martes, 4 de febrero de 2020

Stevenson, autor maestro de los “Relatos de terror y misterio”


-->




Julia Sáez-Angulo

            3/2/20 .- Madrid .- Leer o releer el relato de El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, del escritor, escoces universal, Stevenson, es todo un escalofrío por su misterio y el terror que encierra. La Biblioteca de Literatura Universal en la editorial Almuzara acaba de publicar Relatos de terror y misterio. Fábulas morales” de R Stevenson, para los amantes de la buena lectura o los aficionado a relatos de misterio y terror.
            Robert Louis Stevenson (Edimburgo, 1850 – Samoa, 1894) fue un escocés que llevó su tierra y ciudad en el corazón toda su vida. Un escocés universal, autor de libros de aventura y misterio que siguen encandilando en la actualidad a miles de lectores. Sus relatos son imperecederos y han dado lugar a películas.

            Victoria León recuerda en el prólogo del libro que para Chesterton “el gran mérito de Stevenson era haber hecho más que ningún otro artista moderno para que los hombres se avergonzaran de su pudor a la vida. En el conflicto permanente entre el bien y el mal que hallamos en sus obras, puede que el mal siempre se imponga y que la realidad no sea otra cosa que la huida de la muerte, desesperanzada y jalonada de denuncias, que conduce hacia la nada y la desolación, pero en ellas el ser humano siempre encuentra el modo de redimirse moralmente por puro amor a la existencia”.

            El libro de relatos que nos ocupa comprende los tres títulos de El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Markheim y Olalla en las que se observa “un mismo propósito literario que persigue la ampliación de los límites de lo verosímil a través de lo fantástico o lo sobrenatural para introducir los conflictos y temores más profundos del hombre moderno desde el Renacimiento a nuestros días”,  añade Victoria León.
-->
            Los ecos de Shakespeare y su sentido de la tragedia del hombre están en el cordón umbilical literario de Stevenson.










domingo, 2 de febrero de 2020

«BROTO: ALGUNOS COLORES» EN EL MUSEO CASA DE LA MONEDA


En el Museo Casa de la Moneda

 Pinturas de Broto


  
 L.M.A.




3/2/20.- Madrid .- En el Museo Casa de la Moneda se inaugura la exposición BROTO: ALGUNOS COLORES, que estará abierta al público hasta 15 marzo de 2020. La muestra, preparada por José Manuel Broto como galardonado con el premio Tomás Francisco Prieto 2018, y comisariada por Lola Durán Úcar, supone un alegato contra la banalidad actual de una sociedad, apresada por un mundo entregado a la novedad irreflexiva. Para combatir esta peligrosa tendencia, el artista ofrece la contemplación, la creación armónica que frene el pesimismo, con una actitud beligerante y esperanzada.

El recorrido de la exposición se hace por colores, donde podemos leer frases del artista y en la que hay primeros dibujos blancos, casi transparentes. Hay también pinturas sobre lienzo, realizadas con materiales tradicionales de la pintura, en una estrecha relación entre soporte y materiales. Además, encontramos obras hechas con ordenador mediante programas de diseño digital, con imágenes ávidas de color, impresas sobre papel; algo más de cuarenta obras fechadas entre 1976 y 2019.










“La Movida Madrileña”, libro de entrevistas con Ana Aparicio Cillán y fotos de Eduardo Cimadevila


-->



Julia Sáez-Angulo

            2/2/20 .- Madrid .- La “Movida” madrileña celebra su 40 aniversario  y Ana Aparicio Cillán ha llevado a cabo una serie de entrevistas, que junto a las fotografías, imágenes  que Eduardo Cimadevila Niño llevó a cabo en los años 70, conforman el libro publicado por la editorial Tébar Flores de 284 páginas.
            Un libro especialmente recomendado para amantes de la música y aficionados a la fotografía.

            Se trata de una historia viva de la música española que se recupera con motivo de la efeméride del fenómeno psico-social, contracultural, que animó Madrid con lo que algunos denominaron “cultureta” –por su falta de profundidad- de tribus urbanas jóvenes, pues no fue más allá de un estilo, unas apariencias y una música ligera, en la que más de cien artistas de distintos campos estuvieron presentes de distinta manera. Algunos de ellos se los llevó por delante el tiempo y, a algunos, o la droga.

            Entre los artistas de esta Movida madrileña: Paracelso, Caballo Jazz´ta, Burning, Radio Futura, Siniestro Total, Lo quillo y Trogloditas, Danza Invisible, Ilegales, Kaka de Luxe, Alaska y Dinarama, Gabinete Caligari, Derribos Arias, Glutamato Ye-yé, Sindicato Malone, Los Coyotes, PVP, O.X. Pow, La Uvi, La Broma de Satán, Tapones Visente, Los Seres Vaciós, Veneno, Aviador Dro, Golpes Bajos, La Mode, Los Elegantes, Los Secretos, Ciudad Jardín, o  Vº Congreso. Todos ellos conforman el índice del libro que nos ocupa.

            Nombres, nuevos, provocativos, llamativos, como los de los cantaores de Flamenco, pero el pop.

            La Movida se dio en varios ámbitos como son la música y las artes plásticas principalmente. La revista La Luna de Madrid, de Borja Casani o Jose Tono Martínez daba cuenta de todos los actos artísticos que llevaban a cabo. Rock-Ola era la discoteca de moda. La fotografía estaba en la cresta de la ola. Todo tiene un tiempo y un perfume, que por fuerza pasa para dar paso a otros. No olvidemos que cada generación quiere imponer su propia estética, distinta de la generación anterior.
            Con la perspectiva de los años, los protagonistas repasan en el libro La Movida madrileña sus vivencias y analizan aquella influencia que tuvieron en una moda pasajera, de la que más de uno se quiso desenganchar cuando ya la Movida iba perdiendo fuelle. El libro va dedicado “En memoria de mis hermanos Pepe y Jacobo Cimadevilla, músicos”.

            Toni Marmota escribe en el prólogo: “Nuestro país despertaba de un largo letargo del que nosotros no éramos consciente, sobre todo a nivel cultural. Pasamos de leer Mortadelo y Filemón a “cómics underground, de escuchar los discos de Lou Reed (con solo la mitad de las canciones porque estaban prohibidas, a la eclosión punck de las ediciones argentinas, de Jak Kerouac, a que, por fin, se encontrasen en nuestras librerías; por no hablar de la cantidad de películas que no se estrenaban en nuestro cine y ya podíamos ver. Y así, un largo etcétera”.
            Lo dicho, sexo, drogas y rock & roll. La heroína marcó los 80 y trajo sus consecuencias, de las que hablan los entrevistados.