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viernes, 28 de enero de 2011

Rafael Canogar expone su Pintura en la galería ArtePaso de Madrid



Rafael Canogar: Pintura
Galería ArtePaso
Bárbara de Braganza, 10
28004 Madrid
Enero - Febrero, 2011
www.artepaso.com


Julia Sáez-Angulo


Es uno de los artistas fundadores más relevantes del célebre Grupo El Paso (1957 – 1960), que en los años 60 renovó la pintura española con la abstracción, auspiciado por la madrileña galería Juana Mordó. Ahora Rafael Canogar expone sus últimos trabajos pictóricos en la galería ArtePaso, con nuevas abstracciones de pequeño y mediano formato.

Rafael Canogar (Toledo, 1935) presenta una serie de obras de en las que el rojo, negro y blanco dominan en cromatismo, si bien hay hermosos azules en una alternancia de ritmos y barridos. Geometrías y gestos definen estos últimos trabajos del pintor toledano afincado en Madrid, que mereció en su día la medalla de oro de su tierra, la Comunidad de Castilla La Mancha.

Actualmente se está llevando a cabo el catálogo razonado de la obra de Rafael Canogar (info@rafaelcanogar.com) y se trata de localizar toda la obra de este sabio y prolífico autor, que ha pasado por etapas muy diferentes que abarcan la abstracción y el realismo de denuncia más feroz en tiempos de la dictadura.

El historiador académico Víctor Nieto Alcalde (Madrid, 1940) ha escrito un libro titulado “Rafael Canogar. El Paso de la Pintura”, editado por Nerea en 2006 en el que analiza y reflexiona sobre la obra del artista.

“Las pinturas de Canogar no son una sucesión de etapas que se van acumulando en el tiempo sino una suma de experiencias que alteran el contenido de todo lo anterior y, a la vez, desarrollan cuestiones que, de una forma consciente o inconsciente, habían quedado suspendidas en la conciencia del pintor”, dice Nieto Alcaide.

La búsqueda de un lenguaje propio



“La obra de Canogar es un incesante buscar y horadar en sí mismo para dar respuesta a los estímulos e impactos de la realidad exterior. Muchas de estas respuestas resultan afirmaciones compactas y contundentes; otras quedan como sugerencias, como apuntes apartados y durmientes que con frecuencia son despertados como réplicas de un problema plástico e ideológico que los suscita de nuevo”, añade el autor.

El libro acoge los apartados: Los cambios y el tiempo; Una poética fragmentada; Inicio en la modernidad; La orilla otra; Poética del compromiso; Retorno al orden; El cuadro, el muro, la pintura.

La forma de entender la pintura “se halla en clara correspondencia con la personalidad humana de Rafael Canogar. Pintor cargado de inquietudes, dotado de una sorprendente actividad y con un entusiasmo propio de un artista joven, que se inicia en la lucha constante para encontrar un lenguaje propio, es un hombre sosegado dotado de una profunda humanidad, lleno de un impulso vital y equilibrado”, concluye Nieto Alcaide.





lunes, 13 de diciembre de 2010

“Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”, libro sobre sus comienzos



“Cristóbal Balenciaga
La forja del Maestro (1895-1936)”
Miren Arzallus
Prólogo de Leslie Elis Miller
Editorial Nerea/ Diputación Foral de Guipúzcoa
San Sebastián, 2010




Julia Sáez-Angulo


         13.12.10 .- El célebre diseñador Cristóbal Balenciaga llegó en 1936 a París, la capital de la moda donde vivió un “exilio regio” al decir del libro “Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)”. Tenía 42 años, la experiencia de la creación de siete casas abiertas con su nombre y estilo, por lo que su experiencia en el mundo de la alta costura en España era grande. Todo ello le ayudó a triunfar en el faro mundial de la moda.

La autora Miren Arzaluz Loroño (Bilbao, 1978) ha querido narrar y explicar en este libro las cuatro décadas anteriores al establecimiento de Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Guetaria, Guipúzcoa, 1875 – Jávea, Alicante, 1972) en la capital de Francia. Un entramado de aprendizaje, dominio y negocio familiar que le dieron las bases para el lanzamiento internacional a los pocos meses de abrir su nueva casa en la parisina avenida de Georges V.

En los apartados del libro se habla de veraneo de la familia real en San Sebastián, una familia que fue cliente del modisto, junto a otros personajes como Martina Eizaguirre y los marqueses de Casa Torres. Los años de formación de Balenciaga son cruciales para entender su buen hacer en la costura, así como su experiencia empresarial-

El diseñador de alta costura llevó a cabo los sucesivos registros de los nombres Balenciaga y Compañía, Cristóbal Balenciaga y Eisa Costura. El modisto tuvo casas en Madrid, Barcelona y San Sebastián hasta que la guerra civil acabó con ese mundo del lujo en la alta sociedad.

Historicismo, Zuluaga y japonismo

El apartado de Influencias señala el historicismo, la obra de Ignacio Zuloaga, el japonismo, Vionnet y el kimono como referencias clave, así como los grabados de ukiyo-e para las estilizaciones del kimono.

El libro es oportuno y casero al mismo tiempo. Financiado por la Diputación de Guipúzcoa, busca los orígenes y raíces de este maestro de la alta costura del siglo XX que se catapultó en París. El ejemplar se ha presentado en el Museo del Traje de Madrid, institución que cuenta con interesantes modelos del diseñador.

No olvidemos que el citado museo gira fundamentalmente en torno a los cuatro grandes nombres de la moda: Fortuny, Balenciaga, Pedro Rodríguez, Manuel Pertegaz... a los que sigue Elio Berhanyer. También guarda de Flora Villarreal, una bilbaína que triunfó en Madrid al tiempo que Balenciaga y que entre otras, hizo el traje de boda a la duquesa de Alba.

Cristóbal Balenciaga también cuenta con un museo monográfico en su Guetaria natal, que tras ciertos avatares de desmanes, como los regalos de piezas por parte de algunos políticos locales zotes, se ha asentado con piezas importantes como los modelos de la condesa de Llanzol, una de las mejores clientes del modisto, que diseñara entre otros los traje de novia de la reina Fabiola de Bélgica y Carmen Martínez-Bordiú.

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