miércoles, 21 de octubre de 2009

José Ruiz: Torrijos, la ciudad de marcos y molduras



Julia Sáez-Angulo


La histórica ciudad toledana de Torrijos es hoy la capital española de la producción de marcos y molduras para cuadros, con varias fábricas en este campo. Los artistas lo saben y son muchos los que buscan específicamente la denominación de origen o calidad de Torrijos. José Ruiz, presidente de Moldurera Toledana informa desde su gran fábrica, que cuenta con casi un centenar de empleados y diecinueve mil metros cuadrados de superficie. Una firma que suministra al por mayor a clientes españoles y extranjeros.

“A fecha de hoy contamos entre todas las naves con más de mil kilómetros de molduras (podría atravesarse toda España con una moldura de la casa). Un altísimo porcentaje de las que se consumen en España se fabrican en Torrijos, ciudad que cuenta ya con una imagen prestigio en ferias y mercados del sector”, explica José Ruiz. La producción es muy variada y va, desde la más simple hasta la más trabajada o barroca, en las que ya se aplica a mano el pan de oro o la plata para conseguir piezas espléndidas, que se utilizan para cuadros valiosos, museos y colecciones importantes.

El filósofo José Ortega y Gasset escribió un célebre ensayo, “Meditaciones sobre el marco” en su libro El Espectador: “Viven los cuadros alojados en los marcos. Esa asociación de marco y cuadro no es accidental. El uno necesita del otro. Un cuadro sin marco tiene el aire de un hombre expoliado y desnudo. Su contenido parece derramarse por los cuatro lados el lienzo y deshacerse en la atmósfera. Viceversa, el marco postula constantemente un cuadro para su interior, hasta el punto de que cuando le falta, tiende a convertir en cuadro cuanto se ve a su través”.

En la fábrica Moldurera Toledana trabajan además de españoles, rumanos, búlgaros, marroquíes, un italiano y un ruso. Este último sirve de intérprete con el mercado ruso, que está resultando muy pujante, según explica el presidente de la firma. José Ruiz es un empresario que recuerda con orgullo el oficio de carretero de su padre y muestra dos ejemplares de carros de su progenitor, adquiridos años más tarde de su fabricación y a la espera de su restauración.

Las maderas más utilizadas en Moldurera Toledadna son principalmente asiáticas o africanas como el ayous; sapelli; samba, pino, fresno o el roble americano. También el ramín de Malasia, del que cuentan varias partidas, aunque ahora está prohibida su exportación sin ser trabajada en el lugar.

Frente a lo que se piensa “los madereros somos los mejores conservadores de bosques y selvas, porque nos interesa que el negocio se perpetúe en condiciones óptimas de desarrollo sostenible”, explica José Ruiz. “En Suecia, desde que aumentaron las exportaciones, ha aumentado igualmente la masa boscosa del país. En las selvas se cuida de que, junto a un árbol que se tala, haya otro incipiente en el lugar para que vaya creciendo. En realidad son los agricultores del café o de la soja y los ganaderos de las zonas de selva los interesados en la destrucción de los árboles para ganar terreno a sus intereses. No hay que olvidar que los árboles tienen una vida vegetativa limitada, como todo ser vivo. A los fabricantes de molduras interesa que los árboles talados sean añejos porque resultan más rentable”.




Marco y cuadro; Cuerpo y alma


Las naves de la Moldurera Toledana son una sucesión imparable de pilas de madera en secaderos sucesivos sobre rastreles y maquinaria especializada en cortes de material y aplicación de moldes –varios miles de matrices- a los que se aplica el polvo de madera junto a la goma y el poliéster que la aglutina y da forma a las ornamentaciones. Todo un espectáculo de habilidad, destreza, artesanía y belleza, que culmina en la sala de muestrarios, donde se contemplan los cientos de acabados más bellos que acompañarán a los cuadros.

“Un marco sin moldura es un cuerpo sin alma” repiten los fabricantes de molduras al tiempo que muestran como una simple lámina gana en dignidad cuando va rodeada de un marco que la realza. “La madera es un material noble y vivo que registra los cambios de temperatura”, recuerda José Ruiz. “Es un material cálido que requiere que esté bien seca para trabajarla con todas las garantías”.

Recientemente se ha llevado a cabo en Barcelona una curiosa exposición sobre “el marco”, en la que se reflexiona conceptual y plásticamente sobre mismo. La relación entre marco y cuadro es “esencial y no fortuita; tiene el carácter de una exigencia fisiológica, como el sistema nervioso exige el sanguíneo y viceversa: como el tronco aspira a culminar en una cabeza y la cabeza a asentarse en un tronco”, escribió Ortega. José Ruiz está totalmente de acuerdo.


Diego Jesús Jiménez, renovador de la poesía en España


Bajorrelieve/ Itinerario para náufragos
Edición de Juan José Lanz
Editorial Cátedra. Letras Hispánicas.
Madrid, 2001


Julia Sáez-Angulo


Dos buenos poetas españoles han fallecido recientemente: Diego Jesús Jiménez (Madrid, 1942) y Aurelio Tadeo (Ávila, 1928), de ello ha tomado nota luctuosa la República de las Letras en Madrid. Ambos poetas eran muy valorados en el panorama literario.

Diego Jesús Jiménez ha sido un renovador de la poesía en España al dar paso a la saga de la estética de los novísimos. Para él la poesía no es una forma de conocimiento ni una forma de participación, era “una investigación en el misterio, que al intentar penetrarlo, se difumina”.

El poeta madrileño ha publicado diversos libros entre ellos el más sobresaliente de “Bajorrelieve” (1990) en el que estudia y reflexiona el concepto de obra de arte y la idea de creación poética, sobre la necesidad y utilidad del arte, al tiempo que integra la creación artística en el devenir de la Historia , como testigo y testimonio.

Con “Itinerario para náufragos” , Diego Jesús Jiménez obtuvo en 1996 el Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma y el Premio Nacional de la Crítica. En 1997 consiguió el Premio Nacional de Literatura con el poemario que un canto a “los desheredados de la historia” según confesión del propio poeta.
Cronista abulense


Por otra parte, Aurelio Sánchez Tadeo, abulense secretario particular del presidente Adolfo Suárez en los años de la Transición Política. Cronista inteligente de la ciudad de Ávila, es autor de cinco libros, entre ellos “Como un vidrio me he cortado”, con pinturas de Luciano Díaz-Castilla y Florencio Galindo.

Fue creador de las revistas “Hontiveros” y “El Cobaya”, en las que colaboraron numerosos escritores de España e Hispanoamérica. Cuando murió su esposa Paquita, el poeta quedó desolado y más adelante publicó “Soliloquio en clave de ti”, un hermoso y lujoso poemario finalista del Premio Nacional de la Crítica y Premio Nacional de Bibliofilia por el Ministerio de Cultura en 2003.


Pilar Carpio, escultora y ceramista vital

Obra de Pilar Carpio


Julia Sáez-Angulo

        21.10.09.- Madrid.- Pertenece a la promoción de Miquel Navarro, María Montes o Carmen Calvo, ha trabajado junto al Equipo Crónica de Rafael Solbes y Manolo Valdés en sus tres talleres sucesivos de la ciudad del Turia. Catedrática de Dibujo, Pilar Carpio vive desde hace años en Madrid y se siente orgullosa de pertenecer a la renombrada, alegre y colorista Escuela Valenciana. El surrealismo pletórico de humor, trufado de alusiones vitales y recorrido por la ironía es su lenguaje. Recientemente Pilar Carpio expuso en el Museo de Cerámica González Martí, sito en el Palacio del Marqués de Dos Aguas en Valencia.
    Pilar Espinosa Carpio (Valencia, 1950), pintora, escultora, grabadora, dibujante, ceramista, porcelanista... Pilar Carpio es un continuo laboratorio de ideas que apresa con el dibujo en su cuaderno de campo del que se desprende, porque la inspiración de su agitada cabeza le sugiere a todas horas. No es infrecuente verla sacar del bolso uno de sus cuadernos con hermosas pastas duras de encuadernación artesanal –en una cola para adquirir entradas al teatro- para atrapar una sugerencia que la realidad exterior provoca en su mirada. Se diría que siempre está “haciendo mano” con el dibujo.
    Confiesa que su mente es racional, pero observa el quiebro surrealista de la conducta de los hombres, de las cosas y los objetos en su aparente quietud o inocencia. Pilar Carpio alega que “es la vida la que es surrealista, sobre todo en países como España o Italia... yo diría que en todo el Mediterráneo”.
    La escuela valenciana de arte, al mismo tiempo alegre, profunda, desenfadada y colorista, hunde sus raíces más recientes en Sorolla, Pinazo, Sempere, Rosa Torres o el neopop del Equipo Crónica, pero también en su tradición artesanal de las manos prodigiosas de sus tallistas, de sus ninots falleros de colores restallantes y sal gruesa en su humor no exento de cierta mala baba... La escuela valenciana de arte tiene acentos de identidad peculiares por mucho que se inserte en las corrientes internacionales de arte. Ahí radica su grandeza.

Homínidos y humanoides
    Pilar Carpio dibuja y dibuja, hace prodigios con la línea para lograr un síntesis total de los personajes, humanoides y homínidos jocundos que se mueven como peces en medio de un alfabeto infinito de formas. Una veces se muestran en la pintura donde se relacionan personajes, animales, objetos y geometrías en un ritmo medido y musical, de manera que confiere una armonía impoluta al cuadro. Ciertos ecos del tono cromático de Kandinsky se vislumbran en algunas de sus composiciones.
    Otras veces los personajes se hace esculturas, con sus cabezas cónicas o cilíndricas tallados en madera de sabina, abedul o peral, con visiones y texturas diferentes. No falta el color donde resalta el añil, los rojos magenta, verdes o amarillos... En su último trabajo hizo un homenaje al maestro catalán Miró y al contemplar la obra, el espectador puede recordar al primer Miró de su cuadro “La Masía”.
    Después de la cerámica, Carpio ha querido hacer una incursión en la porcelana, un material que se inserta cada día más entre los escultores actuales (es el caso de Miranda d´Amico, Pepa Jordana o Espinosa Carpio). Con los colores aporcelanados del marfil, azules, rosas o amarillos, la artista crea figuras y objetos que utiliza para componer sobre bases de madera o en casilleros que conforman un políptico en la pared, como el de los “Pastelillos”, que evocan las tardes de té y dulces en su infancia valenciana. Un mundo de sabores y sensualidad visual.

El Mediterráneo, fuente de inspiración
    Otras cajas o paneles de objetos toman el Mediterráneo como fuente de inspiración y como homenaje. Moluscos, caracolas, rocas, pecios de naufragio... Una alusión poética, una composición musical, un resultado visual gozoso que remite a los orígenes, al mar, al Mediterráneo una y mil veces contemplado, fuente de toda riqueza, al líquido amniótico verdiazul que arroja a las playas sus misterios deglutidos para que formen parte del arte en las cajas departamentadas de Pilar Carpio, en línea y muy diferentes a las que en su día compusiera Cornell.
    Más surrealistas son sus composiciones a base de ojos de cristal, piercings lenguas, dedos, uñas largas y pintadas, figuras vaginales o fálicas... Todas estas figuras y alusiones juegan visualmente en la nebulosa del sueño, de la pesadilla, de lo lúbrico, la tentación y el sexo. Cajas de recuerdos o sugerencias, como una provocación sostenida entre el reto y el humor. Freud tendría mucho que decir ante la propuesta de estas cajas artísticas o polípticos.

Rosa Gallego y "Geometrías sensibles para ordenar un sueño"




Rosa Gallego y Julia Sáez-Angulo



Geometrías sensibles
Rosa Gallego
Espacio Cultural Volturno
Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón
Del 17 de septiembre al 30 de octubre



Julia Sáez-Angulo


         Rosa Gallego del Peso, residente en Madrid, expone su última serie “Geometrías sensibles para ordenar un sueño” en el espacio Cultural Volturno del madrileño municipio Pozuelo de Alarcón. Una serie de pinturas y collage de gran formato donde la nueva geometría, más allá del borde duro, se tiñe de concepto y color, a juzgar por la dinámica emocional de los títulos de las obras: “Impulso revelador”, “Relativo a la serenidad”, “Punto de mira”, “Testigo de nuestro tiempo”, “Símbolo del amor”, “Impulso irregular”, “Código ascendente de la realidad”...

Cuando uno mira atentamente el collage de los periódicos con que la autora afronta el cuadro “Testigo de nuestro tiempo”, sin dejar de seguir componiendo el ritmo de la geometría ortogonal, observa que las hojas seleccionadas del diario de noticias hacen referencia a los atentados y muertes que causa el terrorismo del norte en el país. Una denuncia y unas claves silenciosas al mismo tiempo sobre un hecho que duele, hiere y afecta. El cuadro cobra de pronto un dramatismo inusitado que se prolonga en otros como “Punto de mira” o “Concepto de realidad”, donde la geometría utilizada parece aludir a situaciones, cruces y tumbas.

Esta exposición es la más claramente constructivista de Rosa Gallego del Peso (Valencia, 1958). Su obra se hace claramente normativa en sus planteamientos lineales para conformar una geometría que se resuelve en formas puras, colores vivaces y ritmos en diversas direcciones. Muy interesante el cuadro titulado “Construcción metafísica”, en el que los planos superpuestos y convergentes parecen a aludir a edificios o rascacielos cerrados, como los representados de modo figurativo por el dibujante francés de viñetas Topor.

“El rostro oculto” y “Grafismos”

        La exposición de Rosa Gállego muestra dos obras que recuerdan al espectador las series anteriores en las que ha trabajado: “El rostro oculto”, de fuerte dramatismo en blanco y negro y “Grafismos”, como si fueran el punto y seguido de la obra que ahora presenta. Ambas series conllevan cierta composición igualmente geométrica. Precisamente su cuadro “Abstracto Nº 13” fue Medalla Eduardo Chicharro” en el Salón de otoño de la Asociación de Pintores y Artistas. En la portada del catálogo figura otro cuadro galardonado igualmente con el Premio Extraordinario Reina Sofía, titulado “Homenaje 1”

Junto a las pinturas, relieves o esculto-pinturas en maderas superpuestas de diferente cromatismo, siempre entonadas en ritmos armónicos para representar o aludir a la arquitectura o estructuras de diversos espacios, como museos, hoteles o plataformas petrolíferas. El efecto dimensional y constructivo se aprecia en cada uno de ellos que permite tanto una posición vertical como horizontal. No hay que olvidar que algunas de sus pinturas como “Construcción metafísica” tiene también fuerte sabor arquitectónico. Rojos, negros, morados, azules... siempre sobre una plataforma blanca a modo de base para una maqueta resuelta en maderas pigmetadas y en algunos casos con técnicas aditivas y collage de minerales o textiles.

Por último, la “Carpeta de taller”, en acrílicos y aditivas sobre papel de estraza parafinado, obras en las que la autora recrea el pigmento siguiendo el pulso natural de su mano, el temblor de la materia y su capacidad de transferir emociones y sentimientos en metáforas poéticas y audaces.

¿Quién dijo que la geometría era gélida si la acompaña el color y el ritmo? Rosa Gallego se suma con autoridad al repertorio de artistas españoles constructivistas, nacidos a partir de los 60, sin encerrarse en la interpretación monocorde del estilo. La autora trabaja igualmente la fotografía, que expondrá en breve en la galería Paz Feliz de Madrid.





Gabino Amaya, Retrato pictórico del escultor en el Museo de Bellas Artes de Badajoz

boceto



Julia Sáez-Angulo


           El Museo de Bellas Artes de Badajoz ha adquirido un retrato del escultor extremeño Gabino Amaya (Puebla de Sancho Pérez, Badajoz, 1898- Madrid, 1979) , realizado por su nieto el pintor madrileño del mismo nombre, que ha expuesto recientemente sus obra sobre mitología grecolatina en el Espacio Casar.

Una de las carencias más notorias del arte contemporáneo es la ausencia del cuerpo humano en su representación y esa privación produce en más de un artista cierta inquietud, nostalgia o melancolía. Esta afirmación reconocida por la crítica de arte, se ha salvado en buena parte por medio de la fotografía, pero desterrar la armonía del cuerpo humano de la pintura, del arte del pigmento, la ha empobrecido cuando no banalizado.

La representación del cuerpo humano ha sido en la tradición pictórica un punto de referencia como belleza y clave de la proporción áurea. Una representación no exenta de dificultad, que se exigía en las Academias y Escuelas de Bellas Artes. La Escuela Española de Pintura y el Museo del Prado son ejemplos elocuentes en la representación de la figura humana en toda su riqueza anatómica.

Algunos artistas como Gabino Amaya (Madrid, 1961) -nieto del gran escultor del que hereda su mismo nombre-, no ha caído en la trampa de la fácil representación y ha llevado el cuerpo humano a su pintura, con frecuencia de gran formato, a veces incluso a escala natural. Con ello da rienda suelta a su gusto y constata su admiración por la pintura del siglo XVII, no en balde considerado el Siglo de Oro. También la pintura del XIX ha dejado ejemplos espléndidos en el campo citado.

El desnudo, fundamentalmente femenino es un motivo de representación muy querido por Gabino Amaya, un artista que nació y vivió pintor, por cuanto lleva haciéndolo desde los cinco años y no ha tenido otra actividad que su ardua y exigente dedicación a la pintura. El desnudo como hermoso pretexto para expandir la pincelada, para aplicar el óleo con precisión y acierto, para evocar unos cuerpos que van más allá de la representación realista.

La mitología greco-latina es otro campo abordado por el pintor. La mitología, según los estudiosos, cristaliza las conductas humanas en una serie de mitos o historias de validez universal. Ícaro y Dédalo; Las edades de Baco; Las tres Gracias; Concierto para Venus...son algunos de los títulos de su serie iconográfica llevada a cabo por el autor.

El retrato es un género bien trabajado por G. Amaya. Empresarios, políticos, intelectuales, escritores, músicos y damas se han puesto ante su caballete, donde el artista establece el reto y la batalla entre el pintor y el modelo, la realidad y la representación, el ser humano y su reflejo en el color y la forma.

Bodegones y escenas de género son otros aspectos del trabajo del pintor que no pone límites a las retinas. Dibujo y cromatismo, equivalentes a inteligencia y pasión, según la enseñanza de don Eugenio D´Ors, forman parte de la maestría de este artista, que no renuncia a la figura y al cuerpo humano porque está convencido de su valor permanente.

Gabino Amaya reconoce entre sus maestros, además de a su abuelo, el escultor del mismo nmbre, Gabino Aaya, a los pintores Pedro Mozos y Agustín Segura

Retrato de Julia Sáez-Angulo, por Gabino Amaya


Más información: http://www.gabinoamaya.blogspot.com/




Juan Jiménez, dibujante de Tauromaquias

Julia Sáez-Angulo

La tauromaquia es un género artístico genuinamente español. Goya, Carnicero y Picasso, entre otros, pintaron con sus respectivos lenguajes, series plásticas sobre el arte de Cúchares. El artista madrileño Juan Jiménez no ha querido escapar a esta tradición y presenta su propia Tauromaquia 2008 – 09, a base de sutiles acuarelas y matéricos gouaches.

El pintor Juan Jiménez (Madrid, 1949) , buen aficionado a la fiesta nacional, ha representado distintas suertes del toreo siguiendo los ritos del arte en el coso y los ritmos que exige la composición de una obra pictórica. No hay que olvidar que el artista pinta ante todo para la armonía del cuadro, sin perder de vista el punto de partida en la realidad. Así vemos composiciones en triángulo, diagonal o círculo que proceden de pases naturales, de pecho, de revoleras... “El toreo es la riqueza poética y vital mayor de España” dejo dicho García Lorca”

El autor conoce bien la fiesta y la interpreta a su manera, no solo con el requerido cromatismo de rojos y amarillos, sino que introduce morados, malvas, verdes, azules de los trajes de luces de los matadores... para enriquecer la percepción cromática del trasunto pictórico. Juan Jiménez, dibujante nato con la línea, ha querido en esta ocasión dibujar directamente con el pigmento, pintar la faena taurina con la materia plástica, para construir las formas y lograr el deseado efecto de la escena con el aplique del color.

Madrid, durante San Isidro, se viste de fiesta taurina y las exposiciones de artistas sobre el arte del toreo se suceden, desde el Museo Taurino hasta las galerías de arte, hoteles y otros espacios. Entre todas las muestras destacó la Tauromaquia de Juan Jiménez, un género que, junto a los desnudos femeninos, él domina como pocos.

Nada más estimulante que una colección de obras taurinas para disfrutar, por medio de la pintura, de un arte que goza con la fuerza de la lucha y la belleza de un ballet. “Para torear bien hay que olvidarse del cuerpo”, decía Juan Belmonte. El toreo y la pintura son artes alados.



Luz Gómez García, "Diccionario de Islam e islamismo"

Diccionario de Islam e islamismo
Luz Gómez García
Espasa Calpe; P.V.P. 29,90 Euros
Madrid, 2009 (412 pags)


Julia Sáez-Angulo

El Islam, el islamismo y lo islamista interesan porque se hacen presentes con su historia, emigración, su hermosa cultura y su terrible contracultura, fundamentalmente la terrorista, por ello es muy útil y conveniente este diccionario que aclara todos los términos y vocablos con su ambigüedad o sus matices. La arabista madrileña Luz López García ha sido la autora de este volumen editado por Espasa Calpe.

Mientras en Caixa Forum Madrid se exhibe la exposición sobre los tesoros artísticos del Islam en las colecciones del Aga Khan, que serán el núcleo de un futuro Museo en Toronto, Luz López, especialista en el discurso islámico y sus contextos culturales, nos deja un amplio diccionario que clarifica las noticias de actualidad donde el matiz es la clave.

La idea central ha sido la de proporcionar una perspectiva clara y multidisciplinar del Islam de nuestros días, un mundo complejo y diverso en el que convergen la religión, política, cultura y modos de vida. El Diccionario rellena definitivamente un vacío necesario en el choque de civilizaciones donde el interés y el conflicto se enfrentan y se dan la mano al mismo tiempo.

Las entradas de este Diccionario monográfico viene n de los principales periódicos españoles que, a su vez, proceden de términos propios del cuerpo lingüístico islámico, cuyo significado se ha tomado de las lenguas originarias, principalmente del árabe y del persa.

El Diccionario presentado por orden alfabético, con términos no recogidos por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, vienen acompañados de la grafía de la lengua de origen. Además, el volumen ofrece una serie de apartados que ayudan al lector en la búsqueda de los temas o épocas de su interés, así como de las fechas, lugares y otras referencias básicas. El primero de los apartados es una completa cronología de los hechos más relevantes de la historia del Islam, desde sus inicios (610 d. C.) hasta nuestros días. El segundo es una bibliografía extensa sobre teología, filosofía, derecho, historia y diversidad cultural, de acuerdo con las distintas áreas geográficas.
Por otro lado, no olvidemos que más de veinte mil vocablos del castellano proceden del árabe, una proporción pequeña respecto al latín, pero interesante a tener en cuenta.