miércoles, 19 de marzo de 2025

DÍA DE LA POESÍA 2025. El mundo literario rinde homenaje a Ángel González en el Instituto con una celebración de la poesía



TAN CERCA DE ESTA TIERRA

Tan cerca de esta tierra

que sufrió resignada nuestros pasos,

donde echaron raíces nuestras cruces

y aprendimos la luz, 

hoy quiero celebrar 

el bautismo de arcilla

y rescatar tu nombre,

para poder entrar en la memoria

con vestido de seda.

Y los siglos se fueron deslizando

por el oblicuo plano de la Historia

que sembraron de tronos y de espadas, 

espirales de vida en nuestros vientres,

soportando las sombras

que cercenaron nuestro gozo.

Y abandonado entre renglones,

se hizo viejo el silencio.

                Milagros Salvador

*****

Salgo a los versos como si buscara
sombras entre las amapolas.
Nubes que pesan y pasan con formas
indefinidas de paisajes adjetivos,
indecisas, undosas.
Un gato perezoso
atisba desde lo alto de la parra;
emboscado entre los pámpanos,
sus ojos amarillos escrutan mis ensueños.
Lenguas de viento silban por los resquicios
de mis párpados entrecerrados.
Esta pared antigua y desconchada
de la casa que fue de mi pasado,
me ofrece su respaldo sin prejuicios
para que hoy ahonde en los recuerdos.
Ese viento solano que presagia la lluvia,
con su cálido aliento
despeina las palabras, enredándolas
entre las ramas del viejo chopo negro;
aquel en que marqué a punta de navaja
el vaticinio incierto del enamoramiento.
Se desmayan las hojas de la memoria
deshaciéndose en copos de pavesas.
Entro al poema pisando restos de naufragios.
Se derrumban las torres del recuerdo
dejándome desnudo, desvalido.
Como aquel niño que lloraba sobre la acera
pidiendo una limosna.
Vuelvo a mí mismo.
Las cenicientas nubes. El gato escrutador.
Un racimo de uvas que cuelgan de la parra.
Un indolente muro de una antigua casa.
El viejo chopo negro que me guardó el secreto.
Mi soledad, mi yo y mi silencio.
Busco a Dios entre las piedras
o en un rimero de flores nuevas
que han brotado al abrigo de la hierba.

Rogelio Sánchez Molero

*****

PAZ Y HERMANDAD HUMANA:
VALORES ESENCIALES


Vivamos en hermandad
todos los seres humanos
pues al ser humanidad
con la Paz y la Verdad
necesario es ser hermanos.
Los valores esenciales
para andar nuestro camino
son los ejemplos vitales
que nos libran de los males:
Con la Hermandad la Paz vino.

Beatriz Villacañas España

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LOS CEREZOS DEL JERTE


Y ya estarán floreciendo

los cerezos de la Vera.

En la falda azul de Gredos

ya llegó la primavera.


Desde mi ventana veo

en lontananza las crestas

del Almanzor, fuertes torres

milenariamente enhiestas.


Desde allí bajan las aguas

que el fértil Jerte congrega

y distribuye en un valle

de inigualable belleza.


¡Qué frenesí de blancura

en sus espejos refleja,

como si un jirón de nubes

se hubiera posado en ellas!


Nubes de escarcha fragante

o de algodón en guedejas

inundan escalonados

bancales y cambroneras.


¡Qué maravilla gozar

de la venturosa mezcla

del blancor de los cerezos

con el azul de la sierra!


Se diría que una invasión 

de mariposas y estrellas

de las apretadas ramas 

milagrosamente cuelgan.


¡Cómo me gusta perderme

en el vergel de esta sierra

y dejar que el pensamiento

vuele y rime mil ideas!


Breve y frágil es la flor

del cerezo, fiel emblema

de lo hermoso y fugitivo

que urde la naturaleza.


Símbolo de la mujer

la llamaron los poetas:

dulce, sensual, delicada,

divina, mortal, soberbia…


Que el ser es fugaz y eterno

los sabios vieron en ella,

terco retorno incesante,

a la vez una y diversa…


En las galerías del alma

llevo esta inefable sierra,

desde que mi ser de niño

impreso quedara en ella…


Aquí se extiende la vista

majestuosa, serena.

El alma se alza y relaja,

inundada de belleza.

Y pienso que Dios dispuso

este éxtasis de pureza

como divino anticipo

de su pura Gloria Eterna.


José María Gómez Gómez


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HOY HOMENAJE A ÁNGEL GONZÁLEZ

El Instituto Cervantes homenajeará este viernes 21 de marzo al escritor Ángel González (Oviedo, 1925 - Madrid, 2008) con motivo de la celebración del Día Mundial de la Poesía, en un acto en el que participarán destacadas personalidades del ámbito literario y cultural.
 
La bienvenida institucional correrá a cargo del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero. Intervendrá también la directora general del Libro y del Cómic, María José Gálvez, y la consejera de Cultura, Política Lingüística y Deporte del Gobierno de Asturias, Vanessa Gutiérrez, que leerá algunos poemas junto con Araceli Iravedra, de la Cátedra Ángel González; y los editores, escritores y periodistas Miguel MunarrizChus VisorBenjamín PradoJosé Luis García MartínIgnacio ElgueroXuan Bello y Rocío Acebal.
 
Para finalizar, habrá un recital con música de la mano de Jordina Biosca y el guitarrista David García.

La memoria de Ángel González, uno de los poetas más destacados de la generación del 50, se guarda en la Caja de las Letras del Cervantes con 
un legado formado por numerosos libros, un autorretrato, cartas, fotografías y otros objetos que resumen su vida y su obra creativa, depositado in memoriam en un acto celebrado en febrero de 2023.

El director del Cervantes alabó entonces la figura del poeta asturiano «por la significación y la labor de maestro que cumplió» con él, tanto por la ayuda personal que le prestó años atrás, como por «su magisterio poético», desde sus primeros años de dedicación a la poesía.

Para García Montero, recordar la «lección lírica y cívica de su obra y su vida», así como su literatura comprometida con el antifranquismo, resulta necesario porque «mantener la conciencia y la resistencia es también mantener la esperanza». Asimismo, señaló los puentes que la «importantísima» obra de González estableció con las letras hispanoamericanas, en especial con el poeta peruano César Vallejo.

El legado de González se guarda en la Caja de las Letras junto al de otros poetas de la generación de los 50, como
 Gil de BiedmaCaballero Bonald o José Agustín Goytisolo.

Un poeta fundamental de la generación de posguerra

El poeta y crítico literario Ángel González nació en Oviedo el 6 de septiembre de 1925. Estudió Derecho en su ciudad natal y Periodismo y Magisterio en Madrid y, en 1954, ingresó por oposición en el cuerpo de la Administración central. Dos años más tarde publicó su primer libro de poesía, Áspero mundo, con el que obtuvo un accésit del Premio Adonais.

Tras breves estancias en Sevilla y Barcelona —donde entró en contacto con poetas como Carlos Barral, Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo—, regresó a Madrid. Allí conoció al grupo madrileño de escritores al que pertenecían García Hortelano, Gabriel Celaya y Caballero Bonald, entre otros.

Su siguiente libro fue Sin esperanza, con convencimiento, de 1961 y, posteriormente, vino la primera etapa de su obra poética, que le otorgó un puesto fundamental dentro de su generación.

En 1972, Ángel González se trasladó a Estados Unidos para trabajar como profesor en la Universidad de Nuevo México y, desde esa fecha, residió en Estados Unidos, aunque con largas estancias en España.

Otros títulos publicados hasta su fallecimiento, en 2008 son Tratado de urbanismo (1967), Breves acotaciones para una biografía (1971), o el póstumo Nada grave (2008). Además, Ángel González también escribió ensayos sobre aquellos poetas que más le influyeron como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, el grupo del 27 o Gabriel Celaya.

Toda esta obra le sirvió para ser reconocido, entre otros, con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1985) o el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1996), además de su ingreso el 23 de marzo de 1997 en la RAE.

3 comentarios:

Roberto Alifano dijo...

Otra vez, gracias, querida amiga.
El comentario anterior se borró, pero valga este. Decía en el anterior que Ángel González, fue un gran amigo y uno de los poetas más representativos de España.

Roberto Alifano dijo...

Muy bien elegidos los poemas, todos representativos y admirables.
Qué bien que se recuerde a Ángel González, querido amigo y hermano del alma.
Agradecido como siempre a vuestro impecable espacio.

Raúl dijo...

Queridos amigos
Feliz día de la poesía para todos. Es muy bello encontrar a personas como Rogelio y a José María en estas etéreas páginas. Un gran saludo y felicitaciones,
Raúl