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sábado, 27 de febrero de 2021

LA CENTENERA DE SPÍNOLA, UNA DE LAS FINCAS MAS ATRACTIVAS EN FLORA Y FAUNA

Mayte y Carmen Spínola, dos de sus propietarias no lejos de la casa "La Ecijana"

Ciervos pastando junto a la casa


Julia Sáez-Angulo

Fotos Camen Palomero

27/2/21.- Marmolejo.- Es una de las fincas más bellas, variadas y completas en lo que a fauna y  flora se refiere. La Centenera de Spínola, que supera las cuatro mil hectáreas de extensión, se encuentra en Sierra Morena, al sur de España, a trece kilómetros del término municipal de Marmolejo (Jaén). El río Yeguas, que nace en Ciudad Real (único río sin contaminación alguna), demarca la provincia de Jaén y Córdoba, y desemboca en el Guadalquivir, baña uno de sus costados. Comprada en 1950 por Máximo Spínola Carrascal (1913-1980), uniendo varias fincas aledañas en una sola, hoy pertenece a sus cuatro hijos Mayte, José Antonio, Conchita y Carmen. 

    Máximo Spínola compró la finca, después de vender la de El Coto del Marqués en Extremadura, por recomendación de su amigo Juan Claudio Güell, conde de Ruiseñada, ya que La Centenera estaba más cerca de Madrid y de la suya propia.

    Rica en flora y fauna, por La Centenera pueden verse manadas de ciervos, gamos, muflones, jabalíes, ovejas… campando por pastos, árboles y roquedales. La finca tiene dos caras bien diferenciadas: la Solana y la Umbría, según su orientación al sol y desde su altura pueden divisarse numerosos pueblos, entre ellos Marmolejo, Ándújar, Arjona, Arjonilla…

Si hablamos de flora, no hay más que hacer un largo recorrido, en nuestro caso, en un todoterreno conducido en esta ocasión por Carmen Spínola, una de sus propietarias, para ver, desde los pastos salpicados de margaritas y dientes de león, tomillo, romero, cantueso, gamones a punto de florecer y gamusinos, setas…, hasta las encinas, alcornoques y madroños, algarrobos, pasando por lentisco, jaras, enebros o flores desconocidas -para quien escribe- o diminutas variedades, como las campanillas de invierno. “Pronto florecerán la jara blanca y las peonías de color rosa, cuando el paisaje cobra un tono precioso en primavera”, añade Mayte Spínola.

Un piar singular lleva a decir al escritor Rogelio Sánchez Molero, que se trata de rapaces: azores o halcones, precisa.

-Hay muchos halcones por aquí -aclara la “choferesa” ocasional del safari- por esta naturaleza que tiene mucho de paraíso, al decir de la fotógrafa Carmen Palomero. Además, hay águilas imperiales. "Tenemos dos nidos localizados e identificados", explica Carmen Spínola.

Las bandadas de pájaros se suceden, al igual que sus cantos, los del colibrí, los gorriones, zorzales… Me falta conocimiento y vocabulario ornitológico para identificarlos a todos. Carmen Spínola dice que tiene decenas de fotos sobre ellos.

    Hablamos de halcones, árabes y cetrería. Carmen nos cuenta que ha representado un halcón dentro de su bestiario pictórico. 

Finca de caza y de montería, en la actualidad es la caza de perdiz con reclamo la que se lleva a cabo. Siempre hay que renovarse en la naturaleza. “Los ciervos comienzan a perder las cuernas, y pronto habrá que recoger los desmoges. En septiembre llega la berrea, que es un espectáculo hermoso y dramático al mismo tiempo”, añade Mayte Spínola.

Los regatos que atraviesan la finca y la refrescan, camino del río Yeguas, es un buen lugar para el acercamiento de los animales a beber; también al abrevadero encalado para evitar infecciones. Al amanecer y al atardecer son los momentos mejores para ver correr a los ciervos, gamos… en busca de comida y bebida (cada animal tiene, tenemos, nuestro correspondiente depredador y hay que estar atentos). 

Las acumulaciones de grandes peñas hacen pensar en crómlechs y otros elementos neolíticos. “Hay diversas ruinas de antiguas viviendas en piedra de distintas épocas, situadas en diferentes emplazamientos”, explica Carmen Spínola al tiempo que nos pasea en el todoterreno y recorremos algunas de esos montones significativos de peñascos. La “choferesa” de ocasión sabe pararse en los sitios más singulares o “fotogénicos”, porque se conoce la finca al dedillo: el gran alcornoque, la encina que nace entre dos peñas, los pedregales con vestigios del pasado… “Mañana iremos a las pequeñas playas junto al río, en la zona de Los Valles”, nos anuncia.

 La finca, que no se puede recorrer en un día,  cuenta con dehesa y pastos abundantes, esta bañada por tres ríos; el Guadalquivir, el Jándula y el Yeguas. Es rica en agua que aparece en pozos y abrevaderos. El terreno adquiere nombres diversos según las zonas como El Cerrajón, Los Valles, el Pingano, Cerro Solís, Torviscales, Peñascales…

Los restos de una vieja ermita, con la advocación de san José, indican con claridad el antiguo lugar sacro, del que la casa conserva los objetos sagrados en un nuevo oratorio interior. Imágenes, sacras, cálices, cruces… espera la instalación definitiva en una próxima obra en la casa de la finca. 

    También visitamos la llamada Casa de los Berros un tanto maltrecha, en cuya puerta principal ha crecido insolente una gran higuera que impide el paso.

    Por La Centenera de Spínola ha pasado buena parte de la realeza europea y de otros mandatarios del mundo en distintos momentos, para cazas y monterías. El álbum de fotos históricas que registra esta finca es impresionante, con rostros conocidos del pasado. Las habitaciones y los salones han mejorado notablemente en los últimos años. Pasar unos días en esta finca es disfrutar de la Naturaleza primigenia. En suma, una Arcadia.

    “La mayor satisfacción que tenemos es que la siguiente generación de jóvenes, -digamos los nietos de don Máximo Spínola- se han aficionado también a La Centenera y lo pasan muy bien. Lo pasamos muy bien todos juntos”, declara Mayte Spínola con satisfacción.

    Los guardeses, junto a la casa entonada en blanco y albero llamada La Ecijana, también guardan un pequeño recinto con animales domésticos: pavos o gallinas auctóctonas, guineanas o washigtonianas, que alternan sus colores blanquinegros o pardos con el gallo que cacarea satisfecho a la luz del mediodía. “Los gallos no solo cantan a la aurora", nos enseña Carmen Palomero. Tomar una tortilla de patatas con huevos frescos, hecha por la guardesa, es un placer culinario.

Apena dejar esta Arcadia de la naturaleza que es La Centenera de Spínola.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2012/04/la-centenera-una-de-las-fincas-de.html
Carmen Palomero, Rogelio Sánchez Molero, Mayte Spínola, Carmen y Julia Sáez-Angulo en el gran alcornoque de La Centenera





Don Juan Carlos, Príncipe de España, junto a Máximo Spínola (c. 1959)

José Antonio Spínola, otro de los propietarios en La Centenera (c.1959)


Marqués de Mondejar. Marta Cotoner . Actual Condesa de Coruña . Juan Alfonso Martos Duque de Granada . Pedro Carvajal de espalda Mayte y Jaime Artesga actual duque de Francavilla 
Carmen Spínola de Oriol, Jose Sada, José María Aristarain  y Luis Javier Oriol 
Julia de Spinola . María Cotoner . Marqués de Mondejar Marta Cotoner . SAR Principe de Asturias

El Principe de Asturias Marta Cotoner y Mayte Spinola . En la Centenera año 1959


Junto a la casa La Ecijana en La Centenera

"Mirando al sur" en Los Valles.


lunes, 2 de abril de 2012

La Centenera, una de las fincas de monteria mas bellas de España en Jaén




La Centenera (Marmolejo. Jaén)



Julia Sáez-Angulo

    02.04.12.- Mamolejo. Jaén.Tiene varios miles de hectáreas y son muchos los que afirman que es la finca más hermosa de España. Situada en el término municipal de Marmolejo (Jaén), no esta lejos de Andújar, desde sus cerros mas altos se divisan ambas ciudades andaluzas.

    A veinte kilómetros de Córdoba, La Centenera pertenece a los hermanos Spínola, Mayte, José Antonio, Conchita y Carmen, pues la compró su padre, don Máximo Spínola después de vender la suya, El Coto del Marques, pocos años después de terminar la Guerra Civil. Se la recomendó su amigo Juan Claudio, conde de Ruiseñada, diciéndole que era una finca magnifica, más cerca de Madrid, ciudad en la que don Máximo tenía su residencia y a donde viajaba con frecuencia en su Bentley.

    Nunca se arrepintió don Máximo de aquel cambio de fincas pues La Centenera es una joya de diversidad forestal: encinas, eucaliptos, alcornoques, pinos y otras coníferas de distinta especie, tomillo, romero, lentisco, garbanzuelo, almoradú, lirios y violetas, peonías salvajes protegidas entre otros. El cortijo denominado La Ecijana o Casa Spínola es amplio, una amplia casa blanca de cenefas mostaza en el exterior y salones, patios, patinillos y porches donde los monteros y cazadores se sientes a gusto. Máximo Spínola la disfrutó hasta su muerte el 18 de marzo de 1980.


El príncipe Juan Carlos con Máximo Spínola, propietario de La Centenera (circa  1969)

    Más de treinta construcciones de piedra, algunas de ellas en ruinas recorren el enorme terreno de La Centenera, desde la cercana Casa de los Berros a la ermita de San José, pasando por una singular plaza de toros octogonal, casita encantada o antiguas casas de viñas.

    La Centenera, que cuenta con dehesa y pastos abundantes, esta bañada por tres ríos; el Guadalquivir, el Jándula y el Yeguas. Es rica en agua que aparece en pozos y abrevaderos. El terreno adquiere nombres diversos según las zonas como El Cerrajón, Los Valles, el Pingano, Cerro Solís, Torviscales, Peñascales, etc…

S.A.R el Infante Don Alfonso de Borbón (1960)

    La montería y la caza constituyen la explotación fundamental de la finca. Tres monterías al año son el número que se admite para dar cuenta de guarros, zorros, gamos, venados, que en setiembre sostienen berreas espectaculares siguiendo el ciclo de su reproducción animal. En octubre, noviembre y febrero tienen lugar las tres monterías anuales. En la caza, se llega a matar tres mil palomas, que sobrevuelan la finca.

    Por La Centenera han pasado prácticamente todas las familias reales europeas. Desde el rey de España, que cuenta con un puesto especial desde que era Príncipe recién llegado a Madrid, pues don Máximo Spínola le ofreció la finca para fuera a cazar o montear cuando quisiera solo o con sus amigos. Ruiseñada propiciaba la vuelta de la monarquía a España y en su finca de Las Cabezas se reunieron Don Juan y Franco para acordar la educación del Principe don Juan Carlos en España.

    En las fotografías de monterías y caza de La Centenera puede verse a los Condes de Paris, los reyes de Bulgaria, el Infante don Carlos y su esposa doña Ana de Orleans, princesa de Francia, el duque de Huescar, Giscard d´Estaigne o a los ministros Manuel Fraga Iribarne, Arias Navarro o Fernando María Castiella entre otros.

    En el cercano pueblo de Marmolejo se encuentra su histórico balneario, donde Palacio Valdés se inspiró para escribir su novela "La hermana san Sulpicio", interpretada en el cine por Carmen Sevilla y el Museo de Arte Contemporaneo Mayte Spínola.

Los Condes de París con Mayte Spínola (1969)

José María Medina y Condesa de Berantevilla 



Julia de Spinola Carmen Oriol . Marta Cotoner . Coruña y Mayte