NATURALEZA Y PRIMAVERA
Ya lo advirtió Schopenhauer, la Naturaleza
florece indiferente al sufrimiento
de los hombres.
Ella avanza orgullosa, impasible,
con su ciclo fértil y ciego al dolor.
Ahí está, enhiesta, hermosa, segura
de su pujanza, la Primavera
engalanada en colores, retadora de atención.
Han florecido las flores de abril en marzo;
el nuevo clima las llevó a brotar.
Alegres, amarillas, trepadoras,
se adhieren al muro para subir y exhibirse.
Los cactus envidiosos también afloran
en la humildad de sus macetas y arriates.
La pluma de santa Teresa dibuja
campanillas rojas y mira atenta
las hojas verde-tierno de la hiedra
fecunda.
La parra virgen asoma su primeros brotes
para ornar la dureza de los muros
y los dientes de león surgen del césped.
La Primavera, un silencio, un regalo,
un jardín para mitigar la pena y dotarla
de esperanza
miércoles, 25 de marzo de 2020