numerosos judíos en Budapest, fue detenido por los nazis y al final de la guerra por los soviéticos. Nunca se supo dónde y como murió. La colectividad judía, poderosa en Argentina, creó una Fundación internacional con su nombre y llevó a cabo una buena escultura en el parque no lejos del Museo de Bellas Artes. 

    Los arbustos gigantes y árboles, en buena parte centenarios y umbrosos, son las mejores esculturas vivas de B.A. Los troncos retorcidos y horadados o las raíces de muchos de ellos asoman a la superficie como si fueran amenazantes colas de dragón, sus oquedades invitan a pensar en gnomos, sílfides y ninfas del bosque. Verdadero venero para los escritores de literatura infantil.

    Árboles habituales son las tipas, gomeros, ombúes, araucarias, sauces, palmeras canadienses y australianas, eucaliptus, alcanfores, ficus arborizados… Cabe destacar el gomero de La Recoleta, el barrio de pasado patricio, con mansiones al estilo francés, muchas de ellas reconvertidas en hoteles o embajadas.

El gomero de La Recoleta es un espectáculo de visitantes y gozo para los niños. Sus ramas de más de 30 metros de largo se desparraman en el aire y, para evitar su caída, se le han colocado tutores, rodrigones y un titán que las sostienen, creando cierta perplejidad por lo inusual de la vista. Se le tiene cariño entre los porteños por ser el árbol más viejo de la ciudad. Otros árboles gigantescos de interés se encuentran en el cercano Palais de Glace. La historia dice que, a finales del XVIII, el gomero  lo trajo de la India fray Francisco de Altolaguirre. El nombre de La Recoleta se debe a los frailes recoletos que habitaban esta parte de la ciudad. No lejos del gomero se encuentra el célebre café La Biela con las figuras de Borges y Bioy en bronce.

    En cuanto a las aves, no faltan las verdosas cotorras argentinas con sus graznidos duros, depredadoras de los gorriones, así como los horneros y los abundantes pichones negros, algo siniestros, que se acercan a calles y plazas.

Y para cuando uno se sienta cansado, están los 84 bancos de hormigón diseñados por el Grupo Bondi,  con una apariencia de muebles acolchados y abandonados en las aceras. Invitan al tacto para comprobar si el capitoné es verdadero o falso, pues muestran bullones que son trampantojo. Algunos, si están sucios, parecen mobiliario arrumbado en la calle. Una vez comprobado que son duros de cemento, el viandante se sienta sobre ellos y comprueba que no son precisamente mullidos ni cómodos, son simplemente originales. El diseño sorpresivo o extravagante reina en nuestros días.

        Los paseantes de perros, con diez o doce ejemplares en la manada -ocho son los permitidos por la normativa- forman parte del paisaje urbano de Buenos Aires.

    Hablando de ciudades Borge dice: "...En cuanto a Buenos Aires, la quiero mucho, pero bien puede tratarse de un viejo hábito".

        *Mañana última Crónica Argentina XXX.  

Escultura a Wallenberg, "héroe sin tumba"
Retrato de Raoul Wallenberg, por Peter Malkin, el hombre que atrapó a Adolf Eichmann en Buenos Aires en 1960
Escultura de Julio Le Parc

Banco de hormigón en las calles

Paseantes de perros en B.A.
Ceibo en flor

miércoles, 22 de diciembre de 2021

CRÓNICAS ARGENTINAS VII. De la vida, encuentros, rodocrosita, bandera y migraciones

Estatua del general san Martín con sus nietas María Mercedes y Josefa Dominga. Buenos Aires.

El arquitecto Carlos Thays diseñó Barrio parque en 1912, donde abundan las embajadas, entre ellas la de España

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

23/12/21.- Buenos Aires.- Estoy de vacaciones y de turista, por lo que no voy a hacer esfuerzos ímprobos para recabar entrevistas que me resultarían interesantes, sobre todo con Jorge Fernández Díaz, escritor argentino al que sigo con puntualidad en su crónicas y sobre todo en sus relatos maravillosos con una prosa rica y vivaz. La revista Zenda da buena cuenta de su trabajo. Fernández Díaz es un digno discípulo del gran Borges. Me limitaré a leerlo que es lo mejor que puede hacerse con los escritores para que, en muchos casos, no decepcionen.

Mis vacaciones son para estar y disfrutar con amigos y conocidos, amén de mis anfitriones que tienen mucho que decir, contar y mostrar. La Navidad la pasaremos en Nordelta, zona noble del country, con la familia que tiene niños, y ya se sabe que donde hay niños hay alboroto y alegría.

Para después de Navidad, tengo encuentros ya y medio cerrados con el entrañable Roberto Alifano, gran conocedor de la literatura española y experto en Borges; con la poeta Sol Durini, en el palacio de Sans Souci; con la pintora Cristina Santander que reinterpreta con maestría la pintura española del Siglo de Oro y suele exponer en la feria de Estampa; la escritora Elsa Leonor di Santo, que hizo la tesis doctoral en Madrid sobre  el dramaturgo del Siglo de Oro Juan de Matos Fragoso (1606-1669), coetáneo de Calderón de la Barca; con la maravillosa escultora Norma d´Ippolito; la fotógrafa Grace Rogers; la uruguaya Verónica Musselli, que lo sabe todo sobre la Agricultura…, y qué sé yo. No hay tanto tiempo; un mes pasa rápido, máxime cuando hay fiestas por medio. 

De momento Raúl Lavalle sigue siendo mi guía ilustrado en la capital argentina y nadie podría contar con mejor cicerone para hacerlo. A él no se le escapa un latín. En una fuente de la avenida del Libertador descubrió y me mostró una fuente con esta inscripción: amicitia vera iluninat. La verdadera amistad ilumina.

Compra de regalos en los shopings (lo argentinos, reticentes con lo inglés, desde el episodio de las Malvinas, utilizan con frecuencia su lengua “americana”). Ya lo dijo Benedicto XVI: cada regalo que llegue a nuestras manos que nos recuerde al gran regalo de Dios en estos días: su Hijo Jesús hecho Niño, el Mesías, el Señor.

En las tiendas de bisutería no faltan los collares, pulseras y pendientes de rodocrosita (“color rosa” en griego), considerada la piedra nacional de Argentina, aunque no hay decreto institucional para tal afirmación. Una piedra que va contra las energías negativas, según el prospecto publicitario. Es un buen regalo como souvenir. Adriana me obsequió con un colgante de rodocrosita.

El lenguaje simbólico es sugerente y tiene un punto. A la bandera blanquiazul argentina también se le atribuyen significados: desde el original color azul Borbón del rey de España, frente al invasor Napoleón en la península, a los colores de María, para aquellos que veneran a la madre de Cristo, a la Virgen de Lujan, patrona de esta tierra. Argentina cuenta también con una aparición mariana, Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, un santuario muy visitado de fieles, en la misma provincia de Buenos Aires.

Resido al lado del Barrio parque de las embajadas en Buenos Aires, donde los edificios son palacetes que decimos en Madrid, algunos de estilo Tudor y la mayoría de estilo afrancesado o italiano de primeros del XX, con sus rejas curvilíneas. No falta una casa racionalista de Le Corbusier, frente al Museo de San Martín. En ella estuvo algún tiempo Victoria Ocampo y recientemente vivió en ella uno de los Macri, ex presidente de Argentina. En un palacete recubierto de hiedra residió la princesa polaca Delfina Krasicka Orlofska, autora de bellos textiles artísticos, que expuso en su día junto a los cuadros de la pintora Adriana Zapisek. Conmovedora la estatua de San Martín en bronce junto a sus dos nietas María Mercedes y Josefa Dominga. Buenos Aires. 

El empresario Mario Saslovsky que vivió de niño en el barrio de Flores, de clase media, cuenta que a veces los niños se acercaban al barrio de las embajadas para ver como vivían los ricos. Hoy él reside aquí. Es un hombre hecho a sí mismo. Empezó la carrera de Medicina, pero llevaba el comercio en la sangre y se entregó de lleno a él, al negocio electrónico. La vida es siempre sorpresiva; el éxito de los audaces y el fracaso es  mera circunstancia pasajera. Lo importante es la marca de la infancia que se imprime en la vida. Luciano Pavarotti decía: “yo de niño era pobre, pero no me enteré, porque era feliz”. Pues eso.

Mi querido amigo, el historiador Víctor Morales Lezcano, prepara una ponencia sobre la emigración árabe (sirios, jordanos, palestinos y libaneses) en Argentina durante el período 1890-1945. A casi todos ellos los llaman los turcos por aquí y se fueron a las zonas más secas del país, como Santiago del Estero o La Rioja argentina, un clima más acorde a sus países de origen. El padre François Narsh, maronita del Líbano, tuvo en Argentina su primer destino, porque aquí, la colonia libanesa es numerosa y próspera. Ya saben aquello de que, en los negocios, donde haya un libanés que se quite un judío, y donde haya un armenio, que se quite el judío y el libanés.

"Amicitia Vera Illuminat", inscripción en una fuente de la Avenida del Libertador

Colgante de rodocrosita argentina

martes, 21 de diciembre de 2021

CRÓNICAS ARGENTINAS V. Del solsticio, cartoneros, murciélagos, estatuas y san Martín de Tours

Rok and Roll en La Boca



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

        21.12.2021.- Buenos Aires.- El solsticio recorre ya las calles bonaerenses con su calor húmedo, como los cartoneros, esos personajes que atraviesan las calzadas con pesadas cargas a mano, bicicleta o motocicleta -los mejor situados. Son los primeros recicladores del cartón y papel de la ciudad. Todo un paisaje y paisanaje urbanos. No se ve una brizna de papel por las calles, por lo que debe estar bien pagado en destino. 

En comparación a Europa, o más exactamente a Madrid, no hay mucha decoración pública de Navidad en las calles de la capital argentina, salvo la publicitaria de marcas y tiendas. Tampoco he escuchado villancicos, pero seguro que los cantan en alguna parte. Dicen que todo es cuestión de presupuesto.

Los murciélagos en la noche, pequeños vampiros, son otros visitantes de la ciudad en las alturas, y mis anfitriones me recomienzan cerrar bien las persianas, el olor ácido que rezuman sus cuerpos es insoportable, asegura Adriana Zapisek. Por su parte, Mario Saslovsky los ahuyenta con pequeños lazos de plástico transparente atados a las persianas, que los agita el viento. Lo aprendió en su casa de Málaga, cuando unos vecinos utilizaban ese método para ahuyentar a las palomas, otras aves ratoneras, depredadoras del aire.

He paseado por el verdor del Parque 3 de Febrero, una de esas fechas que muchos ciudadanos olvidan a que efemérides se refiere. Descubrí un busto del escritor, premio Nobel en 1934, Luigi Pirandello (1867-1936) y me alegró. Otra atención literaria. El busto es donación de una comunidad siciliana de Agrigento, residente en Buenos Aires, que lo donó a la ciudad.

He tenido que aclarar a María Tecla Portela Carreiro, la mejor lusista de España (Linda de Sousa afirma que habla y escribe portugués mejor que cualquier nativo), que los bustos de escritores y poetas en los parques bonaerenses se deben a los regalos de instituciones, asociaciones, o grupos de amigos, en colaboración asertiva con el intendente (alcalde) de Buenos Aires). Pues eso. Fernando Pessoa y Camoens tendrían un buen lugar, pero de esa manera. Tecla se lamentaba de que no hubiera un busto de escritor en lengua portuguesa en el Jardín de los Poetas. Ella adora la cultura lusa.

    El busto de Pirandello está junto a la avenida del Libertador, lo que no es decir mucho, porque en Buenos Aires las calles pueden acercarse con facilidad al número ocho mil, eso sí todo muy cuadriculado, porque todo es llano y bien dispuesto para las bicicletas. No lejos de Pirandello, el monumento al presidente Sarmiento, en una estatua de Auguste Rodin.

La Boca y san Martín de Tours

    No me he privado del paseo turístico e informativo por el barrio de La Boca, con el consiguiente recorrido de “Caminito”, el callejón de cien metros que ha sido inmortalizado en el famoso tango de Carlos Gardel, compuesto por Juan de Dios Filiberto. Color, mucho color en casas y veredas, con un aire entre tierno y kitch. Nos sentamos a tomar una cerveza rubia en la terraza de El samovar de Rasputín, donde hay música rock en directo de bandas no falta. Ensordecedor. La camarera, una mujer con facciones finas, nos cuenta que le tiran sus hijos en Buenos Aires, pero que quizás regrese a Barcelona donde tiene derecho de residencia y trabajo, además de un hermano.

Un hombre que nos oye hablar de España, se apresura a decirnos, con cierto orgullo, que él nació en Salamanca. Conversamos con él. Aquí todo es un entrar y salir de Argentina a España y viceversa, sin solución de continuidad.

Benito Quinquela Martín fue el artista que pintó el barrio de La Boca y cuenta allí con su monumento. Fue él quien infundió el intenso color al barrio. El fin de semana, La Boca es un puro mercadillo de cosas variopintas.

Al final del día me acerqué a la iglesia neo-románica de san Martín de Tours, el que partió con la espada su capa con un mendigo. Es el patrono de Buenos Aires. Cuenta la tradición que sortearon ese honor entre los santos del cielo, entre ellos varios españoles, y que, en todas las ocasiones que lo hicieron, salía san Martín de Tours (s. IV a. C.) que fue soldado romano, obispo en Francia y  oriundo de Hungría. Perfecto para sintonizar con el melting-pot de la entreverada capital de la nación, que todo lo acrisola. La iglesia de san Martín de Tours, situada en el barrio de Palermo, está atendida por agustinos.

    Siempre enseñé a mi ahijada Ainhoa que la caridad está en compartir, más que en desprenderse del todo, como hizo san Martín de Tours con su capa. Ella, ahora toda una mujer, me confiesa, que nunca olvidó esta lección. Me dijo que pondría el nombre de Martín a uno de sus hijos. A esto se le llama recoger frutos.

    Los perros de toda raza se pasean señoriales por calles y parques bonaerenses. Como en Madrid, llevan camino de superar en el censo a los niños.


San Martín de Tours partiendo su capa con un mendigo. Relieve en la iglesia en el barrio de Palermo.


murciélagos muertos en la acera (Foto Raúl Lavalle)

sábado, 18 de diciembre de 2021

CRONICAS ARGENTINAS II. Primavera de agapantos, calas y buganvillas. Dos grandes exposiciones en el MALBA de Buenos Aires


"Retrato de Ramón Gómez de la Serna", por Diego Rivera

Agapantos en Buenos Aires



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

18.12.2021.- Buenos Aires.- La primavera bonaerense restalla en abundante y vistosa floración de agapantos azules y blancas calas junto a las veredas -perdón, acera para los españoles- y buganvillas de distintos colores en arcos y muros. Una ligera brisa del río de La Plata se hace vientecillo en algunos momentos. Mejor así, pues me han avisado de que el calor del verano que se acerca es húmedo y un tanto insoportable.

Los niños terminan su curso escolar y, junto a sus padres, se van encaminado a lugares costeros de veraneo. 

Visite el MALBA, es decir el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, que celebra su vigésimo aniversario. Dos grandes exposiciones lo avalan: “Rafael Barradas. Hombre flecha”, exposición antológica dedicada al gran artista uruguayo Rafael Barradas (Montevideo, 1890-1929), pionero de la vanguardia internacional, creador del vibracionismo. Y “Latinoamérica al Sur del sur”, rearticulación de la narrativa de la colección permanente a partir de temas clave de la historia del arte latinoamericano del siglo XX, que se vinculan con preocupaciones del presente como la preservación del medio ambiente, la participación de las mujeres, los derechos de las minorías étnicas y sexuales y la apropiación del legado cultural en la construcción de la memoria de una nación. Una muestra previa de huacos abren la muestra.

La abundante presencia de nombres femeninos en la exposición se agradece, es un deber de justica histórico: Társila do Amaral, Frida Khalo, Ligia Clark, Norah Borges, Remedios Varo, Amalia Peláez…relucen en sus obras. 

Siempre he sostenido la duda de si conviene hacer “guetos artísticos” en los museos, pero como señala el ICOM, organismo internacional de los mismos, “los museos de arte contemporáneo han de especializarse, para que no se parezcan unos a otros como gotas de agua”. El Whitney Museum de Nueva York está especializado en arte contemporáneo norteamericano, como el MALBA lo es de arte latinoamericano. 

Resulta interesante volver a ver el retrato de Ramón Gómez de la Serna (1915), por Diego Rivera o el retrato de “Pombo” (1921) de Rafael Barradas. Los nombres de Antonio Berni, Joaquín Torres-García, Emiliano Di Cavalcanti, Lygia Clark, Rafael Barradas, León Ferrari, Raquel Forner, Luchita Hurtado, Frida Kahlo, Hélio Oiticica, Amelia Peláez, Emilio Pettoruti, Diego Rivera, Wifredo Lam, Marisol, Xul Solar o Maria Martins…, dan fe de la altura de miras en el arte reciente. Co si se hubiera fosilizado la colección, se echa de menos quizás nombres más recientes como los de Paternosto, Antonio Seguí, Julio Le Park, Eduardo Mac Entyre, Ari Brizzy, Cristina Santander, Adriana Zapisek, Los Carpintero, Tomás Sánchez… Quizás para una nueva muestra para el 20 aniversario.

El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, MALBA – Fundación Costantini fue fundado en septiembre de 2001 con el objetivo de coleccionar, preservar, estudiar y difundir el arte latinoamericano desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Es todo un referente a tener en cuenta en esta especialidad. La mayoría de sus fondos son donación de fundador, el magnate Eduardo Francisco Costantini (Buenos Aires, 1946), economista y empresario argentino. Hombre dedicado al mercado inmobiliario y financiero. La directora conservadora jefe del MALBA es actualmente María Amalia García.


Autorretrato de Rafael Barradas

viernes, 17 de diciembre de 2021

CRONICAS ARGENTINAS I.- Llegada y multi-celebración de cumpleaños del mecenas Mario Saslovsky

Foto: Infonegocios

Julia Sáez-Angulo en Ezeiza


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Adriana Zapisek

17/12/21.- Buenos Aires.- Ya estoy en Argentina tierra exportadora de Papas y reinas en el presente. La capital recibe con una primavera suave que anuncia el próximo solsticio de verano el 21, cercano a la llegada del Sol de Justicia que dicen los Salmos. Aquí, algo de Perogrullo, el sol sale por el otro hemisferio y el Norte ofrece la cotizada luz de mediodía para los europeos.

La pintora Adriana Zapisek y el patrocinador del Premio de Pintura Abstracta Mario Saslovsky, mis anfitriones, me recibieron en Ezeiza y me acogieron para la estancia de un mes. He aterrizado con todos los requisitos requeridos de pasaporte covid y PCR, en tiempo y forma que decimos los juristas.

Era el cumpleaños de Mario Saslovsky, y la agenda estaba cubierta de celebraciones, en primer lugar, de la treintena de sus empleados, que le organizaron un almuerzo a base de flores flotantes y empanadas argentinas de todo tipo: carne, pollo, roquefort, humita (voz quechua para denominar al maíz), espinacas, calabaza… La empanada se está haciendo tan argentina como el tango y se exporta por doquier. Véanse si no las numerosas franquicias de “Empanadas Argentinas” que proliferan por Madrid y el resto de España. 

Mario Saslovsky, a caballo entre Madrid y Buenos Aires, tiene su empresa en un edificio entero en el barrio bonaerense de Balvanera -del Once también lo llaman, por la cercana estación de Once de Septiembre-un recinto de grandes empresas de almacén y distribución de todo lo imaginable: electrónica -en su caso-, textiles, santería de imágenes de todas las creencias. El ritmo de trabajo es frenético en este barrio, que queda poco menos que desierto a las seis de la tarde. Repartidores en camionetas y a mano son el paisaje del movimiento continuo. Tráfico infernal,  del que se sobrevive.

Balvanera, con be alta, como dicen aquí, responde al nombre de la cercana iglesia de Balbanera, advocación de la Virgen de Santa María de Valvanera, patrona de la Rioja en España (que ahí se escribe su nombre con uve), desde el monasterio de la sierra de la Demanda, y nombre de la tercera carabela de Cristóbal Colón, Sancta María de Balvanera, aunque se la conozca solo por Santa María. No lejos de esta iglesia y en el mismo barrio, varias sinagogas y la sede de la Comunidad Judía, todas ellas bien protegidas de vallas para evitar entradas indeseables (antiguo barrio judío de comerciantes). También se detecta algún teatro alternativo con buenos actores.

    En mi segunda visita a Buenos Aires me resonaba la afirmación reciente del pintor argentino Ricardo González Goñi en la madrileña galería Ra del Rey: “Yo nací en Mendoza, zona del mejor Malbec del planeta, porque superó -por la mejor altura-, al de Francia, país que nos trajo la especialidad, pero mi ciudad, la mejor ciudad no solo de Argentina es Buenos Aires. He residido en París, Londres y ahora en Madrid, tres ciudades interesantísimas y bellas, pero Buenos Aires tiene otra cosa, algo, que la hace mi preferida”. Goñi, un chovinista maravilloso de esta gran capital argentina, con tantos árboles o más que Madrid y eso la honra, no como Punta del Este, ciudad donde apenas se divisa un arbusto.

    El gran Buenos Aires, diecisiete millones y medio de habitantes, en una nación de cuarenta y cinco mil en total. 

    Yo resido en el barrio de Palermo, en el piso 21 de una torre, desde la que se divisa el amplio río de la Plata, el bosque de Palermo, el aero-parque de aviones, el Club de Pescadores, las autopistas incandescentes que atraviesan la ciudad… Palermo, un barrio buenudo, adjetivo que los porteños utilizan y que la RAE acabará incorporando a su diccionario.

Mario Saslovsky, cuya familia rusa desciende de los barcos, como todos los argentinos, disfruta enseñando Buenos Aires, porque lo conoce bien. Es argentino de tercera generación -todo un record- y saca ventaja a su esposa Adriana, italo-polaca, que lo es tan solo de primera. Pasamos por delante del espléndido Congreso de Diputados, con una pequeña manifestación que reivindica a los mapuches. Cruzamos varias veces las avenidas del Libertador, Callao y Corrientes. Bastantes de las vías tienen nombre de generales. 

El escritor Jorge Luis Borges cuenta también con una calle a su nombre, relativamente reciente. El monumento a los españoles reluce como una tarta de nata… (no hay signos de iconoclastia amenazante). La plaza de Alemania o el Jardín japonés ofrecen su verdor envidiable. No pasa un mes sin la presencia de la lluvia como bendición del cielo. Argentina es rica es agua, no hay más que mirar el mar de agua dulce del río de La Plata. Nuestros ríos europeos son meros regatos ante este río inabarcable.

La jornada terminó con la celebración familiar de los Saslovsky, con nietos incluidos (donde hay niños hay alboroto y alegría). Laila Gruarín, pintora y esposa de Pablo, los pastoreaba con acierto. Una buena carne en Campo Bravo. Mario ya lo profetizó en Madrid: “Come pescado aquí y resérvate la carne para Argentina, porque vas a ver lo que es de verdad buena carne”. El entrecot (bife de chorizo para argentinos) está penetrado de fuego en toda la pieza, por más grosor que tenga y la carne está sabrosa y tierna. No sé como lo hacen, pero son maestros. 

    Estoy ultimando una cita con Raúl Lavalle, el audaz profesor argentino de Latín, que tradujo "Martín Fierro" a esa lengua madre, algo que me llenó de admiración cuando conocí el dato. Les tendré informados.

Mario Saslovsky, quinto por la derecha, junto a su hijo Pablo, segundo por la izquierda y un grupo de empleados.

Mario y Pablo Saslovsky, ambos empresarios, ante la antorcha de cumpleaños feliz
 
gerberas y muguet flotantes

Julia Sáez-Angulo y Verónica

Mario y Julia en el despacho de Dirección

Monumento a los españoles en Buenos Aires . Foto Wikipedia

Cumpleaños familiar de Mario Saslovsky

lunes, 6 de diciembre de 2021

Cronicas de Buenos Aires II. Texto y Fotos Mario Saslovsky


por Mario Saslovsky

 

PUENTE TRANSBORDADOR NICOLAS AVELLANEDA

        07.12.2021. .- El Puente Transportador está situado en Buenos Aires, Argentina, que se inauguró en 1914 y estuvo en funcionamiento hasta 1960. A partir del año 2011 se comenzaron a realizar trabajos para rehabilitarlo y luego de 6 años, el 27 de septiembre de 2017 el transbordador vuelve a funcionar luego de 60 años de inactividad. 

La plataforma transbordadora del puente mide 8 x 12 metros y podía operarse desde un puesto de control en el propio transbordador así como desde una sala de máquinas. Se creó para transportar peatones, carros, vehículos y hasta tranvías. En esa época, miles de obreros lo utilizaban para cruzar el Riachuelo y llegar a frigoríficos, astilleros y otros establecimientos de una zona de gran pujanza industrial.

La estructura posee un puente superior horizontal de 77,50 m de luz, lo que deja libre una altura de 43,20 m sobre el cero del Riachuelo. Los dos grandes pilares que le sirven de apoyo están anclados a cilindros de fundación que llegan a la cota -24 m. 

En la barquilla por viaje entraban cuatro carros con sus caballos y 30 personas. Su nombre le fue dado en honor a Nicolás Avellaneda, antiguo presidente de Argentina, que también diera nombre al Partido de Avellaneda en la margen derecha del río. Es uno de los últimos 8 puentes transbordadores que quedan en el mundo: tres se encuentran en el Reino Unido (Newport, Middlesbrough y Warrington), dos en Alemania (Osten y Rendsburg), uno en Francia (Rochefort), uno en España (Viscaya, erigido en 1893, el más antiguo del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad) y el Nicolás Avellaneda, único exponente americano.

                               PALACIO BAROLO



            El Palacio Barolo ubicado en la la Avenida de Mayo al 1300, en el barrio del Congreso, en su momento era el mas alto de Sud America.

Fue construido en 1919 por el empresario Luis Barolo y el arquitecto Mario Palanti Este, y representa a la Divina Comedia, de Dante Alighieri .

Como la obra de Alighieri, la planta baja representa al infierno, los primeros 14 pisos al purgatorio, los pisos siguientes son el paraíso, y el faro representa a Dios. 100 son los cantos de la obra de Dante Alighieri y 100 metros es la altura del edificio; 22 estrofas posee el poema y 22 pisos son los que posee el edificio; los cantos del poema tienen 11 o 22 estrofas, los pisos del edificio están divididos en 11 módulos por frente y 22 módulos de oficinas por bloque. La cúpula está inspirada en un templo Hindú y es el emblema de la unión tántrica de Dante con Beatrice, la protagonista de la obra.

El sueño de Barolo y Palanti Este era traer las cenizas de Dante Alighieri al edificio que iba a funcionar como mausoleo, pero ese sueño nunca se cumplió. Hoy se puede recorrer en visitas guiadas.

        IGLESIA DE SANTA FELICITAS

Este edificio se origina tras una historia de amor, tragedia y también de muerte.

Fue construida en honor a Felicitas Guerrero, nacida en 1846, quien a mediados del siglo XIX y con 15 años, se casó obligadamente con Martín de Álzaga, un señor mayor con una gran fortuna.

A los 26 años, Felicitas había enviudado y heredado una fortuna que, sumada a su belleza, atrajo a varios pretendientes. Uno de ellos, era Enrique Ocampo, al que Felicitas rechazó porque su corazón había elegido al estanciero Samuel Sáenz Valiente. Ocampo, despechado y furioso por no haber sido correspondido, asesinó a Felicitas de dos balazos el 30 de enero de 1872 y luego se suicidó.

Cuentan en el barrio que quien toca las rejas que protegen la Iglesia encuentra el amor de su vida o no lo pierde, si es que ya lo tiene a su lado. Por eso faltan varios partes de hierro y hay extremos doblados por quienes quisieron llevarse consigo algún trozo. 

La leyenda, además, habla de un fantasma (el de Felicitas) que aparece esa noche con un vestido blanco y llora de dolor…

domingo, 5 de diciembre de 2021

BUENOS AIRES I. Crónicas de Mario Saslovsky


    Mario Saslovsky

            06.12.2021.- Comenzamos una serie de dos crónicas fotográficas y escritas sobre Buenos Aires, que iremos publicando en días sucesivos.

BARRIO DE LA BOCA

 El barrio de la Boca, situado al sur de la Ciudad de Buenos Aires, fue poblado en la mitad del siglo XIX por inmigrantes italianos, pricipalmente genoveses, a los que se los conocia como xeneises, deformacion de la palabra zeneizi que significa genoves en su propio dialecto. Es así también (xeneises) como se los conoce a los hinchas del club Boca Juniors que fue fundado en 1905. El estadio llamado la bombonera por sus gradas elevadas que le dan forma de caja.

Este barrio fue cuna de numerosos artistas plasticos, destacandose entre ellos a Quinquela Martín (1890-1977) que retrató con gran realismo, escenas del puerto, sus trabajadores y su barrio.

Una de sus calles llamada “Caminito” refleja en sus murales la vida cotidiana de los trabajadores y lugares del barrio

“Regreso de la pesca” “Caminito”

Los inmigrantes se agruparon en Conventillos (casas con cocina y baños comunes) y pintaron sus casas con los sobrantes de pintura que traían los marineros. Como la pintura no alcanzaba para cubrir toda una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas.

Casas típicas del barrio

Este es uno de los barrios mas turisticos de la ciudad de Buenos Aires, ya que esta muy relacionado con el tango. 

La “vuelta de Rocha”, donde el Riachuelo (desembocadura del rio Matanza en el Rio de la Plata) hace una amplia curva, es uno de los lugares mas tipicos y donde el tango, se baila en la calle.

Tambien se da toda expresion tipica de este barrio como la venta de pinturas, suvenires y artesanias.

Tambien en este barrio, se encuentra el Galpon de las Catalinas donde funciona el "Grupo de Teatro Catalinas Sur" siendo el primer grupo de Teatro Comunitario en la Argentina

Desde el punto de vista político, el barrio de La Boca también fue popular por haber logrado el triunfo de Alfredo Palacios, reconocido como el primer diputado socialista de America (1905).

Dentro de los Museos que figuran en este barrio, podemos mencionar el Museo Benito Quinquela Martin, el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, Museo de la Pasion Boquense, Museo de Calcos y Escultura Comparada.

Un hermoso y tipico barrio porteño, digno de visitarse. 


martes, 3 de noviembre de 2020

Los viajes que no hice por la pandemia: Santo Domingo, Londres, Viena, Paris, Buenos Aires...


Santo Domingo. República Dominicana

José Enrique García durante su ultima visita a Madrid


Julia Sáez-Angulo

3/11/20.- Madrid.- Con el pasaje de avión en la mano, no pude asistir en abril a la Feria Nacional del Libro de la República Dominicana, que tenía lugar en Santo Domingo, invitada por la institución para impartir dos conferencias, una sobre “El arquetipo literario femenino. De Fedra y Antígona a Doña Bárbara y Lolita”, y otra sobre “La crítica de arte”.  El escritor José Enrique García, poeta y académico de la Lengua, fue el oficiante de mi presentación para ese largo y acariciado viaje que no pude llevar a cabo por esta pandemia que nos asola. Mi primera conferencia quedó a medias en el archivo del ordenador, pues no se sabe muy bien por qué, una se desmotiva y no dedica más tiempo a completarla, cuando el destino no ofrece la posibilidad de llevarla a cabo. Lo bueno es que ya me había estudiado, hasta donde pude, la literatura dominicana más reciente, sobre todo la escrita por mujeres como Camila Henríquez Ureña o Abigail Mejía.

    La fotógrafa cosmopolita Isabelle Hirschi, buena amiga de Lyon -donde hemos recorrido los pasadizos secretos de la Resitencia durante la II Guerra mundial-, dice que donde más feliz se encuentra es en Dominicana.

El sueño en el aire de cruzar el charco, cambiar impresiones con mis colegas del libro, visitar la catedral de Santo Domingo, el Museo del Quijote de Madera, recientemente creado por Juan Miguel Madera, directivo en la industria farmacéutica, a quien había entrevistado recientemente en Madrid y me esperaba para mostrármelo personalmente…

Si bien la organización de la Feria del Libro Dominicana me había invitado a pasaje y estancia de cuatro días en la isla caribeña, yo había planeado prolongar mi estadía quince días más, junto a la abogada española Carmen Valero, directora de Cáritas Dominicana en los tiempos del terremoto que asoló la isla en los 90, cuando ella realizó una encomiable labor de creación de ambulatorios, dispensarios o escuelas en un territorio desolado y golpeado por aquella desgracia de la Naturaleza.

    Nos esperaban las Hermanas Vedrunas, invitadas por Cecilia de la Cruz, una de las Hermanas dominicanas, a quien atiborramos de maletas con ropa para la gente de las periferias necesitadas de Santo Domingo (la palabra periferias le gusta mucho repetir al papa Francisco), donde aquellas se entregan y trabajan por amor a Cristo y sus pobres. Los nuestros.

Este viaje no pudo ser. No estaba de Dios, como dicen los andaluces con su filosofía de pueblo antiguo y sabio.

Juana María Herce en Londres. "Tarde de pre-confinamiento"

Juana María Herce: Invitación a Londres

Agosto de 2020 lo pasé en  El Escorial, desde donde contemplo cada día el monte Abantos, referencia conocida y casi sagrada, para los que vivimos o frecuentamos el Real Sitio. Allí me llegó la invitación a Londres de la escritora riojana, Juana María Herce, una poeta de pro, que encarga a algunos compositores que pongan música a sus poemas “para que se ganen unos euricos”. Su himno a la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja, ha tenido cientos de visitantes en youtube hasta el momento.

“Tengo una casa monísima en Noting Hill Gate”, me escribía Juana Mari, al tiempo que me ilustraba con fotos de sus estancias en wassapp. Mentalmente decidí acudir a su cita en octubre, cuando la capital inglesa está rebosante en la cartelera teatral. Entre tanto la covid-19 reptaba como una serpiente sigilosa por las distintas ciudades europeas, incluidas Londres y Madrid. La prudencia aconsejaba aplazar y no viajar a Gran Bretaña, porque la exigencia de catorce días de cuarentena arruinaba la idea de cualquier viaje. Los paseos literarios por el Londres de Dickens o Virginia Woolf quedan en pie.

Entre tanto, Juana Mari Herce, me provocaba envidia con su viaje de cinco días por los costwolds, diminutos pueblos pintorescos de la costa, donde la tradición y el buen gusto cuida las casas unifamiliares con los tejados de pajizo obscuro como en los tiempos de Shakespeare. Las tiendecitas de antigüedades, brocanters y vejerías se extienden por doquier. La Mirada Actual ha dado cuenta de ese recorrido en un reportaje :

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/10/otono-en-los-costwolds-pueblos.html


Mayte Spínola ante un retrato de Alfonso XIII, 0/l del pintort Julio Vila Prades

Mayte Spínola: Invitación a Viena

Viena fue la siguiente invitación de Mayte Spínola, pintora y mecenas, que cuenta con precioso, céntrico y gran apartamento en la capital austriaca, junto a la barroca iglesia de san Carlos Borromeo, no lejos de la Ópera, donde siempre recalamos cuando viajamos juntas (¡ojo a los vendedores ambulantes vestidos de peluca blanca y frac de colores, porque nos cobraron una fortuna por unas entradas que en taquilla solo valían 60 euros!). La fecha prevista del viaje era el 4 de noviembre; Mayte me aseguró que Austria estaba mucho mejor que España en lo que a la pandemia se refiere. Me ilusionaba volver por quinta vez a la musical Viena, con tan generosa anfitriona, así podría ver al fin la Imperial Cripta de los Capuchinos (es el título de un gran libro del austriaco Joseph Roth), donde están enterrados los emperadores del Imperio Austro-húngaro, que siempre he dejado para el final y sigo sin conocer ese monumento histórico. Mayte Spínola, como buena andaluza, nacida en Madrid, siempre objetaba que a ella eso de los cementerios, las tumbas y los muertos no le va mucho. Tendría que visitarlo a solas.

Pues bien, tampoco pude hacer este viaje porque, el covid 19 campaba por sus respetos no solo por Viena, sino en todo el país. 

Este viaje tampoco ha podido ser. Los hados no están propicios. Hay que remitirse al estado de alarma, con perimetraciones intermitentes y confusas, que se asemejan cada vez más a confinamientos, toques de queda y estados de sitio, porque el Congreso, de manera impúdica, se ha apuntado a seis meses de limitación a la libertad de desplazamiento de los ciudadanos, a merced de gobernantes locales o estatales que marean con su parrala particular. ¡Una hartura y un horror!

Gema Piñana, ante la tumba de su antepasado el presidente Estanislao Figueras (Madrid), junto a Julia Sáez-Angulo

Gema Piñana: Invitación a París

Solo queda un viaje a París durante el próximo mes de febrero, invitada por mi buena amiga la periodista Gema Piñana, que tiene un amplio apartamento cerca de Republique, en el edificio de una antigua guinguette, como la del Moulin de la Galette, de Renoir), parada y fonda del XIX, con amplio patio para carruajes, clasificada  de interés histórico por la Villa de Paris, ciudad que “fluctúa, pero no se sumerge”, como reza su divisa latina. La casa de Gema tiene una placa que recuerda, en aquel lugar, el hecho de una sublevación de la Comuna liderada por el coronel Maxime Libonne (1839-1905), más tarde editor de periódicos. La historia nos circunvala.

    Gema Piñana, (ahora afincada en los montes del Líbano, no lejos de los cedros de la cumbre) me recuerda cada día su invitación para febrero, porque dice que hace ya varios años que interrumpí la buena costumbre viajar anualmente a Lutecia (París en latín, porque una es muy clásica). Y han surgido cosas nuevas en la capital del Sena, como la Fundación Vuitton, trasladada desde de Jouy-en-Josas o la renovación del Museo Picasso en el barrio Marais, hoy gueto de la colectividad gay.

Escalera de la casa-taller de Cristina Santander. Buenos Aires

Con Cristina Santander en Buenos Aires

    La última invitación llegó de la pintora y grabadora argentina Cristina Santander, que tiene una preciosa casa-taller de cuatro pisos en el barrio bonaerense de La Recoleta. Solo por ver la escalera señorial de esta mansión valdría la pena viajar, pero, sobre todo, para espiar qué es lo que está haciendo actualmente en su taller. Sus hermosos grabados gofrados los vemos cada año en la feria de Estampa en Madrid y nos fascinan por lo que tienen de recreación y homenaje a los personajes de la Historia de España, sobre todo en tiempos de los Austrias. El viaje a Argentina queda para el futuro, pero no ad calendas grecas.
    Para viajar, nada mejor que tener amigos generosos esparcidos por el mundo.

    ¿Podré realizar los viajes pendientes o la pandemia me lo arruinará de nuevo? El futuro está escrito en las estrellas y el viento, que dicen los indios americanos. Entre tanto, libros y lecturas que ayudan a viajar con la mente y a imaginar lugares o personajes ad libitum. También la escritura, como refugio ante las inclemencias de la vida.