Mostrando entradas con la etiqueta Juan Méjica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Méjica. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2012






 Matilde García-Mauriño y Silvia Méjica, ayer, en Villaviciosa, durante la presentación de sus obras.


Matilde García-Mauriño y Silvia Méjica presentan sus libros en el Centro Asturiano de Madrid




Julia Sáez-Angulo


En el Centro Asturiano de Madrid ha tenido lugar la presentación de los libros ¡Adios Rey magno!”, novela histórica de Matilde García-Mauriño (Oviedo, 1930) y “Aramar en el bosque de las letras”, de Silvia Méjica, ilustrado por Victoria Chamizo. Hicieron la presentación Juan Méjica, Presidente de la Fundación Méjica  y Andrés Menéndez, vicepresidente del Centro Asturiano. El acto tuvo lugar en el Salón Príncipe de Asturias.

Matilde García-Mauriño se ha especializado en novelas históricas sobre los reyes asturianos, guardado el máximo rigor en los hechos y documentación de los personajes que narra y el tiempo en que se desarrolla la historia. Su novela anterior fue “La silla del rey”. A Matilde García-Mauriño se la conoce como "la gran dama de la novela asturiana", una mujer que investiga los datos para contrastarlos como una historiadora profesional.

Por otra parte, Silvia Méjica cuenta en Aramar en el Bosque de las letras” un delicioso relato infantil, perfectamente válido para adultos con espíritu grande de niños, todo el simbolismo que encierra ese parque de “Doña Sara Celaya”, que se encuentra en la localidad asturiana de EL Espín – Coaña, parque singular llevado a cabo por la gran imaginación plástica y cromática del artista Juan Méjica  (Navia, Asturias, 1956). El libro es bilingüe en castellano y fabla asturiana, que hablan unos cien mil habitantes de la Asturias occidental. Iván Iglesias Fernández ha sido el traductor del castellano a la fabla gallego/asturiana.  

El artífice del Parque de las Letras, Juan Méjica, expuso recientemente en la ecuatoriana Fundación Guayasamín y con tal motivo se publicó el libro Méjica en América (Ecuador, 2010) que recoge buena parte de la trayectoria del pintor, escultor y diseñador paisajista asturiano. El artista es autor de numerosos monumentos públicos en diversas ciudades.



domingo, 17 de julio de 2011

“Mejica en América. Españeciendo”, exposición en varios museos latino-americanos


“Méjica en América”
Fundación Mejica
Reflexión y Expresión
Fundación Guayasamín
Ecuador, 2010






Julia Sáez-Angulo


                Escultor, pintor, profesor en la Universidad de Oviedo, Juan Méjica (Navia. Asturias, 1956) es un hombre artista, polivalente y pluridisciplinar, con una obra plástica de interés en su trayectoria. El color y la alegría de vivir nutre el trabajo de Mujica que se plasma en distintos soportes. Dos instituciones, la Fundación Mejica y la  en Ecuador y el Museo Municipal de Arte Moderno, organizaron una gran muestra expositiva del artista registrada en un espléndido libro, más que catálogo, que perpetúa su memoria.

“Españeciendo” muestra los principales registros pictóricos de Méjica, su compromiso con el color y la expresividad del gesto, algo que va parar a un cuadro, un pañuelo de cabeza, un objeto cerámico o un parque como el que se creó en Asturias, su región natal. Su singladura entre el Ojocentrismo y el Neocubismo manifiesta la gran creatividad de un creador torrencial y talentoso.

      El Ojocentrismo alude a su trazo más expresivo, donde lo ancestral, los simbolismo e impulsos atávicos son manifestación de una relación inmediata, casi espontánea y emocional con la pintura. El Neocubismo hace referencia a los ecos del movimiento vanguardista moderno que germinara en el París de los años 20 con Picasso a la cabeza.

       La reconstrucción de las formas es otra característica de las obras de Mejica, que multiplica y geometriza a través de la arquitectura del color –contenido y de gran equilibrio- y la superposición de planos, que el artista asocia con la poshistoria de la aventura cubista.
         Los parques de Méjica para niños y adultos se caracterizan por sus diseños de intenso cromatismo, sentido lúdico, espíritu de humor... en suma de inspiración poderosa. Sus exposiciones constituyen un gran alarde de instalación y montaje. Entre sus obras, la “Musa de los silbos”, proyecto de escultura sonora para el segundo mirador de la playa de Navia; el “Cuélebre de El Situ” para Pola de Laviana; el parque infantil “Primeras Letras “Doña Sara” en El Espín, Coaña, etc. Pareciera que la imaginación de este creador no acabara nunca.

Intelectual que va de la pintura al urbanismo

        Para Dolores R. Blanco, directora de la Fundación Mejica, la obra del artista “resulta extraordinariamente dinámica y sugerente. Después de la anterior monografía “Buscando la imagen de Europa. Entre bisontes y toros, escuchando los colores”, exponente de sus pinturas “mágicas”, así como de sus totémicos “assemblages” y “esculturos” se recogen aquí –en el libro- sus ulteriores evoluciones pictóricas, entre el “ojocentrismo” y el “neocubismo” –y sin olvidar sus “encuevados” o “prehistóricos”- también con atención al último giro de sus propuestas volumétricas, a saber, los “fondillones”.

       “Nada más espiritual que el Arte, con sus alados verbos y sus mágicas representaciones, que los artistas rescatan del universo de los dioses para transitar a través de las culturas, a través del tiempo y de los espacios universales”, se dice en el epílogo. Juan Méjica es un artista plástico, pero, además, en el concurre su condición de intelectual que se manifiesta a través del binomio “reflexión-expresión” y todo ello se traduce en un manantial de propuestas que permiten acercarnos tanto a su creación pictórica como escultórica, al urbanismo y a la arquitectura, a la cerámica, y al diseño de joyas y vestuario. Un todo terreno versátil y proteico.

.