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jueves, 12 de agosto de 2010

Contradicciones flagrantes en la defensa de los animales



Kepa Tamames
“Tú también eres un animal”
116 argumentos para la defensa de los animales
Editorial MR Astarté; Madrid, (459 pags)



Julia Sáez-Angulo

El Parlamento catalán ha cometido la contradicción más cínica con la prohibición de las corridas de toros y la tolerancia junto al deseo de blindaje de los “correbous”, las carreras contra los toros embolados de fuego o atados y tirados con ramales... Ante las palabras del presidente Zapatero y el “honorable” Montilla de que no se busquen explicaciones políticas a la prohibición de la fiesta nacional, solo cabe decirles que la ciudadanía no es torpe ni estúpida ante los dichos y actitudes de los políticos. “El ser humano es inteligente, gracias a Dios, para pensar”, el la máxima de los verdaderos demócratas.

El libro “Tú también eres un animal”, con 116 argumentos y 140 frases de distintos escritores, cantantes, actores o actrices, es muy elocuente en este campo, si bien no se aborda el exterminio de los seres humanos en marcha, el aborto, vergüenza de presente y de futuro para la Europa de pobre demografía y de todo Occidente, lo que le acarreará en definitiva su extinción. Un silencio calculado en todos los autores del libro y otro cinismo más ante lo políticamente correcto. Lucía Etxebarría escribe el prólogo al volumen.

En los países de la antigua URSS se prohibía el aborto en tanto en cuanto no hubiera reemplazo de los padres, algo al menos sensato y coherente para quien busca su subsistencia. La Unión Europea espera tranquila y estúpidamente que se haga realidad la profecía de Gadafi: Los vientres de nuestras mujeres islámicas llenarán la tierra de hombres y mujeres en Occidente.

Algunos malpensados sostienen con humor freudiano, que detrás de todo defensor de los animales late un “maltratador de niños”. Fuerte es esto para admitirlo, pero cuando se ve que los defensores de los animales no aluden a la defensa de la especie humana que también pertenece al reino animal, uno no puede menos que quedarse perplejo.

De mascotas, circos y depredadores

El autor del libro “Tú también eres un animal” recoge y clasifica los planteamientos y argumentos de los opinantes. Rosa Montero, hija de torero dice: “Yo no miro a un animal ni me relaciono con él, sea el que sea, sin dejar de pensar que tiene sentimientos, y que debo respetarle. Carmen Posadas dice algo prudente: “Una mascota no es un juguete, tampoco un capricho. Una vez que lo adoptas, es para siempre”.

Además de los que expresan su sentimiento anti-taurino, los hay que van más allá como Ángeles Caso que dice: “Jamás he llevado a mi hija ni a ningún otro niño al circo. Me parece terrible como son tratados allí animales hermosos que deberían vivir en libertad...”

Algunas de estas opiniones bien pensantes, políticamente correctas, parecen olvidar la cadena trófica de la naturaleza y como hay animales predadores porque necesitan devorar a otros para subsistir. En ese sentido abunda la opinión del pintor Mintxo. China Patino habla de “no a las correas, no a los bozales... no a las jaulas...” En fin que si nos ponemos maximalistas, la normativa sobre los animales se iría a la nada y campearía la ley del más fuerte, esa sí que es naturaleza pura.

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domingo, 24 de enero de 2010

Circo Mundial, la magia de un espectáculo de humor, equilibrios y audacias con animales de selva



Julia Sáez-Angulo


Asombro, admiración, sorpresa, humor, destreza, alegría... todo esto se desprende del espectáculo del Circo Mundial que se ofrece en la plaza de toros de Las Ventas en Madrid. Ideas originales y números diferentes para cada temporada, que tiene su punto álgido en las vacaciones de Navidad pero que este año, a petición del público, se prolonga hasta mediados de febrero.

La música alegre y moderna lo envuelve todo en cada función, donde las atracciones se suceden sin solución de continuidad en una secuencia hermosa y bien ensayada.

La coreografía refinada, en blanco y lila con lentejuelas, de todos los participantes, abre y cierra la pista de actuaciones con su célebre música: “El circo es nuestra casa y nuestra vida, un modo diferente de vivir”, donde se anuncia a la gran familia de los participantes.

Arturo, el poeta del aire abre la sesión y sorprende como una mariposa que vuela, sube y baja con dos grandes bandas textiles que caen del techo. Los Caín Boys asombran con su fuerza y equilibrios ante un público de niños, jóvenes y adultos. También Messohudy Family de Australia.

La cama elástica se presta a subidas imposibles del Grupo en el que una mujer joven intenta el triple salto mortal en el aire. Aplausos atronadores responden admirados ante su actuación.

Lalo y Charletto son los dos clowns que entretienen mientras montan en la pista el nuevo número que va a aparecer, por ejemplo, la gran esfera metálica en la que cuatro muchachos mexicanos corren con sus motos a una velocidad endiablada sin obstaculizarse. Sencillamente ¡son prodigiosos! Charletto ensaya después con una orqueta improvisda con gente del público que resulta desternillante.

El tronco de caballos andaluces hace su aparición para divertirnos y dejarnos perplejos con sus cabriolas y pasos, entre ellos los de una modelo en la pasarela. Son capaces hasta de bailar sevillanas para regocijo de todos. Natalia y Noelia, bien enjaezadas son sus maestras.

UN MAGO PRODIGIOSO

El mago es de lo mejor que haya podido verse. Hace aparecer leones, togres blancos y siberianos en unas cajas enrejadas minúsculas, al tiempo que hace desparecer a la mujer que se escondió dentro. Después, los animales pasean por el borde alto de la pista. Los ojos de todos se nos agrandan ante el prodigio. Fue de las actuaciones más aplaudidas. Es el Magic Show Polo.

La manada de elefantes con una bella domadora al frente obedece las órdenes como soldados de un ejército. Suben a cuatro patas en una mesa; se apoyan en un soporte mínimo; desfilan cogidos del rabo y saben llevar en su trompa el látigo, el bastón o una fusta... Miss Aurori es la bella domadora.

Hay que volver al circo para aprender de su gracia y elegancia, de su cortesía al ayudar a las damas o compañeros a saltar o regresar a la base de la actuación; para esbozar la sonrisa sincera de entrega y del más difícil todavía...

El Circo nunca dice adiós sino hasta siempre, porque cada año se renueva y se presenta en pista cubierta con excelente calefacción para todos.