sábado, 28 de diciembre de 2019

Los alumnos de la Escuela Randoniana exponen en la Bienal de Arte joven de China


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L.M.A.

            Málaga a 27 de diciembre de 2019 .-             Por primera vez está presente Occidente en la Bienal de Arte Joven de China 2019. La Escuela Randoniana, de la mano del maestro Jorge Rando, es la primera y única representación occidental en este encuentro en el que participan las principales Escuelas de Arte del país asiático que se expone en el Museo de Zhejiang y que ha sido organizada por el Ministerio de Educación del Arte en China, Universidad de Zhejiang y la Universidad de Hangzhou.

Bajo el título la Nueva educación del arte de China han presentado obras con el lenguaje del Nuevo expresionismo de Jorge Rando protagonizadas por Animales, Flores y Paisajes . La ceremonia inaugural clausuró con un discurso de Jorge Rando leído por el Profesor Zhu Guohua, presidente del Comité del Arte del Niño de la Asociación Nacional del Arte de China en el que recalcaba «que una sociedad sin arte es una sociedad muerta. Y esa vida solo se la pueden entregar los artistas. Esta bella exposición es la visión de quienes van a construir el futuro y es el mejor camino para desdibujar las fronteras que puedan separarnos ».

Al término de la muestra las obras serán donadas para su exposición permanente en el
Museo de Arte de San She en la Academia de Artes de Xiangtan.
El Museum Jorge Rando ha establecido una colaboración con la Academia de Bellas Artes de Xiangtan para promover
el Nuevo Expresionismo de Jorge Rando. La vida y obra del maestro malagueño ya se encuadra en su programa de estudios
anual. «El lenguaje del maestro Jorge Rando es único y su mensaje espiritual y humanista muy necesario en la actualidad.
Por ello, deseamos que nuestros alumnos estudien y conozcan en profundidad su obra junto a la de otros grandes maestros
orientales» ha declarado el director de la Academia, Prof. Zhu.

Esta exposición se suma a la actual muestra itinerante que tienen los discípulos de la Escuela Randoniana por diez
ciudades chinas organizada junto a la Embajada española en Pekín y que pertenece a un proyecto artístico de la Unión
Europea para plasmar la visión de China a través de la mirada de los niños occidentales.

En febrero de 2020, en esta ocasión
en Málaga (Sala Moreno Villa) podremos disfrutar de una muestra conjunta con obras de alumnos de la Escuela de Bellas
Artes de Xiangtan junto a los del Museum Jorge Rando.
 Durante todo el año grupos de alumnos de entre 5 y 12 años se dan cita en El Atelier del Museum Jorge Rando
dentro de los programa que venimos desarrollando desde la apertura del museo en 2014. En la actualidad hemos ampliado nuestros talleres y contamos con la colaboración de Fundación La Caixa. Los talleres artísticos tienen como misión queel arte y la cultura formen parte de su formación como personas. «En el Museum Jorge Rando, en reflejo de la obra delmaestro, trabajamos para que la relación de los niños con la pintura apele a un desarrollo intelectual y humano. Si deseamos una sociedad en la que la cultura esté presente debemos trabajar para que los que la lideren no solo entiendan el arte sino que lo amen. La realización de exposiciones es otro de los soportes que les permite concebir el arte como una herramientade construcción social» ha destacado la directora del Museum Jorge Rando , Vanesa Diez.

            El Departamento educativo coordinado por Virginia Illana y Gerónimo López trabaja el conocimiento artísticodesde la perspectiva humanista de la estética randoniana. Las clases son encuentros multidisciplinares en los que se trabaja la técnica y el concepto a través de diferentes manifestaciones artísticas como la pintura, la música o la literatura. «Cuando mi madre me apuntó al taller de pintura no creía que eso iba a ser lo mío, pero cuando empecé a coger el lápiz todo cambió, no creía que una actividad que no fuese deportiva me iba a gustar y ahora la pintura me da tranquilidad» dice Sergio Bueno (11 años) o Ángela de los Santos (10 años) que relata: «Mi experiencia ha sido asombrosa, con un montón de amigos para apoyarme en mis pinturas. En un sitio tranquilo donde puedo tranquilizarme y pintar lo de dentro». La Escuela Randoniana es la apuesta por el futuro del arte, de un arte basado en los valores humanísticos y espirituales.

            El Museum Jorge Rando nació para ser un espacio de creación, para ser faro y no espejo. Nombres de los artistas que participan de la exposición: Sus obras son Sin título Rubén Tavero Gómez (9 años) Ángel Tavero Gómez (6 años) Jara Ortiz Muñoz (8 años) Milena Dillig Martín (10 años) Ángela de los Santos Moncada (10 años) Sergio Bueno Gallardo (11 años) Carmen Serrano Olea (7 años) Carlos López Molina (7 años) Elena Cortés Moncada (10 años) Pablo Cortés Moncada (6 años) Carolina Homan (8 años) Emilia Homan (5 años) Sofía Martín López (8 años) Cayetano García Álvarez (7 años) Paolo García Álvarez (5 años)


MANUEL MORAL MOZAS: Exposición de obras inéditas del artista en Torredelcampo (Jaén)


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 pinturas de Moral Mozas





30 aniversario del pintor en el recuerdo

Manuel Moral Roca

         28.12.19 .- Torredelcampo. Jaén .- En esta conmemoración de la ausencia carnal del pintor Manuel Moral Mozas (1908 – 1989), sacamos a la luz del presente una parte de su obra pictórica inédita. En dicha colección, al margen de sus ordenados campos de olivos, podemos sentir, de manera curiosa y en algún sentido enigmática, figuras que en sí mismas relatan sentimientos cotidianos, comunes en la memoria vital del autor, ya sean imaginados o impregnados por las costumbres que habitaban en las calles del pueblo, en este caso de Torredelcampo.
         Incido en renombrar las figuras de los cuadros de esta colección porque ellas son, en muchos casos, el centro de la composición, siempre adornados por el paisaje con el que se compartió Manuel desde su infancia. Las leyendas que cada personaje nos dice son de temáticas muy diferentes, de sencilleces que por sí solas nos llevan directos a su esencia narrativa; por dar un ejemplo de éstas últimas, vemos a san José, con su cayado, cuidando de la Virgen y del niño Dios montados sobre un burro camino de alguna parte. De la misma temática bíblica vemos varias composiciones en esta colección aquí expuesta. En dichas composiciones la mirada del autor y la cercanía de su pincel nos cuentan justamente lo que tantas veces hemos oído o leído en el Nuevo Testamento. Hay otras pinturas más personales en las que las gentes viven en la memoria de Manuel, ya sean como recuerdos por los que la felicidad chorrea en colores, en los gestos de los personajes retratados. Fijémonos en el cuadro que nos regala al retratar a su amada mujer Soledad echada sobre su hijo Juan junto a él mismo en el Monasterio de Piedra. Es un conjunto de alegría en un momento determinado y quizá por ello Manuel lo pintó.
         El viaje que propone esta colección que hoy tenemos la fortuna de ver, nos lleva a un tiempo que ya, para bien o para mal, muy pocas personas conocen; la siembra, la siega del fruto en campos agostados, la trilla, el saludo de un vecino que pasa por el camino de otras vidas, la conversaciones entre amigos a la vera de los arriates secos, el baño de una mujer en el río, casi seguro que imaginado, mientras el hombre trabaja en la lejanía, el paseo en moto de un joven por la carretera que lleva al castillo, quizá una metáfora sobre el vivir que toca a cada cual, pero sin olvidar el origen. Otro conjunto sería  el retrato de una familia al abrigo de un árbol, quizá otro mensaje de Manuel, y así escenas que evocan costumbres y rasgos del vivir de las gentes de su pueblo y de él mismo, pues al pintarlas las hace suyas y a la vez de todos aquellos que las quieran ver y a más sentir por haberlas vivido.
         Sin embargo hay otras pinturas dentro de esta curiosa colección que llaman la atención porque la temática es, si se quiere, curiosa. En una podemos ver a una muchacha con el vestido rasgado, la cara hacia el suelo y con el lloro de vergüenza bañando su rictus. Tras ella va otra mujer siendo recriminada por un hombre. ¿Por qué esta escena tan diferente? ¿Quiso el pincel relatarnos una desobediencia? ¿Tal vez una traición? La imaginación no es tan libre como se dice. La vida es tan sencilla o tan complicada como uno quiera hacerla y aquí Manuel nos muestra otra cara de la vida necesaria para que averigüemos los otros desnudos de la existencia. En la composición todo parece estar en su sitio; los olivos, las casas, el cielo. Los únicos que no están en paz son los tres personajes que parecen salidos de una soleá de Antonio Mairena. No me digan que en esta pintura no hay algo de misterio.


En el campo a la espera de siembra
         En otro lienzo vemos a un padre dando un beso a su hijo en mitad del campo. Están solos. Frente a ellos unos campos a la espera de la siembra, como alimentándose del tiempo. Tras ellos la casa y los campos eternos de olivos. ¿Los campos frente a ellos serán los futuros de ambos? ¿La casa y los terrones con olivos serán sus presentes? Este cuadro también me parece singular por los protagonistas, puestos en primer plano, dando y recibiendo cariño de familia. En otro cuadro vemos a un hombre andando por un camino y a su perro unos pasos delante de él. Los dos personajes están entre una casería y el pueblo. Al fondo la sierras se recortan, en el cielo, bastantes abruptas y afiladas ¿Por qué la escena? ¿Acaso estaban hartos de estar solos y deseaban abrazar al pueblo para ver a sus paisanos? ¿O los paisanos les aburrían y querían refugiarse en la soledad de la casa?
         Y así podría estar narrando diversas escenas plasmadas en esta colección que ahora tenemos la oportunidad de disfrutar, si bien es inevitable decir que la impronta estética de Manuel broncea, como no podía ser de otra manera, cada mirada que echemos a sus cuadros, cuajándonos de esa vitalidad colorista que siempre supo transmitir desde sus simples campos de pan, desde sus ordenados olivos, desde sus sierras que agudizaron su vista desde sus más infantes experiencias vitales.
         Luego de estas tres décadas vacías de su perfil bajo el sol, que no de su presencia, y de tantas palabras escritas a su obra pictórica, aún hoy podemos seguir recreándonos en su visión tan sencilla, y por eso tan de verdad, de sus paisajes y del paisanaje que pinceló sin complejo ni recato. Séneca le dice a Galión en el tratado De la vida bienaventurada: “Así lo primero que hay que determinar es qué deseamos y luego determinar en derredor por qué camino podemos ir allá con la mayor celeridad”. Manuel Moral Mozas, en su natural jubilación, así lo hizo y quería decir cosas que en sus antes no pudo o no quiso pronunciar. Cogió un pincel y hoy nos tiene aquí, mucho tiempo después, ante la manera que encontró de llegar a las demás personas con sencillez, con más fuerza y de forma breve; su pintura.
         Disfruten de esta inédita colección de relatos pictóricos del pintor Manuel Moral Mozas y dejen la celeridad para los distintos amaneceres que ya tendrán oportunidad de frenar. Y ahora, ante estos cuadros, es uno de esos únicos momentos para apacentarse. A los amaneceres jamás se los detienen.

“A mi trabajo acudo, con mi dinero pago. Poesía y dinero. Antología poética desde el Arcipreste de Hita hasta la actualidad”, edición de José Carlos Rosales y publicado por Vaso Roto


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Julia Sáez-Angulo

            23/12/19 .- Madrid .- Poesía y dinero, ¿las dos caras de la misma moneda?, con este rótulo se abre el libro y sigue con la cita “El dinero es una forma de poesía” dice Wallace Stevens. Ciertamente el dinero como bien económico se puede transformar en cosas o actividades sumamente poéticas, por más que el dinero sea denostado, porque todo depende del cómo y otras circunstancias.
            A mi trabajo acudo, con mi dinero pago. Poesía y dinero. Antología poética desde el Arcipreste de Hita hasta la actualidad, es un libro en edición de José Carlos Rosales y publicado por la editorial Vaso Roto, que ofrece una rica bibliografía de consulta. El grabado de la cubierta es de Víctor Ramírez.

            El libro recoge los poemas relativos al dinero de medio centenar de poetas en español, que arranca con el Arcipreste de Hita y termina con Begoña Ugalde Pascual, pasando por nombres como Luis de Góngora, Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz, Rosalía de Castro, Juana de Ibarbourou... y siguen con Cristina Peri Rossi, Heberto Padilla, Ángeles, Mora, Cristina Morano, Luis Muñoz, Claudio Rodríguez, Ida Vitale, Luis Rosales, Nicanor Parra, Miguel Hernández, Amalia Batista, Jorge Luis Borges, Alberto García Teresa o Mónica Francés.

            “La poesía existe porque el tiempo existe y porque el tiempo nos rodea sin descanso, el tiempo es una condena, una prisión sin rejas, prisión sumergida en un movimiento perpetuo: del pasado al presente, del presente al futuro, movimiento circular que nunca terina de cerrarse”,  comienza escribiendo el editor en su ensayo introductorio titulado Poesía y dinero: ¿Las dos caras de una misma moneda?

            Y el mismo texto concluye: “Ya sé que alguien descreído dirá que tanto la poesía como el dinero son ficciones, artimañas o juegos. Probablemente llevaría razón: tal vez sean como diría el gran Joan Vinyoli, “jocs per ajornat la mort”, juegos para aplazar la muerte; y derribar el presidio invisible del tiempo. ¿Pero qué sería de la vida y del mundo sin el juego? En fin, solo me queda esbozar un deseo: no malgastemos nuestras sencillas y volátiles monedas, protejamos nuestra frágil libertad y sigamos leyendo toda la poesía del mundo”.