L.M.A.
Fotos Maica Noïs
El
Cabaret Voltaire en la calle Spiegelgasse de Zurich es una institución cultural
que perpetúa la memoria del lugar en que nació el movimiento de vanguardia
dadaísta en 1916, por Hugo Ball, que escribió los primeros textos dadaistas. A
este movimiento se unieron artistas europeos refugiados de la I Guerra Mundial,
decepcionados por una situación política y bélica, que les llevaba a cierto
desinterés y abulia por la vida. “Da-da”, son las primeras sílabas que suele
pronunciar un bebé y a ellas se agarraron como símbolo de su pensamiento.
Artistas
que se unieron y pertenecieron al movimiento fueron Tristan Tzara y Marcel Jank
de Rumanía, los franceses Jean Arp, Juliette Roche, Marcel y Suzanne Duchamp,
los alemanes Hugo Ball, Emmy Hennins, Hans Richter, Richard Huelsenbeck o la
suiza Sophie Taeuber-Arp.
En el
Cabaret Voltaire se reunieron con frecuencia los surrealistas, hijos del dadaísmo.
Con el tiempo este Voltaire se fue abandonando hasta que en 2004 se rehabilitó
y reconoció institucionalmente. Hoy el Cabaret Voltaire contiene una sala de exposiciones
y un pequeño museo sostenido por postdadaistas como Jonathan Meese. Adrian Notz
es el director desde 2012.
El Cabaret
Voltaire adopta como dadaístas a distintos nombres del arte como Alexander Archipenko,
Tatsuo Okada, e incluso al anarquista ruso Mijail Bakunin (1814 - 1876), del
que se ha restaurado su tumba en Berna con una placa en bronce del artista
suizo Daniel Garbade y una frase de Bakunin, en el transcurso de una fiesta en
el cementerio a los 200 años de su muerte.
Algunos miembros del Grupo pro Arte y Cultura , dirigido por Mayte Spínola visitaron el Cabaret Voltaire en su reciente viaje a Zurich.
Algunos miembros del Grupo pro Arte y Cultura , dirigido por Mayte Spínola visitaron el Cabaret Voltaire en su reciente viaje a Zurich.
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